—Monsieur Valkane… Por favor, despierte, Monsieur Valkane.
El despiadado Monsieur Valkane termino abriendo sus ojos naranjas débilmente en su cómoda silla de playa instalada cerca de la orilla del acantilado; después de tener sus recuerdos de su pasado que fueron muy oportunamente interrumpidos por un pequeño grupo de trece unicornios nocturnos de tercera edad, que se encontraban parados justo en frente suyo mirándole seriamente. Iban vestidos con sus túnicas de rojo carmesí, que los identificaba como los poderosos Inquisidores de ECLIPSE. Que al ser considerados como los supremos jerarcas de la misteriosa orden de nocturnos supremacista, llevaban unos Caripotes en sus cabezas; similares a los Nazarenos de nuestra actualidad. Uno de estos ancianos decrépitos, había acercado un pañuelo verde hacia el Monsieur Valkane, quien se había limpiado la saliva secándose en la comisura de los labios, dando un largo bostezo de sueño para terminar frotándose delicadamente sus pobres ojos lagañosos.
—¿Hay información recién salido del horno, mis queridos Inquisidores? —pregunto Valkane, estirando sus patas delanteras de flojera.
—Los escuadrones de la Légion Étrangère han terminado por conquistar Yanhoover como ordenaste; exterminando satisfactoriamente al Regimiento de Húsares Nocturnos de la Guardia Real de Equestria, quienes fueron los únicos que mostraron resistencia—informo uno de esos ancianos, con unos enormes bigotes canosos.
—¿Y su población local como termino reaccionando ante nuestra reconquista?.
—Hubo una enorme mayoría que recibieron a sus gorilas como libertadores, aunque hubieron focos de resistencia que fueron neutralizados inmediatamente —respondio un unicornio con bastón, sonriendo maliciosamente—. Tenia demasiada razón que ellos no olvidarían a su antiguo gobernante de hace mil años atrás. Aunque paso mucho tiempo, al parecer muchos heredaron esas tradiciones impuestas cuando usted era gobernador.
El Monsieur Valkane simplemente no había emitido ninguna palabra sobre ello; que termino levantándose de su silla de playa con un poco de lentitud, para contemplar esa inmensa luna llena ensangrentada que se encontraba entre su estrellado cielo nocturno. Aunque ninguno de sus acompañantes podía percibirlo, había sentido ese desagradable aroma a muerte proveniente del Reino de Equestria; aunque ellos se encontraran a solo trescientos kilómetros de Yanhoover. Recordaba esos genocidios, cometidos por aquella Generalísima Winter Snow mientras estaba conquistando insaciablemente territorios al tener una aprobación sin limites de la amada Princesa Celestia. Aunque en esta ocasión de la actualidad no estaba perpetrándose contra grifos, perros diamantes o minotauros, sino contra inocentes ponis diurnos de Equestria. Pareciese que todos sus crímenes, que fueron cometidos por esas asesinas de la Guardia Secreta de Equestria hace un milenio, ahora estaban siendo devueltas como el karma por la Guardia Fantasma de Târgoviște. Que simplemente el Monsieur Valkane no podía contenerse en reírse burlonamente con solo con imaginarse a Winter Snow, presenciando estos mismos crímenes que ella había cometido en su tiempo, aplicándose un milenio después en esos territorios equestrianos, que estaban experimentando por primera vez en la historia las horribles atrocidades de un conflicto armado.
—Nunca en mi eterna vida había presenciado un aroma de estas características… El Reino de Equestria se ha convertido en un verdadero purgatorio.
—El Conde Mefistófeles ha comenzado su invasión nocturna en casi todo el Reino de Equestria, apenas nuestra luna llena termino ensangrentándose ante todos esos ojos del mundo. Comenzando inexplicablemente una noche eterna —el anciano con barba larga termino sacando una especie de carpeta, donde varios informes se encontraban allí, que comenzó leyendo detenidamente—. Si la Princesa Luna se transformo en nuestra Diosa de la Oscuridad, Nightmare Moon… Naturalmente debería ser un eclipse muy brillante como nos informaron nuestros ancestros, aunque pensamos que termino sufriendo otra transformación para que tengamos una luna ensangrentada.
—La Princesa Luna esta considerada como "rehabilitada" para su hermana Celestia, así que consideramos imposible que terminase levantándose nuevamente, en defensa de todos sus súbditos nocturnos —murmuro un anciano con solamente tres dientes, que se encontraba bastante decepcionado de la deidad nocturna "corrompida" por los diurnos.
—El Conde Mefistófeles seguramente esta involucrado en esto, aunque corromperla, no esta considerado en sus objetivos principales —decia Valkane, mientras observaba a esta hermosa luna ensangrentada brillando intensamente—. A diferencia de ECLIPSE, que siempre estuvo manteniendo durante ochocientos años su adoración religiosa hacia Nightmare Moon. El Conde Mefistófeles; de una manera bastante inteligente que tengo que reconocerle, termino modificando toda esta educación religiosa en los nocturnos de Târgoviște para imponerse usando su propia ideología del nacionalismo nocturno, para así consagrarse en un culto hacia su personalidad que termino consiguiendo después de varios años de adoctrinamiento hacia sus súbditos. Su propia deidad nocturna, termino siendo una adoración secundaria, y solamente es recordada en todas estas propagandas que se publican en Târgoviște para compararse descaradamente con ella… Todos estos métodos psicológicos para lavarles el cerebro, me recuerdan a esa Generalísima Winter Snow, quien estaba usando estas mismas estrategias en sus subordinadas de su Guardia Secreta hace un milenio atrás.
—No quisiera ser grosero para interrumpirle en tan interesante charla, mi Monsieur Valkane… Pero, ¿porque el Mefistófeles no querría despertar nuevamente a Nightmare Moon, siendo que en sus épocas de potrillo fue bautizado por jerarcas de ECLIPSE? —pregunto un anciano de enormes anteojos redondos.
—Porque el Conde Mefistófeles siempre se ha considerado como su propio líder. Ese arrogante nocturno nunca ha deseado el retorno de Nightmare Moon, porque quedaría siendo un subordinado de ella en su Nuevo Orden Mundial que desea construir, así que se encuentra descartado entre sus objetivos principales —contesto Valkane seriamente, volteándose para mirar al anciano que sostenía esa carpeta—. ¿Hay mas información?.
El anciano termino ajustándose sus anteojos para leer, mientras que sus compañeros estaban discutiendo entre murmullos.
—B-Bueno, Canterlot se encuentra en estos momentos sitiada por legiones nocturnas de la Guardia Fantasma de Târgoviște, mientras que Ponyville ha sido conquistada por los regimientos especiales de las Guastatori d'assalto, sin encontrarse siquiera la mínima defensa en ese insignificante pueblo. Cloudsdale y Los Pegasus en este preciso momento se encuentran combatiendo exitosamente contra varias docenas de zeppelines de guerra que están bombardeándolas, mientras que oleadas de batallones de esas Onna Bugeisha están enfrentándose encarnizadamente contra la Guardia Real de Equestria.
—Me resulta sorprendente que Canterlot estuviese resistiendo, considerando que ese Mefistófeles concentro sus mejores legiones nocturnas, artillerías y divisiones blindadas para conquistarlo rápidamente —murmuro Valkane, encendiendo un cigarrillo que fue sacando de una cajita de acero—. ¿Quién se encuentra comandando sus defensas?.
—La Princesa Celestia termino desapareciendo para reunirse inmediatamente con el Conde Mefistófeles, así que como su sucesora, esta comandándolos la Princesa Cadence —.respondió aquel anciano, revisando esos informes de espionaje—. Manehatten ahora se encuentra bajo los intensos bombardeos de docenas de zeppelines de guerra, aunque sus habitantes están refugiados en sus búnkeres subterráneos. La Armada de Equestria esta resistiendo un sorpresivo ataque submarino de las sea ponis, quienes se encuentran lideradas por esa Hechicera Myrrina que; obedeciendo fielmente las ordenes del Conde Mefistófeles, ha reclamado nuevamente su trono real para involucrar en este conflicto a su pueblo submarino. Por si fuera poco, detectamos a la Marina de Guerra del Imperio Negro de las Cebras dirigiéndose en conjunto con la inmensa Flota Negra de Târgoviște hacia Baltimare. Pero mas interesante es una escuadra de catorce zeppelines de guerra, que se encuentra flotando en las fronteras del Imperio de Cristal. Aguardando ordenes superiores del Conde Mefistófeles mientras aprovechan esa oportunidad que su ejercito se encuentra defendiendo Canterlot. Actualmente, no se sabe el numero de muertos que esta produciendo la enorme invasión de Târgoviște al Reino de Equestria, pero tenemos una expectativa de que serán miles mientras transcurren las horas.
