Capitulo 21. Alivio
Como Sirius lo había dicho al final de la última reunión hablo con Harry, Hermione y Ron a quien su madre Molly Weasley había mandado una advertencia sobre lo que intentaban hacer con Sirius Yo solo quiero lo mejor para mis hijos y Harry desde tiempo forma parte de ellos le había dicho Molly a este.
Sirius contó lo que había hablado con los chicos a Lupin y Tonks antes de que la mano de Umbridge apareciera en la chimenea de la sala común de Gryffindor. – Te lo advertí, te arriesgas demasiado – comento Tonks.
- Esa vieja bruja siempre metiendo las narices donde no la llaman – espeto Remus bastante enojando.
- Creo que no podrás hablar con ellos de nuevo, bueno o por lo menos no de esa forma – añadió Tonks – Yo sigo pensando que es muy peligroso Sirius – finalizo esta.
En los días que siguieron Sirius siguió pensando en alguna forma útil para comunicarse con los chicos sin arriesgarse demasiado, los que conocían esta situación trataban de persuadirlo para que dejara de intentar comunicarse pero nadie había logrado que Sirius sentara cabeza.
Pronto llego el mes de diciembre y con él, el día de la siguiente transformación de Lupin. Tonks apareció en la acera frente al número 12 de Grimmauld Place, era una noche hermosa y con una enorme luna en aquel cielo estrellado el cual miro antes de tocar el timbre, no pasaron ni cinco minutos cuando Sirius abrió la puerta, este estaba un poco enojado por que odia que tocaran el timbre cuando sucedía esto su madre despertaba y lanzaba esos gritos espeluznantes.
La joven entro, cerrando tras de sí la puerta, la voz de la anciana Black reinaba en el vestíbulo. Sirius corrió a cerrar las cortinas que cubrían aquel retrato y Tonks corrió junto a él para ayudarlo, entre los dos lograron cerrar las cortinas del retrato después de un buen tiempo.
- Tonks, cuantas veces te he dicho que no… - comenzó Sirius pero la joven no lo dejo terminar – Lo sé, lo sé. Perdona es que estaba algo distraída, eso es todo – añadió Tonks, esta era la segunda vez que al ver la luna llena se acordaba de él. No era que solo en esas ocasiones lo recordara, últimamente pensaba todo el tiempo en Remus, no podía sacarlo de su cabeza. Tonks ansiaba ir a las reuniones de la orden del fénix simplemente para verlo o para platicar con él, le gustaba verle sonreír, sus ojos, añoraba su voz y su presencia.
Estaba inmersa en sus pensamiento cuando se vio interrumpida por la voz de Sirius, - Si, entiendo distraída – comento mientras tomaba asiento en una de las sillas de la cocina – Aunque yo creo que estas equivocada, esa no es la palabra que deberías usar "distraída" es muy… no, no te queda – finalizo mientras servía cerveza de mantequilla para él y para Tonks.
– Entonces, según tú… ¿Qué palabra debería de usar? – Pregunto la joven recibiendo el vaso con cerveza de mantequilla que su tío le había servido.
- Mmmm veamos deberías de usar la palabra "enamorada" – soltó Sirius esbozando una sonrisa bastante picara, Tonks quien bebía de su vaso casi se atraganta cuando Sirius le dijo esa palabra.
- Tranquila, no es para tanto – comento Sirius mientras le daba unas palmaditas en la espalda. La joven se tranquilizo y poco a poco fue recobrando su color normal ya que se había puesto extremadamente roja, respiro profundamente y dijo – Sirius, no sé por qué dices eso. Yo siempre he sido así distraída y torpe – Sirius la miro atentamente, no quería que se molestara con él, aun era muy temprano y sabia que cuando Lunático llegara se pondría muy feliz al ver ahí a Tonks así que decidió no decir nada mas habría tiempo de sobra para hablar de ese tema – Si, como tu digas – fue lo único que Sirius pudo decir al respecto.
Tonks noto que su tío no lo creía ni una palabra pero también sabia por su comportamiento que no insistiría mas, pasaron un buen rato en silencio, total ninguno de los dos sabia que decir solo se limitaron a beber su cerveza de mantequilla.
Durante esa noche platicaron de muchas cosas, sobre la orden del fénix, los aurores, la familia, el colegio, Harry etc. Pero Sirius no estaba tranquilo quería saber lo que Tonks sentía y el tema de ella y Lupin lo dejo para el final, faltaba poco para que la noche terminara cuando Sirius se puso a contemplar a Tonks, esta se dio cuenta de que su tío la miraba atentamente como estudiándola pero no le dio mucha importancia, siguió platicando normalmente hasta que no pudo mas - ¿Qué te pasa? ¿Por qué me miras de esa forma? – Grito la joven un poco exaltada – Cálmate, vas a despertar a mi madre – dijo Sirius a Tonks– Solo me estaba preguntando cómo le haces para ocultarlo – finalizo este.
