Otra canción preciosa y otra vez otro instrumento de por medio. Solo la vimos 5 segundos tocando la guitarra así que, en ese mismo capítulo (3x14) voy a cambiarlo de manera que Castle le pida que toque algo para él. ¡Espero vuestras reviews!
HECHA DE FICCIÓN
Golpeé la puerta con el puño suavemente, llamando de esa forma porque sé que esa es la forma en la que Beckett me identifica. Cuando iba por el pasillo juraría haber escuchado algo de música pero ahora no estaba seguro de si venía de la casa de Beckett o de algún otro vecino. Beckett abrió la puerta con cara de ¿fastidio? Si, podría decirse que sí. Pase por su lado, sonriendo como un niño pequeño y pude oír su comentario de "adelante, pasa" lleno de ironía. Pasé del comentario y me giré, sin dejar que afectara a mi sonrisa, tenía experiencia ya:
- Ya se lo qué harías si te tocara la lotería.
Beckett me miró, con una ceja levantada, esperando mi respuesta para decirme que no y echarme de su casa, pero no esta vez.
- Honrarías la memoria de tu madre. He hablado con un viejo amigo y he decidido hacer una beca con un poco de dinero de mi bolsillo para todas aquellas personas que, como tu madre, luchan por las injusticias. – algo cambió en los ojos de Beckett, un chispa se encendió e hizo que brillaran como pocas veces lo hacían. Ella abrió la boca para hablar, pero la volvió a cerrar, sin saber que decir. Oh, sí, la había dejado totalmente trastocada. No se lo esperaba. Ya podría amarme de ahora en adelante. Me reí por la estupidez de mi pensamiento y fue entonces cuando me fijé. Beckett tenía en la mano una guitarra. Debía de haberla tenido en la mano todo el rato pero no me fije, tan contento que iba por mi "geniosidad" (¿Acaba de inventarme esa palabra o de verdad existía? Sinceramente, sonaba mal…):
- ¿Estabas tocando? – pregunté mientras señalaba con un gesto de la cabeza la guitarra.
- Pues sí, Castle. ¿Qué iba a estar haciendo sino con la guitarra en la mano? ¿La cena? – Otra vez esa ironía. Me puse mi chaleco anti-Beckett-de-mal-humor y pasé estoicamente el ataque. La verdad es que las cosas estaban un poco tensas entre nosotros desde el beso…
- Toca algo, por favor – le dije, picado por la curiosidad de escuchar como tocaba.
- No. – Se negó rotundamente.
- Porfis, porfis, porfis – dije mientras me acercaba a ella con ojos suplicantes – Venga, para pagarme los cafés de todas las mañanas…
Beckett se río y sacudió la cabeza mientras murmuraba un "no tienes remedio, Castle"
- Que sepas que has hecho trampas – me dijo mientras me señalaba con un dedo. Yo la miré confundido – No vale que uses esa cara, ¡es adorable!
Mi corazón pegó un brinco y pude ver como lo decía en serio. Sonreí como si lo sintiera aunque en realidad me habría puesto a dar saltos y aplaudir como un loco… Se sentó y comenzó a tocar…
Imagine a world without me – say you're falling apart
Let's pretend you've missed me for a while
Wouldn't you say you were lonely and love was breaking your heart?
Put on your Sunday best and fake a smile
La verdad no me esperaba que se pusiera a cantar, pero lo hizo. Bajito al principio, más alto a medida que la canción avanzaba, su dulce voz sonó acompañando a la guitarra en una mezcla perfecta, relajante y capaz de despertar al ejército de mariposas de mi estómago. Me senté a su lado para que no se notara como estaba temblando y por si me fallaban las piernas. La sensación de verla tocar, con los ojos cerrados, tan tranquila… Era una muy cálida sensación que se expandió por mi pecho. Me fijé en la letra de la canción y me recordó a ella, al principio de ese año, cuando le dije "te llamaré" y nunca lo hice… Justo esa parte de "¿No podías decir que estabas sola y el amor te estaba rompiendo el corazón?"
I dream of dreaming dreams of her – in twilight she's a constant blur
The picture is clear and I'm still fact she's fiction
3 años juntos y cuando nos besamos el otro día… Seguía sin tener palabras para describir todo lo que me hizo sentir. Sus labios contra los míos, el juego de nuestras lenguas, mis dedos enredados en su pelo como había deseado hacer desde que se lo había visto largo y rizado… Sé que solo había sido una estrategia para salir vivos de aquella, pero cuando la cogí por la nuca y vio en mis ojos lo que me disponía a hacer, no me paró. Y eso siempre lo recordaré cuando me hiera con su sarcasmo, cuando me expulse de su vida, cuando la vea con otro. Siempre recordaré su sabor, la suavidad de su pelo, el olor a cerezas rodeándome… y ante todo, sus ojos. Como brillaban y lo oscurecidos que estaban por lo que yo creo que era deseo.