—Es un castigo divino de Nightmare Moon. Estos imbeciles abrazaron esa herejía de enfrentarse a sus hermanos nocturnos, humillándolos desde tiempos antiguos antes que fuesen desterrados hace un milenio atrás, que solamente es su castigo justo —murmuro Valkane aunque irónicamente fuese un diurno color salmón, mientras escupía humo de cigarrillo.
—¡Es lo que se merecen todos estos asquerosos diurnos hijos de perra! —exclamo un un anciano, haciendo que todos sus compañeros se rieran burlonamente.
—¿Y qué sucede con el Reino Minotauro y el Imperio de los Grifos? —pregunto con seriedad Valkane.
—Nuestros espías nos informaron hace unos minutos, que sus tropas expedicionarias se mantienen esperando ordenes de sus superiores. Aunque, parecen estar indecisos con cumplir esos tratados defensivos firmados hace varios meses con el Reino de Equestria, ahora que presenciaron con sus propios ojos, todo el poderío bélico nocturno del Conde Mefistófeles. Así que prácticamente están apoyados solamente por el Imperio de Cristal que ha movilizado a todas sus legiones y recursos en la defensa del Reino de Equestria; descuidando de manera bastante estupida sus fronteras.
—Las antiguas predicciones se cumplieron satisfactoriamente, hermanos… Nuestros enemigos históricos se encuentran masacrándose unos a otros en el Reino de Equestria, sin imaginarse que sus verdugos se encuentran preparados para cumplir sus sentencias de muerte —exclamo Valkane emocionado, mientras arrojaba su colilla de cigarrillo en la marea del océano, sonriendo maliciosamente entredientes—. ¡Ha llegado el momento en que purgaremos a todos esos nocturnos traidores de Târgoviște, además de todos los herejes diurnos de la Gran Puta del Sol!.
Marchando sincronizadamente un inmenso ejercito de miles de nocturnos; cubiertos con sus hermosas armaduras púrpuras de estilo gótico, mientras estaban flameando sus carcomidas capas negras con esa Cruz de Malta roja carmesí en sus lomos. Sus cabezas estaban protegidas por unos misteriosos yelmos Boca de Rana, observándose solamente sus tenebrosos ojos dorados que brillaban intensamente. Sosteniendo como armamento, en sus cascos derechos unas alabardas góticas; que median unos dos metros de largo. Si estos caballeros nocturnos eran pegasos; además de las alabardas, cargaban en su casco izquierdo un resistente escudo Scutum romano, que tenían grabadas una luna creciente plateada como un símbolo en honor a Nightmare Moon.
A la cabeza de este tenebroso ejercito nocturno, se encontraba el Cardenal Gothmog, quien estaba vestido con una Casulla dorada; una elegante vestidura alargada, con una abertura en su centro para así pasar su cabeza. Con una enorme Mitra sobre la cabeza; que era un gorro con dos picos en su parte superior, y unas dos tiras de esta misma tela que colgaban por su lomo. Llevaba un Alba blanca que cubría todo su cuerpo de arriba a abajo, portando en su casco izquierdo un báculo antiguo de oro puro; que tenia en su punta una luna creciente negra, que era una piedra misteriosa encontrada en un volcán en las profundidades del Imperio de los Grifos.
Minutos después de su entrada marcial, se acercaron detrás suyo unas seis divisiones de los Mousquetaires de la Garde con sus estandartes oscuros con una Croix de Lorraine carmesí, vestidos elegantemente con sus abrigadores ponchos celestes con una brillante Baltenkreuz plateada en sus lomos, sobre una camisa blanca de cuello recto; además de los encantadores sombreros chambergos negros con una pluma de pavo real blanco. En un milenio continuaron manteniendo todas sus tradiciones clásicas, llevando orgullosos sus relucientes espadas roperas enfundadas en sus cinturones que tenían marcados una fecha gloriosa en su historia militar, cuando sus ancestros se enfrentaron heroicamente contra la Guardia Secreta de la Generalísima Winter Snow, en ese intento fracasado de levantamiento armado contra la Princesa Celestia y la Princesa Luna en Canterlot.
Sorpresivamente, quien estaba comandando a todos estos hidalgos mosqueteros; que marchaban con bastante elegancia mientras sus capas negras flameaban con la brisa de la noche. Era el temido Capitán Refbatch, que estaba manteniendo su fisonomía juvenil como hace un milenio atrás. Aunque la explicación de su aparición en la actualidad, no era porque consiguiera la inmortalidad del que nunca nos enteramos en su pasado, sino porque termino aceptando involuntariamente un experimento que consistía en congelar al pobre mosquetero dentro de un contenedor especial, recibiendo mantenciones por los científicos nocturnos de la Unidad 371 de ECLIPSE durante ochocientos años; después de haber reemplazado a unos científicos de Arabia Sentada que fueron contratados por el Monsieur Valkane. El Capitán Refbatch era su elemento importante para el refinado unicornio; considerando que necesitaba para sus planes malvados un comandante para sus legiones de mosqueteros. Agregándose sus expedientes impresionantes en las épocas cuando se enfrentaba contra la Guardia Secreta de Equestria, entre otros enemigos que siempre estuvieron amenazándolo. Siendo un valioso subordinado, que indudablemente no se podía desperdiciar tan fácilmente; considerando que era su discípulo mas querido desde su adopción cuando Refbatch era un potrillo huérfano.
Repentinamente, sintieron unos temblores provocados impresionantemente por seis regimientos compuestos por unos peligrosos gorilas "blindados" de la Légion Étrangère; recibiendo este apodo por sus resistentes armaduras que estaban cubriendo sus cuerpos robustos, forjados especialmente con un misterioso acero descubierto hace siete años en las minas del Monsieur Valkane. Los gorilas africanos portaban unos cascos Stahlhelm, aunque un enorme gorila albino de nombre Kerchak, portaba orgulloso el oscuro casco Pickelhaube como una condecoración especial como Comandante Supremo de la Légion Étrangère. Esas legiones de caballeros nocturnos, mosqueteros y gorilas blindados, iban inclinándose sincronizadamente con respeto, mientras Kerchak exclamaba con una voz agresiva:
—¡La Légion Étrangère, con doce mil gorilas africanos blindados! ¡PRESENTES!.
El Capitán Refbatch termino inclinándose inmediatamente, exclamando con firmeza mientras estaba mirando al Monsieur Valkane con su único ojo derecho calipso oscuro:
—¡Los Mousquetaires de la Garde, con cincuenta mil mosqueteros! ¡PRESENTES!.
Repentinamente, un unicornio nocturno con una hermosa armadura negra de diseño gótico; con una hermosa luna creciente plateada grabada en el pecho, que brillaba muy intensamente mientras arrastraba en su casco derecho un enorme mangual con pinchos puntiagudos que destrozarían a cualquier escudo. Este misterioso caballero de nombre Wagnard, era comandante de las legiones templarías de ECLIPSE, siendo su apreciada Carta de Triunfo por sus extraordinarias habilidades de combate; así como su agresiva brutalidad contra sus enemigos. Acercándose servicialmente en frente de Valkane, para quitarse lentamente su casco Barbut, notándose que no poseía cabellera alguna en todo su cuero cabelludo, con la excepción de bastantes cicatrices de batalla. Con una potente voz, termino exclamando mientras se inclinaba con respeto:
—¡Los Caballeros Nocturnos de la Cruz de Malta, con unos ochocientos cincuenta mil templarios nocturnos! ¡PRESENTES!.
Acercándose con una notable arrogancia el Cardenal Gothmog, mientras se levantan sincronizadamente esos comandantes de sus respectivas legiones. El Monsieur Valkane; con bastante sumisión como su sirviente sin dignidad, se inclino tirándose torpemente a sus cascos para besarle sus pezuñas, mientras Gothmog esbozaba una sonrisa maliciosa mostrando sus pocos dientes, haciéndole un pequeño movimiento de cabeza para que se acercaran todos los ancianos jerarcas de ECLIPSE que rodearon en un circulo perfecto al Monsieur Valkane. Uno de estos nocturnos estaba llevando una hermosa capa negra; que tenia grabada un hermoso símbolo de la Cutie Mark de Nightmare Moon, mientras que su botón era una luna creciente de plata, con varias incrustaciones de diamantes en su alrededor.
