"Hola" un muy sorprendido Dougie dijo al abrir la puerta de su casa y verla ahí. Emily tenía puesta ropa que Danny le había dado luego de que ella le hicierar jurar que aceptaría el dinero de ella tan pronto consiguiera un trabajo, se veía linda y un tanto más feliz, sus ojos ya no cargaban con ese profundo dolor que solía volver loco a Dougie.

Había pasado una semana desde la última vez que la había visto, Doug estaba feliz por ella pero aún extrañaba su compañía y no podía evitar pensar que ella debería estar con él. Si tal sólo lo recordara...

"¿Puedo pasar? Hace mucho frío"

"Por supuesto" retrocedió para darle espacio y estar al mismo tiempo cerca de ella cuando le pasara por al lado; haría lo que sea para abrazarla pero no podía, eso era lo más cerca que podría estar de ella, Doug debía aprovecharlo, atesorarlo mientras dure.

Se miraron por un momento, él miraba sus mejillas que para entonces tenían un poco más de color, su cuerpo ya no era tan delgado, parecía más sana; parecía estar pasándola muy bien con Danny pero eso también significaba que Emily ya no lo necesitaba.

"Nunca tuve la oportunidad de agradecerte porque ayudarme a encontrar mi familia..."

"No hay problema, cualquiera lo habría hecho"

"No cualquiera... Además, hiciste mucho más por mi que sólo eso."

Doug asintió una vez y desvió la mirada, no podía aguantarlo, ella estaba ahí mismo frente a él pero no podía tocarle ni un pelo. ¿Cómo era posible? ¿Cómo podía un amor tan dulce ser olvidado?

"¡Lily!" un niño la llamó desde adentro. Él corrió hacia ella, pero se detuvo al verla tan confundida; ella no lo conocía en lo absoluto.

"No te recuerda, Mark" Dougie le dijo.

"Oh..." el niño recordaba la charla que había tenido con él en el hospital, pero no podía creerlo, ella había sido una persona muy cercana a él, la única que le mostró cariño, incluso si apenas se conocían. No podía aceptar perderla, no a ella. Mark le sonrió, intentaría ganarse su corazón de nuevo "Bueno, hola entonces, me llamo Mark"

"Hola" Emily lo saludó dulcemente, Dougie no podía quitarle los ojos de encima.

"Ve a la cama, Mark, es tarde" le ordenó Doug "Tenemos que levantarnos temprano en la mañana"

"¿Vendrás a visitarme de nuevo?" le preguntó a Emily.

"No lo sé, tal vez"

Mark le sonrió por última vez, quería que Lily lo recordara incluso si Dougie le había explicado que su memoría quizas nunca regresaría... Él sólo tenía 10, siempre tienes lugar para nuevas esperanzas a esa edad, siempre.

"¿Quién es él?" Emily preguntó cuando Mark ya se había ido.

"Vivía en frente del apartamento de Alec. Intentó ayudarte cuando te atacó"

"¿Por qué está aquí contigo?"

"Bueno, es que..." Dougie recordó la desesperación y amargura en la cara del niño, la misma que Emily tuvo por mucho tiempo, no quería verlo así, le redordaba de la infelicidad de Emily y no podía soportarlom debía hacer algo al respecto "Voy a pedir su custodia completa. Resulta que es adoptado, así que será más fácil obtenerla. Tengo dinero así que supongo que no será demasiado difícil"

"Wow, Doug..." Emily estaba impresionada, maldijo su mala suerte una vez más; ¿cómo es que no podía recordarlo? Si había alguien que valía la pena ser recordado en el mundo, debía ser él, pero ni sus dulces ojos ni su pasado juntos significaba algo para él. Ella lo miraba y no sentía nada "Eso es tan honorable. ¿Lo ves? Eres tan... Perfecto"

Se acercó a él, como si romper la distancia entre ellos haría que su memoria regresara. Dougie la miraba, era unos centímetros más alto que ella, y no podía evitar sentir que se moría, moría en vida, ahí mismo... Pero aún así ella no sentía nada en lo absoluto y casi que comenzaba a molestarle, qué injusto que era todo, alguien la amaba así de tanto y aún así ella no podía ni sentirse culpable porque no sabía qué era lo que estaba perdiendo.

"¿Puedo probar algo?" le preguntó él.

"Sí"

Dougie vaciló por un momento pero luego, lentamente, puso sus manos detrás de las orejas de Emily, acariciando su pelo [N/A: ¿no es genial cuando un chico hace eso?]. Ella esperó pacientemente, dando su mejor esfuerzo por intentar recordar algo sobre él pero aún así nada le llegaba a la mente. Doug se inclinó hacia adelante y dulcemente apretó sus labios contra los de ella, respirando profundamente, memorizando el olor de su perfume y disfrutando más allá de lo comprensible la suavidad de su piel. Pero Emily no devolvió el mismo amor y simplemente no podía evitarlo. Él se detuvo, no podía forzarla a hacer algo en contra de su voluntad y aunque ella no estaba quejándose, sabía que ésto no era lo que Emily quería. Dougie posó su frente en la de ella por un minuto, respiró profundo una vez más, pero esta vez para contener su tristeza, y luego reitró sus manos de su cabello.

"Siempre has olido como... El paraíso... Sí, hueles como el paraíso" dijo.

Emily sólo lo miraba, preguntándose si podría alguna vez enamorarse de él, no podía soportar ser testigo de su tristeza y saber que ella era quien lo causaba, aunque no podía detenerlo aunque quisiera.

"Lo siento" dijo.

"¿Por qué?"

"Por no recordarte... Realmente lo siento"

"No es tu culpa, Emily."

Emily se paró en las puntas de sus pies y lo tiernamente. Se detuvo y luego lo hizo una vez más, esperando que en algún momento todo volvería a ella, pero no había nada que recordar. Doug la sostuvo de los brazos, suavemente deteniéndola, Emily no hacía las cosas más fáciles para él.

"Por favor, detente..." susurró "Lily no volverá, Emily"

"Pero quiero ser ella también"

"Yo también lo quiero... Pero no lo eres... Y no lo serás" su voz tembló y su respiración se agitó, la desdicha intoxicaba su mente "Por favor, vete..."

Cerró sus ojos, temiendo demostrar demasiada debilidad. Ella lo miró por unos segundos, desesperada por recordarlo... Pero Dougie le había perdido que se fuera y ella debía cumplirlo. Abrió la puerta mientras Dougie permanecía inmóvil con los ojos cerrados.

"De verdad lo siento" dijo por última vez.