Capítulo XXI: Manager

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— Me voy okami-san, Taicho— se despidió Kyoko mientras salía por la puerta trasera del restaurante.

— Ara, ara, hasta luego Kyoko-chan. Esta chica últimamente está con la cabeza en las nubes ¿será por ese novio suyo? — preguntó la mujer a su marido.

— ¡Jum!

— Oh, querido, no te pongas así— dijo la jefa ante el ceño fruncido del hombre— parece un buen chico y cuida mucho a Kyoko-chan.

— No lo aceptaré hasta que se presente formalmente— Dijo el jefe en tono contundente.

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— Waaa otra vez me he dormido— se dijo Kyoko mientras pedaleaba en su bici como si su vida dependiese de ello.

Pero es que era inevitable. Hoy era el día en el que conocería a su manager y eso significaba ir al LME y eso significaba encontrarse con Tsuru… Ren.

"Ahh… no creo que me pueda acostumbrar"

La cena había terminado y Ren se había ofrecido a llevarla a casa. El camino de vuelta había sido silencioso y extraño, no sabían que decir. No había nada que decir.

Mu-muchas gracias por haberme traído Tsuruga-san— dijo Kyoko una vez llegaron al Darumaya.

No es nada, pero hay algo que me gustaría pedirte— dijo Ren

¿Sí?

¿Podrías llamarme por mi nombre? — Preguntó amablemente el actor

No— contestó sin pensarlo Kyoko

Ren cerró y abrió los ojos lentamente, sabiendo que eso iba a pasar.

¿Por qué? — preguntó él con paciencia

P-porque es una falta de respeto— tartamudeó ella haciendo aspavientos con las manos— eres mi senpai y…

Y también he sido tu hermano-amante— dijo él sugerentemente— conoces muchas partes de mí que no ha conocido ninguna otra mujer…

¡Por favor no lo digas de esa forma! — exclamó ella sonrojándose

"¿Por qué siempre lo hacía sonar todo tan pervertido?"

Pero es cierto, tenemos una relación bastante profunda— siguió pinchando él— ¿o acaso Fuwa o ese hombre de Vie Ghoul tienen más derecho que yo a llamarte por tu nombre? ¡Incluso Yashiro-san te llama por tu primer nombre y a mí no me dejas!

No, espera, has cambiado el tema de conversación, esto era sobre tu primer nombre no sobre el mío— murmuró ella por lo bajo— a demás ¿Cuándo te he impedido yo llamarme por mi nombre?

El sólo le devolvió una mirada oscura

Entonces puedo llamarte por tu nombre— dijo él desconfiado

Es-está bien— asintió ella dándose por vencida

Por lo tanto… tú debes llamarme por el mío

¿¡En qué parte del protocolo está eso!? — saltó ella nerviosa— de acuerdo, si es lo que quieres.

Él asintió.

Entonces, buenas noches… Ren-san— se despidió ella sonrojándose

Buenas noches, Kyoko-chan

Kyoko se sonrojo hasta casi marearse. Eso es por lo que no quería que se llamasen por sus nombres. No era lo mismo escuchar su nombre de Yashiro-san o el estúpido de Sho, a de boca de Tsuru… ¡Ren!

"Maldición" Y tampoco era lo mismo decir `Tsuruga-san´ que `Ren-san´.

De todas formas, daba igual como lo pensase ahora todo era extraño, las cosas eran muy parecidas a cómo eran antes pero… se sentían diferentes.

"Que complicado"

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Entró a la empresa todo lo deprisa que pudo, saludando a todo el personal que le daba los buenos días, cuando con horror vio como la puerta del ascensor que necesitaba urgentemente coger para no llegar aún más tarde, cerraba sus puertas ante ella.

— ¡Esperaaaaa! — gritó saltando hacia el ascensor, milagrosamente un lujoso tacón se interpuso entre las dos puertas impidiéndolas cerrar.

