Les recuerdo que nada es mío, los personajes pertenecen a Stephanie Meyer, y la historia a MrsK81, yo solo traduzco.
Gracias a mi compañera de armas y amiga Erica Castelo por corregir mis horrores.
Capítulo 20 – ¿Esto está bien?
EPOV
El primer mes después que Bella y yo regresamos de Londres fue un desafío por decir lo menos. Ya no éramos anónimos. Los videos y fotos de mi esposa y yo en el aeropuerto y el funeral estaban por todas partes, y varios de los estudiantes de Bella no pudieron resistir divulgar que la mujer por la que el mundo acababa de volverse loco, era en realidad la señora Cullen, su maestra de inglés.
Los paparazzi llegaron en tropel, y se reunieron en el instituto Forks. Después de tratar de tolerarlo durante una semana, Bella se vio forzada a abandonar su posición. Los padres estaban descontentos, los maestros estresados, los estudiantes distraídos, y mi esposa estaba desconsolada. El director Green le aseguró que era temporal, e insistió en que volvería tan pronto como la atención disminuyera.
Por un breve momento, incluso discutimos la idea de mudarnos a algún lugar nuevo, pero decidimos que no resolvería nada. Nuestras familias estaban aquí, nuestro hogar estaba aquí, y nuestros amigos estaban aquí. La histeria tenía que disminuir en algún momento; después de todo en solo cuestión de meses iba a ser la boda de mi hermano y Victoria.
A medida que pasaban los días, poco a poco pero seguro, los números de paparazzi a la espera comenzaron a disminuir. Aún sin poder regresar a su rol de enseñanza, Bella obtuvo un trabajo como consejera en línea en un sitio para educación en casa. Le enviaban emails con tareas para evaluar, ofrecía consejo en trabajo de curso, y respondía alguna que otra pregunta que los estudiantes tenían. No era algo que amara, pero la mantenía ocupada y más importante, en la casa y lejos de esos fotógrafos que quedaban.
"La pizza está aquí, chicos," Emmett gritó cuando él y Rose llegaron para nuestra nueva tradición de noche de películas todos los viernes.
Bella se levantó y dejó el sofá para acercarse a Emmett en un flash. "Gracias a Dios, estoy jodidamente hambrienta." Devoró una rebanada rápidamente y agarró otra, antes de detenerse. "Sabe raro, Em. ¿Dónde la compraste?"
"En el mismo lugar donde siempre la compran." Se encogió de hombros y le dio una mordida a la suya. "La mía sabe bien."
Bella y yo nos sentamos en el sofá, y le di una mordida insegura a una rebanada, pero igual que Emmett, pensé que sabía perfectamente bien. "Quizás te tocó una pimienta en esa rebanada o algo." Ofrecí. "A mí me sabe igual, amor."
"No… fue el pollo… es solo que sabe… raro." Agarró los pedazos de pollo de su mitad de la pizza, y continuó comiendo; aunque con un poco menos de entusiasmo.
Las chicas habían elegido la película de hoy, y para el fastidio de Emmett y el mío, habían elegido una de amor muy cursi. Bella de verdad estaba deseando verla, así que me sorprendió cuando en no menos de cinco minutos de que comenzó—se quedó dormida.
Cuando se empezaron a escuchar sus suaves ronquidos, Rose frunció el ceño. "¿Qué demonios hacen todo el día ustedes dos, hombre? Ya tiene mucho tiempo así… está jodidamente exhausta."
"Nena, tienen todo el día de toda la semana para hacer lo que demonios quieran. Sé lo que nosotros estaríamos haciendo, y créeme, estarías tan exhausta como Bella," dijo Emmett, con una carcajada.
Le di una sonrisa forzada, pero Rose tenía razón. Bella había estado particularmente aletargada está última semana o algo así, y no era su costumbre. Habíamos estados recluidos en la casa, por supuesto, una combinación de mal clima y no querer aumentar la atención hacia nosotros; ¿tal vez acababa de adquirir el hábito de tomar siesta? No se despertó y después que la película terminó, cerré la casa, antes de llevar a Bella a la cama.
