Gravity Falls Invierno de Misterios

Capítulo 21 Wendy y los adolescentes

Na.—Referencias a la sexualidad leves.

A falta de nada mejor que hacer, Dipper anotó toda su información en su diario, mientras Mabel intentaba sacar charla con la recepcionista. Ni uno ni la otra tuvieron mucho éxito. A Dipper se le dificultaba mucho recordar los detalles exactos de la conversación para no anotar datos erróneos, cosa que le hizo apoyarse en Mike como segunda opinión. Y Mabel por su lado estaba siendo ignorada a muerte por la recepcionista, que parecía más bien fastidiada.

Siguieron cada uno en sus actividades hasta que escucharon el pitido de un automóvil llamando desde fuera. No había duda, era Wendy la que debía manejar el vehículo. Y ellos lo supieron cuando se despidieron del doctor Norman antes de ir hacia donde estaba Wendy. Agradeciendo su "hospitalidad en el hospital" o por lo menos ese fue el chiste que contó Mabel antes de salir por la puerta principal. Ellos caminaron hasta abrir las puertas de la camioneta, la figura definida de Wendy se encontraba dentro y quitó el seguro para que entraran.

Para su sorpresa no se encontraron con la Wendy que vestía su chaqueta militar de la noche pasada, sino con una punkera de mucho cuidado, pelirroja y con un tiñe artificial verde en algunas puntas de su cabello. Chaqueta de cuero que dejaba ver una blusa térmica blanca y ajustada por debajo, y pantalones tipo leggins negros que estaban tan ajustados que Dipper y Mike tuvieron que detenerse a contemplar si su pierna no estaba fundida a la tela ajustada.

Dipper incluso soltó un par de babitas, que de no haber sido porque Mabel le empujo dentro de la parte trasera de la camioneta de la chica (junto a Mike que también babeaba y tenía las mejillas rojas), quien sabe que reacción hubiera puesto Wendy. Aun así parecía que ella disfrutó de ese pequeño momento de incredulidad por parte de los chicos, casi como si fuera la reacción que buscaba.

—Jejeje, ¿Les comió la lengua una gatita?—dijo ella a la vez que movía su mano como si de un felino se tratase e imitaba un ronroneo.

La sangre de Dipper y Mike estaba tan acumulada en sus orejas y mejillas que su rostro parecía más bien tomate.

—¡Son unos cerdos!—dijo Mabel claramente ofendida por esa vista nada sutil de los chicos.

—Oye, tranquila Mabel.—le advirtió Wendy—Esto es parte de mi plan maligno.—y le guiño un ojo.

—¿Por qué te vestirías así Wendy?—le preguntó ella realmente apenada para evitar ofender a la chica en el volante.

Ella, ignorando que debía arrancar el vehículo, lanzó una risotada terrible que se escuchó incluso dentro de la clínica. Parecía como si le contaran un buen chiste.

—Oh, debieron ver sus caras…—dijo ella señalando a los dos chicos de atrás, los cuales perdieron su efecto de aturdimiento, ella espero a que se recuperaran mientras iniciaba la camioneta y conducía.

—Yo…Eh…Lo siento…—se disculpó Dipper ahora avergonzado por atreverse a mirar a Wendy de esa manera.

—Yo no me arrepiento de nada…—dijo Mike, que al contrario se recostó sobre el asiento de la camioneta.

—Tranquilo socio.—le dijo Wendy afablemente—Y Mabel, tranquila, no decidí convertirme en actriz p…—iba a pronunciar esa palabra pero Mabel le detuvo.

—No, no, no, no.—ella se negaba a escuchar esa palabra.

Wendy rodó los ojos comprensiva y solo le revolvió el cabello a Mabel de manera fraternal, para darle entender que todo seguía igual.

—Estoy vestida así para hacerle sentir mejor a Robbie.

—¿Y a quién no?—le dijo Mike antes de que Dipper le golpeara el hombro y lo sacara de su aturdimiento.

—No en ese tono.—dijo ella ya también hartándose de esas bromas—Sino para que vea rebeldía, libertad, que piense que nos negamos a que no este.—dijo ella fingiendo que tocaba una guitarra eléctrica—Le hará muuucha falta.

—¿Rebeldía?—preguntaron a la vez Dipper y Mabel antes de mirarse mutuamente desde ambos extremos de la camioneta—¿Robbie?

