Glee no me pertenece, ni los personajes, ya quisiera yo ser dueña de Blaine, los Hummel-Hudson, etc., pero no, no me pertenecen, esto lo hago por diversión.
AGRADESCO sus comentarios, usualmente los contesto uno a uno por mensaje, para no distraerlos de la historia, aunque hay unos a los que no puedo, como: Dani DC y Anne en Fanfiction net
ADVERTENCIA:
Este capitulo contiene situaciones de contenido sexual .
Esta historia contendrá situaciones difíciles, mal lenguaje, violencia y una temática homosexual latente, si tienes problemas con cualquiera de estos temas, te recomiendo no sigas leyendo, igual si eres menor de edad no me hago responsable de traumas, ya lo he advertido y sin más…iniciamos.
Cap. 19 "Ohio y Pennsylvania"
El frio de la media noche cortaba la piel, mientras el camión salía con rumbo a Pennsylvania, los niños habían insistido tanto en ir a despedir a su padre que había sido imposible negárselos, el problema llego cuando se anunció la salida del pelinegro, y los niños entendieron que no verían a su padre por mucho tiempo, demasiado para ellos, entonces Alex se quedó callado, alejándose de su padre cuando se le indico pero Lizzy definitivamente fue la tarea más complicada de todas, se aferró a su padre y lloro acurrucándose a él, rogando que la llevara con él, que sería buena niña y que prometía sobre todas las cosas quedarse callada en la habitación para que nadie se diera cuenta de que estaba ahí, al final Kurt había tenido que dejar a Carole la tarea de separar a la niña de su padre y Blaine prácticamente corrió con solo una mochila de gimnasia al hombro.
Blaine había decidido salir esa misma noche, después de llegar de la pista de patinaje se había comunicado parar recibir informes de las salidas más próximas y aparte de aquel que salía esa misma noche no había otro hasta día y medio después, así que aun siendo complicado se encargó de comunicar a todos que saldría esa misma noche, había varias cosas por acomodar en La casona, así que tenía que hacerlo.
Esa primer noche fue complicada, Kurt se dio cuenta de que tan apegados estaban los niños realmente a Blaine, Alex se arregló para dormir y aun cuando no dijo nada al respecto se acurruco abrazando fuertemente el oso que Carole le había regalado mientras Lizzy se había abrazado con fuerza a Kurt para preguntarle porque su papá no los había llevado con él, lo cual de hecho ya lo sabían pero aun así la niña quería oírlo una y otra vez; cerca de las 2:00 de la madrugada Alex le murmuro al castaño que cantara algo de Disney para calmar a la pequeña Lizzy, y Kurt se sorprendió al ver como después del coro de la canción Lizzy comenzaba a dormitar, hasta quedarse profundamente dormida con las lágrimas secas en sus mejillas, Alex parecía dormido pero no estuvo muy seguro al respecto cuando después de arropar a Lizzy a un lado de él, Alex soltó su oso para abrazar a su hermana y pegar su frente con la de ella. Aquella escena le rompía el corazón y tenía miedo de no poder sacar a los niños de aquella tristeza, de aquel miedo de que tal vez Blaine no volviera a ellos; lo cual sin duda alguna era disparatado, pero eran niños y entendía un poco ese temor; esa noche Kurt decidió dormir en el sillón que Finn tenía en su recamara para estar al pendiente de los niños.
Lunes 26 de Diciembre del 2022
El día había iniciado temprano, cuando Lizzy se había levantado de la cama y se había subido al regazo del Kurt para acurrucarse y jalarle la camisa para murmurarle despacito que tenía hambre, lo cierto era que la niña solo quería atención, Alex por su parte no tardo en levantarse para acompañar a Kurt y Lizzy a la cocina, donde finalmente Lizzy no pudo comer nada más que un vaso de leche y media rebanada de pan tostado con mermelada de fresa.
La mañana avanzo y en algún punto antes de la tarde los niños se entretuvieron con la película del Jorobado de Notre Dame y terminaron dormidos a media película, después Kurt tuvo que ir a la cocina a hablar un poco con Carole pues Burt estaba trabajando en el taller, pedirle consejos a Carole sobre qué hacer con los niños era algo que sinceramente no creía que fuese hacer, no tan rápido, pero definitivamente los niños valían todo aquello.
Blaine llego a Strattanville antes de mediodía y se encargó de ir directo a ver a Arthur, tenía que dejar todo claro desde el primer día, así que después de entrar a la enfermería donde Arthur se encontraba bebiendo no tardo en informar que trabajaría hasta el 31 de diciembre y que por ende tenían que arreglar todo lo necesario, Arthur se mostró notablemente molesto pero después de una discusión termino cediendo y pasándole en un papel la cifra exacta que el otro debía juntar, incluyendo gastos por tener niños en el edificio y una descarada deuda, por aquella vez en que le habían encontrado casi muerto a las orillas de la carretera, Arthur no dudo en mencionarle que de no ser por ellos y por ese trabajo el pelinegro había muerto, además de mencionar que esa deuda no dejaría que la hubiese pagado Johanna, como esta le había asegurado a Blaine, un hombre de verdad no hacia esas cosas y Arthur no dudaba en ponerle esas pruebas al pelinegro, tratando de hacerle sentir menos hombre solo por el hecho de su preferencia sexual.
Blaine tenía mucho por hacer, así que se encargó de usar ese día que La Casona no abría para ir a buscar un trabajo que pudiera hacer en las mañanas, después fue junto a Jennifer para recoger los papeles de los niños y acto seguido se encargó de conseguir cajas para guardar todas las cosas de los niños y varias suyas, dejando finalmente solo 3 cambios de ropa que se encargaría de lavar, mas sus utensilios de aseo.
Había conseguido trabajo de 7:00 de la mañana a 1:00 de la tarde en una construcción, después de eso tendría tiempo de ir a entrenar un poco, ducharse y arreglarse para finalmente comer algo ligero, reposar unos minutos la comida y anotarse a todas las peleas que fuese posible, incluso se abrió a la posibilidad de ir a luchar a pueblos cercanos como retador representante de La Casona, no le importaba realmente a qué hora terminara mientras pudiera dormir un par de horas para levantarse temprano e ir a trabajar, esa sería su rutina.
Es tarde después de tener todo listo alrededor de las 5:00 de la tarde se recostó en la cama, tomo su celular y no aguanto la idea de estar incomunicado, el haber estado ocupado desde su llegada le había distraído de la realidad, esa donde sus niños no entrarían corriendo, esa realidad donde Alex no entraría con un poco de fruta y agua para restablecer su energía, ni esa donde Lizzy se apresuraría por su atención hablándole de su día y de todo lo que Alex y ella habían hecho.
"Tengo toda mi semana planeada, mañana te envió los papeles de los mellizos por paquetería ¿Cómo estuvo tu día? ¿Cómo están los niños?
B. Anderson"
No estaba seguro de que estaría haciendo el castaño en ese momento y aunque supuso que podría estar ocupado mantuvo sus ojos en la pantalla de su viejo teléfono celular, hasta que unos minutos más tarde su teléfono vibro y en la pantalla apareció justo lo que estaba esperando, había recibido una respuesta de Kurt.
"Excelente, me encargare de guardarlos.
Los niños están bien, un poco tristes pero no te preocupes, ahora mismo están jugando con Finn en el patio.
Cuídate mucho y cualquier cosa nos llamas.
KH"
Una sonrisa se movió en sus labios de solo imaginar el cuadro que posiblemente se daba en Lima, donde sus mellizos jugaban en la nieve con Finn mientras Kurt los observaba desde el pórtico junto a Carole, tal vez con unas tazas de café caliente.
La vida iba a mejorar, lo sabía tenía que hacerlo, la semana se veía difícil solo por el hecho de sentirse solo, no recordaba haberse sentido así desde hace mucho tiempo, pues sus niños llenaban esos pequeños huecos para llenarlos con sus sonrisas, solo quedaba confiar y por primera vez en mucho tiempo se quedó dormido temprano, abrazando la almohada que tenía el suave aroma de sus pequeños niños.
En otra parte, a varios kilómetros de distancia se encontraba un hombre alto de cabello castaño y ojos claros frente a una gran mansión en Westerville, había pasado un par de días y después de meditarlo mucho había entendido las palabras que Hummel le había dicho por teléfono cuando le informo aquello mientras se encontraba en una gira para dar a conocer su nueva película en Europa.
Se movió después de respirar hondo y toco el timbre para después simplemente esperar, alrededor de unos minutos más tarde el ama de llaves de la familia abrió la puerta para saludar a aquel hombre que alguna vez ella misma se había encargado de cuidar cuando era pequeño.
