Disclaimer: Todos los personajes pertenecen a J K ROWLING, solo la trama me pertenece.

Hola :D, muchísimas gracias por sus reviews, alertas, favoritos.


Hermione lo observó horrorizada y sintió un vacío en su interior mezclado con el temor e incertidumbre.

Esas palabras y la rabia que había escuchado de su voz eran suficientes para confirmar sus mayores temores.

Él creía que lo que había observado de verdad estaba pasando, que ella estaba de nuevo con Ron.

Tenía que escucharla, tenía que saber que eso era falso.

-Draco… - volvió a intentar hablarle pero en ese momento un movimiento capto su atención. Ron se estaba levantando lentamente y ella volteó para observarlo aterrada ya que miraba a Draco con la mayor expresión de odio que ella le haya detallado en su vida, esa solo le era equiparable a la del hombre que tenía en frente.

-¿Qué quieres Mortífago? - escupió Ron con rabia sacando su varita - aquí no tienes nada que buscar.

Draco respiraba pausadamente, y aunque no dejaba de mirarlo molesto, altivo no contestaba. Se veía que todo el acto era intencional. Su porte era letal, controlado. Su mirada de color acero, hielo congelado, además se detallaba la tensión en la mandíbula y en sus hombros… pero eso no era lo peor o lo que hacía temblar a Hermione, era su brazo derecho que apuntaba a Ron con la varita fuertemente tomada.

Ron estaba a su vez descontrolado, alterado, respiraba aceleradamente y apuntaba la varita con el pulso tembloroso, aunque ella imaginaba que era por la rabia que sentía - Hermione es mía - dijo Ron molesto - ella nunca va a terminar con alguien como tú.

Observó a Ron y a Draco intercaladamente. No podía creer que eso este sucediendo, que Draco hubiese llegado o que Ron esté actuando de esa forma cuando sabía que ella no lo quería. Se estremeció al escuchar la fuerza de esas palabras y lo falso de ellas, ella no era de Ron ¿qué demonios hablaba? Se lo hizo ver unos minutos atrás – Eso es falso Ron – declaró fuertemente y él la miró furioso. Draco la observó también, solo unos segundos y luego volvió a apuntar a Ron con la misma firmeza.

-No te metas en esto Hermione – declaró Ron mirando a Draco – es hora que todo vuelva a su cauce natural… que él entienda que tu lugar siempre ha sido conmigo…

Ella se levantó del suelo temblando. Sentía el mayor miedo que había sufrido en su vida. Mucho más que las veces que su vida estuvo en peligro porque de alguna forma ellos le importaban más que sí misma.

Porque la forma en como ambos se apuntaban y se miraban solo hacía ver que iba a haber un final.

Muerte a alguno de los dos.

Y no podía pensar en que algo así sucediera. No podía permitir que ellos dos se mataran por ella, no lo merecía.

-Accio Varita - declaró levantando su mano y apretando fuertemente la madera cuando la varita llegó a su poder a la vez que sentía como la magia la llenaba.

¿Por qué no hizo eso cuando Ron la estaba atacando?

Sabe la respuesta a eso. Nunca creyó que Ron hiciera algo así, pensó que con él iba a estar segura.

Que equivocada había estado…

Los miro fijamente. Casi sentía los pensamientos de Draco formando un hechizo, pensando en cómo iba a matar a Ron, cuanto iba a disfrutarlo… se estremeció de nuevo.

-Hoy morirás - declaró Draco lentamente, caminando circularmente con Ron aunque muy juntos uno del otro, ya que el espacio era reducido, estaban en la sala de su casa.

-Basta - rogó ella desesperada - ¡detengan esto! - grito furiosa - no pueden hacerlo, por favor…

Ninguno de ellos la escuchaba, era como si no existiera e instintivamente ella levantó la varita y los miraba esperando un movimiento, no sabía bien que iba a hacer, solo sabía que iba a detener lo que sea que vayan a suceder.

La declaración de Draco hizo que ella se estremeciera y sintiera frio en su interior ya que eso que estaba ocurriendo, si cumplía su amenaza iba significar que lo perdería para siempre.

Su mente estaba revolucionada pensando en las distintas consecuencias si él cumplía su promesa. Iría a Azkaban, recibiría el beso del Dementor, ni siquiera quiere imaginar cuales serían los métodos de tortura porque él atacaría a un héroe público, a un icono de la guerra.

