Esta historia contiene una trama relacionada al incesto y a la violación, por lo que podría ser sensible para algunas personas.
— Fue la ventana — comentó en un tono monótono y carente alguno de emoción —. Nos vieron por la ventana.
Anna observaba absorta el inmenso cristal junto a la cama, sus piernas abiertas en v, su cabello sucio, la completa falta de sol sobre su piel. No había tenido necesidad de hacer mención alguna al asunto, ella muy bien estaba enterada gracias al teléfono inalámbrico junto a ella, el tono de llamada aún seguía sonando dándome a entender que quizás no tuvo fuerza necesaria para acabar la conversación por sí misma.
— Dijeron que era una aberración, que éramos una aberración — pateó el teléfono con la fuerza suficiente para deslizarlo bajo la cama —. Tal vez sí lo somos, papá nos transformó en lo que él era, en lo que él veía en sus hijas.
Me arrodillé junto a Anna para rodearla con facilidad, besando cada centímetro de su rostro y secando las lágrimas que amenazaban con salir de sus ojos. Tenía que demostrarle que estaba allí, que era importante, que nadie podía decirle qué sentir ni cómo hacerlo.
Eres importante, Anna, eres hermosa, eres especial. Eres todo lo que quisieras ser y nadie nunca va a quitarte eso. No dejes que papá defina lo que eres ahora, no dejes que las puertas cerradas y habitaciones oscuras sean todo tu pasado. Estoy aquí, estás aquí. Eres todo lo que quisiera tener a mi lado.
Pronto mis labios tocaron los suyos, desgarrándonos mutuamente en un beso que deseé no dar fin, encargándome de expresar mis pensamientos a través de la forma más íntima y personal. Mi lengua saboreó la suya, un dulzor no muy distinto al mío que me hacía ansiar más, anhelar más. Anna era mi hermana menor, esa es razón suficiente para amarla sin motivo, compartimos todo y los besos que nos dábamos era muestra suficiente de lo mucho que nos necesitábamos mutuamente.
Nos separamos al escuchar golpes bruscos en la puerta principal, Anna me observó con temor en sus ojos, casi buscando limpiar de sus labios los rastros del beso que habíamos compartido segundos antes. No esperábamos a nadie pero sabía muy bien quién era la persona que aguardaba tras el umbral; recordaba bien la forma en que sus ojos habían detallado a Anna días atrás y cómo se había atrevido a rodearla en sus brazos. No oculté mi expresión de enojo en mi rostro ni la forma en que de mi boca salió un gemido brusco, Anna simplemente me sonrió entristecida reconociendo la razón tras su visita.
— Voy a encargarme de él — acarició mis dedos con timidez —, regresaré pronto.
— No creas que pienso dejarlos a solas. No creo que entiendas el porqué está aquí.
— Sí lo hago, Elsa. Créeme que todo el vecindario lo hace — abrió la puerta para dirigirse al corredor, temerosa de concentrarse en cualquier pensamiento —. Y sé que si estás allí todo será peor.
Los toquidos continuaron interrumpiendo nuestra plática, tornándose más impacientes a la vez. Aún seguía reacia a dejarla sola pero un fugaz beso en los labios me hizo dudar de mi decisión, aguardé al pie de la puerta mientras intentaba espiar por la rendija, atenta a cualquier discusión que se pudiera generar. Anna se encontraba calmada y serena, y su voz intentaba mostrar la misma actitud. Sabía que no era fácil, no era fácil escuchar como Kristoff preguntaba casi entre sollozos si todo era cierto ni tampoco lo era la forma en que Anna confesó todo sin mostrar ningún indicio de culpa.
No había sido nuestra culpa pero también parecía que Kristoff no quería entender. Escuché como lentamente la voz de Anna era apagada por sus réplicas e imaginarle caminar hacia atrás buscando protegerse; la atacaba con gritos, con insultos y a pesar de que sabía que era su dolor el que hablaba no pude evitar salir de mi encierro e interrumpir su discusión en el preciso momento en que Anna se daba a escuchar, pisando fuerte la madera y gritando hasta el punto en que su voz llegaba casi al desgarro.
Podía jurar que Kristoff sintió remordimiento al escucharle decir esas palabras, pena y angustia. Anna se veía tan vulnerable y pequeña frente a él, mostrando la forma en que se veía realmente ante el mundo. Sus ojos estaban llenos de lágrimas que caían una tras una en sus zapatos, todavía tenía muchas cosas de las cuales se debía desahogar.
— Mi padre abusó de mí — repitió, solo para que Kristoff se asegurara de sus palabras —, abuso de las dos.
Aguardé silenciosa junto al comedor sin saber si debía o no intervenir en lo que sucedía. Aunque lo negase, en el fondo sabía que Anna necesitaba a Kristoff quizás de igual manera en la que me necesitaba a mí, solo él podía brindarle la estabilidad que le sería difícil encontrar a mi lado y por más que amase a Anna sabía bien que algún día debía dejarla ir, no sin sentir un enorme vacío por dentro.
— Jamás lograrás imaginar las cosas que nos hizo hacer y tampoco quiero que llegues a deducirlas. Te aprecio mucho, Kristoff y te agradezco que hayas visto en mí algo que muchos no quisieron ver pero no me pidas que deje de amar a Elsa o que te explique cómo lo hago porque la simple definición de lo que hacemos me hace sentir peor — Kristoff se acercó para abrazarla, apoyando su cabeza en su pecho y acariciando su cabello con suavidad —. Mi padre me arrebató mi inocencia, no dejaré que ahora nadie me separe de lo único que le brinda sentido a mi vida.
— Gracias — murmuré mirándole finalmente a los ojos y caminando nuevamente a mi habitación.
Conté los segundos en el reloj hasta que la noche tiñó el horizonte y los volvía a contar esperando a que saliera finalmente el sol.
Ya junio había llegado a su fin y era incapaz de que en una semana habíamos vivido más de lo que algún día pude llegar a pensar, Anna se había vuelto mucho más madura, habíamos aceptado aquello que muchos jamás llegarían a aceptar, y solo nos quedaba tener esperanza en que los próximos meses todo llegaría a mejorar.
Creíamos en ello a pesar de que sabíamos que la esperanza era algo que ya no podíamos esperar.
Lamento este enorme retraso, es que tuve un bloqueo creativo y no supe por un instante qué rumbo darle a esta historia. Muchas gracias por sus reviews y lecturas, y prometo que no tardaré mucho en publicar el siguiente capítulo. Dejen algún comentario con sus opiniones.
Reviews:
Guest: Realmente no quiero hacerlas sufrir, pero es que todo es tan difícil para ellas. Aunque he escrito recientemente un final feliz que quizás decida usar. Gracias por comentar.
Una persona mas: En un capítulo posterior, posiblemente el próximo, responderé a tu duda (que sin duda tiene fundamento y creo que nadie más se ha preguntado). Gracias por leer.
LaMafer: Se enteraron de la forma más obvia, pero que haya ocurrido así de fácil no significa que será algo fácil de lidiar. Gracias por leer.
MissManga19: ya respondí a tu review por privado, pero me encanta que siendo Kristanna shipper le hayas decidido dar oportunidad a esta historia, espero leer más de tus comentarios. Gracias por leer y comentar.
