Me gustaría que este cuento fuese un cuento infinito
Porque cada momento contigo siempre es el más bonito...
21. La Fortaleza
Miércoles 11 de noviembre de 2020. 0650 horas. Malibú, California.
Se dirigían hacia el numero 7160 de la Dume Drive en Malibú, lugar al que habían decidido ir después de que Quinn salio del hospital el día anterior y tras haber pasado la noche en La Guarida antes de demolerla y buscar una nueva ubicación.
Por mucho que la rubia protestó sobre donde pasar sus días de reposo el sargento Fabray se negó a que pasara esos días en la casa de los Fabray junto con su madre y su hija. El argumento que había utilizado Russel a su favor era que si Quinn pasaba tiempo en casa de sus padres seria peligroso porque podrían estar siguiéndola y descubrirían la ubicación y existencia de Beth. Así que, por mucho que no le gusto aquella idea, hizo lo que su padre le ordeno y se traslado hacia el oeste de California.
Saber que se dirigía hacia allí no le gusto para nada al principio hasta que supo de quién era la casa y quienes irían con ella. Los más emocionados por llegar eran Bastian, Ívan e Isabelle que en el avión no había dejado de bailar, baile al que se sumo Brittany y Alyson. Al viaje también se habían sumado Santana, Puckerman, Samantha, Rachel, que no se había despegado de Quinn en ningún momento, Kurt Hummel, que habían ido a buscarlo a Nueva York por pedido de Rachel y por que sus guardianes estaban en Los Ángeles, y el tío Ben que había cumplido su promesa de quedarse cerca de Quinn para protegerla.
Quinn aun se sentía algo adolorida por lo que simplemente se dejo manejar, aunque lo mejor de todo aquello no era estar fuera del hospital sino que Rachel estuvo pendiente de ella todo el tiempo. La morena no se había despegado de ella en ningún momento pero al mismo tiempo mantenía la cautela que habían acordado mantener. No habían vuelto a besarse en aquellos tres días por muchas ganas que ambas tenían. Quizás un beso robado cuando estaban solas, como el que Quinn le había robado antes de abandonar el hospital, pero no más que eso.
Ambas sabían que tenían que ser prudente y no meter la pata en nada porque era mucho lo que estaba en juego, aun asi no podían evitar buscarse con la mirada, sonreírse de manera cómplice o simplemente rozarse cada vez que tenían oportunidad. Como en ese momento que se miraban desde lejos en el avión y se sonreían una a la otra disimuladamente.
En el lado derecho de Quinn estaba Alyson, que se sentó después de haberse cansado de tanto bailar, y en el izquierdo se sentó Isabelle que parecía algo inquieta, como si quisiera hablar de algo importante. Quinn sabia sobre que podria llegar a ser ese algo pero no dijo nada por que sabia que su mejor amiga estaba en busca de privacidad para poder abrirse como quería.
Lo poco que quedaba de viaje Fabray lo ejerció de almohada de su hermana menor y de su mejor amiga, una apoyada en el hombro de la rubia y la otra sobre sus piernas. Poco a poco fue quedándose dormida hasta que un toque en su hombro por parte del tío Ben le anunció que ya habían llegado.
Tuvo que correr la cabeza hacia un lado cuando Alyson se estiro, después de haber despertado, para que el puño de su hermana no lograra darle de lleno en la mandíbula o el ojo pero asi como tuvo que esquivar el golpe de su hermana también tuvo que hacerlo con el cabezazo que casi sufre por parte de Isabelle cuando ésta se levanto sobresaltada de sus piernas que era donde dormía.
Ni siquiera durante el viaje hasta el nuevo refugio Quinn y Rachel pudieron estar juntas por mucho que lo intentaron. La rubia se fue en una camioneta junto con el tío Ben, Isabelle, Kurt y Bastian, mientras que en la otra camioneta Rachel viajaba junto con Puckerman, Santana, Brittany, Ívan y Alyson.
Durante el camino Rachel tuvo que disimular su sonrisa traviesa todo el tiempo viendo como Ívan y Alyson interactuaban, aunque aquello parecía más una batalla verbal que otra cosa donde lo que más se escuchaban eran reproches celosos por parte de Ívan y defensas innecesarias e ironías por parte de Alyson para diversión de Santana que se reía de aquello mientras canturreaba por lo bajo "idiotas histéricos".
