Durante el viaje hacia Albion, JISG se encontraba en el puente del barco, serio y concentrado en su dirección. Toda la tripulación que pertenecía al barco que iba a atacar el castillo de Tristain obedecía al chico de cabello negro, rojo y plateado, como agradecimiento de perdonarles la vida.

Uno de ellos se acercó a JISG y se puso a su lado.

-"Señor, quisiera preguntarle algo personalmente"-le pide el tripulante.

-"Adelante"-le responde JISG benevolentemente.

-"¿Por qué perdonó nuestra vida?"-le pregunta profundamente el mismo.

-"Porque sé que no es su intención atacarnos así. Solo seguían órdenes por su patria y por su rey. Yo sé muy bien que cada hombre presente en este barco trata de vivir pacíficamente, pero su patria, o el mismo rey no se lo permite"-le explica JISG.

Algunos de los tripulantes que trabajaban cargando los barriles de sake y otros objetos que usualmente se ven en los barcos lo oyeron y se inspiraron más y más en hacer su trabajo.

-"Es un gran honor poder tener a un capitán como usted en el barco"-le elogia otro de los tripulantes, que cargaba un barril de sake.

-"Para mí también, es un placer saber que ustedes me apoyan para salir adelante y permitirme proteger a mis seres queridos"-les regresa JISG-"No se preocupen, una vez que pueda discutir con el rey, cambiaré el modo de vivir, haciendo que se cree paz en Halkeginia por un gran futuro". Siguieron con su rumbo.

Mientras tanto, en el barco de Tristain donde se encontraban Saito, Wales, Julio, Serenity, Louise y Tiffania, acompañados por soldados que formaban parte de la milicia de Tristain:

-"¿Creen que esté bien?"-se pregunta Saito.

-"Confiemos en Iván-san"-dice Serenity-"Él ha salido invicto a pesar de todos los golpes que ha recibido".

-"Serenity tiene razón"-le apoya Julio-"Él sabe luchar sin importar el número de oponentes con los que se enfrente".

A pesar de que le daban razones a Saito para que no tuviera más dudas, él aún seguía dudando.

-"No se preocupe Saito-san"-ahora la que habla es Tiffania-"Él de seguro estará a salvo".

Al oír las cálidas palabras de Tiffania, Saito se tranquilizó, y con mayor razón, no debía de preocuparse tanto hasta verlo derrotado y en el suelo.

-"Oigan"-llama Louise, percatándose de algo.

-"¿Qué pasa?"-responde Saito. Todos los demás atendieron la llamada de Louise, poniéndole toda la atención.

-"¿Se habían dado cuenta que Hime-sama estaba muy tranquila?"-se pregunta la maga del vacío de cabello rosa.

-"¿A qué se refiere señorita Louise?"-le pregunta Wales.

-"Usualmente veo a Hime-sama más tranquila y relajada que antes"-le explica Louise.

-"Es gracias a Jigu-dono"-le responde Wales-"Al poder contar con un esposo que la apoya y le da todo su amor y valor, tiene la fuerza y la voluntad de seguir adelante, todo el peso de la realeza y la responsabilidad no recae totalmente en ella. Tienela confianza del pueblo gracias a la influencia de aquella persona capaz de luchar por sus seres queridos".

-"Es un hombre admirable"-le elogia Tiffania-"Hime-sama escogió un gran hombre digno".

JISG había llegado a los puertos de Albion. Al salir del barco, agradeció a los tripulantes que le permitieron llegar a su país para poder resolver este conflicto.

Antes de que saliera, les pidió a los tripulantes que le dieran una capucha con la cual cubrirse, con el fin de ocultar su identidad, al igual que les ordenó a los dragones que se quedaran en el barco.

Una vez que la obtuvo, se viste con ella y empieza a partir para el castillo de Albion.

Mientras caminaba por los pueblos, veía una que otra delincuencia. "¿Qué estos sujetos no tienen autoridad?"-se preguntaba molesto en su mente, a la vez que fruncía el ceño con furia. Los que lo veían le daban mala cara, tratando de intimidarlo, incluyendo a los soldados-"Nunca cuidan a su gente como debería hacerlo un buen rey"-pensaba JISG-"Pronto cambiará".

De pronto oyó un grito pidiendo ayuda. JISG no lo pudo resistir, por lo que corrió para ver dónde se encontraba aquella persona que necesitaba.

Llega a la escena y se encuentra a varios soldados rodeando a una mujer y a su hijo e hija, siendo hostigados.