- Buenas tardes joven Cooper –dijo la mujer mientras le invitaba a pasar, logrando que el otro le sonriera cándidamente-
- Vengo a hablar con mis padres ¿se encuentran en casa? –pregunto y se detuvo en el pasillo para ver la eterna decoración que tenía aquella casa desde que era niño, no había una solo fotografía en los pasillos, solo un par que descansaban sobre la chimenea de la sala de música donde se encontraba el piano de cola que el abuelo Anderson le había regalado a su madre, cierto la casa siempre parecía fría, tal vez los únicos sitios con algo de vida eran su cuarto y el de Blaine-
- El señor está en el despacho tomando unas llamadas de negocios y la señora…-la anciana mujer tomo su delantal con algo de angustia, tenía tanto tiempo sirviendo a esa familia que los quería como si fueran de su sangre, saber que todo se había vuelto más triste y más gris después de la muerte del joven Blaine le provocaba un hueco en el pecho, no tenía derecho a decir nada o a opinar libremente ante William y Keira Anderson, pero eso no quitaba que doliera- la señora está en la recamara del joven Blaine…-murmuro quedamente y solo basto que Cooper colocara una mano en el hombro de la mujer para que ella se sintiera al menos un poco más aliviada-
Cooper subió las escaleras con cuidado, tomo el pasillo por el lado derecho y llego después varios pasos a la puerta entreabierta de su hermano, entonces con mucho cuidado se asomó solo para ver a su madre recostada en la cama, abrazando una de las almohadas de su hermano, ahí la recamara había quedado igual, aun cuando su padre había insistido desde el día que habían encontrado el supuesto cuerpo calcinado de su hermano, que se regalaran las cosas y se arreglara la habitación como una de huéspedes, su madre no había dicho nada, de hecho su madre había tardado dos años en decir más de tres palabras en una oración, por eso había sido él quien había tenido que frenar a su padre, pero su madre había tratado varias veces limpiar el lugar, no estaba seguro pero temía que su madre terminara siguiendo los deseos de su padre de forma inconsciente, Cooper Anderson fue quien se había levantado en contra de aquella barbaridad, su padre quería olvidar de la peor forma el secuestro de su hermano, quitando todo lo que recordase a él, al final su madre había empezado a hablar pero pasaba horas en la recamara de Blaine, observando sus cosas, acariciando su ropa, sentándose a ver en silencio las fotografías que su hijo mantenía aun lado de su cama, esas donde en la mayoría se encontraba Kurt Hummel ese chico que sus padres nunca aceptaron y que según su padre tenía la culpa de todo, ese que había terminado con la vida de uno de sus hijos.
- mamá –murmuro Cooper con suavidad antes de abrir la puerta para ver como su madre ocultaba su rostro en la almohada que mantenía abrazada, su madre se encontraba más pálida cada año., sus ojos se habían apagado completamente, era como tratar con una fina pieza de cristal, aun así debía hablar con ella, y aunque debía hablar con su padre también, sabía que primero debía tratar el tema con su madre- mamá necesito hablar contigo…-murmuro antes de tomar una silla y sentarse sintiéndose extraño ahora que entraba y encontraba solo una habitación vacía en lugar de un eterno santuario a la memoria de su hermano-…es sobre Blaine mamá…
-…Blaine era un artista…-murmuro apagada la mujer de rizos oscuros mientras se separaba de aquella vieja almohada que conservaba un poco de su pequeño niño- era un artista…puro…-se movió solo para sentarse y tomar de la cómoda más cercana una fotografía donde se encontraba sonriendo junto a aquel chico de ojos azules- amaba demasiadas cosas…la música, el arte, el teatro, los libros de fantasía…-sus ojos dorados se movieron hacia su hijo mayor y este solo la observo con cuidado- amaba …a este chico…mi niño amaba a otro chico –murmuro con la voz a punto de quebrársele- odie tanto a este chico por años que no me di cuenta de que los últimos años de tu hermano fueron felices solo…solo por él…-volvió sus ojos a la fotografía mientras sus lágrimas se sumaban en sus ojos-…¿lo recuerdas Cooper…cuando Blainey nos contó sobre él?...-murmuro con un hilo de voz y aun cuando no lo vio supo que su hijo mayor había asentido-
FLASH BACK
La cena estaba servida, el candelabro de cristal en el techo solo servía como un ostentoso farol que alumbraba todo el lugar, ahí donde cuatro personas cenaban en un silencio incómodo con el pretexto absurdo de recibir al mayor de los hijos, ese que se había ido de la casa hace años para encontrar el éxito glamuroso que da la vida del espectáculo en lugar de seguir con el negocio de la familia.
- … ¿y dime ardilla como van las cosas en Dalton? –pregunto el castaño mientras partía la carne para después llevar un trozo de comida a sus labios, sus padres habían vuelto entonces su atención hacia ellos, tal vez la única forma en que había interacción familiar era esa, hablando de logros y por ahora los únicos logros que le importaban a su padre eran los que Blaine obtenía en aquella cara y prestigiosa academia para varones-
- Bien, todo bien, mis notas están igual que siempre, tuve un poco de problemas en francés pero con algo de ayuda subieron hasta el cielo –dijo con un orgullo que hizo que sus pupilas doradas resplandecieran para soltar sus cubiertos y volver a ver a su hermano- aún sigo en el club de boxeo, esgrima, lucha y en los Warblers
- El francés es una lengua muy importante, si sigues con problemas podemos encontrarte un tutor y creo que sería bueno que repasaras algo de Italiano y aprendieras mandarín o español, queramos o no son idiomas que hablan en muchas partes del mundo y pueden ser la llave para consolidar muchos negocios –dijo el hombre de cabello castaño lacio y ojos claros, muy parecido a Cooper, antes de volver a ver a su esposa quien asintió con orgullo-
- Yo…yo ya tengo quien me ayude con eso padre –murmuro el pelinegro más joven antes de soltar una sonrisa boba- es una persona maravillosa, no sé bien donde o como aprendió Francés, pero definitivamente es el mejor de su clase –dijo y esto logro que Cooper sonriera con malicia antes de pasar un brazo alrededor de sus hombres y tratar de soltar los rulos de su hermano, aquellos atrapados en esa gruesa capa de gel que solía usar- ¡Coop, basta, basta!
- jejeje mi hermanito tiene una conquista, pequeña ardilla traviesa ¿Por qué no confiesas la verdad y dices como se llama? Anda, anda no seas tímido, ¿seguro que solo te enseña francés? –dijo divertido el mayor de los hermanos mientras movía sugestivamente sus cejas logrando que el chico de cabello negro se sonrojara hasta las orejas y luchara por que el otro le dejase en paz- ¿Cómo es?...anda, anda, dilo o jamás voy a dejarte en paz pequeño bribón jejeje anda confiésate de una vez ardilla traviesa
-¡Por todo los cielos cállate Cooper! –gruño apenado Blaine mientras sus padres los observaban en un silencio interesado, para la sorpresa del pelinegro- ok, ok, lo diré… pero ya déjame en paz –dijo desesperado antes de que su hermano cediera de fastidiar su peinado pero mantuviese su brazo sobre sus hombros- es…bueno…es mayor…tiene los ojos más increíbles de todos, azules con un toque gris y verde y bueno…canta increíblemente y…-miro de reojo a su padre, sorprendido de que no lo hubiese censurado antes de llegar a ese punto- castaño claro…de piel blanca…es algo así como un ángel…creo que el más hermoso ángel –murmuro moviendo sus ojos a su madre quien solo pestañeo un par de veces-…lo trasfirieron hace poco a Dalton por algo parecido a lo que me paso a mí...-murmuro y fue entonces que William Anderson se levantó de golpe de su lugar, atrayendo la atención de sus dos hijos-
- ¡Un hombre! –Gruño el mayor mientras señalaba al menor de sus hijos, quien frunció el ceño y asintió - ¡¿Estás hablando de que te gusta otro chico?! –Gruño nuevamente y fue cuando el brazo alrededor de Cooper dejo los hombros de su hermano-
- Padre, Blaine va a una academia de varones ¿Qué creías acaso que estaba hablando de alguna maestra? Ademas claramente Blaine dijo…"es EL mejor de su clase"–Dijó Cooper mientras tomaba su copa de vino y jugaba un poco con ella- vamos, Blaine ya nos dijo hace tiempo que es gay ¿acaso crees que se le iba a quitar como si fuese gripe o algo así? –pregunto rodando los ojos –
- Cállate Cooper, lo último que necesito es que vengas a apoyar las perversiones de tu hermano menor –gruño el mayor de los Anderson logrando que este solo tomara de su copa de vino- es inaceptable ¡INACEPTABLE BLAINE! –grito logrando que su mujer se levantara de la mesa- ¿acaso quieres que vuelva a pasarte lo mismo? El que estés en un colegio con cero tolerancia a la violencia no te salvara del mundo exterior…te prohíbo terminantemente que sigas tratando con ese chico ¿me oyes?