Solo dejaron de discutir cuando llegaron a una casa que de pequeña no tenia nada porque parecía una mini mansión de verano de la cual cualquier persona adinerada podria jactarse de ser su dueño. Se podía entrar tanto por la izquierda como por la derecha, con una reja de metal a modo de puerta de entrada, palmeras altas por doquier y, al parecer, con el suficiente espacio para cada uno.
-Wow, ¿Esto es una casa?- pregunto Santana cuando las puertas de metal del nuevo lugar que utilizarían como refugio se abrieron. -No me digan nada. Se la embargaron a un famoso de Hollywood y ahora la utilizan ustedes para sus fiestas locas.
-¿Qué dices de fiesta? Es la casa de tía Josefina- informo Ívan descendiendo de la camioneta cuando ésta se detuvo.
Rachel sonrió con diversión cuando también se bajo del vehículo y vio a los tres Roxont corriendo con actitud infantil mientras se acercaban hacia la entrada de la casa para abrazar a una mujer que al igual que ellos tenia el cabello y los ojos marrones, de entre unos cuarenta y algo de años, alta, de buen cuerpo y una sonrisa que cautivo a Rachel que busco con la mirada a Quinn. Se la encontró sonriendo de oreja a oreja y un brillo especial en los ojos mientras veía como los tres Roxont parecían volver a su infancia solo con estar en presencia de aquella mujer.
-¿Quien diría que el idiota podía ser tan adorable?- susurro Alyson para si misma pero Rachel, que estaba a su lado, la escucho por lo que la miro con una ceja en alto mientras sonreía con travesura. -Ni si te ocurra decir nada, Berny. Tú eres peor cuando se trata de mi hermana.
-Si, pero yo no finjo pelear con ella para llamar su atención- replico Rachel recibiendo un golpe seco en el hombro. -Auch, solo bromeaba, Fabray.
-Soy Gallagher- remarco Alyson con los ojos entrecerrados para diversión de la morena que se encogió de hombros viendo como iban entrando de a poco a aquella vivienda que seria su hogar durante varios días. -Salvada por la campana, Berny. Una palabra de lo que escuchaste a alguien y te corto la lengua.
-Tranquila, sé guardar un secreto- aseguro Rachel con una mano en alto sin dejar de sonreír mientras que la hermana menor de Quinn rodaba los ojos antes de irse de allí.
Se sentía tan bien bromear de aquella manera, saber que podía hacerlo sin que la otra persona se molestase por eso y de cierta forma sabia tratar con personas como Alyson. La más joven de las Fabray tenia una personalidad bastante parecida a la de Santana, irónica, frontal, sin temor a decir lo que piensa o cree, pidiendo disculpas de ser necesario aunque no siempre se podía ser testigo de aquello, algo violenta por momentos pero defendiendo lo que creía que era justo. Si, Rachel sabia tratar con personas asi.
Tomo el brazo de Kurt antes de seguir al resto y entrar ellos también a la mini mansión de aquella mujer que según había dicho Ívan era tía Josefina, alguien que Rachel no conocía ni había escuchado hablar antes. Quizás pudo burlarse de como los ojos del joven Hummel se perdía en aquel lugar completamente emocionado si no fuera porque ella estaba de igual manera
El lugar por dentro era igual de elegante y espacioso que por fuera, con sus paredes de color claro que no llegaba a ser ni blanco ni beige sino un intermedio de los dos, Con plantas y flores alrededor haciendo del lugar un sitio más agradable, de dos pisos con varios ventanales y el aspecto de una casa veraniega que poco y nada tenia que ver con el clima otoñal de aquel día miércoles de noviembre. Los ojos marrones de la morena viajaron por todo el lugar al igual que los de Kurt que admiraba con toda devoción la alfombra persa, las cortinas de seda, los muebles de mitad y finales del siglo XX junto a los cuadros de pintores famosos que adornaban las paredes de la vivienda en conjunto con varias fotografías de quien parecía ser tía Josefina, aquella mujer de la cual Rachel conocía poco y nada.
