Su instinto reconoció aquel perfume mentolado e hizo que se aferrara con más fuerza a ese cuerpo, dejándose llevar una vez más. Aunque supiera que no estaba bien. Aunque el la matara por dentro.

Hacía demasiado tiempo que deseaba sentir la sublime sensación de su respiración rasgando su cuello y su boca envenenándose con aquellos labios fríos.

La desesperación, las ganas de saberse, la vehemencia con la que se besaban, como si quisieran beberse el alma del otro, llevarse un puñado de su presencia para recordarlo hasta el próximo encuentro clandestino.

Esa noche lo maldijo por cada vez que gritó su nombre y deseó tener el valor suficiente para atarlo a su cama y para no dejarlo ir nunca más. Las cosas entre ellos eran sencillamente imposibles. Formaban partes de alianzas distintas. No podían seguir con ese amor que no los llevaba ni a la esquina.

-Hermione…- la estrecho con fuerza entre sus brazos.- lo siento.

-Dime Draco ¿Por qué lo sientes? ¿Por haberme dejado sola por 6 meses? ¿Por haberme dicho que era sólo una puta más? ¿Por no dejarme seguir en paz? ¿Por aparecer hoy en mi ventana para así arruinar todos mis planes de superación personal? ¿Por no…?- sus labios la capturaron de una forma que únicamente él podía ejecutar con tanta delicadeza.

-Cállate. No podemos seguir ignorando esto. Y lo sabes.- se alejo de ella dejándola con la toalla y el corazón descolocado.

-¿Qué haces aquí Draco?- murmuró apoyándose contra la barandilla.

-Matarte. Tú deberías hacer lo mismo conmigo.

-No puedo.

-Yo tampoco Hermione. Yo tampoco.- la miró con la lujuria bebiendo de su mirada- Vamos. Entra. Hace frío y vas a enfermarte…

-Yo… estoy bien…

-Granger no dudo de tu estado anímico, sólo estoy sugiriendo que entres al departamento por tu propia seguridad…

-Malfoy no eres nadie, NADIE, para decirme que hacer o que no.

-Acércate.

¿Qué sucede?- la joven camino dos pasos hasta enfrentarse con la mirada grisácea del muchacho.

-Abrázame despacio, no grites, no hagas nada extraño…- susurró contra su oído, esperando que la castaña entendiera el mensaje. Ella se revolvió el cabello y contoneándose deslizo sus manos por su espalda.

-Sígueme el juego. – la joven subió sus manos por el torso del rubio y comenzó a acariciarlo con impaciencia llevándolo a empujones hacia el interior del departamento. Lo arrojo contra uno de los sillones de espalda al ventanal y se coloco encima de él. Comenzó a deslizar sus labios contra el cuello del joven y a la vez estiro una mano para que todas las ventanas del lugar se cerraran y oscurecieran.

-Listo.- rápidamente salió de encima de él y se acomodó la toalla.- iré a cambiarme puedes servirte algo- dijo señalando una mesa llena de whiskys y licores.

-No es necesario Granger…Tienes que terminar con lo que has empezado ¿no te parece?

-Termínalo tu solo.

La joven suspiró. ¿Qué demonios estaba pasando? Se puso un camisón de seda blanca y una bata haciendo juego, y salió a encontrarse con el joven. Él se hallaba de pie fumando un cigarrillo y volcando un poco de whisky en un vaso.

-No se puede fumar aquí. – dijo quitándoselo de la mano y dándole una pitada.

-Si querías uno, sólo tenías que pedirlo Granger. – Murmuró sacando otro cigarro del interior de su saco.- ¿Te molesta si me pongo más cómodo?

-Adelante.- se sentó en el mismo lugar donde hacía segundos Draco había estado y se quedo contemplando con avidez como se quitaba el sobretodo negro para dejar paso a una camisa de seda negra perfectamente desabrochada.

-¿Disfrutas del espectáculo?

-No tanto como tu- inquirió la muchacha ante la mirada descarada de su acompañante a sus piernas.- ¿Qué es lo que sucede? ¿Qué fue todo el teatrito de allí afuera?

-A mí no me pareció que estuvieras actuando Granger…- musitó acercándose a su oído.- aunque si eso es actuar para ti, creo que podrías seguir haciéndolo… repito que debemos terminar con lo que empezamos…-deslizo con suavidad una de sus manos ascendiendo por las curvas de la castaña, sintiendo como su piel se estremecía ante el contacto.

