Capitulo 21: Arrivederci

- Bueno, antes de que lo mate te diré que el me dijo TODO sobre tu estado, yo sospechaba que tu me estabas traicionando con Harry Potter, lo SABIA, a mi nadie me puede ocultar la verdad, sé que te fuiste a pasar esos días en la casa del lago, sé TODO, para algo tenía que valer tener tantos hombres – dijo el sin despegar el cañón de la pistola de la cabeza de Lisandro – Niégalo ahora

Ella se tocó el vientre en un gesto instintivo de protección hacia su bebé y afirmó – Es verdad, estoy esperando un hijo de él

Alberto sonrió – No me entero de nada nuevo – movió el dedo sobre el gatillo - adiós Lisandro

Accionó y una bala entró directo por la sien derecha, Lisandro cayó al suelo en un charco de sangre, Ginevra seguía sentada tranquilamente, como si ver a un hombre caer muerto en la alfombra bajo tu mirada fuese lo mas natural del mundo

- ¿Que clase de engendro eres? – dijo horrorizada al ver caer toda la fachada de Alberto

- Uno que tu siempre desestimaste Anna – dijo Alberto dando una patada al cadáver de Lisandro para apartarlo de su camino – Tu crees que soy alguien imbecil pero te equivocaste, conmigo no se juega, a mi nadie me dice nada, a mi nadie me hace nada, el que lo intenta, la paga, el que se atreve a desafiarme tiene boleto al infierno cortesía mía

- ¡TU...! ¡TU MATASTE A MI HERMANO! – Dijo comprendiendo el significado oculto de sus palabras - ¿Porqué?

- Bueno, te diré que era una piedrita en mi camino – contestó con tranquilidad

- Eres un desgraciado Alberto, ¡Yo creía en ti! – Replicó Anna con rabia - ¿Como pudiste ser capaz de hacerme algo así?

- No te importaba, tú y Luciano no se trataban realmente así que lo que le pasara no tenia por qué importarte – replico él a su vez

- El sabía algo de ti y por es lo mataste, eres un miserable canalla – le espetó con rabia inmensa – Era mi hermano a pesar de todo ¡Te odio! ¡Eres un maldito asesino!

Alberto se acerco un poco más a ella levantando el arma y apuntándole

– Lo siento mucho pero ahora te toca tu turno -

Anna miró para atrás, trató de correr pero unos fuertes brazos la sujetaron y la hicieron estamparse contra la pared

- NUNCA ME DES LA ESPALDA! – Gritó y le dio una bofetada – Eres una vil prostituta como todas

- SUELTAME! – Chilló ella – Déjame en paz ya!

- No lo haré... serás mi carnada, mi cebo, no dudes que estos son tus últimos minutos así que disfruta lo que te queda de vida – dijo mientras la sujetaba por el cabello, mientras ella se contorsionaba en un gesto de dolor

Anna dejó escapar unas lágrimas de terror, no sabia como saldría con vida de esa

- ¿Pero a donde vas? – gritó Hermione desesperada corriendo detrás de Harry

- No lo sé pero no pienso quedarme sin hacer nada, sin saber que diablos está pasando y donde esta ella – dijo mientras bajaba las escaleras frenéticamente – Tu quédate aquí

- ¡¡HARRY!

- ME IRE ¡¡Y PUNTO! – dijo llegando ya al vestíbulo

Hermione se desesperó, el siempre era así, aunque no supiera que tanto riesgo corriera siempre lo afrontaba, pero ella no podía evitar asustarse por lo que pudiera sucederle

- No te preocupes, yo iré con el – dijo Rinaldo – Tu y Mario quédense aquí por si pasa algo. Nadie puede entrar en la Mansión que no sea Anna o nosotros dos, estarán seguros mientras volvemos

- Pero... – Hermione dejó escapar unas lágrimas de impotencia

- Estará bien y por mi... no lo dudes – dijo dándole un beso y saliendo detrás de Harry

- ¿Que quieres de mi? – preguntó ella

- Nos vamos de aquí – dijo Alberto demente – No dudes que después de todo te matare, pero por ahora estate feliz y quietita