-¿Quien es Samantha de todas ustedes?- pregunto de repente la dueña de casa aun sin soltar a Isabelle que se ruborizo completamente mientras negaba con la cabeza. -Esta bien, lo siento. Solo quiero conocer quienes son todas estas hermosas caras nuevas. Tú, ¿Como te llamas? ¿Y por qué mi pequeña unicornio esta colgada de tu brazo?
-Tía Josefina, trata bien a San- intervino Britt haciendo pucheros antes de que la mujer hiciera un movimiento de cabeza invitándola a acercarse a ella. La rubia de ojos azules se fue corriendo hacia allí y se abrazó con fuerza al cuello de tía Josefina susurrándole en el oído: -No seas mala, ella me gusta, tía. Trátala bien, ¿Si? Ya hice que los duendes la aprobaran y dejaran de robar sus cosas- Se alejo de la mujer solo para verla sonreír mientras asentía. Se giro sobre sus pasos y empezó a presentar a cada uno de los desconocidos para la mujer: -Ok, ella es Santana Lopez, aunque en realidad es Pocahontas pero no quiere decirlo para que no se revele su identidad. El chico que esta a su lado, el que parece Pinocho, en realidad es Kurt Hummel. San le dice porcelana es por eso que no me acerco demasiado a él por que tengo miedo de romperlo. Ya sabes que soy algo torpe- Aquello hizo reír a tía Josefina que se soltó de las dos chicas para ir saludando a los que Britt había nombrado con anterioridad.
-Con que porcelana, ¿Eh?- pregunto tía Josefina mirando a Kurt de pies a cabeza con una sonrisa que Rachel no llego a descifrar. -Si me acerco demasiado, ¿Te romperás como dice mi pequeño unicornio? ¿O qué?
-Ese es un estúpido apodo que me puso Santana para burlarse de mi- respondió Kurt fulminando con la mirada a la latina que simplemente se encogió de hombros. -No entiende que el que yo me preocupe por mi y sea delicado para algunas cosas no significa que fuera a romperme.
-¿Para algunas cosas? Tú eres delicado para todo, Lady Hummel- intervino Santana cruzándose de brazos y llamando la atención de tía Josefina que simplemente la observo de lejos. -¿Qué? ¿Me someteré a la "inspección" yo también?
-Eres atrevida y tienes agallas. Me gusta- afirmo tía Josefina sonriendo antes de mirar a Britt que comenzó a dar pequeños saltos en el lugar. Después de giro mirando hacia Samantha que trago saliva con nerviosismo mientras la mujer comenzaba a rondar alrededor de ella. -Hermosa, cabello castaño, ojos grises, alta, parece decidida aunque complicada y algo sensible también podria ser. Si, buena elección y parece adecuada para aplacar un poco ese fuego que parece no poder ser dominado.
-Parece que alguien si podrá hacerlo- intervino la voz de Quinn desde el sofá donde se había sentado a descansar mientras que Puckerman a su lado junto con Ívan y Bastian colocaban la consola de juegos que habían llevado en uno de sus bolsos. -Hola, tía Josefina.
-Mi adorable Lucy- saludó la mujer abrazando a Quinn por detrás mientras le llenaba el rostro de besos haciéndola reír. -Mira como tienes el rostro, creo que si no fuera por las fotos no recordaría como es tu cara sin ellos. Encima ese pelo rosa... !y corto¡. Veo que mi pequeño leoncito esta de regreso.
Quinn busco con la mirada a Rachel después de lo que dijo tía Josefina. No quería que la morena pensara que era una niña malcriada a la cual todos mimaban, ya tenia suficiente con el tío Ben diciéndole Lion Quinn todo el tiempo como para que ahora tía Josefina fuera a llamarla mi pequeño leoncito o Lucy. No era asi como Rachel debía verla, la morena tenia que pensar que era una mujer fuerte, capaz de poder imponer respeto, autoridad y obediencia frente a todos y ahora dos personas importantes para ella la dejaban en ridículo frente a la chica que le gustaba.
Aunque sabia que aun le quedaba alguien peor que tía Josefina y tío Ben juntos: Judy Fabray.
