Aprendiendo a nadar.
Corusant...
La noche es profunda y oscura, pero temo a la oscuridad. Al contrario, la oscuridad me ampara; nos ampara a ambos. Sólo en medio de las sombras podemos vivir nuestro amor.
Acaba de regresar a mi de una misión, después de tres meses fuera a causa de la guerra. Mi corazón late alborozado cuando distingo su figura; corro hacía él y lo abrazo. Estoy viva de nuevo. Él me besa y me dice cuánto me ha echado de menos; cómo ha pensado en mi cada noche desde que nos separamos.
Hacemos el amor varias veces, en el suelo y entre mis sabanas, bajo la tibia luz de luna. Nos pertenecemos, nos amamos, nos necesitamos tanto el uno al otro... Descargamos toda la pasión y el miedo que llevábamos contenidos; porque ahora somos uno y parece que no hay nada más allá de eso. Ni la guerra, ni la política, ni las conspiraciones...
Pero tras unas pocas horas él ha de marcharse. Lo comprendo, conozco los motivos, soy yo quien insiste en quien los respete. Pero aún así siento como mi corazón se desgarra cuando lo veo alejarse.
¡Es mi esposo! –Deseo gritar –: ¡Nos amamos! Como miles de seres en la galaxia... No hay nada de malo en ello.
Más aun así guardo silencio.
Él ve mi tristeza, se acerca y besa suavemente mis labios.
- No será para siempre – promete –. Algún día la guerra acabara, y entonces podremos volar lejos donde nos apetezca.
- Lo se – digo; estrechando mi mejilla contra su pecho –. Es sólo que te echo tanto de menos cuando no estás... Y tengo tanto miedo a que no regreses...
Acalla mis temores con besos. Pronto le nombraran caballero y entonces no tendrá que regresar al templo jedi todas las noches. Será algo más de tiempo comprado para nosotros. Además, ha prometido regalarme su trenza...
- Te amo demasiado para no regresar a ti, Padmé. Siempre. Aunque tenga que atravesar ríos de lava para encontrarte...
- Anni... Bésame, por favor – le ruego –. Bésame una vez más antes de irte.
Él vuelve a jurarme su amor, y me besa diez veces. Después lo observo marchar, guardando por él una pequeña sonrisa que perdura en mi rostro hasta que su speeder desaparece. Entonces ya no hace falta fingir más. Caigo al suelo y las lágrimas son derramadas por mis ojos, porque, de alguna manera, se que no volveré a verle...
Sofocada, Padmé apartó de sí las sábanas y se incorporó de repente. Hacía muchos años que no soñaba con ese recuerdo, aunque la distorsión del final evidenciaba hasta que punto le había trastornado la historia de Leia.
Caminando hacía el espejo, verificó la piel pálida, las ojeras, y los rastros de lágrimas. Y se odió a sí misma por dicha debilidad, pero comprendió que no podía hacer nada para remediarlo. Debía tratar de volver dormir. Anakin estaba ya perdido, pero al menos, la mañana siguiente podría volver a ver a sus hijos.
Ese era todo el consuelo que le quedaba, y mientras Morfeo la arrastraba de nuevo a sus brazos, Padmé se repitió a sí misma que era suficiente. Debía de ser suficiente.
xXxXxXx
Destructor espacial de Vader; orbita Datooine.
- Mi señor – Vader se inclinó ante la imagen holográfica del emperador –. La situación del planeta esta ya controlada. Los rebeldes confesaron sus crímenes y acaban de ser ejecutados.
- Bien, bien... Me has servido bien, Lord Vader. Ahora supongo que estarás ansioso de regresar a casa, como un buen padre de familia, ¿no es así?
- Los niños me son indiferentes maestro – mintió el Señor Oscuro, manteniendo un perfecto control de las emociones –. Aunque sí tengo asuntos que resolver en Corusant.
Su maestro asintió, con falsa comprensión.
