La Tempestad
Capitulo 21
La ira del sol.
La sala de los tronos gemelos se encontraba llena de ponies desvelados, miradas furiosas y murmullos quejumbrosos. Todas las salidas estaban protegidas por miembros de ambas guardias. Los mismos soldados que recorrieron todo Canterlot y sacaron a los nobles y ministros de sus camas.
La puerta principal se abrió, sin anuncio ni ceremonia la princesa del sol hizo su entrada. Sin ponerse de acuerdo todos los presentes guardaron silencio. Celestia amino rápidamente hacia su trono y se sentó en el. Durante varios minutos no hizo nada más que observar a los nobles, finalmente abrió su boca, so tono era duro, muy diferente al que normalmente usaba.
-Esta noche uno de ustedes cometió un asesinato.
La sala se lleno de una marea de comentarios que variaban desde la sorpresa, la duda y la indignación. En un rincón el viejo ministro de relaciones diplomáticas se desmayo.
-¡Silencio!
El piso de la sala de los tronos tembló al mismo tiempo que un viento cálido soplo desde el trono y la intensidad de la luz en de los candelabros aumento.
-Desde hace meses mi hermana y yo estamos consientes de que uno de ustedes entregaba información a los grifos. Decidimos tratarlo de la manera más discreta posible, considerando que tal vez el informante fuera víctima de algún chantaje o una situación similar. Pero hoy, aunque así fuera, no lo podemos seguir ese curso de acción. El traidor ha cometió uno de los actos más horribles. Ha asesinado a sangre fría a un hermano pony. Por eso están todos aquí, serán prisioneros en el palacio. Se les asignaran habitaciones en el ala de huéspedes. No saldrán de estas habitaciones bajo ninguna circunstancia y siempre estarán acompañados en todo momento por dos guardias.
Voces airadas llenaron el ambiente.
-¡Esto es un ultraje!
-¡No puede tomar esa clase de decisiones sin consultar a la alta corte de Canterlot!
-¡Es contra la constitución acusarnos sin evidencia!
-¡Me niego a ser tratado como un simple criminal!
La princesa del sol se levanto de su trono.
-¡Suficiente!
Los candelabros se balancearon violentamente y algunos vitrales se rompieron.
-Es la decisión que he tomado. Las leyes y ordenanzas de la alta corte Solar y Lunar de Canterlot me dan la autorización de hacerlo.
Los presentes guardaron silencio. Las leyes y ordenanzas de la corte habían sido escritas hacia más de mil años cuando Celestia y Luna fueron nombradas princesas y no habían sido aplicadas en por lo menos dos siglos. Celestia continúo.
-El decimo articulo nos permite, en caso de extrema necesidad, a mi hermana o a mi tomar autoridad total sobre el reino y nos da la facultad de ignorar cualquier ley o procedimiento. Eso incluso incluye la prohibición de la pena de muerte.
Las puertas se abrieron y decenas de guardias de ambas órdenes entraron y se colocaron en parejas a un lado de cada noble. Celestia se levanto de su trono.
-Acompañen a estos caballeros a sus habitaciones designadas.
Una puerta lateral se abrió y los indignados consejeros salieron por esta escoltados por un miembro de la guardia diurna y uno de la guardia nocturna.
La princesa del sol se quedo acompañada de varios oficiales.
-Registren sus casas, sus despachos aquí en el palacio, envíen los mejores pegasos disponibles para que aseguren villas, casas de campo y cualquier cosa similar. No quiero que dejen ni un solo rincón sin revisar. Encontraremos al traidor, y que mi dulce madre tenga piedad de él porque yo no la tendré.
Los guardias abandonaron la sala de los tronos gemelos a toda velocidad.
Celestia se sentó nuevamente, cerro sus ojos, los abrió. Se encontraba en un amplio espacio circular. No habia paredes sino grandes arcos de piedra. El techo era completamente blanco, sostenido por delgadas columnas y con un eclipse pintado en el centro.
El piso era de mármol, pero no como ningún mármol que se pudiera encontrar en Equestria, parecía una nebulosa solida. Se acerco a uno de los arcos, a la distancia pudo observar una esfera azul y blanca rodeada de pequeñas luces que flotaba en un cielo oscuro.
Observo interminables llanuras y pastizales donde distinguió a ponies, grifos, dragones y más seres descansando o hablando plácidamente.
-Hermosa vista, ¿Por qué me trajiste aquí, Tia?
Luna se encontraba sentada mientras revisaba el contenido de un viejo baúl con una sonrisa en su rostro. Extrajo una vieja y desgastada pelota que sin embargo brillaba como si tuviera una constelación en el interior. La princesa de la noche boto la pelota un par de veces.