Aunque todos esos pensamientos desaparecieron cuando se encontró con la sonrisa dulce y tierna que Rachel le estaba regalando en ese momento. La morena le guiño un ojo disimuladamente mientras escondía el rostro detrás del hombro de Kurt, a quien se había acercado para abrazar por la espalda. La rubia por otro lado se ruborizo bajando la mirada mientras que tía Josefina no dejaba de acariciarle el pelo.
-¿Puedes dejar a Quinnie en paz, tía?- intervino Isabelle cruzada de brazos con actitud infantil. -¿Donde están los caramelos? Tengo hambre.
-Los caramelos no son alimentos, Clarisse- reprendió tía Josefina mientras que su sobrina bajaba la mirada formando un pequeño puchero. -Veinticinco años después y esa carita sigue teniendo el mismo efecto manipulador. Están en la cocina, el frasco que esta en el primer estante... ¡Cuidado, no vayas a lastimarte!- agrego cuando Isabelle pego un salto en el lugar antes de salir corriendo hacia la cocina pero asi como se fue volvió, tomo a Samantha de la mano y se la llevo con ella. -Quinn, ¿Que sabes sobre esas dos? ¿Están juntas o...? Quinn... ¡LUCY!
-¡Puckerman, idiota! Solo tenias que patear al arco, tan complicado no era- fue la respuesta que recibió por parte de la rubia que había tomado uno de los mandos de la consola y se encontraba jugando en equipo con Puck contra Ívan y Bastian. Bueno, al menos eso fue hasta que tía Josefina se paro frente a la pantalla y apago la consola. -¡Se corto la luz! ¡No! ¡¿Justo ahora?! Oh, por dios... ¿Y ahora que haremos?
-¿Qué harán? Ívan y Bastian apagaran esa cosa- ordeno tía Josefina con las manos en su cintura mientras sus sobrinos hacían lo que le ordenó. Bueno, solo Bastian por que Ívan se perdió escaleras arriba rápidamente. -Puckerman, vendrá a saludar porque aun no me ha saludado y tú, Lucy, me presentaras al resto. Vamos, levanta ese hermoso culito del sofá y preséntame a los que quedan.
-Ok, tía- cedió Quinn levantándose del sofá recibiendo una palmada en su trasero por parte de la mujer para molestia de Rachel que se cruzo de brazos. -A Santana ya la conoces, a Kurt también, Samantha... Bueno, a Samantha le hiciste una inspección como las que solo tú sabes hacer. A Alyson ya la...
-¿Donde esta mi pequeña Katniss?- pregunto la tía Josefina que estaba abrazada a la cintura de Puck antes que éste se separara de ella para susurrarle algo al oído: -Oh, si. Claro que si, quiero verla. Hace mucho que no la veo. ¿Tienes el permiso de Russel?- Puck asintió con una sonrisa besando la mejilla de tía Josefina antes de hacer lo mismo con Quinn quien lo miro con curiosidad pero el chico simplemente se encogió de hombro yéndose de allí. -¿Donde esta Alyson? Quiero saludar a mi preciosa rubia.
-¡Alyson, ven a saludar a la tía!- grito Quinn acercándose disimuladamente a Rachel que le sonrió mientras volvía a esconder su rostro detrás de la espalda de Kurt.
Alyson apareció de la nada bajando las escaleras con una sonrisa traviesa que Quinn conocía muy bien porque era la misma que su hermana le regalaba cuando hacia alguna travesura y ella era la victima. La pequeña Fabray se acerco a tía Josefina y la abrazo por la cintura mientras ésta le besaba la cabeza preguntándole como estuvo el viaje. Aly respondió antes de volver a sonreír con travesura mientras a través de una de las ventanas veía como Ívan se bajaba de arriba con una soga improvisada hecha de sabanas.
-¡Yo te mato, Gallagher!- grito Roxont entrando a la casa antes de empezar a correr a Alyson que le saco la lengua al chico corriendo hacia la salida trasera. -Ahora te dejare encerrada yo a ti.
-La histeria es el primer paso- afirmo tía Josefina mirando hacia donde habían desaparecido los dos jóvenes antes de girarse hacia Quinn y mirar por primera vez a Rachel que trago saliva con nerviosismo. -Rachel Berry, actriz de Broadway, productora, profesora de teatro el año que estuviste lejos del escenario, ganadora de varios premios, aunque no estas aquí por tu talento sino por un hecho desafortunado. Weston padre te tiene en su lista.
