El sábado había llegado, el chico calculaba que no sería más de las diez y media de la mañana, y a pesar del poco tiempo transcurrido desde el comienzo del día, Piko estaba seguro de que ya le había insistido más de veinte veces a la chica pelirroja que dejara su investigación.
-claro que no-era la respuesta que había estado recibiendo desde hace un rato-toda la escuela esta picada con saber quién es esta chica-dijo mientras le mostraba una foto del baile mientras seguía su camino en la banqueta-y yo como presidenta del periódico escolar debo averiguar quién es, incluso si tengo que investigar a cada una de las chicas de la escuela-
-pero subir su video en el baile como una audición en un concurso, ¿no es ir un poco lejos Cul? -dijo Piko caminando al ritmo de la chica-además tienes idea de cuantas chicas tendrías que investigar para dar con el paradero de la misteriosa cantante que buscas-
-no soy estúpida Piko, no decía eso tan literalmente-dijo Cul deteniendo sus pasos, esas palabras tranquilizaron al chico a pesar de que no eran palabras tan amables, pero ese sentimiento se fue cuando Cul volvió a hablar-he capturado algunas pistas desde la noche del baile, ahora tengo solo nueve sospechosas-
-¿y quiénes son esas sospechosas?-pregunto Piko tratando de esconder su temor.
-bueno no estoy del todo segura pero…-Cul comenzó a revisar una lista que traía-entre mis opciones están: Lily, Luka, Kanon, Anon, Galaco, Lenka, Miki, Miku y Rin… es más difícil considerando que el color del cabello no es claro debido a las luces de colores que habían puesto en el baile, y creo que Rin está descartada de esta lista-
-¿por qué?-pregunto Piko con curiosidad.
-porque ella envió su propia audición al concurso unos minutos antes de que yo enviara el de nuestra cantante misteriosa-dijo Cul sacando su celular mostrando la audición de Rin-incluso la voz es completamente diferente, así que ahora son ocho sospechosas-
-ni siquiera el FBI investiga a alguien tan rápido como tú-dijo Piko. Cul sonrió como si eso hubiera sido un cumplido.
Bueno, al paso al que iban las cosas Piko no podía evitar que Cul siguiera con su extensa investigación, pero si lograba mantenerla lejos de Miku para que no supiera lo que ocurrió esa noche entonces habría cumplido con su misión.
-¿entonces cual será tu siguiente paso?-pregunto el albino. Cul detuvo sus pasos y señalo la gran casa que estaba a su lado.
-este-dijo caminando hacia el timbre de dicha casa.
…..
-y con eso acabaríamos el tema de hoy-dijo Rin haciendo que Len cerrara su libreta y se dejara caer en el respaldo de la silla-el resto podríamos verlo en una siguiente asesoría -
Aunque Len había elegido el día de la asesoría, Rin había programado la asesoría temprano en la mañana ese sábado para poder tener libre la tarde para su salida con Kaito. Incluso había llevado su guitarra a la asesoría para después llevarla cuando viera a Kaito, realmente estaba emocionada de poder volver a componer después de un largo tiempo.
-no sé cómo lograre compensarte por esto-dijo Len sonriéndole a la rubia y levantándose de su asiento-¿regresaras de nuevo a tu casa?-pregunto el rubio buscando mantener conversación. Rin negó con la cabeza.
-iré al parque que está a unas cuadras-dijo ella.
-¿entonces podemos regresar juntos?-pregunto el-yo debo tomar el autobús en la estación que está cerca para regresar a casa-
Rin asintió haciendo que Len sonriera.
…..
-¿puedo saber cómo es que ustedes dos tienen mi dirección?-pregunto Yuma al verlos en el marco de la puerta.
-está en tu registro escolar-dijo Cul sin preocuparse por aclarar como lo había obtenido si se suponía que los alumnos no tenían acceso al registro escolar.
-bien, ¿entonces? ¿Qué es lo que quieren?-pregunto con indiferencia.
Piko se quedó callado, ni siquiera él sabía que estaban haciendo ahí. Cul saco una hoja y se la mostro a Yuma.
-esta es la letra que la chica misteriosa canto en la noche del baile-dijo Cul-la escribi en una hoja después de ver una de las grabaciones de la noche del baile-
-¿y luego?-pregunto Piko sin entender que era lo que la chica quería probar en ese momento. Cul le dio la hoja a Piko y este la observo un momento esperando encontrar sin éxito algo inusual-sigo sin entender-
-no es una canción que algún artista famoso haya cantado antes, me asegure de ello-dijo Cul poniendo su mano derecha en su cadera-eso significa que es una composición original, lo que significa que nuestra misteriosa chica la hizo o le pidió a alguien que la hiciera y eso no es todo-
Cul señalo algunos versos de la canción y algunos garabatos que ella misma había hecho en la hoja, haciendo que Piko leyera con más atención la canción.