-Habia olvidado este sitio, ¿Qué es tan importante que como para que regresemos al lugar donde nos escondíamos de nuestros padres?
Giro su vista hacia su hermana, dejo caer la pelota y se levanto
-¿Qué sucede?, ¿Por qué tienes esa cara?
-Tu jefe de Ingenieros murió, lo siento mucho.
-Pero… ¿Cómo?
-Fue asesinado, y robaron planos que diseñaste.
-Pero… pero…
-Ya gire instrucciones, asumí el control total hasta que esta situación se resuelva o tu regreses. En ese caso compartiremos el control y cuando la guerra finalice restauraremos todas las leyes y códigos. ¿Cómo va todo en el frente?
-La hermosa generosidad despertó hace algunas horas. La inquebrantable lealtad, la firme honestidad y la cálida ternura también han despertado. Solo faltan la reconfortante risa y la chispa de la magia.
-Magia… por favor, cuídala. Cuídalas a todas pero en especial a ella.
-Sabes que tenemos que dejar que sus almas y sus cuerpos lleguen al límite. Y aun así no son ninguna garantía de victoria. Tu misma lo dijiste.
-¿Qué hay de los grifos?
-Tratamos de dañar a los civiles lo menos posible. Pero aun así es inevitable. Logre contactar con una grifo comandante. Por lo que hemos podido deducir de ella tiene un punto de vista diferente y no utiliza más violencia de la necesaria, tal vez podremos conseguir algo a través de ella. ¿Sigues teniendo problemas con el sol?
-La armadura ha sido de gran ayuda. Pero hace unas horas tuve una sensación muy extraña.
-¿Dos horas?
-Si, ¿Cómo sabes?
-Hace dos horas despertó la hermosa generosidad. Lady Rarity esta inconsciente pero tiene quemaduras. Uno de mis capitanes observo al grifo que la hirió, se convirtió en llamas para escapar. Lord Spike también participo en el enfrentamiento. Sé que es imposible tratándose de un dragón pero todo indica que también tiene quemaduras.
-¿Spike?, ¿quemado?
-Sí, solo conozco a alguien que logro quemar a un dragón y esa fuiste tú.
-¿Y Rarity?
-Debemos dar gracias de que la intención de nuestros enemigos es capturar a los elementos. No quiero ni imaginarme que hubiera pasado si no fuera así. Sin embargo eso indica que de alguna manera su conexión con el sol y la luna y por lo tanto con nosotras es más profunda. Si nuestros padres no consideran que eso merece una intervención directa de nuestra parte no se entonces que será.
Ambas hermanas se asomaron por un arco, desde lo alto de la torre podían ver el palacio que se encontraba a sus pies y del cual el palacio de Canterlot era solo una burda imitación. Celestia cubrió con su ala a su hermana y la acerco a su cuerpo.
-Luna, debemos tener cuidado. Que nuestros padres no den alguna señal no significa que aprueben lo que estamos haciendo.
-Lo sé. Pero creo que todo indica que ahora tenemos que movernos más rápido.
-De acuerdo, haz lo que creas conveniente. Yo hare lo propio.
-¿Te nos unirás en la batalla?
-Si la situación lo requiere. Cuídate Luna, debemos regresar.
Con un suspiro las princesas se disolvieron como el roció.
Celestia abrió sus ojos en la sala de los tronos gemelos. Se acerco lentamente a uno de los vitrales rotos. Elevo sus alas y observo como el amanecer se desplegaba ante sus ojos y cubría su amado país con una luz rojiza.
Se dio la vuelta, mientras se alejaba de la ventana la luz que entraba por esta la rodeo. Su cuerpo brillo con la intensidad del sol de mediodía. La luz transformo su esencia en algo solido.
El cuerpo de la princesa del sol se encontraba totalmente cubierto de oro amarillo y blanco y ópalos. Su pecho lucia una réplica de su cutie mark hecha de ámbar y diamantes, el casco incorporaba su corona y le cubría la parte trasera del cuello y dejaba fluir libremente su crin multicolor. Las diferentes secciones de la armadura se unían de tal forma y eran tan flexibles que parecían estar más bien pintadas sobre el cuerpo de la princesa.
Los pasos de Celestia dejaban marcas humeantes en el mármol del piso. Desde sus continuos enfrentamientos con Discord hacia ya casi dos mil años no habia tenido oportunidad de dar rienda suelta a su magia. Salió de la sala de los tronos gemelos. Todos los guardias y servidumbre del palacio dejaban de hacer sus labores y se arrojaban al suelo al verla pasar. Llego a la terraza justo en el momento en el que el sol se habia separado totalmente del horizonte y resplandecía con una luz roja que parecía corresponder a su furia.
