El hilo de la trama sigue deshilándose

- ¡Exijo saber todo Yaten! – gritó Mina y con ira y tristeza mezcladas vio el retrato de Helios. Taiki la sujetó para evitar que se desvaneciera. - ¡Papá! ¿De verdad pasó todo esto? ¿Tu sí eres mi verdadero padre también?

- Tranquílicese milady Mina… deje que Yaten termine…

- Continúa Yaten… necesito saberlo todo… - Serena, presa de la angustia, imaginándose a Seiya de bebé, en manos de Helios Kou, necesitaba saber qué más había ocurrido y considerando que ella conocía al Príncipe Endymion. De hecho, él había invitado alguna que otra vez a su hermano Haruka al Grand Prix de Montecarlo y la había saludado como todo un caballero. Aquello sonaba increíble y a la vez espantoso.

- Bien… Seis meses después de la muerte de "Plu", vino a Dubai una bellísima mujer francesa, amante del circo, llamada Neherenia. Era increíblemente hermosa y patrocinaba entonces los inicios del Cirque du Soleil. Helios fue invitado a ver una demostración y llevó consigo al pequeño Seiya. Neherenia se enamoró a primera vista de Helios y de su hijo Seiya porque el niño a pesar de ser muy pequeño, sonreía cuando los artistas hacían sus actos y se reía en el regazo de Helios. Neherenia invitó una copa al sheik y cargó al pequeño y Helios se dio cuenta que Seiya podía pasar fácilmente por hijo de Neherenia: cabello negro, ojos azules. El bebé se hacía amar por todos y se ganó el corazón de la muchacha francesa que empezó a frecuentar a Helios y al igual que "Plu", ella también se enamoró…

- Mi madre… - susurró Mina.

- Sin embargo… Helios le había prometido a "Plu" buscar una madre para Seiya… Neherenia se había encariñado con el pequeño y amaba a Helios… pero él no la amaba o al menos no la quería de la manera en que había amado a "Plu"… y se lo hizo saber a Neherenia. Mi padre inclusive intervino y le dijo a tu madre, Mina, que tal vez no fuera buena idea en seguir una relación con Helios quién fue honesto y sincero con tu madre y le habló sobre "Plu" y el origen de Seiya. Que él la podía hacer princesa de Dubai y prometía respetarla e intentar quererla a lo largo del tiempo si aceptaba amar a Seiya como su propio hijo y darle tiempo. Neherenia ya estaba tan enamorada de Helios y quería tanto a Seiya que aceptó. Y se casaron. Y fue como Neherenia se convirtió en princesa de Dubai y al poco tiempo, quedó embarazada de ti, mi querida Mina…

- ¿Entonces…? – El cigarrillo temblaba en las manos de Serena.

- Así es. Mina sí lleva en sus venas la sangre real árabe de Helios Kou. Pero Neherenia nunca hizo distinciones. Ella quería a Seiya como si hubiera sido su primogénito. Y Helios y ella acordaron que él sería el heredero del título de sheik de Dubai. Pero el padre de Diamante Blackmoon, el primo de Seiya, siempre sospechó que Neherenia no era la verdadera madre de Seiya… pero nunca pudo comprobarlo… por eso Diamante siempre estuvo en contienda con Seiya por el título del emirato… él presentía que Seiya no lo merecía…

- ¡Dios mío! – Serena exclamó. – Pero… entonces… A pesar de todo… Diamante sí tenía en sus venas la sangre real árabe… él sí merecía el título de sheik de Dubai…

- Milady… - interrumpió Taiki – tal vez lo mereciera por sangre real… Pero nunca lo mereció por sus acciones… Seiya siempre ha sido bueno, generoso, noble… a pesar de sus defectos, que desgraciadamente usted conoce bien. Pero Diamante siempre fue ruin, malévolo, abusivo… El padre de Seiya hizo bien en haberle heredado el título a su hijo y no a su primo…

- El caso es que toda esta historia se quedó enterrada aquí. En estas tierras del desierto. La historia de "Plu" no se volvió a mencionar en años. Helios y Neherenia Kou vivieron con sus dos hijos: Seiya y Mina Kou y con la ayuda de mi padre, Malachyte, comenzaron el proyecto The World que fue cambiado a World Islands. Mi padre me traía aquí y Seiya y yo nos hicimos grandes amigos. Nos peinábamos igual y hasta la fecha, no hemos perdido el estilo. La señora Neherenia nos traía actos de circo y nos divertíamos como enanos. Fuimos muy felices… ¿lo recuerdas Mina?

