Mi Todo en Ti


24 de diciembre.


Hinata tenía sus manos entrelazadas, no sabía porque estaba tan nerviosa, miraba de reojo al rubio quien se veía muy serio además.

Ambos estaban sentados en el banco de un pequeño parque cerca del restaurante donde vivía y trabajaba, algo alejados y desde ahí se podían ver solo algunos niños jugar.

El rubio le había dicho que tenían que hablar, de una manera que le preocupo, pero desde que llegaron ahí no le había dicho absolutamente nada.

Y estaba empezando hacer mucho más frio, dio gracias por tomar un abrigo antes de irse con él.

El también estaba algo abrigado y con una gorra y lentes oscuros, para que alguien no lo reconociese.

Y no debía estar con el por su bien, pero no podía ahora negarle nada. Y además, Sakura no estaba por esos lados.

Quiso pensar en otra cosa, y miro algunos niños hacer muñecos de nieve, y sonrió al pensar en lo mucho que extrañaba jugar con la nieve.

Quería por un momento ser de nuevo una niña y olvidarse de los problemas que tenia.

— ¿Qué significa esto?

Su voz la sobresalto de repente, viro la cabeza para verlo y se sorprendió a verle la tarjeta que Orochimaru le dio.

Trago hondo.

—Eso…

Hinata pensó en lo torpe que era al dejar caer algo como eso en MK, imagino fue ahí porque fue donde se cruzo con el chico.

— ¿Acaso piensas abandonarlos después de tanto trabajo y esperanza que te dieron?

—Yo…

Pensó justamente en lo que hablo con Naoki hace unas horas.

"—Dile la verdad.

Hinata miro sorprendida al pelirrojo.

Nada ganas alejándote de él, no caigas en el juego de ella."

Hinata trago más hondo.

¿Era lo correcto?

—Orochimaru me hizo la oferta, y yo…

— ¿Aceptaste? —pregunta Naruto interrumpiéndola.

Negó rápidamente.

El actor sintió un gran alivio al verla negarse.

—Sabía que no eras de esa clase de chicas—le dijo sin dejar de sonreír.

—Escúchame—pronuncio seria Hinata extrañándolo, y sin verlo—. No he aceptado pero tampoco he me negado, no sé realmente que hacer—se sincera, y no era por la oferta si no para ayudarlo a él, no quería que todo terminara mal.

Naruto se sorprendió.

— ¿Es enserio lo que estás diciendo?

Hinata volteo a verlo esta vez en dirección a sus ojos, aunque estos estuvieran tapados por el cristal negro del lente.

Pero sentía que él la miraba incrédulo y tal vez decepcionado.

—Naruto, si me niego podría perder la oportunidad de debutar más rápido de lo que me imagine—miente sobre ello, si le decía la verdad seguro el iría con Sakura hablar y ella por venganza revelaría la foto.

Observo como Naruto reía incrédulo.

—No puedes hacerlo, sería tan bajo algo como eso—se levanta molesto y Hinata lo imita—. Piensa las oportunidades que te ha dado MK, incluso el tema principal para la película que te dije, se logro aun más por Jiraiya—le revela haciendo sentir a Hinata agradecida—Orochimaru solo te utilizaría, tengo un amigo que es parte de uwavering y el principio solo fue una pesadilla.

Naruto se acerco a ella aun mas, Hinata por estas metida en sus pensamientos no lo noto.

¿Le dijo la verdad? —pensaba una y otra vez—. Naruto, la verdad es que yo…

Naruto la miro expectante.

Hinata Suspiro.

—La verdad es que yo no me quiero ir para Otogakure—revelo y sonrio—. Me siento comoda ahí, y realmente he pensado en irme es por ti.

Aquello lo tomo desprevenido.

— ¿Por mi?

Hinata alzo su mirada, le volvió a mirar de frente, esta vez se encontró con sus hermosos ojos azules, ya que se había quitado los lentes.

Esos ojos que tanto le gustaban.

—Sakura vino hoy, y me ordeno que me alejara de ti—revela finalmente, sorprendiendo aun más al rubio—. Me amenazo revelar una foto de nosotros abrazos en internet, y me asusto a decirme que tienes muchas seguidoras y tu carrera se puede ir al caño si la gente ve la foto, mas por tus seguidoras, tuvo miedo que dañar su carrera.

Naruto se sintió realmente enojado.