La coloqué tan cuidadosamente como fue posible en la cama, y la cubrí con las mantas, pero ni se inmutó. Riéndome entre dientes, la besé suavemente en la mejilla. Me desvestí y me subí a la cama junto a ella.
Desperté un poco antes de la seis la mañana siguiente y estaba solo. Noté la luz por debajo de la puerta del baño, y supuse que Bella estaba en el inodoro, así que cerré los ojos para dormir otra vez y entonces la escuché vomitando.
¿Está enferma?
Salí de un salto de la cama y toqué en la puerta del baño. "Bella, amor, ¿estás bien?"
"Es solo el pollo de anoche, creo. Vuelve a la cama, Edward, no quiero que escuches esto," graznó.
"No lo creo, Bella. Voy a entrar," le dije y abrí la puerta.
Mi esposa estaba doblada sobre el inodoro, viéndose aún más pálida de lo normal y su cabello se pegaba a su rostro. Enjuagué un paño con agua fía y lo presioné en su frente.
"Gracias." Me dio una sonrisa forzada y luego murmuró, "Estúpido pollo hijo de puta."
"¿Estás segura? Yo me siento bien, amor," susurré. Sostuve su cabello cuando vomitó otra vez, y me quedé con ella hasta que terminó. "Deberías tomar un relajante baño, Bella," le dije, y la ayudé a ponerse de pie.
"De hecho, ahora me siento mucho mejor," murmuró y se sentó en el inodoro. "¿Podrías pasarme esa bolsita en el tocador, Edward? Hay un poco de enjuague bucal en ella, creo."
Le pasé la caja y volví mi atención de nuevo al baño. Cuando terminé, le dije, "El baño está listo, amor." Me di la vuelta cuando no respondió y la vi frunciendo el ceño a una tira de pastillas en su mano. "¿Qué pasa? ¿Te sientes mal de nuevo?"
Sacudió su cabeza, pero no dijo nada más. Miré de cerca las pastillas en su mano, y noté que la mayoría de las burbujas estaban vacías, salvo por cuatro o cinco pastillitas que quedaban. Podía ver pequeñas letras sobre cada burbuja… VIE, SAB, DOM, LUN… De repente me di cuenta lo que eran, pero aún no tenía idea por qué estaba actuando tan extraño.
"¿Bella, qué pasa? Por favor, amor, estás empezando a asustarme." Me arrodillé frente a ella y sujeté sus brazos. "¿Bella?"
"Yo… yo… creí haber terminado este paquete…" Dijo, su voz temblorosa. "Comencé el nuevo paquete cuando llegamos a casa… creí que las había tomado todas."
"¿A casa? ¿Un nuevo paquete?" Estaba confundido. A menos que…
"¿Cómo pude haberlo olvidado? Mamá empacó mis artículos personales para Londres… ni siquiera cruzó mi mente… han pasado siglos desde que tuve… ¿por qué no…?
"Bella, oraciones completas, por favor." Moví mis manos para sostener su rostro y forzarla a mirarme. "Por favor, amor, dime qué pasa."
"Con todo lo que ha estado pasando, debo haber…" Me miró nerviosa, y dijo, "No creo que sea el pollo, Edward. Creo que podría estar… embarazada."
¿Embarazada? ¿Bella podría estar embarazada? ¿Podríamos tener un hijo? ¿Iba a ser papá?
Una enorme sonrisa se formó en mi rostro. "¿En serio? ¿De verdad lo crees?"
Sacudió su cabeza. "No lo sé… pero tiene sentido, ¿verdad?" Su voz estaba temblando, y en realidad, se veía nerviosa.
"Debería hacerte una cita para ver a el doctor Gerandy. Él podría hacer las pruebas y asegurarse-"
"Edward, preferiría hacer una prueba casera. Si lo estoy, quiero que seamos nosotros los que nos enteremos primero. No el doctor Gerandy o su entrometida asistente." Se levantó y tomó una respiración profunda. "Compraremos uno en Thriftway."