—Debe haber un error…—dijo Mabel llevándose una mano a la cabeza, Dipper aun parecía digerir la noticia.

—Ahw, lamento tanto no explicárselos.—dijo ella en tono afable, casi dulce—Verán, ¿Recuerdan cómo durante el Raromagedon ocurrieron muchas cosas ahm…Inusuales?

—Sí.—contestaron los gemelos.

—Bien, ¿Y recuerdan cuando entremos a la burbuja de Mabel que nos separamos?—preguntó ella dejándoles unos segundos para asimilar.

Mabel recordaba esa burbuja como si de una droga se tratase, aunque nunca había probado drogas, creía que el efecto era similar. Recordó que cuando llegaron la chica pelirroja, Soos y su hermano a salvarle, su mundo creó distracciones para ellos. A Dipper le creó una réplica de Wendy, a Soos ver de nuevo a su padre y a Wendy, ir con sus amigos a destruir cosas.

—¿Cuándo destruiste todo eso en Mabelandia?—recordó rápidamente Dipper—¿Qué pasa con eso?

El recuerdo era lejano y desagradablemente agradable, tétrico, entre otros tantos toques. Pero no entendían la relación de es con que Robbie se fuera del pueblo, si Dipper aun tenia memoria, mal no recordaba que este no se encontraba entre el grupo de amigos de Wendy.

—Sí, veras…Poco después de que ustedes se fueran, todo se volvió aburrido nuevamente.—dijo ella en un tono severo y parando por un semáforo en rojo.

—¿No pasaban más cosas anormales?—preguntó Dipper decepcionado.

—Sí, pero ya nadie tenía interés en resolverlas, o las consideraba paranormales, desde que destruimos la sociedad del ojo…Del ojo…Esa.—dijo al recordar que no recordaba el nombre exacto—Todos en el pueblo pueden recordar todo sobre las criaturas que aquí habitan, y hemos llegado a acuerdos comunes.—dijo ella bastante satisfecha—El Multi Oso es nuestro entrenador de gimnasia y dramaturgo en el teatro, y Steve y papa tienen un buen negocio de talado de arboles.—dijo ella antes de toser un poco incomoda—Es un monstruo de madera gigante, lo descubrimos a eso de Octubre…—dijo ella con nostalgia—Junto a una aseguradora de autos enojada…—dijo recordando el incidente del monstruo arrojando un auto varios metros lejos de su posición.

A pesar de que aquellas integraciones sonaban geniales, a Dipper le sorprendió mucho como Wendy le daba vueltas al asunto. Ella suspiró un poco desanimada y giró a la derecha en una calle, quedándose en silencio unos segundos gracias a la poca fricción, ósea el patinaje, en el hielo.

—De acuerdo, las cosas se ponen aburridas si convives con criaturas místicas a menudo y estas dejan de esconderse.—dijo ella extrañando esas viejas épocas de leyendas que ahora estaban confirmadas.

—Lo lamento…—dijo Dipper sintiendo parte de la culpa.

—No, no lo lamentes en lo absoluto socio, ese verano fue el mejor de mi vida.—aseguro ella—El problema radicó, que fue tan bueno, que intentamos traer una parte del verano de regreso a la escuela…—dijo ella con cierto tono de culpabilidad.

—Espera, ¿Qué?—preguntó Mabel confundida.

—Como a eso de un par de semanas que ustedes se fueron, organizamos…Algo parecido a lo que ocurrió en la burbuja de Mabel, en la vida real.—dijo ella con un rostro de recuerdos no muy lindos—YO no suelo beber alcohol.—pareció querer remarcar esa frase—Pero éramos los seis, relajados, alcohol, fuegos artificiales dentro de la escuela…—dijo con añoranza.

—Suena divertido.—dijo Mabel no muy convencida y un poco preocupada por Wendy.

—E ilegal.—le dijo rápidamente Wendy—Estábamos muy borrachos cuando llegaron los policías, llamaron a nuestros padres, y todos tuvimos que cumplir castigos de trabajo comunitario.—dijo ella con cierto deje de que en realidad merecía el castigo—El problema, claro, eran los padres de Robbie, ellos son muy conservadores, no soportan en lo absoluto ideas como que su hijo se emborrachara…No los culpo…

A pesar de que Mabel estaba disgustada, ella sabía que era una cosa relativamente normal el tomar cerveza, y se estaba comenzando a hacer a la idea que personas a su alrededor comenzarían a dejar de fingir que no la tomaban para no darle mal ejemplo.

