Pasaron unas semanas tranquilas, sólo faltaba un día para terminar el año escolar y volver a casa, Scorpius se encontraba metiendo las cosas a su baúl con magia usando la varita de sauco y Albus se encontraba sentado en el piso acariciando a Jabón mientras lo observaba, Stephan y Elliot no se encontraban en el cuarto, el cuarto de los slytherin ahora estaba casi vacío, todos ya habían guardado casi todas sus cosas, dejando sólo lo necesario fuera.
-¿Piensas hacer todo con esa varita?-preguntó Albus.
-Ahora sólo la estoy probando-dijo Scorpius- y no, Albus, no la usaré para todos, puede ser la mejor varita del mundo pero sigo queriendo mi varita, así podré seguir teniendo duelos con Rose, porque estoy seguro de que ella no se enfrentará a mi si uso la varita de sauco, sería demasiada ventaja para mí, además mi varita es mucho más hermosa-.
Scorpius hizo una pausa y dejó la varita de sauco en su velador, ahora despejado, y sacó su varita vieja.
-¡Mírala Albus!-exclamó Scorpius-¡Mírala, es hermosa!
-Sí, la veo Scor, es hermosa-.
Y la varita de Scorpius sí que era hermosa, el mango era plateado, Albus estaba seguro que era de verdadera plata, después de todo los Malfoy pueden darse esos lujos, y tenía una línea en espiral de color esmeralda que pasaba por la parte plateada.
-Veinticinco centímetros exactos, madera de Nogal negro y centro de cabello de unicornio-dijo Scorpius.
-¿Centro de unicornio?-preguntó Albus-la mía igual, pero la madera es de Endrino-.
-¿Sabes de qué es la varita de Rose?-.
-Su centro es dragón, aunque creo que eso ya lo sabes por su colgante y con respecto a la madera Louis una vez mencionó que era de Acacia, pero no estoy seguro-.
-¿Louis?-.
-Tiene una obsesión con las varitas-.
Scorpius estaba a punto de decir otra cosa cuando la puerta se abrió dejando ver a Pansy.
-Albus-dijo Pansy -el profesor Walker dice que te necesita-.
-Ya voy-dijo Albus.
Albus salió de la habitación dejando en ella a Scorpius y Pansy, que se miraron u momento antes de que Pansy hablara.
-¿Es una varita nueva?-Pansy señalo la varita de sauco.
-No, sólo es una varita de broma que encargué a Sortilegios Weasley-respondió Scorpius, no le diría a ella algo tan importante como que posee la varita de la muerte-¿No tienes un castigo que cumplir?-.
-Termino ayer, pensé que la Weasley te lo dijo-.
-Lo hizo, yo lo olvide, ahora anda a molestar a otra persona, tengo cosas que hacer-.
Una vez que Scorpius dijo eso Pansy se fue, Scorpius tomó la varita de sauco y la guardó en un lugar más seguro, es decir en un bolsillo secreto de su baúl donde guardaba también el espejo doble cara.
-o-
Mientras tanto Rose se encontraba recostada sobre su cama mirando la piedra de la resurrección mientras pensaba en la profecía cuando entra en la habitación Abie Anderson, otra griffindor de su año, tenía el cabello negro, ojos azul profundo que parecía gris, como los de Scorpius, y la piel pálida, era bonita pero por sus características físicas muchos se burlaban de ella diciendo que parecía un vampiro.
-Rosie, estamos planeando hacerle una fiesta sorpresa a los trillizos esta noche, por su cumpleaños-dijo Abie.
Los trillizos eran Alex, Emily e Isaac Abercombie, los tres de Griffindor, los tres eran rubios y dos de ellos tenían ojos avellana, Emily se diferenciaba y tenía los ojos café oscuro, casi negro, los tres junto con Rose, Abie, Samantha, Brett Cotte, un chico moreno de ojos café, y Ethan Fray, un chico pelirrojo y ojos verdes, eran todos los griffindor que cursaban segundo año.
-¿Cómo harán para que no se dé cuenta?-preguntó Rose
-Los demás los distraen-dijo Abie.
-¿Qué quieres que haga?-dijo Rose.
-Necesitamos comida y nos preguntábamos si podías pedirle algunos fuegos artificiales a James o Fred-dijo Abie.
-Dejen la comida en mis manos-dijo Rose y caminó hasta la puerta-y revisen mi baúl, sé que por algún lado tengo mis propios fuego artificiales-.
-Gracias Rose, lleva la comida a la habitación de los chicos-dijo Abie antes de que Rose saliera.
Rose se dirigió a las cocina, sabía cómo entraren ellas gracias a que el tío George les contó a todos sus sobrinos como hacerlo para que tuvieran de donde sacar comida en cualquier momento.
-o-
Albus se encontraba caminando hacia el aula de pociones cuando se encontró con Rose que cargaba con tata comida que no podía ver por donde caminaba.
-Rosie, ¿te ayudo?-le dijo Albus.
-Si no tienes nada más que hacer-le respondió Rose.
-Tenía que ir donde el profesor Walker, pero puedo ir mañana-.
-¿No se enfadará?-.
-No creo, aunque mejor le envió un mensaje-.
-¿Cómo?-.
-Buena pregunta-.
Albus miró a su alrededor y su mirada se posó en un niño de primer año de ravenclaw.
-¡Niño!-lo llamó Albus y el niño se volteó-te doy estos caramelos saltaclases si vas donde el profesor Walker y le dices que Albus Potter lo visitará mañana, no hoy-.
Albus le mostro tres caramelos, el niño al verlo asintió y corrió a tomarlos, luego corrió en dirección al aula de pociones.
-Listo, asunto arreglado-dijo Albus.
-Los niños no son lechuzas-dijo Rose.
-Mientras sirvan como mensajeros in reclamar todo bien-.
Albus tomó algunas cosas de las que llevaba Rose y la acompañó hasta que llegaron a la entrada de la sala común de Griffindor donde Rose se encontró con Abie y ella ayudo a Rose a cargar las cosas, las griffindors no pronunciaron la contraseña hasta que Albus estuvo l suficientemente lejos como para no oírlas.
Albus después de acompañar a Rose se fue a su sala común donde encontró a Scorpius sentado en un sofá aburrido.
-Veo que sin mí no hay diversión-dijo Albus.
-No seas arrogante AL, ese es mi trabajo-dijo Scorpius.