Y él había sido Mortífago…

No importa como lo pusiera, lo que estaba sucediendo allí sería su completa ruina.

Y sería su responsabilidad…

Observó cómo Ron caminaba lentamente, sin atacar aún, eso le sorprendió un poco, él era muy impulsivo, más que Draco, no pensaba, pero tal vez la rabia lo tenga paralizado. Además solo han pasado unos par de minutos.

Ron tampoco se merecía algún futuro triste en Askaban o mucho menos perder la vida por algo que ella causó. Fue ella la que se enamoró de otro hombre y no se lo dijo.

-Sectumsempra - gritó Ron el encantamiento hacía Draco, apuntando fijamente.

-Protego - emitió Hermione un conjuro mudo señalando a Draco aunque no fue necesario ya que el hechizo de Ron cayó en la pared de su cuarto destrozando parte de ella.

-¿Eso es lo mejor que tienes pobretón? - sonrió Draco aunque no fue una mueca divertida sino mortal, cruel y Hermione se congeló al verla, ni en sus peores momentos había visto una sonrisa así - lo que tengo pensado para ti va a ser lento y doloroso, pero te prometo que todo terminara con una imperdonable… - terminó encogiéndose de hombros altivamente.

Hermione abrió los ojos desmesuradamente y tuvo que aceptar que la declaración de Draco era cierta. Ron no era Harry, era el peor en cuanto a capacidades de ellos tres y no era rival para él, sobre todo en ese momento.

De pronto los ojos de Draco se achicaron, ligeramente, tan mínimamente que si ella no lo conociera no sabría qué iba a atacar.

Pero lo sabía…

Y no podía permitirlo.

-Expeliarmus - gritó Hermione hacia Draco un segundo antes que atacara, causando que por el impulso del hechizo cayera contra el mesón de la cocina y tirara su varita.

El golpe fue tan fuerte que quedó inconsciente y ella palideció al ver que le había causado daño. Por unos segundos pensó que lo había herido o algo peor… matado, pero al ver que respiraba se forzó a enfocarse y a terminar todo antes de verificar que estaba bien. Volteó hacia Ron apuntándolo con la varita - Vete - le dijo en un tono tan serio, molesto y seguro que el asombro de Ron fue aún mayor, jura que lo vio palidecer.

-Tu inconsciente siempre me escoge Hermione - dijo Ron bajando la varita, aunque mirando a Draco como si estuviese sopesando la idea de matarlo ahora que estaba inconsciente o no.

Hermione negó con la cabeza - No quiero que se maten por mí. No quiero que él te mate por mí, por eso hice lo que hice…

Ron la miró como si no entendiera - Vámonos Hermione, déjalo y ven conmigo.

Hermione respiró aceleradamente y cerró los ojos para que se escaparan las lágrimas que no podía mantener por más tiempo y así poder mirarlo bien y hacer que entendiera lo que estaba diciendo - Vete Ron - le dijo seria - no quiero volver a repetirlo… ¡no te amo y nunca te escogeré! – gritó fuertemente con tanta rabia que sintió que su pecho iba a explotar.

Él la miro dolido y negó con la cabeza – Ya verás que lo harás… pronto, te lo prometo, él no puede ganar ¡es un maldito mortífago, no puede ser recompensado contigo! ¡No lo permitiré! - declaró furioso y mirando a Draco con odio se desapareció dejándola por fin sola. Como tanto se lo había pedido y ahora después que había arruinado todo es que por fin le hace caso.

Ella volteó hacia Draco llorando, aunque no se había dado cuenta desde que momento empezó a hacerlo solo sabía que no podía parar, no podía detenerse.

Oh Dios mío… lo había arruinado todo.

Tocaron la puerta y ella dejo de respirar ¿quién sería ahora? ¿Los Aurores? ¿Ron de nuevo? Ya ella no sabe qué es peor - ¿Hermione? ¿Estás bien? - ella escuchó la voz de su casera y respiro aliviada.

Se limpió la cara y abrió ligeramente la puerta, saliendo para cerrar la puerta detrás de ella, no quería que viera a Draco tirado en el suelo o la pared de su habitación totalmente destrozada. No quiere ni empezar a pensar en los daños - ¿Cómo esta señora Hidfor? - preguntó educadamente, tratando de bajar su cabeza para que no viera su estado.