-A mi también me tiene en su lista- intervino Quinn viendo como tía Josefina tomaba la mano de Rachel y la tiraba hacia ella. -Cuidado, tía Josefina. Puedes lastimarla.
La mirada de suspicacia con mezcla de picardía que le lanzo la tía de Isabelle a Quinn fue lo que puso en alerta a la rubia. Tía Josefina era de esas personas que no necesitaban más de una mirada para saber que pasaba por la mente de cada uno y para una persona tan legible como Quinn aquello era una desventaja.
Desde que conoció a tía Josefina, desde hacia ya casi seis años, aquello era un gran problema para Quinn porque por mucho que intentaba no someterse a la mirada atenta e inquisitoria de la mujer no podía librarse. Tía Josefina era de esas personas que eran capaces de saber que pasaba por la mente de alguien con solo una mirada y Quinn barajaba varias teorías entorno a eso, la que más fuerza tomaba era que leía la mente pero no decía nada para que no le robaran el poder.
-Eso me pasa por juntarme mucho con Britt- se dijo asi misma Fabray en su cabeza dejando escapar una carcajada interna viendo como tía Josefina miraba a Rachel de pies a cabeza inspeccionándola tal y como había hecho con Samantha.
-¿Y? ¿Esta aprobada o no esta aprobada?- bromeo Quinn cruzándose de brazos y una sonrisa de oreja a oreja mientras Rachel la miraba con desconcierto y curiosidad. -Descuida, Berny. Es típico de tía Josefina inspeccionar a las personas que ponen un pie en su casa. Como es tu primera vez lo hará con cuidado pero rápido y no dolerá para nada, ya lo veras.
-Veo que el doble sentido al igual que la sutileza son cosas que siguen faltando en tu sistema, Lucy- intervino tía Josefina borrando la sonrisa de los labios de Fabray. Lo mismo que paso con ella cuando se dio cuenta de la presencia de tío Ben en la sala junto con ellos. -Hola, Benjamin. Tengo todo lo que me pediste en mi escritorio. Esta en la ultima puerta a la izquierda, cerca de las escaleras.
Un Gracias fue lo único que salio de la boca del tío Ben después de que tomo su bolso y se dirigió hacia la habitación más cercana a las escaleras perdiéndose de vista allí mientras que Quinn alcanzaba a escuchar un Bienvenido a casa, Ben por parte de tía Josefina, que observaba los movimientos del hombre antes de volver su atención hacia el resto de nuevo.
-Bueno, ¿En que estábamos? Ah, si... Isabelle y Bastian los ayudaran a ubicarse en sus habitaciones porque creo que Ívan esta ocupado tratando de no parecer un adolescente hormonal. Hay una habitación para cada uno- informo tía Josefina soltando a Rachel de su agarre y sonriéndole a Quinn. -Luego pueden ir a la piscina si quieren, esta climatizada. La casa es de todos ustedes ahora, asi que pueden hacer lo que quieran menos una fiesta... y si la hacen avísenme, conozco un DJ al que una de mis chicas le salvo la vida entonces me debe algunos favores por eso. ¿Alguno tiene hambre? Preparare el desayuno.
Bastian abandono el juego en la consola que había vuelto a conectar en un momento de distracción de tía Josefina y salio corriendo hacia la cocina en busca de su hermana mayor a la cual trajo de regreso colgada en su espalda mientras que detrás de ellos venia Samantha con una sonrisa tierna viendo la escena de los dos chicos Roxont.
-Yo te ayudo con el desayuno- se ofreció Quinn acercándose hacia tía Josefina a quien abrazo por los hombros con una sonrisa dirigiéndose hacia la cocina hasta que Rachel se interpuso.
-¿Qué? ¡No! Fabray, ¿Tengo que recordarte que hace poco saliste del hospital?-Pregunto la morena con obviedad cruzándose de brazos seriamente sin darse cuenta de la sonrisa que tía Josefina ocultaba y la mirada de advertencia que le lanzaba Quinn. -El viaje fue largo, viajamos de noche asi que ahora iras a una de las... Lo siento pero Quinn puede utilizar una de las habitaciones de la casa, ¿Cierto?- pregunto Berry mientras tía Josefina asentía aun con su sonrisa oculta. -¿Lo ves, Quinni... agente Fabray? Si, agente Fabray, ¿Lo ve? Tiene una habitación para descansar y es eso lo que hará.
