Ni Glee, Ni Dianna Agron, Ni Lea Michele, Ni ningún personaje mencionado debajo me pertenecen.
Capitulo 21: Entre la espada y la pared.
La guerra entre ellas seguía presente. Lea dominaba a Dianna por completo. Aun sujetando sus manos comenzaba a besar su cuello, intercalando lamidas que a la rubia la estremecía provocándole gemidos que se veían aplacados por su respiración entrecortada.
A medida que los besos se hacían más intensos, Dianna no podía controlarse más. Lea mordía con malicia el cuello de la rubia, mientras bajaba por su clavícula.
Sus manos liberaban las de Dianna y se focalizaban en su remera, la cual comenzaba a subir lentamente. La rubia solo atino a sujetarse de Lea con todas sus fuerzas por su cuello provocando que sus bocas se volvieran a encontrar.
Dianna jugaba sucio, hacía rato esperaba esto. Mordía el labio de Lea y esto a la morocha la volvía loca. Ambas se veían envueltas en gemidos mudos, mientras que sus movimientos corporales se volvían mas insinuantes e involuntarios.
Lea se deshizo de la remera de la rubia, retomando sus besos por el cuello de la misma. Comenzaba a bajar por su clavícula, nuevamente, hasta llegar a sus hombros, mientras con sus manos iba deshaciéndose de los breteles del corpiño. Al notar esto, no pudo evitar sonreír.
"Dormís con corpiño?" – Continuaba con sus besos.
Dianna no pudo contener la risa. – "Digamos que no te esperaba...". – La mirada entre ambas se cruzo y volvió a despertar una tormenta de pasión.
Los besos comenzaron siendo sensuales para convertirse en pasionales. Dianna no controlaba su cuerpo hacia rato, simplemente se dejaba llevar y guiar por el deseo de tenerla. De sentirla.
La remera de Lea salió despedida de la cama en un instante, provocando que la morocha quedara desnuda. Dianna bajaba sus manos hacia su cola mientras rozaba el reborde de su culotte.
Lea intentaba dominar la situación, pero Dianna se lo hacía complicado. Levantaba su cabeza buscando el pecho de la morocha. Depositaba besos cortos y salvajes sobre el mismo, mientras que con sus manos rozaba su espalda desnuda.
La decisión de Dianna a la hora de proceder había provocado que Lea quedara sentada sobre ella, posición que no la disgustaba en lo absoluto. Mientras la rubia alternaba sus besos con lamidas lentas por entremedio de sus pechos, la morocha desabrochaba su corpiño.
Dianna jugaba con su lengua sobre uno de los pezones de la morocha, lo que la tomo totalmente por sorpresa provocando que un escalofrío se adueñara de sus actos y un leve gemido saliera por su boca. Sus pezones estaban duros y la rubia disfrutaba de aquello.
"Shhhhh.." – Exclamo Dianna ante aquel gemido de la morocha.
Una vez retirado el corpiño, Lea volvió a dominar la situación empujando a la rubia sobre la cama y sujetándola de sus hombros.
Las miradas de ambas se volvieron a encontrar. La morocha le hacía el amor con sus ojos. Su boca fue directamente hacia el pecho de la rubia. Contorneando la silueta de los mismos con la punta de su lengua.
Dianna se retorcía de placer. Su cintura se quebraba, lo que provocaba aun mas contacto con Lea. Contacto que se veía bloqueado por la fina tela de sus culottes.
La morocha bajaba con besos lentos pero bien húmedos por entre medio del pecho de Dianna, sin despegar su mirada de sus ojos. Bajaba por su abdomen, mientras con sus manos dibujaba la perfecta silueta de la rubia. Llegaba a su panza y comenzaba a jugar con su ombligo.
Primero con besos suaves pero intensos, luego con su lengua, provocando que la rubia se estremeciera más. Lentamente deslizaba las manos por sus muslos provocando que Dianna gimiera mientras se aferraba a su cabello.
El celular de Dianna comenzó a vibrar en la mesita de luz. Ninguna de las dos se percato. El placer y el fuego invadían sus cuerpos y la habitación era como una hoguera.
Mientras rozaba los muslos de la rubia con sus dedos, su lengua recorría vigorosamente la unión del culotte con su piel.
"Lea….no pue…no sigas por…vor" – La voz de Dianna era entrecortada. Le rogaba a la morocha que se detuviera pero su cuerpo no opinaba igual.
Lea hizo caso omiso a la petición de la rubia. Su cuerpo ya no obedecía a su cerebro.
