Capítulo 22: La conversión de Shizune.

Por Hinata:

Es de día, si es que se le puede llamar día a la luz que viene por fuera de mi cuarto y proviene de algunos focos en el techo dándole apariencia de día, aunque esta siga la luz del día del exterior. Este mundo construido para los licántropos es muy cómodo, lo malo es lo que ocurrió ayer, solo espero que haya sido una pesadilla. No es posible que Naruto-kun sea un hibrido, más aparte, me diga que me ama más que nada en toda su vida, que Kushina-san y Minato-san sean un vampiro y una licántropo y que las únicas humanas seamos Shizune-san y yo. En dado caso de que todo eso sea cierto, el jamás se hubiera quedado a dormir a mi lado y que la cortina que se puso ayer para que no lo viera desnudo este en mi regazo.

- Sí, eso debió de ser un sueño.

Me levante de la cama para sentarme en ella, pero luego ciento una tela diferente a la de la sabana en la cama. Al tomarla y observarla me doy cuenta de que es la cortina de mi sueño, luego un brazo se coloca alrededor de mis hombros y un beso en mis mejillas.

- No, no fue un sueño. – Me dijo él. Voltee despacio, con calma y con un enorme sonrojo en mi rostro. – Aun no lo crees ¿Verdad? – Me dio una sonrisa algo triste

- Yo…yo…yo… - No pude evitarlo, mire su abdomen, su pecho y después más abajo aún; no puedo ver más o me desmayare en el acto. Gracias a dios, o tal vez no, su parte baja esta cubierta por la sabana y la cortina; no pude evitar sonrojarme ante tal visión.

- ¿Aún…me tienes miedo? – Deje de ver su abdomen para observarlo.

Desvié mi mirada al ver que la suya estaba buscando la mía ¿Qué le digo? ¿Qué claro que tengo miedo? Miedo de lo que me dijo ayer como condición para que me transformara.

"Por…por lo visto sí. En ese caso yo mejor me alejo, para no causarte más problemas.

Sentí como se levantaba y tomaba la cortina. Voltee y creo que me volveré a desmayar, esa espalda perfecta, con sus músculos marcados y esas piernas; vamos Hinata tranquilízate, no es momento para tus fantasías. Lo mire nuevamente, ahora con la cortina puesta para retirarse.

Alcance a detenerlo de irse, solo estire mi brazo para tomar una parte de la cortina, como ayer en la noche, él se detuvo para mirarme, esa mirada triste comenzó a romperme, me siento mal por este mal entendido.

- No…no te tengo miedo.

- ¿Entonces qué es que aún no me aceptas como soy?

- Yo…yo te amo – lo deje ir con todo el corazón – te amo – le dije de nuevo abrasándolo, podía sentir como su cuerpo se tensaba por la sorpresa y sus brazos rodear mis hombros como yo tengo mis brazos en su cintura.

- Entonces si me amas ¿Por qué aun no crees lo que paso ayer? Lo que viste, lo que te dije. – Lo entendí, fue mi reacción la que lo hizo colocarse en este estado, soy una tonta.

- Cre…creo que es porque siento esto, como si fuera una telenovela o como un cuento de hadas, tu eres mi príncipe querido y quiero que así sea.

Realmente quiero que sea así, ayer por poco y lo dejo para irme de nuevo a mi antigua vida, ahora que lo pienso, quiero estar a su lado, sin importar el costo. Quitó mis manos de su cintura bruscamente para luego tomar un poco de distancia, su mirada era más decidida que antes.

- Soy un monstruo, es una realidad que te amo, te adoro, te deseo y…y…que quiero que seas solo mía, pero eso no cambia el hecho de que sea un monstruo. Dime, dime con el corazón ¿realmente quieres ser la…?

- ¿Enserio sientes eso por mí? – le pregunte ilusionada con la felicidad escrita en mi rostro.

- Claro que sí, pero enserio Hinata-chan, aunque te amé, solo quiero saberlo ¿Es tan difícil aceptarme? – Me lance a sus brazos nuevamente, esta vez no dejare que me suelte.

- Te amo, te acepto tal cual eres y lo que eres.

- ¿Me tienes miedo?

- No… - Me acorralo en la esquina de mi cuarto con una mano en mi cuello y la otra en mi cintura

- ¿Ahora?

- No…no me harías daño, yo sé que no, porque te conozco.