Le eché un vistazo a mi reloj. "De acuerdo, suena como un plan. Pero, la tienda no abre hasta dentro de una hora, Bella. Por qué no tomas tu baño, y tratas de relajarte. Tan pronto como abran iré a comprar una."
Asintió, y me dejó ayudarla a quitarse la ropa. "¿Te meterás también conmigo? Realmente no quiero estar sola en este momento."
"No voy a ir a ninguna parte, amor."
~x~
Un viaje furtivo de compras más tarde, era el momento de saber si era un hecho que iba a ser padre. Bella me hizo sentarme en la cama mientras hacía la prueba. Podía escucharla murmurando y maldiciendo por la imposible tarea de orinar en un diminuto palito como ese. Aunque me hizo reír, mi interior estaba agitado por la anticipación.
Salió del baño y se sentó junto a mí, con la prueba en su mano y esperamos. Cada segundo pasó lentamente y no le quitamos los ojos de encima a la pequeña ventana en la prueba. Esperando.
Mi corazón casi se sale de mi pecho por los sentimientos de emoción, orgullo, y amor cuando la palabra embarazada comenzó a aparecer, y entonces se hizo cada vez más oscura.
Bella estaba embarazada. Mi esposa estaba embarazada, y yo iba a ser un puto padre.
"Oh Dios mío," Bella susurró y me miró, sus ojos amplios y ansiosos. "¿Eso está bien?"
"¿Qué si eso está bien? ¿Estás bromeando, Bella? Eso está mucho mejor que bien, eso es jodidamente maravilloso, no puedo creerlo. Si es de alguna manera posible, te amo aún más… tienes a mi bebé creciendo dentro de ti, amor… yo…" Mi voz titubeó, y mis ojos de hecho se llenaron de lágrimas. "Maldición, es perfecto."
Ella me besó y todavía sosteniendo la prueba en su mano, me rodeó con sus brazos con fuerza. "Tampoco puedo creerlo, Edward. Vamos a ser padres."
Poco a poco la recosté sobre la cama y me cerní sobre ella. Levanté su camiseta y bajé por su cuerpo besándola hasta que llegué a su estómago. "¿Me pregunto si él puede escucharme?" Murmuré.
"¿Él? Te estás adelantando un poco, ¿no crees, cariño?" Bella soltó una risita.
"Él o ella. No me importa, pero no voy a llamarlo solo 'bebé', Bella." Coloqué mi oído con firmeza contra su piel. "No me importa lo que tengamos, porque esta personita es nuestra… nosotros la hicimos." Bañé su estómago con suaves besos.
Las manos de Bella encontraron su camino dentro de mi cabello y dejó escapar un sexy lloriqueo cuando mis labios bajaron un poco más. Mi polla cobró vida y en seguida la miré.
"Está bien hacer cosas… ¿verdad?" Pregunté con cautela. O sea, no quería lastimar al pequeñín.
"¿Cosas?" Ella soltó una risita. "¿Quieres follarme, Edward? Puedes decirlo, ¿sabes?"
"Oye, ahora tenemos que vigilar lo que decimos y cómo actuamos, cariño. Además, no quiero follarte. Quiero hacerte el amor, adorarte y a tu increíble cuerpo que está cuidando de mi hijo o hija," dije con seriedad, pero ella solo se rio aún más.
"Muy bien, su alteza, rey de Cursilandia, le concedo mi permiso para hacer lo que demonios quiera conmigo." Llevó sus manos a su boca y chilló. "Oh Dios mío, ¿te das cuenta?"
"¿Me doy cuenta de qué?" Pregunté, sonriéndole.
"Que también va a haber un puto príncipe o princesa de Cursilandia…" Comenzó a aullar de la risa y lágrimas cayeron por su rostro.
Me reí con ella, y descansé mi cabeza sobre su estómago otra vez. "Querido futuro heredero de Cursilandia," murmuré contra su piel. "Voy a advertirte de antemano, que vas a tener que soportar toda una vida de escuchar la palabra puto utilizada en cada oración posible. Pero, como aprenderás, tu madres es sin lugar a dudas la persona más adorable en el planeta, y de ninguna manera podrías no amar cada palabra que sale de su boca." Bella dejó de reírse, y pude sentir que me estaba viendo. "De hecho, pronto te darás cuenta que es imposible vivir sin ella."
