CAPÍTULO 18

FBRT&CARO: A BORDO DEL DFBC

Minutos más tarde, una vez que la nave hubo salido de la órbita del planeta se encontraban todos en la sala de mando discutiendo que hacer.

- Bueno, revisemos lo que tenemos - comentó Aeren, mientras miraba un mapa espacial.

- A ver. ¿Gost? - preguntó Sandl al ojiazul, quien tenía su mochila con Pikachus ahí - veamos si tenemos todo.

- ¡Sip!

- ¿Nintendo DS?

- ¡Correcto!

- Nintendo Wii, implementos y accesorios?

- ¡Está todo!

- ¡Golosinas!

- Desde papas fritas hasta una gomita que se parece a Nadia - dijo esto último, mientras sacaba una golosina con forma de la susodicha. Ésta no pudo evitar darle un golpe en la cabeza.

- ¿Pegatinas?

- ¡sip!

- ¿Juegos de Pokémon?

- EEyup

- ¿Juegos con ponis?

- 20% cooler y listo.

- ¡entonces tenemos todo!

- Y ¿eso de que nos sirve, genio? - preguntó la Glaceon Shiny, mientras cargaba un rayo congelante, el cual arrojó hacia Sandl para poder dejarlo quieto, pero erró - ponte serio al menos.

- Bueno, ahora sí - continuó Aeren en lo que había quedado antes de este show - ¿A dónde tenemos que dirigirnos?

- A ningún lugar - apuntó Sandl, mientras cortaba el mapa con sus garras - tenemos que perdernos.

- Pero eso no tiene sentido - apuntó el Eevee, mientras intentaba pegar su mapa - jo, me debes uno nuevo.

- Eso es cierto señor Aeren - comentó Zergling, quien llegó a la habitación trayendo varios platos con algo humeante, se veía verde, medio mohoso y parecía que se moviese, pero el olor era bastante apetitoso - la carta decía que había que perderse y seguir y seguir hasta llegar a destino.

- Pero.

- Es ridículo, pero cierto - apuntó Glaceon, quien sí había visto el contenido de la carta - pero ahora ¿cómo hacemos que una nave que se guía por computadora se pierda?

- Fácil, así - comento Gost, mientras desactivaba la navegación automática y la ponía en manual. Tras ello, comenzó a acelerar y frenar la nave, haciendo que bailase y todo en ella se moviese - ¡tachán!

- Al menos es cierto eso - continuó Nadia, mientras jalaba de una oreja a Gost y lo sentaba - por lo menos así alguien maneja sin saber a dónde va.

- Aun así el GPS de la nave te indicará todo el tiempo los puntos cercanos a los que vamos - señaló Eevee.

- Pero eso es desactivable, al igual que las alarmas de alertas y eso ¿ven? - comentó Sandl, mientras apagaba los sistemas señalados, una luz roja parpadeante quedó en el panel de control indicando que no había activo ningún sistema computarizado.

- Hmmm, pero la carta también dice que nadie tiene que saber dónde estamos perdidos - apuntó Eevee mientras releía la carta - ¿Por cierto, qué clase de loco maniático desquiciado se hace llamar padre?

- El jefe de los de la otra cuadra, en los chicos del barrio se hacía llamar así - dijo Gost, quien ya había sacado su Nintendo DS y se había puesto a jugar - y aquí me encontré con otro personaje que se hace llamar padre.

- Si serás idiota - lo regañó Nadia mientras le cerraba la tapa de la consola en la cual estaba jugando al Pokémon Rubí y justo el protagonista hablaba con el líder de gimnasio de Petalburg - debe ser un nombre representativo, nada más. Como el de Marin y el de Stiv - al decir este último nombre, agarró la oreja de Gost para indicar que se refería a él.

- YO insisto de que tiene nombre de villano - apuntó Sandl - cuando encontremos a padre lo interrogaremos para saber que no sea malvado y no quiera arruinar la navidad.