- ¿Sabes algo? – Puedo sentir su aliento en mi rostro, un olor dulce, un olor que me despierta mis sentidos e instintos más bajos. Lo quiero, quiero sus labios, ahora mismo. – No tienes razón, porque si te puedo hacer daño, – me esta…embriagando, quiero esos labios, ahora – por eso me da miedo el que me exceda contigo, más cuando tu estés cerca de mí y te pueda morder antes de que cumpla mi condición.

- Yo…yo… - no aguanto más los quiero, esto ya es una tortura ¿Cómo lo hace? ¿Cómo hace para hacerme sentir esto por él?

- Hinata-chan ¿Me temes?

- Si… - le dije llena de ese sentimiento, su aliento me dejo sin aire, rayos lo quiero ahora mismo – Si, tengo miedo de que me dejes sola, de… - Creo que estoy a punto de llegar al éxtasis y solo por su aliento – de que no estés a mi lado.

- ¿Tanto me amas? ¿Tanto amas a este monstruo?

- Ahora quien no cree en si – le reproche.

Aflojo un poco sus manos y lo aproveche, me colgué de su cuello y lo empecé a besar con desesperación. Estos labios son lo que quería y los que quiero, ¡son mis labios! nadie me los quitara. Me besa con la misma pasión lo amo, lo amo, lo amo, ¡LO AMO!

Por Naruto:

En un instante ya la tengo colgada de mi cuello y besándome, con mucha pasión por cierto, pero qué más da, que me lleven al mismo infierno si ella está conmigo. Le correspondí, la estoy besando con todo lo que tengo guardado. La deseo tanto, sin más ya estamos en la cama, ella encima de mí y ambos aun besándonos, sus labios son…¿Cómo decirlo? Suaves, tersos, blandos y deliciosos, no cabe duda a esta mujer la busque por 200 años y ahora mismo la estoy besando.

Aumentó el nivel, ella está recorriendo mi abdomen por debajo de la cortina y yo estoy acariciando su espalda, luego empezamos a acariciarnos nuestras piernas frotándolas entre sí. Mi mano encontró la cremallera de su vestido, la baje un poco para sentir aún más su piel, es muy suave. Dios, si no me detengo estoy seguro de que no podré aguantarme por mucho tiempo, pero la deseo tanto como la amo; una de sus manos tomo la mía, la cual está en su espalda, me ayudo a terminar de bajar el cierre por completo.

Su vestido esta algo flojo, me dejo de besar y nos miramos a los ojos, esos ojos aperlados, dios gracias por dejarme encontrarla. Estoy a punto de besarla pero abrieron la puerta del cuarto, ella se levantó de un salto por la sorpresa y sus manos sostienen su vestido. Con algo de mal humor observe quien nos interrumpió, es mi madre con una cara de sorpresa, la cual luego cambio a un picarona, esto no lo va a olvidar jamás, estoy condenado.

- Bueno, mejor los dejo, creo que los interrumpí, Hijo, más te vale que me la devuelvas con vida, no quiero quedarme sin nuera.

Hinata-chan se sonrojo por el comentario, sin soltar su vestido empezó a jugar con sus deditos, se ve tierna de esta manera.

- Madre, me haces el favor de dejarnos solos.

- Sí, claro, ahora mismo – se fue con esa cara picara, estoy seguro de que le va a contar a todo el mundo.

- Na…Naruto-kun – voltee a verla – yo…yo lo lamento no….no sé…no sé qué me sucedió – me levante y camine asía ella – yo…yo…

Está llorando, lo más seguro es de que este algo avergonzada, tome su rostro con cuidado y la hice mirarme.

- No te disculpes, para mí, no pudo haber sido mejor. – la bese y ella me corresponde, me abraza y la dejo de besar solo unos segundos. – Ahora es mejor que nos cambiemos de ropa.

El sonrojo llego inmediatamente cuando se dio cuenta de nuestra actual presencia, yo sin ropa y ella con un vestido flojo, la tome en brazos como cuando un esposo carga a su esposa.

"Si te sirve de algo, me gusta cómo te vez ahora – se me sonrojo y me miro tiernamente.

- Pero que dices.

- Vamos, tenemos que bañarnos, hay una junta que dar para luego irnos a casa.

Salimos de su cuarto, algunas ayudantes se pusieron rojas, lo más seguro es porque no tengo la cortina, se quedó en la cama y si lo sé, me veo como un pervertido exhibicionista, pero que importa. Al entrar al baño, preparamos la tina y tomamos un baño juntos, lo demás ustedes ya se lo pueden imaginar y no, no paso eso mientras nos bañamos.