— Mu-muchas gracias— dijo jadeando Kyoko antes de levantar lentamente la mirada.

Unas piernas largas y esbeltas que acababan en una falda de traje, una cintura de avispa remarcada por una elegante chaqueta ajustada, una despampanante copa D y…

"Oh… Dios mío que cara más hermosa"

Una preciosa tez de un moreno suave y unas proporciones perfectas, unos labios rojos y rellenos, unos ojos grises y brillantes y un cabello largo, con bucles y de un escarlata intenso.

"¿¡Quién… quien es está mujer!?" Chilló Kyoko internamente

— Oh, no es nada— sonrió de forma seductora la mujer

"Wow… hasta su voz es hermosa" pensó embobada.

Subieron en silenció hasta que el ascensor se detuvo en la quinta planta y ambas salieron, Kyoko hizo un esfuerzo por dejar de mirarla de reojo y se dirigió hacia la oficina del jefe de talentos, tocó la puerta un par de veces y entró.

— Buenos días Mogami-kun, ya estás aquí— saludo Sawara son una sonrisa

— Sí, buenos días, siento mucho llegar tarde— se disculpó

— No importa, aún no es la hora y…— se interrumpió cuando otra persona golpeó la puerta— ¡oh! pasa, pasa— dijo Sawara— Mogami-kun te presento a tu manager Tamura Tomoko.

— Eres muy rápida, Kyoko-san— sonrió la mujer pelirroja

"¡Waaa… la belleza del ascensor!"

— Ahh, yo… lo siento— se disculpó con una pronunciada reverencia "debo haberle cerrado la puerta en las narices" pensó sonrojándose.

— Eres linda— rió con coquetería ella— deja que me presente formalmente, soy Tamura Tomoko, pero tú puedes llamarme Toko, tengo veinticinco años, y hablo cuatro idiomas. De ahora en adelante seré tu manager y daré lo mejor de mí para que tu esfuerzo y trabajo sean reconocidos por todos.

— Gr-gracias— dijo Kyoko impresionada— me esforzaré mucho, por favor, a partir de ahora, cuídeme.

— Estupendo, estupendo— sonrió Sawara— parece un buen comienzo, veo un gran equipo aquí.

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— Entonces, entonces ¿estás saliendo con Kyoko-chan? — preguntó Yashiro con estrellitas en los ojos.

Ren suspiró.

— No…—

— ¿¡Qué!? — gritó el manager— ¿¡acaso eres idiota!? Espera… ¿te ha rechazado? Te ha rechazado ¿verdad? Pobre Ren, pobre Ren…

Ren cerró los ojos pidiendo paciencia.

— No es eso— dijo con calma— es sólo que después de la encerrona que nos hiciste…

— De nada— dijo Yashiro

— Y de hablar con ella durante la cena, me di cuenta de que se sentía mucho más cómoda conmigo sin títulos— dijo el actor— si le propusiera algo como un noviazgo… no estoy seguro de que me aceptase, sé que tiene sentimientos por mí, pero también sé que les tiene pánico. Ahora que lo está intentando superar, ahora que los empieza a asimilar si le propongo una situación cerrada en la que tenga que decirme sí o no a ser mi novia…

— Lo más probable es que diga que no— completó Yashiro entendiendo.

— Exacto. Sin embargo, si dejo que las cosas fluyan y me sigo acercando ahora que los sentimientos están aclarados, al final estoy seguro de que me aceptará— Terminó Ren.

— Es un buen plan— concluyó Yashiro— al fin y al cabo, ahora eso de lo de "sé mi novia" está desfasado.

— No para Kyoko— acotó Ren.

— Ya lo compensarás en la pedida de mano— dijo Yashiro— necesitarás un castillo de fondo

— Y un corcel blanco— murmuró Ren

— ¿También te vestirás como un príncipe?

—… Yashiro-san ¿tan relajada tengo la agenda como para estar hablando de esto? — preguntó Ren con una sonrisa en los labios y una promesa de muerte en los ojos— Parece que has tenido mucho tiempo libre últimamente…

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— ¿Me quería ver Presidente?