- Por supuesto, lo entiendo. Sin embargo, ya que ha salido el tema de lo gemelos... debo decir que últimamente me he sentido atraído por ellos – a Vader se le detuvo el corazón –. Podría no ser nada, claro, pero siendo tus hijos... es muy posible que ambos posean un enorme potencial en la fuerza que se esté desperdiciando en estos momentos. Si eso fuera así, yo mismo me sentiría inclinado a instruirlos y enseñarlos a desarrollar sus poderes. Por supuesto – añadió como si fuera evidente – siempre que su padre este de acuerdo.
- Nos... sentiríamos muy honrados si así lo hicierais, mi señor – aseguró Vader, disimulando sus terribles esfuerzos para no perder la voz. .
Palpatine sonrió como si supiera exactamente lo mal que lo estaba pasando.
- ¡Estupendo, amigo mío! Ya he mandado a tu nave un hombre de mi confianza para que les efectué los análisis midiclorianos necesarios. Estoy seguro de que pronto sabremos cual es el auténtico potencial de tus hijos en la fuerza. Por desgracia no se cuanto tiempo más deberé permanecer aquí, pero quiero que me envíes un informe en cuanto pueda regresar a Corusant, ¿entendido?
Vader asintió, y permaneció arrodillado hasta que la imagen de su maestro desapareciera. Después, todo el odio y la furia que había causado sus palabras, así como el miedo, estallaron de repente. Los oficiales que esperaban fuera de la habitación comprendieron que sería mejor alejarse de su comandante durante un tiempo preventivo, o de otro modo, a saber quién sobreviviría.
xXxXxXx
Corusant...
Al otro lado de la galaxia, los gemelos permanecían totalmente inmunes al estado anímico de su padre. Entre bostezos y gruñidos de protesta Luke dejo que 3P0 lo despertara para ir a la escuela. A diferencia del día anterior, había dormido toda la noche sin pesadillas; pero eso no evitaba que sintiera ahora un gran vacío en el estómago. Era martes y tocaba clase de natación.
Leia casi había terminado de desayunar cuando su hermano llegó resoplando, y se negó a probar bocado por miedo a vomitarlo. Aun así ella insistió en que tomara al menos una tostada: no era saludable asistir a la escuela con el estomago vacío. El teniente Solo los esperaba ya subido en el speeder cuando llegaron a la plataforma de despegue.
La niña estaba deseosa de llegar a la escuela, principalmente porque deseaba buscar a Ania para darle las gracias. El día anterior había estado demasiado conmocionada para actuar debidamente, pero su apoyo la había ayudado mucho y necesitaba decírselo. No sólo la había consolado tras contarle lo de su padre, sino que también... algo en ella... la hacía sentir... diferente.
- Pasadlo bien en la escuela, chicos... – se despidió Han mientras estacionaba la nave –. Sabéis que estaré esperando a la salida para asegurarme de que vuestro traseros llegan sanos y salvos a casa.
Leia le miro mal por esa falta de respeto, pero Luke estaba demasiado nervioso para molestarse.
- Vamos niño, ¿quieres que entre yo a hablar con tus profesores? – acarició el blaster –. Seguro que tras cruzar unas palabritas conmigo ya no están tan ansiosos de hacerte volver a esa piscina.
Luke lo miro esperanzado.
- ¿Puedes hacerlo?
- Vuestro padre me contrató para protegeros. Digamos que si yo... bien, consideró un peligro para tu seguridad que te echen a una piscina... tengo jurisdicción para impedirlo.
- ¡Han! ¡Te debería la vida! – se entusiasmo el niño.
Pero su hermana interrumpió las ilusiones de ambos:
- No, Luke. Sabes que eso no le gustará a nuestro padre. Anoche te animo para que fueses valiente y te enfrentarás a tus miedo, no para que te escondieras detrás del teniente. Además, ¿no querrás que castigue a Han por tu culpa?
El niño suspiró derrotado. No tenia otra opción.
.- Gracias por tu esfuerzo, Han. Pero supongo que no me queda otra que enfrentarme a la muerte. Igualmente, si muero, asegúrate de que Leia quede excluida de mi funeral.