Por Kushina:

Entro a mi cuarto con una gran sonrisa lo cual por lo visto lo nota Minato

- ¿Y esa sonrisa?

- Hinata-chan acaba de aceptar a Naruto tal cual es.

- ¿Enserio? Eso significa que pronto tendremos una nuera.

- Ya creo que sí, pero no solo por eso estoy sonriente.

- ¿Y eso?

- Es que, los interrumpí en medio acto – le dije con sonrisa, su cara era de sorpresa y desconcierto.

- ¿En medio acto? – Se llevó una mano a su frente. – Estos dos no pierden el tiempo en cuanto se perdonan.

- ¿Verdad que si? – Me encamine a él para que me tomara en sus brazos.

- ¿Crees que nosotros tampoco debamos de perder el tiempo? – Me sonrió.

- Eres un animal – Le dije mientras lo beso.

- Sí, es cierto, pero soy tu animal.

- Ya lo creo. – Creo saber cómo se siente mi hijo, ya que a Minato lo conocí de una manera más o menos igual que el de ella.

Por Minato:

Después de un pequeño encuentro con mis esposa, los dos bajamos al comedor, se unieron con nosotros mi padre y mi suegra, más al rato llegaron Naruto y Hinata, ambos sonriéndose.

- Por lo visto ustedes ya se llevan mejor y por lo que me comentaron no pierden el tiempo. – Les dije y ellos me miraron, ella se sonrojo, no pude evitar soltar una pequeña risa.

- Bu…bueno lo que pasa es que, paso algo curioso. – Me dijo mi hijo, lo mire.

- ¿Quién lo comenzó?

- Pu…pues en cierta forma, yo lo comencé.

- ¿Cómo es eso? – Le pregunto mi suegra, mirándolos con una cara picarona, ahora que me fijo todos están poniendo atención a la feliz pareja.

- Es que yo…bueno nosotros… - Hinata está jugando con sus dedos y se pone más roja a cada segundo que pasa.

- Vamos a dejarlo así. – Todos me miraron, en especial Hinata y mi hijo con una mirada de agradecimiento. – Se enfría el desayuno. – No pude evitar el cómo Hinata se nos quedaba viendo, era de esperarse esto.

- ¿Te extraña que podamos comer comida común y corriente como nos has visto hasta ahora? – Le pregunto Naruto a ella.

- No, me preguntaba otra cosa.

- Entonces pregunta. – Le dijo mi padre.

- ¿Por qué…?

- ¿Por qué no bebemos sangre? – le asintió de nuevo

- Porque nosotros, las familias principales de cada clan, tanto el de la luna, como el de la noche; hicimos un pacto. Evitamos la guerra con la única condición de no matar a humanos, junto a otras cosas más estipuladas en el mismo.

- Por eso existe el código del cazador y sus reglas – Le dije yo, ambos se sentaron y al acto entro Shizune junto con los ayudantes Genma y Amaru con un carrito de comida.

- Lo lamentamos, pero huyeron la mayor parte de los ayudantes. – Nos dijo Genma

- ¿Raido?

- Aun está aquí, se está encargando de la comida por el momento. – No es que sea mal cocinero, en realidad sabe cocinar como ningún otro, esta al parejo con mi hijo, el problema es que le gusta hacer unos experimentos de miedo.

- ¿Qué es ahora?

- Es esto.

Coloco el platillo justo frente a nosotros, al momento que destapo la bandeja observamos un gran rollo de carne envuelto en una gran cantidad de hojas, ramas y otras cosas más, bañado en un líquido grasoso.

- ¿Quién se atreve a dar el primer mordisco? – El primero fue Naruto, y lo hico sin vacilar, en un instante volvió a tomar otro bocado.

- Esta delicioso, las ramas en realidad es orégano, lo preparo de cierta manera para que las ramas también sacaran algo de sabor, el líquido es aceite de olivo, junto con otras especias para darle un sabor algo interesante. Las hojas son hierba buena, junto con algo de azúcar, la carne esta en término medio, está realmente bueno. – Hinata, tomo un bocado y empezó a comer, también puso buena cara.

- Si no puedes contra ellos, úneteles. – Empecé a comer, realmente esta delicioso, como dije antes, hace comida de dar miedo, pero está realmente deliciosa y no solo eso, hasta es nutritiva, pero eso sí, nos dimos un buen banquete.

