La escuela me explota ...
Naruto es de Kishimoto
De acuerdo
—Te voy a querer siempre.
—¿Eso no es demasiado?
—Tienes razón, te querré casi siempre. Toda la vida, pero no todo el tiempo. Mónica Carillo.
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Como si fuera una lucha, él había atacado con palabras bruscas y fuertes, Tenten se defendió y lo que atinó a decir dio justo en los puntos sensibles de Kankuro, o sea, en el blanco. No hubo tregua . La sensatez no estuvo presente.
Nunca se había sentido tan indignada y molesta con alguien, su furia crecía con cada fragmento de la discusión que evocaba , la presencia de Kankuro la hartaba. Quería golpearlo, insultarlo, gritarle, pero las lágrimas de impotencia que querían salir la desequilibraban.
Lo que más deseaba era que terminara la maldita misión, marcharse, estar sola y buscar esa paz interior que no tenía. Por vigésima vez en el día puso la mente en blanco, hasta que no llegara a la torre del Hokage seguía siendo una kunoíchi en servicio. Pero que Kankuro soñara si pensaba que le iba a dirigir la palabra.
El silencio no era pasable, era sofocante, pero ambos sabían que es lo que pasaría si alguno le hablaba al otro: otra batalla empezaría, la cual, seria muy probable, culminaría en peores resultados. Sin llegar a resolver nada.
Si se hubiera concentrado un poco más, habría esquivado a tiempo la patada que recibió. En esas milésimas de segundos que tardó en reaccionar, vio como Kankuro también era atacado y la brecha que los separaba crecía. Tenten se recompuso, derramaba tanto sudor como inquietud, tragó en seco, con ataques prudentes procedió a sacar información útil de su contrincante.
Kankuro se burlaba de las pobres habilidades del otro ninja, ella se sintió enojada consigo misma al estar nerviosa mientras él estaba, ella creía, ganando. Un ninja ideal era el que no dejara una debilidad visible. Quizá no tenia los ojos de Neji, pero su cuerpo en reacción ante una oportunidad vista, noqueó al tipo con un golpe certero en la cara. El pensamiento que le vino fue muy infantil, se sintió como Tsunade.
Buscó la ubicación de Kankuro, captando el momento exacto en el que las piezas de Karasu eran destruídas y esparcidas como si fueran autónomas y errantes.
La reacción estupefacta del ninja de Suna provocó una ligera satisfacción en el otro tipo. Pero cuando la común sonrisa socarrona de él regresó, Tenten dejo de morderse el labio inferior. Los brazos de la desarmada marioneta inmovilizaron al ninja, no hubo indicaciones verbales, pero un kunai se hundió en su omóplato, el veneno de inmediato hizo efecto.
—A veces eres bastante cruel —él observó cuan profundo estaba clavado el arma de metal en el inconsciente ninja.
—Adrenalina —justificó su accionar, suspiró más tranquila, pero continuando a tanto fastidiada. Dándose la vuelta, miro al otro ninja victima de su puño. El trecho hasta la torre esta considerable y falta juntar las piezas de marionetas esparcidas por todo el derredor. Solo pensarlo era cansador—. Estoy molesta contigo y tú estas molesto conmigo.
—Que no te quede duda.
—Ninguno de los dos detectó que nos estaban siguiendo por pensar en lo mismo.
—Y a Karasu le tocó la peor parte.
—Por no mencionar que nada nos garantiza que salgamos ilesos la próxima vez que bajemos la guardia.
—Es imposible no tener problemas contigo.
—No eres alguien precisamente cooperativo para resolverlos.
—Tu tampoco.
—Así que, ¿somos unos cabeza dura que no dan tregua?
—Ambos estamos de acuerdo.
—¿Vamos a Konoha?
—No me lo digas dos veces.
Sus reviews son una caricia a mi alma de escritora novata de fic.
Dejo al libre pensamiento el motivo de la discusión de esos dos, aunque les aseguró que sera el más estúpido que se imaginen. ¿Cuántas veces habremos peleados por estupideces?