La señora Hidfor, una mujer de mediana edad, regordeta y generalmente de buen humor la veía horrorizada en ese momento, tal vez temiendo de que algo malo de verdad le suceda - ¿Qué sucedió Hermione? ¿Por qué esos ruidos? Escuchamos como si hubiese explotado una pared. ¿Te encuentras bien?

Hermione asintió y respiró hondo, no importa cuánto sirviera su encantamiento silenciador, el estruendo en la pared fue lo suficientemente fuerte para que lo hubiese escuchado los miembros de esa casa, además de los gritos.

-Estoy bien fue… un accidente.

-¿Quieres que llame a alguien? - preguntó ansiosamente frunciendo el ceño, mientras la evaluaba.

-No - dijo ella evitando temblar al imaginar que hubiesen encontrado a Draco y Ron luchando - todo está bien - le dijo sonriendo y espero que creyera en sus palabras y no en los ojos húmedos e hinchados y en la nariz roja.

La mujer la observó unos segundos y asintió - Cualquier cosa envíame un patronus.

Hermione asintió - Estoy bien Señora Hidfor

La señora se fue cinco minutos después, no sin antes hacerle mil preguntas más, tratar de consolarla y entrar a la casa. Cuando ya Hermione había repetido cinco veces la versión la casera la abandono aunque con un poco de reticencia.

Hermione suspiró hondo mientras cerraba la puerta detrás de ella. Abrió los ojos y palideció al ver que Draco no se encontraba donde lo había dejado, en algún momento había despertado y se había ido.

Ella empezó a temblar más fuerte y cayó al suelo a la vez que empezaba a llorar ¿dónde estaba?

-Lo siento tanto - murmuró mientras se abrazaba a sí misma. Lo había atacado, y era por su propio bien, aunque imaginaba que él no lo pensaba así, no quería ni empezar a imaginar que es lo que estará imaginando en ese momento.

Se levantó del suelo y decidió que tenía que buscarlo, explicarle, hacerle ver de alguna forma que ella no estaba con Ron, y que al atacarlo no estaba escogiendo distinto sino que estaba pensando en su futuro, en el de los dos, porque no podría soportar que algo le pasara, que sufriera de alguna forma y que le hicieran daño por ella.

Se quitó la túnica y se colocó un jean y una franelilla, necesitaba alejar la sensación de las manos de Ron, esa ropa estaba sucia, se sentía sucia, él la había tocado y ultrajado y una parte de ella todavía no lo cree, no entendía cómo Ron era capaz de haberle hecho algo así… Si Draco no hubiese llegado…

Si Theo no hubiese llegado esa vez… ahora toda ella se sentía dudosa, la vez anterior estaba completamente segura que Ron se hubiese apartado, que lo había hecho porque estaba borracho, pero ahora… no sabía nada, también estaba bebido y dolido pero él tenía que haberla escuchado… entender que ella había dicho No.

Había sido una completa idiota, toda ella. Le había hecho daño a Draco buscando protegerlo, no quería que le pasara nada, no quería que lo detuvieran o que matara a alguien.

Mucho menos por su causa.

Además, pensando racionalmente, tampoco quería que Ron sufriera algún daño, sabía que había actuado mal, que era un terco e incapaz de escucharla y que había tratado de forzarla, ya no podía justificarlo más, pero fue su amigo por mucho tiempo, le salvó la vida en muchas oportunidades y ella siempre lo iba a querer… aunque en ese momento sea difícil perdonarlo.

Apareció en la sala del apartamento de Draco y Theo rogando que él este allí, pero unos minutos después no encontró a ninguno de los dos en sus habitaciones. Deseaba por lo menos haberse encontrado a Theo, quería su consejo, hablar con él ya que no sabía cómo hacerle entender de nuevo a Draco lo que sucedió.

Salió de allí y fue hacía el lago, imaginando que podría estar ahí pero no estaba. Suspiró hondo al analizar donde podría estar, en el bar al norte de Escocia ¿tal vez?