¿En qué coño pensaba Sakura?

¿Se había vuelto loca?

Tomo a Hinata de ambos hombros.

—Escucha, no hagas caso a lo que dice Sakura, yo hablare con ella—dijo Naruto mirándola fijamente, la ojiperla solo asintió —. Gracias por decirme la verdad, sabía que tú no eras así.

Hinata solo sonrió, abatida, pero lo hizo. Pero se sentía mucho mejor habérselo dicho. Naoki había tenido la razón.


Naruto acompaño a Hinata por la parte trasera del restaurante. Cuando Hinata iba a entrar volteo a verlo.

—Disculpa si te hizo pasar un mal rato—dijo Hinata y hace una reverencia—. No quería que te enteraras para no causarte más problemas de los que quizás tengas.

—No, hiciste bien en decirme—le aclara Naruto—. Iré personalmente donde Sakura, y le preguntare personalmente por que ha hecho algo como esto.

Hinata se preocupo.

—Sabes lo que haces—fue lo único que dijo al final—. Espero todo se arregle.

Naruto asintió y entonces se acerco mas a ella, casi acorralándola en la puerta.

Hinata miro la cercanía y trago hondo.

—Prométeme que nunca más me ocultaras más nada, cosas como estas, nunca más—le pide, Hinata miraba directamente sus ojos azules y seguro estaba sonrojada—.Prométemelo Hinata.

—S-Si…—acepto y titubeo un poco.

El rubio sonrió.

—Muy bien, nos vemos—y le dio un beso inesperadamente en la mejilla rosada de la ojiperla, que después de eso su tono de piel se comparo con un tomate.

Naruto se voltio y camino rápidamente hacia su auto sin volver a mirar atrás de él, ya que no podía disimular la gran sonrisa de bobo que tenia puesta.

Hinata intencionalmente toco su mejilla, donde el blondo le había dado el beso.

— ¿Q-Que?

Sentía su corazón palpitar muy rápido.

—Hinata, mi niña, donde estabas.

Sintió que alguien hablaba detrás de ella. Se volteo y se encontró con Makomi.

—Y-yo, estaba…—hablaba entrecortada, y realmente no se le entendía nada.

—Oh dios, estas toda roja y caliente—la rubia coloco una mano en su frente—. Seguro es por estar afuera hasta tarde, y con este frio y no muy bien abrigada. Vamos, te preparare agua caliente para que te bañes.

Hinata pasó torpemente, y cuando estuvo metida en la tina y con el agua hasta la barbilla, sonrió bobamente sin siquiera darse cuenta.


Naruto estaciono su auto, saco su teléfono y escribió un mensaje. Espero respuesta y cuando la obtuvo salió del auto.

Espero como diez minutos y ella por fin apareció.

—Naruto, no pensé verte.

—Sin rodeos Sakura—la manera ruda como le hablo la sorprendió—. ¿Cómo has podido hacerle algo así a Hinata?

Sakura abrió sus ojos de par en par.

— ¿Te conto? —pregunta exaltada y preocupada, con razón la rabia del blondo.

Naruto rio incrédulo.

—Pensé con lo que habías pasado, habías cambiado, pero veo que no—le escupió haciendo que la pelirrosa bajara su mirada—. No te vuelvas a acercar a Hinata si es para dañarla.

—Pero ella es una persona mala—hablo Sakura, llamando la atención de Naruto—. Karutsu me conto muchas cosas de ella—comento de ultimo enojada.

Naruto entonces cayo en cuenta, quiso reírse pero pensó que no era momento.

—Karutsu te ha mentido descaradamente, Sakura—le dice, sorprendiéndola—. No me digas que te conto la historia del drama que grabamos juntos—y cuando Sakura asintió Naruto pensó que Karutsu no tenia limites —. Hinata no ha hecho nada, Karutsu fue quien la ataco, fue ella quien casi le rocia acido en la cara.

Sakura se sintió verdaderamente tonta, podía ver en los ojos de Naruto que era verdad lo que decía.

Karutsu la había involucrado, y ella era la que había manchado más su imagen con Naruto.

Pero incluso ella pensó que lo de Karutsu podría ser mentira, al conocerla como es, pero aun así quiso participar.

