*Los personajes pertenecen a S. Meyer. La historia es mía.
No me gustan los guapos
Capítulo 21: ¿Hablando se entiende la gente?
.
Edward tomó un taxi hasta el hotel. Estaba molesto, triste, enfadado. No llegó a la oficina a ver pendientes de trabajo, sino que fue directo al bar. Comenzó a beber pensando si había sobre reaccionado, no quería pensar en Bella enojada con él por culpa de "su amigo", pero estaba convencido que el tipo se había pasado de fresco.
Estuvo conteniéndose para no golpearlo y hacer una escena frente a los padres de Bella, pero definitivamente lo habría merecido. No era un busca pleitos o una persona violenta, pero sabía que alguien "como Garrett" difícilmente entendería con una plática.
Su teléfono comenzó a sonar, no quería hablar con nadie, pero era tal la insistencia que finalmente lo sacó de su bolsillo. Dudó entre apagarlo y contestar, pero optó por lo segundo.
—Diga.
—"Ed, ¿por qué no me contestas?"
—¿Jasper?... ¿Qué pasa?
—"Oye, viejo. Me dijiste que te marcara en cuanto supiera algo."
—¡Ah! Sí.
—"¿No puedes hablar?"
—No, no. Dime.
—"Bueno, pues le pregunté a Alice sobre el tipo este y a los veinte minutos la tenía en casa... junto con Rosalie.."
—¿Rosalie?
—"Sí."
—¿Y?
—"Bueno, no estás muy hablador ahora, pero en fin... nada, que las tengo ahora mismo en mi casa... así que te las paso... Te pongo en altavoz..."
—No, Jas...
—"¡Hola Ed!" —saludaron ambas con mucho entusiasmo.
—Hola chicas. ¿Cómo están?
—"Bien, bien... Pero vamos al punto..." —Esa era Rosalie, sin rodeos.
—Claro, las escucho.
—"Bueno, te diremos lo que sabemos pero hay dos cosas muy importantes en todo esto.."
—Ok...
—"Punto número uno... Garrett está perdidamente enamorado de Bella" —le dijo Alice.
Ya me lo imaginaba...
—"Punto número dos... Bella no está, ni estuvo, ni estará enamorada de él" —agregó Rosalie.
—Ok...
—"Ed, ¿estás bien?" —intervino Jasper al notar la falta de respuestas de su amigo.
—Sí, estoy bien.
—"No te oyes bien, viejo... Dime la verdad."
—Tuve una pequeña discusión con Bella... por su amigo.
—"¡Lo sabía!" —Rosalie exclamó de inmediato.
—¿Qué?
—"Ed... Garrett y Bella se conocen desde hace mucho tiempo, él siempre ha sido encantador con ella y... digamos que... es peligroso."
—¿Peligroso?
—"Mmm... peligroso no en el sentido de que es un loco o un asesino, sino que conoce muchas cosas de Bella, sabe qué decirle y cómo. Tuvieron algo hace años y aunque para ella no pasó a más, Garrett está convencido de que son algo así como... almas gemelas... La va a esperar y va a insistir... No la dejes sola Ed..."
¡JA! Demasiado tarde Rose.
—Pues a mi no me pareció nada encantador... Ni con ella, ni con nadie... Es un patán, arrogante y entrometido... No me imagino a nadie que se sienta atraída por un tipo como él.
—"Mueres de celos, viejo" —dijo sorprendido Jasper.
—Sí.
—"¿Dónde está Bella ahora?" —preguntó Alice.
—En casa de sus padres.
—"La dejaste con él, ¿cierto?" —aseguró Jasper.
—Chicos, les agradezco la llamada y la información, pero Bella es lo suficientemente grande para decidir lo que quiere, ya le dejé claro mi punto, así que...
—"¿Así que qué?... Edward, estoy de acuerdo en que Bella puede decidir, pero no puedes ser tan pasivo..." —le reclamó Rosalie.
—Tengo que colgar.
—"Será mejor que muevas tu lindo trasero Cullen, no pasé semanas viendo a mi amiga volviéndose loca, para que ahora termine con Garrett... Y mira que el tipo no me desagrada, ¡eh!" —concluyó Rosalie.
.
En casa de los padres de Bella
—Oye nena, ¿y a qué se dedica Eddie?
—Garrett, necesito hablar contigo...
—Claro.
—Ahora.
Fueron hasta la sala de televisión y Garrett se sentó en uno de los sillones sin mayor preocupación.
—¿Qué pasa, preciosa?
—Garrett... ¿qué te pasa a ti?
—¿Cómo?
—Te has comportado como un verdadero idiota...
—Nena...
—Por favor, no me digas nena... ni preciosa ni nada... Tengo novio Garrett... y espero que respetes eso.
—Claro que lo hago.
—No, no lo haces. Respetar el hecho de que tengo novio es respetarme a mí y respetarlo a él.
—Bella...