- Déjamelo a mí, todo lo que sea amenazar o destruir la mente de alguien para socavar información, es mi especialidad - se vanaglorió de sí misma Edelweiss, mientras el Eevee la miraba de reojo con una sonrisa tonta en la cara.

- ¿Alguien dijo destruir la navidad? - saltó Zergling, mientras daba un golpe en la mesa con su tasa de la indignación - ¡Nadie intentará destruir la navidad sin pasar primero sobre mi cadáver!

- Como si hacer eso fuese una graaaan dificultad - lo interrumpió despectivamente Edelweiss, mientras entre ambos se echaban unas miradas que sacaban chispas.

- Oigan ¿no creen que nos desviamos totalmente del tema? - intentó calmar las aguas Sandl, mientras terminaba de tomarse… lo que hubiese traído Zergling en las tasas, al menos no sabía mal - tenemos que desactivar los sistemas de comunicación y perdernos.

- Lo primero ya está hecho - apuntó Gost, mientras apagaba los sistemas de comunicación de la nave - sólo dejaré el wi-fi, quiero internet.

- Ni si quiera internet - lo interrumpió Nadia, mientras apagaba también el internet de la nave, y por un tubo arrojaba el DS de Gost para mandarlo hasta una caja fuerte en su habitación - ahí no joderás más con eso.

- No importa ¡ahora tengo esto! - exclamó contento, mientras sacaba de su bolcillo un gameboy color - ¡Y podré jugar al Zelda awakening!

- O ¡yo quiero yo quiero! - exclamaron Sandl y Eevee, acercándose hacia la consola de Gost - he oído que ese Zelda es muy bueno, quiero verlo.

- Y así es como se nos fue al garete una vez más el tema de conversación - se resignó Zergling, mientras se despatarraba en la silla donde se encontraba - señorita Nadia, le apetece jugar una partida de naipes o algo. Total, tenemos que dejar que la nave ésta ande sola hasta llegar a algún lugar cualquiera.

- No es mala idea, pero ¿alguien dejó andando la nave? - preguntó Nadia mientras miraba de reojo a sus dos compañeros. Edelweiss se resignó a mirar hacia el espacio por la ventanilla de aquella sala de control.

- Eso no es difícil, es cosa de sólo hacer esto - apuntó Gost, mientras le pasaba el Gameboy a Aeren. Se puso de pie, y le dio un manotazo a todos los comandos de la nave, inclusive moviendo las palancas manipuladoras de velocidad a la máxima potencia. En el panel de control, varios leds rojos se encendieron, en especial los que indicaban iniciando entrada al espacio Warp. Tras eso, volvió a sentarse.

- ¿Eso no provocará un error en la nave? - comentó Zergling, mientras se sentaba e intentaba ponerse el cinturón de seguridad, algo le decía que algo malo ocurriría.

- Que va, eso no provocará más que un… ¡waaaaaaaa! - Sandl no alcanzó a terminar su frase, porque de golpe la nave aceleró a máxima potencia, mientras las alarmas de alerta comenzaban a sonar.

- ¡Qué mierda hicieron! - exclamó enfadada Edelweiss, quien quedó pegada en la pared trasera del cuarto junto a Aeren, quien quedó aturdido con el Gameboy que le golpeó en la cabeza - En serio ¡qué no hagan nunca nada bien!

- Fue buena idea ponerse el cinturón de seguridad - dijo Zergling alegre, quien fue el único que no estaba pegado en la parte de atrás de la habitación por culpa de la inercia - señores, no es por asustarlos, pero de aquí leo un gran mensaje de error en el panel de control, además de una alerta que dice agujero negro directo en el frente.

- ¡Y por qué negro! - exclamó indignado Gost - ¡Nave discriminatoria, eso es racismo!

- ¡No seas idiota! - lo reprendió Nadia, mientras que le atizaba un golpe en la cabeza a Gost, tras arrojar con fuerza a Sandl hacia adelante - ¡y tú anda a intentar arreglar eso!