—Fui una tonta al creerle sin averiguar si era verdad primero—suelta y pasa una mano por su cara totalmente avergonzada con Naruto—. Pero tampoco voy negar que si sentí celos y fue algo que me termino por involucrar—es sincera, sorprendiendo a Naruto, pero quien no lo demostró—. Me disculpare con ella, es lo mínimo que debo hacer.

Naruto asintió.

—Sí, y no caigas en las trampas de Karutsu más—le aconseja—. Eres inteligente, que más nadie te utilice.

Sakura sintió y vio como Naruto volvía a su auto.

—La quieres mucho—pregunta Sakura deteniendo al rubio, pero que igual no se volvió para verla—. A Hinata, la quieres mucho.

—Creo que es algo que no debería responderte—comenta arisco, Sakura asintió—. Pero para que no te quede dudas, si, la quiero mucho, y no dudo que se pueda convertir en amor.

Y con eso se monta en su auto y condujo fuera de ahí.

Sakura solo observo como Naruto salía del estacionamiento.

Llevo una mano a su cara y la sintió húmeda.

—Te he perdido para siempre Naruto—susurro dolida.


Unos tres días después, Hinata entro a la instalación del MK y miro emocionado las decoraciones navideñas que habían colocado.

—Buenos días Hinata.

La ojiperla volteo y sonrió al ver a kakashi.

—Buenos días, sensei.

— ¿Vienes por tu última clase antes de navidad?

—Claro, no podía faltar a la ultima por este año—sonrió, y Kakashi la imito—. ¿Usted va a salir de vacaciones?

—No lo sé, mi esposa no quiere salir al parecer —le respondió, habían establecido una conversación hasta que llegaran al salón—. Está embarazada.

— En hora buena sensei—lo felicita.

—Gracias, pero dime, ¿saldras con algún novio mañana? —bromea con ella.

Hinata se sonrojo.

—Como cree—rio avergonzada, divirtiendo a Kakashi—. Trabajare mañana, tengo que ayudar a mis jefes, seguro habrá mucha clientela.

— ¿Trabajar en navidad? —Kakashi miro con lastima a la ojiperla.

—No es nada, igual es donde vivo —le comenta—. Mis jefes son como mi familia, me dieron un techo cuando más lo necesite.

Kakashi se sorprendió por lo que comento la chica.

Te vez muy feliz, pero al parecer tienes un pasado muy triste—piensa Kakashi al verla ser muy fuerte—.Por cierto, ¿en estos días no has visto más a Naruto? —pregunta inocente el profesor.

Hinata titubeo un poco, así que termino por negar con la cabeza y inconscientemente llevo una mano en su mejilla recordando el beso que este le dio en esa zona.

—Yo desde hace dos día no lo veo—comenta rascando su barbilla—.Escuche que empezó la grabación de una nueva película antes de lo improvisto.

Entonces dejao de hablar cuando vio que habían llegado al salón de práctica.

Hinaa se detuvo un momento antes de entrar.

Desde aquel día no se había cruzado mas con Naruto, ni siquiera sabía cómo habían quedado las cosas con la pelirrosa.

Y no era tonta, sabía que algo le pasaba a ella con Naruto, no lo podía negar más. Desde ese inocente beso, ya no.

Espero no se incomodo cuando lo vea—susurro.

— ¡Hinata!

Volteo al escuchar su nombre. Se encontró con Kiba que iba en su dirección y extrañamente tenía un tapabocas en su cara.

—Buenos días, Kiba-kun—saludo.

—Buenos días Hinata, necesito de tu ayuda—saludo Kiba, y su voz se escuchaba opaca y ronca—. Cuando terminas con tu practica, podrías ir a este lugar—le extendió un papel que la ojiperla acepto.

— ¿Qué pasa?

—Tengo gripe, y ha empeorado, y no puedo estar cerca de Naruto, está grabando una película e imagina si le pego la gripe, incluso Itachi me lo ha prohibido— explica, y la ojiperla entendió— Por favor, será hasta que se me pase. Lamento si tome tu último día antes de vacaciones.

—Claro Kiba-kun, no hay ningún problema.

Igual no podía negarse aunque quisiese, estaba en ese raro departamento de ayudar a otros de la agencia si lo necesitaban.

El castaño se escucho suspirar, y le agradeció.

—Gracias, te lo compasare—le dijo, Hinata negó—me tomare el día libre o hasta que mejore, nos vemos, y de nuevo gracias—alzo su mano el castaño mientras se alejaba.

