Les traigo el siguiente capítulo :) Muchas gracias Maribalza, por tomarte el tiempo en dejar un mensaje, y a quienes leen también les agradezco mucho, las estadísticas al menos ayudan a saber que hay quienes leen :P

Disfruten el capítulo :)


Cáp. 21

-Retírate- Le digo sin expresión, y ella inmediatamente lo hace –Dime… ¿quién eres y quién te permitió entrar a mi casa?- Le pregunto

-Yo soy Rin Minamoto- Dice la joven presentándose, al parecer es menor que yo por 2 años

-Yo no te conozco- Le digo enojada, pensando que tal vez fuese algo de Naraku

-Ah, pues, yo… eh… es que- Comienza a balbucear de una forma tan desesperante

-Habla de una vez- Digo sin rodeos, esperando que me respondiera mi pregunta… sin embargo, creo que sólo estoy logrando atemorizarla

-No te enojes- Dice Inu Yasha bajando las gradas –Ella dice ser una admiradora tuya- ¿Admiradora? Alguien me debe estar jugando una broma… ¿quién tendría como modelo a seguir a una persona tan fría e insípida como yo?

-¿No te has puesto a pensar que podría ser un cómplice de Naraku?- Le pregunto sin la mínima discreción.

-Sí, pero ésta joven me cae muy bien- Dice caminando cuidadosamente hacia nosotras con una sonrisa

-Y el motivo es…- Dejo una pausa esperando que él complemente la frase

-Simple y sencillamente… esta joven pretende ser mi cuñada- Me dice y ahora comprendo el por qué de su alegría frente a esta mujer

-¿Y por qué dices que me admiras?- Le pregunto con curiosidad

-Porque…- Dice bajando su rostro y con cierto rubor en sus mejillas –Porque a Sesshoumaru le gustas mucho y… yo quiero ser como tú, para que él me ame- Dice ahora con nostalgia

-Qué tonta- Le digo y sin más subo a mi habitación… para que una vez dentro pueda llorar amargamente sin que nadie me vea

-¡Espera!- Me grita Rin con lágrimas, haciendo que detenga mi andar –No… no quise ofenderte… yo… yo quiero ser como tú… ¡Quiero que Sesshoumaru me ame!- Grita con su rostro empapado en lágrimas

-No te esfuerces… conquístalo siendo tú misma, si no… sólo se enamorará de una máscara- Le digo para poder seguir caminando, y entrar a mi habitación…

Como me arrepiento de todo… de no haber sido una buena madre, de no poderle demostrar cuanto lo quería… por más que tratara siempre sería fría… tal vez no pude hacer todo lo posible, tal vez no me esforcé lo suficiente para poder ser cálida

Mi llanto… es lo único que me reconforta, es lo único que me desahoga, ya no me importa quien me escuche, ya no me importa si sienten lástima, sólo quiero ser la de antes, sólo quiero tener conmigo a Syaoran y demostrarle cuanto lo amo… mi pequeño…

-Kagome… Kagome- Escucho que me llaman una y otra vez… creo que es Inu Yasha y la única manera de averiguarlo, es abrir los ojos, lo cual hago con demasiada pesadez –Por fin despiertas- Dice en un susurro –Mira nada más… tienes tus ojos inflamados y rojos, estuviste llorando toda la noche, ¿verdad?- Me pregunta

-Un poco- Le respondo sentándome en la cama -¿Qué necesitas?- Le pregunto sin ánimos

-Todos te esperan abajo- Me dice

-¿Todos?- Pregunto al no entender sus palabras

-Sí, me refiero a familiares y amigos además de unos oficiales- Responde

Bajamos las escaleras y me encuentro con las personas que mencionó Inu Yasha, está Kouga, Ayame, Kaede, Sango, Miroku… Sesshoumaru, e incluso Rin.