—¡Los herejes diurnos están sucumbiendo ante todos sus pecados cometidos hace un milenio atrás contra sus hermanos nocturnos, que nuestro momento de ajusticiarlos sin misericordia ha llegado! —Gothmog termino entregándole la capa de manera bastante ceremoniosa, poniéndoselo en su casaca roja con una Baltenkreuz en ambos hombros—. El Consejo Supremo de ECLIPSE, ha decidido ascenderle como Comandante Supremo de la Grande y Felicísima Armada Nocturna, como también de nuestras legiones quienes se prepararon con muchísimo entusiasmo para esta noche eterna... ¡Desde ahora, serás conocido como el Supremo Comodoro Valkane!.
El Monsieur Valkane termino levantándose en frente del Cardenal Gothmog; con su sonrisa sufriendo demasiados movimientos nerviosos en sus músculos faciales, mientras contenía todos estos impulsos de felicidad apenas escucho su inesperado nombramiento que estaba provocándole bastantes tics nerviosos en sus ojos anaranjados. Acariciando suavemente su capa negra con esa Cutie Mark de Nightmare Moon; mientras flameaba entusiasmadamente recibiendo esas heladas brisas nocturnas… Velozmente desenvaino su hermosa espada ropera con mango de oro, adornado con rubíes preciosos de enorme costo. Levantándolo directamente hacia la luna ensangrentada brillando intensamente, mientras exclamaba eufóricamente saliéndosele del corazón:
—¡Humildemente, estoy bastante agradecido por otorgarme esta oportunidad, desde el fondo de mi corazón! ¡Nuestro objetivo principal es la capital del infierno, Canterlot! —Valkane apunto su espada ropera directamente hacia el Reino de Equestria, dándole a entender a todas sus legiones nocturnas que debían invadir esos extensos territorios—. ¡Nuestra reconquista de Equestria comienza ahora! ¡Es nuestro momento de bañarnos en la sangre derramada de nuestros enemigos!.
—¡DEA VULT! —exclamaron eufóricamente las legiones una antigua aclamación de Nightmare Moon cuando inicio su levantamiento fallido hace un milenio atrás; en latin, la Diosa lo quiere. Mientras se retiraban sincronizadamente, repitiendo esta frase como si estuviesen hipnotizados.
El Monsieur Valkane estaba sumamente contento en su interior con este ascenso que irónicamente, ninguno se imaginaba siquiera en ese momento, que un unicornio diurno considerado como "inferior" estuviese comandando esa enorme legión de supremacistas nocturnos de ECLIPSE. Causándole una pequeña risa que se escuchaba bajo, mientras estaba sonriendo enloquecido de euforia. Sintiendo esta incontenible explosión inmensa de felicidad recorriendo como una especie de heroína en todo su cuerpo de gusanos. Sin contenerlo mas, termino soltando esa enorme carcajada espeluznante para los ancianos que le observaron desconcertados mientras algunos se apartaban lentamente; sintiendo algunos de estos jerarcas nocturnos un escalofrío inmenso cuando presenciaban su rara actitud. Observando en el rostro del temido Monsieur Valkane, su expresión demasiado enloquecida mientras estaba derramando saliva desde su sonrisa maliciosa.
—El hijo desgraciado de una sucia prostituta y un borracho apostador… ¿Supremo Comodoro de las legiones supremacistas de ECLIPSE? —Valkane se encontraba fuera de control en ese momento, gritándole enloquecido a su enemiga del pasado; como si se encontrara presente en las estrellas—. ¡¿Escuchaste eso, Generalísima Winter Snow?! ¡Ante mis visionarios ojos naranjas, siempre fuiste considerada como una insignificante fracasada! ¡Jamás una ramera recogida de esas inmundicias podría haberme superado, ni siquiera ahora que tengo mi metamorfosis! ¡YO… HE… GANADO!.
Gritando desquiciadamente un rosario de insultos contra la antigua enemiga hacia el cielo estrellado, mientras que los jerarcas nocturnos simplemente estaban observando y cuestionándose seriamente, si nombrarlo Comodoro Supremo de las legiones nocturnas de ECLIPSE fue una buena decisión por su estado de locura extrema. Repentinamente, una unicornio nocturna de hermosa juventud; vestida elegantemente con su toca monjil blanca, y una alargada túnica púrpura que estaba cubriéndole hasta sus pezuñas. Fue a presentarse sumamente alarmada ante el Cardenal Gothmog; entregándole servilmente en sus cascos una carpeta negra con una medialuna blanca en su cubierta.
—¿Qué demonios es esto, jovencita? —pregunto Gothmog, abriendo esa carpeta con curiosidad.
—H-Hemos recibido el telegrama especial sobre nuestra diosa nocturna, de nuestros espías infiltrados en la Guardia Fantasma de Târgoviște —la joven unicornio nocturna, inevitablemente apenas contenía sus lagrimas, exclamando con demasiada tristeza para llorar desconsoladamente—. ¡L-La Princesa Luna esta… muerta!.
Los jerarcas nocturnos de ECLIPSE quedaron enmudecidos apenas escucharon esta inesperada noticia que muchos quedaron derrumbados, sintiendo esa tristeza profunda marchitando sus corazones nocturnos. Mientras el Cardenal Gothmog minuciosamente no despegaba sus ojos sobre los informes especiales de sus infiltrados; encontrando que el Conde Mefistófeles había asesinado a la Princesa Luna durante un extraño ritual, sin contener esa indignación mientras escuchaba atentamente a sus compañeros nocturnos, sobre si deberían continuar con la Reconquista de Equestria. Mientras que el Monsieur Valkane, estaba escuchando silenciosamente con una mirada de seriedad en su rostro.
—Sinceramente, no puedo creerme este desagradable informe… Nuestra Princesa de la Noche, ¿asesinada por ese bastardo de mi hijo? —murmuro Gothmog, apretando sus dientes de rabia—. ¡Esto no es como nosotros lo habíamos planificado! ¡Se suponía que deberíamos reconquistar esos territorios con ayuda de nuestra Nightmare Moon, quien despertaría mediante un ritual que estuvimos preparando durante cientos de años!.
—¡Deberíamos cancelar inmediatamente la invasión nocturna al Reino de Equestria, Cardenal Gothmog! —exclamo un anciano, siendo increpado por otro jerarca; quien se encontraba en una vieja silla de ruedas.
—¡¿Despues de tomarnos las molestias de movilizar todas nuestras legiones, además de todos nuestros recursos hacia esta mierda de isla olvidada por Nightmare Moon?!.
—¡Sin Nightmare Moon, no tendremos tantas oportunidades de enfrentarnos contra las Portadoras de los Elementos de la Armonia, considerando además a Celestia!
—¡No olvidemos al Dios del Caos, Discord! —exclamo otro jerarca con muletas.
—¡Sugiero que continuemos esperando sin tomar acciones hostiles contra Equestria, observando los siguientes acontecimientos, mientras todos combaten contra Târgoviște! —exclamo Gothmog, calmando por un momento a todos sus compañeros nerviosos.
El Monsieur Valkane termino interviniendo en ese momento; quitándole velozmente esos informes al Cardenal Gothmog; quien se mostraba demasiado sorprendido con ese repentino comportamiento de su Carta de Triunfo de ECLIPSE. Dándoles una mirada, antes de deshacerse de sus papeles arrojándolos en el oscuro abismo del acantilado, que termino observando bastante pensativo el horizonte en donde se encontraba el Reino de Equestria Analizando su situación, mientras todos esos jerarcas nocturnos se quedaban mirándolo sin saber que estaba pasando por su cabeza… hasta que escucharon las risas maliciosas mientras estaba sonriendo ampliamente como un demonio poseído.
—Las Portadoras de los Elementos de la Amistad, la Princesa Celestia, Târgoviște, el Conde Mefistofeles, Discord y la Princesa Mi Amore Cadenza… ¡Sin Nightmare Moon, todos ellos sucumbirán inevitablemente ante nuestro poderío bélico! —Valkane levanto su casco derecho; agitándola directamente hacia el horizonte con su sonrisa macabra—. ¡Movilícense inmediatamente las primeras columnas de ECLIPSE hacia Canterlot!.