—Que te mejores—lo despidió a lo lejos. Cuando ya estuvo fuera de su alcance, miro el papel, suspiro curiosamente ansiosa y se sonrojo un poco.

Vería al rubio después de dos días, no era mucho pero para ella era como si fuera pasado un año.

Se había acostumbrado a verlo casi todos los días después de todo.

Espero no fuera extraño.


Naruto se sentó y tomo un poco de agua, no espero tener que esperar a grabar esa nueva película y faltando ya pocas para veinticuatro de diciembre.

—Creo que en esta navidad tampoco podre visitar a mis padres—comenta afligido, y mira el cielo—. Al menos espero para año nuevo lograrlo.

Entonces su mirada se queda fija y piensa rápidamente en la ojiperla. Desde ese pequeño accidente con Sakura, no se había podido contactar más con ella. Primero por la película y segundo por…

Porque te deseo y quiero más que nunca Hinata—piensa, luego de rozar sus labios con la mejilla de ella sintió un fuego que no pensó tener con ninguna mujer después de Sakura—. No sé, que hacer…

Confesar sus sentimientos o no, era el dilema. Si ella lo rechazaba seguro no podría soportarlo.

No sabía llevar muy bien el rechazo o una ruptura, debía de admitirlo.

—Parezco un crio.

Se rio de sí mismo.

Y pensar que en alrededor de casi tres meses de conocer y tratar con esa chica, le cautivo y conquisto.

—Hola, Naruto-kun.

Se sobresalto así mismo al escucharla.

Volteo y cruzo mirada con la de ella.

— ¿Hinata, como estas? —se levanta rápidamente y saluda debidamente.

—Muy bien, ¿y tú?—le responde algo nerviosa.

Naruto sonrió.

—Bien.

Un incomodo silencio se instalo entre ellos, que Naruto se dispuso a romper.

—Veo que Kiba te mando, debido a su gripe.

Hinata asintió.

—Sí, se veía realmente mal—opino, y entonces miro en las condiciones que estaba Naruto—. Estas sin ningún abrigo puesto, y con este frio, puedes pescar un resfriado—se preocupa y mira a su alrededor si había algunas mantas cerca.

—Tranquila, ya me toca grabar, y lo hare bajo agua.

Hinata abre sus ojos de par en par.

—Pero es peligroso—comenta preocupada.

—Tranquila, será rápido, si no pasa inconvenientes —le guiña un ojo—. Y ya tienen preparada sopa de pollo y compresas calientes.

Hinata se quedo un poco más tranquila, pero igual no era muy seguro con ese clima.


Hinata miraba preocupada a Naruto. De pensando iba a ser una sola toma, ya van como seis veces que filman. Todo por la actriz que no aguanta la respiración bajo el agua.

Sin duda esos dos contraerían una gripa.

Y ya veía a Naruto algo entorpecido.

Luego dos tomas mas, por fin la cosas había terminado. Rápidamente agarro una toalla y la coloco arriba de Naruto-

—Iré por una taza con sopa caliente —le murmura Hinata—. Ve a tu tienda mientras.

Naruto solo asintió, se veía muy mal.

Hinata fue por la taza y mas mantas, y fue casi corriendo a la tienda del blondo.

Cuando llego lo vio de pie acomodando algunas cosas.

—Ven, siéntate y come algo de sopa—le pide señalándole una silla—. Naruto, ven—le dice más alto, entonces el chico volteo y asintió.

—Me siento mal—murmuro mientras caminaba hacia la silla todo torpe, y Hinata suspiro.

—Te dije que grabar en la piscina con este clima, sería malo, y seguro casualidades de la vida tenias las defensas bajas— comenta, y le pasa la sopa de pollo—.Comete todo.

Naruto la miro por un momento, y no pudo evitar sentirse nostálgico.

—Suenas a mi madre.

Hinata se sonrojo pero no pudo evitar reír.

—Es triste que no podre verla en esta navidad—seguía hablando Naruto, mientras probaba de la sopa.

La ojiperla lo miraba mientras comía, solo quería escucharlo atentamente.

—Y una videollamada no es lo mismo—suspiro tristemente.

—Esperemos la grabaciones para esta película terminen rápido, y puedas ir a visitarlos—Hinata toma asiento aun lado de él—. Ellos seguro entienden, no tienes nada que preocuparte— le sonríe amablemente.

Naruto se quedo viéndola por un momento.