-parece más un poema-murmuro el albino.
-exacto, y esta tan bien escrito que solo alguien que verdaderamente guste de la poesía y sepa como emplearla pudo haber hecho una obra maestra como esta, lo más seguro fue que esto fue escrito para ser un simple poema sin importancia alguna, y como necesitaban una canción para el concurso del baile, usaron ese poema, solo fue cuestión de que crear un instrumental que se adaptara a la letra-dijo Cul con emoción-por ende también investigue a los alumnos de nuestro instituto que hicieran poesía, y los que supieran de música, y que además fueran cercanos a las sospechosas para dar con el paradero de la persona que hizo la canción-
-entonces, ahora no solo tienes una lista sospechosas que pudieron haber cantado en el baile, ¿si no que también tienes una lista de sospechosos para quien pudo haber escrito la cancion?-pregunto Piko quien comenzaba a perderse siguiendo el ritmo de lo que Cul le explicaba. Cul asintió con la cabeza efusivamente.
-y Yuma es el primer sospechoso-dijo señalando al pelirosa-aunque estoy segura de que él fue quien escribió la canción-
-¿tienes como comprobarlo?-pregunto Piko
-tu eres el que está con él en grupo de música, esperaba que tu si-dijo Cul haciendo que Piko tuviera ganas de golpearse la cara contra la pared. No pasaron más de un par de segundos para que Piko recordara que en realidad el si podía comprobar la teoría de Cul, aun así opto por no decirlo inmediatamente. Había visto como algunas veces Yuma hacia algunas anotaciones en una libreta de pastas negras cuando estaban en el salón de música y el mismo Yuma les había dicho que en esa libreta anotaba sus composiciones y uno que otro poema. Si en esa libreta se encontraba escrita la misma canción que Cul había anotado en la hoja que Piko tenía en ese momento significaba que la pelirroja tenía razón.
Piko volteo a ver al pelirosa. Se veía igual de sereno y callado que siempre, sus ojos no mostraban ni una sola pista de que lo que Cul decía era cierto o no. Pero, si Yuma le había escrito esa canción a la chica misteriosa para que ella pudiera cantarla, posiblemente la chica misteriosa le habría pedido al pelirosa que no revelara su identidad, si Piko le decía a Cul sobre la libreta y Yuma era el autor de la canción Cul no tardaría en dar con la chica.
Si en verdad había sido el pelirosa, no quería echar a Yuma de cabeza, pero Cul terminaría descubriéndolo tarde o temprano.
Sus pensamientos fueron interrumpidos cuando Yuma hablo.
-si fui yo quien compuso esa canción ¿necesitan algo más?-le dijo el pelirosa a la chica. Durante el tiempo en el que Piko había estado divagando en su mente, Yuma ya le había mostrado a Cul la libreta. Y efectivamente, dentro de la libreta se encontraba la canción escrita con el puño y letra de Yuma.
…..
-había olvidado que había aquí una feria el día de hoy, pero esto definitivamente es más grande que el año pasado-dijo Len, viendo a feria que estaba frente a ellos. Prácticamente abarcaba toda la calle y había demasiada gente.
En realidad el rubio estaba mintiendo, él se acordaba perfectamente de que la feria comenzaba justo hoy, y fue por eso que pidió que la asesoría fuera ese sábado, tanto la estación del autobús como el parque al que Rin quería llegar estaban del otro lado de dicha feria. Esa calle era el camino más corto para llegar, aun así, el rubio estaba seguro de que por la cantidad de gente que había, tardarían un largo rato en atravesar el lugar, un largo rato que el aprovecharía para estar más cerca de Rin.
-creo que no nos queda de otra más que atravesar la feria-le dijo Rin. Realmente esperaba que no se le hiciera tarde para llegar con Kaito.
Comenzaron a caminar entre los puestos, de vez en cuando se detenían a observar algo que les llamara la atención o hacían comentarios. Los puestos eran bastante llamativos, y a pesar de la cantidad de gente que había, era agradable estar ahí.
-hey Rin, ¿juegas?-pregunto Len señalando uno de los puestos cercanos. Rin quería quedarse en la feria, pero no quería llegar tarde con Kaito, cuando saco su celular del bolsillo se dio cuenta de que faltaba aun una hora y media para verse con el peliazul. Calculaba que no tardaría más de media hora en atravesar la feria hasta llegar al parque, entonces el tiempo restante podría ocuparlo en la feria.