Después del extraño, pero delicioso desayuno, dimos de nuevo la junta de la muerte, pero esta vez tomamos el tema de lo pasado anteriormente. El resultado fue una votación, votación para realizar la paz entre ambos clanes y que Naruto ya no sea cazador. La noticia nos sorprendió, lo que ellos querían era que el fuera su guardián, como sabemos ya, él se negó. El resultado fue unánime, todos votaron a favor y también lo hicieron con lo de Naruto

- Chicos, si hacen eso ¿Realmente quieren a una abominación viva cuidándolos mientras su orgullo está en duda?

Esas fueron las palabras de Naruto, inmediatamente cambiaron su voto, con excepción de William Corvinius, este hombre estuvo cuidando este mundo por más de 150 años, 50 años después del nacimiento de mi hijo. No dude en preguntar el motivo de no cambiar su voto.

- Para mí no hay problema que me cuide una nueva raza como Naruto-san, después de todo, gracias a él estamos con vida. No cambio mi voto, ni me retracto porque…

- Este es mi camino – Naruto termino su frase con una enorme sonrisa, ese es su lema, "jamás me retracto de mis palabras, porque ese es mi camino"; bueno nos salimos de tema. Estamos rumbo a la casa en la limo de la familia, Genma está conduciendo esta vez.

- Padre, madre, abuelo, Neechan – lo mire y vi como toma la mano de Hinata.

- Minato-san, Kushina-san, Tsunade-sama, Jiraiya-sama y Shizune, tenemos que decirles algo, bueno queremos saber su opinión.

Los mire con duda, el que sus manos estén así de unidas es porque no se quieren separar y el que ambos nos hayan llamado de esa manera también tiene su que ver.

- ¿Qué ocurre? – pregunto Kushina

- Bueno verán, quiero saber que piensan sobre Hinata-chan – Mire a todos los presentes y todos sonrieron, era el momento más esperados por todos.

- No pudiste encontrar mejor chica que ella, es tierna, amable, alegre, pura, tímida y llena de valor – nos miró a todos con una sonrisa y también con alivio cuando termine de decirle eso.

- Verán, hay un asunto importante que tenemos que hacer.

- Tenemos una pregunta muy importante para ustedes – nos dijo ella

- ¿Pregunta? – Le dijo mi suegra con una sonrisa

- Hinata-chan quiere que la convierta en lo que soy, les pido su visto de este asunto.

Me quede sorprendido ¿Hasta este punto quiere llegar esta chica por nuestro hijo? Observe a los demás, Tsunade se quedó helada, Kushina es Kushina, tiene ojos de cachorrito por la alegría y en el caso de Genma creo que la sorpresa le afecto ya que casi chocamos contra un semáforo.

La risa de mi padre inundo el lugar, lo vi con una sonrisa en el rostro observando a la pareja

- Tienen mi aprobación, eres bienvenida a la familia de la forma que escojas muchacha, lo que sea por ustedes.

Kushina los miraba seriamente, esto era algo de tomárselo de esta manera ya que no era un juego, el transformarse en lo que somos es una carga muy pesada, pocos son los que soportan tal maldición o bendición, dependiendo de la persona.

- ¿Se aman? – Les pregunto ella.

- Con todo el corazón. – Ambos contestaron.

- Tienen mi aprobación.

- No estoy muy segura, pero también acepto, pero con una condición. – Les dijo mi suegra

- ¿Otra? – Le dijo Hinata

- ¿Cómo que otra? ¿Naruto, ya le pusiste condición? – Hinata se sonrojo y empezó a mirar al suelo con una cara apenada, jugando con sus dedos como es normal en ella cuando se pone nerviosa.

- Si, u…una muy alegre para mí – creo que adivine – junto con otra más.

- Vaya con ustedes dos.

- Yo te diré mi decisión después del asunto de hoy. – Les dije mirando a Shizune, ella me miro también - ¿Ya decidiste?

- Sí, quiero ser como usted.

- De acuerdo, llegando a la casa cierra las puertas Genma, no quiero que nadie salga lastimado

- Como usted ordene Minato-sama.

- ¿Cuál es el problema? ¿Qué le van a hacer a Shizune? – Nos preguntó Hinata intrigada.

- La voy a convertir en lo que soy. – Dije mostrando mis colmillos, se asustó un poco por lo que dio un pequeño salto de sorpresa. – No te preocupes, este don solo se lo doy a las personas más amadas para nosotros.