— Pasa, pasa Mogami-kun— dijo el hombre invitándola con una mano a sentarse— dime ¿qué te parece tu nueva manager?

— Oh, ella es muy hermosa y parece talentosa y confiable.

— Lo es, lo es. Espero mucho de ella, Sawara-kun y yo trabajamos mucho para encontrarte alguien adecuado— dijo el presidente— pero cambiando de tema, lo que te quería hablar era, el piso donde viviréis los miembros de la sección LoveMe ya está comprado, sólo falta amueblarlo.

— ¿¡Qué!? ¿¡Ya!? ¿¡Tan pronto!? — exclamó Kyoko con sorpresa

Se había olvidado completamente. Con todo el trabajo de los hermanos Heel, Box-R, Tsur… Ren-san, su nueva manager su nuevo dorama… se había olvidado de lo más importante.

"Mi hogar" pensó con desazón "aquel único lugar dónde alguien me espera… me voy a tener que marchar"

—… ¿Cuándo? — Preguntó Kyoko con voz débil.

— Calculo que en una semana estará completamente habitable— contestó el presidente— a partir de ahí podéis empezar a mudaros cuando queráis.

— …

— Mogami-kun, sé que no te agrada la idea… pero sabes por qué lo hacemos— dijo el presidente con voz suave— a mí tampoco me gusta separaros de vuestros seres queridos pero, ninguna de las tres y menos tú, puedes permitirte vivir en un sitio en el que te puedan localizar fácilmente, es el cruel precio de la fama.

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Era de noche en el Darumaya, practicante todo el mundo se había ido excepto aquellos que hacían del restaurante su segunda casa y conocían a Kyoko desde que trabajaba ahí de camarera y ayudante de cocina. A ellos también los iba a echar de menos. Esa gente que se había reunido allí para ver los episodios de Dark Moon y se había enorgullecido de ella como si fueran sus padres. Aquellos que siempre la animaban y la habían tratado igual de bien como mesera que como actriz.

¿Debería despedirse de ellos también?

Debería, sí. Pero primero tenía que contárselo a los jefes.

Mientras esperaba en su habitación a que el restaurante cerrará, pensó. Ese día no había ido exactamente como ella había querido…

Había conocido a su manager, eso estaba bien, ella parecía estupenda y estaba segura de que con ella, las cosas serían más fáciles de tratar de ahora en adelante, aún había muchas cosas que se le escapaban del mundo del espectáculo.

Pero después había hablado con el presidente y le había devuelto a su dolorosa realidad y de ahí a su trabajo de la tarde en Box-R. Pero había algo más… algo más que la angustiaba y la tranquilizaba a la vez, pero sobre todo la decepcionaba… no se había encontrado con Ts… Ren-san.

Habían pasado cinco días desde que no lo había visto "¿eso era mucho? Era mucho ¿verdad? No espera, en realidad no es tanto" pensó "maldición, debo estar acostumbrada a verlo todo el día y por eso no soporto no verlo, si eso debe ser"

"¿Debería llamarlo? No, no, no ¿para qué? No tengo nada que decirle, bueno he encontrado manager, puedo decirle eso…No ¡No! Es una estupidez, como si Ts… Ren-san tuviese tiempo para eso, a demás ¿Quién soy yo para molestarle?...

— ¿Quién soy yo…? — murmuró para sí misma.

— Soy su kouhai— dijo con firmeza, pero por algún motivo no pareció convencida aunque se guardó esos resquemores, aún estaba en proceso de asimilación sobre sus…sus… sen…ti…mi…en…tos

Sólo de pensar en esas palabras y en su connotación se atragantaba, era como escupir sus intestinos. ¿Cuándo se había vuelto tan descorazonada? ¿Tan agria? Recordaba que antes de "El Estúpido de Shotaro" toda ella era sentimiento ¿dónde quedó todo eso?