- Te escucho –dijo fríamente el chico de cabello negro antes de tomar una servilleta y limpiarse los labios- padre, no voy a dejar de verlo, no puedo dejar de ver a mi novio –dijo levantando la mirada a su padre quien abrió los ojos cual platos antes de tomar su servilleta y aventársela a la cara- así es padre…mi novio
- ¡¿Acaso no entiendes?! –gruño con más fuerza antes de que su hijo se levantara de la mesa con aire indignado – Escúchame bien Blaine, no me importa en lo absoluto que hagas o dejes de hacer con este chico, pero no quiero que vuelvas a mencionar en esta casa que él es…tu…-frunció aún más el entrecejo y aunque no dijo a que se refería todos entendieron perfectamente que el título de novio jamás sería aceptado en esa casa- y no se te ocurra llamarme cuando vuelvas a estar en el hospital ¿me oyes? –gruño pero el chico ya había empujado su silla hacia atrás para salir de aquella habitación- es imposible…-siseo William Anderson antes de volver a sentarse en su silla, mientras un crudo y tenso silencio se cernía en la mesa-…no entiende…ese chiquillo no entiende que esa patética moda de ser homosexual solo lo va llevar a la tumba…
Nadie dijo nada, terminaron la cena en silencio y después Cooper se retiró de aquella casa, lo lamentaba por su hermano menor pero él no podía hacer nada, no es como si quisiera lidiar con más problemas con su padre, ni era tampoco un abandono, tal vez volvería en algún otro momento y con algo de suerte conocería a ese chico, si es que su padre no agobiaba a su hermano al punto de romper su primera relación; por su parte Keira Anderson se quedó con su esposo un momento más antes de servirle una copa más de vino y acercarse para masajear sus hombros, no podía ir con su hijo hasta que no tranquilizara a su marido, y pese a que no estaba particularmente feliz de la forma en que el otro se expresaba, tampoco podía negar que su esposo tenía cierta razón, aquella vez cuando su hijo había terminado en el hospital había sido una pesadilla y aunque quisiera apoyar a su pequeño no podía evitar desear que su hijo estuviese confundido, desear que un día apareciera una buena chica y le mostrara que era mucho más seguro ser un chico normal a un chico homosexual
FIN DEL FLASH BACK
- mamá en serio…necesitamos hablar –murmuro con cuidado tratando de sacar a su madre de sus pensamientos- es muy importante que lo sepas…-volvió a hablar logrando que los ojos de su madre volviesen a los suyos, antes de asentir con cuidado, con cierto temor, ella temía, su hijo mayor era quien había luchado todos esos años con ella para conservar la habitación de Blaine, era él quien había logrado que finalmente conociera , un poco al menos , a aquel chico de cabello castaño que su hijo había amado, ese que había logrado que su hijo cantara en todo momento, ese que había logrado que su pequeño niño sonriera y bailara aun cuando su esposo estaba en la casa, le había dado una mejor vida de la que ella había podido darle-…mamá…hace unos días mientras estaba en Ámsterdam, Kurt Hummel me llamo…-murmuro logrando que su madre apretase sus labios- me conto…que había estado recibiendo un paquete extraño cada año y que él, su hermano y unos amigos habían rastreado dicho paquete…hasta un pequeño lugar en Pennsylvania –continuo esperando que su madre fuese recibiendo la noticia poco a poco-…llegaron a un…sitio y esperaron encontrarse con esa persona, entonces cuando lo encontraron…bueno mamá…-se levantó de su asiento solo para moverse hacia la cama y tomar una de las manos de su madre- mamá…Blaine esta…vivo –susurro con suavidad logrando que Keira Anderson volviera violentamente sus ojos hacia él-…al parecer lo dejaron muy lastimado a la orilla de alguna carretera donde unas mujeres lo encontraron…-murmuro sintiendo que su corazón se partía de ver como los ojos de su madre volvían a llenarse de lágrimas- Kurt me conto que …Blaine tuvo amnesia por un tiempo, se quedó trabajado y asumió un responsabilidad con tal de aparentar ser heterosexual, pues en aquel lugar tienen la mente más cerrada que la de mi padre –explico con suavidad-…mamá Blaine ahora no solo está vivo, sino que tiene a su cuidado dos niños que tomo como sus hijos –murmuro- yo…bueno…yo lo vi en noche buena…y es él, realmente es Blaine –susurro-
Entonces su madre lloro con una fuerza que el otro sintió estremecedora, no estaba seguro si lloraba por que su hijo estaba vivo, porque su hijo había sido lastimado o por que su hijo ahora tenía una vida muy diferente a que debía tener y aunque quiso hablar no lo hizo, sabía que debía darle su tiempo y su madre merecía llorar un poco más, sacar todo eso que aún tenía en el pecho y de paso darle un poco más de tiempo a él para seguir adelante.
Unos minutos más tarde su madre comenzó a apagar su llanto solo para terminar gimoteando sobre su hombro, en algún momento había soltado aquella fotografía de su hermano y de Kurt Hummel, así que ahora sus manos finas se incrustaban en los pliegues de su manga.
-…quiero verlo…Coop, hijo, quiero verlo…-sollozo Keira Anderson con fragilidad aferrándose aún más a los pliegues de su hijo antes de levantar el rostro lleno de lágrimas para mirarle con rostro suplicante- no me importa nada…nada yo solo…yo solo quiero verlo, yo solo…solo quiero a mi…pequeño…Blaine
-mamá escúchame…-dijo Cooper preocupado de que su madre no hubiese oído lo que había dicho, lo que menos deseaba era que su madre tuviese otro ataque de nervios u otra época de mutismo hermético como hace varios años, tenía que prepararla y hacerla entender varias cosas- Blaine está bien ¿ok?...está bien solo que ahora de momento está molesto conmigo…-murmuro antes de que su madre apoyara su rostro en su brazo, aun sin soltarle- mamá Blaine tomo como suyos a los hijos de una prostituta…la chica que al parecer salvo su vida-murmuro con especial cuidado- mamá Blaine ahora tiene dos hijos…de casi 10 años ¿entiendes eso? Y no solo eso…la familia de Kurt, el ex novio de Blaine, lo están apoyando…y él, Kurt se jura protector incondicional de…bueno… de Blaine y de los niños ¿entiendes todo lo que te digo?
-…-sollozo un poco más aun pegada a su hijo y unos minutos más tarde levanto el rostro para asentir-…lo entiendo…ahora…ahora soy abuela…entiendo…entiendo ahora…ahora solo…solo debes disculparte…disculparnos y…lo demás no importa, no me importa si ahora Blaine tomo como suyos los hijos de todas las prostitutas del mundo, no me importa si tiene o no novio, no me importa que hizo o dejo de hacer, solo …solo sé que mi niño, mi Blainey…está vivo…
- ¿Qué significa eso?...-se escuchó repentinamente la voz casi cansada de William Anderson, quien quedó inmóvil en el marco de la puerta, tenía años sin entrar ahí, de hecho tenía mucho tiempo evitando siquiera pasar por aquel pasillo- Cooper ¿Qué significa todo eso que dijo tu madre? –Pregunto seriamente antes de que Keira se separara de su hijo quedando hincada sobre la cama que alguna vez había pertenecido a su pequeño-
- Esta vivo Bill…-murmuro ella logrando que su esposo respirara hondo antes de volver sus ojos de forma casi asesina hacia su hijo, el cual solo asintió – ven…Bill, ven… -dijo invitándolo a pasar y sentarse en la cama de su hijo, más su esposo solo se dio media vuelta antes de salir de aquel pasillo, meditando si era posible que su mujer al fin se hubiera vuelto completamente demente por la pérdida del menor de sus hijos, aunque claro, mucho de ese delirio debía ser por parte de Cooper, pero ya más tarde hablaría…a solas con él-
La noche había caído finalmente, el cielo se encontraba especialmente despejado en Lima, donde un par de niños se acomodaban en la cama mientras un joven hombre de cabellos castaños leía con suavidad un viejo libro de cuentos que su madre había leído antaño para él.
Los niños tardaron un poco en dormir, pero después de tres cuentos cayeron completamente rendidos, fue entonces que el castaño arropo sus pequeños cuerpos para apagar la luz principal y prender la pequeña lamparita con forma de honguito que habían comprado esa misma tarde.
Al salir y entrar a su recamara, se cambió la ropa por su pijama, hizo su habitual rutina de limpieza y se acomodó dentro de su cama, entonces tomo su teléfono celular, y sin pensarlo dos veces tecleo un mensaje más.
"Acabo de dormir a los niños, les conté algunos cuentos para lograrlo :D
Cuídate mucho y no exageres las cosas, recuerda que nos preocupamos mucho por ti.
KH"
Espero un poco y al no recibir respuesta alejo su teléfono hacia la mesita de noche para apagar la luz y arroparse en bajo su cobertor, mañana tenía varias cosas que hacer, había prometido a los niños que los llevaría a ver la escuela donde su papá y é había tomado clases, además de que tenía planeado ir de compras al centro comercial, algo de ropa extra no les caería mal y de paso descubría un poco más de sus gustos, después de todo ambos tenían un carácter especial, demasiado especial como para andar divagando sobre que podía o no comprarles.
Martes 27 de diciembre del 2022
Su despertador había sonado quince minutos antes de las cinco de la mañana, se levantó, tomo sus cosas de aseo y se movió hasta las duchas para empezar su día como era debido, después de arreglarse se encargó de bajar a la cocina y beber un poco de café con un panecillo, para terminar saliendo de ahí unos pasadas las 5:30 de la mañana, no quería gastar un solo centavo innecesario por eso se había ido caminando hasta el lugar de la construcción donde fue el primero en llegar, poncho su tarjeta de entrada en la máquina de control y acto seguido se encargó de espera al contratista, ingeniero o quien sea que estuviese a cargo para iniciar las labores, fue entonces que mientras esperaba tomo su teléfono celular para encontrarse con un mensaje que le saco la primer sonrisa del día.
"Disculpa, anoche me quede dormido temprano, pero me alegra saber que los niños y ustedes están bien, si aún tienes los libros que te regale de Harry Potter podrías entretenerlos con ellos, siempre les medio conté la historia y se vieron fascinados.
B. Anderson"
Termino el mensaje para notar como los demás trabajadores iban llegando, entonces decidió mandar uno extra solo para evitar poner ansioso al castaño.
"Iniciare a trabajar y no poder contestar mensajes, así que me despido, dales un beso a mis hijos de mi parte y diles que los extraño demasiado, saludos a todos y gracias por esto, en verdad eres un ángel.