JISG, al no soportar ver esta escena, desenvaina su katana y corre hacia los soldados que hostigaban a esa pequeña familia, rompiendo sus espadas, dejándolos desarmados y dándoles unas buenas patadas que los mandaron a volar, salvando así a esa pequeña familia, la cual le agradece de corazón.

-"¿Qué pasó con este lugar?"-les pregunta JISG a la madre.

-"Desde que llegó el nuevo rey, se ha hecho con la mayoría de los padres de familia para meterlos en su ejército con el fin de conquistar Tristain y matar a la familia real de dicho país"-le explica la situación angustiada.

JISG se enfureció al oír el pequeño relato de la madre. Con ese pensamiento de furia, siguió con su camino hacia el castillo, mientras desataba una ira en contra de los soldados que hostigaban a las familias que se quedaban sin patriarcas.

Entretanto, Saito y compañía habían llegado a los puertos de Albion. Posteriormente Saito, Louise, Julio, Serenity, Tiffania y Wales bajan de su barco y empiezan a caminar. Antes, uno de los soldados que lo acompañaban se ofreció a escoltarlos, pero todos se negaron, ya que debían quedarse en el barco para vigilarlo. Saito es el primero en voltear a ver el barco a lado de él y se dio cuenta de que se encontraban dragones encima del mismo. Al fijarse en los dragones, se dio cuenta de que eran los dragones de su amigo de cabello alborotado negro, rojo y plateado.

Se desvió del camino y corrieron a revisar el barco, junto con los demás. Ahí se encuentran con uno de los tripulantes del mismo.

-"Tripulante"-le llama Saito.

-"¿Sí?"-le contesta el tripulante-"¿Qué se les ofrece?".

Saito parecía confundido-"¿Qué acaso no recuerdan?".

El tripulante se confundió. Empezó a divagar por su mente quién sería la persona que estaría en frente de él. Cayó en cuenta y se acordó de él.

-"¡Oh!"-Exclama el tripulante-"¡Tú...y el chico rubio de ojos azules, son los que acompañaban al chico maravilloso de cabello negro, rojo y plateado!".

-"Sí, somos nosotros"-habla Wales.

-"Estamos muy agradecidos por ustedes, en especial por aquel chico"-dice el tripulante.

Saito y compañía se confunden.

-"Ese chico, antes de que los echara del barco, nos perdonó la vida y nos juró que traería paz a todos"-les explica el tripulante.

-"Es cierto"-habla la otra persona-"Ese chico tiene nuestro apoyo con tal de que nos lo demuestre".

-"Enserio él trata de, por el bienestar de los demás, darle fin al conflicto"-piensa Saito con una sonrisa de admiración por su amigo.

De pronto, un tercer tripulante pudo notar el parecido de Wales con el príncipe que había muerto.

-"Oiga"-le dice el mismo, dirigiéndose a Wales-"Déjeme decirle que usted es muy parecido al príncipe Wales Tudor".

-"De hecho, yo soy el Príncipe Wales"-declara el príncipe rubio.

-"¡Eso es imposible!"-dice el segundo tripulante-"El príncipe está muerto".

-"Él volvió a la vida gracias a Iván"-le explica Saito.

-"Pero ¿Cómo?"-Se pregunta el primer tripulante.

-"Jigu-dono exorcizó mi cuerpo, que estaba siendo poseído por un demonio, permitiendo que mi alma pudiera regresar y revivir"-le explica el mismo Wales.

Una vez que entendieron, los tripulantes se arrodillaron con una reverencia, reconociendo a Wales como su soberano gobernante.

-"Agradezco sus reconocimientos"-agradece Wales-"pero, si nos disculpan, tenemos que alcanzar a nuestro aliado".

-"De acuerdo"-asume uno de los tripulantes.

Todos empiezan a correr por el camino.

En su recorrido por los pueblos, Saito y su compañía veían alrededor de ellos cuando paraban, varios soldados heridos y hasta algunos muertos. Sin embargo, aún había gente que se estaba recuperándose de los daños generados por los soldados, con el fin de intimidar al pueblo y así mantenerlo controlado.

-"Asumo que Iván estuvo aquí"-se dice a sí mismo Saito.

-"¿Cómo puedes estar tan seguro de eso?"-le pregunta Louise.

-"¿Quién más estaría tan loco como para enfrentarse a tantos soldados?"-le responde sarcásticamente Saito.

-"Además de noquear a los soldados sin utilizar una espada...o arma de filo"-agrega Wales.

-"Y sin poner a los que viven en este pueblo en peligro"-añade Julio.

-"¡Impresionante!"-elogia Louise, al entender lo que su "Cuñado (podría decirse)" podía hacer sin utilizar magia ni sus armas.