A su mente vino una memoria borrosa de su juventud y un inconfundible "Sho-chan" salido de sus propios labios. Un escalofrió la recorrió.

Que fácil había sido ser aplastada y destruida, quedar hecha pedazos en tan sólo unos pocos minutos… por unas pocas palabras, quedarte sin sentimientos, de la boca de alguien que carece de ellos.

¿Podía realmente recuperarlos?

Sí.

Esa era la terrible respuesta que surgía con una rapidez inaudita, acompañada de imágenes, recuerdos, voces… la presencia cada vez más omnipresente de la misma persona, aquel por el que había jurado sólo sentir respeto.

No era estúpida. En esos momentos realmente le gustaría serlo y seguir viviendo en un mundo de feliz ignorancia pero… lo había decidido, no le había quedado más remedio, había sido tirada de bruces contra la realidad y ya no tenía escapatoria.

Iba a ser difícil. Esa era la sensación que tenía. El futuro predecible y estable que había tenido hasta ahora, como Setsu, como Kyoko… había sido destruido. Ahora tenía que volver a empezar sin Setsu, su coartada, y sin su familia, su seguro.

"Ahora… cuando más os necesito…"

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— Esta será la tercera temporada de Sherlock donde adaptaremos "Escándalo en Bohemia" la novela cuya antagonista es Adler— dijo el director Kamamura— He esperado con ansias por llegar a este punto, después de ser el tercer dorama más visto en los dos últimos años, quiero llegar a la cumbre con esta nueva presentación.

Kyoko y Tomoko se encontraban en una amplia sala del LME junto con el director de "Sherlock" una serie llena de intriga y suspense, que con un guión espectacular y un maravilloso reparto habían logrado alcanzar los puestos más altos en el ranking de la noche.

Kyoko estaba sorprendida, el hombre ante ella era un señor bajito y bigotudo, de unos cincuenta años, llevaba gafas de cristal grueso, sumado a su calvicie y su abultada barriga le daba un aspecto de topo. A Kyoko le sorprendía que un hombre tan, aparentemente ordinario como ese, pudiera ser el genio detrás de la dirección y guión de esa serie.

— Me alegra mucho que haya aceptado el papel, Kyoko-san— dijo el director con una sonrisa en el rostro— para ser sincero, tenía miedo de no encontrar una actriz lo suficientemente fuerte como para interpretar a Irene Adler, pero después de ver su actuación en el anuncio de Dead Moon y su representación de Natsu, no me cabe ninguna duda de que tendrá un gran impacto.

— No le decepcionaré— aseguró Kyoko saliendo de su introspección.

— Estuve revisando los papeles que me envió el otro día— dijo la manager— y me gustaría saber cómo se va a llevar la filmación en el extranjero.

— Todavía no lo sabemos con certeza, Tamura-san— contestó el director— Londres es sólo una localización a la que vamos una única vez por grabación para filmar todas las escenas que requieran del paisaje allí, aún no sabemos cuánto tiempo sería pero a juzgar por las dos últimas temporadas será, como máximo un mes.

— Y el resto de la filmación será aquí— prosiguió la manager.

— En efecto— Afirmó Kamamura para luego volverse hacia la actriz— Espero que puedas conocer pronto al reparto, Kyoko-san, en especial a Koga Hiromune, me interesa mucho ver la interacción que tendrás con él como Sherlock.

— Como bien sabe, Kyoko aún está en la grabación del Dorama Box-R, que está a punto de finalizar— intervino de nuevo la manager— sin embargo si desea alguna reunión previa a la filmación puedo arreglar los horarios por un día.

— No será necesario— sonrió el director— confío en las habilidades de su cliente.

— Entonces, nos veremos en poco tiempo director.