Solo necesitaba una excusa, una pequeña razón. Nabucodonosor cometería algún pequeño error y ella estaría en libertad de demostrar lo que era capaz de hacer. Los grifos ya habían conocido la Hermosa y Terrible oscuridad, pero ni sus temores más grandes no se comparaban a la Protectora y Abrazadora luz.
Ishtar se removía inquieta y se sentía increíblemente pequeña en la enorme sala con amplios ventanales en la que se encontraba. Estar presente en ese lugar por lo general se consideraba un gran honor o un gran peligro, todo dependía del humor del emperador.
Nergal cayó pesadamente en frente ella, sangre manándole del pico. El emperador se encontraba de espaldas a ambos, mirando fijamente a los tres príncipes.
-De nuevo.
Nergal se levanto y se limpio la sangre del pico. Se coloco a cierta distancia del centro de la sala de ejercicios del emperador. Este se dio la vuelta y se planto firmemente en el suelo. La luz del amanecer entraba por las amplias ventanas y se reflejaba en sus plumas y pelaje dorados.
Nergal rugió y ataco, el emperador se mantuvo firme en su lugar. Cuando el general llego a donde se encontraba Nabucodonosor elevo la garra derecha para golpear a su gobernante. Ishtar estaba impresionada, conocía bien al general y sabía perfectamente que él se tomaba todas las peleas en serio. Para el todo era hasta sus últimas consecuencias.
El emperador se agacho, con un rápido movimiento de su garra derecha impacto en la axila desprotegida del brazo que pretendía golpearlo. Nergal perdió el equilibrio y dio un paso para la izquierda. Sin perder tiempo el monarca de los grifos golpeo con la base de la palma de su garra izquierda la base del pico del general. Inmediatamente tomo la cabeza de Nergal con sus dos garras y la estampo violentamente contra el suelo.
-Suficiente.
Nergal se incorporo de nuevo y se coloco a un lado de su segunda al mando. Nabucodonosor se volvió hacia su hijo mayor.
-Nunca tengas un subordinado al que no puedas vencer en combate.
Shamash leyó la mirada de su padre y lentamente tomo su lugar en el centro de la sala. El emperador se elevo con un par de aleteos y se precipito contra el príncipe. Este esquivo y giro de tal modo que quedo mirando de frente la parte posterior del emperador. Inmediatamente se lanzo al ataque solo para recibir una patada proveniente de las patas de león de su padre. El príncipe retrocedió un par de pasos con los ojos cerrados. No tuvo oportunidad de abrirlos cuando sintió las garras que se encajaban en su mejilla. Otra garra lo tomo de la cabeza y lo presiono contra el suelo.
-También se aplica a los hijos. Tu abuelo nunca entendió eso.
El príncipe se levanto cuando cedió la presión y regreso a su lugar al lado de sus hermanos. El emperador caminaba lentamente por la sala.
-Dos meses y medio. Dos meses y medio en una guerra que se suponía me pondría en cuestión de semanas en control de Equestria. No solo eso, ahora tenemos a los ponies en nuestro territorio.
Miro a Ishtar
-Le di el poder que me solicito, comandante. ¿Dónde están los resultados que me prometió?
-Yo…
-No están en ningún lado. No hay resultados, ¡presentar de mejor manera las batallas no sirve de nada si de todos modos se pierden!
El emperador se concentro en Nergal.
-¿Y tú?, tampoco me has dado nada. ¿Dónde está el dragón?, ¿Dónde están las cabezas de las princesas? No solo eso, te dejaste derrotar por un pony. Consentiste la vergüenza de dejarte vencer por un cachorro indefenso y débil. La vergüenza de un general es la vergüenza del ejército. ¡Y la vergüenza del ejército es la vergüenza del emperador! ¡Deja de perder el tiempo maldita sea! ¡Quiero a esos ponies fuera de mi imperio!
Se giro hacia los príncipes
-Y por supuesto tengo a mi querido hijo mayor. Le confié una misión simple. Llenar una mina abandonada de explosivos y destruir a la mayoría de las fuerzas invasoras. Amontonar piedras en una cueva. ¡Y ni siquiera eso pudiste hacer!
-Lo siento padre. Pero como la comandante Ishtar dijo esos elementos de la armonía…
-¡No te ordene capturar nada!, esa fue tu decisión, ese fue tu error. Y un emperador que comete un error no vive para cometer otro. ¿Si sabias que esos ponies representan un riesgo para que los enfrentas?, ¿crees que estoy tranquilo con la idea de dejar mi trono a alguien que tiene tan poca capacidad de visión a futuro, alguien que no sabe ordenar prioridades?