Seguían caminando hacia el castillo,

Mientras tanto, JISG había llegado al castillo de Albion, donde se encontró con varios guardias encima de las murallas que apuntaban con sus arcos hacia el chico de cabello negro, rojo y plateado, quien sacó su bo y se puso en guardia.

-¡Fuego!"-grita el líder que guiaba a los arqueros y los arqueros dejaron ir a sus flechas.

JISG empezó a girar su bo como un rayo, haciendo que todas las flechas que se dirigían a él fueran desviadas y dieran en el suelo.

-"¡Eso es absurdo!"-exclama con nervios el líder, abrumado por tal destreza-"¡RECARGUEN!"-ordena firmemente el líder.

Los arqueros recargaron y apuntaron de nuevo a JISG, mientras que él se vuelve a preparar para desviar los ataques y los provoca con su mirada retadora.

-"¡FUEGO!"-vuelve a gritar.

Y otra vez lanzaron sus flechas, ocurriendo el mismo resultado.

Duraron 8 rondas lanzadas y se agotaron, no obstante lograron que se cansara, pero con el poder que tenía al manejar el aire, pudo recuperarse.

Gracias a la fuerza de sus piernas, saltó y subió a las murallas, empezando a atacar a los arqueros, dejándolos fuera de combate hasta derrotar al líder que los guiaba.

Una vez que derrotó a sus oponentes que se encontraban en las murallas, volteó a ver lo que cubrían. Pudo identificar a cuatro espadachines y seis caballeros que estaban en guardia por si él atacaban, ya que lo descubrieron mientras atacaba a los arqueros que vigilaban de que no entrara nadie.

JISG guardó su bo y saltó, aterrizando y rompiendo el suelo. Prontamente los caballeros y los espadachines lo rodearon.

-"No sé qué tipo de monstruo seas, pero te acabas de meter en un lugar sin salida"-le dice uno de los espadachines.

JISG, sin dudarlo sacó sus sai y se puso en guardia, concentrado en cada uno de sus oponentes.

A pesar de que estaban preparados para morir, empezaron a tener nervios. No querían morir.

Aún con el miedo, los primeros en atacar fueron los espadachines. En cuanto dirigieron sus espadas a JISG, él se defendió y contraatacó, desarmándolos y noqueándolos con patadas y golpes directos al estómago y al cuello, con tal de neutralizarlos.

Después, JISG se volvió a su guardia, preparándose para combatir a los caballeros, quienes empezaron a recitar magia de fuego y viento.

El chico de cabello negro, rojo y plateado guardó sus sai y se puso a hacer sus movimientos fluidos para comenzar a manipular el agua y utilizarla como arma de contraataque para extinguir la magia de fuego y defenderse de los ataques mágicos de viento. Una vez que lanzaron los ataques mágicos, JISG dirigió el agua que manipulaba enfrente de él para protegerse del fuego y contrarrestar los de viento. Luego utilizó sus movimientos de aire para lanzarlos al muro del castillo, donde impactaron fuertemente y cayeron al suelo, inconscientes.

Al finalizar, JISG se tranquilizó con unos pequeños ejercicios de respiración y procedió a entrar al castillo.

En ese momento, Saito y compañía habían llegado al castillo.

-"¿Cómo pasamos?"-se pregunta el poseedor del poder de Gandalfr.

-"Permítanme"-dice Wales, recitando un hechizo del elemento de viento para abrir las grandes puertas del muro que rodeaba el castillo.

-"Versátil"-elogia Saito.

-"Muy ingenioso"-le secunda Louise.

-"Brillante"-le finaliza Tiffania.

-"Gracias"-agradece Wales a los elogios de su pareja y de sus dos amigos.

Al entrar, se encuentran con varios cuerpos caídos en el suelo, que parecían muertos.

Wales, para asegurarse, les revisó el pulso.

-"¿Y bien?"-pregunta Saito, mientras Wales les revisaba el pulso.

-"Todos están vivos"-le responde Wales.

-"Al parecer Iván solo neutraliza"-deduce Saito.

-"Ha de ser que él no busca matar, ya que son personas inocentes que tratan de aplicar lo que han aprendido y solo siguen órdenes de la realeza"-le ayuda Wales.

-"Casi perfecto"-elogia Tiffania.

-"Él no mata sin necesidad".

-"Bien, rápido, tenemos que alcanzarlo"-anima Julio.

-"¡Vamos!"-exclama Serenity.

Todos proceden a entrar al castillo para buscar a su amigo.

Continuará