Bueno aquí les dejo otro capitulo por cierto a esta historia le quedan solo cuatro capítulos mas y un epilogo lindo fin de semana
comenten no me abandonen jaja
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POV QUINN
Volví a casa junto a Puck y durante el camino no dije nada, tenía miles de ideas rondándome la cabeza así que simplemente me senté en el auto tratando de entender todo lo que me había dicho Jesse, afortunadamente Puck lo entendió y no me dijo nada, el camino fue bastante largo y no tenía ganas de llegar y enfrentarme a las preguntas de Santana o Britt.
Me sentía confundida, si eso era lo que buscaba ese idiota lo había conseguido, por un lado aun me preguntaba ¿Estaba enamorada de los recuerdos? Bueno de eso había vivido por casi un año, de recuerdos me había sentido aliviada gracias a ellos, porque podía recordar los buenos momentos a su lado, tenía miles de recuerdos en mi cabeza, todos hermosos a su lado y claro algunos dolorosos, pero eran los que me ayudaban a seguir adelante quizás sin ellos me habría vuelto completamente loca…y ahora la tenía vuelta, Rachel estaba a mi lado nuevamente, era todo lo que había soñado ¿Verdad? Era todo lo que necesitaba para ser feliz, para volver a enamorarnos y de hecho eso estaba sucediendo de a poco íbamos reconstruyendo nuestra relación y las cosas marchaban bien, pero él tenía algo de razón, Rachel ya no era la misma, habían muchas y pequeñas cosas que hacían la diferencia…recuerdo perfectamente que cada jueves nos sentábamos a disfrutar de algún clásico de Broadway, casi siempre Funny Girl y aunque lo habíamos visto miles de veces nunca me aburría y era porque ella estaba a mi lado cantando sonriéndome y alegrando mi vida, hace unos días le enseñe aquella película y ella no canto, no se emocionó como lo solía hacer, simplemente fue una película más, obviamente nunca le comente de nuestra tradición…y me dolió, note como algo había cambiado y mi Rachel ya no estaba ahí, no lo niego las cosas nuevas y su personalidad me encantan y he aprendido a amarla tal y como es, pero tengo miedo de que esos recuerdos me atormenten…tengo mucho miedo
-Gracias por traerme a casa – le dije.
-Sabes Quinn, hace unos años Rachel me conto algo y siempre lo voy a recordar como el día en el que ella simplemente dejo de tener miedo…y te juro que ese momento no podría olvidarlo nunca, ya que ese día entendí algo muy importante y espero que tu también lo hagas cuando te lo cuente
-¿Qué sucedió?
-Bueno ella me dijo algo más o menos como….
"Sabes Noah, hay cosas más importantes en la vida que el miedo, a veces dejamos que nos domine, yo misma he dejado que las cosas que me aterran se interpongan en mi felicidad, tenemos miedo de fallar, de equivocarnos, de amar, de confiar sobre todo de confiar, la gente es muy mala cuando se trata de confiar no tenemos la seguridad de si estamos haciendo lo correcto y simplemente confiamos en nuestro instinto y nos lanzamos, no siempre resulta como lo esperamos y terminamos lastimados, con una gran cicatriz en el corazón incapaz de sanar, y nos sentimos incapaces de confiar nuevamente en alguien más…y es verdad perdemos algo valioso que es en parte la inocencia y las ganas de entregarse, la perdemos porque en el momento en el que nos traicionan algo dentro de nosotros se rompe, algo dentro de nosotros comienza a crear muros para protegernos, y creo que esa es la manera en la que nuestro corazón pide un tiempo para recomponerse…el miedo nos convierte en personas desconfiadas, no todos en el mundo te van a entender y no todos te van a dañar sé que suena idiota pero aunque ya me han roto el corazón en mil pedazos siempre quise volver a sentir, siempre quise volver a sentirme amada, siempre trate de ver lo positivo y aunque no siempre funcionaba eso fue lo que me ayudo a seguir adelante y mira de pronto un día llego alguien, cuando pensaba que estaba todo perdido y que ya no debía seguir adelante llego ella, llego Quinn y tuve miedo mucho miedo, sentí que podía volver a lastimarme incluso pensé en alejarme porque me aterraba lo que estaba sintiendo….lo ves una vez más el miedo se hizo presente y una vez más me estaba privando de algo maravilloso, hoy ya no quiero sentir miedo…ya no quiero vivir aterrada con lo que pueda o no pueda suceder, amo a Quinn y quiero que ella este a mi lado por siempre, quiero que ella sea quien me recuerde todos los días que vale la pena seguir, que vale la pena el esfuerzo, quiero que sea ella con quien despierte a mi lado y sin duda deseo más que nada en el mundo que sea ella quien me recuerde quien soy…quien es Rachel Berry…"
-¿Y tú que le dijiste? – dije con algunas lágrimas en mis ojos
-Le dije que estaba orgulloso de ella que a pesar de que nos conocíamos poco tiempo la admiraba y que tenía razón el miedo nos hace perder la dirección, no dejes que el miedo o las dudas te atormenten, Rachel te ama no me queda duda de eso así que solo necesitas aclarar tu mente.