Se escucho otra voz, llena de malicia y ambición.
-Tal vez deberías reconsiderar la línea de sucesión, padre.
El emperador se giro para observar a su segundo hijo. Su cuerpo de felino era gris con manchas circulares negras y su cuerpo de ave completamente blanco. El monarca se acerco a el
-Nannar, le estoy agradecido al señor de las tormentas porque mi hijo mayor es fuerte, es ágil y es fiel. Le estoy agradecido porque aunque mi hijo menor es débil de cuerpo es fuerte de mente y se hace rodear de sabios, sacerdotes e historiadores. Pero tú, tu única virtud es que eres mi segundo hijo. Da gracias de que te concedí un gran poder que Nabu sabiamente declino porque sabía que su cuerpo no soportaría las exigencias de este. También da gracias de que por el momento tu existencia no ha sido un estorbo. Si por alguna razón Shamash no pudiera acceder al trono erigiría a Nabu y me aseguraría de que no hicieras alguna otra estupidez como esta.
Finalmente miro a su tercer hijo. El príncipe se mantenía firme y era difícil leer su expresión.
-¿El que no hace nada no comete errores?, ¿es esa tu forma de pensar?, ¿por eso no has hecho nada en esta guerra?
-Padre, todo mundo sabe que no soy el mejor guerrero. El General y la comandante son mejores estrategas que yo. Solamente me moví a un lado para permitir que los mejores grifos de Kadingirra pusieran sus talentos a tu disposición y no ser alguna clase de estorbo. Pero si deseas que haga algo entonces con gusto lo cumpliré.
Resonaron golpes en la puerta de metal. Ishtar tardo un poco en reaccionar y corrió a abrir, no era común que se tratara del grifo de menor rango presente. Lord Nam-Tar la saludo educadamente, sostenía un pergamino en la mano. Pero lo primero que la comandante noto fue el olor a carne descompuesta que llenaba el ambiente. Edimmu se encontraba un poco más atrás sosteniendo un cofre contra su pecho y sonriendo ampliamente.
La grifo militar se movió hacia un lado para permitir pasar al ministro y el mago. Ambos se inclinaron ante el emperador. Nam-Tar le extendió el pergamino.
-Recibimos esto en el transcurso de la madruga, su todopoderosa majestad.
Nabucodonosor tomo el pergamino y lo desenrollo. Observo las palabras escritas en un grifo deficiente. Arranco el sello real de Canterlot que se encontraba al pie de la página.
-Revélate.
La escritura se desvaneció y dio lugar a una serie de diagramas y formulas arcanas. El emperador sonrió.
-¿Tenemos la confirmación de costumbre?
-No su majestad, perdimos contacto con nuestro espía. Pero la información que nos ha proporcionado siempre ha resultado correcta.
El emperador le entrego los diagramas a lord Edimmu. Este los observo y rio
-Si, si, si. La creatividad de la gobernante de la oscuridad es impresionante. Es una lástima que su espíritu haya decidido enfocarse en proteger a los indignos ponies y no ponerse al servicio de mi gran señor. Si, una pena.
El emperador avanzo lentamente hacia una de las ventanas.
-Abandone cualquier proyecto que tenga ahora y enfóquese en esto.
-Así será, oh todo poderoso monarca de las tormentas. Afortunadamente ya termine lo que le habia prometido.
Edimmu se acerco al emperador, abrió el cofre y revelo una gema roja alargada. Similar a un cuerno o una especie de espada. Se encontraba engarzada en oro.
-Usted, oh sabio gobernante de los vientos, me pregunto porque mi insistencia en otorgar el control del día y la noche a su descendencia. Es porque sé que se merece un poder mucho mayor. Esta gema le otorgara la fuerza que le pertenece por derecho divino. Un poder mayor que el del sol y la luna, un poder mayor que cualquier otro en este mundo. Esta gema le permitirá controlar el caos.
El emperador tomo la joya que se le ofrecía y la examino. El príncipe Nabu se adelanto.
-Es curioso Lord Edimmu. Según tengo entendido el caos es imposible de controlar, eso es parte de su esencia. Claro que es probable que esté equivocado.
-Haaa, joven y sabio príncipe. Si procurara mi compañía aprendería muchas cosas ocultas que son verdad y descubriría que muchas supuestas verdades son mentiras.