B. Anderson"
Termino de teclear para poner su teléfono en vibrador y meterlo dentro de su chaqueta, quería evitar cualquier problema y seguramente el atender mensajes en medio del trabajo le acarrearía muchos, lo cual podría significar menos dinero y definitivamente era lo último que deseaba en ese momento.
La mañana paso tranquila, había muchas cosas que hacer en la construcción y aun cuando no tenía experiencia como tal en ese ramo no tuvo problema alguno con cargar cosas y aprender a hacer lo que sería día a día al menos por esa semana, después del trabajo se movió algo cansado a recoger los papeles de los niños para mandarlos por paquetería a Lima, después volvió a comer algo, entreno unos minutos y se dio una ducha para finalmente vestirse, nuevamente.
Fue entonces que recordó que tenía su teléfono en vibrador y que por esa razón no había obtenido un solo mensaje de Lima, de sus niños y de Kurt, pero en cuanto tomo su teléfono se encontró justo con aquello que le había estado faltando desde temprano.
"Apenas acabo de tomar mi teléfono y por todos los cielos gracias por la recomendación, aún tengo los libros y definitivamente empezare a leérselos esta misma noche, te mando un mensaje más tarde para que puedas trabajar como se debe, recuerda desayunar y comer.
KH"
"Supongo que sigues trabajando o bien que tienes algo que hacer, solo quería decirte que Lizzy y Alex están ayudando a papá en el taller, la verdad creo que Lizzy solo esta ordenando unas hojas pero Alex está muy entretenido con la explicación de papá, lucen adorables, creo que les hare unos trajes para estén en el taller.
KH"
"Oh cierto, no te preocupes papá no pondría en peligro a los niños, aún siguen ayudándolo, creo que estarán con él hasta la hora de la comida, ¿Cómo va tu día?
KH"
"Acabamos de comer y los niños se movieron a la sala para ver una película que les trajo Puck, Carole me pregunto si los niños eran alérgicos a algo y no supe que contestarle : |
KH"
Blaine respiro hondo y sonrío ligeramente antes de sacudir la cabeza, no era momento para estar fantaseando, debía ser objetivo y tener en cuenta que tal vez Kurt solo estaba siendo amable, si seguro era eso, aunque no podía evitar recordar todos los pequeños roces que habían tenido en esos pocos días que se había visto.
- concéntrate, concéntrate tigre –se dijo a si mismo antes de llevar una mano a su nuca y espolvorearse los rizos de la nuca, definitivamente tenía que poner los pies en la tierra, ya no era un chiquillo para hacer castillos en el aire cuando había cosas más importantes que hacer, fue así como comenzó a teclear la respuesta a todo lo que el castaño parecía agobiarle-
"Estoy bien, no te preocupes y en serio confío en ti y en tu familia, así que no tengo pendiente sobre su seguridad.
Alergias…no, hasta ahora los niños son bastante saludables, a veces se niegan a comer verduras, pero creo que es normal, aunque siempre que puedo comprar algo de verdura se las doy para que se la coman.
B. Anderson"
Después de terminar de teclear llamaron a su puerta, solo para informarle que había espacio para una pelea de box antes de abrir el negocio al público, al parecer uno de esos clientes especiales de La Casona había llegado con ganas de ver un encuentro completamente privado y estaban buscando peleadores libres, Blaine…no, el Tigre asintió para guardar su teléfono e ir a alistarse al parecer el día de trabajo en La Casona iniciara más temprano para él.
Cerca de la media noche termino todo, se encontraba completamente cansado pero había ganado 3 de 5 peleas, empatando en una y perdiendo en la última, había terminado rendido y aun cuando una de las chicas se acercó para llevarle algo de comer el pelinegro la rechazo para ir directo a su cuarto y dejarse caer en la cama, le dolía todo el cuerpo, no estaba lastimado de gravedad pero había sido el primero de varios días extenuantes, quiso tomar su teléfono para mandar un mensaje a Kurt pero no pudo, apenas tomo el teléfono cuando termino dormido boca abajo sobre la cama, en verdad su cuerpo necesitaba un receso y agradecía que sus hijos no estuvieran ahí para verlo en tal estado, además no podría haberlos cuidado como era debido, así que era lo mejor.
Miércoles 28 de diciembre del 2022
Su despertador sonó alrededor de las 9:00 de la mañana y por segunda vez encontró que un par de pequeños cuerpos se pegaban a sus costados, no estaba seguro de en qué momento sucedia y comenzaba a creer que podría definitivamente acostumbrarse a eso.
Se movió un poco, tratando de no despertar a los niños pero pronto se encontró con la mirada amielada del pequeño Alex quien parpadeo un par de veces antes de rehuir la mirada de él, aquel niño era más adorable cada día y aunque seguía insistiendo en decirle Señor Kurt en lugar de tío como lo hacía Lizzy no podía evitar sentirse apreciado por él.
Despertar a Lizzy para que desayunara fue un trabajo arduo, la niña parecía caer en algún tipo de estado inmóvil cuando terminaba completamente dormida que incluso le parecía gracioso la forma como se envolvía a si misma entre las mantas, aunque el verla adormilada tratando de bajar las escaleras mientras Alex la guiaba le daba aún más ternura.
Desayunaron en compañía de Carole unos huevos con jamón y un poco de jugo de toronja que pronto descubrieron le parecía demasiado amargo a los niños, pero aun así terminaron bebiéndolo, después se arreglaron para salir de compras y aunque Kurt mando un par de mensajes desde temprano, entendía la razón por la cual Blaine no había contestado, apenas y había encontrado un mensaje diciéndole que estaba bien y que había mandado los papeles de los mellizos por paquetería, la verdad Kurt no quería pensar en que algo malo le hubiese pasado, solo se aferraba a la idea de que trabajaba, tal vez demasiado.
La tarde los encontró en el centro comercial después de comprar varias cosas para los niños y un par de cosas para él cuando terminaron sentados en el área de comida, cada uno con su elección para esa tarde, Lizzy había rogado a Kurt para que le comprara una cajita feliz de McDonald, donde venían figuras de gatitos, Alex había terminado escogiendo una rebanada de pizza vegetariana y una refresco de limón, mientras él había optado por una ensalada con poco aderezo y un refresco de dieta, estaban sentados terminando sus alimentos cuando la voz de alguien llamó su atención, ahí estaba Carole con un par de bolsas que indicaban que había tenido algunas cosas que comprar.
- ¡Abuela! –Dijo Lizzy entusiasmada logrando que Carole sonriera ampliamente para recibir a la niña que había saltado prácticamente sobre ella- ¿Por qué no nos dijiste que vendrías de compras? Te hubiéramos esperado –dijo la niña mientras Alex la saludaba con ademan de su mano y Kurt solo le observaba con cierta gracia-
- disculpa cariño es que no esperaba salir, además de que tu tío Kurt tiene la gran manía de tardar mucho más tiempo que yo haciendo las compras –dijo Carole ante lo que Kurt solo continuo terminando su ensalada negarle eso a Carole sería tan rastrero como negar que la lluvia mojaba- estaba pensando que como vamos a tener más invitados también para año nuevo decidí que compraría más uvas y varias cosas extra –dijo antes de sentarse en el asiento vacío mientras Lizzy volvía a su lugar para comer una papa- ¿Cómo van las cosas? –pregunto mirando a su hijastro quien solo sonrió de buena gana-
- ¡Genial! El tío Kurt es súper mega increíble para encontrar cosas lindas en descuento –dijo Lizzy después de pasarse su papa – nos compró varias cosas, incluso encontramos un súper abrigo, así todo genialososososisimo –dijo emocionada mientras su hermano continuaba comiendo- estábamos tomando un descanso para comer porque aún nos queda comprar el regalo sorpresa para papá
-¡Lizzy! –dijo Alex frunciendo el ceño ante lo cual la niña se tapó la boca, mientras Kurt solo negaba con suavidad- recuerda que era secreto, íbamos a dárselo a papá cuando nadie se diera cuenta –dijo el pequeño castaño ante lo cual Carole fijo sus ojos en la forma como Kurt observaba a los niños-
- No tiene nada malo que Carole lo sepa niños –dijo con suavidad Kurt mientras Lizzy se destapaba la boca para sacarle la lengua a su hermano quien solo rodo los ojos antes de alcanzar nuevamente su refresco y beber un poco desde su popote- como veras Carole estamos descansando pero con gusto te ayudamos si necesitas algo –dijo el castaño mayor ante lo cual el pequeño niño frunció ligeramente el ceño, comenzaba a dolerle los pies y eso de andar de tienda en tienda no era mucho lo suyo-
- tengo una fabulosa idea –dijo Carole ante la diferencia entre los niños Alex parecía renuente como todo niño a seguir comprando mientras que Lizzy parecía emocionada con la idea de andar de tienda en tienda- ¿Qué tal si Lizzy me acompaña a comprar unas cosas mientras que Alex y tú se quedan aquí a descansar un poco? –pregunto y entonces Kurt movió sus ojos al niño quien no dijo nada pero miraba de cuando en cuando para ver qué diría, no le conocía mucho podría jurar que esa idea le parecía más atractiva que seguir caminando, así que aunque él podía seguir por horas en el centro comercial, asintió a la idea de Carole solo para darle más tiempo de receso al pequeño- Muy bien –dijo y volvió sus ojos a la niña quien tomo varias papas y las metió a su boca- les vamos a dejar encargadas estas bolsa ¿ok? –pregunto y el niño dejo de beber para asentir-
Entonces Lizzy tomo una servilleta se limpió los labios para eliminar las boronas saladas de las papas para tomar la mano de su abuela y caminar con ella, mientras le preguntaba sobre lo que comprarían y sobre lo que el abuelo se había quedado haciendo en el taller.