- ¿Ocultarlo? – pregunto Tonks.
– Bueno, en si no sería ocultarlo. Me extraña que sigas negándolo cuando se te nota a metros de distancia. Estoy seguro de que no soy el único en la orden que se ha dado cuenta de eso, apostaría cualquier cosa a que Molly, Ojoloco y Dumbledore lo han notado ya – razonó Sirius, la joven miro a su tío algo extrañada.
- ¿De qué se habrán dado cuenta los demás? – Decía una vocecilla en su cabeza – Esto no está nada bien, Sirius trae algo entre manos ¿Pero qué? .
Sirius miraba a Tonks muy divertido, sabía que lo más probable era que se molestase con el pero quería comprobar algo que había notado desde ya hace bastante tiempo.
– No te entiendo, ¿Qué es lo que quieres decirme? – añadió la joven dubitativa.
Sirius no dijo nada durante un rato, estaba tratando de encontrar las mejores palabras para hacer que su sobrina le confesara que estaba enamorada de su amigo Lunático – A ti te gusta Lunático y de eso no hay lugar a dudas, podría jurar que te gusta desde la primera vez que le viste – comenzó Sirius. Tonks lo miraba con los ojos como platos, movió el brazo un poco y tiro el vaso en donde hace poco bebía cerveza de mantequilla. Sirius lo levanto y siguió – Pero creo que ahora ya es algo mas, estas enamorada de él y eso se te nota, como ya te lo dije a metros de distancia solo quería hacerte saber qué… bueno tienes todo mi apoyo y que puedes decirme cualquier cosa – termino Sirius brindándole una sonrisa a su sobrina quien se había quedado muy quieta.
- Lo mejor es que le digas a Sirius de una vez por todas lo que sientes – volvía a escuchar esa voz dentro de su cabeza – El ya lo sabe
Estaba decidido, Tonks tomo aire, se lleno de valor, miro a Sirius y dijo – Yo… bueno, creo que tienes razón – Sirius le brindo la mejor de sus sonrisas – Hace tiempo que quería decírtelo, pero aun no estaba muy segura de lo que siento. Creo que nunca había sentido esto, estoy tan confundida – termino Tonks bajando la mirada hacia la mesa.
Sirius estaba tan feliz, quería a Tonks pues ella formaba parte de su familia, era su sobrina para ser exactos y verla tan bien, tan feliz como se le veía cuando esta Remus cerca y ahora, bueno, enamorada de él del único amigo que le quedaba, él no hubiese pensado en una mejor pareja para ella. – Vaya, no sé qué decir – comento Sirius – aunque sabes, creo que harían una linda pareja – añadió esbozando una sonrisa enorme, al escuchar esto Tonks levanto la mirada hacia Sirius y le sonrió, por fin lo había dicho y se sentía aliviada y feliz necesitaba a alguien con quien hablar de aquel tema.
– Solo te pido, que no le digas nada, aun no sé si él siente lo mismo – pidió la joven a su tío.
– Descuida, yo no le diré nada – añadió Sirius sinceramente.
- ¿Ni aunque sea tu mejor amigo? – Pregunto Tonks.
– No se lo diría fuese lo que fuese, ni aunque fuera mi hermano – prometió Sirius a Tonks.
- Gracias por todo – dijo la joven mientras daba un abrazo sincero a este en forma de gratitud.
Lupin acababa de llegar se sentía débil pero le animaba saber que Tonks al igual que Sirius, su amigo le estarían esperando como lo habían hecho ya hace algunos meses, camino hacia la cocina en donde estaba seguro que los encontraría, abrió la puerta y vio que Tonks abrazaba a Sirius, ninguno de los dos había notado su presencia aun.
Remus sintió que su corazón daba un vuelco y que caía al fondo de su estomago con el peso de un enorme ladrillo sabia que eso era imposible, que Sirius era el tío de Tonks a quien Remus amaba más que a nada en el mundo lo supo desde el primer día en que la vio, y esta era la primera vez en que el Remus J. Lupin estaba consciente de que sentía celos.
Sirius volteo hacia la puerta y vio que Lupin estaba ahí plantado y parecía que estaba a punto de desmayarse, se aparto lo más rápido que pudo de Tonks. – Lu… Lunático has llegado ya – dijo mientras se levantaba y caminaba hacia la puerta. Pareciese que Sirius podía leer la mente de Lupin o en este caso su expresión, al llegar junto a él le sirvió de soporte – No vayas a creer que yo y… - murmuro Sirius quien volteo a ver a Tonks – Porque sabes muy bien que estarías en un grave error – termino Sirius brindándole una sonrisa comprensiva a Lupin mientras la metamorfomaga caminaba hacia ellos.
