Disclaimmer: Los personajes de la siguiente historia pertenecen a Clamp, si no fuese así, Sak y Shao serían novios desde el primer capítulo. La historia es de mi propiedad.
Summary: El día que mi madre decidió que nos mudaríamos con Hien Li, su nuevo novio, creí que era una excelente idea. Pero todo cambio cuando conocí a mi hermanastro. El muy arrogante Syaoran Li y su pequeña y nueva manía de hacerme enojar por diversión, me sacarían de quicio muy fácilmente. ¿Tenía que ser tan condenadamente sexy?
¿Muchas veces no sienten que todo es perfecto? ¿Qué pueden tocar el cielo con las manos? ¿Qué nada de lo que hagan puede salir mal?
Así es como debería de sentirse siempre uno, sin complicaciones, preocupaciones ni problemas que hagan que uno vea las cosas de una forma negativa.
Así me sentía yo.
Siempre tuve una personalidad muy positiva. Creía que a todas las cosas, por malas que fuesen, había que buscarles un lado positivo, un por qué. Después de todo nada pasa por qué sí. Por eso es que hasta en mis momentos más bajos, una sonrisa adornaba mi rostro y mi clásica frase "Todo estará bien" se hacía notar.
Tal como había ocurrido con Syaoran. Lloré un mar de lágrimas por un hombre por él que al principio hubiese dado todo por asesinar, y del que, a final de cuentas me había enamorado y roto el corazón en escasas semanas. Pero todo pasa por algo. Me golpeé fuerte contra una pared por no dar con la puerta indicada, pero de esa forma descubrí que en realidad estaba yendo en dirección equivocada, de que por aquellos lados en que rondaba no había puerta. No había posibilidades.
Pero luego de aquel moretón y de aquellas lágrimas, levanté la cabeza y miré hacia atrás para darme cuenta en que parte me había equivocado. Pero no retrocedí. Como toda persona que aprende de sus errores caminé hacia adelante, por otro camino, uno que prometía muchas más cosas, más alegrías y menos tristezas.
Y quizás por una cuestión de distracción o por no querer reconocerlo simplemente, la persona que había estado a mi lado siempre como mejor amigo sin pedir nada a cambio, quizás esa, era la persona que estaba buscando, la que me comprendía, la que estaba siempre para escucharme así como también para tener una muy buena conversación y para hacerme reír hasta quedar sin respiración, con los ojos empañados en lágrimas. Muchas veces las personas tienen en frente suyo las cosas que siempre quisieron, pero son lo suficientemente ciegas para no darse cuenta de ello.
Y ahí estaba yo. Una adolescente más, rodeada de muchos otros. Todos con sus pensamientos, problemas, suspiros y alguna canción en su mente. Todos siempre tan ocupados y a la vez tan libres. Y es que aunque todos fuésemos tan diferentes de una u otra forma somos iguales, y eso me alegraba, ya que me gustaba saber que más que diferencias, había cosas que nos unían entre todos.
La pálida pero hermosa mano de mi amiga Tomoyo pasó de forma apresurada frente a mis ojos unas cinco veces. A lo lejos podía oír su voz llamarme incansablemente. Eso solo significaba una cosa. Nuevamente y por sexta vez en lo que iba de esa tarde, había quedado prendida de mis más locos y filosóficos pensamientos, dejando hablando una vez más a la amatista sola.
-¿Me decías algo Tommy? –pregunté con los pies ya en la tierra y una sonrisa nerviosa, tratando de disimular mi despistes.
-¿Nuevamente nadando en pensamientos Sakurita? –devolvió la pregunta con una sonrisa pícara.
-Algo así –contesté sintiendo como me ruborizaba.
-El joven Kerberos te trae en las nubes amiga mía, ni siquiera con Li estabas así –dijo ella pensativa-. ¿Te ha besado otra vez acaso?
-¡Oh no Tomoyo! No ando a los besos con todo el mundo –exclamé ruborizada.
-Kero no es todo el mundo. Además debo reconocer que se ven adorables juntos. Jamás lo imagine a él tímido contigo, y mucho menos sonrojándose.
-Es tierno, y me siento bien cuando estoy con él.
-Lo sé Sakurita. ¿Sabes que ya está en boca de todos que andan juntos?
-¿No ha pasado ni una semana desde mi salida con él y ya dicen eso? –suspiré-. Ni siquiera hemos vuelto a besarnos, ni a salir.