Descendiendo lentamente una gigantesca maquina que media unos 1.600 metros; que superaba en tamaño al inmenso Súper Zeppelín Magnolia de Târgoviște; que solamente poseía unos insignificantes 830 metros. La inmensa maquina bélica, construida durante mas de quinientos años como una superarma secreta de ECLIPSE, destinada solamente para ser usada en una invasión contra el Reino de Equestria. Su construcción significo un inmenso costo de montañas de riquezas de la tesorería de ECLIPSE; aunque el 50% de su financiamiento provinieron de los diamantes de sangre del Monsieur Valkane que estaba mas que desesperado para que estuviese terminada, mucho antes de iniciada esa Operación Ode to Joy del Conde Mefistófeles
Esta monstruosidad, diseñada por la Sección de Investigación Científica y Mágica de Equestria, quienes estaban siguiendo ordenes de su temible Generalísima Winter Snow que les presionaba constantemente hace un milenio, para que los cerebros le entregasen a esas pezuñas ensangrentadas mas armamentos avanzados para la Guardia Secreta de Equestria. El Profesor Shrinker, consideraba en su sabiduría que su construcción seria complicada por la enorme cantidad de obreros; y demasiado costosa en materiales. Que apenas fueron mostrados sus planos ante los ojos de la Generalísima Winter Snow, esta termino desechándolo inmediatamente apenas habían calculado su coste de dinero, que significaría una inmensa bancarrota del Reino de Equestria. Sus planos secretos fueron bien archivados dentro de su bóveda blindada, pero pronto terminaron siendo robados exitosamente desde esas instalaciones subterráneas de la Guardia Secreta de Equestria, siendo guardados como un preciado tesoro por el Monsieur Valkane, en una caja fuerte custodiada por los Mousquetaires de la Garde en su instalación en África… Ochocientos años mas tarde, terminarian siendo entregados en los cascos de la siniestra Unidad 371; una organización secreta científica de ECLIPSE, quienes hicieron unas modificaciones en toda su arquitectura que aumento todo su tamaño. Encargándose de su construcción apenas recibieron esa autorización del Consejo Supremo de ECLIPSE; sobornados con montañas de diamantes obsequiados personalmente por el Monsieur Valkane.
Bautizado esta megaestructura como Palacio Ragnarökkr por sus antiguos científicos equestrianos, quienes se esforzaron muchísimo en todo su diseño titánico. Se encuentra dotado con cientos de hélices que poseían potentes motores; situados en cada muesca en dos inmensos círculos concéntricos giratorios alrededor de una inmensa esfera de metal resistente. Poseía un poderoso arsenal de destrucción masiva en todos sus costados, con 30 torretas que individualmente tenían dos cañones 305mm/45 Modèle 1906. Además de tener un cinturón con mas de 100 ametralladoras Gatling de largo alcance; otorgándole una capacidad destructiva tanto contra objetivos aéreos, como objetivos terrestres.
Descendiendo lentamente para bajarles una inmensa rampa, donde los privilegiados en abordarlo fueron sus poderosos gorilas blindados de la Légion Étrangère; quienes se consideraban un elemento importante para la Reconquista de Equestria. Los siguientes fueron decenas de batallones nocturnos de los Caballeros Nocturnos de la Cruz de Malta que marchaban sincronizadamente portando sus alabardas, superando su capacidad de pasajeros que inmediatamente subieron su rampa metálica para descender nuevamente en los cielos estrellados. Los regimientos nocturnos y los Mousquetaires de la Garde que quedaron en tierra regresaron a sus campamentos, esperando ese momento de abordar tres mil helicópteros Focke-Achgelis Fa 223 Drache que se encontraban estacionados en un aeródromo, con novecientos camiones anfibios DUKW. El inmenso Palacio Ragnarökkr, estaría partiendo primero en dirección a Canterlot debido a esa velocidad insignificante por estar cargando miles de toneladas de peso, estimándose aproximadamente su llegada en cinco semanas; mientras detrás le estarían siguiendo los helicópteros y camiones anfibios quienes partirían en tres semanas como estaba planificado.
El poderoso Cardenal Gothmog, y todos sus jerarcas nocturnos abordaron el Palacio Ragnarökkr inmediatamente antes de su descenso,mientras que el Monsieur Valkane se estaba acomodando esa antigua Mascara de hierro; la misma mascara que había usado en el tortuoso cautiverio en la Fortaleza de Pignerol hace un milenio atrás. Sus temibles ojos anaranjados estaban contemplando como la Grande y Felicísima Armada Nocturna de ECLIPSE iba preparando su desembarco apenas recibiesen el telegrama del Palacio Ragnarökkr desde Canterlot, abordando aquel helicóptero personal para encaminarse directamente hacia una prometedora victoria en contra de sus enemigos, que seria recordada en esas exquisitas paginas de la historia mundial.
Sin embargo, todos sus movimientos estaban siendo observados sigilosamente por un pequeño escuadrón de reconocimiento de siete atractivas sea ponis, moviendo sus aletas de sirena sensualmente mientras se encontraban nadando en sus heladas aguas oscuras que su especie subacuatica dominaban durante milenios antes de que Equestria pudiese ser fundada. Después de contemplar con detenimiento su extraordinario poderío bélico, su comandante había nadado rápidamente hasta un radiotransmisor a prueba de agua, mientras sus compañeras terminaron siguiéndola detrás suyo. Colocándose en sus oídos unos auriculares azules, mientras buscaba concentrada una estación de radio nocturna.
—¿Con la 232. Compañía de Transmisiones de la Guardia Fantasma de Târgoviște? —aquella comandante termino perdiendo momentáneamente su señal, aunque termino recuperándola rápidamente mientras trabajaba en aumentar su frecuencia—. !Necesito que le entreguen este mensaje inmediatamente a su Teniente Coronel Danziger! ¡Ahora se esta acercando una armada aparentemente invencible a Canterlot!
Ponyville
Horas antes de comenzar sus enfrentamientos en las verdosas llanuras que rodeaban esa gigantesca montaña; en donde se encontraba Canterlot… En el pueblo de Ponyville, se encontraba casi desierto en ese momento, encontrándose anteriormente una pequeña guarnición de la Guardia Real de Equestria que termino marchándose inmediatamente con casi todos sus habitantes; quienes estaban huyendo luego de que recibieron noticias que esa Repubblica Sociale Notturna di Târgoviște estaría invadiendo agresivamente sus pacíficos territorios. Solamente quedaban en Ponyville algunos habitantes equestrianos quienes se negaron a abandonar todos sus establecimientos comerciales; que temerosos, se estaban refugiando en sus hogares, sabiendo que las legiones nocturnas ocuparían de un momento a otro su pueblito, y recordando sus tristes acontecimientos en Trottinham hace unos ocho años atrás, tenían mucho miedo. Pero no querían, no podían abandonar esas casas de comercio, aquellas propiedades que representaban su fruto de tantos años de trabajo duro, de economías y privaciones; y permanecían allí, fiados en la esperanza de que los nocturnos sabían respetar su carácter de civiles neutrales.
Los zeppelines de guerra no demoraron en aparecerse en todo el Reino de Equestria, invadiendo demasiadas ciudades equestrianas como estaba planificado en la Operación Ode to Joy. Desembarcando sus primeras columnas de nocturnos en sus llanuras, junto con sus artillerías pesadas ubicándose alrededor de Canterlot; además de sus divisiones blindadas que esperaban pacientemente una ofensiva que termino fracasando. Sus once zeppelines de guerra destinados para invadir Ponyville sobrevolaron para descender en posiciones estratégicas sus batallones de esos temidas Guastatori d´assalto de la Guardia Fantasma en paracaídas, invadiendo inmediatamente las desiertas calles mientras otros estaban ocupando los cuarteles de la Guardia Real situado a unas pocas distancias, que desde hace algunas horas antes habían abandonado su pequeña guarnición como había ordenado su Princesa Cadence.
Unos nueve minutos después de su conquista, el siniestro Teniente Coronel Danziger, junto a Hypnosia a bordo de su inmenso zeppelín de guerra personal LZ-120 Bodensee. Aterrizaron en un espacio abierto para reunirse con el Capitan RedBlood, quien estaba esperándolo sumamente aburrido con un pelotón de la Guastatori d´assalto; impaciente por cobrarse esa dulce venganza contra Applejack en Sweet Apple Acres por quemarlo dentro de ese Sturmpanzerwagen A7V en Târgoviște. Decidiendo caminar con su hijita, en vez de abordar su elegante carroza gótica nocturna que tenían a su disposición, para contemplar sus hermosas edificaciones que tanto había leído en sus libros en Târgoviște durante sus buenos años como estudiante en la Escuela de Suboficiales, admirando esas elegantes terrazas morescas, y sus floridos jardincillos cerrados por esas macizas verjas de hierro dorado, daban al conjunto aquel aire fantástico, encantador, y tan grandioso, que sinceramente era lamentable que todo terminaría siendo destruido, en cuando ellos establecieran sobre sus cenizas la Nueva Republica Lunar de Equestria. La naturaleza y su arte rivalizaban en belleza y magnificencia a sus atónitos ojos azules grisáceos, quien marchaba dueño y señor de aquella inmensa alhambra equestriana; que nada tenia que envidiar a Târgoviște, que poseía su hermosa arquitectura gótica nocturna. El Teniente Coronel Danziger sentía saltar en su animo toda alegría del afortunado vencedor, quien había conseguido finalmente plantar ese férreo casco sobre el trémulo cuello del odiado hermano diurno. Pero el tiempo urgía: la hora de su vengadora cólera estaba próxima, y antes de aquella sonara, era necesario reposarse del cansancio y establecerse para así, comandar a todas sus divisiones nocturnas como el Comandante dell'esercito notturno di Occupazione.