-¿y bien?-volvió a preguntar Len, esta vez ya estaba enfrente del puesto. Rin asintió y corrió hacia donde estaba el.
-¿cómo se juega?-pregunto ella mientras que Len le daba unas pequeñas pelotas color rojo.
-tenemos que golpear a ese gato que esta ahí-dijo el rubio señalando a la figura de plástico que se encontraba a unos dos metros y medio de distancia-y trata de no golpear a los ratones, nos quitaran puntos si lo hacemos-
-lo tengo-dijo Rin lanzando su primera pelota, la cual fallo, haciendo que rápidamente lanzara otra para enmendar su tiro anterior. Len también comenzó a lanzar sus pelotas ayudando a la rubia a ganar puntos.
Al terminar el juego, no obtuvieron los puntos para el premio más grande, pero obtuvieron los suficientes para ganar un par de osos pequeños, Rin tomo uno de color blanco del tamaño de su mano y le paso a Len un panda del mismo tamaño.
No tardaron en ir a otros juegos, apple bobbing, ponchar globos con dardos, carritos chocones, incluso participaron en un concurso de comida, en el cual ambos perdieron después de ocho platos de ramen.
-¡ese plato no tenía fondo!-se quejó Len con una mano en el estómago y un poco de nauseas.
-como pueden meter tanto ramen en un platito tan pequeño-hablo Rin simulando con sus manos el tamaño del plato
-el lado bueno es que al menos comimos gratis-dijo Len antes de llevarse una mano a la boca al sentir sus nauseas incrementándose.
-creo que necesito sentarme después de comer tanto-dijo Rin señalando una banca cercana.
-buena idea-concordó Len caminando con ella hacia dicha banca.
Rin aun sentía la comida en la garganta, es en este momento en el que se arrepentía de haber comido ese último plato, esperaba no amanecer mañana con un horrible dolor de estómago.
Sus pensamientos fueron interrumpidos cuando noto unos suaves sollozos entre la multitud. Tardo un poco en notar de donde provenían los sollozos, era difícil distinguir bien el llanto con el ruido que había en el lugar, pero finalmente lo encontró, se trataba de una niña de no más de nueve años que lloraba cerca de uno de los puestos mientras que sostenía un globo en forma de estrella y con su mano libre se tallaba sus ojos.
Cuando Len se dio cuenta de Rin tenía su mirada fije en un punto, dirigió su mirada hacia la misma dirección, percatándose de la niña.
-posiblemente está perdida-dedujo el chico al percatarse de que la niña estaba sola. Cuando el rubio dijo eso ella se levantó y camino hacia aquella niña.
Rin se hinco para quedar a la altura de la niña, quien no se dio cuenta de que la rubia estaba frente a ella hasta que la oyó hablar.
-hola pequeña, soy Rin ¿Cómo te llamas?-pregunto Rin con una voz dulce. La niña levanto un poco la mirada hacia ella para después seguir llorando aún más fuerte que el inicio. Ella se había asustado al ver una cara desconocida, o al menos eso fue lo que la rubia pensó, aunque ahora no sabía qué hacer para calmarla.
-no no no, una pequeña princesa no debería llorar, en especial si es una princesa tan bonita-Rin volteo para encontrarse con el dueño de la voz. Len se encontraba a su lado hablando con una voz más aguda de lo normal mientras que movía de un lado a otro el panda que habían ganado en su primer juego para que pareciera que fuera el oso el que estaba hablando.
Aunque Len no podía evitar pensar que se veía un poco ridículo haciéndolo, dio resultado, la niña dejo de llorar.
-¿Cuál es tu nombre hermosa?-le pregunto Len con su voz fingida.
-Yuki- respondió con un murmuro.
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
hasta aqui!
tenia planeado hacer este capitulo mucho mas largo, pero después mi di cuenta de que llevaba bastante tiempo sin actualizar así que al final decidí dejarles lo que llevaba escrito hasta ahora. Si tienen alguno comentario sobre la historia no olviden en hacérmelo saber a través de un review, cada review es importante para mi no lo olviden.
Serena Saori: lamento si te llegue a confundir con el capitulo anterior, es una escena de la vida de Kaito que ocurre antes de todos los sucesos que ocurren en este fanfic y que me servirá para explicar mejor algunos asuntitos mas adelante, pero por ahora no tiene ningun impacto dentro de la historia.
ninguno de los personajes de esta historia me pertenecen
gracias por leer :3
