Disclaimer: iCarly le pertenece a Dan Schneider y Nickelodeon.

Mis versos favoritos de una canción:

"Te llevas la sonrisa de mi vida, y hasta la sombra se me va con tu presencia
es imposible que detenga tu partida, pues es mejor que te lo diga tu conciencia
si alguna vez recuerdas que te amo, o se te ocurre regresar hasta mi vida
ten bien presente que mi amor va a estar sentado en el lugar donde miraba tu partida

Nunca te olvides de Dios, he hablado con él y me dijo que tú
Necesitas tiempo para caminar, y así comprobar que tu vida soy yo
y se me aleja el dolor si recuerdo que lo que quieres vivir
tal vez por ahora no sea junto a mí, pero que
algún día me darás el amor"

Capítulo 21:

Sé libre, y Recuerdos (Día 365 de 365) Parte 2

Meses antes…

SAM

Carly al ver a su hermano se lanzó a sus brazos, y lo abrazó fuertemente, se notó que lo extrañó demasiado.

-Hermanita, ¿cómo estás? –le preguntó Spencer acariciándole el cabello mientras ella hundía más su cabeza en su pecho.

-Todo bien, Spencer –contestó ella un poco desanimada.

-Ánimo, sé que me extrañaste, no es momento para ponernos tristes –le dijo Spencer zafándose del abrazo, y mirándola de frente.

-Tienes razón –le dijo ella.

-Bien, pues entonces platíquenme ¿cómo va su relación? –preguntó alegre sentándose en el sofá.

-Todo va de maravilla –contestó Carly de inmediato.

-Así, es, todo ha ido muy bien –le seguí la corriente, y me senté a lado de mi esposa mientras que Gibby solo nos observaba.

-Lo mejor será que me vaya –comentó Gibby

-Sí es lo mejor –dijo Spencer.

Yo me reí y Carly me dio un golpe en el brazo.

-Bien, hasta mañana, un gusto que estés aquí, Spencer –dijo.

-Te acompaño –dijo Carly poniéndose de pie.

Sentí tantos celos, que incluso la tomé del brazo para detenerla, pero ella se soltó de mi agarre.

-En un momento regreso –dijo ella yendo detrás del gordito.

Spencer y yo quedamos solos.

-Ese Gibby no me inspira nada bueno –comentó Spencer. Yo sonreí y alcé mi ceja derecha.

-Ni a mí –contesté

-Iré con Lisa para preguntarle si ya está lista la cena –dije poniéndome de pie, pero en realidad quería ir a ver a Carly para apresurarla y ya dejara ir al gordito ese.

-De acuerdo –dijo Spencer, y salí de la sala.

Antes de acercarme lo suficiente a la entrada principal de la casa, noté cómo él la tenía sujetada de la cintura, y ella tenía puestos sus brazos sobre el cuello del gordito, él le rogaba un beso más, y ella fingía hacerse del rogar para al final dárselo. ¿Cómo demonios Carly hacía eso? Para empezar, ella ni siquiera es así, esa no es Carly, esa no es mi Carly, está fingiendo, y no sé si le duele más a ella o a mí, porque ella es la que me causa el dolor, pero también es difícil fingir querer a alguien cuando en realidad no, y eso estaba haciendo ella en ese momento con él, tan sólo fingir que lo está queriendo, cuando en realidad no es así, entonces, ¿quién de las dos estará sufriendo más?

Y me pregunto ¿Cómo demonios cambió todo de la noche a la mañana? ¿Desde cuándo se salió ésta situación de nuestras manos? ¿Por qué diablos tuvo que ocurrir todo esto? ¿Por qué no solo Dios nos puso en el mismo camino, y nos dejó ser felices por siempre? ¿Por qué todo tuvo que empezar por medio de un estúpido contrato? Uno que por cierto ya está por terminar.

Y entonces me acerqué sigilosamente, ellos aún no se daban cuenta de mi presencia.

-¡Vaya! Creí que ya te ibas –comenté, y entonces Carly se alejó de él de inmediato.

-Eso no te incumbe –dijo Gibby molesto.

-Claro que me incumbe, estás siendo muy irrespetuoso al andar besando a mi esposa, eso no es nada caballeroso –le comenté en un tono sarcástico.

-Habla la gran esposa de Shay, la que ha sido muy fiel y honesta todo éste tiempo –dijo en un tono burlón.