Instalándose cómodamente como un conquistador en el ayuntamiento de Ponyville, y disfrutando cínicamente como en esos momentos estaría gobernando temporalmente un inmenso territorio equestriano que crecería mientras continuasen todas sus conquistas. Había empezado inmediatamente un proceso de decoración nocturna, deshaciéndose de todos esos estandartes de Equestria para reemplazarlos por una enorme bandera negra nocturna de Târgoviște, con su símbolo del Ordinului Dragonului de color rojo carmesí, que estaba flameando imponentemente en el ayuntamiento. No tardaron en aparecer en distintos sectores de Ponyville esas inmensas columnas de humo oscuro que anunciaban incendios provocados por los Guastatori d´assalto; como estuvo previsto mucho antes de comenzar su Operación Ode to Joy, mientras todos viajaban en sus inmensos zeppelines de guerra. Abriendo suavemente esas elegantes puertas del balcón, mientras que estaba siendo acompañado por la pequeña Hypnosia; quien estaba observando con esa mirada inocente como Ponyville estaba convirtiéndose en un horrendo teatro de rapiña, de una orgía de sangre y ruinas: una verdadera caldera del infierno.
—Los sementales siendo acribillados en las paredes… Las yeguas siendo violadas sin distinciones, hasta asegurarles su embarazo indeseado… Los bebes siendo pisoteados… Los ancianos siendo ahorcados en todos los árboles —murmuraba Danziger con su leve sonrisa siniestra, mientras el monóculo en su ojo derecho estaba brillando intensamente con las llamas creciendo rápidamente—. Estas son las nostálgicas fantasías que siempre hemos deseado cumplir contra los diurnos, quienes habían exiliado despiadadamente a sus hermanos nocturnos sin que les importara siquiera su futuro incierto en tierras desconocidas... Esperaron ingenuamente que nosotros pereciésemos trágicamente en los territorios considerados altamente peligrosos para cualquier especie. ¡Pero terminamos sobreviviendo, fundando nuestras prosperas civilizaciones y preparándonos durante un milenio en secreto para nuestro inmarcesible momento de gloria!... ¿Entiendes nuestros deseos de venganza, mi pequeña Hypnosia?.
Hypnosia simplemente estaba observando detenidamente como se desencadenaba sin interrupciones, el Infierno de Dante en Ponyville ante su inocente presencia. Dando una pequeña sonrisa mientras observaba adorablemente al Teniente Coronel Danziger.
—Entiendo perfectamente, Papá…
Grandes y pequeños grupos de soldados nocturnos muy bien armados y en desorden, se diseminaron en un momento para reclamar Ponyville como premio de sus esfuerzos; galopando muy salvajemente a sus pulperías, a sus tiendas y a sus almacenes. Mientras, que otros soldados nocturnos estaban haciendo saltar á tiros todas las cerraduras de las puertas. Invadiéndoles sus propiedades privadas, y recorriendo rápidamente de arriba hacia abajo en busca de suculentos botines; si encontraban resistencia, lo mataban; y si el aspecto general de las habitaciones era tan pobre y mezquino, solamente daban fuego utilizando sus novedosas lanzallamas que portaban algunos soldados y se marchaban... Si por el contrario anunciaban suculentas riquezas y opulencia, las cosas cambiaban de aspecto: escudriñando en todos los rincones, registrándose todos sus muebles, poniendo todo en un horrendo desorden. Se apoderaban de todos sus pequeños objetos preciosos, y de las más ricas telas que encontraban, haciéndose cada uno a toda prisa el respectivo paquete personal en donde cargarían sus botines saqueados.
En seguida a la dispensa y a las bodegas; saliendo cargados estos soldados nocturnos de comestibles, de refinados vinos y de licores, acorrían todos a esos dorados salones de las haciendas mas acomodadas de Ponyville, en donde comenzarían inmediatamente su infernal barahunda que se pueda imaginar. Quien echado en sus hermosos sillones o en los muebles divanes del mas fino damarco, quien sentado o tan extendido cómodamente sobre esas aterciopeladas alfombras de Arabia Sentada; se comía, se bebía, se cantaba, mientras otros nocturnos se divertían en tocar alocadamente las teclas de los pianos, en romper los cuadros, en destrozar los muebles, en dar fuego en uno ó más extremos de la hacienda, para que tuviese tiempo de crecer y tomar incremento, mientras ellos estaban en los salones divirtiéndose en su jarana. Entretanto los vinos generosos, y los deliciosos licores escogidos de los cuales sus ricas bodegas estaban muy bien provistas, producían su efecto en esos soldados nocturnos; y crecía alarmantemente la orgía y el bacanal.
El temido soldado nocturno de Târgoviște, al cual no frenaba ya la disciplina militar, estaba dando cada vez más rienda suelta á su estúpida brutalidad y a la ferocidad de su carácter; y comenzaron inmediatamente las disputas entre camaradas, las querellas, las riñas: de aquí casco al Corvo o a su ballesta-ametralladora; y a degollarse brutalmente, a matarse entre camaradas, hasta que esas primeras llamas del incendio, penetrando en los salones dorados, no los echasen de allí. Todos los muertos, los heridos, aquellos cuya embriaguez era completa, eran presa de las llamas ardientes, mientras los otros salían á continuar su disputa en las calles de Ponyville, donde se oían numerosos disparos como si estuviera dándose una impresionante batalla, o a forzar nuevas puertas y a comenzar de nuevo su jarana en otras casas. Estas escenas estaban dándose en todos los pueblos y ciudades equestrianas, cumpliendo esos soldados nocturnos sus siniestras fantasías, que era producto de un milenio de adoctrinamiento vengativa contra sus hermanos diurnos.
Cientos de yeguas diurnas completamente indefensas ante esos despiadados soldados nocturnos, terminaron siendo violadas salvajemente en cada pueblo o ciudad invadida; cumpliendo las agresivas ordenes impuestas por su Conde Mefistófeles apenas pusieran sus oscuros cascos en territorio equestriano. En las calles de Ponyville, estaban dándose escenas desagradables de madres huyendo con sus potrillas; mientras eran perseguidas por escuadrones de soldados nocturnos de los Guastatori d´assalto de la temida Guardia Fantasma, siendo atrapadas en su mayoría para ser brutalmente violadas en horrendas orgías contra las paredes o dentro de esos hogares desalojados mientras se incendiaban. No importaba demasiado si esas diurnas eran potrillas, jóvenes o adultas, todas estaban consideradas ante sus ojos dorados como esclavas sexuales que debían ser preñadas con su semilla nocturna, tomándolas como sus trofeos sin sentir misericordia mientras estos escuchaban sus desgarradores lamentos.
Algunos soldados nocturnos se formaban en una fila delante de un grupo de yeguas que estaban contra la pared del ayuntamiento; escogiendo tranquilamente a la hembra, para terminar arrastrándolas agresivamente tomándoles de sus melenas, y desahogarse cuantas veces quisieran con sus intimidades hasta que esas indefensas esclavas sexuales estuviesen inconcientes con sus vientres llenos de esperma nocturna. Un Sargento de las Guastatori d´assalto, estaba tocando de manera elegante un piano en medio de una calle el English Suite No 2 in A minor BWV 807 de Johann Sebastian Bach, mientras que iba dándose esas horribles escenas de violaciones a su alrededor, ignorando completamente todos los gritos de misericordia mezclados con las carcajadas de sus soldados nocturnos que se encontraban a su mando… Pero, uno de sus subordinados nocturnos que estaba completamente borracho, se acerco lentamente mientras arrastraba sin delicadeza en el suelo a una pequeña moribunda, que derramaba sangre desde su intimidad desgarrada hace unos minutos después de ser capturada.
—D-Disculpeme, mi sargento… ¿Esa bonita pieza musical es de Mozart? —pregunto con un tono que denotaba su borrachera.
