Lamento la demora jeje, es que Salí de viaje y no lleve conmigo mi USB donde guardo el fic. Pero aquí esta la conti.

Capítulo 21.- "Cuando pensábamos que nada más podía ocurrir"

El rubio menor meditaba sobre lo que acababa de escuchar. A unos cuantos pasos de donde se encontraba el grupo de amigos, venían dos de las chicas a reunirse con ellos.

—Demoraste mucho Temari —quejo la Hyuuga a la rubia.

—Todo fue por culpa del trío amazona—dijo con el ceño fruncido, muestra clara de su molestia.

—¿Trío amazona?—cuestionó Hinata, para que Temari le explicara.

—Sí, veras, sus nombres son Konan, Milerna y Nuriko. Son por así decirlo las chicas populares de mi clase. Son unas chicas simpáticas, pero hicieron enfadar al profesor, el cual castigo a la clase completa todo por que el trío amazona no cumplió con los deberes de la clase —quejo la rubia, causando una sonrisa a su acompañante.

—¡Hola! —saludó cordialmente— perdón por la demora —se disculpo la Hyuuga con sus amigos al estar ya frente a ellos.

—Bueno Kyo-chan, nos vemos en casa iré con Temari a dar un paseo —se despidió el mayor de los Uchiha.

—Esta bien Neko-chan, yo esperare a Sasuke-Kun y Tenten.

Itachi y Temari se marcharon abrazados, el moreno cargaba la mochila de su novia, quedándose la Uchiha con sus amigos, estaba a punto de ponerse a conversar con la Hyuuga cuando sus intenciones fueron interrumpidas.

—¿Puedo hablar contigo Kyoko? —pidió el Uzumaki con mirada juguetona.

—Claro ¿Qué ocurre Naruto? —interrogó la Uchiha.

—Ven conmigo por favor—le dijo tomándole de la mano, comenzó a caminar rumbo a los jardines cerca de los baños de la biblioteca. Dejando a los demás un poco extrañados.

—Naruto detente ¿no te parece que ya estamos demasiado lejos como para que me digas que quieres? —interrogó algo molesta por haberla llevado halando.

—Ven, sentémonos ahí —le pidió señalando una banca— quiero pedirte que salgas conmigo Kyoko —dijo una vez que ambos se encontraban sentados, causando un leve shock en la chica…

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Mientras, Tenten trataba de reponerse por lo ocurrido, pues tenía que alcanzar a su novio en donde acordaron.

A unos metros de donde se encontraba la chica…La molestia del azabache era respirable, mas se contuvo de hacer alguna estupidez al tener al causante de tal enfado frente a él.

—¿Por qué lloras, Shino?—le interrogó el Uchiha sacando de sus pensamientos al Abúrame, quien no le respondió, tratando de continuar su camino.

—¡Valla! Creo que no le fue nada bien —expreso el Nara— parece que la princesa lo rechazo. ¡Oh, cierto! no será qué ¿el corazón de esa chica ya tiene dueño? — dijo con sarcasmo y burla el de orbes ciruelos. Mientras su amigo pelirrojo se perdía mirando a la distancia.

—Más te vale no volver a intentar siquiera lo que hiciste —sentenció Sasuke, tratando de mantener la calma para no golpear al chico.

—¿Qué pasa Uchiha, tienes miedo que te quite a Tenten? —rebatió Shino a la amenaza, lo que ocasionó que el aludido perdiera la poca paciencia y tomara bruscamente al chico de la solapa de la camisa del uniforme, empujándolo hacia atrás hasta que topo con la pared.

—¡Simplemente, no quiero verla llorar! —respondió más que enfadado, señalando a donde se encontraba la Ama, quien secaba los rastros de lágrimas que rodaban por sus mejillas. Esto, ocasionó que Shino se sintiera aún peor y sus ojos se pusieran acuosos de nuevo.

—No volverá a ocurrir Uchiha, ahora suéltame… quiero irme de aquí —dijo con la mirada baja. Mas el tono de su voz lo delataba, "dolor" era lo que inundaba al Abúrame, cosa que no paso desapercibida por los tres amigos, por lo que el Uchiha lo soltó en seguida.