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— Ren, he preparado la entrevista con directivos de Dramatic Love Album para el jueves— dijo Yashiro mientras caminaban por los pasillos del LME— una vez nos hayamos encontrados con ellos y tengamos los horarios, recomendaría alguna campaña publicitaria, he recibido varias peticiones…

— No más modelaje— cortó Ren en un tono contundente

— Pe… pero y ¿qué vamos a hacer mientras? — preguntó Yashiro— a demás hay algunas que sólo requieren un par de sesiones de fotos.

— Tenemos la presentación del modelo especial de Dead Moon para el catorce ¿no? — recordó Ren mirando a su manager por el rabillo del ojo.

Yashiro suspiró y se calló ante la mirada de Ren. Nunca le iba a perdonar lo de la Semana de la Moda ¿verdad? ¡Todo era por su bien! Después de esas presentaciones su popularidad había subido como la espuma teniendo en cuenta que no se había dejado ver por un tiempo.

"Que desagradecido…"

Jamás. No iba a pasar por la misma experiencia otra vez por mucho que Yashiro se empeñara, a demás necesitaba tiempo libre, tiempo para concentrarse en Kyoko. Iba a poner todos sus esfuerzos en que Kyoko lo aceptase, en acercarse a ella, en que lo amara.

"¡No quiero que te enamores de otra mujer!" recordó Ren. Ella lo había gritado con tanta fuerza, con tanta desesperación. Esa era su declaración, de amor, de guerra, contra él contra sí misma… y perdió, nada más gritarlo Kyoko perdió ante su propia evidencia.

Tenía ganas de verla, desde ese día no se había podido encontrar con ella, no había podido hablar con ella, sólo le llegaban noticias sueltas a través de Yashiro-san.

— Kyoko-chan— murmuró Yashiro— ¡Kyoko-chaaan!

Ren levantó la vista y la dirigió hacia donde su manager iba corriendo. Ahí estaba, el objeto de sus deseos. Caminaba con su característico paso armonioso, su brillante pelo anaranjado se balanceaba y le rozaba la piel del cuello y la cara, sus ojos dorados irradiaban luz angelical…

"Realmente hermosa" pensó Ren con una sonrisa, no fue hasta que Yashiro la ocultó de su vista que entonces se fijó en la persona que iba a su lado. Una mujer alta, de atributos propios de una modelo, cabellos de un increíble rojo fuego y ojos de un extraño tono metálico; caminaba al lado de Kyoko… y lo miraba fijamente.

— ¡Ren, Ren es Kyoko-chan! — dijo Yashiro totalmente fuera de sí.

— Lo sé, la veo— murmuró Ren con una gota de sudor en la nuca— Buenos días Kyoko-chan

— Bu-buenos días, Ren-san— saludo Kyoko con una reverencia

— ¡Waaa, se llaman por los nombres! — chilló Yashiro emocionado, haciendo que Kyoko se sonrojará a más no poder y ganándose una mirada de odio de Ren.

— ¿Cómo has estado estos días? — preguntó Ren para disipar la tensión.

— B-bien, trabajando— murmuró ella todavía colorada— ¿y Ren-san?

— Lo mismo

— Ah… deja que te presente a mi manager— dijo Kyoko apresuradamente no sabiendo que hacer dando paso a la mujer a su lado.

— Buenos días, soy Tamura Tomoko la representante de Kyoko— dijo la mujer de cabellos escarlatas mirando a los ojos a Ren y estrechándole la mano— es un placer conocerlo Tsuruga Ren.

Ren no sabía por qué pero en su tono le parecía que había algo oculto, oscuro, era una sensación que hacía tiempo que no había sentido… desde que conoció a Kyoko.

"Que ocurre con ésta mujer" pensó Ren

— El placer es mío— sonrió Ren con educación mientras le devolvía esa mirada que parecía querer atravesarlo— por favor, cuide a mi querida kouhai.

— Lo haré, no tiene nada de qué preocuparse— dijo con firmeza la manager.

Kyoko no sabía que pasaba, pero por alguna razón, esa conversación aparentemente normal no le gustaba. Desde que se habían acercado, se había dado cuenta de que su manager y Ren-san no habían apartado la mirada el uno del otro.