No le gustaba ese sitio, pero sabía que Theo y Draco lo frecuentaban. Se apareció allí unos minutos después y arrugó la cara al ver cinco borrachos salir de allí balanceándose y tratando de conseguir algún tipo de equilibrio. Sacó su varita y la mantuvo fijamente a la altura de su muslo, sintiéndose completamente tensa. Había aprendido varias cosas y no iba a ser manoseada por otro borracho… ya había tenido suficiente de eso esa noche.

Entró al sitio y estaba oscuro, tétrico. Había varias mesas y sillas negras, la cual casi se perdía por el ambiente sino tuviesen una pequeña vela en un arreglo de cristal como centro de mesa. Olía a cigarrillo y a otra cosa que era mejor no analizar mucho y caminó para verificar si él se encontraba allí.

Esperaba que no lo estuviera…

Aunque la esperanza solo duro unos segundos. En la mesa más alejada se encontraba sentado, lo reconoció enseguida, solo él tenía ese color de cabello, el mismo de su progenitor, pero vamos, ya ese estaba muerto, así que la única forma que fuera Lucius Malfoy es que hubiese resucitado de los muertos.

Y en esos momentos casi deseaba que esa teoría fuera cierta.

Porque el hombre que estaba en la última mesa completamente escondido estaba con una rubia y aunque a primera vista estuvieran solo hablando ella sabía que estaba pasando.

La estaba seduciendo. Sonreía como si no hubiese nada que le importara, y una de sus manos se perdía debajo de la mesa hacía ella… la estaba acariciando, estaba segura así fuera tan imperceptiblemente que a otros ojos no se notara. Pero era su hombre él que estaba allí, haciendo eso y ella lo conocía.

Sintió que su corazón se contrajo y por unos minutos se quedó detenida observándolo… oh Maldito Malfoy…

Claro, sabía por qué estaba haciendo eso, él pensaba que ella se lo merecía… imbécil…

Él se sintió observado, debió pasar así porque unos segundos después, dejó de ver a la rubia y la miró fijamente, sonrió de medio lado aunque su expresión se endureció, sus ojos seguían igual de mortales que antes. Tenía la misma rabia que antes, solo había cambiado de víctima.

Hermione levantó la barbilla y se acercó a él. Por lo menos no lo encontró besándola o acostándose con ella, no que por eso doliera menos. Ese pensamiento hizo que su pecho se contrajera de nuevo y con más fuerza… él si la había encontrado besándose con alguien, pero era ficticio, una mentira… tenía que escucharla.

Caminó los pasos que los separaban y se sentó frente a él. La rubia la miró extrañada y molesta. Claro, había llegado a arruinar su diversión.

Miró a la mujer con furia, siempre había sido celosa con Draco. Siempre. Lo celaba con todas las mujeres y había tenido muchas peleas sobre eso.

Aunque en ese momento estaba en desventaja y lo sabía, por eso no podía agarrar a esa mujer por el cabello y alejarla de allí, de él. Sabía que eso que estaba haciendo era para herirla u olvidarla, ya que no pensaba que él creyera que ella lo iba a perseguir.

-¿Qué quieres? – le preguntó mirándola desafiante, sin soltar a la rubia o hacer un esfuerzo por disimular lo que estaba sucediendo allí.

Tampoco esperaba que lo hiciera…

-Hablar contigo – dijo Hermione mirándolo fijamente – no me iré hasta que te vayas conmigo – dijo mirando a la mujer retadoramente.

Él frunció el ceño y se acercó un poco, para decirle algo que nada más ellos dos podían escuchar – Quizás esa no sea la opción segura para ti… - dijo relajado, aunque la miraba con rabia.

Hermione levantó la barbilla y sonrió, aunque murió antes de notarse en sus labios. Le estaba diciendo que podía hacerle daño… ¿no entiende que al verlo allí con esa mujer ya se lo había hecho? – Nunca te he tenido miedo y puedo estar aquí todo el tiempo que quieras… vas a hablar conmigo.

Él frunció el ceño y sonrió sardónicamente, iba a decir algo pero se calló en el último segundo. Volteó a ver a la chica y acarició su cuello. Hermione volteó la cara, no quería ver cómo le susurraba o la acariciaba, de alguna forma eso era peor que besar a alguien, era una caricia íntima y ella sentía que su corazón se desgarraba.

Odiaba todo… no podía creer que eso estuviera pasando.

Vio por el rabillo del ojo como la mujer se alejaba y él se levantaba del asiento. Antes de poder hacer algo para evitarlo o decir unas palabras, sintió su mano apretando con fuerza su antebrazo y la sensación familiar de aparición.

