XXI

Gafas

Yuuri había visto en cámara lenta como sus gafas las cuales había dejado descuidadamente en el asiento del sofá para limpiarlas, el pañuelo estaba a pocos metros, en su habitación, cuando volvió simplemente no alcanzó a advertir rápidamente a su prometido hasta que escuchó el crujido que hizo el cristal de las gafas, el ruso se quedó tieso, pues estaba entretenido viendo la pantalla de la televisión que no se dio cuenta hasta que fue muy tarde.

- ¡Yuuri! - gritó escandalizado el ruso poniéndose de pie de golpe y viendo que los cristales estaban rotos y una de las patas de la montura también lo estaba - ¡Lo siento amor! - dijo comenzando a llorar sobre los restos de las gafas.

- V-Victor - Yuuri la verdad no sabía cómo reaccionar ahora pues apenas podía distinguir las expresiones de su pareja pero su llanto le indicaba que estaba sobre reaccionando al respecto.

- ¡Yuuri, estas ciego por mi culpa! - lloró Victor abrazándolo con fuerza.

- N-no estoy ciego... no tanto - aclaró apenado pues tampoco era inutil sin sus gafas aunque era molesto.

- ¡Te compraré unas nuevas!

- No es necesario, solo hay que cambiar los cristales y volver a colocar esto en su lugar...

- ¡Ni hablar! te compraré unas nuevas - Yuuri suspiró cansado, sabía que no podría llevarle la contraria ahora.

La llegada a la óptica fue un tanto accidentada, Victor exageraba su ceguera, no estaba taaan ciego, podía competir aunque en las nacionales se llevó un buen golpe contra la barrera de seguridad, eso era suficiente argumento de parte de Victor para no dejarle sin sostener sus mano durante todo el trayecto.

- ¡Esta te queda bien! - dijo Victor señalando una montura muy fina, Yuuri se atragantó cuando apenas distinguió el logo de una marca reconocida, Ray Ban, Versace, Carolina Herrera, todas esas monturas era tan costosas, no podía ver el precio pero sabía que habían muchos ceros ahí.

- Señor, ¿puedo ayudarle, que tipo de montura busca? - la encargada se había acercado al ver al par tan peculiar, Victor explicó el trágico incidente que era más de lo que la mujer deseaba saber.

- S-solo quiero una montura de pasta económica - dijo Yuuri antes de que Victor siguiera llenando la cabeza de la mujer de información innecesaria.

- ¿Económica? ¡Yuuri!

- Victor no comprare algo tan costoso.

- Pero si se ve bien en ti, no te preocupes por el precio, te dije que la iba a comprar.

Ahora la pobre mujer se preguntaba en que lío se había metido, sabía que tratar público no era fácil pero esto ya rayaba en lo ridículo, un novio que quera gastar en lo más costoso y el otro que se negaba a aceptar y buscando lo más barato, vio una montura de color azul que sentaría bien al rostro del joven japonés así que no dudó en ofrecérselo, no era del todo barata pero tampoco muy cara.

- ¡Yuuri, es perfecta!

Yuuri no pudo estar más de acuerdo, luego de Victor le hubiera obligado a probarse media óptica, la encargada tomó nota de la formula.

- En un 5 días hábiles estará lista.

- ¡5 días! es mucho tiempo.

- Victor, está bien, sabes que esto toma tiempo no puede ser de un día para otro - Yuuri lo tuvo que tranquilizar.

Ahora estaba bajo la protección de Victor quien no le dejaba ir solo a ningún lado, incluso quería entrar al sanitario con él.

- ¡Que no estoy ciego Victor!

- Dejen de ser tan desagradables - Yurio no se podía creer todo el drama que se había armado alrededor unas gafas rotas, aunque ciertamente entendía algunos de los temores del anciano pues Katsuki casi cruzaba la calle con el semáforo el rojo o pisaba mal un escalón, su ceño fruncido le indicaba que se esforzaba mucho por enfocar lo cual lo hacía muy evidente a la hora de querer ocultar su leve discapacidad, además de que solía marearse o desorientarse con facilidad.

Victor lo había llamado cuando no pudo cancelar el entrenamiento de la mañana con Yakov, las nacionales serian pronto y el entrenador estaba harto de que se saltara los entrenamientos amenazando con dejarlo por fuera, ahora era su deber llevar al cerdo hasta la óptica a recoger las gafas y terminar esta pesadilla.

- Dame tu mano, te llevaré a recoger tus gafas.

- Yurio... - Yuuri estaba tan sorprendido de que el tigre ruso fuera tan amable con él.

Cualquiera pensaría que esto era muy adorable, sus fans matarían por algo como esto, Yurio lo había amenazado de no mencionar nada de esto.

Llegaron a la óptica y retiraron el pedido del japonés.

- Colócatelas, termina con esto - dijo un tanto ansioso.

- S-si - Yuuri se colocó las gafas, realmente lucían muy bien eran...

- No me jodas, son iguales a las que tenías - dijo Yurio frunciendo el ceño acercándose peligrosamente viéndolo desde todos los ángulos. Yuuri rio nerviosamente.


NOTAS: bueno yo estoy algo ciega, no completamente inútil para andar sin gafas pero después de un rato se me cansa mucho la vista, -nopuedovivirsinellas- espero que esta breve historia les haya gustado. Nos leemos en la siguiente, muchas gracias por sus reviews.