—¡No es Mozart, borracho ignorante! ¡Es Johann Sebastian Bach! —respondio sumamente ofendido otro soldado nocturno, quien empuñaba su arcabuz tanegashima.
Los dos soldados nocturnos se quedaron escuchando silenciosamente al pianista, que continuaba tocando su hermosa pieza musical en medio de esa orgía infernal. Mientras, algunos soldados nocturnos estaban disfrutando en quemar cobardemente a los pobres ancianos; vertiéndoles licores inflamables en sus cuerpos frágiles para luego prenderles fuego usando cerillos encendidos, divirtiéndose entre bestiales carcajadas mientras que observaban como se estaban retorciéndose en las llamas, hasta que sus gritos de agonía terminaban silenciándose para siempre. Otros, simplemente no encontraban una mejor diversión en aquel horrenda medianoche de genocidios que estar clavándoles bayonetas en los vientres de las embarazadas diurnas, levantando esa ballesta-ametralladora para arrancarles con salvajismo a sus bebes empalados entre carcajadas divertidas en frente de sus maridos moribundos; quienes se encontraban llorando desconsoladamente como unos potrillos… Los sementales tomados como prisioneros pronto eran ejecutados en el paredón, siendo brutalmente ametrallados para que sus cadáveres fuesen empalados en los alrededores de Ponyville; cumpliendo todas las promesas apocalípticas que anuncio su Conde Mefistófeles, cuando sus escuadrones suicidas se apoderaron de las estaciones de radio en Equestria hace unos meses atrás.
Diamond Tiara se encontraba galopando desesperadamente en unas calles desoladas de Ponyville, mientras estaba escapándose del escuadrón de cazadores de las Guastatori d´assalto; quienes estuvieron persiguiéndola incansablemente desde su lujosa residencia durante cuarenta minutos, donde termino siendo descubierta por unos treinta soldados nocturnos mientras estaban incendiándole la acomodada hacienda con bencina durante su desenfrenada borrachera. Ella estaba completamente desorientada, buscando donde esconderse mientras presenciaba horrorizada estas escenas traumatizantes que estaban sufriendo sus compatriotas en cada esquina. Evitando ser encontrada por los poderosos reflectores de los zeppelines de guerra, quienes se encontraban sobrevolando Ponyville, buscando fugitivos equestrianos mientras apoyaban a los escuadrones de cazadores que estaban rastreando ciudadanos diurnos como lobos hambrientos en todas las calles.
Pero, ¿Por qué una pequeña ricachona como Diamond Tiara se encontraba en aquel teatro infernal de nocturnas orgías, cuando todos esos acomodados fueron los primeros quienes abandonaron rápidamente Ponyville antes de iniciar la Operación Ode to Joy?. Podemos encontrar su respuesta horas antes, cuando sus padres adinerados abordaron una vieja locomotora que estaría llevándolos a Yanhoover; en donde tenían una cabaña que anteriormente usaron para disfrutar las vacaciones de verano, pensando refugiarse apartados de esas masacres hasta que el conflicto armado se calmara definitivamente… Se sintieron atemorizados apenas escucharon esas historias horribles sobre Trottinham cuando esos zeppelines de guerra de Târgoviște invadieron su espacio aéreo hace varios años, pensando ingenuamente que se encontrarían a salvo de estos futuros excesos de la soldadesca nocturna en Ponyville, ahora que se estaban apartando de su pueblo natal… Pero, su locomotora se había encontrado desafortunadamente en su recorrido con cinco zeppelines de guerra; quienes avanzaban a toda maquina en ese preciso momento hacia Los Pegasus. Que apenas fueron descubiertos por sus reflectores, recibieron esa docena de bombas incendiarias que explosionaron sobre los vagones; provocando rápidamente su incontrolable incendio en ellas, mientras los pasajeros equestrianos estaban saltando desesperadamente con su locomotora avanzando desenfrenadamente. Los zeppelines de guerra dispararon a discreción todas sus artillerías pesadas, consiguiendo descarrilarlo inmediatamente con uno de sus destructivos proyectiles. Acribillando despiadadamente a los sobrevivientes quienes se atreviesen a escapar con esas ametralladoras Nordenfelt, mientras estaban iluminándolos intensamente con todos sus reflectores encendidos.
La pequeña Diamond Tiara afortunadamente había conseguido sobrevivir junto con su manipuladora y autoritaria madre, Spoiled Rich. Apartándose de esta masacre para esconderse detrás de unos arbustos, mientras se lamentaron en silencio por Filthy Rich; quien había sido acribillado brutalmente por las ametralladoras Nordenfelt durante esa desafortunada escapatoria de los zeppelines de guerra, que estaban sobrevolando sobre sus cabezas sin ser descubiertas por sus reflectores. Cuando se apartaron en dirección a Los Pegasus como estaba planificado; dejando atrás a docenas de cadáveres mientras la destruida locomotora se estaba incendiando descontroladamente, ambas regresaron sin apresurarse hacia su residencia privada en Ponyville. Aunque desafortunadamente, esa escuadra de once zeppelines de guerra terminaron invadiendo su pueblo natal, regando miles de comandos nocturnos descendiendo en paracaídas en diferentes direcciones, sin considerarse una excepción cuando desde las ventanas observaron temerosas el nutrido escuadrón de soldados nocturnos quienes se acercaron con sus ballestas-ametralladoras hacia su acomodada hacienda para celebrar tempranamente su gloriosa victoria. Todas sus pertenencias fueron saqueadas o destruidas; mientras escuchaban su jarana salvaje en sus habitaciones bebiéndoles sedientos sus refinados licores extraídos de las bóvedas, Que repentinamente, ambas fueron descubiertas dentro de su ropero donde guardaban los abrigos, escabulléndose desesperadamente mientras eran cazadas en sus pasillos por docenas de embrutecidos soldados nocturnos, que estaban deseosos de desahogarse con sus intimidades. En la persecución solamente atraparon a Spoiled Rich, mientras que la pequeña Diamond Tiara había conseguido escaparse de sus oscuros cascos nocturnos: y entre lagrimas ella estaba escuchando a su madre gritándole que continuara galopando sin mirar hacia atrás, perdiéndose en la oscuridad mientras un escuadrón de cazadores de las Guastatori d´assalto estaba siguiéndole sus rastros.
Entrando equivocadamente en un callejón sin salida, mientras escuchaba nerviosa al escuadrón de cazadores acercándose rápidamente hacia su ubicación. De repente, sintió un escalofríos apenas sus encantadores ojos azules grisáceos observaban atemorizada, a un pequeño potrillo nocturno quien estaba parado en la entrada de ese callejón oscuro; empuñando su cuchillo corvo "historiado", que lleva incrustado en la hoja sus grabados con "árboles de la muerte", contabilizando el número de muertos en su arma blanca. No tenia ninguna escapatoria, apoyándose contra una pared mientras el pequeño nocturno estaba acercándose lentamente con sus ojos dorados brillando intensamente, parándose en frente suyo mientras estaba observando a su prisionera temblando muerta de miedo, contemplando detenidamente a la pequeña terrestre diurna durante unos ocho minutos sin decirse siquiera una sola palabra entre ellos.
El pequeño potrillo era un unicornio nocturno de ojos dorados como unas pepitas de oro, de sedosos cabellos negros con unas dos líneas púrpuras, mientras que su cuero era gris oscuro como todos los de su enigmática especie nocturna. Su elegante uniforme era una camisa negra con una corrida de botones de huesos de dragón blancos auténticos, y portando sobre su cabeza un pintoresco sombrero Fez negro; con una brillante insignia de aluminio del Fascio Littorio cocida en su frontal. Tenia en su cinturón una especie de funda especial de cuero negro, elaborada artesanalmente a medida para su bien afilado cuchillo Corvo empuñado firmemente en su pequeño casco derecho. Que como el ultimo objeto en su equipamiento era su hermosa caramañola circular de 1,5 litros provista de dos hojales para la correa terciada al hombro izquierdo; y como pieza especial adosada a ella, tenia una taza estampada de acero para el café. En ambos flancos tenia una torre blanca de ajedrez como una Cutie Mark; siendo su talento especial este entretenimiento intelectual de estrategia.