-Hazle caso a la señorita Berry- indico tía Josefina con algo de picardía en la voz antes de acercarse al oído de Quinn y susurrarle: -Lo digo en serio, las personas de su altura son algo complicada, mandonas y también... peligrosas, asi que mejor hazle caso y no la hagas enojar.
-No iré a descansar. Me siento bien- negó Quinn mirando tanto a Rachel como a la mujer a su lado. -Rach, en serio. Me siento bien, ¿Si? Ayudemos a tía Josefina con el desayuno y luego descansaremos. Lo digo de...
-¿Sabes que, Fabray? Haz lo que quieras. Eres una maldita cabeza dura- espeto Rachel alejándose de allí y siguiendo el mismo camino por el que se habían perdido los Roxont junto con Santana, Brittany, Kurt y Samantha que se unió al grupo siguiendo a la chica Roxont.
¿Que se creía la agente Fabray? Ella estaba pensando en su bien y la rubia le rechazaba la oferta por orgullo, por que sabia que era por eso que Quinn no le hacia caso. Ella solo pensaba en el bienestar de la rubia por que ésta parecía olvidarse que tenia una costilla rota y varias fisuradas o un corte en la pierna y ni hablar de los golpes en su rostro. No, Fabray era fuerte, orgullosa, cabeza dura, arrogante y se llevaba el mundo por delante, ¿Qué más daban unos cuantos golpes? ¿Qué más daba que ella se preocupara por cuidarla y que estuviera bien?
Estuvo a punto de gritar cuando sintió una mano tapando su boca mientras era arrastrada hacia una de las habitaciones de allí. Fue como volver a aquella noche del 13 de octubre cuando Puckerman la tomo de igual manera salvándola de los secuaces de Weston padre. Solo que esta vez no era el chico con corte mohawk, sino que se trataba de una rubia con mechones rosas y una expresión de dolor en su rostro mientras se llevaba una mano a las costillas.
-¿Estas bien? ¿Te duele algo?- pregunto Rachel con preocupación mientras Quinn afirmaba con la cabeza apoyándose en la puerta cerrada de la habitación donde la rubia las había metido a ambas. La morena recordó que estaba molesta con la rubia por lo que se cruzo de brazos mirando para otro lado con el ceño fruncido completamente molesta. -Y aunque estuvieras mal no me lo dirías por que la agente Quinn Fabray es fuerte, no necesita que nadie la cuide. No, ¿Para qué? Si es tan...
Sea lo que sea que iba a decir se quedo ahogado entre su boca y la de Quinn cuando ésta la beso para callarla. No es que no quisiera escucharla hablar era solo que llevaba mucho tiempo sin besarla de esa manera, los pequeños besos robados ya no le eran suficientes.
Sintió las manos de Rachel recorriendo su cuello hasta llegar a su nuca donde rasguño ligeramente atrayéndola más hacia ella lo que hizo sonreír a Quinn en el beso. La rubia se apodero de la cintura de Berry antes de separarse apenas mirando todo alrededor hasta que encontró lo que buscaba. Tomo la mano de Rachel y caminó hacia atrás llevándose a la morena con ella hasta que cayo en la cama y la chica sobre ella riéndose.
-Estas loca. Podrían vernos- razono Rachel sonriendo encima de la rubia que le coloco un mechón de pelo detrás de la oreja. -Quinn, lo digo en serio. Podrían...- pero la rubia volvió a callarla con un beso en los labios. -No puedes callarme siempre con un beso. ¿Qué pasa si nos ven?
-Tienes razón, lo siento- se disculpo Fabray con una sonrisa de oreja a oreja besándola de nuevo antes de reprimir una mueca de dolor por los golpes de su cuerpo. -No nos... No nos verán, Berny. Quédate tranquila. Se burlan de mi sutileza pero fingir que no te hago caso funciono a la perfección. De lo contrario no estaría aquí.
