Descargo de responsabilidad. Skip Beat ni sus personajes son míos.


Sus labios deslizándose en su piel, la humedad de su boca haciendo un camino hacia sus pechos, sus manos deslizándose dentro de su blusa tocándola, recorriendo sus piernas, explorando lo inexplorado. Sentía la tensión creciente apoderarse de todo su cuerpo, todo su ser lo reclamaba, enterró las uñas en su espalda desnuda.

Kyoko brinco de repente en la cama, su corazón latiendo frenético y sudando profusamente, completamente sonrojada. El movimiento brusco le hizo sentir que su cabeza estallaría en cualquier momento.

No era la primera vez que soñaba con Ren, pero con este sueño como se suponía que lo mirara a la cara. Escucho como tocaron a su puerta

-Kyoko ¿Puedo entrar?

-R- Ren

-Tengo algo que te puede ayudar con la resaca que debes tener – dijo desde el otro lado de la puerta

-Adelante

Ren entro y le ofreció un vaso de agua con un par de pastillas

-¿Por qué no te das un baño para que desayunes? Podemos hablar entonces ¿te parece?

-Seguro – y se tomó las dos pastillas de un solo e hiso su camino hacia el baño

Kyoko se sumergió en el agua y dejo que los recuerdos de la noche anterior fluyeran en su mente, había sido la mejor noche de su vida, se sintió como una princesa, todavía sentía su cuerpo vibrar al ritmo de la música. Luego recordó las palabras en la canción que Ren le había cantado al oído y deseaba con todo su corazón que fueran ciertas, que esas palabras fueran de él para ella. El resto de los eventos aunque un poco confusos también llegaron a su mente.

Definitivamente tendría que mantenerse alejada de cualquier tipo de licor, un poco más y le hubiese confesado sus sentimientos, aunque la pregunta seguía resonando en mente ¿me ves cómo te veo yo a ti? '¿Cómo me ves Ren?' era la pregunta que amenazaba con salir de sus labios; dejo sus pensamientos divagar mientras se dejaba envolver por el olor a mimosas del jabón. Sus pensamientos viajaron al concurso de baile quiso ahogarse allí mismo por su osadía, pero recordó a Ren lleno de energía y felicidad, como la gente los animaba no tenía nada de lo que arrepentirse. Bueno tal vez sí, recordó su ultimo baile y sintió su cuerpo calentarse nuevamente ante el recuerdo, como fue posible que ella una doncella japonesa bailara de manera tan atrevida. Lo último que recordaba era haberse montado en el taxi. Luego tuvo otro de sus sueños donde besaba a Ren y él le correspondía, se había sentido tan real que juraría que podía sentir el sabor de sus labios en los suyos –se tocó los labios con los dedos-, le había arrancado la camisa y marcado como suyo, no Setsu marcando a Cain, no esta era Kyoko marcando a Ren.

Después de lo que pareció una eternidad salió del baño su cabeza un poco más despejada sin el tamborileo constante del dolor que la había aquejado más temprano y emprendió su camino a la sala.

Encontró a Ren en la cocina

-Ren ¿necesitas ayuda?

-No, ya está listo solo falta servir ¿Qué tal tu cabeza?

-Mejor gracias, pero no entiendo como lo sabias

-Experiencia

Comieron en silencio una vez terminaron Kyoko insistió en que ella debía encargarse de lavar ya que él se había encargado de preparar la comida.

Ren estaba seguro que si Kyoko recordaba lo que paso entre ellos en el apartamento o no le estaría hablando normalmente en este momento, así que supuso que sería alguna laguna en su mente a causa del licor, sintió una punzada de dolor y a la vez alivio.

-Kyoko, ¿recuerdas todo lo que paso anoche?

-Mmmm sí, bueno más o menos algunas cosas son un poco confusas y lo último que recuerdo es cuando íbamos en el taxi – lo vio hacer un gesto de decepción

-¿Por qué? No me digas que hice algo vergonzoso

Y antes de que Ren pudiese responder estaba implorando perdón

-Kyoko lo único que hiciste fue quedarte dormida y 'llevarme al borde de la locura, marcarme y luego volverte a dormir dejándome desvestido y alborotado' – dijo mientras miraba fijamente sus labios queriendo devorarlos en ese preciso momento

Kyoko lo estaba perdiendo, esa mirada que le dedicaba en estos momentos era la del emperador de la noche, él que la devoraba en sus sueños e inundaba sus fantasías.

-Ah hh mmm y ¿Qué nos ganamos?

-Mmm- respondió Ren saliendo de su trance momentáneo

-El premio ¿Qué era?

-No sé no lo he visto

Y dirigiéndose a la mesa baja de la sala tomo el sobre.

-Wow

-¿Qué es?

-Una reserva para dos en Aronia de Takazawa.

-¿Es en serio? – dijo Kyoko con los ojos abiertos como platos

-Si, parece que vamos a salir a cenar cortesía de nuestras habilidades como bailarines a uno de los restaurantes más exclusivos de la ciudad


Kyoko había quedado con ayudar en el Duramaya hoy así que recogió sus cosas y agradeció una vez más a Ren, diciéndole que no tenía forma de pagarle todo lo que había hecho por ella.

-Kyoko no tienes nada que agradecer, el placer fue todo mío y si me lo permitieras me encantaría que lo volviéramos a repetir.

-Si me encantaría –dijo sin pensar antes de responder- el rojo coloreando su cara

Ren dejó escapar una sonrisa, mientras ella emprendía su huida hacia la puerta

-Mmm Kyoko. Antes de que te vayas quería preguntarte algo – dijo recostándose en el marco de la puerta. Recuerdas que el otro fin de semana es el baile de máscaras de LME

-Si, como olvidarlo el presidente se encarga de recordárnoslo todo el tiempo

-Mmm bueno veras me preguntaba si irías como mi cita

-… - 'creo que me quede dormida y ahora estoy soñando'

-Kyoko

- ¿Qui - quieres que sea tu cita? ¿Estás seguro?

Dejo escapar un suspiro de frustración – si Kyoko quiero que seas mi cita y no te lo estaría preguntado si no estuviese seguro.

-Ok – respondió bajito casi en un murmullo

- Que dijiste Kyoko

-Ok, seré tu cita

Ren se inclinó un poco y le dio un beso en la mejilla

-Gracias


Kyoko salió a toda marcha del apartamento su corazón latiendo a mil por horas, pero no era el inocente beso en la mejilla lo que la tenía arrebolada, era el hecho que por un breve momento pudo ver gracias a la abertura en la camisa de Ren la mancha rojiza morada en su pecho, claramente la marca de un chupetón

No puede ser cierto. Eso solo fue un sueño ¿cierto? No hay manera de que esa marca se la haya hecho yo. Vamos Kyoko no te engañes entonces porque esta exactamente en el mismo lugar de tu sueño. Entonces recordó su cara de decepción. Ideas descabelladas pasaron por su mente él seguramente estaba decepcionado de ella por haberse aprovechado de él, pero no eso no tenía sentido, le acaba de pedir que fuera su cita. Acaso Ren esperaba que ella lo recordara. Entonces repaso su sueño que resulto no ser un sueño y noto como él había devuelto su beso, como lo profundizo como si quisiera devorarla como recorrió su piel y la mirada que le dedico. Su cabeza y corazón estaban hechos un lió.