El corazón de Luke fue encogiéndose más y más durante toda la mañana, conforme se acercaba el temido momento. Cuando llego la hora, incluso tuvo el valor de adelantarse a sus compañeros y pedirle al profesor Xander que le permitiera quedarse al margen de la piscina, pero Parrot desechó su petición en seguida, más como si se tratara de un niño mimado que de un niño traumado. A Luke no le quedo más remedio que dirigirse a los vestuarios.
Cuando Leia termino de ponerse el traje de baño de la escuela, se dirigió a la piscina sin esperar a sus amigas. Sabía que pronto Luke necesitaría todo su apoyo moral para hacer frente a la prueba. Pero al llegar se encontró con una agradable sorpresa.
- ¿Ania? ¿Qué haces aquí?
- Leia – Padmé sonrió al ver a su hija –. Su ayudante enfermo y el profesor Parrot me pidió que le echara una mano con la clase de hoy. – Se miró a sí misma y sus ropas de abrigo–: aunque de haberlo sabido me habría traído traje de baño – añadió.
La niña sonrió divertida. Tenía razón: su vestuario no entonaba mucho con el cálido ambiente que rodeaba la piscina.
- ¿Te gusta nadar?
- Mucho – respondió su madre –. Cuando era niña siempre pasábamos las vacaciones cerca de un lago y a mi hermana y a mi era imposible sacarnos del agua.
- A mi también me gusta – declaró con entusiasmo –. Aunque mis tías lo consideraban una actividad impropia de señoritas y me lo tenían prohibido. A veces nadaba a escondidas...
- ¿Tus tías? – inquirió Padmé con extrañaza.
Leia no debería tener ninguna tía. Anakin era hijo único y, por su parte, ni siquiera la conocía a ella, mucho menos a su hermana Sola. La niña se mordió el labio, consciente de que había hablado de más. Por mucho que confiara en Ania, si su padre se enteraba, se enfadaría muchísimo.
- Las niñeras que me cuidaban – dijo para disimular –. Mi padre las despidió hace poco, cuando decidió traernos a Corusant para mantenernos más cerca.
Padmé asintió lentamente. Lo que decía tenía sentido y explicaba muchas cosas, pero aun así, había algo que no le cuadraba. Quizá relacionado con el repentino nerviosismo de su hija.
- ¡Maldito crío! – el profesor Parrot se acercó hasta ellas vociferando, e impidió que Padmé pudiera profundizar más sobre el asunto –. Tú hermano – se dirigió a Leia – se ha encerrado en el vestuario y ha dicho a todos sus amigos que se niega a salir de allí. No se que os creéis sólo por ser los hijos de Vader, pero yo no voy a permitir que...
- ¡Espera! – Padmé lo agarró del brazo y lo detuvo, cuando ya se dirigía a los vestuarios –. Iré yo. Tú estás demasiado enfadado para tratar con él... –Xander la miró no del todo seguro, pero ella ya se había escabullido de su lado –. Leia ocúpate de que no entre nada mientras yo habló con él, ¿de acuerdo?
La niña asintió, agradecida. Sabía lo mal que lo estaba pasando su hermano y lo último éste que necesitaba era a alguien tan obtuso como el profesor Parrot gritándole en su oído. Seguro que Ania conseguía calmarle.
Padmé golpeó suavemente la puerta del vestuario antes de entrar. Luke se hallaba sentado en uno de los bancos, con las manos abrazándose las rodillas y evidentemente asustado. Aun así, cuando ella entró, la miró desafiante.
- No pienso salir – declaró el niño con firmeza, antes de que Padmé tuviera tiempo de decir nada.
- ¿Y qué te hace suponer que estoy aquí para convencerte de lo contrario? – cuestionó su madre divertida.
Luke la miró con extrañeza.
- Bueno... seguramente el profesor Parrot te ha enviado para eso. Se le oye gritar desde aquí.
Padmé sonrió.