-Le debes el favor a Rika, ella se ha encargado de esparcirlo. Según ella de esa forma se alejarían las "zorras" que lo acosan.
-¿Estuviste con ella cuando se le cruzó esa demente idea? –exclamé sorprendida-. ¿Por qué no la detuviste?
-Me pareció una idea divertida, además quizás de resultado –contestó con tranquilidad guiñando un ojo.
-Eres una traidora, sabes que odio estar en boca de todos.
-¡Vamos Sak! ¿Acaso te gusta ver como todas están acosando a Kero durante todos los recesos?
Me crucé de brazos algo enojada de que Tomoyo hubiese participado en ese rumor, pero debía reconocer de que en parte tenía razón. Era odioso ver a todas las mujeres de la preparatoria encima de Kerberos todo el día, y aunque él se negaba a su compañía rechazándolas caballerosamente, jamás se rendían y volvían a intentar llamar su atención una vez tras otra.
Estaba celosa. Muy celosa y solo esperaba que el hecho de estar en boca de todos a causa del rumor hecho y esparcido por Rika sirviese. Situaciones desesperadas requerían medidas desesperadas.
-Sak, ¿te encuentras bien? –preguntó Tomoyo con aire preocupado.
-Claro, ¿por qué preguntas?
-Es que te has quedado callada nuevamente y hacías muecas raras.
-¿En serio? –Pregunté con temor-. ¡Por Dios! Qué vergüenza. Prométeme sacarme de mis ensoñaciones cada vez que me veas así. Sería sumamente vergonzoso que las personas notasen mis muecas y caras extrañas.
-Realmente te trae sumamente distraída Kero –rió.
Esa tarde de jueves habíamos decidido salir juntas a pasear, tomar algo en alguna cafetería y charlar sobre nuestras vidas, algo que hacíamos al menos una vez por semana sin falta. El frío ya era sumamente insoportable, el invierno había azotado la puerta y una creciente nevada amenazaba con caer. Odiaba esa época del año.
-Mañana haremos noche de películas en casa de Chiharu, ¿vienes? –preguntó mientras juntas caminábamos hacia el refugio de nuestros hogares.
-Quisiera, pero realmente no puedo –comenté con tristeza.
-¿Razón?
-Mañana es el cumpleaños de Syaoran –respondí con desinterés algo fingido.
-¡Cierto! Eriol me había comentado algo al respecto acerca de eso –se dijo a sí misma-. ¿Le organizarán alguna especie de festejo?
-Seremos los de siempre a decir verdad. Hien dijo que él nunca fue de hacer festejos. Por lo que seremos la familia y Eriol. Nadeshiko me ha pedido que la ayude con la comida y el pastel, por lo que no me puedo negar por más que quisiera.
-Entiendo –respondió-. Pero tampoco es para que cargues con esa cara –me reprendió-. No puedes evitar al joven Li todo el tiempo, es tu hermanastro y debes enfrentarlo, no huir de él –explicó-. Tú has dicho que has comenzado desde cero, pero eso no quiere decir que debas cortar todo tipo de relación con Li.
-Pero es que Tomoyo, tú no entiendes, yo…
-Si te entiendo Sakura –dijo deteniéndose en la vereda para mirarme fijamente- Se que aún te ocurren cosas con él de cierta forma, pero debes enfrentarlo. Yo creo que Syaoran nunca quiso lastimarte, ni tampoco fue su intención hacerte creer que podrías tener algo con él.
-Tengo miedo de no poder terminar de olvidarlo de esa forma.
-Sak, si te encierras en tu mundo, sin verlo, evitando hablar con él y demases cosas, puede que lo olvides, o que creas haberlo hecho y tal vez, cuando te enfrentes nuevamente con Li, te des cuenta de que en realidad no es así –la miré fijamente tal y como ella lo hacía conmigo-. No quiero que estés triste nuevamente, pero tampoco que seas ciega y termines equivocándote con las cosas que decides hacer.
-No entiendo mucho a lo que te refieres –dije algo estresada.
-Lo sé, es difícil de explicar con palabras más sencillas –sonrió de forma comprensible-. Mira, pienso que está bien que te olvides de él, pero tampoco debes ser extremista, más teniendo en cuenta que conviven bajo el mismo techo. Inicia nuevamente tu vida, desde cero si quieres, pero no lo elimines de tu vida a él, ya que, puede que suene extraño y que lo estoy defendiendo, pero él no ha tenido la culpa de todo lo que pasó entre ustedes. Además, más allá de la ultima charla que tuvieron, siempre te has divertido con él, y, si los recuerdos que tienes de él y con él son buenos, no tienes por qué odiarlo.