—Garrett... hemos sido amigos prácticamente desde... siempre... Y podíamos llevarnos con bromas pesadas y todo, pero las cosas cambian. No puedes hablar de "la tocada" o de "conocer tu habitación" esperando que MI NOVIO —dijo con un tono más fuerte— no te suelte un golpe.
—Bueno, Eddie no lo ha tomado a mal... ¿cuánto tiempo tienen de novios?
—¿Qué tiene que ver eso?
—Bella...
—Te diré algo... Estoy enamorada de Edward, no me interesa si tengo un puto segundo o diez años de novios...
—Bella...
—No me interesa si vas a cuestionar mi relación, Garrett. Eres mi amigo y te quiero, pero tus bromas y comentarios han estado fuera de lugar. Al menos las que yo he escuchado, así que no necesito mucho más para imaginarme que has dicho otras idioteces.
—Bella... —Garrett se levantó del sillón y acercó a ella. La tomó de los hombros— escúchame...
—Dime...
—Me estoy muriendo de celos... Nunca pensé que volverías a casa con un NOVIO... Estoy enamorado de ti nena... desde hace años... y sí, hoy me he portado como un imbécil porque no he soportado verte con ese tal Edward...
.
En el bar del hotel
Tras la llamada de sus amigos, Edward había bebido dos vasos de whisky. No pensaba emborracharse, solo quería tomar un par de tragos para relajarse, aunque su expresión indicaba lo contrario.
—Hey, amigo...
Giró para ver quién le hablaba y encontró una cara familiar.
—Emmett... ¿qué haces aquí?... ¿ya terminó la reunión familiar?
—No debiste irte Ed... Garrett necesita aceptar que tú eres el novio de Bella.
—Sí, tal vez se lo haga entender a golpes la próxima vez.
—Yo te ayudaré si se pone tan imbécil como hoy.
—Pensé que era así de nacimiento. —Ambos comenzaron a reír.
—Emmett... ¿Sabes en dónde vive Garrett?
—Claro... ¿por qué? —preguntó un poco receloso.
—¿Me darías su dirección?
—Ed...
—He estado evitando confrontarme con él, pero creo que no tiene caso atrasarlo más. Necesito aclarar un par de cosas.
—Bien, creo que es lo mejor —respondió Emmett.
—¿La dirección?
.
En casa de los padres de Bella
—Garrett... ¡Para!
—Pero, Bella... lo nuestro...
—No hay un "lo nuestro" Garrett... Al menos no como pareja... Nos acostamos un par de veces, salimos y ya... Somos amigos.
—Bella... dime la verdad... Nos conocemos desde siempre, hemos pasado muchas cosas juntos... ¿No sientes lo mismo por mí?
—No Garrett. Lo siento.
—Tal vez estás confundida porque no habías venido en un tiempo, pero cuando estamos juntos... hay magia.
—Garrett... ¿estás hablando en serio?
—Por supuesto, muñeca...
—No me digas muñeca... —aclaró enojada.
—Supongo que el tipo te llamó la atención y bueno... tú en Nueva York y yo en Londres, pues... no era fácil... pero... podría mudarme...
—Garrett, Garrett... esto se está poniendo raro... por favor...
En ese momento Bella cerró los ojos tratando de entender lo que estaba pasando con su amigo, pero Garrett aprovechó para tomarla del cuello... y plantarle un beso. La reacción inmediata de Bella fue empujarlo, pero el tamaño de su amigo no le permitió moverlo, él aún la sostenía del cuello uniendo sus bocas, trataba de buscar una respuesta en ella, pero nada. Abría su boca y pasaba su lengua sobre los labios de Bella, pero ella los apretaba más y hacía el intento de mover su cabeza de un lado a otro para liberarse de su agarre. Sus manos lo alejaban un poco, pero solo por la parte del pecho. Todo pasó en segundos, pero para Bella fue eterno.
Finalmente hubo un momento de flaqueza en Garrett y Bella logró separarse dando un paso hacia atrás. Miró a su amigo con el ceño fruncido y los labios aún apretados. De alguna manera tomó fuerza y cerrando su puño lo estampó en la mandíbula de Garrett, que se movió un poco ante el golpe.
Bella se dolió por su mano mientras la envolvía con la otra tratando de calmar las punzadas que empezaba a sentir en sus nudillos.
—¿Qué demonios te pasa Garrett?
—Bella...
—¡Eres un idiota!
—Bella, te amo...
—¿Y esto qué fue? ¿Tu manera de declararte? —preguntaba levantando la voz.
—Pues... algo así...
—¿No fui clara cuando dije que estaba enamorada de Edward?
Su amigo agachó la cabeza en señal de derrota. —Esto no debía terminar así...
—Exactamente... —agregó Bella con cierta tristeza en su voz.
.
En las calles de Londres
Edward había tocado la puerta de la que se suponía era casa de Garrett, pero nadie había respondido. Volvió al auto y respiró un poco frustrado esperando que el tipo apareciera pronto.
