CAPITULO 21: EL DESPERTAR
El olor del café despertó a Lois. Sacó la cabeza de debajo de la almohada, por la cantidad de luz que entraba por el ventanal pensó que era tarde. Se incorporó para mirar el despertador y aún aturdida no pudo distinguir la hora.
- Buenos días, Lois.
La melodiosa voz de Clark la despertó del todo, se sentó a medias en la cama y mientras bostezaba, una taza de humeante café apareció por arte de magia delante de ella. Sonrió al ver a su marido todo lleno de amabilidad, tendiéndole la taza, impecablemente vestido y con sus gafas puestas.
- 'nos días, machote. - le contestó sonriendo mientras agarraba la taza con cuidado de no quemarse.
Bebió un sorbo y se relamió.
- Extra de azúcar. Me he acordado. - le dijo él - y también he traído Donuts recién hechos. - dijo señalando la cocina.
- A veces pienso que no puedes ser real. - le dijo ella mientras bebía otro sorbo y se levantaba corriendo a la encimera.
Él se quedó mirándola mientras ella devoraba un Donut. A la luz del día, Clark cayó en la cuenta de que Lois llevaba la camisa que él llevó el primer día que trabajó en el Planet, ella hizo que se cambiara porque no le pareció bien el look leñador. Sonrió.
- Eso me pasa a mí todas las mañanas. - dijo él sonriéndole.
- ¿En serio? Pues no se si tomármelo como un cumplido, bolsas en los ojos, aliento de perro, mal genio... Lois Lane tiene su propio Mister Hyde...
Él la besó, ella se dejó besar.
- Pero el café expresso doma a la fiera. - le susurró el.
Ella pensó en otra cosa que amansaba a la fiera y se dispuso a... pero en eso preciso momento sonó su móvil.
- ¡Rayos! ¡Perry! - exclamó ella.
Corrió a buscar su móvil y se lo pasó a Clark.
- Dile que vamos en un momento, yo voy a arreglarme. - le suplicó.
Lois corrió al baño mientras se quitaba la camisa de franela. Aún salió desnuda a buscar ropa limpia y volvió a entrar. Clark maldijo la era de la tecnología en que vivía y contestó al teléfono.