Un fuerte tirón de pelo por parte de Dianna provoco que Lea volviera a subir, volviendo a encontrarse en besos salvajes. La rubia buscaba desesperadamente con su lengua a la de Lea, provocando que ambas se quedaran sin respiración teniendo que separarse.
Sus miradas eran penetrantes. Lea había dejado caer su cuerpo sobre el de la rubia, lo que provocaba que ambas sintieran la respiración agitada de la otra, sumándose a la transpiración de sus cuerpos que empezaba a hacerse notar.
Los gemidos de Dianna era un canto de ángeles para el oído de Lea y cada vez que la rubia se quejaba o exclamaba su nombre, un escalofrío le recorría por todo el cuerpo.
La cadera de Lea se encontraba pérdida entre las piernas de Dianna, quien en cada roce o cada beso las apretaba con más fuerza, provocando que la respiración de la morocha se agitara aun más.
Sus narices se rozaban y ninguna de las dos se quitaba los ojos de encima. Lea lentamente comenzó a bajar su mano nuevamente, rozando la piel de la rubia. Su mano sujetaba con fuerza la pierna de Dianna provocando que sus cuerpos se unieran como si fuesen uno.
Cada gemido que Dianna emitía provocaba que Lea empujara más la pierna de la rubia hacia ella. Dianna se dejo llevar, el movimiento de su cadera cada vez se hacía más intenso buscando sentir el calor de la morocha.
La excitación llevo a que la rubia dejara caer su cabeza hacia atrás con sus ojos cerrados y su boca abierta, desahogando varios gemidos.
"Ay Lea…" – Murmuro. Mientras que la morocha solo se limito a observarla mientras en su rostro se dibujaba una estúpida sonrisa.
Dianna abrió los ojos, estaba en una nebulosa de placer. Nada podía detener esto. Lea la hacía estremecer y actuar de manera irreconocible para ella.
De la mesa vino una luz, lo que provoco su atención. Giro levemente su cabeza hacia ahí y noto que provenía de su celular. Era una luz insistente y repetida.
Sin cortar el énfasis que llevaba la morocha en cada roce, cada movimiento y cada beso, se estiro para sujetarlo y cerciorarse de que no fuese nada importante. Lea lo noto.
"Que haces?" – Exclamo con la voz entrecortada. – "No estarás pensando filmar un video no?" – Sus miradas se volvieron a cruzar.
Ambas rieron sin poder controlar la risa.
"No!" – Su respiración era entrecortada. Lea continuaba besándola dulcemente.
"Dejalo entonces…" – Exclamo la morocha mientras rozaba con sus dedos el muslo interno de la rubia, tratando de volverla a la pasión de hacia unos minutos.
"Solo quiero asegurarme que no sea nada importa…" – Llego a decir hasta que sintió la presión de los mismos sobre su muslo.
Con su otra mano, Lea, sujeto la mano de la rubia, donde sostenía el celular, llevándola a que lo vuelva a depositar en la mesa de luz. En ese ínterin el mismo volvió a vibrar nuevamente provocando que ambas abrieran sus ojos y notaran como la luz invadía todo el cuarto sumandose al cosquilleo que la vibracion generaba en sus manos .
Dianna se deshizo de la mano de Lea que estaba sujetándolo y miro la pantalla del celular. Su cara fue de sorpresa.
"Me imagino que no vas a atender" – Indago Lea al notar el gesto de la rubia.
"Puede ser importante, nunca me llama a estas horas" – Exclamo mientras se acomodaba un poco mejor en la cama y llevaba el celular a su oreja. Atendió.
"Jess! Paso algo?" – Pregunto Dianna mientras Lea, después de maldecir varias veces, se acostó de costado sobre la rubia a esperar que se dignara a cortar. Suspiró. Claramente fue de frustración.
Tenía razón, podía ser importante. Ella estaba lejos de su ciudad, donde tenía una casa, familia y sus cosas. No podía pretender que no se asustara si le sonaba su celular a la madrugada y con tanta reiteración. Eso solo podía pensarlo con la cabeza una vez en frio, porque en medio de lo que acababan de tener, lo que menos le importaba era de qué se podía tratar la llamada. Podía acabarse el mundo que ella sería feliz estando donde se encontraba.
Lea solo podía escuchar murmullos que salían del teléfono. El ruido era un tanto ensordecedor.
"Qué? No te escucho Jess" – Trataba de acomodarse mejor por la señal.
Del otro lado del teléfono se encontraba Jessica desconsolada.
"A donde estas? Estoy en la puerta de tu casa hace más de dos horas y encima no me atendes. Te necesito" – Sus lágrimas se hacían más fuertes y a Dianna se le complicaba bastante entenderla.