—Hinata…—pronuncio su nombre.

La ojiperla se quedo esperando por si decía otra cosa, pero más nada salió. Naruto inesperadamente coloco su cabeza sobre su hombro.

—Tengo sueño—susurro.

Hinata no sabía a dónde mirar, pero aun así toco la frente del rubio y esta estaba hirviendo.

—Dios, tienes fiebre.

Saco su teléfono del bolso de lado que llevaba, y marco a un numero.


—Gracias por venir, Itachi-san.

Hinata estaba sentada de copiloto, pero no dejaba de mirar hacia atrás para ver como seguía el blondo. Que permanecía recostado y al parecer dormido en el asiento.

Itachi negó.

—No es nada, pero que le habrá pasado al director querer filmar en el agua y con este clima—comenta decepcionado—. Pero contrato es contrato.

—Igual, como no va a saber o tener siquiera conciencia en que se podrían enfermar—opina Hinata.

—Te dejare en tu casa—habla Itachi—. Yo me encargare de Naruto—le guiña un ojo.

—De nuevo, gracias Itachi-san.


Hinata se coloco un delantal, y durante todo el día de trabajo no deba de suspirar.

Makomi quien se encontraba cerca de ella, lo había notado, y ya no soportándolo mas fue donde la ojiperla a preguntarle que ocurría.

—Hinata, que pasa, hoy no has hecho más que suspirar, ¿ocurre algo?

Hinata negó.

—Es solo que ayer un amigos se enfermo, y me ha dejado preocupada—responde, quiso guardar que fue Naruto—. Y más porque no me ha respondido el mensaje que le mande.

—Oh, qué mal, y siendo venticuatro de diciembre —Makomi hizo un mohín, entonces una idea paso por su mente —. Si quieres ve a visitarlo horita, no hay problema—le sonríe.

Hinata parpadeo sorprendida.

—Pero tengo que ayudarlos, y mas hoy viendo tanta gente.

Makomi negó con su dedo índice.

—No te preocupes, mira que seguro es feo lo que le paso a tu amigo que no has dejado de pensar en el. Tienes que ser buena amiga y visitarlo, pero bueno, al final es tu decisión—le guiña un ojo, para luego seguir cocinando.

Hinata lo pensó muchas veces, hasta que...

—Makomi-san, no me espere, y dile al jefe Dan sobre mi ausencia—Grito de repente Hinata subiendo seguro a su cuarto, y bajando rápidamente con su bolso y bien abrigada—. ¡Nos vemos!

Makomi solo observo por donde se fue la dulce ojiperla y sonrió.


Hinata corría por la calles, quería tomar el autobús cuanto antes, pero cuando llego a la parada se dijo a si misma que no sabía donde vivía Naruto.

Entonces le mando un mensaje a Kiba, este le respondió rápidamente con la dirección, y vio que se podía llegar sin ningún problema con el autobús, aunque debía tomar dos.

Después de casi una hora de viaje, logro llegar a su destino. Una linda zona de apartamento donde vivía el blondo.

Miro de nuevo su teléfono para ver el número de apartamento, cuando lo encontró sonrió pero enseguida se puso nerviosa.

— ¿Y si esta con alguien más? —negó varias veces, no había hecho ese viaje tan largo por nada.

Toco varias veces, después de dos minutos, la puerta se abrió.

Naruto se asomaba todo adormilado y podía ver su frente brillante, pero aun así como que se sorprendió de verla.

¿Todavía tenía fiebre?

—Naruto-kun, ¿como estas? —pregunta, aunque era visible que todavía estaba mal.

—Hinata, creo que mejor. Ven, pasa—abrió mas la puerta, y ella haciendo una reverencia paso.

Sabía que ya no había vuelta atrás.

Cuando llego a la sala, observo el bonito apartamento que tenía el rubio. Aunque este estaba completamente sin decorar, y cuando vio una caja con adornos navideños sobre el mesón de la cocina pensó que quizás el rubio estaba a punto de colgarlos.

Volteo a mirarlo, pero este se había recostado en el sofá grande de su sala todo agotado. Se acerco y sentó a un lado, pero aun así algo alejada de él.

—Vine a ver cómo te encontrabas.

—Mejor —Hinata alzo una ceja incrédula, para ella se veía mucho peor—. Itachi ayer antes de venir a dejarme aquí, me compro algunas pastillas y jarabes. También informo que estaba indispuesto para seguir con la película, hasta nuevo aviso.