-Soy la esposa perfecta, esa misma que le ha sido muy fiel y honesta –dije intentando no perder el control, y sacar mi furia.

-Gibby, lo mejor es que te vayas –le dijo Carly tomándolo del brazo.

-Sí, ¡Ya lárgate! –le dije.

-Tú no eres alguien aquí como para decirme qué hacer –dijo Gibby enojado.

-Gibby, ya por favor, sólo vete –le dijo Carly poniéndose frente a él mientras usaba ese tono tierno para calmar a las personas.

El chico me lanzó una mirada amenazadora, quiso intimidarme, pero yo hice lo mismo, obviamente no me mostraría débil, no ante él, y entonces abrió la puerta, y se fue.

Me acerqué a Carly, quise tomarla del brazo, pero ella caminó muy enojada hacia su despacho.

-No me gusta lo que haces, Sam –dijo enojada, cerré la puerta de su despacho y la detuve para que me mirara de frente.

-No es justo lo que te estás haciendo, Carly, mucho menos lo que me estás haciendo, me está doliendo, y lo sabes –le dije con mi voz quebrada.

-¿Según tú qué te estoy haciendo? –preguntó enojada.

-¡Fingir!, es obvio que tú no lo quieres a él, al menos no de esa forma, ni siquiera disfrutas esos besos, Carly, lo haces por venganza, lo haces por querer hacerme pagar por todo lo que te hice, y estás mal, sólo te haces daño tú, yo ya estoy pagando éste maldito mal desde hace tiempo –le dije, y ella se zafó de mi agarre bruscamente.

-No lo hago por venganza, de verdad quiero hacer cambios en mi vida, ya no quiero quererte así como te quiero, se siente morir en vida, aunque a veces he pensado que es preferible morir, pero después pienso que incluso después de la muerte te seguiría amando, y comprendo que estoy condenada a este dolor eternamente, amarte duele, y mucho –

-Amarme no te duele, lo que te duele es amarme y no poder estar juntas, y eso lo sé porque a mí me pasa igual, te amo, y te juro que me fascina amarte, adoro amarte, amo amarte, pero de qué me sirve si no te tengo realmente junto a mí como lo deseo –le dije y ella me miró fijamente. En su mirada vi reflejada la tristeza, y un mar de lágrimas en sus ojos a punto de inundar mi alma de tanto remordimiento alejando la poca paz que pudiera conservar.

-Aquí están –dijo Spencer entrando a la habitación. Carly limpió rápidamente las pocas lágrimas que resbalaban por su mejilla, y yo me giré para mirar a Spencer y sonreírle.

-Aquí estamos –respondí en un tono alegre.

-Se me hizo raro que no regresaran, me dejaron solo allá en la sala –comentó Spencer sorprendido.

-Estábamos atendiendo algunos asuntos –dijo Carly intentando disimular su tristeza, pero la seriedad en su rostro se notaba más.

-¿Todo bien? –preguntó Spencer curioseando.

-Sí, todo bien –respondí yo para que no sospechara que realmente no todo está bien.

-Bueno, pues entonces vayamos al comedor, tengo hambre –dijo y salió del despacho.

Carly y yo sólo nos miramos una vez más, y después sólo nos limitamos a salir de ahí.

-/-

Actualidad…

SAM

Sentada en el sofá de la sala de mi departamento, con un café espumoso en mis manos, y pensando todo aquello que ocurrió con Carly, y después recordar que antes de casarme con ella, yo esperaba ansiosamente éste día, y ahora que por fin se llegó, tan sólo quiero que termine pronto, porque no me gusta, esto no tenía que ser así, se supone que tendría que estar celebrando, tendría que estar gastando dinero a montones sin sentir dolor, pero no, estoy aquí con mi adicción al café, intentando analizar cómo fue que todo esto ocurrió así, estoy intentando olvidar, estoy intentando dejar de sentir amor por Shay.

No podía quedarme sentada aquí, lo mejor será que vaya a caminar. Dejé mi café sobre la mesita, me puse de pie, tomé mis llaves y abrí la puerta, y me sorprendí con la presencia de alguien que hizo que toda mi valentía se esfumara en cuestión de segundos. Era ella, la que fue mi esposa, esa que estaba intentando olvidar, y ahora ella estaba frente a mí haciendo mis intentos imposibles y fallidos.

-Sam –dijo ella sorprendida.

-¿Qué haces aquí? –le pregunté confundida.