"¿Qué es lo que sucede?" una extraña opresión se empezó a instalar en su pecho.

— Kyoko-chan, Kyoko-chan— la llamó Yashiro acercándose a ella— Ren no ha comido todavía y dice que no tiene hambre

"¿Cuándo he dicho yo eso?" se preguntó Ren mirando a su manager y apartando por primera vez la mirada de la mujer pelirroja.

— Ren-san ¿otra vez? Ya es tarde debería comer aunque no tenga hambre— le regañó Kyoko.

— Sí, sí, dile Kyoko-chan, que a mí no me hace caso— le animó Yashiro— bueno, entonces Tamura-san, es nueva ¿verdad? ¿Qué le parece si le enseño el LME?

— Gracias, pero ya llevo unos días como manager— dijo ella en tono gentil pero con la mirada seria mientras era arrastrada por el hombre.

— Eso es maravilloso, estoy contento por poder conocer a quien es representante de Kyoko-chan, tenía miedo de que fuese un malvado y seductor hombre que se pudiese aprovechar de ella— le dijo en un susurro que pudieron oír los ya lejanos Kyoko y Ren.

"`Malvado y seductor hombre´… no puedo evitar pensar que eso lo dice por mí, en más de un sentido" Pensó Ren al ver como su manager se llevaba a esa mujer, prácticamente contra su voluntad. Vio como ella le enviaba una mirada directa a los ojos justo antes de doblar una esquina.

"En serio ¿Qué le pasa?" se preguntó Ren mirando fijamente el lugar por el que los dos habían desaparecido.

— Es hermosa ¿verdad? — dijo Kyoko con tono extraño— Tomoko-san

— ¿Eh? Sí, mucho— contestó Ren todavía abstraído en sus cavilaciones, hasta que se dio cuenta de lo que había dicho y a quien se lo había dicho.

Rápidamente volvió su atención plena hacia Kyoko, quien estaba con la cabeza agachada y, aunque su flequillo tapaba sus ojos, Ren estaba seguro de que estarían cubiertos por un velo de tristeza.

"Tranquila, tranquila" se decía a sí misma. "Sabías que esto podía pasar en cualquier momento. ¡Cálmate!" Era fácil de decir, pero su corazón no atendía a razones, sus lacrimales tampoco le estaban ayudando y había tenido que entrelazar sus manos entre sí para que no temblaran.

¡Qué fácil se desataba el dolor en su enferma condición! Si no estuviese tan desesperada se reiría de sí misma en ese instante, pero tenía que controlarse si no quería que Ren-san la tomara por una desquiciada.

— Mmm… acaso ¿estás celosa? — el rostro de Ren apareció repentinamente en su campo de visión anulando todo tipo de pensamiento.

— ¿Q-qué? — murmuró ella totalmente desconcertada, abriendo sus aguados ojos a su máxima capacidad.

— Me preguntaba si por el hecho de que encuentre atractiva a otra mujer te haría sentir celosa— dijo Ren con voz seductora.

Por algún motivo el tono de voz y su apariencia despreocupada, hicieron sentir a Kyoko la ira empezar a burbujear en su interior.

— No. Para nada— aseguró Kyoko firmemente mientras cruzaba los brazos y apartaba la mirada de él— ¿Por qué debería?

— Ahh, no sé ¿porqué deberías? — preguntó él acercándose a ella con sigilo.

"Playboy"

— Espero que no hayas olvidado…— dijo él

— ¿Qué…? — La pregunta de Kyoko quedó en el aire al sentir unos cálidos labios en su mejilla espantando su ira saliente, su tristeza latente y todo pensamiento coherente.

—… mis sentimientos— susurró muy cerca de ella mirándola intensamente.

— …

— Bien entonces ¿Dónde te gustaría ir a comer? — Preguntó Ren con una deslumbrante sonrisa angelical.

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