-Es probable, pero mi agenda está saturada. Y hablando de eso, si me lo permites padre, tengo algunas citas importantes.
El emperador asintió vagamente.
-Si, ya hemos terminado aquí, pueden retirarse. Lord Edimmu, le comunicare mi decisión respecto a este artefacto. Ahora todos tienen mucho que hacer y más vale que lo hagan bien.
Los grifos abandonaron la sala. Ishtar caminaba a un lado de Shamash., el príncipe la miro con furia en sus ojos.
-Me estoy arriesgando demasiado por ti.
-Solo necesito tiempo para pensar y…
-¡Silencio!, estoy comenzando a cuestionarme si lo que hago por ti vale la pena. Sería más fácil tratar de ganarme la lealtad completa de Nergal que seguir ayudándote a tomar el control del ejército. Después de todo si no estuvieras tú las fuerzas no estarían divididas. Ofréceme algo más, o la alianza se acabo.
Ishtar se detuvo, los príncipes y el canciller continuaron avanzando. Edimmu se detuvo junto a ella.
-Que lamentable. Siempre es penoso ver una pelea entre enamorados.
-Lárgate de aquí.
-No mi niña, hicimos un trato y tu no me has traído lo que prometiste.
-Yo no hice ningún trato contigo, cadáver asqueroso. Si me ayudaste de alguna manera fue por decisión propia y no porque yo te lo haya pedido.
-Mocosa malagradecida, si no fuera por mi aun seguirías rondando entre las sombras esperando alguna oportunidad para dañar a Nergal.
-Tal vez así aprendas a no hacer favores que no se te pidan. No sé qué es lo que quieres, pero si se que no es nada bueno, ni para los ponies ni para los grifos.
-Como te atreves…
-¿Crees que soy idiota? En cuanto los ponies obtienen alguna ventaja tú mágicamente tienes la respuesta adecuada. No antes ni después, siempre en el momento justo. Pareciera que más que algún resultado de la guerra quisieras que durara lo más posible.
-¿Hablamos de intenciones?, entonces dime porque tanto interés en conseguir el mayor poder posible. En estar tan cerca del poder más grande del imperio. Quieres controlar el ejército, quieres sentarte a un lado del emperador sin importar quien sea este.
-Ese es mi problema. Ahora regresa a tu maldito agujero. Y si quieres tanto un elemento de la armonía ve y consíguelo tú mismo.
La grifo se alejo apresuradamente y recorrió los pasillos del palacio. Llego a sus habitaciones designadas en el palacio. Preferiría ir a la vieja casa en los barrios bajos pero estaba cansada y el lugar le recordaba a su mejor amiga que ya no estaba con ella.
Abrió las puertas, Ninlil se encontraba arrinconada, con las orejas bajas y la cola entre las patas. Sentado a la pequeña mesa se encontraba un joven y esbelto grifo de color negro que sostenía un libro viejo y desgastado entre sus garras. El príncipe comenzó a leer en voz alta.
-"Y así hablo el señor de las tormentas: Porque no les he dado alas para que descansen y sean mediocres. Si encontraras debilidad de cuerpo o de mente entre tus hermanos y si tú garra corrige esa debilidad. Entonces tú serás bendito entre mis hijos, tus alas serán las alas doradas de la muerte que llevaran a las naciones grifos a elevarse con gloria en los interminables cielos"
Cerró el libro y sonrió.
-Es un pasaje interesante. Y una muy buena inspiración para nombrar a un escuadrón en el ejército. Aunque algunos sacerdotes discuten acerca del verdadero significado. ¿Usted que cree, comandante?
Ishtar entro lentamente en el cuarto sin dejar de mirar a Nabu.
-Lo que dice ahí. Las alas doradas de la muerte llevaran a las naciones de los grifos a elevarse con gloria.
-De eso no hay duda, la discusión se centra en lo de la garra.
-Discúlpeme príncipe, pero estoy muy cansada y apenas acaba de amanecer. ¿Le puedo ayudar en algo?
-Eso es lo que me gustaría saber. La dejare para que descanse, aunque me gustaría hablar más con usted a futuro. Con permiso
En la sala de reuniones del Stargazer dos jóvenes unicornios intercambiaban miradas y hablaban en voz baja. La princesa luna se encontraba totalmente quieta y silenciosa. Trixie parpadeo perpleja.
-¿Qué crrres que es lo que le pasa?
Twilight se encogió de hombros.
-No sé. Deberías saber tú, es tu maestra.
-Nuca habia hecho algo así. ¿La prrrincesa Celestia no hace esto?
-Jamás la vi hacer algo similar. ¿Qué paso exactamente?