Baje del auto y camine hacia la casa, al entrar note que no había nadie allí adentro, así que subí a mi habitación y cerré la puerta, necesitaba estar un momento a solas.
Un año en el que mi salud mental y física se habían puesto a prueba me estaban pasando factura, aquel año en el que no pare ni un segundo finalmente me estaba comenzando a afectar más de lo que podía manejar, podía sentí como todo a mi alrededor se caía a pedazos, necesitaba ayuda, no podía ahogarme en mis pensamientos y en mi miedos, todo ese tiempo que reprimí lo que sentía me estaba haciendo mal, todo el mundo parecía enfrenta lo sucedido mejor que yo y eso me molestaba y me afectaba más de lo debido ¿Cuánto tiempo más? ¿Cuánto tengo que esperar? Necesito estar bien y parece que eso no sucederá de la noche a la mañana.
-Hey – entraba Rachel sonriéndome, se veía preciosa unos pantalones negros ajustados y una blusa blanca, me hacían recordarla cuando la había conocido - ¿Estas bien?
-No lo creo – me senté colocando mi espalda en el respaldo de la cama – no creo Rach.
-¿Qué sucede? – me miro preocupada mientras acariciaba mi mejilla.
-Ya te dije que necesito ayuda, todo lo que viví no me está haciendo bien…necesito tiempo para mí, para recuperarme me siento muy agotada y mi mente no para, a cada segundo revivo cada momento y no puedo hacer que se detenga, cada día que pasa tengo más miedo, me siento más y más insegura y atada a un pasado que no me hace bien.
-Lo se mi amor y ya verás vamos a encontrar la mejor ayuda para ambas y vamos a salir de esto
-Es todo demasiado difícil Rach
-Sé que es difícil y voy a estar a tu lado para que todo esto sea solo un mal recuerdo mi amor
-Creo que deberíamos alejarnos un tiempo
Fue igual aún más doloroso decirlo que pensarlo, me rompió el corazón pero debía decírselo no quería seguirla atando a algo que solamente la iba a afectar, ella ya tenía suficiente con su propia rehabilitación no podía condenarla a verme de esa manera, me estaba matando por dentro decirle que necesitaba que se alejara de mi pero debíamos hacerlo.
-No Quinn, si crees que te voy a dejar ahora estas muy equivocada.
-Necesito que tu estés bien y yo también debo estar bien, quiero ir a un centro de rehabilitación y necesito tiempo para entender lo que siento y poder organizar mis ideas no quiero que tú te atasques por mi culpa
-Por dios Quinn, tú me diste un año de tu vida y ahora me dices que quieres que me aleje es ridículo y no lo hare.
-Debes hacerlo, en Nueva York tienes una vida, Casandra quiere llevarte nuevamente a los escenarios y debes volver tienes muchas cosas en las que enfocarte esta vez no te voy a detener, tienes que cumplir tus sueños Rach, vas a cumplir cada uno de ellos…
-Y los voy a cumplir pero eso no quiere decir que me aleje de ti – suspiro – no lo hare Quinn.
-Pues si me debo alejar – susurre – si tu no lo haces yo lo hare, necesito tiempo para mí.