- Si… lo recuerdo… papá y mamá vivían nadamás para nosotros… - Mina comenzó a llorar en silencio evocando sus recuerdos de niñez. - ¡Pero yo no sabía nada de todo esto!

- Yo tampoco lo sabía Mina… ni Seiya. Sólo lo sabían tus padres y el mío. Pero todo cambió cuando a tu papá le diagnosticaron lupus…

- ¡Yo me quise morir Serena! Mi papá amaba pasear con mi mamá por las dunas del desierto o cabalgar con Seiya y conmigo por las diferentes islas… Y de pronto era estar confinado a la sombra… no exponerse al sol…

- Fue que el señor Helios me contrató… - interrumpió Taiki. – Decidió que quería quedarse en England Island y que quería que un inglés lo atendiera. Y me otorgó el puesto de su mayordomo de mayor confianza. Y cuando me lo dio, a pesar de que había gente de mayor edad que vino a solicitarlo, hubo algo que me dijo el señor que jamás olvidaré.

- ¿Qué te dijo Taiki? ¿Qué te dijo mi padre? – preguntó Mina ansiosa.

- El señor me dijo: "Si me he de morir pronto, quiero que sea oyendo el acento inglés… ¿Sabes Taiki? Yo amé a una hermosa mujer inglesa… y tenía el mismo acento marcado que el tuyo… Será una manera de recordarla cada vez que me hables…"

- ¡Papá!

- Nunca dejó de amar a "Plu"… - susurró Serena.

- Amó a Neherenia… tanto que tuvo a Mina… pero el amor de su vida fue "Plu"… mi padre siempre lo ha dicho… - admitió Yaten.

- Sin embargo, el señor Helios al no poder salir a la luz del sol que tanto adoraba, cayó en una profunda depresión… sólo se alegraba cuando Seiya y Mina estaban a su lado… y desgraciadamente falleció. – dijo Taiki con dolor.

- ¡No me lo recuerdes! – gritó Mina. – Fueron los días más duros de nuestra vida… Primero papá… y después mamá… Mi mamá lo adoraba… y se nos fue a los pocos meses… Para mi mamá, la vida sin mi padre no tenía sentido… Como te conté Serena, Seiya y yo los enterramos juntos en South Africa Island… Mi padre quería que todo el tiempo le diera el sol que le faltó en sus últimos días…

- ¿Pero… dónde está "Plu"?

- Helios se llevó el secreto a la tumba. O tal vez solamente Seiya lo sepa. No lo sabemos. El punto aquí es cómo Seiya se enteró de todo esto y porque ideó secuestrarte Serena.

Serena se puso pálida. Ya se había olvidado de su secuestro. Estaba tan metida en el relato que había olvidado que Yaten le había prometido que escucharía la razón de porqué Seiya la había secuestrado.

- Bien Serena. Ahora escucha. De esto depende que elijas irte ahora que puedes.

- Milady… sea comprensiva por favor… - suplicó Taiki.

- Mi padre Malachyte vino al sepelio de Helios y yo vine a apoyar a Seiya pero seguramente Serena, tu sabes que en Japón no hay heredero varón. Sólo hay una princesa real.

- Lo sé… la princesa Aiko… la hija de Masako…

- Bien. Sabes que los japoneses somos muy estrictos y que jamás aceptarán a una mujer al mando del imperio japonés.

- Lo sé.

- Sabes también que si el príncipe Endymion tuviera un hijo, el futuro de la corona imperial estaría asegurado.

- Sí… pero… ¡Aguarda un momento! – Serena empezó a hiperventilar. – ¿No querrás decir que…?