- Chico listo – reconoció –. Él me ha enviado para eso – Luke abrió la boca para indicar que él tenía razón cuando su madre alzó una mano para detenerle –. Él me ha enviado para eso, pero eso no significa que yo tenga que obedecerle – puntualizó –. Parrot no es mi jefe, y a decir verdad, lo considero un poco obtuso para dar clase a unos niños.
Luke suspiró, relajado, y hasta se atrevió a sonreír, contento porque alguien pensará como él en lo referente a Parrot.
- ¿Entonces por qué estás aquí? – inquirió, no obstante.
- Leia está preocupada por ti – confesó Padmé – y yo también. Me contó que había tenido un accidente hace unos días... ¿Es por eso que te da tanto miedo?
Luke asintió, demasiado tímido para añadir nada más.
- Debió ser una experiencia difícil - comprendió su madre -. Pero Luke, no vas a conseguir nada huyendo de ella. Tienes que afrontarla.
- Eso es lo que me dice mi padre - confesó él con la vista clavada en suelo.
Padmé se mordió el labio, no del todo contenta con esa respuesta. Aun así trató de superar sus prejuicios, por el bien de su hijo.
- ¿Y no crees que tiene razón?
- El agua me da miedo, aunque me gustaría aprender a nadar - reconoció -. Pero no pienso meterme a la piscina con el profesor Parrot. ¡Dejara que me ahogue! - protestó con voz infantil, mas no carente de toda razón -. Y tampoco me gusta tener que hacerlo delante de todos mis compañeros.
- Entiendo - Padmé fue capaz de visualizar sus razones; no tenían nada de extravagante. Entonces se le ocurrió una idea -. ¿Y que te parecerían unas clases particulares? Yo podría enseñarte un par de horas cada tarde, en un recinto privado, donde no haya nadie.
Los ojos de Luke se iluminaron.
- ¿Lo harías?
- Claro - su madre sonrió -. Leia siempre habla muy bien de ti. Serla un placer para mi ayudarte.
- Leia también habla mucho de ti - reconoció él tímidamente, desviando la vista para después afrontar su mirada -. Y ahora veo porque le gustas tanto.
Padmé amplió la sonrisa, haciendo un esfuerzo por no emocionarse. Las palabras de su pequeño hijo valían más para ella que todo el oro del mundo. El único problema que quedaba ahora era encontrar la forma de explicárselo a "Xander". ¡Qué más daba! No permitiría que nadie se interpusiese entre ella y sus hijos, ni siquiera su propio padre. Aunque tal vez la mención de éste bastara para acallar las protestas del profesor.
xXxXxXx
El cuerpo del esbirro del emperador, Colin Never, cayó al suelo sin vida bajo la mirada de satisfacción de Vader. Ya se sentía mejor.
El estupido hombre había llegado a la nave minutos después de la entrevista con su maestro, desoyendo todos los consejos de sus subordinados y exigiendo verle con arrogancia. Un comentario desafortunado sobre la madre de los gemelos había sido el último detonador de la ira del Señor Oscuro. Ya estaba muerto.
Se sentía mejor, como si hubiera liberado gran parte de la tensión acumulada tras los últimos acontecimientos y la frustración por permanecer tanto tiempo lejos de sus hijos. Por desgracia, ahora debería justificar su muerte ante el emperador; pero, al menos, serviría para retrasar el análisis midicloriano de Luke y Leia hasta idear la forma de impedirlo.
- Comandante Ozzel - lo llamó por el comunicador -. Disponga la nave: volvemos a Corusant.
- Señor - el hombre asintió, reflejando su alivio a través de la pantalla.
- Y comandante... que uno de sus hombres venga a mi cámara inmediatamente. Never ya no esta en condiciones de salir por sí mismo.
Ozzel palideció, captando el significado de esas palabras, pero no añadió nada. Se llevó la mano al corazón y acepto la orden con una inclinación de cabeza. Vader permaneció de pie después de que la comunicación terminara. Sentía como el alivio poco a poco iba apoderándose de su cuerpo. Incluso con la amenaza pendiente del emperador, por fin regresaba a donde debía estar. A casa.