— ¿Te la tomaste todas?

Naruto negó, y Hinata le miro como que no tenía remedio.

—Cuando llegue, solo me fui directo a dormir—le revela.

—Bueno, yo ahora te hare una sopa de pollo—le informa, dejando su bolso sobre el sofá—. Mientras, vete a dar un baño—se tapo su nariz juguetona.

—Graciosa—el rubio haciendo el ofendido se levanto y camino directo a su habitación.

—Que sea con agua caliente—le grita para que la oiga divertida.

Hinata cuando ya no vio al rubio, fue a la cocina a prepararle sopa de pollo para curar ese resfriado cuanto antes. Agarro algunas hoyas, pico verdura, corto algo de pollo que gracias a dios había en la nevera, y con eso acabo preparando algo que esperaba quedara delicioso.

Cerró la tapa de la hoya para que terminara de hervir. Suspiro, ya casi iba a estar listo, solo unos minutos más.

Fue a ver qué había pasado con el rubio.

Llego a su cuarto, y lo vio sentado cerca del gran ventanal que había en su cuarto.

—Naruto, ya la sopa estará lista—informa Hinata.

El rubio giro rápidamente y sonrió.

—Gracias.

Hinata negó sonrojada y jugó con sus dedos índices.

—No es nada.

Después de comerse una entera taza de sopa y tomarse una pastilla, Naruto se fue a recostar a su cama.

Hinata lo acompaño y se sentó en una silla frente a él.

—Estaré aquí hasta que te duermas y si quieres despiertes—le informa, acomodándole mejor las sabanas.

Naruto le miro fijamente, hasta que sus cansados parpados se cerraron finalmente, quedándose así profundamente dormido.

Hinata al ver que se había quedado dormido decidió irse afuera.

—Que descanses Naruto.

Apago la luz y cerró la puerta.

Observo el lugar algo desordenado y dispuesta, empezó a limpiar y organizar un poco.

Aun no era tan tarde, y cualquier cosa llamaría a Makomi.

Entonces se fijo en la caja con adornos navideños sobre la mesa y pensó en darle una sorpresa al actor cuando despertara.

—Hay de todo aquí—dice mientras sacaba todo de la caja.

Pensó también que no había muchas cosas en la despensa para hacer aunque sea una cena ese día tan bonito.

—Tendré que pedir algo a domicilio.

Si era lo mejor, ya que tenía que arreglar toda la casa.

— ¡Manos a la obra! —dijo, mientras se remangaba su blusa.


Se removió incomodo, tenia los parpados aun pesados, pero sin duda se sentía mucho mejor que hace un rato. Después de esa ducha caliente, tomar esa sopa de pollo, y dormir durante un buen rato, y...

¡Sopa de pollo!

Se sentó todo perdido en la cama y miro que su habitación estaba todo a oscuras.

— ¿Habré soñado que Hinata vino a verme? —se pregunta, estaba tan relajado de mente que ya ni lo recordaba. Entonces la llegada de la ojiperla, el momento donde comía de la sopa que le preparo y cuando se acostó a dormir, vino a su mente —. Que dulce de su parte—sonrió feliz al recordarlo.

Pero seguro ella ya se había ido.

Entonces su barriga rugió.

— Iré a ver que puedo prepararme de comer, no puedo tener solo caldo en el estomago.

Se salió de la cama, cogió un abrigo y cuando salió de su cuarto vaya fue su sorpresa a ver todo decorado, y no solo eso, un rico olor llego a su nariz.

— ¿Pero quién hizo esto? —dice todo sorprendido.

—Naruto-kun, ya despertaste.

Y aun más fue su sorpresa a ver a Hinata salir del área de la cocina, toda agotada y desaliñada.

—Hinata, tu…

—Vi esos adornos en la caja, y no pude evitar colocarlos—juego con sus dedos nerviosa —. Espero no te moleste.

Naruto negó varias veces.

—Nada que ver, solo que pensé que ya te habías ido a tu casa, es veinticuatro de diciembre, deberías pasarla con tu conocidos más cercanos, y…

—Pero también eres alguien cercano a mí, somos amigos—le interrumpe Hinata, y se acerco más a él—. ¿No? —aunque en realidad ella sentía que quería ser más que una amiga para él.