—No estoy precisamente orgullosa de como termino todo, pero Robbie, es otro caso.—dijo ella—Para todos el castigo fue una lata, pero a él no solo se lo aplicaron, sino que sus padres decidieron enviarlo a un internado para adolescentes problemáticos.—dijo ella con dolor en las muelas por mencionar esas palabras.

—¿Existen si quiera esas cosas?—preguntó Mike—Pensé que solo eran de películas.

—Sí, mi padre amenazó terriblemente con llevarme a ese lugar si me volvía a descubrir bebiendo.—dijo ella preocupada—Es una escuela cristiana muy estricta y donde es obligatorio presentarse con sonrisa a cada clase.—dijo mirando hacia adelante pero imaginándose a ella vestida de monja sonriente y feliz, aterrador.

—Pobre diablo.—dijo Dipper sintiendo pena ajena por los castigos que debería estar sufriendo Robbie, aunque no puedo evitar sonreír al pensar en Robbie teniendo que sonreír para entrar en sus clases.

—¡Pero si suena genial!—dijo Mabel contrariada ante el comentario de su hermano—Solo imagínenlo, una escuela donde todo el mundo sonría…—dijo en tono soñador mirando la ventana.

Durante unos momentos incluso Wendy se le quedó viendo a Mabel. Pero siguió concentrándose en el volante a la vez que daba un aviso de que estaban a punto de llegar. Pararon en un camino cercano a la carretera principal y bajaron del automóvil para adentrarse en una pequeña arboleada. Después de pasar por ese terreno, durante unos atemorizantes diez minutos de caminata en silencio en medio del bosque abandonado.

La fauna local parecía quedarse callada ante la nublada tarde de aquel día. No muchas veces Dipper se había intimidado tanto por adentrarse en un bosque, pero estaba seguro al menos que la camioneta debía estar a una distancia segura de ¿500 metros? Posiblemente, era difícil si quiera saber la dirección de donde había venido, el terreno boscoso y blanco era copioso en su mayor parte.

—Y llegamos.—dijo Wendy apartando un par de arbustos, permitiendo que el trío de menores entrara a un pequeño claro en el bosque.

Cubierto por todo su alrededor, de una manera muy artificial, con arbustos y hojas que no deberían estar ahí. Dentro del terreno se encontraban un par de sofás rojos que parecían especialmente cómodos o eso demostraban sus ocupantes. A pesar del monstruoso silencio que gobernaba el exterior, al entrar en contacto con la visión de este pequeño claro, desaparecía y se transformaba en un concierto de rock, liderado por dos adolescentes delgados, aclamados por uno de facciones más robustas e ignorados de sus cantos por una chica que solo mandaba mensajes por su celular. Al momento que pareció enviar un mensaje, simultáneamente sonó el de Wendy. Ella checo el mensaje que le mandó Tambry: "Llegaste :{)".

—Tambry, ¡Estoy aquí!—le reclamó Wendy—No tienes por qué mandarme mensa…—fue interrumpida por un nuevo mensaje que leyó—¡No es divertido!—dicho esto se acercó a su amiga, olvidando por un momento a los púberos adolescentes que les acompañaban.

Dipper y Mabel pudieron notar entonces que Wendy no había sido la única que había decidido cambiar su atuendo para aquel día en el cual volvía un amigo. Lo mismo habían hecho Nate y Lee. Nate, había abandonado su estilo rubio por un cabello de color rojo (Aunque Mabel no pudo evitar notar las manchas doradas de su anterior cabello, producto de un mal tinte). Nate, su amigo de la infancia, en cambio se había cubierto su rostro con un chaleco de lana grueso con una calavera en el centro de este, no tenía nada que le cubriese los brazos quitando sus tatuajes, y un short que estaba rasgado y roto en varias partes. A pesar de estar a plena fiesta y seguir el ritmo de la canción que escuchaban en los amplificadores, parecía temblar ocasionalmente. El que parecía disfrutar del espectáculo no era otro que Thompson. El susodicho parecía disfrutar de su chaqueta de cuero, aunque por dentro parecía tan abrigada que Mabel la hubiera hecho pasar por manta. Y…Realmente Thompson no entendía muy bien el concepto de rebeldía, o por lo menos su madre no le había permitido hacer nada más que ponerse un collar alrededor del cuello, pero en lugar de ser de cuero y con espinas…Era más bien un collar de tela gruesa con figuras de huesos. Dipper supuso que debiese tratar del collar de su mascota, una que le gustase los collares rosas. Finalmente, Tambry estaba recostada sobre un sofá de una plaza y mensajeaba para evadir a Wendy, la cual le parecía preguntar que se había puesto. No había alterado su aspecto en lo más mínimo, excepto que usaba una chaqueta con gorro para pasar el frío.