"Te amo," susurró, y pude sentir más lágrimas cayendo de su rostro, solo que esta vez no se estaba riendo. "Pensé que estaría muerta de miedo… alguien como yo siendo responsable de un bebé—suena como una locura. Pero, ahora estoy ansiosa porque suceda, Edward. Estoy deseando discutir sobre nombres, colores para el cuarto del bebé y qué carriola vamos a comprar."
Tiró de mi cabello y me llevó a ella, besándome apasionadamente. Levantó sus piernas, bajó mis pantalones de chándal y mi bóxer con sus dedos, y la ayudé a quitarse sus jeans.
La observé con cuidado, mientras me introducía poco a poco en ella. Las caderas de Bella se movieron con las mías, y podía sentir las puntas de sus dedos subiendo y bajando por mi espalda, enviando escalofríos por mi columna.
"Te amo," dije entre mi aliento y lo repetí una y otra vez, entre besos. Todavía lo estaba diciendo y tratando de mostrárselo, cuando sentí que Bella se ceñía en torno a mí y gimió con fuerza. Me corrí justo después—los eventos del día me había abrumado tanto que no tenía la fuerza para levantarme de la cama. Con cuidado me rodé para quitarme de encima de ella y la abracé con fuerza.
Ya no éramos solo Bella y yo. Ahora éramos tres.
~x~
Para no arriesgarnos al principio, decidimos no revelar las noticias del bebé hasta después que el doctor Gerandy confirmara el embarazo y supiéramos qué tanto tiempo tenía Bella. Las tres mañanas siguientes vi a Bella salir disparada al baño para vomitar, a pesar de las náuseas, la fatiga, y su ahora creciente miedo al parto, mi esposa sonreía radiante, y yo también.
Por supuesto, nuestro buen humor no pasó desapercibido a nuestra familia con vista de halcón, y el secreto apenas si duró una hora en su compañía. Como lo hacíamos cada semana, el siguiente miércoles, Bella y yo fuimos a la casa de sus padres para cenar. Carlisle, Esme, Emmett y Rose estaban ahí, y no pudimos borrar la sonrisa de nuestros rostros.
"Jesús, ¿qué demonios pasa con ustedes dos?" Charlie refunfuñó después que besé la mano de Bella y la ayudé a tomar su asiento a la mesa. "Toda esa mierda empalagosa… están peor que lo normal."
"Solo estoy de buen humor, papá," Bella dijo alegremente, y se sonrojó. "¿Preferirías verme enfurruñada y que no hablara con nadie?"
"Algo está ocurriendo," él bufó. "Soy jefe de policía, y mi habilidades de observación son insuperables."
Renee nos observó minuciosamente, pero su expresión era ilegible. Nunca dijo nada hasta que Carlisle se levantó para servir a todos una copa de vino. Tan pronto como llegó a la copa de Bella, los dos estiramos nuestras manos para cubrir la copa y gritamos, "¡No!"
Carlisle miró a Bella en shock, y ella trató de retractarse, "Solo estoy tratando de reducir mi consumo… salvar mi hígado y toda esa mierda."
"Pendejadas," dijo Renee tranquilamente. "Mírense ustedes dos. Están emocionados por algo. Edward ha sido como tu guardaespaldas esta noche, ninguno de los dos puede dejar de sonreír, y eso sin mencionar el hecho de que no dejas de tocar tu estómago."
"¿Gases?" Bella ofreció de manera poco convincente, y Renee sonrió de oreja a oreja.
"¿Lo estás? De verdad lo estás, ¿no es así?" Chilló, y Bella gimió.
"¿Está qué?" Charlie preguntó. "¿Está enferma o algo?"
"Definitivamente 'o algo'," Renee dijo emocionada. "Vamos Bella, sabes que Esme y yo ya hemos estado esperando este día por mucho tiempo. Por favor, dime."