-Entiendo que ninguna de las dos esté lista para retomar la relación como se debe – sujeto mis manos – lo se eso no quita el hecho de que te amé y que te necesite a mi lado, eso no va a borrar mis sentimientos y aunque me mate sé que no podemos estar juntas nuevamente al menos no por ahora pero no me pidas que me aleje porque no lo hare, lo quieras o no.
-¿Y entonces que hacemos? No quiero que te sientas atada a mí.
-¿Por qué tu no entiendes? No es sentirme atada, no es eso Quinn, es sentirme conectada a alguien en un nivel que ni siquiera yo entiendo…porque así me siento, sé que entre tú y yo hay una conexión que va más allá de lo que podamos explicar, no me estas atando de hecho gracias a ti me siento libre de ser quien soy, me siento capaz de hacer cualquier cosa y me da animo saber que estas a mi lado.
-Yo quiero que seas feliz nada más.
-Soy feliz, muy feliz – cerro sus ojos y note como las lágrimas comenzaban a caer por sus mejillas – no me alejes Quinn, por favor
-No lo hare si me prometes que seguirás adelante que saldrás conocerás a nuevas personas, volverás al teatro y vas a volver a la cima, que serás la estrella que siempre has sido…prométeme que vas a ser feliz.
-Te lo prometo, pero tu también debes prometerme que pondrás todo de ti para recuperarte, que vas a sonreír, que vas a verle el lado bueno a las cosas y que no te vas a rendir por más duro y difícil que parezca el camino no vas a desistir, que vas a luchar contra todos los demonios que están en tu cabeza y que vas a ser feliz Quinn, que a vas a volver a ser feliz.
-Lo prometo Rach – ella se acercó a mí y me abrazo, solo podía escuchar pequeños sollozos de su parte y mi corazón continuaba rompiéndose no quería estar lejos de ella pero debía hacerlo, debía enfocarme en mi.
Solo hay una persona de la cual debe depender tu felicidad y esa persona eres tú, no debes permitir que alguien más sea todo lo que envuelva tu felicidad porque si en algún momento ese alguien te falla y se aleja no tendrás nada y lo más probable es que te hundas, uno debe amarse y luego amar a alguien más, solo cuando eres capaz de apreciar y admirar la persona que eres podrás brindar amor a alguien más, nadie dice que una pareja sea indispensable, nadie ha dicho que siempre vas a encontrar a alguien especial , pero si eso sucede debes ser lo suficientemente valiente de aceptar cuando debes dar un paso al costado y cuando necesitas un tiempo para ti.
Amo a Rachel, no puedo dudar de mis sentimientos o de los de ella, porque en realidad me hace muy bien saber que cuento con ella, pero me he olvidado de mí, durante un año todo se centró en su bienestar en encontrar, y rescatarla de aquella pesadilla, y créanme es desgastante, no había día en el que pudiera dormir bien y no había día en el que no despertara en la noche con alguna pesadilla.
Me dirigí a la ducha para darme un baño, necesitaba sentir el agua caliente y relajarme un poco, siempre he pensado que hay solo un lugar en el mundo en donde todo a tu alrededor se calla y puedes finalmente escuchar lo que realmente piensas y esa es la ducha, al terminar mire que Rachel estaba apoyada en el lavabo mirándome.
-¿Sucedió algo? – pregunte casi susurrando.
-Nada – respondió pasándome una toalla para cercarme
Ella se acercó a mí y me la coloco alrededor del cuerpo, sin dejar de mirarme ni un solo segundo podía notar sus ojos un tanto rojos después de haber llorado
-Esa cicatriz que tienes… ¿Dónde te la hiciste? – me pregunto mirándome fijamente.
-Fue la noche de tu secuestro, Jesse me disparo y bueno me dejo un pequeño recuerdo, después de que entro a la casa y te inmovilizo quiso terminar conmigo, no tiene muy buena puntería así que sobreviví, Santana me encontró desangrándome y me llevo al hospital estuve allí por una semana hasta que finalmente me recupere y tome las riendas de la investigación
-¿Por qué no me lo habías dicho?
-No lo sé, simplemente no pensé que fuera algo tan importante, además no me lo habías preguntado y bueno.