Llegaron a un campo abierto. Hermione observó donde se encontraban tratando de ubicarse pero no lo logró. Parecía un bosque, por lo verde de la vegetación podría ser Escocía, pero ella no estaba segura.

Él la miró serio y se enredó las manos debajo del pecho abriendo las piernas – ¿Qué mierda quieres?

Ella dio un paso y lo miró suplicante, hasta allí llego la parte desafiante porque sabía que esa vez él tenía todas las razones del mundo para estar molesto. Como la vez anterior - Déjame explicarte - le pidió suavemente.

-¿Qué me vas a explicar? - Dijo acercándose un paso y mirándola de la forma más amenazadora que ella haya observado en su vida.

-Draco…

Él negó con la cabeza y levantó una ceja sardónicamente y ella se estremeció. Era… como si fuera otra persona, no el Draco que ella conocía.

Aunque ya ella lo había presentido antes, cuando la miró después de haber separado a Ron de su cuerpo la había mirado así… sin rastros del hombre que ella conoce.

-¿Quieres que te agradezca por la experiencia? – Dijo encogiéndose de hombros y Hermione lo miró confundida – No tengo ninguna queja... siempre imagine que serías un buen polvo y no estuve equivocado…

Hermione lo miró frunciendo el ceño y empezó a respirar ya que en algún momento había dejado de hacerlo – No entiendo de que estas hablando.

-La verdad me sentía algo culpable – dijo encogiéndose de hombros y eran dos actitudes distintas, era como si las palabras dijeran una cosa y su cuerpo otro distinto. Su boca decía esas palabras pero su cuerpo… estaba en tensión y no había rastro alguno de culpabilidad.

-¿Culpable? – repitió ella sintiéndose completamente perdida.

-Bueno… culpable es una palabra muy fuerte y tengo que aceptar que tú también te divertiste - dijo mirándola con desinterés.

Hermione negó con la cabeza y dejo de analizar las locuras que él estaba mencionando – Lo que paso hoy no fue…

Draco rodó los ojos y desenredo los brazos – Entiendo Granger – ella se tensó al notar como la llamaba con su apellido – Tu no te sentías satisfecha con el pobretón y yo necesitaba salir del embrollo que como imbécil había entrado por la guerra… pensé que solo te estaba usando pero ya veo que los dos lo hicimos por igual…

Ella quedó paralizada y negó con la cabeza – No entiendo que dices… yo no estoy con Ron, no desde hace más de un año… no desde esa noche… lo que viste hace unas horas no es lo que te imaginas - mientras pronunciaba esas palabras su pecho retumbaba fuertemente.

Es falso – repetía en su interior - es mentira todo lo que está diciendo… no entendía a donde se dirigía con esas palabras.

Se alejó un paso sintiendo como su pecho se retorció porque ya ella había descubierto que todos los insultos que Draco le podría proferir le dolían más que mil palabras de cualquier otro sujeto.

Lo había experimentado una vez.

-Tú me amas - le dijo ella con lágrimas en los ojos y abrazándose a sí misma – no entiendo de que hablas Draco… y yo…

-No te atrevas a terminar lo que ibas a decir Granger - dijo haciendo una mueca de asco - no soporto tus mentiras, ¿qué? – Le preguntó acercándose - ¿me dirás ahora que me amas? - soltó una carcajada seca - ¿tan bajo has caído? Tanto tiempo jugando conmigo por tu diversión personal, usándome para tu beneficio y ahora quieres terminar de arruinarte diciendo palabras vacías sin sentido ni significado… todo porque te descubrí.

Hermione negó con la cabeza - No es así Draco, no son falsas, escúchame por Dios…

Él negó con la cabeza y la miró de forma tal que ella se calló - No me amas, ¿cómo se te ocurre querer decir eso cuando hace menos de dos horas te escuche decírselas a él? – la miró con tanta rabia que Hermione se paralizo. Había escuchado cuando ella le decía que quería a Ron, pero no lo demás… - y yo tampoco lo hago – declaró haciendo que ella lo observara fijamente y olvidara todo pensamiento anterior - ya para lo que te necesitaba te use, tuve a la gran Hermione Granger debajo de mí, rogándome que la satisficiera - ella palideció y negó con la cabeza – la bruja más inteligente de Howgarts… la amiga de San Potter.