Simplemente asentí y comenzamos a caminar nuevamente, y aunque las charlas continuaron con variados temas, lejos de ser de Syaoran, mi mente solo podía pensar en él en esos momentos. Mi amiga tenía razón, no podía odiarlo, los momentos que había pasado con él me habían hecho feliz y aunque me costara reconocerlo y me doliera la decisión que había tomado para con nosotros, Syaoran no tenía la culpa de nada.
Nos separamos a dos cuadras de la mansión. Tomoyo seguía caminando en línea recta para luego tomar la bifurcación a la izquierda, mientras que yo giraba a la derecha en esa misma calle. El frío ya era insoportable por lo que apresure mi paso todo lo que daban mis piernas para poder llegar pronto y recuperar mi calor corporal.
Al pasar por la puerta la tibieza hogareña me dio la bienvenida, junto con el olor a la comida que las empleadas preparaban en la cocina para la cena que sería dentro de una hora, como todas las noches.
-¡Ya llegué! –grité desde el recibidor pero sin respuesta alguna. Una de las joóvenes que trabajaba en el lugar se asomó desde la biblioteca.
-Buenas noches señorita Sakura –saludó amablemente-. El señor y la señora Li no se encuentran en la casa en estos momentos.
-¿Están en el trabajo? –pregunté intrigada, ya que a esa hora solían encontrarse aquí y no en la ciudad.
-No sabría decirle –se disculpó-. Si me disculpa voy a volver a mis tareas.
-Claro, muchas gracias por avisarme –y luego de hacer una reverencia, se dirigió nuevamente a la biblioteca.
Subí a mi habitación y me lancé con peso muerto sobre la cama, donde me mantuve varios minutos con la mente completamente en blanco, sin realizar ningún movimiento, más que el involuntario que mi respiración provocaba. Volteé mi cuerpo para mirar al techo y empecé a mirar los dibujos que las vetas de la madera tenían.
El recuerdo de la conversación que había tenido con Kero hacía dos días golpeó mi mente haciéndome cerrar los ojos y lanzar un suspiro algo sonoro.
-Kero, necesito hablar contigo –pronuncié tocando su hombro.
-¿Qué pasa Sak? –preguntó con su característica sonrisa, mientras se levantaba de la mesa de la cafetería.
-Quiero que hablemos sobre lo que pasó el sábado. No hemos tenido mucho tiempo hasta ahora.
-Oh, claro. Ven, nos sentemos más alejados así charlamos tranquilos –y tomándome de la mano, caminamos juntos hasta pararnos apoyados contra el tronco de un árbol.
-Te quería decir, que la pasé muy bien el sábado contigo –comencé a contar-, y de que en verdad te quiero muchísimo, pero estoy algo confundida acerca de nosotros.
-¿En qué estas confundida pequeña? –preguntó tranquilamente y lo envidiaba, porque en ese momento yo me encontraba temblando como una hoja y estaba lejos de ser por el frío.
-Somos amigos desde el primer día en que nos conocimos –dije jugando con mis manos nerviosamente-, y luego de que nos besáramos el sábado, me encontré pensando en que es lo que somos ahora –expliqué sumamente sonrojada-. No me malentiendas, te sigo queriendo, pero es que no acostumbro besarme con mis amigos.
-Entiendo a que te refieres –contestó despeinándome, gesto típico suyo-. Pensé que para ese momento te había quedado claro, pero veo que no funcionó –despeinó sus cabellos con su mano izquierda-. La verdad es que tú me gustas Sak, y creo que estoy enamorado de ti desde que te conocí, solo que no lo supe entender en ese entonces.
-Yo, no sé qué decirte –dije completamente sorprendida, y es que, aunque me hacía la idea sobre los sentimientos de mi amigo, que me los dijera tan directamente me dejaba algo cohibida y sin habla.
-Lo sé, y sé también que hasta hace poco andabas con Li.
-¿Lo sabías? –pregunté temerosa.
-Si, pero no porque fueras obvia. Sabes que soy observador –dijo simplemente como si de nada importante se tratara-. Pero estoy dispuesto a ganarme tu cariño Sak. Aunque quizás sigas sintiendo cosas por él, quiero intentar algo contigo –confesó mirándome fijamente.