Konichiwa tomodachis! Aquí os he traído el capitulo, espero que lo hayáis disfrutado. Padmé al fin ha encontrado la forma de acercarse a su hijo, y parece que muchos sois adivinos, porque justamente me escribías diciendo que debía ser de este modo, en la piscina.
Por otro lado sus pesadillas, vemos que su conversación con Leia le afecto más de lo que esperaba, y ahora comienza a sentir algo de lastima por su esposo, además de odio. Tal vez el sentimiento evolucione cuando al fin descubra la verdad... Para lo que tampoco queda mucho ^^
Agradecer, por supuesto, a las siete maravillosas personas que me deleitaron con su reviews en este capitulo, a saber Rous Black, Chiiia, Mas (jeje, tienes razón... estos angelitos hacen ya lo que quieren con el poderoso Darth Vader XD Yo tb pienso que Luke habría tenido un gran relación con él, si hubiera tenido tiempo para forjarla, como tú dices... Me alegro que te agrade la manera en que la estoy llevando. Y sobre Obi... bueno, se equivoco, pero tampoco es malo... Simplemente cometió muchos errores, como todos, pero poco a poco los irá subsanando... Sólo resta esperar ^^), MartaQ (tomodachi! Gracias por tu reviews como siempre, y ahora, calma... todas tus peticiones serán atendidas en próximos... XD Luke ya se ha acercado a Padmé en este capítulo, y en el próximo profundizará todavía más. Y Vader regresa a casa... Simplemente ten seguro que entre los dos próximos se realizara todo lo que estas esperando ;) Nos leemos, amiga, espero no decepcionarte!), Jamiet (ohayo! Me alegro mucho de que disfrutaras el capítulo, la parte en la que Leia sale a hablar con Padmé y siente esa conexión especial con ella tmb es mi preferida ^^ Respecto a tus especulaciones... ¿tienes una bola de crital verdadera o qué? Porque acertaste en casi todo, y te juro, ya tenía los capítulos escritos... no pude cambiar nada XD En fon tomodachi, te agradezco tu reviews... y nos leemos pronto, sayooo!), Nina Feliz y Alucalard70.
Y ahora, os dejo el título del próximo capítulo, para abriros el apetito... Cara o cruz: reencuentro. ¿Qué os parece? ¿Os imagináis de que va? Ya tenéis ganas de leerlo, ¿eh? XD Pues dado que estoy de vacaciones y he podido adelantar varios capítulos escritos (nunca me gusta ir muy justa), he decidido que no puedo haceros esperar al próximo sábado (por eso lo he colgado hoy un día antes), y lo publicaré el miércoles de la semana que viene. Tenéis mi palabra. Eso si, consentidme mucho con vuestros comentarios, ¿eh? No vaya a ser que me arrepienta... XD
Ahora un breve parrafo sobre el título. Puesto que no esoy del todo satisfecha con el titulo actual, Algo que llaman destino, había planeado cambiarlo por Telaraña de Mentiras, que personalmente encuentro más atrayente a la hora de leer. Sin embargo, aunque muchos estabáis satisfechos con el nuevo nombre, a algunos os entristecia que fuera tan diferente al anterior, al que ya estabáis acostumbrados, y preferirías mantenerlo.
Así pues, ni para unos ni para otros, tratando de respetar los deseos de todos y los míos propios, he rediseñado otros dos nombres para la historia, que a pesar de ser distintos, guardan mas semejanza con el presente ahora: Fuerza y Destino o Juegos del Destino. Es decisión vuestra elegir cual os gusta más, y sea cual sea vuestra elección (recontare las opiniones) en el próximo capitulo encontraréis el fic bajo uno de estos dos nombres.
Espero que entendáis mis motivos para preferir cambiarlo y me perdonéis por marearos tanto. Así mismo, espero que este nuevo titulo no os diguste... después de todo, el fic seguirá siendo el mismo.
Tema al margen, para los lectores de mi otro fic, Redemtion, no os asustéis porque hoy no actualice capitulo, prometo hacerlo mañana, ¿ok?
Y ahora ya si... nos leemos pronto!
¿reviews?