- ya voy, ya voy, no sea tan enojona señora - tras lo dicho, Sandl tuvo que agacharse, porque justo una bola de fuego que salió disparada desde las manos de Nadia, le pasó por sobre la cabeza. Sin embargo, al esquivarla, el ataque impactó directamente sobre los controles. No los dañó, pero sí activó la opción de más velocidad, por lo que con el nuevo acelerón Sandl se hizo bolita, y salió despedido hacia atrás, donde se volvió a chocar con Aeren.

- ¡Dejen de aplastarme! - exclamó el pequeño Pokémon, mientras se intentaba sacar de encima a todos. Mientras, Zergling tranquilamente en su asiento se puso a leer una revista.

- Miren, en esta revista de conocimientos científicos, dice que los agujeros negros son excelentes para perderse - comentó el Zerg, que ahora tenía puesto sobre su ojo derecho un monóculo, para parecer más intelectual - además, dice que si le echas agua hirviendo al hielo, éste se derrite. Qué interesante ¿no?

- Y a Este que mosca le picó - preguntó Edelweiss quien logró salir de la pared, y de un salto llegar hasta los controles - si nunca se comportaba así.

- Tiene el mal del espacio - dijo a modo de respuesta Aeren, quien de un salto llegó a su costado - cuando está en situaciones tensas se pone a hacer memeces para no estresarse.

- Un Hidralisco, se balanceaba, sobre la tela de una reina - empezó a canturrear el Zerg, con micrófono incluido el cual amplió su voz por todos los altavoces del edificio - y como veía, que resistía, fue a buscar más hidraliiiiscoos… Mami, sálvame

- ¡ya, calmaos todos! - exclamó fuerte Nadia, mientras lograba llegar a los controles y de un puñetazo presionaba uno que decía cancelación de emergencia, detiene toda acción no básica de la nave - ¡Relajémonos y veamos que hacer… ¿qué demonios?

El resultado de su acción, fue todo menos el que ella esperaba. En vez de detenerse la nave, lo que hizo es que se apagaron todas las luces y los sistemas de iluminación en el edificio, y los motores empezaron a sonar de manera poco agradable. La nave comenzó a acelerar mucho más que antes, rompiendo en esta ocasión directamente la barrera de la velocidad luz. Además de ello, la voz de Zergling se vio totalmente opacada por la canción de Danza Cuduro.

- ¡Jolteon! ¡Te voy a matar! - se oyó por parte del Eevee quien pegó ese grito, mientras la nave al ritmo de la música, se volvía un caos total.

A ritmo de la canción, Gost, Sandl y Eevee salieron bailando por toda la nave, y cantando a todo pulmón, junto con Zergling quien contagiado por la festividad los siguió. Nadia y Edelweiss salieron detrás de ellos para detenerlos y darles una golpiza, pero todo ello al ritmo de la canción brasileira, se transformó en una genial coreografía. Mientras sonaba la canción, se subsiguieron escenas de Gost dando volteretas en el aire, esquivando estacas de hielo lanzadas por Edelweiss, y detrás, Sandl las hacía rebotar usando una raqueta de tenis al ritmo de la canción. Por otro lado, Nadia intentaba detener a Zergling y Aeren, quienes estaban bailando sobre una mesa en el comedor de la nave. Zergling cantaba a todo pulmón, usando una cuchara a modo de micrófono, mientras que el Eevee, para hacer espectáculo, tenía danzando alrededor de él un par de oscuras esferas.

Mientras todo esto ocurría, la nave iba a toda velocidad, derechamente contra un agujero negro, que poco a poco atraía al armatoste con su campo gravitacional. Continuaron bailando y armando coreografías durante un buen rato, porque la canción había entrado en un loop infinito, hasta que la nave irremediablemente había sido atrapada por completo por el agujero. Empezó a acelerar mucho más, rompiendo incluso la velocidad Warp. La nave sólo arrojó una potente señal de alerta, y tras una brusca sacudida, todos se golpearon la cabeza, quedando inconscientes mientras se precipitaba irremediablemente contra el agujero negro, que en cuestión de segundos atrajo la nave finalmente hacia sí, tragándosela por completo.