"A los que son irremplazables para nosotros, en este caso es Shizune. Ella ha estado con nosotros desde que nació, se crio como ayudante y a la vez como una amiga he hija para nosotros, en especial para Tsunade – ambas se sonrojaron – por eso le voy a dar el beso de la muerte.

- ¿Duele?

- Al principio, pero el resultado es único, muy pocas familias de los hijos de la noche lo pueden dar, entre ellos los descendientes del primero. – Le dijo Naruto.

- El primero de mi especie. – Le dije yo. En cuestión de minutos llegamos a la casa, ya reparada, trabajamos muy rápido ¿verdad? Al entrar mire a Shizune – descúbrete el cuello, la vena que busco es más fácil de acceder por el cuello.

Ella asintió, se comenzó a desabrochar los botones del cuello de su camisa para dejar su níveo cuello al descubierto, deje que la sed me invadiera en ese momento, después de todo voy a succionar sangre de una joven.

- Contrólate – me dijo mi esposa

- No eh tomado sangre en dos siglos y medio, no estoy tan seguro de poder hacerlo. – La tome de la barbilla, agudice mi oído, esculle la plática de Naruto y Hinata.

- ¿Dos siglos y medio sin beber sangre? – Pregunto ella.

- Sí, nuestra fuerza se reduce considerablemente cuando no tomamos sangre; en mi caso, no me afecta tanto. Puedo sobrevivir con alimentos normales, ellos también, pero no les aporta del todo lo que necesitan.

- La sangre humana, para los de mi raza, es un manjar único. – Le dije sin dejar de ver a Shizune, el sentimiento, el instinto se están apoderando, espero ser capaz de controlarme. – Cuando tomamos, aunque sea una gota de sangre, inmediatamente entramos en frenesí.

La tome entre mis brazos, ella arqueo su cabeza, dejando paso libre para mi mandíbula. Comencé a pasar mis labios por el cuello de ella, podía sentir su excitación en su piel. De esta manera logro sentir el punto en donde la sangre está más cerca de la piel. La mire a los ojos, ella entendió inmediatamente el mensaje.

- Estoy lista – me dijo con voz entre cortada.

- Cariño, recuerda lo que es, no me gusta que pongas esa cara. – Le dije a mi bella esposa al sentir su mirada, estoy seguro de que esta celosa en este momento.

- Es que no es justo, estás haciéndolo como si ella fuera tu esposa. – Escuche una ligera risa de parte de Hinata, la entiendo, se escuchó como una niña. Puedo imaginarla con un puchero en estos momentos.

- ¿Lista?

- Cuando guste.

Mis colmillos se hundieron fácilmente en su piel, ella saco un gemido de placer al comenzar el proceso, dicen que la mordida de un vampiro es mejor que el sexo, de eso no estoy seguro. Nunca me mordieron, nací de esta manera, no puedo hablar sobre algo que no sé. Ella suelta gemidos de placer, eso me da más impulso para seguir succionando, pero tenía que parar o si no la mataría. Hice un gran esfuerzo para soltarla, al hacerlo cayó rendida en mis brazos con una gran mueca de placer, eso se quitara pronto y comenzara el verdadero calvario para ella.

- Yo…yo… ¡Duele!

El veneno empezó a hacer efecto en ella, ambas razas tienen un veneno para convertir un humano a una de nuestros, pero se necesita algo más que solo el veneno. Con una de mis uñas me corto la muñeca izquierdo y hago que beba mi sangre, la sangre es el catalizador para que el veneno comience a hacer efecto, de lo contrario podría morir o convertirse en otra cosa que no es un nosferatu.

La tomo en brazos, mientras gime y se queja por el dolor para llevarla a un lugar de reposo, donde no interfieran con su transformación. Al girar veo a mi hijo y a Hinata, la chica tenía una cara de angustia, creo que esperaba que fuera diferente el cambio, a todos les cruza eso por la mente.

- Tienen mi aprobación.

- Gracias. – Me dijeron ambos.

- Pero hay algo más. – Volteamos a ver a mi hijo. – Ustedes dos, – nos señaló a Kushina y a mi – le cuenten su historia a Hinata-chan

- ¿Quieres que le contemos el cómo nos conocimos tu madre y yo?

- Claro, pero que sea cuando lleguemos a casa.

Kushina y yo dimos nuestra aprobación, es momento de revelar de dónde venimos y nuestra trágica/alegre historia.