"Para Jess! Calmate por favor, porque se me hace imposible entenderte!" – Agrego con algo de preocupación en su tono de voz. Lea le daba besos dulces sobre el cuello, buscando mantener la pasión que habían logrado hacia minutos.
"Estoy en la puerta de tu casa! Te necesito, me pelee con Ed". – Lograba decir aun entre sollozos más débiles.
"Porque te peleaste con Ed? Que te hizo?" – Indago Dianna tratando de entender las cosas e intentando concentrarse con los besos que Lea le proporcionaba.
"Que lo deje!" – Agrego la morocha, comentario que obviamente, solo Dianna podía escuchar. La mirada hacia Lea fue fulminante, seguida de un gesto de silencio.
"No estoy en casa, te dije que venía para Nueva York!" – Intento retomar la conversación una vez que logro concentrarse. – "Contame que paso".
"Mierda! Me olvide que te ibas!" – Exclamo lamentándose, un poco más tranquila.
"Me podes contar? Me estas poniendo nerviosa!" – Dianna se altero. Lea rio al sentir el vigor de su pecho. Se encontraba acostada con su cabeza sobre el mismo.
"LO VI CON OTRA DI!" – Jessica volvió a romper en llanto.
"Corta amor…" – Susurro Lea en su oreja.
"Amor?" – Exclamo Dianna sorprendida dirigiendo su mirada a Lea.
A la rubia se le cruzaron los cables. Lea la había llamado amor?. La morocha comenzaba a darle cálidos besos en su oreja, intentando captar su atención.
"Amor?" – Pregunto Jessica. – "ESO NO ES AMOR!" – Respondió creyendo que Dianna se refería a lo que le había contando.
La rubia abría y cerraba sus ojos, sin poder concentrarse ante los besos fogosos de la morena, quien complicaba más la situación jugando con sus manos sobre el pliegue del culotte.
"No quise decir eso, no me hagas caso" – Finalmente agrego. "A donde lo viste con otra?" – Pregunto. – "La conoces?".
Lea paro la oreja. – "Lo vio con otra?" – Dianna asintió con la cabeza.
"A bueeee que deje de llorar y que se vaya de joda por ahí! Que le pague con la misma moneda!" – Exclamo un poco más alto retomando sus besos.
"SHHHH" – Gesticulo con sus manos.
"Con quien hablas?" – Pregunto Jessica. El silencio se hizo dueño de la situación. – "POR DIOS NO ME DIGAS QUE ESTAS CON ALGUIEN!" – Grito tanto que Dianna juraría que Lea logro escucharlo.
La rubia se levanto de su posición y recogió la remera que estaba en el piso. Se la coloco sobre su pecho sujetándola con sus axilas. Su espalda estaba completamente desnuda, su cuerpo solo lo cubría un culotte diminuto que a Lea la volvía loca.
"A dónde vas?" – Preguntaba la morocha mientras la observaba con deseo.
Le realizo un gesto con su mano de que esperara.
"DIANNA CON QUIEN ESTAS?" – Jessica rio un poco. Estaba comenzando a olvidarse lo triste que se sentía.
Saco su teléfono de la oreja, tapando el micrófono. Podía escuchar como Jessica seguía preguntando a los gritos.
"Ahí vengo" – Exclamo mirando a Lea. – "No me puedo concentrar si me besas mientras hablo con ella". Comenzó a dirigirse al baño. - "No tardo".
Lea revoleo los ojos y se tapo la cara con la almohada. Agrego un gesto de aprobación para que se retirara.
"Podes parar vos también?" – Exclamo medio entre risas, sin poder evitar contagiarse de su amiga.
"Yo también?" – Se sorprendió Jessica ante el comentario. – "Primera noche en Nueva York y ya estas con alguien? Creía que te gustaba ir lento" – Reprocho.
"Y yo creí que estábamos hablando de vos!" – Agrego Dianna entre risas, mientras cerraba la puerta del baño.
"Lo odio con toda mi alma! Como pudo hacerme esto?" – Volvió a recordar lo ocurrió, llorisqueando nuevamente.
"Que hiciste cuando lo viste?" – Pregunto Dianna tratando de entender mejor la situación. – "El vio que lo viste?".
"Si! Me corrió para explicarme que no era lo que parecía" – Hizo una pausa.
Dianna rio. – "Ufff… Típica!" – Exclamo mientras se sentaba en el borde de la bañera.
"Obviamente no le di lugar a que me dijera nada" – Continuo con su relato.
"Y que hiciste?"
"Le pegue un rodillazo en sus partes. Por lo menos cuando lo use esta noche, se va a acordar de mi". – Rio maliciosamente.