-Gracias por todo Quinn.
-Yo me lo habías dicho Rach – dije caminado hacia donde se encontraba el espejo.
-Te amo por favor no lo olvides.
-Nunca lo hare – me gire para mirarla – te amo mucho más.
Ella camino hacia mí y sujeto mi rostro para besarme, sus labios chocaron con los míos y solo pude cerrar mis ojos y disfrutar del momento que me estaba brindado, sabía que a la mañana siguiente las cosas serían distintas, ingresaría en un centro de rehabilitación allí en Londres, el lugar lo había sugerido Sarah y ella se encargaría de todo el papeleo, debía permanecer en aquel lugar por al menos dos meses y debido a mi historial no podría recibir visitas al menos las dos primeras semanas.
-Hoy dormiré en la habitación de Puck – me susurro alejándose de mis labios – mañana temprano te acompañare…
-Está bien – dije tratando de recuperar el aliento – buenas noches Rach
-Buenas noches Quinn – trato de sonreír - ¿Sabes lo que hay detrás de una gran tormenta? - Me pregunto colocándose en la puerta.
-¿Un arcoíris? – le sonreí.
-¿Y sabes cómo nace ese arcoíris?
-Pues no…
-Bueno una vez leí que un arcoíris solo se manifiesta después de una gran tormenta porque ese es el regalo que dios nos brinda para saber que no todo está perdido, que por mucho que haya llovido y por muy dura que haya sido la tormenta el regalo que nos espera es magnífico, es una oportunidad de sonreír y disfrutar del paisaje.
-¿Y tú crees que es verdad?
-Quiero creer que sí, es un espectáculo mirar un arcoíris sobre todo porque soportaste una terrible tormenta para poder disfrutarlo
-¿Veras un arcoíris conmigo cuando todo esto termine?
-Por supuesto que sí, y créeme que será increíble…esperare por ti – sonrió – descansa.
No importa cuánto trate, no importa cuánto quiera alejarme nunca pero nunca podre borrar de mi memoria o de mi corazón a Rachel, ella tenía razón había conexión entre nosotras, ella se había enamorado dos veces de mí y yo de ella más veces de las que puedo recordar, era una mujer maravillosa y había algo de lo que estaba eternamente agradecida era de tenerla a mi lado.
POV RACHEL
No dormí absolutamente nada, no podía dejar de pensar la iba a tener lejos de mí por un tiempo y ni siquiera sabía cuánto tiempo iba a tomar su recuperación pero era lo mejor para ella, no quería que se derrumbara, en los días en los que estuvimos juntas me di cuenta de que a no importaba lo que hiciera ella tenía mucho miedo y estaba atascada en un el pasado, saber que había tomado la decisión de buscar ayuda me tranquilizaba y también me dolía saber que estaba pasando por un momento duro, puedo entender a la perfección lo que ha tenido que sufrir y es momento de que se enfoque en ella, quiero su bienestar por sobre todo y si eso implica que debe alejarme un poco de ella lo hare, pero no puedo dejarla fuera de mi vida porque independiente de lo que pase la amo, no puedo cambiar lo que siento.
-Y es hora – me avisaba Santana, Sarah había llamado para decirnos que ya todo estaba arreglado y estaban esperando a Quinn.
-Ya no llores – entraba Quinn y se dirigió a abrazar a Santana que a pesar de que no solía mostrar sus emociones aquella mañana se derrumbó y abrazo a su amiga como si su vida dependiera de ello – pronto todo estará bien.
-Solo cuídate, sonríe rubia que hay muchas cosas lindas en la vida.
-Lo sé – me miro – voy a estar bien, tranquila.
Salimos de la casa y el camino hacia el lugar fue bastante callado tan solo Britt trataba de animarnos, y agradecía que lo hiciera, así todo era menos doloroso, el lugar era enorme, tenía una casa con un jardín precioso incluso podía notar una piscina en la parte atrás y varios árboles hacían el lugar perfecto para despejar la mente y alejarse de todo.
-Hola chicos – llegaba Sarah – ya todo está listo ahora solo queda despedirse, Quinn deberá estar aquí por algún tiempo así que los dejare un momento.