Fue cuando Kurt se quedó a solas con Alex que recordó aquella vez en el parque cuando el niño se había acercado a él y a Finn para hablar acerca de su padre, confesando tal vez una de las cosas más tristes en el mundo, él sabía lo que era perder a una madre siendo muy chico, pero aun así él había tenido la suerte de estar en un sitio lleno de amor, lleno de comprensión y de alegría, su madre le había enseñado a ver el mundo como si se tratara de una hermosa esfera de cristal, frágil pero llena de belleza, por eso al recordar la historia que el pequeño Alex les había confiado hace varios días en un parque, recordó lo último que su padre le había dicho, Burt tenía una terrible idea de otras cosas que podían haber hecho de ser niño alguien más aislado y callado de lo normal.
- ¿estás cansado Alex? –pregunto Kurt con suavidad ante lo que el niño solo recogió su basura para colocarla dentro de su bandeja de plástico- si estás cansado podemos buscar el regalo de tu papá mañana, a veces olvido que el tiempo vuela cuando estoy de compras
- estoy bien…-dijo antes de moverse para recoger la basura de Lizzy en su bandeja, sacando la cajita feliz con el pequeño gatito que venía como juguete para dejarlos fuera de la bandeja pero aun sobre la mesa- …gracias por quedarse…-murmuro y Kurt levanto una mano para acariciar su mejilla- en serio estoy bien señor Kurt
-…oh cierto…-murmuro Kurt alejando su mano del niño suponiendo que debía ser extraño todo lo que vivía, el que estuviesen de acuerdo con que su padre fuese gay tal vez no significaba que estuviese cómodo con recibir caricias de otro hombre y eso era peligroso, aunque realmente quería a esos niños lo último que tenía en la cabeza era incomodarlos- Alex ¿puedo saber por qué sigo siendo el señor Kurt para ti? –Pregunto con suavidad logrando que el niño volviera a verle con sus hermosos ojos color miel-
- no quiero que sea mi tío –dijo Alex de forma tan decidida que Kurt no pudo evitar sentir un extraño dolor en el pecho, aquello era malo, estaba seguro que era malo, no quería preguntar la razón y definitivamente no quería saber nada mas de eso, tal vez Alex quería tíos como Puck, como Finn, incluso como Sam, pero no como él-…señor Kurt…-llamo el niño logrando que Kurt volviese a verlo-…no quise ser grosero, solo…-bajo la mirada y se rasco la mejilla- ¿puedo decirle solo Kurt?...-murmuro logrando que el castaño de ojos azules parpadeara sin entender aquello-…vera…yo no lo quiero de tío, porque me gustaría que algún día le diera una oportunidad a papá, sé que le prometió a Lizzy que saldría con él pero fue cuando seguro pensaba que no volvería a verla, no quiero decirle tío porque ..no…-intento explicar antes de tomar una servilleta y comenzar a doblarla, no quería forzar al otro, porque sabía que en esas cosas no se debía forzar a las personas pero tampoco creía correcto mencionar que él y su papá hacían una pareja completa, cuando los veía juntos era como ver a dos personas que siempre estarían juntas, era muy pequeño tal vez para hablar de eso pero definitivamente notaba la química entre el castaño y su padre- me agrada –murmuro levantando la mirada- en verdad me agrada mucho
-…-Kurt se movió un poco en su silla antes de volver a extender su mano a los cabellos castaños que el propio Alex había penado- bien cariño, puedes decirme Kurt –murmuro más tranquilo, el saber que después de todo no lo incomodaba le quitaba un peso de encima, había entendido por donde iba más o menos el pensamiento de Alex y agradecía eso también, aunque tal vez era muy rápido para decir cualquier cosa con respecto a él y a Blaine- por un momento pensé que no me querías –dijo y le sonrió de tal forma a Alex que este no pudo evitar pensar en que realmente ese de ahí debía ser lo más cercano a un ángel- ahora cariño me gustaría hacerte una pregunta ¿te parece? –murmuro y el niño simplemente asintió-…¿Qué opinas sobre lo que tu papá hablo con ustedes, lo de mudarse a Nueva York? –Murmuro antes de acercar un poco más la silla hacia el niño quien guardo silencio por unos minutos-
-…yo creo…-Alex bajo la mirada solo para ver como doblaba su servilleta de papel intentando hacer un barco- creo que está bien…es mejor que nos vallamos de ahí, no creo que sea un buen lugar para Lizzy –murmuro logrando que Kurt se sintiera completamente asombrado de que ese niño siguiera hablando acerca de lo que sería bueno para otras personas en lugar de para él mismo-
- así es cariño pero ¿Qué opinas de dejar tu escuela?...-murmuro suavemente el castaño de ojos azules y espero un poco más a que el niño decidiera hablar, logrando oír como un par de veces había respirado profundamente- ¿hay alguien especial?...-murmuro tanteando el terreno, el recordaba que tal vez su primer crush había sido aún más chico que Alex, claro no le había contado a nadie de aquel niño que solo vio una vez en un parque de juegos, tal vez el pequeño Alex tenía una niña que le gustase o algo así y le daba pena hablar al respecto, después de todo era un niño reservado-
-…no…-dijo de forma tajante el niño de ojos color caramelo antes de mirar de forma seria a Kurt quien solo pestañeo varias veces- no hay nadie en esa escuela que valga la pena, todos son unos hipócritas –murmuro de tal forma que el castaño se acercó un poco más al niño para poner una mano en su hombro-
- Alex …-murmuro Kurt con cierto tacto- ¿hay algo que tengas que decirme? –pregunto con suavidad y el niño negó, llevando sus ojos amielados a otro punto de la mesa-…Alex, cariño –murmuro y tomo el mentón del niño para girarlo hacia él- si algo paso en la escuela debes decirlo, aun cuando ustedes vallan a salirse, tu papá debe estar al tanto…podemos solucionarlo
-…no es nada…grave –dijo Alex antes de que Kurt continuara hablando, no quería pensar lo que el castaño de ojos azules estaba pensando y consideró que lo mejor sería tal vez, hablar al respecto- nunca dejaría que nada le pasara a Lizzy…nunca…-murmuro logrando que Kurt se sintiera a un más inquieto al respecto-
FLASH BACK
La hora del receso había sido marcada gracias al timbre, las maestras abrían las puertas de sus salones para permitir que los niños salieran finalmente a tomar un ligero descanso, un par de niños salieron del salón tomados de la mano, era su primer día en la escuela primaria y por lo tanto la pequeña niña de ojos azules se sentía emocionada y ligeramente asustada.
En algún punto cuando estaban comiendo sus emparedados y sus jugos unos niños se acercaron a ellos, invitando al castaño a jugar pelota no muy lejos de ahí, ante lo cual la niña sonrió enormemente y animo a su hermano a ir a jugar, ella se quedaría sentada terminando su comida observándolo todo.
Alexander Anderson nunca antes se había separado tanto de su hermana, en el kínder siempre habían estado juntos y había sido un poco aburrido ver como su hermana terminaba jugando con otras niñas a cosas que al realmente no le interesaban mucho, por eso se distrajo tanto, por eso cuando llego el momento en que estaban enfrascados jugando olvido por varios minutos a su hermana, tal vez confiado de que encontraría a sus amigas del kínder y jugaría con ellas, sin embargo justo cuando había anotado un punto que marcaba la delantera de su grupo escucho como varias niñas gritaban, logrando así que el castaño girase la cabeza hacia donde había oído aquello, tal vez en ese momento fue cuando más miedo tuvo, apenas tenían seis años y no recordaba que su hermana hubiese hecho algo a nadie como para que esas niñas la hubiesen rodeado y estuviesen gritándole aventándole bolitas de papel.
-¡Hey!- grito el niño apurándose a donde estaban esas niñas e hizo una aun lado para llegar al centro donde su hermana estaba encogida, abrazando sus rodillas con sus brazos mientras escondía su rostro sin decir nada mas- ¡Hey, basta, basta! ¿Qué les pasa? –pregunto molesto el niño ante lo cual todas las niñas dejaron de lanzar los papeles- ¡¿Qué les pasa?! –Gruño de nueva cuenta y vio como unos niños , de los que habían estado jugando con él se acercaban a ver- ¡¿Por qué molestan a Lizzy?!