-Estábamos hablando, cuando puso una carrra rara. Dijo "¿Qué sucede, Tia?", cerrro los ojos, estaba sonriendo unos momentos y después puso esa carrra de prrreocupacion. Le estuve llamando perrro no reacciono.
-¿Crees que será peligroso despertarla, como a los sonámbulos?
-No crrreo que este dorrrmida
Luna abrió los ojos y se levanto de su asiento, Trixie y Twilight dieron varios pasos hacia atrás.
-Capitana Sir Twilight Sparkle. Por favor busque a los comandantes. Es urgente que hable con ellos.
-Sí, claro princesa. Con la comandante Northern Wind no hay problema, pero el comandante White Thunder está explorando la cueva o mina o lo que sea que está debajo.
-Le ordene comunicarse con ellos lo más rápido posible. Por favor tráigalos aquí. Trixie, ayúdala
Ambas unicornios salieron de la sala de reunión.
-Fantástico, la hiciste enojar, muchas grrracias.
-No digas tonterías, no está enojada. Cuando se enoja hay truenos y vientos y esas cosas.
-Eso es cuando está molesta o trrriste, cuando esta de verdad enojada o prrreocupada habla como un pony normal.
Encontraron rápidamente a la pegaso, localizar al comandante requirió de más tiempo y esfuerzo. Ambos comandantes subieron a la nave. Después de varios minutos salieron de la sala de juntas.
Northern Wind se hacerco a Twilight.
-Sir Twilight, suba al Puente de mando del Morning Glory. Comuníquese con los demás capitanes de ambas guardias. Que se preparen para partir de inmediato.
-¿Partir?, ¡pero Spike y Rarity!
-Lady Rarity puede ser transportada en el dirigible de los sanadores. Esperemos que la señorita Zecora piense en una solución creativa respecto a su hermano.
White Thunder se acerco a varios de sus oficiales.
-Preparen todo para partir de inmediato. Liberen a los prisioneros civiles, dejen tres días de comida para los militares y enciérrenlos en un lugar seguro.
El pueblo se convirtió en un hormiguero de actividad plena iluminado por los primeros rayos del sol. Spike fue subido con grandes trabajos en el que fuera la nave insignia de la guardia diurna.
Twilight se encontraba en el puente de mando del Morning Glory, su joya de comunicación comenzaba a calentarse por el uso incesante al que estaba sometida. Ella misma se encontraba en sus límites después de haber dormido escasas horas.
La unicornio sacudió su cabeza mientras se acercaba a la comandante Northern Wind que estaba en frente de la mesa de navegación junto con varios pegasos más
-Todos los dirigibles están listos y esperando la orden de partir de la princesa. Aunque nosotros seremos los que marquemos la ruta. ¿Cuál es nuestra ruta?
La pegaso extendió un mapa dibujado a partir de las descripciones de Lahar y a su lado desplego uno confiscado al oficial de recolección grifo. Los examino durante unos momentos antes de mirar a Twilight.
-No se puede deducir mucho del nuestro. ¿Entiende algo del de los grifos?
-No mucho, su cartografía es diferente, se interesan más en las corrientes de aire que en el terreno. Supongo que ustedes como pegasos entenderán mejor de eso.
-¿Corrientes de aire?, perfecto. Traigan a la teniente Hooves.
Después de unos minutos Derpy ingreso en la sala, miro el mapa, tomo un lápiz y trazo una irregular línea que unía el punto donde se encontraban con la ciudad grifo que habia sido designada como su blanco, Northern Wind sonrió.
-Perfecto, navegante siga esta ruta.
El pegaso miro con dudas el mapa y a la pegaso que distraídamente comía un muffin. Northern Wind se interpuso en su vista.
-¿Algún problema?
-Comandante, No Comandante.
Twilight se llevo la pesuña al pecho.
-¿Comandante White Thunder?, la ruta está trazada. En cuanto su majestad de la señal.
-Adelante.
Los dirigibles se enfilaron en la dirección designada, el Morning Glory y el Stargazer marcaban la ruta seguidos de las naves aéreas de menor tamaño. A nivel del suelo cientos de ponies de tierra y algunos unicornios iniciaron la marcha arrastrando tras de si treinta catapultas.
Northern Wind le coloco una pezuña en el hombro a Twilight.
-De acuerdo a los cálculos de la teniente Hooves llegaremos a…
Consulto el mapa
-..Ninua, en aproximadamente cinco horas. Por lo que nos dijo la grifo es un importante centro comercial. Cuando la tomemos cortaremos las rutas comerciales de los grifos.
-Igual que ellos hicieron con Manehattan.