- Sí, Serena. El príncipe Endymion, después de muchos años y al ver que podía tener acceso al trono, recordó aquella visita a Dubai… y se puso a investigar.

- ¡Maldito infeliz! – Mina saltó llena de indignación.

- No encontró nada porque Helios se encargó de proteger a Seiya. Pero encontró a mi padre y mi padre… pues…

- ¿Qué? ¡Habla!

- No le dijo nada pero yo había invitado a Seiya a Japón y el príncipe Endymion nos vio. Serena… ¿no has visto el parecido que tienen el príncipe Endymion y Seiya?

Serena cerró los ojos. ¡Por supuesto! Cabello negro azabache, ojos azules, altos, altivos.

- ¿Quieres decir que…?

- El príncipe Endymion le preguntó a Seiya de dónde era y Seiya al responderle que era de Dubai, el príncipe sacó sus propias conclusiones. Habló con mi padre y le dijo que intuía que Seiya era hijo suyo y mi padre no pudo negarlo más. El príncipe Endymion se retiró diciéndole a mi padre que al día siguiente iría a decirle la verdad a Seiya para subirlo como miembro de la realeza japonesa. Y mi padre decidió confesarle todo a Seiya delante de mí.

- ¿Es decir que Seiya en realidad podría ser heredero del trono japonés?

- Sí. Pero espera. Déjame terminar Serena. Mi padre sentó a Seiya y así como yo te relaté todo, él se lo relató delante de mí palabra por palabra. Y de pronto Seiya estalló. Una sarta de injurias salieron de su boca. Maldijo a mi padre por haber llevado al príncipe Endymion a Dubai y haber empezado todo el desastre. Maldijo a Neherenia por no haberle dicho que no era su verdadera madre. Maldijo al príncipe Endymion por ser un maldito japonés de mierda y que ni creyera que se acercaría a él. Me maldijo a mí por haberlo invitado a Japón. Maldijo a "Plu" por haber muerto demasiado pronto y haberlo dejado solo. Al único que no maldijo fue a Helios que a final de cuentas, era uno de los más implicados en el asunto. Inmediatamente, agarró sus cosas y se fue de regreso. El príncipe llegó al día siguiente, al no encontrarlo le envió un telegrama y Seiya le contestó: "Persona no encontrada. Sheik de Dubai". Pasaron los meses y Seiya volvió a invitarme pero ya residía en England. Tu, Mina, ya estabas aquí en Morocco.

- Ahora entiendo porque Seiya decidió irse a England… su madre era inglesa…

- Sí… y cuando volví me habló de una venganza… Su verdadera madre se había convertido en su obsesión. Odiaba al príncipe Endymion. Odiaba a los japoneses. Quería cobrarse la afrenta que le habían hecho a su madre y por la cual ahora él estaba vivo sin madre, sin padre y asquerosamente rico, pero solo.

- ¡Pero me tenía a mí! – se quejó Mina.

- Lo sabemos Mina… pero para Seiya fue un golpe terrible enterarse de su pasado y de su verdadera madre. Así que empezó a idear planes… yo no estaba de acuerdo y le grité la última vez que vine… "Tú eres japonés" y me golpeó. Y me dijo que si no quería que me matara no le volviera a decir eso…

Yaten recordó las palabras de Seiya como si las tuviera grabadas en su mente y las repitió usando el mismo tono en el que Seiya las dijera algún día.

"¡Yo no soy japonés Yaten! Te equivocas. En mis venas corre la sangre inglesa, árabe y española de mis padres… Yo soy el Sheik de Dubai… Soy un árabe. Pertenezco a la nobleza árabe y como tal soy respetado y me he hecho respetar. Soy digno hijo de mi padre Helios Kou. Yo soy Seiya Kou y no tengo límites. Y si me hacen una afrenta… me la cobro… y mi sangre árabe jamás perdonará a la maldita sangre japonesa… ¡Yo soy árabe y punto final!"

- Por eso Serena… por eso… Seiya te secuestró… para vengar en ti la afrenta que el príncipe Endymion hizo en su madre…