-Kagome, ¿cómo te encuentras?- Me pregunta Sesshoumaru evitando a Rin, quien al parecer está tratando de hablar con él, al parecer ambos se conocen desde hace tiempo, más de lo que me imaginaba

-Bien, gracias- Le respondo para descender por completo las gradas -¿Qué hacen todos aquí?- Les pregunto

-Están comenzando las averiguaciones para encontrar a Syaoran- Me responde el padre de Inu Yasha levantándose de su asiento

-Señorita- Llama un policía –Le tenemos información- Me dice, ocasionando un rayo de esperanza

-Dígame todo, dígame que están haciendo para encontrar a mi hijo- Le digo con esperanza e ilusión en mi mirada

-Tenemos a una persona que está relacionada con el principal sospechoso, en estos momentos se encuentra hablando con Naraku Izuo, está tratando de conseguir evidencias en contra de ese hombre- Me informa dejándome intrigada, yo pensaba que la ley tomaría cartas en el asunto hasta que empezaran las consecuencias del secuestro

-¿Quién es la persona que está con Naraku?- Le pregunto

-Lo sentimos esa persona nos pidió que no diéramos su información a nadie… es por seguridad- Me responde

-¿Escuchaste, Kagome?- Pregunta Inu Yasha –Pronto encontrarán a nuestro hijo

-Sí, sólo espero que sea pronto- Le digo, recordando que la Navidad está próxima, y que no me gustaría que Syaoran esté en una situación así…

-¿Hola?- Pregunto al tomar el teléfono en mis manos después de que éste sonara -¿Quién eres?- Pregunto al no recibir respuesta por parte de quien ha hecho la llamada

-Oh, no sea grosera señorita Kagome- Dice ese tipo, acrecentando la furia y el temor que tengo –Recuerde que yo no amenazo en vano- Me dice con burla

-¿Qué diablos quieres imbécil?- Le pregunto enojada, en un susurro -¿De qué te serviría saber todo lo que me pasó ese día?- Le vuelvo a cuestionar

-A mí no me ayuda en nada, sólo me serviría para burlarme de ti y para manchar aún más tu reputación- Dice

-¿Y así dices que no te servirá de nada?- Le pregunto sarcástica

-No te enojes preciosa, tu hermana es la que deseaba esa información- Me dice

-Yo no tengo hermana, y si llamaste sólo para eso, mejor cuelga- Le digo desesperada e impaciente por saber que quiere

-No te enojes… ahora dice tu hermana que ya no le interesa eso, sin embargo a mí si- Dice contradiciéndose, esto me confunde –Te propongo un cambio, quiero cinco millones de dólares y una grabación en la que me cuentes todo- Dice

-¿De dónde crees que sacaré tal cantidad de dinero?- Le pregunto desesperada al saber que es lo que pide, que por cierto, el hecho de que me pida la grabación, es absurdo, es como hacer una declaración en la delegación policíaca

-Sabía que me dirías eso- Menciona –Puedo cambiar eso…

-¡Haré lo que quieras!- Le grito ocasionando que quienes están en mi casa me vean asombrados y atemorizados, estoy consiente de mis palabras, y me puedo imaginar, y apostar que lo que estoy pensando es lo que pedirá a cambio. Frustrada me dejo caer pesadamente en el sillón, mientras que poso mi mano izquierda en mi frente

-También sabía- Dice lascivamente –Que me dirías eso… y lo que quiero es una noche de placer contigo… no, una noche es poco, te quiero a cambio de tu hijo- Dice, tratando de hacer un trato razonable

-¿Crees que haré eso?- Le pregunto –Pídeme cualquier otra cosa- Le pido esperando que cambie de opinión, y como respuesta solo recibo una risa

-No haré eso, además, no me conviene, te diré una cosa… en una semana, espero verte en mi despacho para que me des tu decisión- Dice informándome la fecha en que vence el plazo de su proposición

-Está bien- Le digo un poco deprimida y con una lágrima que se resbala por mi mejilla

-Imbécil… ¿qué le dijiste a Kagome?- Le pregunta Inu Yasha arrebatándome el teléfono -¡Maldición!- Dice para después aventar el teléfono al sofá y tomarme de los hombros