-Exacto. Descanse, lo va a necesitar.
Apenas le pareció a Twilight que habia recostado la cabeza cuando sintió que alguien la removía. Abrió los ojos para encontrarse con un pegaso.
-La comandante solicita su presencia en la cubierta de armas.
Twilight llego mientras aun se acomodaba los últimos detalles de su armadura. La cubierta de armas estaba dominada por un enorme cilindro de metal blanco y dorado con cientos de joyas engarzadas y que pendía de unas cadenas mientras que una parte significativa sobresalía de la nave.
-Bien Sir Twilight, espero que haya descansado. Le concedieron los honores de iniciar con las hostilidades.
A una señal de la pegaso las cadenas se activaron con un ruido chirriante y el enorme artefacto descendía hasta quedar a la altura de los ponies. Twilight se acerco nerviosa.
-¿Empezaremos la batalla así como así?, los ponies de tierra deben de estar cansados después de marchar cinco horas.
-En realidad fueron tres. Las corrientes de aire fueron de más ayuda de lo que esperamos, sin embargo utilizamos una hora para colocarnos en posición y permitir a la mayor cantidad de grifos civiles escapar.
-¿Y los que no pudieron hacerlo?
-Es una pena. ¿Lista?
Twilight asintió, se coloco a unos metros del enorme cilindro. Inmediatamente en el piso bajo sus pezuñas se formo un círculo arcano con líneas y runas luminosas. Las joyas en el cañón se iluminaron y algunos aros de metal alrededor de este comenzaron a girar.
El cuerno de Twilight comenzó a brillar e inclino su cabeza para que quedara alineado con el hueco del cilindro. Al hacerlo un nuevo círculo mágico apareció entre ella y el cañón. Las joyas brillaron con mayor intensidad y los aros giraban cada vez más rápido
-Rayos—Pensó Twilight –Aun no consigo aprender ningún hechizo de combate, supongo que uno de fuegos artificiales estará bien.
Disparo el hechizo. Inmediatamente al atravesar el primer círculo mágico duplico su tamaño. La unicornio pudo escuchar un zumbido mientras veía como las joyas resplandecían al paso de su magia. Finalmente por el otro extremo emergió una esfera brillante de color purpura diez veces el tamaño del hechizo original.
Se dirigió rauda hacia las murallas de la enrome metrópolis dejando una cola de pequeñas chispas tras de sí. Al hacer impacto hubo una terrible explosión. Una sección de la muralla se derrumbo y pequeñas esferas de magia salieron disparadas en todas direcciones. Algunas hicieron contacto con los edificios de la ciudad y estallaron, liberando a su vez esferas más pequeñas.
Las nubes de polvo y humo llenaron el ambiente mientras cientos de pequeños puntos oscuros aparecieron en el horizonte. Un unicornio se acerco a la comandante y Twilight.
-Estará listo para disparar de nuevo en diez minutos.
-Gracias. Bien Sir Twilight, una elección muy colorida pero efectiva. La dejo a cargo.
La pegaso se acerco a una de las aberturas y salto. A los pocos minutos se le unió Derpy.
-Parece que no puedo zafarme de ti.
-Una hermana mayor siempre cuida de sus hermanitos.
-Supongo, ahora por favor no digas nada.
Inmediatamente decenas de pegasos de ambas guardias se les unieron. Rainbow se emparejo con ellas.
-No esperaban iniciar esto solas, ¿o sí?
-Potra, creí que te habías escondido. Es hora de que demuestres si vales ese titulo de capitana que te pusiste.
-Por favor, puedo llegar a ser comandante.
-Eso lo veremos.
Se acercaban a los grifos cuando a escasos metros bajo ellas cientos de proyectiles trazaban un arco e impactaban contra las murallas.
Applejack respiraba hondo y miraba el campo de batalla. Era tan tranquilizador poder demostrar que sentía un poco de miedo.
-¿Lista A.J.?
-Lista, cabo Mint Blast.
-Tú puedes decirme M.B. el ascenso que me dio la princesa no cambia nada. Por cierto, me gustaría cambiar la apuesta.
-¿Ya no te interesa un tarro de cidra por cada cinco grifos fuera?
-No, me gustaría cambiarlo por un beso, en la mejilla claro.
La capitana Dreamycloud se interpuso entre ambos.
-Más atención al frente ustedes dos, y les recuerdo que ambos me deben cuarenta tarros de cidra.
Los proyectiles dejaron de volar y notaron amplios espacios abiertos en la muralla.
-Muy bien tortolitos, esa es nuestra señal. ¡Adelante!