-Vine a hablar contigo –

-Ya no tenemos nada de qué hablar, ya todo acabó –le dije y salí de mi departamento. Quería ignorarla, quería tan sólo irme y dejarla ahí con la palabra en la boca, pero me tomó del brazo, y con tan solo tocarme hizo que todos mis pensamientos se desvanecieran, y mi mente quedara en blanco.

-Por favor, Carly, sólo déjame en paz –le rogué con mi voz quebrada, y ella me soltó.

-Sólo vine a decirte que te deseo suerte, yo no quería que todo esto pasara así, y me duele –comenzó a decir, pero la interrumpí.

-No necesito tu lastima, ni nada, sólo déjame en paz, ya no hay nada de qué hablar, no me vuelvas a buscar, sé feliz con él, y ya de verdad, déjame en paz, por favor –le dije intentando hablar con firmeza y que mi voz n se quebrara, y sobre todo para que no brotara el llanto.

-/-

Meses antes…

CARLY

Contaba ansiosamente los días que mi hermano se quedaría aquí. No quería que Sam se siguiera dando cuenta que ella tenía la razón en todo, creí que no se daría cuenta de lo que estoy haciendo, pero hay algo en lo que no fingí, y es en eso, en querer hacer cambios a mi vida, de verdad esperaba enamorarme de Gibby en un futuro, porque él ha sido tan bueno conmigo, tan considerado, ha sido mi mejor amigo desde preparatoria, me conoce mejor que nadie, sabe todo lo que he pasado, y lo infeliz que he sido, y él siempre ha estado ahí levantándome de cada caída, y yo tan ciega que fui no lo notaba, hasta que poco a poco mis ojos miraron la realidad y no mis falsas fantasías o ilusiones.

Al terminar de cenar, subí a mi habitación, me senté en la cama apoyando mi espalda en el respaldo de la misma, y me puse a leer, mientras tanto Sam se quedó con mi hermano un buen rato hasta que se llegó la hora de dormir, y ella llegó a la habitación.

-Si quieres duermo en la sala, procuraré que tu hermano no se dé cuenta –comentó entrando temerosamente.

-Descuida, sólo dormiremos –contesté sin mirarla, y seguí leyendo mi libro.

-De acuerdo –dijo.

Diez minutos después, ella entró a la cama, y comenzó a revisar algo en su celular. Algo que me empezaba a dar curiosidad.

Dejé mi libro a un lado, y apague la lámpara, me acomodé para dormir intentando llamar su atención, pero simplemente ella no volteaba a verme.

-Ya apaga la luz, Sam, y también tu celular, me molesta, y quiero dormir –le dije

-Ni siquiera te está dando en la cara la luz de mi celular –alegó ella.

-Sólo déjalo ahí –le dije enojada y me recosté boca abajo.

-De acuerdo, sólo responderé un mensaje –

-Claro, no puedes hacer esperar a la otra –comenté en un tono burlón, y me arrepentí al instante. ¿Qué diablos me estaba pasando?

-No hay otra, Carly –dijo Sam rendida.

Me senté sobre la cama.

-No puedo con esto –dije y ella me miró confundida.

-¿No puedes con qué? Con fingir que quieres a Gibby, o lidiar que yo esté aquí en la misma cama que tú y no aguantas las ansias de besarme –dijo Sam en un tono burlón.

¡Maldita sea! Odiaba que ella tuviera razón, pero yo no quería dársela, no quería aceptarlo.

Pero benditos impulsos, no aguanté más, era de esperarse, y me puse encima de ella y comencé a besarla, y en vez de que ella me detuviera, me correspondió, y no debería ser así, ¿por qué me seguía correspondiendo después de lo que le estoy haciendo? Esto no tiene que ser así. Pero no le hice caso a mis pensamientos, y continué besándola hasta quedarnos sin aire, y ella me sujetó de la cintura, y trataba de seguirme el ritmo en cada beso que le daba.

-Carly –decía ella en un susurro, pero yo la callaba dándole beso tras beso.-Carly, espera –dijo ella, y me detuve.

-¿Qué pasa? –le pregunté confundida.

Quedó pensativa por algunos segundos, después suspiró.

-Nada –dijo y me besó. Me recostó en la cama, ella fue quien empezó a dominar la situación, y yo sólo me dejé llevar.

Comenzó a besar mi cuello, después lo lamió suavemente, fue bajando hasta mi pecho, y fue dejando beso tras beso hasta llegar a mis pechos, fue ahí donde me quitó la blusa, y seguido el sostén, empezó a jugar con mis pezones y a morderlos suavemente.