—Robbie ya lo verá.—dijo ella con un tono que escandalizó a Mabel e hizo que Wendy levantará una ceja—Oh vamos, ¿Acaso creíste que…?—y entonces Tambry entre risas empujo a Wendy—Nah.—se levantó y sentó como si estuviese en un verdadero sofá para levantarse los suéteres y dejar al descubierto un piercing en su ombligo.

—¿Esa cosa es real?—dijo Wendy mirándola como si examinará algo hasta que pareció que le dio igual y lo acepto—Cool.

Después de un par de minutos los adolescentes varones parecieron darse cuenta de la presencia de los menores, parando su pequeño concierto, que básicamente era mover violentamente la cabeza al ritmo de la música, para saludar a los menores. A pesar de sus vestimentas tan cambiadas, sus actitudes hacia los gemelos parecían iguales.

—Hey Dip.—le saludo Nate estrechando los puños.

—Mabel.—en cambio Lee se limitaba con un asentimiento de cabeza.

—Oh, son ustedes.—dijo Thompson dándoles un abrazo a ambos, y obligando a sus otros dos amigos masculinos a unirse.

Con eso solo logró que Nate y Lee lo empujaran molesto, con la excusa de "Arruinas nuestro estilo". Pero Dipper pudo apreciar sus sonrisas idénticas. Por otro lado, Tambry les saludó solo con la mano a distancia, pero con una sonrisa confidencial.

—Hola, parece que volvieron.—dijo ella sonriendo y tentada a volver la mirada al celular.

—Sí, regresamos por la boda de Soos.—le contestó Mabel.

Después de presentar al otro niño que estaba con ellos, no les tomó mucho tiempo a Dipper y Mabel volverse acoplar. Mabel con las chicas y Dipper con los chicos, entre Nate, Lee y Dipper hicieron apuestas de quien subía más rápidamente un árbol, si Thompson o (el apostado de Dipper) Mike.

—Yo no subiré un árbol aunque me pagaran.—dijo el chico pelirrojo.

—Oh, sería una lástima difundir esto.—dijo Dipper tomando una maquina grabadora y reproduciéndola "Siempre me he preguntado si el maquillaje…" se detuvo la grabación junto a una sonrisa maliciosa de Dipper y una cara roja del extorsionado, sabiendo como terminaba la frase—¿Sabes Mike? Sería una pena que esta grabación sea escuchada por todos aquí, o en la cabaña del misterio…—terminó Dipper.

Sin más opción, Mike se acercó a un árbol de un tamaño similar al que Thompson había accedido trepar, aunque un poco más pequeño debido a la diferencia de edades. Ambos comenzaron a trepar mientras los tres chicos en la tierra les echaban porras y motivaban.

—¿Cómo terminaba la grabación?—le preguntó Lee confidencialmente a Dipper.

—Secreto confidencial.—dijo este golpeando su chaqueta donde debería estar guardada esta.

Mientras ellos continuaban con la escalada, le tocaba a las chicas solo lanzar sus gritos desde la parte trasera, sin levantarse.

—¡Vamos Thompson!—gritó Mabel a todo pulmón y luego lanzó algunos gritos incomprensibles formados por el contacto de su lengua con sus labios.

—¿No venían ustedes dos con el otro?—preguntó Tambry sin entender del todo.

—Exacto.—le dijo Mabel—Y por eso mismo quiero que Thompson le aplaste.—respondió ella recordando cada vez que había tenido que pelear para defender a su mascota.

—Vaya Mabel, casi nunca veo tu fase agresiva.—dijo Wendy halagándola—Me gusta.

—Hay muchas cosas que desconoces de esta chica.—le dijo Mabel intentando guiñar el ojo como Wendy lo había hecho antes en el carro, pero fracasando estrepitosamente—Tambry, me alegra ver que no mires el teléfono.—dijo Mabel finalmente para evitar la vergüenza de fallar su guiño.