La unidad mixta de ponies de tierra y unicornios de la guardia nocturna se lanzo hacia el frente. Al encuentro de las olas de I'K Kalar que se les acercaban.
El dirigible de sanadores aterrizo en su posición acostumbrada tras las tropas. Fluttershy se mantenía en frente de la puerta ligeramente agachada.
-Tú puedes Fluttershy, tu puedes Fluttershy tu puedes Fluttershy
A su lado Pinkie brincaba cada vez más alto. La rampa se abrió y ambas ponies salieron a toda velocidad seguidas de mas sanadores.
-¡Weee!, aquí vamos de nuevo, ¡A salvar ponies!
-Oh cielos, oh cielos, oh cielos.
Los grifos corrían a toda velocidad a reforzar la muralla. No notaron una nube oscura que surgió en un callejón. Trixie se mantenía en las sombras, perturbadas solo por el brillo de su cuerno.
El capitán de los grifos gritaba órdenes mientras su soldados se esforzaban por acarrear rápidamente materiales y vigas. Escucho un ruido a sus garras. La tierra exploto y un enorme esqueleto de pony se elevo de esta, le brinco encima y le puso una pezuña en la garganta. Los demás grifos escucharon los gritos ahogados, pero lo único que pudieron ver fue a su jefe retorciéndose en el suelo y sujetándose el cuello hasta que dejo de moverse.
Rarity observaba a través de su cristal desde la cabina de mando del Stargazer. Localizo a un grifo que inmediatamente identifico como un capitán, se sincronizo con la gema y disparo. Pudo verlo caer con un pequeño agujero en el pecho.
La unicornio cerró los ojos, se llevo la pezuña a la cabeza y tomo aire con su boca tres veces. Por lo menos ahora si tenía un cojín de seda para sus lastimadas patas traseras.
-No deberíais esforzaros tanto, Lady Rarity. Acabas de pasar por una experiencia verdaderamente espantable y apenas os estáis recuperando.
-Lo sé princesa, pero entre más rápido terminemos esto menores son las posibilidades de que Spike también despierte y se una al combate. Usted sabe que nadie lo detendría.
-Si vos se lo pidierais estoy segura que así seria.
-Tal vez antes, pero ahora no estoy tan segura.
Little Fun golpeo a un grifo en la espalda. Lo sujeto de un ala y le dio una patada en la cabeza antes de dejarlo caer. Sus pegasos volaban a escasa distancia alrededor de él.
-Muy bien señores, el bebe llorón nos salvo de que nos volaran el trasero hasta la luna. ¿Van a permitir que eso se quede así?, ¿o van a demostrarle que ustedes también tienen un poco de valor?
El trueno resonó por el campo de batalla. Cinco grifos cayeron muertos mientras el resto de su escuadrón se apartaba del Unicornio negro que corría a toda velocidad hacia las murallas con toda la resolución del mundo en su ojo.
Lentamente, centímetro a centímetro las fuerzas de Equestria avanzaban, los hechizos de los unicornios en el suelo y en los dirigibles llenaban el campo de batalla. Los pegasos se movían en el cielo con la agilidad y gracia de un colibrí y con la fuerza de un tornado. La tierra retumbaba bajo las pezuñas de los ponies de tierra. Desde el cielo constantes andanadas de hechizos surgían de las naves principales que se acercaban lentamente a la ciudad a medida que el cielo era seguro.
Sobre el campo de batalla comenzó a soplar un viento gélido y cortante y nubes de tormenta se comenzaron a formar, del Morning Glory salió disparado un nuevo hechizo que demolió otra sección de la ciudad. Del Stargazer una esfera oscura se desprendió y cayó sobre el terreno enemigo. No exploto sino que atrajo hacia si a los grifos que se encontraban a los alrededores y finalmente desapareció dejando tras de sí solamente un cráter.
Twilight se separo de nueva cuenta del cañón y se sentó. Estaba segura que habia destruido lo que sería el centro de gobierno de la ciudad, probablemente desde ahí se organizaba la defensa, pero también era probable que ahí es donde se refugiaran los grifos. Por su mente pasaron las imágenes de los grifos llorosos a los que tuvo que robar su comida. Ahora estas se entremezclaban con las imágenes de los refugiados ponies que habia visto lo que parecía una eternidad atrás.
Si quería eliminar el sufrimiento, no solo de los ponies sino de los grifos también tenía que poner todo de su parte para terminar lo más rápido posible con la guerra. Levanto la vista hacia el sol en busca de consuelo e inspiración. Pero le pareció que el brillo de este tenía algo diferente, algo inquietante y que no habia visto antes en su vida.