—¿Seguro que es aquí?
—Claro que sí... He venido un par de veces Ed.
—Lo siento. Estoy ansioso... Gracias por traerme Emmett.
—Tranquilo Ed... Eres de la familia... Solo espero que Bella no me mate por traerte aquí.
Terminó de decirlo cuando vieron a Garrett dando vuelta en la esquina. Edward hizo a Emmett una seña con la mano indicando que iría solo. Bajó del auto y se acercó a donde venía Garrett.
—¿Edw...? —Se extrañó de verlo ahí, pero intentó disimular— ¡Eddie! ¿Qué te trae por aquí?... Bella no está en mi casa, ¡eh!... Aún no la convenzo de que venga a conocer mi habitación —dijo en tono cínico, provocando el enojo de Edward.
Y eso fue todo lo que necesitó... En ese momento, Edward lo tomó de la camisa con sus dos manos y lo estrelló en una pared.
—No vuelvas a insinuar nada de mi novia... ¿entendiste?
—¡Suéltame! —dijo Garrett tomando de las muñecas a Edward.
—Vengo a aclararte algo... AMIGO... —acentuó la palabra para hacerle notar el sarcasmo— Bella es mi novia y no voy a dejar que hagas comentarios fuera de lugar, insinuando cosas que solo pasan en tu imaginación.
—No creas que no me puedo defender de un neandertal neoyorkino —dijo con su marcado acento inglés soltándose de Edward— Conozco a Bella mejor que tú... mucho mejor... así que...
Pero no terminó de hablar porque el puño de Edward se había estrellado en su estómago sacándole el aire. Garrett se dobló del dolor y trataba de recuperar el aire.
—Suficiente... No voy a repetir esta plática contigo... Espero que todo te haya quedado claro —le dijo mientras lo levantaba para empujarlo un poco contra la pared a fin de que pudiera verlo.
Cuando Edward se volteó para regresar al auto con Emmett, sintió una mano en su hombro que lo giraba y recibió un golpe en el ojo izquierdo haciendo que perdiera el equilibrio. Por poco caía al suelo cuando vio que Garrett se acercaba de nuevo a él. Sin pensarlo más se incorporó y le soltó un puñetazo que prácticamente le volteó la cara. Antes de que perdiera el equilibrio, lo tomó de la camisa y lo levantó, le dio otro golpe y lo fue llevando a jalones y empujones hasta la puerta de su casa. Iba a darle un golpe más pero vio que sangraba profusamente de la boca y que no reaccionaba mucho, así que solo lo arrojó hacia su entrada.
—Creo que ahora sí te quedó claro.
Emmett miraba sorprendido, divertido y nervioso toda la escena, y cuando Edward regresó al auto, soltó una carcajada al ver su ojo morado. Lo llevó a tomar unas cervezas para relajarse y platicarle el incidente desde su punto de vista.
.
Bella había llegado a buscar a Edward. No estaba en la suite así que imaginó que sí habría ido a atender cosas del trabajo. Bajó a la recepción preguntar por las oficinas, esperando encontrarlo ahí.
—Disculpe, estoy buscando al Señor Cullen.
—Un momento —respondió una joven que se encaminó hacia una mujer alta, pelirroja y de buena figura que se encontraba en uno de los escritorios del lugar.
Mmm... esa chica podría ser modelo. ¿Le interesará? Podría proponerle una prueba... aunque le estaría quitando personal a Edward. No, mejor no.
—Buenas noches. ¿Puedo ayudarle en algo? —la chica se había acercado amablemente.
—Buenas noches. Estoy buscando al Señor Cullen.
—¿A Edward? —preguntó extrañada, aunque más extrañada se quedó Bella cuando se refirió a él por su nombre.
¿Edward? ¿Por qué se refiere a él con tanta familiaridad?
—Sí —asintió tratando de controlarse—. Dijo que estaría en su oficina resolviendo algunos pendientes.
—¡Ah! Buscas trabajo...
¿Qué? ¿Trabajo?
—No —respondió cortante.
Ambas se miraron con recelo.
—Lo siento, pero no te puedo dar información. ¿Quieres dejarme tus datos?
¿Dejarle mis datos? ¿Esta qué se cree?
—No, gracias. Yo lo veo después. —Dijo tratando de sonar cortés.
—Te recomiendo que no insistas mucho en buscarlo a él personalmente. Es muy reservado, y no deja que cualquiera se entreviste con él.
¿Cualquiera? ¿Cualquiera? ¿Qué quiso decir? Aquí la cualquiera eres tú...
—Lo tendré en cuenta... ¿tú eres...?
—Victoria... su mano derecha... Bueno, creo que algo más que su mano derecha —dijo soriendo.
.
Gracias!
Lamento la tardanza, he tenido bastante trabajo.
¿Le tocará ahora a Bella volverse loca? ¿Cómo será la relación de Edward con Victoria que "es más que su mano derecha"?
¿Qué le habrían hecho a Garrett?