Quedándose inmovilizado, mientras que sus ojos dorados observaban detenidamente a Diamond Tiara; quien se encontraba recostada muerta de miedo contra la pared, con sus cristalinas lagrimas descendiendo lentamente en sus tiernas mejillas rosadas pastel. Como un Avanguardisti de la Opera Nazionale Balilla; una organización juvenil para la preparación bélica e ideológica de los futuros soldados de la maldita Guardia Fantasma de Târgoviște, debería estar obedeciendo sus ordenes de entregarla a sus superiores, sin importarle demasiado si se trataba de una asquerosa potrilla diurna… Pero por dentro, estaba sintiendo una prohibida compasión de entregársela a la Guastatori d´assalto; que se encontraba sumamente consiente que incumpliría gravemente un montón de normas de Târgoviște si estaba atreviéndose a pensar siquiera en perdonarle su miserable vida. Mientras estaba observándola silenciosamente, recordaba todas esas historias sobre sus enemigos diurnos que siempre estuvieron contándole desde su pequeña infancia, siendo estas criaturas de la Gran Puta del Sol unos desagradables monstruos que simplemente merecían ser masacrados siendo de corazones corrompidos. Además de ser traicioneros incluso con sus propios hermanos nocturnos para despojarle de todas y cada una de sus propiedades, para exiliarlos sin misericordia en desconocidos territorios hostiles. Todos los diurnos eran una siniestra encarnación de todas las cosas desagradables del mundo, pero estaba sintiéndose bastante confundido con esa encantadora potrilla diurna que se encontraba ante sus pequeños cascos nocturnos; porque sinceramente era diferente a la propaganda que siempre estuvieron concienciándole el Ministero della Cultura Popolare di Târgoviște en sus pequeñas mentes inocentes.
—Nascondersi, giornata —murmuro el pequeño nocturno en ese idioma italiano, que su prisionera levanto su mirada un poco confundida.
—U-Uhmm, no comprendo que quieres decirme —dijo Diamond Tiara, limpiándose delicadamente sus lagrimas.
—¡Dije que te escondieras, diurna! —exclamo su captor, enfundando rápidamente el cuchillo corvo.
Levantándola fácilmente con un aura mágica azul verdoso; mientras Diamond Tiara se encontraba aun confundida que ese pequeño nocturno estuviera ayudándola. En eso, termino siendo escondida inmediatamente dentro de un apestoso contenedor de basura, sintiendo mucha repulsión que una potrilla de la alta sociedad como ella estuviera entre esas asquerosidades. Conteniendo esos enormes deseos de vomitar con ese desagradable aroma entrando en sus delicados pulmones, termino moviéndose entre todas esas bolsas de basura para observar silenciosamente como este potrillo nocturno se encontraba con un escuadrón de veintisiete soldados nocturnos de las Guastatori d´assalto, saludándoles con su casco derecho levantado entusiasmadamente mientras se paraba firmemente con respeto ante sus superiores.
—¡Viva il Conte Mefistofele! —exclamo el potrillo con fanatismo, mientras su saludo era respondido por un Sottotenente.
—No esperaba encontrarme con un Avanguardisti —murmuro seriamente un pegaso nocturno, mientras observaba hacia todas partes—. Como sea, estamos buscando a una asquerosa potrilla diurna, que posiblemente esta escondida en este sector…
—¿Una potrilla diurna?. No he encontrado a ninguna en estas calles, mi Sottotenente —contesto con inocencia el pequeño nocturno—. He revisado minuciosamente todas las propiedades de este sector, pero solamente he encontrado sus pertenencias y algunas de sus mascotas.
El pegaso nocturno estuvo mirando sospechosamente sus inocentes ojos dorados, que estaba sintiendo una pequeña corazonada que esa potrilla continuaba escondida en este sector. Pero finalmente termino creyéndole sus palabras al pequeño Avanguardisti, con solamente reconocer sus torres blancas de ajedrez grabadas en sus flancos. Retirándose inmediatamente con el nutrido escuadrón de cazadores quienes continuaron rastreando diurnos, mientras que ese pequeño nocturno esperaba pacientemente que esos soldados desaparecieran completamente, mientras Diamond Tiara estaba saliendo velozmente de ese contenedor de basura; sintiéndose asquerosa con toda esa suciedad en su cuerpecito que estaba impregnándole un aroma desagradable.
—Hay un montón de escondites higiénicos en este callejón, ¡¿y debías meterme en un contenedor de basura sin mi consentimiento?! —exclamaba Diamond Tiara indignada; quitándose de su cabeza una cáscara de plátano.
—¡Deberías agradecerme siquiera porque termine negándome en entregarte a todos esos cazadores nocturnos, Giornata! ¿Tienes idea de cuantas infracciones gravísimas he incumplido por ayudarte? —pregunto el potrillo nocturno con molestia.
—¿Podrías dejar de decirme Giornata, tonto? ¡Mi nombre es Diamond Dazzle Tiara! —exclamo con un poco de arrogancia, aunque termino suavizando su comportamiento, haciéndole una pequeña pregunta que estaba rondándole por su cabeza—. ¿Porqué me ayudaste?.
—Ni siquiera tengo una respuesta concreta para esa pregunta —confeso el nocturno, dándole una pequeña sonrisa—. Mucho gusto en conocerte, Diamond Dazzle Tiara. Mi nombre es Morgoth.
Repentinamente, una estruendosa explosión termino interrumpiéndoles su momento, experimentando un estremecimiento inmenso en todo Ponyville que muchos supusieron que estaba ocurriendo un violento terremoto. Muchos soldados nocturnos se detuvieron momentáneamente en sus fechorías; observando enmudecidos como a varios kilómetros en las llanuras cerca de Canterlot, una pequeña colina se encontraba bombardeada por brillantes destellos de color oro claro. El Avanguardisti Morgoth se teletransporto junto con Diamond Tiara, quienes ambos terminaron en el techo de una pequeña residencia y pudieron contemplar perfectamente los bombardeos, mientras estaban sintiendo varios movimientos sismológicos que estaban agrietando todas las paredes de las edificaciones.
—¿Q-Que esta sucediendo? ¿Porque nos encontramos en este techo? —pregunto con temor Diamond Tiara, aferrandose firmemente a una chimenea.
—Nunca me imagine que estarian luchando… —murmuro Morgoth con fascinación, sonriendo emocionadamente mientras sus ojos dorados brillaban ante estos destellos—. ¡Mi Conde Mefistófeles se esta enfrentando contra la Gran Puta del Sol!.
—¡N-No insultes de esa manera a mi Princesa Celestia! —exclamaba Diamond Tiara ofendida—. ¡Ella es una poderosa alicorn que nunca será derrotada por un nocturno!.
—¡Pues eso estará cambiando en unos momentos cuando sea derrotada por el Conde Mefistofeles! —sonrió Morgoth con arrogancia—. ¡El Conde Mefistófeles es invencible, nunca se humillara ante su Gran Puta del Sol!... Desde esta noche eterna, los nocturnos serán quienes escriban la historia.
Llanuras de Canterlot
En una pequeña colina verdosa en donde se encontraba detrás de las líneas enemigas nocturnas; quienes seguían enfrentándose encarnizadamente contra esas atrincheradas legiones equestrianas en la montaña de Canterlot. Un enfrentamiento sin precedentes se estaba concretando en su cima, chocando enfurecidamente el hacha ancestral Aettarylia de la Princesa Celestia, contra la Naginata ancestral del Conde Mefistófeles; que estaba defendiéndose desesperadamente mientras estaba retrocediendo ante sus ofensivas. Sus expectativas en un enfrentamiento contra la Monarca del Sol sin utilización de hechizos mágicos terminaron decepcionándolo apenas había cometido la equivocación de que un combate con armas estaría brindándole una inmensa ventaja en su arrogancia estupida por sus habilidades de Naginatajutsu; habiendo subestimado a su contrincante quien se estaba moviendo velozmente con ese pesado armamento. Su elegante traje negro estaba quemado un 60%, mientras que su capa de terciopelo negra reversible con rojo carmesí se encontraba carcomida, después de contener un hechizo potente que estuvo "a punto" de exterminarlo de Equestria…
Una hora antes.