-…Su mamá es una mala mujer –dijo una de las niñas- y ella va ser igualita que su mamá, mi mami me dijo que no debía juntarme con ella porque cuando fuéramos grandes ella me iba a quitar mi esposo –dijo la niña con notable molestia a lo que varias niñas gritaron en forma de apoyo mientras Lizzy negaba sin levantar el rostro- No tenemos nada contra ti Alex, tu serás un hombre fuerte y guapo como tu papá, pero tu hermana será una manzana podrida y es mejor que valla aprendiendo desde ahora que no puede juntarse con las niñas buenas como nosotras –dijo con fuerza-
-…¿Qué…?...-no sabía mucho de que hablaban esas niña, Alex solo quería ver a alguna maestra para decirle lo que estaba pasando, pero no encontró a nadie, entonces esa niña de cabello rubio y ojos grises se agacho para agarrar una pequeña piedra del piso, seguramente no haría mucho daño físico pero la sola acción era demasiado para que Alex lo pudiera consentir, por eso sin pensarlo dos veces se movió para empujar a la niña tumbándola al piso, y se sintió mal, mal consigo mismo porque su papá le había enseñado que nunca se le pega a las niñas, pero ante todo, siempre estaría su hermana, siempre- ¡No quiero que la molesten! –grito antes de ir a abrazar a su hermana y ayudarla a levantarse- No me importa quien sea, niño o niña, adulto o no, quien vuelva a meterse con ella se está metiendo conmigo –gruño y entonces Lizzy se abrazó a él - ¡Nadie se mete con un Anderson! –grito y el resto de los niños y niñas salieron corriendo- tontos…todos son unos tontos-farfullo de mala gana el castaño antes de volver sus ojos a su hermana quien se escondía en su cuello- Lizzy, Lizzy ¿Por qué no me hablaste?
-…estabas jugando –murmuro entrecortada la niña- no quería molestarte por que esta…bas sonriendo muy bonito mientras …ju…gabas con tus amigos Alex –dijo entre sollozos mientras Alex la alejaba un poco para sacudir el polvo de su uniforme- yo no hice nada…en serio… en serio Alex…-sollozo- solo decían que…que… mamá era… mala, que yo era… mala ¿yo soy mala Alex? –Pregunto ante lo que Alex negó rotundamente antes de volver a abrazarla- esas niñas…me veían muy…muy feo…¿Por qué?...
Alex no tuvo una respuesta, no entendía las cosas pero después de ese día fue entendiendo bien lo que pasaba, entendió lo que era La Casona, un sitio donde las chicas besaban y hacían cosas que solo debían hacer los papas que estuvieran casados, supo que sus amigos estaban con él solo porque era hijo de un peleador que comenzaba a ser muy fuerte, pero su mamá era una mala mujer, su mamá , Jenny, y las otras chicas eran odiadas por casi todas las mujeres del pueblo y por lo tanto las pocas niñas que eran sus hijas eran tratadas como Lizzy.
Varias veces Alex estuvo en la dirección hasta que aprendió a amenazar correctamente como para no tener que golpear a otros cada que hablaban mal de su hermana o querían meterla en problemas.
FIN DEL FLASH BACK
-…-Kurt se quedó callado y sin más empezó a acariciar los cabellos castaños del pequeño Alex- cariño...¿le contaste algo de esto a tu papá? –murmuro sin embargo el niño negó bajando la cabeza- Alex esto es algo que debes contarle a tu papá ¿Por qué no lo hiciste? ¿Tenías miedo de que tu papá te regañara? –pregunto pero Alex solo volvió a negar-
- solo …no quiero preocuparlo –murmuro el niño mientras el castaño de ojos azules continuaba tratando de confortarle- yo debo cuidar a mi hermana cuando papá no este…-murmuro- la tía Gi me dice siempre que cuando no estemos cerca de papá yo soy el que cuida a Lizzy…soy el hombre a cargo –susurro- me molesta la gente que te trata mal sin una razón…me molesta mucho –la voz del niño se tensó y sus labios se apretaron en una clara molestia…hablan de las chicas que hacen eso pero no las conocen, no saben si las dejaron de niñas o solo si son como mamá que sentía que no podía hacer nada más, creer que los hijos serán igualitos a los papas es tonto, porque entonces yo seguro sería una mala persona, como mi papá real y yo no quiero ser como ese señor, tampoco me gusta cuando…cuando Arthur le dice marica a mi papá y lo he escuchado, es tan…grosero…tan…despectivo, y papá no es malo, ni tu…-murmuro- entonces ¿Por qué la gente es…así?
Kurt no dijo nada solo se encargó de abrazar con fuerza al pequeño de cabello castaño tratando de confortarlo, Alex no lloraba pero se sentía demasiado molesto, tenso, enojado con el mundo y supo que el hecho de que los niños no volvieran a ese lugar había sido la mejor opción de todos, realmente admiraba a Blaine por criar a dos niños tan maravillosos, sabía que había hecho todo lo posible por que sus niños tuvieran lo mejor y de hecho ahora mismo se estaba esforzando el doble para acabar con esa pequeña pesadilla en la que vivían.
Poco a poco el niño se fue calmando mientras Kurt le murmuraba que todo estaría bien, que su nueva escuela sería bonita y que si algo como aquello volvía a pasar solo tenía que decirlo, Kurt le aseguro que no solo su papá, si no que él y sus nuevos tíos y abuelos se encargarían de cualquier que los molestara, no tenía que ser un hombre grande, Kurt le dijo que debía ser un niño, disfrutar de su infancia y dejara a los adultos encargarse de esos detalles, lo abrazo con fuerza y le dijo que todo estaría bien, que él y Lizzy eran buenos niños.
Los minutos pasaron hasta que Alex se calmó y Kurt le pidió lo esperara unos minutos ahí, ante lo que Alex asintió y espero poco tiempo antes de ver como Kurt regresaba con dos helados de vainilla, uno para él y otro para el pequeño.
Kurt le conto a Alex sobre su infancia, sobre la relación con su propio padre y le entretuvo con algunas anécdotas divertidas de cuando su papá había intentado cocinar, obteniendo muchas cosas quemas y otras más, crudas, rieron un poco hasta que Lizzy y Carole volvieron, justo cuando ambos se habían terminado su helado, aquello Kurt le dijo a Alex sería su pequeño secreto especial y Alex sonrió al tener algo así, amaba a su hermana pero mentiría si decía que a veces no le gustaría tener un poco más de atención, el problema con Alex es que no le gustaba pedir cosas, por eso apreciaba mucho más cuando alguien como Kurt le daba esos detalles.
Terminaron las compras antes de la cena y cuando volvieron se encontraron con Burt sentado en la sala esperando a que llegaran, una agradable cena donde Burt hablo de su día y los niños contaron el suyo, obviamente Alex omitió el helado y la charla con Kurt.
Después de la cena se sentaron a jugar algo de monopoly hasta que la noche comenzó a cansar a los niños, Lizzy se quedó dormida en el sofá mientras Alex cabeceaba en su lugar tratando de seguir el juego y la charla en la que Carole acusaba a Burt de hacer trampa, esa noche Kurt no tuvo que leer ningún cuento porque los niños estaban demasiado cansados.
Cuando se fue a hacer su rutina de limpieza en su recamara escucho como su teléfono celular vibraba con el tema de" teenage dream" sobre la mesa y sin más se apuró a tomarlo, no era una mensaje, aquello era una llamada y definitivamente el tiempo que tardo en contestar sintió que el corazón dentro de su pecho terminaría por llegar a su garganta.
- ¿Aló?...¿Blaine? –contesto Kurt agitado mientras se sentaba en el borde de su cama, con el rostro fresco y despejado-
- Hola …Kurt…-se escuchó la voz cansada, casi adormilada del pelinegro a través del teléfono y Kurt no pudo evitar sonreír, después de dos días sin verlo se sentía completamente azorado con solo oír su voz-…mhh disculpa…estuve bastante ocupado, pero bueno…¿Cómo están?
-Bien…muy bien, los niños preguntaron mucho por ti en la mañana y les dije que estabas bien, Alex se preocupa mucho porque estas comiendo y descansando como se debe, Lizzy solo quiere que vuelvas –dijo con suavidad y pudo escuchar una risa fragante que le hizo tratar de imaginar cómo estaría su rostro en ese momento-…¿Cómo estas tú? Te escucho cansado
- Estoy cansado –dijo el pelinegro antes de respirar profundamente- pero quería llamarte…humm ¿recibiste los papeles? Se supone que hoy les llegarían –
- Papá los recibió, al parecer llegaron cuando estaba de compras con los niños –dijo el castaño y pudo escuchar un sonido extraño, como de lucha- ¿Blaine?...por todos los cielos ¿Blaine estas bien?...¡¿Blaine?!-no le gustaba no recibir respuesta y oír ese extraño sonido como si el pelinegro estuviese batallando con algo o con alguien, sus nervios se volvían inclementes y desesperados-
-shhh calma…cal…ma –jadeo ligeramente el pelinegro con un tono divertido en su voz- estaba tratando de vestirme y el teléfono se me resbalo de las manos –confeso logrando que repentinamente Kurt tuviese una idea no muy decente del pelinegro- acabo de salir de la ducha, y ahora mismo pienso ir a la recamara pero las personas decentes no andan solo con una toalla por el pasillo ¿verdad? –pregunto pero la respuesta nunca llego, la imagen que apareció en la cabeza de Kurt le corto el habla por varios segundos, no quería pensar en ello pero Blaine tenía la culpa de inserta una imagen suya recién salida de la ducha, con los rizos húmedos y su , segura, escultural figura bronceada ligeramente humedecida por el vapor- ¿Kurt?