-No permitas que él toque tu piel, Carly, por favor –dijo ella y sentí que algo más que su lengua me mojaba el pecho, eran sus lágrimas, ella estaba llorando.

-No lo permitiría jamás, Sam –respondí e hice que me mirara. Ella se acercó a mi rostro y me volvió a besar en la boca bruscamente, y con sus manos siguió acariciando mi cuerpo hasta llegar a la cintura y quitarme mi pijama. Empezó a tocar mi intimidad suavemente, y fue aumentando el ritmo poco a poco, hasta que se deshizo de mi calzón, yo seguía besándola, y gemí cuando sentí que tocó mi cielo, y fue penetrando poco a poco con sus dedos.

Sentí que mis mejillas se mojaban, yo también estaba llorando al igual que ella, yo lloraba por la injusticia, por lo que le estaba haciendo, por mi maldito orgullo, y ella porque tal vez sintió que me ha perdido.

Cuando terminó quedó tendida sobre mí, y yo la abracé fuertemente. Quería grabarme la esencia de su piel sobre la mía, quería tatuármela si era posible.

-Vayámonos lejos de aquí –dijo ella

-No puedo –contesté

-Es muy fácil, sólo hay que tomar un maldito avión cuando termine el contrato –dijo Sam

-No le puedo hacer esto a Gibby –dije y ella se quitó de encima de mí, y se puso de pie.

-No le puedes hacer esto a Gibby, pero ¿sí a mí? –dijo molesta.

-No sé por qué diablos haces esto, en serio, no es justo, sabes bien que eres mi debilidad, y te aprovechas de ello, no es justo, Shay –dijo con la voz quebrada.

-/-

Actualidad

CARLY

Sabía bien que si llamaba a Sam para preguntarle cómo ésta, ni siquiera alcanzaría a hacer la pregunta, porque estoy segura que ella no hubiese contestado una llamada mía, por eso creí que era mejor opción venir a buscarla, pero no podía llenarme de valentía y tocar a su puerta, y entonces cuando por fin iba a hacerlo ésta se abrió de repente, y me asusté, y ahí estaba ella, se miraba tan decidida al salir, pero en cuanto me vio, todo se desvaneció en ella, el semblante de su rostro cambió de inmediato, y obviamente no estaba feliz de verme.

Y ahora de regreso a casa intento no llegar a tiempo, porque ahí me encontraré a Gibby, y no quiero ni verlo.

Y los recuerdos golpean mi mente poco a poco de cómo llegamos a ésta situación, de cómo la mala del cuento al final fui yo, y nada más yo, porque yo le destrocé el orgullo a Sam, yo misma provoqué su rencor, todo porque al final, quise jugar, y el jueguito se me escapó de las manos.

-/-

Meses antes…

CARLY

Mi hermano estaría por irse hoy mismo, decidió quedarse sólo cinco días, mientras tanto, la diversión entre Sam y yo había terminado, pues durante la presencia de mi hermano en casa, Sam y yo no perdimos el tiempo, y me hizo suya tanto como yo la hice mía todas las noches hasta cansarnos, pero ahora eso también terminaría, y ella regresaría a su departamento, y yo a la estúpida realidad que he estado viviendo con Gibby.

Gibby no volvió a aparecer durante estos días porque yo se lo pedí, aparte de que a mi hermano no le agrada la presencia de Gibe, por lo tanto, era mejor así.

-Bueno, hermanita, y Sam –comenzó a hablar mi hermano.-Fue un placer volver a verlas, espero que todo siga yendo muy bien entre ustedes –comentó y yo me puse cabizbaja.

-Así será –contestó Sam mostrando una sonrisa.

Ambas lo despedimos en la entrada, salió y listo, todo acabó.

-Bien, lo mejor será que ya me vaya –dijo Sam, pero la detuve.

-Gibby aún no vendrá –le comenté

-Y eso es bueno, no quiero ver cuando él llegue –dijo y camino hacia la sala.

Yo la seguí y vi cómo cogió su saco y las llaves que dejó sobre el sofá hace rato.

-No te puedes ir así –le dije.

-Carly, ya por favor, es claro que si no lo dejas a él, lo nuestro ya sólo es un negocio, ya falta poco para que esto acabe, pronto serás libre, y podrás ser completamente suya, porque al final, ya sabemos que aunque el contrato termine, tú y yo ya no podemos estar juntas, las clausulas son claras –dijo ella y salió rápidamente de ahí, pero la seguí.