-Aun asi podrían... ¿Puedes dejar de fingir que no te duele nada?- Se exaspero la morena mientras Quinn negaba con la cabeza. -¿No? ¿No te duele nada? ¿Segura?- Esta vez la rubia asintió pero se arrepintió cuando la morena se mordió el labio en señal de picardía y presiono su mano sobre las costillas de la rubia. -¿No qué no te dolía? Rubia mentirosa.
-Lo... Lo siento, Berny- se disculpo Quinn aliviada de que la morena quitara su mano. -No volveré a mentirte, lo prometo.
-Eso espero, de lo contrario ya sabes lo que te pasara- amenazo Rachel acariciando inconscientemente el rostro de la rubia que volvió a besarla de manera tierna y dulce haciéndola temblar de pies a cabeza.
Podía pasar todo el día allí, en aquella habitación con Rachel entre sus brazos besándola hasta cansarse pero sabia que no debían ausentarse mucho tiempo de lo contrario la ausencia de ambas comenzaría a notarse. Estuvieron cerca de diez minutos entre besos y caricias, disfrutando de la presencia de la otra a su lado hasta que Quinn, muy a su pesar, recordó que era hora de volver con el resto. Se regalaron un ultimo beso que esta vez lo inicio Rachel ganándose un nuevo mordisco por parte de la agente que sonrió con picardía.
Quinn asomo su cabeza a través de la puerta asegurándose de que no había nadie que pudiera verlas salir juntas. Cuando encontró el pasillo completamente vacío tomo la mano de Rachel y juntas salieron de la habitación no sin haberse regalado un ultimo beso.
-Entonces, tía Josefina como ustedes la llaman, ¿Es una agente también?- pregunto Rachel mientras bajaban las escaleras para dirigirse hacia la cocina.
-Es más que eso. Tía Josefina es LA agente- respondió Quinn enfatizando la palabra la mientras tomaba la mano de la morena para entrelazar los brazos de las dos. -Estuvo en la DEA, debido a sus habilidades también estuvo en el SWAT, Departamento de Policía, FBI, sabe y conoce cada cosa que se te ocurra. Ella junto con papá, el tío Ben y varias personas fundaron un grupo especializado en casos que los demás no podían resolver.
-¿Como el Team Quick?- pregunto Rachel escuchando atentamente la historia.
-Si, algo asi pero de su época. Eran como los Guardianes de la Galaxia, Los Vengadores o La Orden del Fénix. Como prefieras llamarlo esta bien- explico Fabray encogiéndose de hombros. -Como sea, tía Josefina sigue activa al igual que mi padre y mi tío. No se sabe mucho de cual es el trabajo que hace tía Josefina ahora, lo poco que sé es que tiene una agencia de espías, todas especializadas en la materia.
-¿Todas?- pregunto Rachel con curiosidad mirando a Quinn que sonrió de lado. -¿Qué significa eso?
-Son todas mujeres espías las que trabajan con tía Josefina. No acepta hombres en su agencia porque dice que no puedes enviar a un hombre a hacer el trabajo de una mujer- recito Quinn mientras que Rachel dejaba al descubierto a través de su expresión el reconocimiento de aquella frase. -Si, de ahí lo aprendió Isabelle. Aunque no lo creas mi chica piromaniaca estuvo un tiempo en la agencia de su tía haciendo de espía pero ella dice que no nació para eso, sino que lo hizo para estar activa todo el tiempo, prendiendo fuego cosas y no vigilando personas.
-Entonces, estamos aquí... ¿Por que es seguro?- volvió a preguntar Rachel y Quinn sonrió por que estaba conociendo el lado curioso de Rachel al que no había tenido acceso antes, al menos no de aquella forma. -Me refiero a que Weston padre o Parker no irán a encontrarnos aquí, ¿O si?
-Este es el lugar más seguro, por algo se llama La Fortaleza... y puede que creas que no hay nadie más que nosotros aquí pero te equivocas- afirmo Quinn con convicción mientras la morena la cuestionaba con la mirada. -Si hay alguien de Weston padre alrededor queriendo entrar aquí, todo el equipo de espías asesinas de tía Josefina estarán aquí con el solo toque de un botón. Créeme, si son las mismas de las ultima vez entonces estarán aquí en cuestiones de segundos.