-No quiero lastimarte Kero, yo no sé qué es lo que siento, estoy confundida.
-Estoy dispuesto a arriesgarme Sak –dijo tomándome suavemente del rostro-. No quiero pensar que es lo que hubiese pasado si hubiese dejado pasar esta oportunidad –y lentamente acerco su rostro al mío para apoyar suavemente sus labios en la comisura de los míos-. Piénsalo, ¿si?
Luego de eso se había ido, dejándome completamente absorta, lo que provoco que a la siguiente hora llegase tarde, llevándome una amenaza del profesor, por si se me ocurría volver a llegar tarde a su clase.
Y seguía confundida. Por qué, por más que quisiese empezar desde cero, y que adoraba la faceta tierna que estaba teniendo Kerberos conmigo, empezar a salir con él me significaba estar usándolo, porque aun en el fondo todavía quería a Syaoran. Según Kero aquello no era un problema, y estaba dispuesto a estar conmigo más allá de mis sentimientos, pero yo no quería lastimarlo. Ante todo eran los sentimientos de él.
La puerta de entrada sonó a lo lejos, junto con la distinguible risa de mi madre en toda la casa. Salí de mi refugio y comencé a bajar las escaleras, para encontrarme a los dos adultos en la sala cargando con montones de bolsas que las empleadas ya estaban llevando a la cocina.
-¡Has vuelto Sakura! –exclamó Hien con una sonrisa cuando me vio.
-Buenas noches a los dos –saludé cálidamente dejando un beso en la mejilla de cada uno-. ¿Salieron de compras?
-Son algunos obsequios para Navidad y cosas para la cena de mañana –contestó mi madre-. Vamos a preparar pastas caseras junto con un rico pastel de chocolate, el que tanto le gusta a Syaoran.
-¿Lo empezaremos a hacer cuando vuelva del instituto? –pregunté mientras los acompañaba a la sala donde se sentaron cómodamente en el sillón doble.
-Estaba pensando que podrías faltar mañana –dijo Nadeshiko-. Un día que no asistas no afectará mucho.
-¿Pero por qué? Una cena no creo que me lleve medio día –contesté riendo.
-Es que Syaoran ha llamado –empezó Hien-, y ha avisado que junto con Eriol vendrá mañana por la tarde, ya que piensa trabajar por la mañana únicamente y quiere pasar el día con su familia.
-Eso genera que tengamos poco tiempo para preparar todo, teniendo en cuenta que vuelves después del almuerzo de la preparatoria. Es por eso que deberíamos preparar todo en la mañana.
-Ya veo, al menos no tendré que preocuparme por la tarea de historia y matemática –reímos.
-¿Hola? –atendí al celular sin mirar la pantalla, mientras dejaba a un lado la preparación de la masa para la torta.
-¿Sak? ¿Dónde estás? –la voz del rubio sonó al otro lado de la línea. Miré la hora. Seguro se había escapado de alguna clase.
-En casa, ¿Por qué? ¿Sucedió algo malo? –pregunté dejando el aparato entre mi hombro y mi oreja para seguir batiendo la mezcla.
-Me había preocupado de que no llegaras. En un principio pensé que lo harías tarde pero no viniste y pensé que algo malo te había ocurrido.
-Te preocupas de más Kero, estoy bien, simplemente no asistí –dije con una sonrisa generada por la preocupación del chico.
-¿Te podré ver hoy en la tarde?
-Va a ser imposible. Es el cumpleaños de Syaoran y debo terminar de preparar las cosas para esta noche.
-Ya veo –contestó con un tono más serio.
-Es solo un cumpleaños. Nadeshiko me ha pedido que la ayude a cocinar, porque quiere que le preparemos algo casero que a él le guste –expliqué.
-¿Entonces nos podremos ver mañana? En verdad necesito verte y hablar contigo.
-¿Te encuentras bien Kerberos? –pregunté al sentir tanta prisa y necesidad en su voz.
-Es solo que te extraño –lancé un suspiro y comencé a batir más fuerte-. Sabes que te quiero, ¿cierto?
-Yo también te quiero –la puerta de entrada se abrió y la voz de Eriol y Syaoran se escucharon desde el hall-. Debo cortar porque aun no termino con las cosas. Más tarde hablamos. Adiós –y corté antes de que Kero alcanzara a despedirse.