-No lo dices en serio - dijo llorando y negando con la cabeza. Es la humillación y la rabia hablando, no era verdad….

-Tuve a la veterana de la guerra conmigo para que eliminaran mi pena en el tribunal… ¿no te parece inteligente mi plan? – dijo sardónicamente.

Ella retrocedió un paso y escuchó la voz de Ron en su cabeza "él solo te está usando, para salir de la cárcel, es un Malfoy, lo único que hace es buscar su beneficio, y en este momento le favorece estar contigo ¿no lo entiendes?"- No…

Draco asintió - ¿Por qué la directora sabia de nosotros? ¿Quién crees que se lo dijo? – dijo sonriendo, aunque su aspecto era tan sombrío que ella no entendía como él se podía divertir con eso.

Ella lloró y negó con la cabeza. Era mentira, todo lo que le decía era falso, aunque recordó en ese momento a la Directora, ella no tenía forma de saberlo, nadie sabía que estaban juntos, se lo preguntó a Draco y él se encogió de hombros diciendo que tal vez sea como Dumbledore, como el viejo parecía saber todo de todos…

Ella aceptó esa teoría, pero… ¿era cierto eso o lo que
él le dice ahora?

-Ya te use para lo que quería Hermione, no logre el fin último… pero bueno, nada es perfecto, ahora no tengo nada que arrepentirme porque tú también te beneficiaste… conseguiste lo que querías – dijo cínicamente, recuperándose, como si con esas palabras estuviese volviendo a ser sí mismo.

Ella levantó la mirada y lo observó sintiéndose un poco derrotada, todo su ser estaba rechazando esa versión, pero su parte lógica le gritaba que tenía sentido, le respondía a la pregunta ¿por qué un Malfoy se enamoraría de una sangre sucia? ¿Por qué Draco se enamoraría de ella? ¿Por qué le perdonaría una humillación? Una mentira a tal calibre como la que ella le había dicho un año atrás.

¿Por qué lo había hecho?

Una parte de ella le respondía que era el amor, que de verdad se había vuelto indispensable para él, la otra estaba aceptando esa visión y le forzaba a saberlo todo, a enterarse así se desgarrara por dentro - ¿Cuál era el fin último? - preguntó al fin.

-Casarme contigo… después nadie dudaría de mi… soy un Malfoy - dijo levantando la cabeza y mirándola con la mayor indiferencia que ella haya observado antes. Como si de verdad no le importara nada sobre ella, y una parte de ella se hundió, como si hubiese muerto.

Lo observó sintiendo que el corazón se le partía. No podía ser cierto, rechazo de nuevo, aunque como la miraba y lo velado de su porte le hacía dudar toda su vida en común, todo lo que había sucedido entre ellos.

¿Sera eso cierto? - Yo lo deje todo por ti - le dijo ella mirándolo con tristeza, con dolor.

Draco la miró con molestia, por fin una emoción dentro de toda esa indiferencia - Nada, no dejaste nada, es falso, todo esto fue una mentira. No lo dejaste a él ni a tus malditos prejuicios, no te entregaste a mi como tanto repetiste y cuando llego el momento de la verdad lo escogiste a él ¿no es así? Lo defendiste a él.

Ella se apartó un paso y lo miró con tristeza. Draco estaba hablando de cuando lo ataco, pero ¿acaso no veía que ella lo había hecho para él? Para que no lo metieran preso - No, no es cierto - se limpió la cara y el orgullo Gryffindor impero a todo pensamiento racional, no quería que la viera llorar.

Sus palabras retumbaban dentro de su ser y tenía que aceptar que él sabía cuál era su punto débil. Siempre lo supo. Lo había usado antes pero no en las grandes proporciones que estaba usándolo ahora.

Siempre le había afectado el temor de que no la quisieran por ella misma sino por lo que pudiera dar.

Ese era un miedo que la acompaño desde el principio. Era la cerebrito del colegio y a la final no sabía si sus amigos la buscaban por eso o por quererla a ella. Siempre temió que sus padres no la quisieran si no daba la perfección, que ella no era suficiente.

Así fue hasta que llegó Harry y Ron a su vida y se volvieron incondicionales, aunque generalmente tuvo que apoyarlos y ayudarlos.