-¿Qué paso la ultima vez?- cuestiono Rachel pero Quinn intento hacerse la tonta cambiando de tema pero no contaba con la insistencia de la morena. -¿Qué paso la ultima vez, Fabray?
-Fuimos a una fiesta con Isabelle, terminamos discutiendo porque ambas estábamos bastante alcoholizadas entonces ella dijo que mi nombre era feo y yo le dije que los chupetines largos que ella come casi a diario eran horribles, aunque lo cierto es que son demasiados ricos pero... Ok, lo siento- se disculpo Quinn cuando se dio cuenta de que estaba nerviosa y estaba llevando la conversación hacia otro rumbo producto de eso. -Como sea, empezamos golpeándonos pero terminamos abrazándonos y como la casa de tía Josefina, no ésta sino otra que también tiene, nos quedaba cerca fuimos hasta allí pero Isabelle no tuvo mejor idea que hacerlo cantando y bailando. Llegamos a la puerta y tardamos demasiado en abrirla, cuando nos dimos cuenta teníamos a siete u ocho chicas apuntándonos con armas y el rostro completamente cubierto.
-Eso te pasa por venir alcoholizada de vaya uno a saber donde- se burlo Rachel con picardía soltando el brazo de Quinn y yéndose a toda velocidad pero la rubia la tomo justo a tiempo del brazo girándola hacia ella encontrándose con una sonrisa traviesa. -Quien diría que la seria y respetable agente Fabray era fiestera.
-Ey, Isabelle era la mala influencia- se defendió la rubia haciendo reír a Rachel.
-Cuando no la agente Fabray echándole la culpa a los demás para cubrirse el culo ella misma- intervino Isabelle cruzándose de brazos y asustando a las otras dos chicas que se pusieron nerviosas. -Tía Josefina me envió a buscarlas por que el desayuno esta listo pero no las encontré por ningún lado, ¿Donde estaban?
-Te buscábamos a ti- mintió Quinn alejándose disimuladamente de Rachel que asintió afirmando la mentira de la rubia. -No te encontramos. Bueno, si lo hicimos pero te vimos con Samantha, muy juntitas las dos, y pref...
-No estábamos juntitas, como tu dices. Ojala hubiésemos estado juntas pero... ¡No! ¿Qué? No dije... Olvídalo, Fabray- ordeno Roxont ruborizándose mientras le daba la espalda a la rubia para ignorar la mirada que ésta le lanzaba en ese momento. Aquello le molestó por lo que se giro poniéndose a la defensiva: -Escúchame, rubiecita con mechones rosas y la cara más destrozada que Rocky Balboa. No quiero ver esa sonrisita tuya que siempre tienes cuando descubres algo que los demás no, ¿Me escuchaste? Así que cerraras esa boquita tuya y no dirás nada.
-Tranquila, tu secreto esta a salvo conmigo- aseguro Quinn abrazando a su mejor amiga por el cuello y sonriéndole de manera tierna antes de dejar un beso en la cabeza de la chica al tiempo que le susurraba al oído y también tomaba la mano de Rachel. -Más tarde hablaremos de esto, lo prometo. Sé que lo necesitas.
-Gracias- susurro Isabelle abrazándose a la cintura de Quinn mientras las tres se dirigían hacia la cocina donde estaban el resto esperándolas. La rubia miro a Rachel y le guiño un ojo haciendo sonreír a la morena que entrelazo los dedos de ambas haciendo sonreír aun más a Quinn. -Tu secreto también esta a salvo conmigo, Fabray.
Hola!
Como siempre gracias a todos y por todo...
Sol: jajaja si creo que era asi, salen los dos tanto el sol como el arco iris xD Gracias, besos!
rosemarie: Hola, genia. Después de todo lo que pasaste creo la decisión que tomaste es la mejor... Así que muchas pero muchas amigas eh? ;) Quiero saber como va eso, cualquier cosa ya sabes donde encontrarme. Besos =)
Godsavethequinn: Ya llegara ese "Lion Quinn", lo prometo. Besos y gracias =)
dany: Gracias por tus palabras, son muy lindas. Besos =)
Monica 13: Hola! Muchisimas gracias. Saludos =)
Nos leemos la próxima!
Besos & Abrazos!