Esme estaba literalmente rebotando en su asiento, aplaudiendo. Bella asintió, yo sonreí, y las dos mujeres empezaron a gritar histéricas.
"¡Vamos a tener un nieto!" Renee rompió a llorar.
"¿Un nieto?" Charlie balbuceó y me miró. "¿Está embarazada? ¿Embarazaste a mi hija?"
Me encogí en mi silla y me preparé para la diatriba abusiva que estaba seguro venía. Pero en vez de eso, Charlie desvió su mirada de mí y centró su atención en Bella. "¿Vas a tener un bebé? ¿Mi bebé va a tener un bebé? ¿Voy a ser abuelo?"
Los dos asentimos y él se apartó rápidamente de la mesa y entró a la cocina.
"Mierda, corre, Edward, va por su arma," Emmett me advirtió.
"¿De verdad crees que me dispararía?" Pregunté en pánico.
"Acabas de preñar a su única hija… básicamente le dijiste que metiste tu polla-"
"¡Emmett!" Esme gritó. "No seas tonto, Edward, estoy segura que Charlie no te disparará… ¿verdad Renee?"
Unas cuantas personas intercambiaron miradas nerviosas y luego trataron débilmente de concordar con Esme.
"Probablemente te disparará en las bolas con su escopeta," Rose dijo distraídamente.
Tragué y sentí que mis palmas empezaban a sudar.
"Chicos, cierren la boca, lo están asustando," Bella les advirtió. "Te protegeré, amor."
Recibimos felicitaciones de los otros, pero la mesa se quedó en silencio cuando escuchamos que Charlie se acercaba. Pero no tenía su arma; tenía una botella de champán en una mano, y un sacacorchos en la otra. "He estado reservando esta para una ocasión especial, y no puedo pensar en una mejor que esta."
Todos se sobresaltaron cuando el corcho saltó de la botella. "Lo siento, Bells, nada para ti. Voy a cuidar de ti de ahora en adelante; tengo que asegurarme que estés tratando bien a ese nieto mío." Le sirvió a todos una copa de champán, y le dio a Bella un vaso de agua.
"Por mi hija y mi yerno, que lo crean o no, me alegraron la puta noche. Felicitaciones."
Todos chocaron sus copas, y luego Charlie me dijo, "Y un último brindis por Edward. Buena suerte, amigo, porque los siguientes nueve meses, lo que sea que hagas o digas será lo incorrecto. Salud."
Jajajajaja pobre Edward, qué ánimos le da el suegro. Pero sí, sin duda los próximos meses tendrá que andarse con cuidado jejejeje. Pues sí, tendremos a un pequeño príncipe o princesa de Cursilandia, ¿ya se imaginan a este Edward de papá? Awwww. Y veremos también cómo reacciona la familia real con la noticia y por supuesto, todo el mundo ;) Espero que hayan disfrutado del capítulo y como siempre, espero ansiosa sus reviews para saber qué les pareció. Recuerden que queremos terminar con esta traducción y de ustedes depende que sea así ;)
Muchas gracias a quienes dejaron su review en el capítulo anterior: Laliscg, Adriana Molina, Manligrez, Brenda Cullenn, JessMel, Sully YM, PRISOL, jaureguihoran, Iamyuurikatzuki, ELIZABETH, YessyVL13, Maryluna, Sther Evans, Diablillo07, Ali-Lu Kuran Hale, tulgarita, Adriu, somas, Jade HSos, Merce, glow0718, alejandra1987, Tereyasha Mooz, Yoliki, cary, rjnavajas, lagie, patymdn, EriCastelo, Liz PattStew, Bertlin, myaenriquez02, Edith, Sky TwiCullen, maries24, GraceVronsky, Lady Grigori, Liz Vidal, dushakis, Tita03, bbluelilas, torrespera172, Jgav28, Gabriela Cullen, jupy, Amy Lee, Melany, Mafer, injoa, Kriss21, debynoe12, saraipineda44, Tata XOXO, erizo ikki, Techu, Lizdayanna, y algunos anónimos. Saludos y nos leemos en el siguiente, espero que pronto. Depende de ustedes.