A paso lento y cansino el muchacho se perdió de vista al doblar en la esquina del edificio. Una vez que ya no vieron a Shino, Sasuke y compañía se dirigían a la biblioteca para esperar a Tenten, pero antes de entrar…

—Discúlpenme chicos, enseguida vuelvo —dijo Gaara dándose la vuelta, encaminándose a donde observaba hacia unos instantes.

La Uchiha luego de reponerse de la primera sorpresa, recompuso su expresión, y como ya tenía claro a quien le pertenecía su corazón… hablo lo más sincera que pudo al Uzumaki.

—Discúlpame por lo que te diré, Naruto —le dijo la chica de manera seria.

Mientras a sus espaldas se acercaba el Sabaku que se dirigía al "baño", como excusa por si era visto por la pareja que conversaba. No le gustaba nadita ver a la azabache con el rubio, pues los celos le invadían de solo pensar que por su decisión pasada podría perderla.

—¿Qué ocurre Kyo-chan, al caso no te gusto? —interrogó confundido el Uzumaki.

—No es eso Naruto, es que yo… —no quería lastimarlo, por lo que rebusco las palabras para evitarlo— estoy enamorada de alguien más desde hace mucho tiempo y aunque no se lo diga nunca, no puedo engañarlo —confesó la Uchiha a su acompañante.

—Está bien, al menos lo intente —suspiro resignado.

—Lo siento, pero es que no quiero mentirte, ni mentirme ya que fue gracias a que te conocí que tuve el valor de aceptar los verdaderos sentimientos que guardó por él desde hace varios años atrás. Él a sufrido y en parte a sido culpa mía, pero… no puedo remediar el pasado. Solo evitar que vuelvan a pasar por lo mismo —finalizo la Uchiha, aunque las últimas palabras no las comprendió el rubio, sin embargo prefirió no indagar en el tema.

—Sabes Kyoko —exteriorizo el rubio, llamando la atención de la aludida— no me quejó porque perdí contra Gaara —la Uchiha abrió los orbes sorprendida— acepto que no tenía oportunidad alguna contra alguien como él —acepto de manera "madura" ocasionando extrañes en la Uchiha mientras le escuchaba.

—Sí, es Gaara —le confirmó regalándole una cómplice sonrisa— discúlpame por no corresponderte Naruto —respondió luego de que el rubio guardara silencio por breves momentos.

Las palabras de la chica, le dolieron al rubio, pues en verdad se había enamorado de la chica, tenía algo distinto de las demás que lo hacían anhelarla a su lado. Le causaba un gran malestar a Naruto el saberse derrotado, sin embargo a quien escucho aquellas palabras detrás de la pareja, le dibujo una enorme sonrisa de felicidad al pelirrojo que escuchaba la conversación.

—Bueno, eso era todo Kyo-chan —dijo el Uzumaki levantándose de la banca, girándose para ver de frente a la chica, cuando se percató de que no estaban solos— ¡Felicidades Gaara! —expresó con una leve sonrisa pintada en sus labios como si le hablara al viento— solo, no la hagas llorar ¿quieres? —finalizó el rubio mirando al cielo al instante en que metía sus manos en los bolsillos de su pantalón, para después sonriéndole a "ambos". Se dio media vuelta dejando a la Uchiha "sola".

Kyoko permaneció sentada aun en aquella banca observando la ancha espalda del rubio que se perdía de su vista a cada paso que daba.

—Lo siento… —expresó al viento.

—¿Es verdad lo que dijiste? —interrogó una voz a espaldas de la azabache, causando que está brincara del susto al reconocer a quien pertenecía.

—Ga-Gaara —susurró atónita mientras su corazón retumbaba inquieto, anhelante, feliz, desbocado latía rápidamente, pues ella pensaba que el rubio había dicho eso en una simple expresión...

En uno de los pasillos de la enorme biblioteca, Sasuke y Shikamaru buscaban con parsimonia los libros que debían llevar para su investigación de los deberes de la clase.