Dianna se atraganto con su propia saliva. – "Me estas jodiendo! Le pegaste…ahí?".
"Si" – Afirmo firmemente.
La rubia estallo en risas. No podía creer lo que le contaba su amiga. – "Sos Dios!" – Agrego entre risas.
"Después vine a tu casa, necesitaba un abrazo, no paro de llorar. Estoy tan mal y tan sola!" – Volvió a deprimirse.
"No sabes lo que me gustaría estar ahí con vos. Prometo recompensarte cuando vuelva". - Su voz estaba algo triste por no poder ayudar a Jessica.
"Cuando volves?" – Pregunto sin salir de su estado anímico.
"Dentro de unos días… 2 semanas. Depende como vaya todo" – Agrego.
"DENTRO DE UNOS DIAS NO SON 2 SEMANAS!" - Gritó. - "No es por ser desagradecida, pero en 2 semanas no te voy a necesitar como ahora" – Rio maliciosa y débilmente.
Dianna abrió su boca atónita, como si su amiga pudiese verla. – "Sos la peor! Encima que me llamas a estas horas de la noche…. A ver qué puedo hacer para ayudarte ahora?".
Jessica pensó. – "Dos cosas" – Espero la afirmación de Dianna para enumerarlas.
"Te escucho".
"La primera. Donde tenés las llaves de tu casa? No están más en el macetero" – Dianna no pudo evitar reírse.
"En el farol!" – Exclamo aun tentada. "Si Jess, podes quedarte".
"Estaba por sacar toda la tierra de la pobre planta" – Ambas rieron tentadas. – "Gracias, no quiero volver a mi departamento, seguro va a ir a buscarme ahí". – Agrego con un tono más serio.
"Está bien, no hay problema! Podes quedarte todo el tiempo que necesites".
"Lo sé amiga…" – Exclamo casi sin dar tiempo al silencio. – "La segunda. Con quien estas?" – Rio
"Ya usaste tus dos cosas. La primera fue saber dónde estaba la llave y la segunda fue saber si podías quedarte" – Dianna se divertía tratando de hacer enfadar a su amiga.
Jessica parecía desconectarse por momentos de la conversación y saltar con temas aislados. – "Donde esta Lea?".
"Eh? Que tiene que ver Lea en todo esto?" – Casi por inercia miro para todos lados, sentía que su amiga la estaba observando.
"No vive con vos?" – Pregunto y sin esperar respuesta agrego. – "Este departamento parece un pueblo fantasma".
Dianna sonrió y su silencio hizo estallar a Jessica.
"ESTAS CON ELLA!" – Las carcajadas fueron fuertísimas.
"Baja la voz!" – Grito Dianna intentado calmar la euforia de su amiga que seguía gritando como loca.
"Lo sabía, lo sabía, lo sabia! Puede escucharme? Están en la cama juntitas?" – Su voz se volvía mas sexual. – "LE DIJISTE AMOR!".
"Si no paras de gritar te corto!" – Fue terminante. – "Además, ella me lo dijo a mi". – Agrego sin pensárselo dos veces. El silencio la inundo. No se había percatado de haber dicho eso.
Jessica seguía gritando y cuestionando. – "Cuando empezaron a salir?".
"Cuantos años tenés tarada?" – Dijo Dianna entre risas. – "No estamos saliendo". – Susurro.
"Que?"
"NADA!" – Grito. – "Estas pensando cualquiera" – Agrego.
"Porque este triste no quiere decir que quiera que todos los demás lo estén y que pretenda que a todos les vaya mal en el amor y que Cupido se muera de sobre dosis de flechas eh!" – Se justifico. - "Pero..." - Buscaba la manera de decirlo.
Dianna la conocía bien, sabia a lo que quería llegar. – "No! No dejo al novio".
"No iba a decir eso". – Cuestiono atónita.
"Te conozco Jess…" – Levanto su ceja como si su amiga pudiese observarla.
"Bueno, si! No es que quiera meter el dedo en la herida pero no quiero que salgas lastimada. Deja las cosas claras rubi!" – Aconsejo a la rubia. – "Me cae bien Lea, pero creo que necesita un empujoncito y eso tenés que hacerlo vos".
"Que sugerís?" – Indago la rubia.
"Tuvieron sexo?" – Pregunto sin dudarlo.
"No voy a contestar eso!" – Dianna rio avergonzada.
"Cuantos años tenes tarada?" – Imito a la rubia.
"Estúpida! – Jessica se mantenía en silencio esperando que Dianna se dignara a contestar. – "No!" – Agrego ofuscada. – "Aunque es tan intensa que con cada beso, cada caricia, podía sentir que si".