Quinn abrazo a Noah primero, luego a Britt y a Santana quienes le desearon lo mejor, y esperaban que todo esto le ayudara a sobrellevar lo que estaba sintiendo,
-Cuídate mucho Quinn sabes que estaremos aquí para ti – dijo Britt – además Rach te va a extrañar mucho, solo mejórate, come la sopa que te den y ponte fuerte.
-Lo hare Britt – sonrió – cuida a Santana ya sabes que es algo terca, quédense tranquilos que voy a estar bien, esto es por mi bien así que traten de animarse un poco porque tampoco es el fin del mundo, simplemente me iré por un tiempo no tienen que ponerse tristes
Finalmente me miro y se acercó hacia mí con lágrimas en sus ojos pero aun así me sonrió y mi corazón comenzó a latir aún más deprisa no sabía si eran los nervios, o el hecho de que no la vería en mucho tiempo.
-Recuerda lo que me prometiste – me sonrió y beso mis labios.
No dijo nada más ella camino hacia la entrada junto a Sarah y se perdió dentro de aquella enorme casa, fue todo tan rápido que no supe reaccionar, había dolido más de lo que podía imaginar, dolía más de lo que creía que podía soportar, no quería que las cosas entre ella y yo terminaran, sabía que ella sería mi amiga a pesar de todo, pero yo no solo quería su amistad y eso me mataba, quizás había llegado el momento de entender que no estaba lista para una relación y que como ella decía debía amarme, debía comenzar a quererme para poder ofrecerle lo que se merecía y dolía, dolía su ausencia, y dolía saber que estaba sola.
Una semana después recibí una noticia que cambio como sentía respecto a todo y casi termina por derrumbarme…una semana después nos informaron que Jesse se había suicidado, un descuido de los guardias había provocado que Jesse se ahorcara en su propia celda días antes de que fuera trasladado al psiquiátrico, un triste final para alguien que había hecho mucho daño, claro que me impacto ya que nunca pensé que podría hacer algo así, ¿Qué pasa por la cabeza de una persona que hace algo así? Quizás la depresión, sabía que estaba perdido y no encontró una mejor alternativa, Jesse me había hecho mucho daño pero no lo odiaba, no le deseaba el mal y saber que había tenido un triste final me ponía mal, nadie había acudido a su funeral así que cremaron su cuerpo y colocaron sus restos en un pequeño cementerio en Londres…Jesse se había ido de este mundo lleno de rencor y lleno de una obsesión que fue su condena, se había ido de este mundo sin perdonar a quienes lo habían herido, se fue sin despedirse de nadie simplemente tomo la decisión incorrecta al encontrarse acorralado…nunca sabré que fue lo que finalmente lo orillo a tomar esa decisión y no la comparto, el solo era una persona talentosa que tomo el camino equivocado…una persona con un futuro brillante que dejo que sus demonios se apoderaran de él.
Junto con él se cerraba un capitulo en mi vida, con su muerte terminaba la pesadilla que había orillado a Quinn a vivir una de las peores experiencias de su vida, junto con él se iba el dolor y la angustia, parecían desaparecer.
Después de ello decidí volver a Nueva York, no quería seguir en Londres, no me permitían hablar con Quinn así que mis días en aquella ciudad se hacían eternos, lo único que hacía era pensar en ella y no podía seguir así, debía cumplir lo que le había prometido así que hable con los chicos y estuvieron de acuerdo en apoyarme, ellos se quedarían en Londres hasta que Quinn terminara con su proceso, así que eso me tranquilizaba un poco.
Era momento de volver y enfrentarme a todo lo que había dejado atrás, era momento de retomar mi vida, de enfocarme en mi carrera, de ser feliz y seguir adelante, debía hacerlo sin ella a mi lado, pero sabía que como siempre sucedía el destino nos daría una nueva oportunidad, una nueva oportunidad parar intentarlo quería creer que eso sucedería, quería reencontrarme con la verdadera Rachel Berry…y así fue un mes después mis recuerdos volvieron por completo…todos mis recuerdos regresaron a mi….
Es curioso como todo puede cambiar en solo un segundo, y es aún más curioso como el destino conspira para que las cosas tomen su lugar…