Con Ron siempre era así, daba su apoyo, la necesitaba para todo y con Draco había pensado que era distinto.

Que él la quería por ella misma.

No por lo que pudiera conseguir…

Así que eso le había partido el alma, esas palabras, la seguridad con las que lo decía. Sus ojos desprovistos de la calidez que ella recordaba la habían matado más que los crucios con los que la torturo su tía en una oportunidad.

-¿Por qué me hiciste esto? – preguntó mirándolo sintiendo el mayor dolor que podía experimentar en su vida.

Él empezó a respirar aceleradamente y apretó la mandíbula, como si esas palabras lo hubiesen llevado al límite y ella se tensó apartándose un paso. Rápidamente sin saber bien como Draco llegó a su lado y la tomó por el cuello, no presionaba, solo la mantenía cautiva, era una amenaza, le decía que podía acabar con todo si quería – Yo soy quien pregunta ¿Desde cuándo? - dijo con voz oscura, se veía que apenas se estaba controlando – solo quiero saber eso, creo que me lo merezco Granger, acabo de contarte mis planes por qué no me cuentas los tuyos, por qué no me hablas de tus motivos para hacerme parecer un maldito imbécil… ¿desde cuándo estas con él? ¿desde que llegaste a Londres? ¿O desde el principio? - ella negó con la cabeza aunque era incapaz de decir nada - ¿por qué lo hiciste? ¿Para tu diversión personal? ¿Querías saber lo que se sentía actuar como una puta?

Ella lo miró horrorizada y él la soltó apartándose dos pasos de ella, tal vez por su mirada, tal vez porque si no lo hacía iba a acabar con su vida - No me ofendas…

Draco se rió aunque era una risa amarga, molesta - Eso es lo que eres, ¿le decías lo mismo que me decías a mí? - preguntó acercándose a ella y tomándola fuertemente de un brazo para que no se escapara, para que escuchara sus palabras insultantes y dolorosas - ¿también le mentías diciéndole que eras suya y después gritabas en mis brazos? ¿No te daba lo suficiente Granger? - preguntó en voz mortífera y ella tembló al escuchar la forma despectiva en como pronunciaba su apellido - ¿por eso querías que yo te follara como la furcia que eres? ¿Por qué él no te daba lo que necesitabas?

Hermione tembló y lo miró furiosa - El único hombre con el que he estado en mi vida eres tu Draco y lo sabes - él la miro sin ningún tipo de expresión y ella se mordió el labio - Lo que viste no…

No pudo continuar ya que él se apartó rápidamente y se volteó colocándose las manos en la cabeza. Hermione cerró los ojos asustada, no de lo que él pudiera hacerle, de alguna forma sabía que no le iba a ser daño físico… pero a donde iba dirigida esa conversación, cada vez la hería más – No me importa Granger – continuó con su voz monótona – igual ya me cansé de ti – se volteó y la siguió mirando con tal indiferencia que ella volvió a temblar… nunca había visto algo así en su vida – Además ya conseguí todo lo que quería… ya me serviste para lo que deseaba, pero puedo compadecerme de ti, si la comadreja nunca es capaz de satisfacerte podría hacer el sacrificio de follarte de vez en cuando, como pago a lo que hiciste, a tu supuesto "acto bondadoso y mártir de dejar tu vida por mi"

Ella jadeo por sus palabras y por todo su porte, era un bastardo, es lo peor que alguien le pudo haber dicho en su vida. En ese momento lo odio, le dolió verlo y no quería saber más nada de esa historia, de ese sueño que solo había sido de su parte, su orgullo que hasta ese momento estaba más que dormido le hizo mirarlo recriminatoriamente – No gracias – dijo en la voz más serena que pudo, aunque se le cortaba por el dolor que sentía – no necesito que me hagas ningún tipo de favor… No te quiero ver más nunca Draco, vete de mi vida... ya tuve suficiente.

Él se apartó un paso y asintió. Simplemente eso, sin decir palabra o pedir algo más y se desapareció de allí dejándola sola y sintiéndose más vacía que nunca.

Se tiró al suelo y empezó a llorar desgarradoramente, tanto que sentía que su pecho se iba a romper junto con su garganta.