"No quería saber tanto Di…" – Rio, provocando que la rubia también lo hiciera.
"Para que preguntas entonces?" – Contesto de mala gana. – "Me estás haciendo perder el tiempo! Anda al grano".
"Gracias a dios soy oportuna y llame en el momento justo!" – Se auto felicito, Dianna no tenía intenciones de hacerlo, opinaba todo lo contrario. "Salí y hacete valer, decile que deje a su novio por vos". Dianna procesaba la info en silencio. – "Sos actriz! Sabes cómo actuar".
"No es lo mismo! Vos también sos actriz y dudo que esa reacción que tuviste con Ed haya sido de algún libreto" – Sonrió para ella misma.
"No te compares conmigo. Salí y hace lo que te digo". – Ordeno. "Y después llamame".
Sin esperar respuesta corto el teléfono. Dianna lo miro sin entender muy bien esa reacción. Esbozo una sonrisa. Amaba a su amiga.
Se coloco la remera y salió del baño. Lea se había destapado la cara y se encontraba cruzada de brazos, contra el respaldo de la cama, observándola, con la remera puesta también.
"Tenés para mucho más?" – Indago de mala gana.
Dianna negó con su cabeza y se apoyo en la puerta del baño.
"Veni… Tratare de no morderte". – Señalo al costado de su cama y sonrió con picardía.
"Lea… Tenemos que hablar". – Dianna miro hacia el piso, no sabia como encarar las cosas.
"Hablar? Nos vamos a pasar hablando toda la vida?" – Estaba ofuscada. - "No voy a hacer como que no paso nada esta vez eh!". - Agrego suponiendo que ese era el tema que queria hablar.
Dianna tomo aire y se decidió a enfrentarla. – "Quiero que dejes a tu novio".
La morocha se atoró. No creía lo que escuchaba. Se quedo muda. Dianna se percato del silencio de Lea y no quiso echarse hacia atrás.
"No soy segunda de nadie y vos no vas a ser la excepción". – Exclamo con firmeza en cada una de sus palabras.
Lea se aclaro la garganta, estaba atónita. Jessica le había lavado el cerebro ahí dentro?, pensó.
"Pero recién…" – Miraba a la cama. – "Me lo imagine?".
"No! Fue hermoso, me encantas, me gustas, todo lo que vos quieras. Me deje llevar y no me arrepiento pero no quiero sufrir. Vas a tener que elegir". – Sonaba casi como una ordenanza.
Lea estaba perpleja, sus ojos se le salían de la cara. La rubia se había puesto los pantalones, cosa que ella tendría que haber hecho hacia mucho. Dianna seguía hablando pero la morocha solo podía encontrarse con sus propios pensamientos. Finalmente solo pudo escuchar.
"Es él o yo". – Cerró la conversación, invitando a Lea a retirarse.
La morocha se levanto de la cama, a su vez que Dianna se acercaba por el lado contrario, queria evitar cualquier tipo de roce con sus cuerpos. Una vez en la puerta volteo hacia ella. - "Esta en Boston, cuando estemos alla voy a hablar con él". - Sonrio y espero una respuesta.
Dianna se habia acostado y tomado nuevamente su libro. Sin retirar la mirada del mismo. - "Perfecto! hasta entonces amigas!".
Lea bajo su mirada saliendo del cuarto y cerrando la puerta tras ella. Se apoyo sobre la misma y un suspiro salio de su boca junto con una sonrisa. Lo tenía en claro, iba a dejar a Theo en cuanto lo viera.
No cuenta como interrupcion! jajajaja POBRE JESSICA! ustedes la amaban, nada de insultos hacia su persona eh. Que malo Ed eh! jajajaja Y no! No pienso matar a nadie... todavia! jajajaja
AME ESTE CAPITULO! NO ME DIGAN QUE NO SE RIERON CON LA CONVERSACION DE DIANNA CON JESSICA Y LOS COMENTARIOS DE LEA POR LO BAJO, PORQUE NO LES CREO!
17 Reviews! GUAU! Son lo mas! Gracias a cada uno que me firma y las cosas hermosas que me dicen! Salvo cuando me maldicen! jajajaja
YA ME DESBLOQUEEEEEEEEEEEE!!
Asi que les subi el capitulo porque estoy escribiendo mucho y confieso que mi cerebro va mas rapido que lo que mis manos pueden tipear! jajjajaja
Tengo otra historia en mente... el capitulo que viene les escribo un poquito asi me dicen que opinan, les parece?.
COMENTEN! SON MI INSPIRACION! (a los que leen y no firman, los invito a que lo hagan)