Guardé el celular nuevamente en el bolsillo trasero de mi pantalón, para así continuar con la cocina. Estaba retrasada por haberme levantado tarde, aun no terminaba el pastel, y a Syaoran y su amigo se les había ocurrido llegar más temprano de lo que habían acordado. No era mi día definitivamente.
Para mi desgracia, las voces se dirigían a la cocina.
-¡No! –grité obstruyendo la puerta de entrada.
Ambos jóvenes quedaron quietos mirándome algo sorprendidos de mi actitud, pero no podía permitir que Syaoran entrase y descubriese que le estaba haciendo un pastel, además del resto de la cena. Aunque era algo pequeño, era una sorpresa al fin y al cabo.
-¿Ocurre algo joven Sakura? –preguntó Eriol comenzando a avanzar nuevamente.
-Ni se les ocurra moverse –amenacé con mi dedo.
-Queremos buscar algo para beber –contestó el castaño con mirada extrañada.
-No pueden entrar.
-¿Dejarás que muramos de sed? –preguntó con tono de gracia.
-Iré yo y les buscaré lo que quieran.
-¿Qué nos ocultas? –me había puesto completamente roja y mi cerebro se puso en blanco, justo en el momento en que necesitaba inventar alguna mentira.
-Es que esta todo desordenado y sucio y podrían manchar sus trajes –dije de forma veloz y atropellada-. Por favor no pasen –imploré.
-Ya veo –meditó Eriol-. Será mejor de que subamos, luego pediremos a alguna empleada que nos alcancen las cosas –el inglés parecía haber entendido la urgencia en mi voz y ya estaba tomando a Syaoran del brazo para dirigirlo hacia las enormes escaleras.
-Por cierto Syaoran –llamé antes de perderlo de vista-. Feliz cumpleaños.
Me agradeció con una enorme sonrisa haciéndome sonreír igualmente a mí. Quizás Tomoyo tenía razón y no debía ni odiar ni eliminar de mi vida al castaño, puesto de de una u otra forma el poco tiempo que habíamos estado juntos habían sido momentos perfectos.
Continué con el resto de las cosas en la cocina, y una hora después, las pastas caseras ya estaban listas para cocinar a la hora debida y ya me encontraba decorando con chocolate y frutillas aquel pastel que sabía le gustaría al castaño, o eso esperaba porque en verdad me había llevado bastante tiempo, más del que creí me hubiese requerido.
Luego de lavar los utensilios y guardar la comida en la heladera para que no se echase a perder, subí a darme un baño, porque realmente debía reconocer, que, aunque era algo buena para cocinar, generalmente terminaba con harina en mi cabello y el resto del cuerpo.
Un rato más tarde ya me encontraba eligiendo la ropa que me pondría, para luego bajar por las escaleras y ver a Hien junto con mi madre que acababa de volver de su trabajo. Antes de que pudiera saludarla, el timbre de la casa sonó.
-Abriré yo –comuniqué a una de las empleadas que ya se dirigía hacia la puerta.
-Hola Sakurita –Tomoyo me sonrió cuando estuvo frente a mí.
-¿Qué haces aquí Tommy? –pregunté confundida mientras la dejaba pasar.
-¿Crees que me perderé el pastel que cocinaste? –contestó con una pregunta sonriendo.
-¡Has llegado Tomoyo! –Saludó mi madre-. Qué suerte que hayas podido venir esta noche.
-Recibí el mensaje de Eriol esta mañana, es un gusto poder pasar la noche con ustedes.
-Creí que estaba soñando con tu voz pero en verdad te encuentras aquí –la voz del inglés no se hizo esperar.
-Que cursi que eres Eriol –todos reímos ante el comentario que había hecho Syaoran que bajaba junto a su amigo.
Faltaba cerca de una hora para cenar por lo que todos nos sentamos a charlar en la sala con música tranquila de fondo que la misma Tomoyo había elegido de entre la colección que la familia Li tenía en una pequeña biblioteca debajo del enorme equipo de audio.
Todo estaba sumamente tranquilo, las charlas abundaron alrededor de los negocios de la empresa e incluso hablaron sobre el viaje que los dos amigos habían realizado hace unas semanas, en el cual me enteré la razón por la que viajaron y todo lo que hicieron, algo que no quise saber antes, quizás por terca, quizás porque me dolía hablar o saber acerca del castaño.