-¿eh?...ah sí….si, si la decencia…-murmuro el castaño sin saber cómo es que su voz había sonado ligeramente más felina de lo acostumbrado-…¿y una persona decente llama a otra cuando está prácticamente desnudo? -pregunto y apenas había terminado de preguntarle aquello de aquella forma cuando se dio cuenta de lo impropio y fuera de lugar que estaba siendo, cierto, Blaine se había pasado un poco en Navidad, pero el pelinegro tenía la excusa de estará ebrio, ¡él no!-
- este…-se escuchó la voz de Blaine ligeramente dudosa y consternada logrando que Kurt se atragantara con su propia saliva- este… si…-se volvió a escuchar y su voz sonaba, diferente, entretenida, logrando que Kurt quisiera hundirse en sus almohadas de vergüenza, seguro Blaine lo había notado, claro que lo había notado- bueno…no pude evitarlo, estaba pensando en ti –contesto con cierto aire más íntimo, logrando que Kurt sintiera un calor por demás agradable en sus mejillas-
- …-se le seco la garganta al castaño, pero si ya habían iniciado con eso, era grosero parar ¿no?, además Blaine debía estar solo, así que se armó de valor, respiro hondo y agradeció haber cerrado la puerta desde el principio- Eso es aún más impropio ¿Estabas pensando en mí en la ducha Tigre?
- estaba pensando en ti en la ducha –respondió el pelinegro con cierto aire divertido en la voz, no lo pensó mucho de hecho y se notó cuando su propia voz sonó más entretenida y oscura en las siguientes palabras- ¿Dónde estás ahora Kurt?...
- …en la cama Tigre –murmuro el castaño en el mismo tono, sintiéndose terriblemente atraído por solo como sonaba su voz al teléfono, al agregar el hecho de estar aun en toalla recién, salido de la ducha solo logro que los pantalones de su pijama se sintieran un tanto…estorbosos-…deberíamos parar comienzo a sentir demasiado calor …ya sabes dónde –susurro lo último sintiéndose expuesto pero terriblemente excitado de solo mencionárselo-
- oh…¡oh…valla!...-un sonido en el teléfono le hizo imaginar que el pelinegro debía haberse relamido los labios de tal forma que aquello no ayudaba en lo absoluto a su , no tan pequeño problema-…bueno…es un honor saber que estoy siendo parte de una fantasía ¿estas imaginándome desnudo ahora? –Pregunto el pelinegro- porque entonces es…injusto, yo estoy expuesto y tú, seguramente estas…¿Cómo estas vestido? –la curiosidad y la forma tan oscura en que formulo la pregunta sacudió el cuerpo entero del castaño, aquello era algo que JAMAS habían hecho-
-…mi pijama blanca…y…bueno –el castaño cerro los ojos y sin ser demasiado consiente paso una mano bajo las cobijas para sentir la textura de su propia pijama- es bastante suave…-murmuro sintiéndose en un mundo distinto a las de las personas normales-…puedo sentir mi ropa interior
-…oh…bueno, eso es algo que sería interesante comprobar –respondió el pelinegro - ¿estas tocándote Kurt?...-murmuro sonando completamente devoto y casi débil ante aquella pregunta, Blaine definitivamente tenía ya un problema bajo su toalla y Kurt había logrado todo eso con un par de palabras-…Kurt…¿podrías decirme que estás haciendo exactamente?...por favor…
-…estoy…tocando suavemente un costado de mis caderas –murmuro el castaño mientras lo hacía-…quisiera hacer…-suspiro suavemente y su mano se movió sola-…olvídalo ya estoy sintiendo uno de mis muslos y…es tentador seguir…¿puedo…seguir?...-murmuro pero ante un extraño silencio supuso que debía ser un poco más directo-…¿quieres oírme?...-susurro más bajito-
-…Si…si, definitivamente si, si tú quieres…-dijo atropelladamente el pelinegro antes de que se escuchara un sonido por demás extraño- espera…solo dame unos minutos, por favor…voy a…tengo que salir de aquí, es un sitio donde pueden venir y…no quiero interrupciones, dame….dos minutos, voy saliendo a mi cuarto, tu…-se escuchó apurado y tan emocionado que esa sola imagen, de él caminando con grandes zanjadas en algún pasillo para llegar a su recamara , fue tan incitante y reconfortante como nada en muchos años-…bien…-se escuchó el sonido de que tiraban algunas cosas, después cerraban una puerta y finalmente un click que debía ser el seguro-…bien…entonces estábamos en que…tocabas tu muslo…debe ser suave por la pijama pero sabes… creo que sería mucho más suave tocarte directamente, no hay nada en este mundo más…suave que tu piel…-murmuro y un sonido más llamo la atención de Kurt- voy a sentarme en la cama…a escucharte ¿ok?...¿te molesta si me retiro la toalla?
-…- el cerebro de Kurt estaba debatiéndose entre la realidad y la ficción , pero termino muriendo con la última pregunta, aquello era oficialmente lo más sexy y atrevido que le había oído decir en toda la vida- no…no me molesta, quítala Blaine, quítate esa maldita toalla de las caderas –dijo el castaño de tal forma que obviamente no esperaba replicas, ni las tendría, solo escucho un movimiento extra y supuso que el otro había hecho justo lo que decía -…¿Cómo….estas?
- increíblemente caliente –jadeo prácticamente el pelinegro- ¿Cómo estas tú?...sigues …vestido…¿te has tocado un poco más y no me has dicho nada? –Pregunto de forma coqueta antes de volver a humedecerse los labios- tal vez necesitas un poco de ayuda con tu ropa, siempre la has necesitado
- no necesito ayudo, ahora mismo soy bastante grandecito para hacer esas cosas –dijo con coquetería el castaño- solo prefiero hacerlo así…-murmuro y con suavidad uso su mano libre para bajar sus pantalones-…solo bajo un poco la ropa…-murmuro e hizo los mismo con su ropa interior antes de tocar su muslo directamente-oh…humju…mi piel es suave también…
- No, no, seguro es más suave…-respondió rápidamente el pelinegro- tal vez…deberías intentar mover un poco tu mano, de ser yo tal vez…haría algunas cosas antes pero estando solo sería bueno atenderte tú mismo de una vez
-…¿Qué…que harías? –pregunto el castaño acariciándose aun la piel de su muslo y del interior de su muslo con suavidad, con lentitud y cadencia, entreabriendo los ojos para ver la luz de su habitación-…¿Qué me harías tigre?
- seguro me encargaría de besar tu piel…siempre me gustó el sabor y la textura, sobre todo de sus muslos, creo que podía morir ahí –confeso de tal forma el pelinegro que Kurt no pudo evitar sentir un estremecimiento en su cuerpo entero- después… movería mis labios hacia …-una pausa y Kurt pudo leer bien que Blaine estaba sonriendo de esa forma encantadora y sensual que solo él podía lograr-…recorrerlo con mis labios antes de llegar a la punta para…-una nueva pausa y Kurt no pudo evitar dejar salir un quejidito-…así es…podría humedecértelo un más de lo que ya debe estar –murmuro con aquel tono oscuro que estaba logrando que el castaño tuviese graves problemas, no recordaba haber hecho esto que hacía antes, ni entendía como era que su mano había sustituido las acciones que Blaine estaba describiéndole-
-…mhhh…Blaine…no se…como…hablar así –murmuro el castaño claramente afectado por las palabras del pelinegro y por sus propias acciones y tal vez debía preguntar cómo es que había aprendido a hablar así, aunque tampoco creía que realmente le importara en ese momento saber cómo o cuando había obtenido ese aire oscuro para estremecerlo aun a larga distancia-
- esta…bien…solo…continua…-jadeo el pelinegro audiblemente afectado también y aunque el castaño deseo saber que hacía o como lo hacía no tenía aun el coraje para hacer esas preguntas, estaban…¡Estaban teniendo sexo telefónico!-…Kurt…desearía verte ahora mismo…-jadeo quedamente mientras del otro lado del teléfono Kurt solo podía emitir ligeros soniditos que el mismo intentaba minimizar-…seguro estas…terri…blemente…sexy –jadeo de forma más entrecortada-
-…mmh Bla…ine…yo..mmh...tambie…en…quisie…era…ver…te…-contesto el castaño sin poder evitar el movimiento de su muñeca bajo las mantas, las cuales seguro tendría que lavar mañana a primera hora, pero por el momento eso no importaba demasiado-…mmmh…bla…blai…blaine…creo que..mmmh voy a…-aquello era penoso, no tenía mucho que realmente ellos habían iniciado y de pronto sentía que todo se le había juntado de tal forma que lo mareaba-
- un …poco más –jadeo el pelinegro del otro lado de la línea logrando que Kurt aun cuando sabía que no lo estaba viendo asintiera con los ojos cerrados, las mejillas encendidas y la respiración claramente afectada-
Durante unos minutos más entre ellos no hubo conversación alguna solo se podían oír mutuamente suaves y necesitados jadeos, algunas palabras sueltas sin mucha coherencia y ligeros gemidos amortiguados, Kurt no quería que nadie en la casa se diera cuenta, aquello no solo sería algo vergonzoso que admitir, si no que definitivamente estaba fuera de lugar, aunque fuese a su vez demasiado sexy y atrevido como para calentarle la sangre; Blaine por su parte sabía que las paredes de aquel edificio no eran tan gruesas y era más que obvio que podría llamar la atención si algún otro peleador descubría después de diez años que realmente no era un tipo tan callado a la hora de la hora como Jenny y Jo, habían dicho para cubrir su tortuoso celibato, pero la sola idea de que poder hacer eso con Kurt le irradiaba tanto calor a cada célula de su cuerpo que definitivamente él nos disfrutar de aquello se convertía en un pecado.