-Cuando te pedí que lo intentáramos, no quisiste, ¿por qué ahora sí quieres, y luego no?, ¿por qué diablos me confundes? Eso nunca lo entendí –

-Porque las clausulas son claras, ya te lo dije, y cuando por fin me decidí a intentarlo, me sorprendiste con tu decisión, me restregaste a tu novio en la cara, a uno que no quieres, y aún así ya no quieres dejar –

-Sabes que no puedo –

-Por lastima, sólo por eso no puedes, y ¿sabes? Ya no me interesa tener nada contigo, ya se va perdiendo el encanto, lo mejor será que empiece a olvidarte, y a quitarme ideas ilusas de la cabeza –dijo y salió de la casa muy enojada.

-/-

Un mes pasó, y cada vez faltaba menos para que el contrato de estar desposada a Sam terminara, mientras tanto, Gibby y yo lo seguíamos intentando, y debo reconocerlo, él se esforzaba tanto, y tan paciente que ha sido todos éstos días, simplemente él estaba logrando juntar los pedacitos de mi alma quebrada, y los unía poco a poco con cada muestra de afecto, porque sí, lo admito, me estaba empezando a gustar, y me hacía sentir tanta paz, y tanta calma, y sobre todo, estaba logrando acostumbrarme a sus caricias, a sus besos, a sus miradas, y a no pensar tanto en Sam, entonces sí, Gibby de verdad me quiere, y yo tenía que esforzarme más, sólo eso, porque con él no faltaba ya nada, sólo amor, y sólo eso.

Y mientras pensaba todo eso, Gibby entró a mi despacho muy sonriente.

-Hola, amor –dijo acercándose a darme un beso.

-Hola –lo saludé un poco confundida.

-Ven –dijo e hizo que me levantara de la silla y me sentó sobre el escritorio.

-¿Qué ocurre? –le pregunté un poco asustada. Él jamás llegaba tan así.

-Nada malo, sólo que hoy vengo convencido de que estoy empezando a amarte –dijo y puedo jurar que me puse más pálida de lo que suelo verme.

-Gibby –iba a decirle algo, pero él puso su dedo índice sobre mi boca.

-Tranquila, el sentimiento es mío, yo sé que aún lo sigues intentando, pero en serio sólo vine a agradecerte por permitirme entrar a tu vida a curar tus heridas, no hace falta que te haga promesas, te lo estoy demostrando, en serio te adoro, y quiero mi vida junto a ti –dijo en un tono lleno de ternura, y yo sentí tan bonito en mi interior, sentí confianza, y eso me asustaba un poco, a la vez parecía tan irreal.

Gibby comenzó a besarme con ternura, y ese beso fue aumentando su intensidad hasta que él llegó a mi cuello, y comenzó a acariciar mis manos hasta llegar a los botones de mi blusa. Esto se sentía tan excitante, y por un instante recordé a Sam, pero Gibby eliminó ese recuerdo de inmediato cuando me despojó de mi blusa y comenzó a desabrochar i pantalón.

Me quería detener, sí quería, pero a la vez no podía, simplemente decidí seguir, y entonces el desabrochó su pantalón sin dejar de besarme.

Lo hizo, entró en mí y yo solté un fuerte grito que el calló de inmediato volviendo a besar mi boca.

Y entonces comenzó a moverse dentro de mí, y yo trataba de no pensar en nada más, pero comencé a sentirme culpable, comencé a pensar en Sam, y de lo arrepentida que estaba por permitir esto, pero ya era tarde, era algo que no podía remediar.

Y entonces escuché que alguien abrió la puerta, y cuando miré, Gibby se detuvo, y sólo giró el rostro para mirar, era ella, era Sam.

-Perdón por interrumpir, qué irrespetuosa soy, debí tocar, lo siento, sigan en lo suyo –dijo y salió.

Gibby volvió a abrochar su pantalón, y yo me puse la blusa rápidamente.

-Carly, de verdad yo no sabía que ella vendría –comentó Gibby apenado. Le creí.

-Espérame aquí –le ordené, y salí corriendo para alcanzar a Sam.

La alcancé justamente cuando ella estaba por subir a su carro, pero le cerré la puerta.