-La comida está servida señor –se acercó una joven para comunicárnoslo.
Todos pasamos al comedor y en pocos minutos solo pudo oírse el sonido de cada integrante de la enorme mesa masticando o bebiendo. Los cumplidos acerca de lo rica que estaba la masa o el relleno no se hicieron esperar, dejándome completamente ruborizada.
-¿Quieres pasar la noche aquí Tommy? –Pregunté susurrando a la amatista-. Quiero hablar contigo, necesito varios consejos.
-¿Sobre Kero cierto? –asentí lentamente-. Pues claro, sabes que nunca me puedo negar a tus invitaciones.
Dirigí mi mirada al frente con una sonrisa agradecida y me encontré con la mirada profunda de Syaoran que me miraba directamente. Se lo veía bastante más serio de lo normal, pero no sospeché porque sería.
-¿Sabe mal? –pregunté refiriéndome a la comida.
-Oh no, esta delicioso –dijo con una pequeña sonrisa para luego ponerse nuevamente serio-. Tan solo me distraje pensando.
Sonreí y seguí con la cena al igual que todos, riendo por los tontos comentarios y los pésimos chistes que cada tantos minutos hacía Eriol.
-¿Me acompañas dos segundos a la cocina? –pregunté a Tomoyo la cual asintió.
Una vez allí y esperando a que las empleadas terminaran de juntar todos los platos sucios de la mesa en el comedor, sacamos el pastel y agregándole una gran vela en medio empezamos el recorrido de vuelta, con la azabache en frente, que se encargaría de apagar la luz segundos antes de que yo entrase, para que de esa forma el menor de los Li no viese lo que le esperaba.
Las luces se apagaron y esa fue la señal para que todos comenzaran a cantarle el feliz cumpleaños a Syaoran que, con la escasa luz que producía la vela, se lo veía sorprendido e incluso ruborizado.
-No te olvides de pedir los tres deseos –susurré colocando el enorme postre frente suyo.
Sopló, produciéndose nuevamente oscuridad hasta que Tommy nuevamente encendió el interruptor. Los abrazos y las felicitaciones no se hicieron esperar, ni tampoco la enorme sonrisa que iluminaba el rostro del ambarino. Hasta que mi turno de saludarlo llegó.
-Feliz cumpleaños Syaoran –dije suavemente mientras lo abrazaba lenta y tímidamente.
-Muchas gracias Sakura –me abrazó fuertemente y aunque me costaba reconocerlo, aquello hizo que algo dentro mío se moviera.
-Estoy tan confundida –dije exasperada mirando a mi mejor amiga desde la enorme cama en la cual me encontraba recostada-. No sé qué debo hacer –en un gesto de frustración coloqué ambas manos sobre mi rostro.
-Yo creo que podrías iniciar una relación con Kero, él parece bien dispuesto a arriesgarse.
-Pero no lo quiero lastimar, y en este momento es lo único que lograré.
-Él quiere ayudarte a empezar de nuevo, incluso sabiendo que todavía no olvidas a Li por completo. Es un chico sumamente adorable y lo conoces de pies a cabeza. Creo que podrías darle una oportunidad y darte una oportunidad a ti misma –dijo sentándose a mi lado para observarme mejor-. Te mereces ser feliz con alguien, y ¿quién mejor que Kerberos?
-Mañana hablaré con él –dije luego de mantenerme en silencio unos segundos-. Iré al baño, no tardo.
Me levanté y realmente quedé sorprendida al ver a Syaoran del otro lado de la puerta, la cual cerré rápidamente.
-Syaoran, pensé que ya habías ido a acostarte –pronuncié nerviosa de su cercana presencia.
-¿Te pondrás de novia con Kerberos? –preguntó seriamente con la mirada gacha.
-¿Perdón? –pregunté confundida.
-¿Qué si te pondrás de novia con Kerberos?
-Yo… ¿Estuviste escuchando lo que hablaba con Tomoyo? –el simplemente se quedó callado lo que me hizo entender de que en verdad lo había hecho-. Mira Syaoran –dije tratando de guardar la calma-. Si yo inicio o no una relación con alguien no es tu problema. Además detesto que espíen mis conversaciones.
-Lo lamento, es solo que…
-Solo que, ¿qué? –pregunté-. Si alguna vez hubo algo entre nosotros, eso se acabó. Tú lo acabaste –dije apuntándolo-. He decidido iniciar mi vida de nuevo.