Remember the night you were with me – fell asleep by my side
Strangers together – your hand in mind
How come we never came closer when all the stars were aligned?
I thought we had a moment
Millones de oportunidades habíamos tenido. Nadie lo podría negar. Momentos para decirle que la quería nos sobraban, pero lo que me faltaba y era absolutamente necesario, era el valor. Cuando la miraba a los ojos y abría la boca para decírselo, siempre me perdía en ese campo verde avellana tan expresivo y olvidaba hasta mi nombre. Eso es lo que ella conseguía solo con mirarme… Suspiré y ella abrió los ojos para mirarme, para ver si me pasaba algo. Yo le sonreí, para que viera que estaba bien y Beckett me sonrió también…
I dream of dreaming dreams of her – in twilight she's a constant blur
The picture is clear and I'm still fact she's fiction
I seem to miss the missing part – she's still my favorite work of art
The picture is clear and I'm still fact she's fiction
Paró de tocar de repente, sacándome de mi mundo. La miré, con el ceño fruncido, buscando una explicación a porque había parado:
- ¿Qué pasa? ¿Porque paras?
- Acércate, Castle – La miré desconfiando, pero me acerqué lentamente – Vamos, no tenemos toda la noche. – dijo, impaciente. Cuando la miré con cara sugerente, ella sacudió la cabeza y puso los ojos en blanco.
Me senté en silla donde hacía menos de 2 minutos había estado ella y Beckett se colocó detrás de mí, como aquella vez que me había "enseñado" a disparar. Contuve la respiración al sentir su pelo haciéndome cosquillas en el cuello, su cara al lado de la mía. Colocó su guitarra en mis piernas y me dijo que acordes poner. Yo omití esa parte en la que le contaba que en la universidad había ido por un año a clases de guitarra y dejé que me enseñara, tocando torpemente para que se lo creyera y pudiese oír su risa. Su mano me acariciaba suavemente la mía cuando me corregía la postura y podía sentir su respiración en mi cuello, poniéndome la piel de gallina. Cogió mi mano derecha con la suya y mientras yo colocaba los acordes ella cantaba suavemente y con nuestras manos hacía sonar las cuerdas. Sonaba mucho mejor con ella pero tener su voz cantándome suavemente en el oído hacía que viera la vida de color de rosa…
Nothing has changed cause I'm still fact – she's fiction
Or I may be imperfectly formed in this contradiction
Pronto le pillé el truco, y aunque Beckett lo había notado, no me soltó. Siguió colocada detrás de mí, cantándome al oído, con su barbilla suavemente apoyada en mi hombro y su mano acariciando la mía al rasgar las cuerdas. Me sentía en el cielo y el hombre más afortunado del mundo, tenía a mi musa cantándome al oído y tocando la guitarra conmigo…
I dream of dreaming dreams of her – in twilight she's a constant blur
The picture is clear cause I'm still fact she's fiction
I fell in love with her longing – let's just say that she never found out
Who it was she never found in me
Tenía que descubrir cómo se llamaba esta canción porque ahora, cada vez que la escuchara recordaría todas las sensaciones que esta escena había despertado en mí. El corazón acelerado, las mariposas de mi estómago bailando una jota, las piernas que temblaban, la piel de gallina por su respiración en mi cuello, su dulce voz en mi oído, su pelo acariciándome, su mano sobre la mía haciendo que me cosquillease allí donde me tocaba… Estaba en el paraíso pero por desgracia la canción terminó. Suspiré audiblemente y cuando me di cuenta tragué saliva, no quería hacerla sentir incómoda. Sin embargo, la oí reírse y sonreí, aliviado. Me giré para mirarla y vi que estábamos muy cerca. Carraspeé, nervioso:
- Ejem… Tocas genial y cantas muy sexy – dije guiñándole un ojo. Ella se río
- Me alegro de que te gustara – dijo susurrando y mirándome a los ojos – De verdad…
Los papeles se cambiaron, si la vez anterior quien buscaba el beso fui yo, ahora era Beckett. Lo vi claramente en sus ojos… Se acercó despacio y paró muy cerca de mis labios, tanto que nuestras respiraciones (aceleradas ambas, por cierto) se entremezclaron y finalmente, nuestros labios se encontraron. Otra vez. Y yo volví a pensar eso que había escrito para Ola de Calor: "Se hundió hacia él y él la recibió; no se movían, sino que se dejaban atraer ingrávidos el uno hacia el otro, atraídos por alguna fuerza irresistible de la naturaleza que no tenía nombre, color, ni sabor, sólo calor."