Naruto callo, no sabía que decir realmente, quería gritarle que la quería, pero seguro que eso la podía asustar, siendo todo tan de repente.

—Claro—respondió todo cortante.

Hinata rasco su mejilla.

—Ven, comamos—le guía hacia la mesa cerca de sala—. Quería hacer algo yo misma, pero no tenías muchas cosas, así que tuve que llamar y pedí algo.

—No te preocupes, más bien has hecho demasiado—le dice, y se sientan en la mesa.

Había de todo un poco, arroz, pollo, ensalada, vino e incluso un quesillo para el postre.

Empezaron a comer en silencio, hasta que Hinata le miro y pregunto.

— ¿Ya estas mucho mejor, por lo que veo?

—Todo gracias a ti— fue todo lo que respondió.

Hinata al ver que no quería hablar, solo siguió comiendo. Y así se mantuvieron hasta que terminaron de comer.

Naruto se ofreció a lavar los platos y Hinata pidió ayudarle, aunque este se negó muchas veces pero aun así la ojiperla logro ayudarle.

En medio que secaban, igual se mantenían en silencio.

Hasta que…

—Te ha molestado mi compañía hoy.

Naruto dejo de lavar un plato y le miro impresionado.

— ¿Por qué lo dices?

—Has estado callado desde que empezamos a comer—comenta Hinata, su mirada se volvió triste.

Naruto se quiso dar tres golpes al verla así, pero realmente, ni él sabía por que se había quedado tan callado. Quizás era por que en cualquier comento explotaría y le diría todo y no quería que ella le respondiera que no sentía lo mismo por él.

Pero ya no aguantaba más…

—Claro que no.

Naruto dejo los platos, seco sus manos, luego agarro a Hinata de la mano rápidamente y termino acorralándola entre el mesón y su cuerpo.

Ella se puso toda colorada a tenerlo tan cerca.

Naruto aproximo más su rostro al de ella.

— ¿Realmente no sabes lo que me pasa? —le susurro.

Ella negó rápidamente.

—Hinata—pronuncio su nombre, lento y delicado, y ella se erizo al escucharlo—. Me tienes loco.

Esa confesión la sorprendió.

¿Loco?

Acaso él…

—Exacto, me gustas mucho Hinata—dijo Naruto sin dejar de ahora mirarla directamente a sus hermosos ojos color perla.

Hinata sintió su corazón palpitar descontroladamente.

¿Le gustaba a Naruto?

—Yo…—no sabía que decir.

Ella sabía que también podía estar sintiendo algo por el rubio, pero aun no sabía con claridad si era cierto.

Naruto a verla debatiéndose entre algo, quiso ser más atrevido.

—Déjame demostrarse cuanto te quiero.

Y planto sus labios sobre los de ella.

Hinata quedo paralizada, era la primera vez que un chico la besaba, no sabía realmente qué hacer.

Pero, se sentía tan bien los labios de él sobre los de ella.

Cerro sus ojos.

Naruto sonrío internamente al ver que había cerrado sus ojos, y al sentir que empezaba a mover sus labios de manera torpe.

Eso era lo mejor, él era el primero que la besaba.

Naruto cerró sus ojos también, tomo los cachetes de Hinata delicadamente con sus manos y la guio, quería enseñarle, y vaya que aprendía rápido.

Hinata sentía que iba a explotar de tantas emociones que sentía en ese momento, mientras era besaba por Naruto.

Entonces sintió cierta presión y se separo de Naruto con despacio.

Tenía que tomar algo de aire.

Hinata respiraba entrecortadamente y no dejaba de mirar a Naruto todo sonrojada.

Naruto le miraba feliz. Habia sido también besar a Hinata.

—Hinata…

—Naruto…

Y volvieron a unir sus labios, y esta vez en un beso mucho más grande y húmedo.

Al final de todo, no había sido mala idea ir a visitar a Naruto.

Y sobre todo, había sido un bonito e inolvidable veinticuatro de diciembre, eso era seguro.


Cuanto tiempo! xDDDD -nadie se acuerda-

la mento enorme la tardanza! pero al fin he retomado de nuevo este fic! y ahora si, rumbo a terminarlo...

Al fin Naruhina +-+ lamento si no es lo mejor, pero es lo que tenia planeado : 3

Espero aun se acuerden enserio de este fic xd

Pero bueno, eso a sido todo! nos vemos!