-Pero estabas enamorada de mí –soltó de repente sorprendiéndome.
-Puede que lo haya estado –contesté con mayor tranquilidad de la que había imaginado que tendría-. Pero no me quedaré estancada en algo que no funcionará jamás –me detuve unos segundos en los cuales lo miré fijamente-. Ahora si me disculpas, necesito ir al baño.
Y me alejé de él, dejándolo solo a la entrada de mi habitación, como lo había encontrado antes. Luego de esa mínima conversación me sentía realmente liberada y capaz de todo.
Cuando volví él ya no estaba allí, y yo había tomado la decisión de iniciar una relación con Kerberos. Mi vida estaba dando un giro nuevamente, pero lo que no me imaginaba era que aquel giro podía llevarme al mismo lugar en el que me encontraba.
N/A: Buenos días, tarde y noches para todos! Aquí me reporto antes de lo que imaginaba.
Estuve enferma casi toda la semana, por lo que estuve mucho tiempo en cama, sin poder practicar piano, pero aproveché para escribir y escribir, y el resultado es este capitulo que termino mientras miro Titanic en ingles, mientras escribo en español (mi cabeza se esta enredando con tantos idiomas jajaja)
Espero que les haya agradado este capitulo, fue algo extraño, debo reconocer, pero es solo el inicio de los ya presentes celos de Syaoran (niño tonto -.-) ¿Qué les parece la nueva postura de Sak? Como siempre Tommy apoyándola y dándole los mejores consejos.
Debo hacer una aclaración con respecto a esta capitulo. El cumpleaños de Syaoran para los que no sepan es un 13 de julio, época en que aquí en Argentina es invierno. En la historia he tratado de invertir todo esto (usar el sistema estudiantil del hemisferio norte), pero la distracción me ha llevado por una mala pasada. Como verán en el cap ya están en invierno, por lo que se supone que deben andar por las fiestas (aprox.) y repito nuevamente, como aquí todo es al revés, he puesto el cumpleaños del castaño en invierno y no en verano, época en la que se supone que debería ser (espero poder explicarme) Lo lamento taaaaaaaanto, de haberlo sabido no lo hacia asi D: Pero en mi afán por querer subir pronto el cap se me ha pasado por alto el detalle, y como el cap pide tener cumpleaños de Syao no lo puedo cambiar, asiq tendremos que cambiar su fecha jajaja (supongan el dia que quieran antes de fin de año) Una vez mas lo siento, y espero sepan entender mi error.
Y en verdad ahora que me pongo a pensar, realmente la cronología de la historia es malísima, nuevamente por mi culpa y no llevar un apunte acerca del tiempo que va transcurriendo en los capítulos, sepan disculpar nuevamente y prometo que en próximas historia no ocurrirá.
Muchas gracias para todos aquellos que siguen leyendo y apoyando la historia :')
Les deseo un buen inicio de mundial de futbol (algo que olvidé mencionar en el capitulo anterior) y ¡Vamos Argentina! Jajaja
Que tengan un buen inicio de semana, y lo mejor para todos.
Respuesta a reviews:
Rocio e-chan: Holaaaaa! Syaoran muere de celos ya! Muajaja, aunque aun los tendrá que soportar por mucho tiempo más, y no te preocupes terminaran juntos :B Por lo que terminó de dar a entender nuestra castaña es que habrá un tipo de relación con Kero, ya veremos que sucede entre ellos :O Espero no haber tardado mucho. Nos estamos leyendo, besitos sabor a melocotón para ti (:
Sakuxsyao: Holaaaaa! Me alegra que te haya alegrado el mes, a mi me alegra el mes leer tus reviews :3 (momento tierno jajaja) Syaoran recién esta entrando a sufrir celos, aun le queda mucho mucho por sufrir muajaja. Kero es hermoso! Me lo imagino y es taaaaaan divino. Tranqui que Syaoran recibirá lo que se merece por hacer llorar a Sak -.- Pero al igual que tu, no puedo resistirme a amarlo *-* Obviamente que estoy dispuesta y me encantaria leer tus fics :D Tan solo mándamelos que los leo y te doy mi opinión ^^ Nos estamos leyendo, besitos sabor a canela para ti (:
Didi87: Holaaaaa! Me alegra que te haya gustado el cap, y en respuesta a tu duda (la cual me generó dudas a mi jajaja) los sexys de Syao y Eriol viajaron tres semanas (si prestas atención al final del ultimo capitulo lo dice) por eso es que ha transcurrido un mes aproximado hasta que se volvieron a ver los castaños. Sak sigue con su posición y dispuesta a tomar las riendas de su vida sin que le afecte las actitudes de Syao. Espero lo hayas disfrutado ^^ Nos estamos leyendo, besitos sabor a uvas para ti (:
Richa: Holaaaaaa! No eres la única que quiere un Kero *-* (mi novio me asesina si lee esto :$ jajaja) Pero es que Kerberos es taaaaaaan adorable ^^ Syaoran ya se esta dando cuenta de lo que esta perdiendo, los celos están empezando a aparecer muajajajaja. Me pone feliz saber que no tienes drama con mis tardanzas en actualizar, pero como me siento en el deber para con mis lectores, te prometo no tardar tanto (esta vez he cumplido :'D), si ves que tardo castigame (? Jajaja. Espero hayas disfrutado este cap, nos estamos leyendo, besitos sabor a ananá para ti (:
Yanisaku9: Holaaa! Me alegra que te haya agradado el capitulo, espero que este también ^^ Kero es realmente divino y nuestro castaño ya esta sintiendo los efectos de los celos muajajaja. Nos estamos leyendo, besitos sabor a helado para ti (:
Kastlikinomoto: Holaaaa! A mi también me gusta la actitud de Sak, se la ve tan fuerte siendo asi, y me encanta eso en ella, se merece ser feliz y al parecer tiene planeado darse una oportunidad con Kero *-* Creo que Syaoran sufrirá por un buen rato de celos y se dará cuenta lo que perdió, y Sakura tampoco se la dejará muy fácil. Espero te haya gustado el cap, nos estamos leyendo, besitos sabor a arándanos para ti (:
Guest: Holaaaaaa! Las mujeres debemos ser fuertes en todas las situaciones, siempre saliendo hacia adelante con la frente en alto (y después nos dicen sexo débil, ¡JA!) Kero y Tomoyo son los mejores amigos que jamás se podrán encontrar! Syaoran conquistó nuestro corazón, es imposible no amarlo aunque lo odiemos un poquito por sus actitudes. Aun no sabemos si Syaoran hará algo, seguramente se dara cuenta de su error y aun no sabremos que pasara con la relación de Kero y Sak y si el castaño hará algo con ellos :O Gracias por seguir fiel a esta desastrosa autora! Nos estamos leyendo, besitos sabor a pomelo para ti (:
Tommyzombie-chan: Holaaaa! Kero esta dispuesto a ayudar a Sak en todas las situaciones, tanto como amigo e incluso como algo más ;) Syao ya muere de celooooos! Y aunque este cap no ha sido desde su punto de vista, el próximo lo será y ya veremos que ocurre por su cabecita tan loca. Espero que tu también estes bien, cuidate. Nos estamos leyendo, besitos sabor a melón para ti (:
Katito: Holaaaaa! Realmente Syao es un tonto jajajaja, veremos que hace de ahora en mas, nos estamos leyendo, besitos sabor a mandarina para ti (:
Sakutsunade: Holaaaa! Muchas gracias por mencionar que es una buena historia, me has sacado una sonrisa. Syao ya esta sufriendo de celos, y no creo que se le vayan de un dia para el otro jajajaja. Nos estamos leyendo, besitos sabor a menta para ti (:
"-I love you, Jack.
-Don't you do that, don't say your good-byes. Not yet, do you understand me?
-I'm so cold.
-Listen, Rose. You're gonna get out of here, you're gonna go on and you're gonna make lots of babies, and you're gonna watch them grow. You're gonna die an old... an old lady warm in her bed, not here, not this night. Not like this, do you understand me?
-I can't feel my body.
-Winning that ticket, Rose, was the best thing that ever happened to me... it brought me to you. And I'm thankful for that, Rose. I'm thankful. You must do me this honor. Promise me you'll survive. That you won't give up, no matter what happens, no matter how hopeless. Promise me now, Rose, and never let go of that promise.
-I promise.
-Never let go.
-I'll never let go, Jack. I'll never let go."
Y citando la hermosa y triste despedida de Jack y Rose y viendo como ella suelta su mano, me largo a llorar y me despido de ustedes (soy muy sentimental :'( )
Besos sabor a frutillas con crema para toooodooooooos,
LadySuzume-Chan.