La Princesa Celestia se encontraba en frente del Conde Mefistófeles observándolo en silencio, mientras docenas de enormes zeppelines de guerra estaban sobrevolando sobre sus cabezas en dirección hacia la inmensa montaña de Canterlot que se preparaba para una sangrienta defensa contra todos sus ejércitos nocturnos que estaban sitiándolos. La Monarca del Sol se había acercado lentamente mientras que desprendía el aura dorada que estaba calcinando cualquier naturaleza donde sus cascos pisaran de forma elegante en su manera de caminar, mientras se estaba cruzando miradas con el Gran Arquitecto de Târgoviște; quien continuaba manteniéndose en su lugar, escuchándose solamente la capa de terciopelo reversible flageando como una oscura bandera ante esa brisa helada nocturna. Sus escalofriantes ojos dorados estaba estudiando detenidamente a su odiada enemiga, sintiendo inexplicablemente como sus rodillas estaban temblando suavemente, intentando controlar el desagradable nerviosismo que estaba revolviéndole el estomago, tragando un poco de saliva mientras que la Princesa Celestia se detenía a una distancia cercana. Sus ojos estaban observándose con un profunda odio entre ambos, escuchando esos ruidosos movimientos de numerosas tropas nocturnas que estaban acompañando a sus indestructibles maquinas de guerra,
—¡Princesa Celestia, nuevamente nos encontramos frente a frente! —exclamo con su característica sonrisa arrogante el Conde Mefistófeles; tomando una postura arrogante mientras sus subordinados empuñaban sus sables Chatellerault M.1839 temblorosos—. Es imposible ahora detener nuestro destino incuestionable, el Nuevo Orden Mundial es inminente en este momento... Creare prodigios en el cielo y en la tierra: sangre, fuego y columnas de humo. El sol de los diurnos finalmente se convertirá en tinieblas, y nuestra luna llena se ensangrentara por toda una eternidad.
—No eres diferente a otros seres malignos quienes han amenazado nuestra armonía, Conde Mefistófeles —dijo Celestia seriamente, aumentando su aura dorada brillante—. Muchos han intentado cumplir sus oscuras intenciones, pero fracasaron… Incluso, esa Nightmare Moon que intento derrocarme, termino siendo desterrada por los Elementos de la Armonía.
—Esos preciados Elementos de la Armonía no detendrán una invasión masiva —dijo Mefistófeles, con una cierta seguridad de si mismo—. Tengo entendido que Appejack se encuentra corrompida con pensamientos prohibidos de venganza… La representante de la Honestidad, deseando liberar sus instintos homicidas contra nosotros.
—¡Eres un monstruo sin corazón! —exclamo Celestia enfurecida mientras su cuerno estaba recibiendo un aumento de energia magica—. Esta prohibido en mis principios… Pero haré una excepción contigo, te provocare un sufrimiento muy agonizante por cada inocente asesinado en la Masacre de Trottingham.
La sonrisa arrogante de Mefistófeles termino borrándose inmediatamente cuando un poderoso hechizo oro claro se estaba aproximando con una velocidad increíble hasta su posición, contrarrestándolo inmediatamente con un hechizo escarlata vivida usando sus reservas de energía mágica negra al máximo; chocando estruendosamente mientras que ambos se encontraban manteniendo su equilibrio empujando sus disparos mortales. La Princesa Celestia estaba usando un 60% de su energía mágica en ese ataque, agregando sin problema un 10% para aumentar de tamaño su esfera mágica que estaba creándose con el choque de ambos hechizos. Acercándose para desestabilizarse cerca del rostro de Mefistófeles que estaba recurriendo a esas ultimas reservas mágicas desesperadamente, provocando una enorme explosión ensordecedora que termino empujando por los aires a docenas de soldados nocturnos de la Guardia Fantasma, observándose a kilómetros el destello brillante que estuvo iluminando por pocos momentos la tenebrosa oscuridad de Mefistófeles que estaba cubriendo Equestria con esa Luna Ensangrentada; apagándose suavemente para apreciarse un inmenso cráter provocado por ambos contrincantes. La Monarca del Sol estaba tranquilamente en su posición actual, desapareciendo el escudo esférico que estaba protegiéndola de esa explosión; como también de la onda expansiva, observando con desprecio como el Conde Mefistófeles se encontraba en el suelo aun con signos vitales, levantándose sumamente aturdido mientras que su refinadas vestimentas estaban humeando descontroladamente; aunque lamentaba mas su capa reversible que estaba carcomida gracias a esta explosión. En esos temibles ojos dorados se podía notar un odio profundo, mientras que apretaba sus escalofriantes dientes puntiagudos por su inmensa rabia que estaba flameando en su corazón nocturno. Aunque esa expresión fue cambiando apenas la Princesa Celestia estaba elevándose con elegancia mientras que su cuerno estaba cargándose nuevamente con energía mágica, teletransportandose cuando una lluvia de esferas doradas estaban cayendo en su dirección; recibiendo esa colina un infernal bombardeo que los soldados nocturnos que sobrevivieron fueron eliminados al encontrarse vulnerables ante su potencial. Los unicornios nocturnos que custodiaban al Príncipe Shining Armor se retiraron inmediatamente de la línea de fuego, mientras que Mefistófeles estaba esquivando desesperadamente sus ataques con teletransportaciones, aunque estaba cansándose a medida que estaba perdiendo energía mágica; que termino siendo alcanzado por una esfera dorada sin tener siquiera una pequeña oportunidad de protegerse con un escudo. Gritando desgarradoramente mientras que su pata izquierda termino recibiendo quemaduras de cuarto grado, sufriendo horribles daños en su cuero que se había carbonizado; observándose los huesos que cambiaron de un color amarillo mostaza, siendo su daño nervioso prácticamente sustancial.
La Princesa Celestia había interrumpido sus ofensivas; descendiendo elegantemente mientras dibujaba en el rostro una pequeña sonrisa burlona cuando apreciaba a simple vista sus horribles quemaduras causadas en el Conde Mefistófeles. Que inevitablemente no pudo contener una fuerte carcajada, mientras disfrutaba como su enemigo nocturno se encontraba sanando desesperadamente las quemaduras con sus hechizos curatorios; temiendo a una amputación de su extremidad izquierda por un aumento de la necrosis.
—El Conde Mefistofeles… Libertador de los nocturnos oprimidos, Gran Arquitecto de Târgoviște, Primogenito de la Noche, Guardián de la Naturaleza, Caballero Nocturno de Nightmare Moon—decia Celestia con un tono irónico mientras se acercaba al nocturno que estaba trabajando en las curaciones, terminando por escupir con desprecio hacia el suelo—. Solo eres un nocturno cobarde, que siento que estoy perdiendo mi tiempo contigo con este enfrentamiento desilusionante.
—¡E-En serio eres insignificante como guerrera, que deshonras a tus ancestros…! Ni siquiera eres honorable para enfrentarte a mi en un combate sin usar hechizos mágicos —exclamo Mefistofeles con furia, invocando rápidamente la Naginata después de curar sus quemaduras de cuarto grado un 50%—. ¡Demuéstrame que corre por tus venas esa sangre guerrera de tu padre! ¡Si me derrotas, te prometo solemnemente que retirare las fuerzas nocturnas de Equestria y me entregare pacíficamente para que ustedes decidan mi destino!.
—¡Yo no necesito utilizar hechizos mágicos para exterminar a un nocturno genocida cobarde! —contesto Celestia orgullosa, empuñando su gran hacha de guerra Aettarylja.
—¡¿Entonces que esperas, Gran Puta del Sol?! —grito Mefistófeles desafiantemente, poniéndose en guardia mientras esperaba su primer movimiento—. ¡Te demostrare que los nocturnos somos superiores racialmente ante todas las criaturas de este mundo! ¡Soy un maestro de la Naginatajutsu gracias a mi madre, la Sacerdotisa Magnolia!
¡No estaba muerto, andaba de parranda! XD. Bueno, muchos se preguntaran donde estaba este desgraciado, si estaba muerto, en estado vegetal en un hospital, o durmiendo en un estado demacrado en algun lugar, al haberse convertido en un apostador drogadicto alcoholico... No me paso nada de eso, sino que me demore un año de mierda en tener un nuevo computador, ya que el anterior se me habia descompuesto como habia anunciado (nunca se reparo la wea e_e), tambien por razones de trabajo, entre otras cosas que me chuparon plata y que me hicieron demorar en la compra de mi nuevo notebook... ¡Pero en fin! Finalmente he regresado al vecindario, para reiniciar mi amado fanfic que ha estado apagado durante un largo tiempo.
Como han visto, la Batalla de Canterlot sigue en su curso, con las legiones nocturnas del Conde Mefistofeles desatando el infierno mientras que este se enfrenta a Celestia (enfrentamiento que continuara en el proximo capitulo), pero el Reino de Equestria tendra otra amenaza que desea acabar con ambos contrincantes: las legiones nocturnas de ECLIPSE, comandados por el Monsieur Valkane. ¿Podra Equestria salvarse de estas dos tormentas que desean su destruccion?.
Por cierto, no olviden pasarse por los trabajos de mi buen amigo Mond Dunkel: Talento para la Guerra y La Ultima Aprendiz de Luna, que pertenece a nuestro universo Requiem Equestria.
Y tambien, no olviden en dejar su reviews, ya que es una inspiracion para continuar :)
Arrivederci! (esta vez, actualizare lo mas rapido posible sin mas contratiempos).