En la mañana se había levantado con todo y ahora no tenía nada…


Actualidad. Nueva York. Navidad

Hermione lo observó y no dejo que reaccionara, iba a gritar, insultar, negar, ella no sabía que iba a hacer. Estaba allí con la respiración acelerada y no sabía contra quien iba a despotricar, pero antes quería dejar todo dicho, antes de que la botara de su vida y de todo…

-Tú también me heriste – declaró antes de que él hablara y levantó la barbilla – más que cualquier otra persona al decirme esas palabras y paso mucho tiempo antes de que descubriera que cada una de ellas no era más que un maldito veneno que botaste por lo herido que te sentiste… y que eran mentiras…

Draco iba a hablar y ella negó con la cabeza.

–Esta vez hablare yo… y tu oirás, me pediste que te contara una historia y ya lo hice, falta una parte y todo terminara… pero quiero dejar claro esto… hace unas horas me preguntaste si siempre sabia cuando mentías y yo te respondí generalmente… esa fue la única vez que no lo supe.

Ella se pasó las manos por la cabeza y empezó a caminar intranquila por la habitación. Estaba tan cegada, le dolía tanto las palabras que no descubrió lo inexacta de ellas, la intención tan evidente que ahora tanto tiempo después le parecía ilógico no haberlo visto antes.

-Me deje engañar por tus palabras hirientes y asumí que era indiferencia cuando lo que querías era vengarte de mí – recordó la mirada de indiferencia y ahora entiende que fue otra cosa, unos sentimientos oscuros que ella sabía que estaban allí, escondidos y nunca de verdad los había experimentado, ni en los momentos en que más odio existía entre ellos - porque eso fue tu acción de esa noche, herirme tan profundamente como creíste que lo hice cuando me viste con Ron… pero nunca lo estuve, y si me hubieses escuchado… si me hubieses permitido hablar…

Draco se pasó una mano por la cabeza y negó en un movimiento violento – No sabes lo que dices – dijo furioso.

Hermione rió y se limpió la cara - Pase mucho tiempo analizando esas palabras. Primero sufriendo por ellas, después las entendí, comprendí que eran imposibles, que tú jamás harías eso… que de verdad me amabas.

Ella se paró frente a él valiente, como no se sentía desde mucho tiempo atrás y respiró hondo.

-¿Cómo vas a saber que iba a hacer el tribunal? Cuando ese mismo día te preocupabas porque creías que se habían enterado de nosotros. ¿Por qué me ibas a aceptar de vuelta olvidando todo lo que te hice sino es porque tenía un significado en tu vida?. ¿Para qué ibas a querer una Hermione Granger arriesgando todo lo que tus padres inculcaron como tu deber ser, sino es porque me amabas?

Ella se abrazó a sí misma y lo observó furiosa

–Además, si tenía alguna duda de eso, me lo volviste a demostrar este día – él frunció el ceño y ella alzó la barbilla - tu supuesta amnesia – anunció como si fuera lo más obvio - si no te importara, si no te hubiese dolido todo lo que te hice no hubieses fingido que no te acuerdas de nada, que no me amaste… porque al hacer esto Draco, no me estás diciendo que no signifique nada en tu vida, sino que me estas mostrado que signifique tanto que tuviste que borrarme para poder sobrevivir, como yo lo hice… o por lo menos trate de hacerlo, porque me mentiste tan cruelmente que sentí que mi vida se acababa… me hiciste daño, más del que cualquier otra persona hizo, y eso incluye a Ron.

-¿Y tú? - preguntó él mirándola fijamente respirando aceleradamente por la fuerza de sus palabras - ¿Que me hiciste tu a mí?

Hermione abrió los ojos desmesuradamente y empiezo a respirar aceleradamente – Oh Dios mío – dijo limpiando sus mejillas - ¿recordaste milagrosamente? ¡Vas a aceptar por fin que recuerdas cada maldita palabra que he pronunciado hoy!

Él la tomó de los antebrazos y la jaló hacía si, mirándolo furioso, molesto, descontrolado – Si Hermione Granger, lo recuerdo todo… y lo sé todo… y ahora es el momento que tú y yo hablemos, porque tu supuesta verdad está incompleta… le falta lo más importante.

Hermione lo miró y asintió. Lo sabía… y por eso estaba allí, por eso que se enteró mucho después y terminó de hacerla entender cuánto destrozo al hombre que tenía al frente.


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