Sin dejar de sujetarla le dió en la cabeza muy fuerte con la culata del arma hiriéndola y dejándola caer al suelo inconsciente

- ¿Por que tenias que traicionarme? Pero no puedo dejar que vivas teniendo un hijo bastardo... tu eres mía y así seguirá siendo, aunque me esperes en el mas allá – dijo completamente demente

La cargó en sus brazos y la llevó unos segundos a otra habitación, pero en cuanto la dejó allí, Ginevra lo encaró

- ¿Como es eso de que ella esta embarazada de Harry? – dijo sin salir de su estupor

- Es cierto, Lisandro me lo dijo – dijo

Ginny no podía salir del estado de shock que tenía: ¡Ella había logrado lo que ella tanto había anhelado! ¡Maldita perra italiana! Pero eso no se quedaría así

- ¡¡YO LA MATO! – dijo histérica abalanzándose sobre el cuerpo inconsciente de Anna

- NI LO INTENTES GINEVRA! – Dijo Alberto interponiéndose en su camino – No lo intentes siquiera o tu seguirás a Lisandro camino al infierno

- ¡A MI TU NO ME AMENACES! – Le gritó Ginny levantándole la mano

Alberto la agarró por el cuello asfixiándola, Ginny intentó zafarse de su captor pero el la tenía fuertemente sujeta, el rostro de ella iba tornándose morado a medida que Alberto la estrangulaba cuando unos golpes derribaron la puerta

- ¡¡Harry! – Pensó Ginny feliz, Alberto la soltó de inmediato para enfrentarse a su adversario

- Potter – dijo Alberto como escupiendo las palabras con asco – Siempre queriendo hacer el papel de héroe del mundo

- ¿Donde tienes a Anna miserable? – dijo Harry buscándola con la mirada, desesperadamente

- Cerca de mi, lejos de ti – dijo el soltando una risa loca – No te quedaras con ella maldita sea!

Rinaldo estaba al lado de Harry pero rápidamente se volteó a una puerta a su derecha, Alberto al ver el gesto del vampiro quiso adelantarse pero ya Harry se había interpuesto y Rinaldo abrió la puerta de un feroz golpe

- ¡Aquí esta Harry! – dijo Rinaldo corriendo a la cama donde yacía Anna sangrando profusamente, gracias a la herida de la cabeza e inconsciente, Rinaldo la cargó y se dispuso a salir

- Ginny déjame en paz, ni en mil años volvería a fijarme en ti, eres una basura... no se como alguna vez confié en ti – dijo Harry tratando de zafarse de Ginevra

- Tu eres mío Harry ¡Entiéndelo! – Dijo Ginevra – Y nada ni nadie nos va a separar

- No estés tan segura – dijo Alberto sacando su semiautomática del sobretodo – Sigues siendo la misma ridícula pobretona y tonta de siempre

Harry y Ginny se quedaron helados ¿Por que les sonaba tan familiar?

- ¿Quien demonios eres tu? – dijo Harry en el justo momento en que Rinaldo salía de la habitación con Anna en brazos, Alberto le apuntó directo al corazón

- Suéltala! – Dijo Alberto completamente fuera de si – No te dejare que la lleves de aquí

- ¡IMPIDEMELO SI PUEDES! – dijo Rinaldo pero en ese justo momento Ginny trató de asirse de Harry y Alberto aprovecho la distracción de los demás para dispararle un tiro a Rinaldo en el pecho, este se dobló y Alberto tiró de Anna hacia si

- ¡TODO ESTE TIEMPO Y AUN NO SABEN QUIEN SOY EN REALIDAD! – Dijo Alberto soltando una risa desquiciada

Ginny y Harry se miraron sin entender ¿Por que parecía conocerlos de antes?

- ¿Quien demonios eres tu maldito bastardo? – dijo Harry hirviendo de ira

- ¿YO? Quien se encargará de hacerte infeliz quitándote a la persona que dices amar – dijo riéndose, Anna seguía inconsciente – No podrán conmigo