-¿Quién era? ¿Qué te dijo? ¡Dímelo!- Me pregunta Inu Yasha demasiado alterado

-Era Naraku, él tiene a Syaoran, y… me propuso un trato- Le digo más calmada y con la mirada fría

-¿Qué trato?- Me pregunta Sesshoumaru con intriga levantándose también de su lugar, dejando a Rin entristecida

-Pues… me dijo que quería cinco millones de dólares y una grabación en la que le contara todo lo que sucedió el día que mataron a mis padres- Les comento dejando que una leve sonrisa comienza a aparecer en mi rostro… una inevitable sonrisa

-Eso es absurdo, ¿de dónde sacaríamos una cantidad así de fuerte?- Exclama la señora Izayoi

-Él… también mencionó eso, y lo que quiere… es a mí- Les digo sin dejar de sonreír

-¡No sonrías!- Me dice Inu Yasha –Es de las primeras veces que sonríes tan ampliamente y por una situación así- Me dice

-No lo puedo evitar- Me defiendo –Tal vez, es por saber que puedo hacer algo por Syaoran, por fin algo bueno- Le digo

-Eso no es cierto y tú lo sabes- Dice Kouga entrando en la plática –Lo dejarás sólo- Argumenta

-No estoy pensando con la cabeza fría- Les comento llevando mi mano derecha a mi frente –Necesito tranquilizarme y… pensar bien las cosas…- Les digo

-Yo opino lo mismo- Dice Inu Yasha –No te quiero perder- Susurra

-Yo tampoco quiero perderte- Musito sin darme cuenta de lo que digo, con la mirada llena de amor… un sentimiento que hacía mucho no mostraba

-Joven- Le llama un oficial a Inu Yasha –La próxima vez que vuelva a llamar, rastrearemos la llamada, en esta ocasión no lo pudimos hacer- Comenta el hombre uniformado

-No hace falta- Le digo al oficial –Él es un hombre sin vergüenza y sin miedos, así que yo sé donde encontrarlo- Le comento al hombre segura de mis palabras

-¿Segura?- Me pregunta el policía

-Por supuesto- Le digo y empiezo a decirle todo lo que sé con respecto a Naraku, él empieza a anotar todo lo que cree es relevante…

La noche llega, y Naraku no volvió a llamar, así que los uniformados dejan instalado un equipo de seguridad en la casa, mientras todos se despiden deseándome ánimos en la búsqueda de mi hijo…

Yo… ya tengo planes, tengo una idea que espero funcione para poder recuperar a Syaoran sin que nadie sacrifique nada… sólo espero que esta idea de resultado…

-Kagome- Llama Inu Yasha -¿Puedo hacerte una pregunta?- Cuestiona y yo le permito que cuestione –Con respecto a lo que mencionaste después de que te llamó Naraku… ¿Era verdad? ¿Es verdad que…?

-Sí, lo que dije era verdad- Le afirmo –Lo dije sin pensar, pero es lo que siento, yo… no te quiero perder, ni a Syaoran ni a ti- Le comento

-Gracias- Dice mientras me abraza efusivamente, un abrazo al que correspondo –Eso… eso quiere decir, que aún me amas- Dice afirmando con un llanto

-No llores, no me gusta verte llorar- Le digo repitiéndole las palabras que me dice cada vez que he llorado en su presencia. Libera un poco el abrazo, ambos nos vemos a los ojos detenidamente… acercando involuntariamente nuestras cabezas… nuestros labios

-Yo… siempre… te… amaré- Murmura Inu Yasha, para después, unir nuestros labios en un beso que ambos ansiábamos, en el que demostramos el amor que sentimos, el deseo por estar juntos y volver a ser uno mismo… un deseo que no pretendo cumplir…

-Yo… yo también… yo… yo… te amo…- Le digo en un suspiro después del beso tan tierno del que acabamos de ser partícipes

Continuará...