-Sam, lo que viste –

-No importa lo que haya visto, no me incumbe, es normal, es tu novio, pueden hacerlo –dijo ella intentando abrir la puerta de su carro, pero yo no se lo permitía.-¿Puedes quitarte? En serio me quiero ir –dijo en un tono molesto.

-¿Estás molesta? Sam quiero saberlo, no sólo te vayas, yo sé que lo estás –le dije, y entonces ella me miró con furia.

-¿Quieres saber qué sentí cuando te vi así con él? Pues sí, estoy molesta, aunque eso es poco, pero ¿sabes? Ya no les daré el lujo de hacer corajes, no me hacen nada bien, y al final, sé que no lo disfrutas, no como conmigo, y eso me brinda un poco de paz, ¿y sabes? Yo no seré como tú, yo no voy a fingir, a mí sí me duele, pero ¿ya qué podemos hacer? Hoy acabas de terminar por destrozar mi alma por completo, hoy acepto mi derrota, y recuerdas que un día me pediste perdón, pues te lo vine a hacer saber, te perdono, de verdad que sí, te perdono por todo, aunque me hayas destrozado hoy –dijo, me hice a un lado y ella logró abrir la puerta de su carro.

-Sam, yo ya no sé qué decir –comencé a decirle con la voz quebrada, y de pronto sentí mis mejillas mojadas, de nuevo las lágrimas salieron sin avisar.

-No no no, tú no llores, Shay, ya no te queda llorar, bebé, ya mejor da la vuelta y regresa con él, en serio –dijo subiendo a su auto, y entonces sólo me hizo una seña de despedida, y arrancó.

-/-

Actualidad…

SAM

Sigo sin entender por qué Carly lo sigue haciendo, si ya el contrato terminó, ya que sea feliz, que aproveche para estar con él, y me deje en paz, que me deje olvidarla de una vez por todas. Ya bastante tuve esos días que siguió buscándome después de que dijo que jamás permitiría que él la tocara, y ya ni eso pudo cumplir, y venía a mí rogando que borrara de su piel las caricias de él, ya no sé ni a qué estaba jugando ella, no sé ni que pretendía, y es mejor no saberlo jamás.

Y yo de tonta caía en cada una de sus caricias, y sus encantos, y lo hice, le borré a ese tipo de su mente otra vez, pero ya no era justo para mí, nunca ha sido justo para mí ésta situación, era como si me hubiera convertido en su amante, y el fuera el oficial, cuando en realidad yo soy la esposa, y él el amante.

Analicé y reflexioné que Carly nunca fue esa blanca paloma llena de paz, y nobleza, sino una paloma con sed de venganza, que nunca comprendí, y aún así, le amaba cada día más, sin reproches, sin medida, sin condición.

Y mientras camino el cielo comenzó a vestirse de gris, claro que eso era una señal de que se trataba de un día triste, y hoy el cielo lloraría junto a mí, por tantas promesas incumplidas, por tantas falsas ilusiones, por tantas mentiras.

Lo que sí tenía con certeza era que tenía que olvidar a Shay a como de lugar, porque al fin de cuentas, ella ya me olvidó, eso lo puedo sentir muy bien, porque "entre broma, y broma, la verdad se asoma, y cuando menos te lo esperas, te enamoras", y eso le sucedió a ella.

-/-

Nota de autor: muchísimas gracias a los que siguen esta historia, ya se acerca el final, por lo tanto, tal vez tarde dos semanas o menos en ir preparándolo.

Los invito a que sigan mi historia Elsanna que retomaré en cuanto termine ésta, y también a que visiten mi BIO para que me apoyen en un nuevo proyecto que estoy llevando a cabo poco a poco :3.

Sé que la actualización iba a ser en Julio, pero quise meterle más al capítulo. Perdón xD.

Contestando sus reviews:

Invader Johnny: Gracias por seguir la historia de principio a casi fin. Saludos!

Madisson. Cg: ésta historia está por llegar a su fin, gracias por estar al pendiente, y sí, ni yo me esperaba eso de Carly :P pero ojalá pronto lo deje al Gibby . Saludos!.

Bants: muchísimas gracias por seguir leyendo mi fic, y pues sí, poco a poco estoy mejor, saludos!

Osiris Valensky: Ya no esperes más, aquí está el cap, y muchísimas gracias, la verdad es que es bonito romper con la monotonía, a veces sí hace mucho daño, en fin, gracias por estar al pendiente del fic, saludos!

Elsa-Ookami: muchísimas gracias por leer el fic, saludos!