Un par de segundos más durante los cuales Kurt no paro de repetir el nombre del pelinegro y este último no paro de animar con dulces y entrecortadas palabras al castaño para llegar al momento cúspide, ese en el que el vientre del pelinegro quedo sucio y pegajoso, mientras que el castaño termino manchando sus sabanas.
Al terminar sus cuerpos se sintieron densos, con el pecho acelerado y los labios deseosos de poder ser besados por el otro, pero ninguno dijo nada, Kurt estaba que se moría de vergüenza al ceder de forma tan vil y fácil a cualquier roce que el otro le regalara, lejos o cerca que simple y sencillamente el mencionarlo le trababa la lengua, Blaine por su parte sentía una mezcla de alegría, de esperanza e inseguridad, quería decirle tantas, pero tantas cosas, mas no quería darse importancia, no quería terminar haciendo castillos en el aire para descubrir al final que Kurt solo estaba deslumbrado por su reciente aparición en su vida, así que después de recuperar el aliento ambos se despidieron con suaves murmullos y promesas no habladas sobre un futuro que se alzaba frente a sus ojos.
Jueves 29 de diciembre del 2022
La mañana llego en Lima como lo otros días, salvo que esta vez una gran ventisca estaba acompañando al helado clima, logrando que los niños se quedaran dentro de la casa por su propia salud. Después del desayuno pasaron a la sala donde Carole se sentó para mostrarles un álbum de fotografías del último año de sus hijos, los niños encontraron completamente interesante cada una de ellas y preguntaron por todos los que aparecían en una u otra foto, encontrándose de esa manera con algunas fotos de su propio padre aun lado de Kurt y de Finn.
Llego el medio día fue entonces cuando Kurt decidió retomar su teléfono , lo había dejado en su recamara por miedo a leer un mensaje de Blaine preguntándole respecto a la conversación subida que tono que habían tenido la noche anterior, sin embargo no había nada, ni siquiera el ya usual mensaje de buenos días, entonces Kurt supuso que el pelinegro debía estar igual que él, tan solo necesitaba un poco de tiempo, tal vez cuando estuvieran frente a frente tendrían que tener esa charla persona que habían estado postergando por tanto tiempo desde su reencuentro.
El castaño de ojos azules trato de mantener su cordura alejada de sus nervios, dedico la tarde después de comer a los niños, sacando algunos juegos de mesa, leyéndoles el primer libro de Harry Potter hasta la hora de la cena, donde los niños se encargaron de narrarle a Burt y a Carole todas sus impresiones de lo que el castaño había leído, mencionando que su papá hablaba y actuaba, a veces sobre actuando un poco y colocando diálogos donde no iban.
La cena termino y después de tomar un vaso de leche los niños se negaron a ver la televisión, en su lugar tomar al castaño para llevarlo a la recamara donde dormían para que continuara la lectura, un par de horas más tarde los niños terminaron dormidos y el castaño aun cuando quiso moverse de su lugar, no pudo, Alex había terminado recostado aun lado suyo, mientras que Lizzy se había abrazado a su brazo de tal forma que parecía un pequeño Koala aferrado a un bambú.
Esa noche Kurt no pudo volver a su recamara, ni alcanzar su celular, así que simplemente deseo que Blaine estuviese bien, que lo pasado la noche anterior no fuese a distraerle, porque una distracción en cualquiera de sus trabajos podría ser contra producente, tal vez si a la mañana siguiente tenía al menos una respuesta, cualquier respuesta, se iba a sentir más tranquilo.
Viernes 30 de diciembre del 2022
El día había amanecido más frio que el anterior, nevaba y parecía que las nubes se habían confabulado para no dejar que los rayos del sol alumbrase Lima, Kurt había tenido que batallar nuevamente para despertar a Lizzy y sacarla de sus mantas, sobre todo porque le parecía demasiado adorable verla metida en una especie de capullo que ella misma parecía fabricar, a ciencia cierta no sabía si era más un capullo o un nido, solo sabía que de no ser por la ayuda de Alex, no habría podido sacarla de ahí.
Desayunaron junto a Carole y a Burt, ese día trabajaría solo hasta el mediodía y después irían de compras para las cena de año nuevo, aunque Carole había comprado ya varias cosas, aun hacían falta un par más que habían de hecho surgido de última hora, como unas papas horneadas que Alex había visto un día en un comercial y apenas había murmurado que nunca en su vida había probado una, cuando Carole y Kurt se habían prometido en silencio con una sola mirada que ese niño no terminaría el 2022 sin haber probado una, por lo cual tenían que conseguir los ingredientes.
Esa mañana Kurt noto con algo de ansiedad que no tenía una sola llamada o un solo mensaje de Blaine y aquello comenzó a preocuparle, por más incómodo que estuviera el pelinegro no parecía de esos padres que podían estar mucho tiempo sin recibir noticias de sus hijos, no quería ser pesimista pero si antes de las 6:00 de la tarde seguía sin saber de él, se encargaría de llamarle, se había prometido que no lo haría, porque no quería que el otro tuviese que dar explicaciones si algún otro peleador o incluso ese desagradable médico le escuchaba recibir una llamada.
La tarde paso entre las hojas de la Piedra Filosofal y las compras de la tarde, los niños habían decidido quedarse en casa con Burt, para que este no se sintiera solo y ellos habían terminado viendo un partido de básquet por la televisión, deporte que no era muy agradable para Lizzy pero que no tenía problema en preguntar cada que pasaba algo nuevo, porque o como es que hacían tal cosa.
De regreso a casa , cerca de las 7:00 de la noche Kurt se encontraba en un estado ansioso tan precario que Carole tuvo que sentarlo con ella en la cocina para beber una taza de té, recomendándole que esperara un poco, aunque ya habían pasado más de doce horas desde el último contacto con el pelinegro. Cenaron y los niños se movieron nuevamente con Burt a ver la televisión, Carole les había dicho que Kurt estaba un poco cansado para leerles, aunque la verdad era que el castaño comenzaba a parecer más una maraca viviente por la ansiedad.
A las 9:00 de la noche Burt tomo a los niños y los llevo a la cama, siendo él ahora el lector del siguiente capítulo, mientras Kurt se tomaba una taza más de té en la sala junto a Carole, fue entonces que su teléfono celular al fin sonó con el tema que le acelero el pulso.
"You think I'm pretty without any make-up on"
- ¡Aló!...¡¿Blaine?! –contesto el castaño con un ligero temblor en la voz mientras Carole deslizaba una de sus manos sobre la libre de Kurt y murmuraba un "tranquilo" para él-…¿Blaine?
-…este…hola –se escuchó una voz femenina del otro lado, logrando que el castaño parpadeara un par de veces, estaba seguro que ese tono solo le pertenecía a Blaine, de hecho después de muchos años nadie podía tener ese tono, el mismo había renunciado siquiera a oír esa canción porque era …totalmente del pelinegro- hola ¿palomita? ...-murmuro con cierta suavidad y el castaño volvió sus ojos a Carole quien parecía preocupada, tal vez el rostro más pálido de Kurt tenía que ver con esa mirada en su madrasta- soy Jennifer cariño –explico ella finalmente, logrando que Kurt al menos respirase por unos segundos- ¿Eres Kurt Hummel, la palomita del Tigre no?
-…si, sí, soy, Kurt Hummel…-murmuro el castaño sin saber muy bien que pasaba pero callándose todas las preguntas que pronto se anudaron y se instalaron en su garganta, Blaine ya alguna vez le había mencionado que ese teléfono no se lo daba a nadie, incluso sus niños tenía prohibido tocarlo, porque solo era para recibir llamadas o mandar mensajes, la realidad era que las llamadas de Blaine o de su teléfono eran tan inusuales como sería ganar dos veces en un mismo día la lotería.-
-…ok cariño…mira, no quiero que te asustes…pero…-un suspiro de la mujer del otro lado de la línea logro exactamente eso que debía no hacer, asustarse- el Tigre esta en cama, hoy tuvo dos peleas muy complicadas que perdió y bueno… esta lastimado, el problema es que...hace poco firmo para 4 peleas más …mañana –murmuro- no puedo explicártelo todo, pero necesito que alguien de ustedes venga y lo convenza al menos de renunciar a las últimas dos…-una pausa logro que Kurt se levantara de su lugar y caminara de un lado a otro-…cariño, le están tendiendo una trampa al Tigre y no sé qué pueda pasar si se presenta en ese estado a las ultimas peleas de mañana…solo sé que no será bueno…
Lo sabía, Kurt había estado alejando pensamientos negativos de su cabeza, creyendo al inicio que el pelinegro había estado así de incomunicado solo por vergüenza, pero pasadas las horas se había dado cuenta de que algo no estaba bien, no quería mencionarlo, ni siquiera a si mismo porque entonces caería en un estado complicado y nada agradable a la vista de nervios y ansiedad, quería creer que estaba sobre actuando, pero al final resultaba que sí, Blaine no solo estaba herido, si no que era tan cabeza dura y terco que no tenía la cordura de decir que no a un par de peleas más, estaba herido.
Herido…¡HERIDO!
Su cabeza definitivamente no podía con eso, debía hacer algo y debía hacerlo ya, así tuviese que ir a Strattanville y traerlo a la fuerza, lo haría, definitivamente lo haría, como que su apellido era Hummel, que lo haría.