-Mal…foy…

-Sabes que deseas esto tanto como yo…- susurró con los labios bajando por su níveo cuello.

-Detente.- la joven tomo su mentón con una mano y lo coloco a la altura de sus ojos. – ¿Qué es lo que sucede Draco?

-Voy a matarte.

-Hazlo. – la joven dio una última calada a su cigarrillo, se bebió de un trago su vaso de whiskey de fuego y se reclinó en el sillón, dejando todos sus atributos a la vista.

-¿Acaso no escuchaste lo que te dije Granger?

-Sí.

-¿Entonces que haces allí incitándome a que estrenes ese hermoso sofá blanco conmigo cuando deberías estar preocupada por tu vida?

-Créeme deje de preocuparme por ella hace rato.- suspiró cerrando los ojos.

-Dios. Me desesperas Granger. Todo lo que hice allá afuera fue para protegerte. Si en todo este tiempo no te vi o no me contacte contigo fue por esa misma razón. Sabes que nuestras cabezas tienen precio desde hace rato y que no hemos podido cumplir con esta misión porque ciertas cosas se han interpuesto en nuestro camino. Sabes que te recuerdo Granger a ti y a todas las cosas que hicimos en hogwarts, y que intento no pensar en ello porque me enferma pensar que desperdiciamos tantos años de nuestra vida y el haber tomado una decisión tan terminante y sin sentido…

-¿Terminaste Draco?

-Maldita sea. ¿Qué demonios sucede contigo?- la tomo con fuerza por los hombros y empezó a sacudirla.- No lo entiendes. Todavía no lo entiendes.

-¿Qué es lo que no entiendo? ¿QUE? – la joven se levantó con rapidez del sillón y gritaba furibunda caminando a lo largo del salón-Vienes como si nada a mi casa a perturbar nuevamente el orden de mi vida, a amenazarme, a someterme a tus deseos. Cuando para ti sólo soy una perra con la que coges. Una más. Me dijiste que me amabas cuando hacíamos el amor y después de tu discursito desapareces. Dejándome sola. Pudiste haberme llamado o te podrías haber aparecido o…

-¿Eso es lo que piensas?¿Realmente eso es lo que piensas?- musito el muchacho fuera de sí.

-Yo…-pero la castaña no pudo seguir replicando, porque el joven la tomo tempestivamente por la cintura pegándola a su cuerpo y a sus labios. En ese beso Hermione vio como todos sus planteos y sus dudas se veían alterados.- Draco…

Si te digo que la única salida es que vengas conmigo y que confíes en mí Hermione. ¿Lo harías?- El rubio sintió como el corazón se le encogía y como su futuro y su felicidad dependían de las palabras de la castaña. Miro sus labios, rojos, deliciosos. Sus ojos. Y supo que no quería besar otros labios ni mirar otros ojos. Que la necesitaba y amaba más de lo que estaba dispuesto a reconocer. Y que en ese momento hubiera dado todo porque ella contestara lo que diría a continuación.

-Siempre.

La joven lo abrazo con fuerza y cerrando los ojos se abandono a su suerte. No importaba lo que sucediese. Ella confiaba en Draco y sabía que él iba a encontrar una manera de salvarla. De salvarlos.

Fin.

GRACIAS! A todos los que leen este fic y dejan review.

Son sus reviews los que me impulsan a continuar con esta historia.

Yo empecé esta historia hace ya bastante tiempo, un poco antes de recibir mi primer beso, y la termino un poco después con otro par de primeras veces encima.

A medida que los capítulos se iban subiendo muchas cosas diferentes sucedían en mi vida. Convertí a Draco en muchos hombres diferentes con los que he estado. Puse diálogos que alguna vez existieron en mi vida, caricias armadas que un día me dieron, besos robados, puñaladas, mentiras, actitudes, gestos, miradas. Éste Draco simboliza todos aquellos que robaron una partecita de mí y a los que ahora he dejado en el olvido.

¿Saben? Nunca me gustaron los fics de parejas tales como Hermione y Ron o Hermione y Harry, eran muy cliché. Demasiado buenos, asquerosamente perfectos. Y tienen razón algunas autoras cuando a Draco lo tachan de malo, de perverso, transformándolo en el protagonista de un amor que no llega ni a la esquina. Estoy completamente de acuerdo con ellas. ¿Pero qué hacer si los personajes benignos no nos atraen y el malo de a la vuelta no para de enredarnos con sus mentiras?

Todavía no sé a quien elegir. Ustedes queridas lectoras… ¿si lo saben?

Hasta Siempre.

Anne