—Sasuke ¿Qué pasara con Tenten? —interrogó de pronto el Nara a su amigo, al verlo sumido en sus pensamientos.

—Nada, Shikamaru —suspiro pesadamente— ella no es culpable —respondió de manera serena.

—¿A pesar de qué viste lo que ocurrió… —soltó abruptamente el Nara— qué pasará si ella no te lo cuenta? —indagó al Uchiha.

—No lo sé, sólo espero que Tenten sí lo haga —respondió con la melancolía prendada en su voz— no quiero sentirme traicionado de nuevo, como nos sucedió a los tres con Hikari —finalizó, nombrando sin darse cuenta aquella chica que mucho daño les causo hacia unos años atrás, dejando en completo mutismo al Nara con el sólo hecho de escuchar aquel nombre.

Los ojos negros de Shikamaru destellaban de manera triste, melancólica y a la vez con ese toque de cuando extrañas a alguien. Esas sensaciones que empezaban a hacer mella en él se vieron interrumpidas al escuchar la voz de la castaña que llamaba a su amigo.

—Sasuke —llamó Tenten, que se acercaba a ellos.

—¿Ya nos vamos? —interrogó el Uchiha caminando hacia ella. La castaña se sentía muy mal por lo anterior, acorto la distancia que lo separaba de su novio aferrándose a su pecho en un abrazo.

—Nos vemos mañana, Sasuke —se despidió el Nara, al darse cuenta del estado de Tenten, quien lo más seguro deseara hablar con su amigo.

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En el parque del centro de la ciudad en una heladería que acababan de re-inaugurar se encontraba Itachi con Temari.

—¿De qué sabor quieres tu helado? —interrogó el Uchiha a su novia.

—De chocochip´s por favor —respondió. El chico se dirigió a la barra a comprar los helados.

—¡Esto sí que es una sorpresa! —escuchó a su espalda el Uchiha. Una voz que le resultaba molestosamente familiar— ¡Que gusto encontrarte de nuevo, Itachi! —exclamó nuevamente la voz detrás de él.

—Tks, déjate de sarcasmos —chasqueo la lengua irritado— ¿Qué quieres, Taka? —interrogó fastidiado por la presencia del azabache.

—¡Vamos Itachi! ¿Qué pasó con tus modales de niño rico, así saludas a los viejos amigos? —respondió con sorna Taka.

—Que yo recuerde, tú y yo jamás fuimos amigos —rebatió tajante el azabache al chico que miraba a un punto fijo de una de las mesas del establecimiento.

—¡Órale! —exclamó al posar sus orbes negros en la figura de una joven— Nos vemos Itachi, recordé que tengo algo importante que hacer —se despidió de improvisto el chico que de la misma forma en que apareció, desapareció. El Uchiha no le dio importancia, ya que lo que más deseaba es dejar de escuchar su maldita voz.

Por fin las dos personas delante de él ya habían pasado, así que ya era su turno…y mientras él pedía los helados…

—¡Hola linda! —escuchó a su espalda la muchacha que acababa de guardar su celular en su mochila— ¿Por qué estas tan solita? —le preguntó aquel chico extraño a la Sabaku.

—Disculpe, pero no estoy sola —respondió mirando al muchacho ahora delante de ella— así que, le agradecería que se retirara —pidió de manera "educada" a ese chico que le causaba desconfianza.

—¡Oh vamos! —insistió— no seas así… —no se daba por vencido, la rubia estaba perdiendo la paciencia cuando fueron interrumpidos.

—¡No entiendes que está acompañada! —exclamó el Uchiha tratando de no exaltarse, estando a espalda del molesto muchacho.

Los orbes esmeraldas de la rubia se iluminaron al ver a su amado novio quien traía ya los dos enormes barquillos en las manos. Pero sin embargo aquellas facciones de enojo en el rostro del Uchiha, le hacían comprender a la Sabaku que su novio estaba a punto de estallar, cosa que era muy difícil de lograr, lo que ocasiono cierta incertidumbre en la rubia que no apartaba su mirada del azabache.

Continuara…

Capítulo 22.- Encuentros con el pasado: amenazas y algo más.