—Resisto…La tentación…—dijo ella con una sonrisa forzada, mirando a Mabel, pero unas gotas de sudor en su rostro y unas constantes desviaciones de mirada hacia su bolsillo la desmintieron, cosa que ni siquiera Mabel tuvo que decir—Esta bien, estoy practicando.—dijo ella—Llevo tanto sin ver a mi Robbie que…—se detuvo al momento de ver a Wendy a su lado, como si hubiera dicho algo malo.

—Continua, es cosa del pasado.—dijo Wendy tan templada como siempre, incluso con una sonrisa comprensiva.

—Me estoy preparando mentalmente.—continuó Tambry evadiendo el tema de todas maneras—Para que cuando este aquí, no estar solo mirando el celular y también mirarlo.

Mabel no pudo evitar sentir emoción y angustia, por un lado ella había creado esa pareja a partir de una poción mágica, de manera injusta y estaba provocando a largo plazo cambios en el comportamiento de Tambry. Por el otro lado, se veían tan bien juntos, o por lo menos eso pensaba ella.

—¿Y cuánto has hablado con él mientras estuvo internado?—le preguntó Mabel.

—Nada.—dijo Tambry triste—No hay internet en el IAP.

—¿El Internado para Adolescentes Problemáticos?—preguntó Mabel confundida por las siglas.

—Ese mismo.—contestó Tambry luego de estremecerse—Espero que no le hayan torturado demasiado…

—Oh vamos Tambry, tu sabes que Robbie es fuerte…Ahm, de cierta manera.—tampoco Wendy iba a hablar bien de su exnovio—¿Crees acaso que unos meses sin internet y reclusión habrán bastado para hacer algo más que fastidiarlo?—esta vez lo dijo más convencida—Seguramente va a llegar y pedirá que volemos en mil pedazos peluches.—dijo ella señalando un par de cajas, en una había fuegos artificiales de todos los tamaños y colores, en la otra peluches gigantes para acariciar.

De todas maneras, Tambry se alegró por el comentario de Wendy y miró su pulsera para ver la hora. Wendy notó ese gesto e hizo lo mismo.

—Sus padres dijeron que llegaría a las dos de la tarde…—dijo Tammy.

—Sí, pero solo han pasado quince minutos.—le reclamó Wendy.

—¿Y si no quisiera venir?—preguntó Tambry alarmada—¿O si no lo dejan porque dicen que somos mala influencia?

—Se supone que para sus padres estaremos en el centro comercial, lo dejaran venir.—finalmente Wendy rodó los ojos y la tranquilizo, a la vez que una rama de árbol era rota y el cuerpo de Thompson chocó duramente contra un montículo grande de nieve.

—¡Gane!—festejó Mike antes de que la rama donde se sujetaba también cediera y callera hasta abajo en unos arbustos.

—¿Esos no tenían espinas?—preguntó entonces Nate preocupado por el menor antes de que varios arbustos del lado contrario comenzaran a ser removidos.

Todos ignoraron a Mike y Thompson, aunque este último ya estaba acostumbrado a los golpes físicos y se recompuso con facilidad. Todos habían ido directamente a rodear los arbustos que se movían en aquel instante. Incluso la música pareció detenerse durante un segundo para dar paso a una pierna. Luego un torso, finalmente entró el cuerpo completo de Robbie Valentino al claro donde se encontraban los adolescentes.

¿Cuál no fue la sorpresa de todos al verlo con una sonrisa tan amplía que dejaba a Mabel con simples extractos de felicidad? Unos ojos vacíos que expresaban que solo un sentimiento sería mostrado en ese rostro. La más pura y vacía felicidad.

Continuara…

Na.—Ya lo sé, es tremendamente impactante: El multi oso como dramaturgo, directo para el Clarín (que lo fotografíe Parker) XD Ya enserio ¿Qué creen que pasará en el siguiente episodio?

Espero que a nadie le moleste lo del alcohol, vamos, son adolescentes a punto de universidad… Y sobre todo espero que no les molestase que les pusiera eso de "más rebeldes" solamente era necesario para…Oh, ya lo verán pronto.

Lamento las tardanzas de actualizaciones, estoy en un periodo donde acabo de volver a iniciar las clases e iniciaron especialmente fuerte este semestre.

Pd.—Steve es un monstruo de Gravity Falls, los fans sabran quien es, y sino, solo googlen Steve Gravity Falls.