Capitulo 21

La mañana los encontró en el consultorio del doctor, Blaine tenía los resultados de todos los exámenes y Kurt sostenía a Alex junto a su pecho, estaban más tranquilos, Alex no había tenido fiebre en esos días aunque seguía molesto.

-Lamento el retraso, parece que hay un virus ya que en estos días atendí a todos los niños del pueblo, de éste y del otro pueblo...- dijo el doctor sentándose en su silla. -Bien, tienen los exámenes?.-

-Si.- respondió Blaine entregándole los papeles.

El doctor leyó atentamente los papeles, uno por uno.

-Ok.- dijo mirándolos. -no hay nada, todo está normal, no hay infección, ni nada, tuvo fiebre de nuevo?.-

-No, pero sigue molesto.- respondió Kurt.

-Bien, revisémoslo de nuevo.-

Ni bien Kurt recostó a Alex en la camilla se termino la tranquilidad, comenzó a llorar a todo pulmón poniendo nerviosos a sus padres, el doctor lo reviso nuevamente, lo peso, y tomo su temperatura.

-Bien, no hay fiebre, no perdió peso, no tiene inflamados los oídos, si la garganta un poco colorada...ustedes tienen aire acondicionado?.-

-Si.- respondió dudoso Blaine.

-Bien, no lo enciendan cuando esta él en la casa, el aire no ayuda en nada, todo parece indicar que es por el cambio de clima, probablemente esté gestando alguna gripe como el resto de los niños del pueblo, y si es así, ustedes también caerán en eso.- dijo el doctor.

-Y si tiene fiebre de nuevo?.- pregunto Blaine preocupado.

-Los bebés no deben tomar ningún medicamento, ninguno que no esté recetado, para la fiebre, baños de agua fría, y si no baja lo traen aquí, es peligroso que suba mucho, ya saben cómo se toma la temperatura?.- pregunto mirándolos a ambos.

-Si.- respondió Blaine.

Kurt asintió con la cabeza, mientras sostenía a Alex nuevamente sobre su pecho.

-Bien...si sucede algo fuera de lo común, regresan, pero es probable que sea algo leve, manténganlo abrigado, especialmente los pies.- dijo el doctor.

-Ok, gracias.- Blaine le tenido la mano en forma de despedida y Kurt hizo lo mismo.

Salieron más tranquilos, era temprano y debían ir a sus trabajos, Kurt sostenía a Alex que estaba completamente tapado.

-Muevo el auto, no puedo dejarlo aquí.- dijo Blaine.

-Bien, pero Alex se queda conmigo.- le dijo Kurt subiendo al auto con Alex en sus brazos.

-Amor, la ferretería no es fría, está tapado y estaré a su lado.- Blaine subió al auto y lo puso en marcha.

-Pero está cerca de la puerta.- respondió Kurt.

-No...no está cerca, puedo cuidar de mi hijo, no voy a dejarlo enfermarse más.- Blaine no tenía mucho humor, habían pasado días largos.

Kurt no dijo nada, estaba serio.

-Yo también puedo cuidarlo aunque no sea su padre de sangre.-

Blaine lo miro, se dio cuenta que Kurt malinterpreto lo que dijo.

-No quise decir que no puedas, menos que no sea tu hijo...- Blaine detuvo el auto y suspiro pesado. -fueron días agotadores, pero debemos seguir, te quedaste en casa para cuidarlo, está bien, pero debes volver al trabajo, a nuestra rutina, yo cuido de Alex de mañana y tú de tarde como hicimos hasta ahora, si tiene fiebre, te busco y vamos al hospital, si?...-

Se miraron a los ojos, Blaine acaricio su rostro y luego al bebé.

-Eres lo más importante para él y para mí, porque eres su papá y él no duda eso, ni yo...y esta más a gusto contigo, eso lo tengo bien en claro, pero yo también tengo mi parte, soy el otro papá, y voy a hacer todo para que este bien, voy a cuidarlo en el horario que trabajo como lo hice hasta ahora, porque ese era el arreglo que hicimos, y vamos a seguir así...sé que quieres cuidarlo, pero no puedes con todo solo... bien?...- dijo tomando su rostro.

Kurt asintió con la cabeza, entendía lo que quería decirle Blaine, él también estaba agotado pero no estaba tranquilo si no cuidaba él a Alex, pero su esposo tenía razón.

-Bien...pero me buscas si se siente mal, si tiene fiebre.- le dijo Kurt.

-Y tú me buscaras también si él tiene fiebre durante la tarde.- dijo Blaine con una media sonrisa.

Kurt asintió con la cabeza, Blaine beso sus labios, Kurt sonrió de lado y le entrego a Alex que estaba más tranquilo, Blaine lo tomo con cuidado saliendo del auto, Kurt saco el bolso y la silla portable del asiento de atrás y entro a la ferretería junto a su esposo.

Se paso la mañana mirando hacia la ferretería, a veces se perdía en lo que hacía, ni bien termino su horario fue a la ferretería y Blaine estaba saliendo.

-Hola.- dijo Kurt mirando a Alex en su silla.

-Hola.- saludo Blaine. -se durmió, tomo una mamadera y se durmió.-

-Estuvo inquieto?.- preguntó Kurt tomando la silla para llevarlo al auto.

-No, solo cuando quiso la mamadera.- respondió Blaine abriendo la puerta del auto.

Alex durmió todo el viaje, Kurt estaba pendiente de él, Blaine sabía que estaba preocupado.

Bajaron del auto en la casa y llevaron a Alex a su cuna, seguía dormido, Kurt se aseguro que no tuviera fiebre y lo cubrió con otra manta.

-Tiene fiebre?.- pregunto Blaine apoyado en la mesada de la cocina, mirándolo.

-No.- respondió Kurt.

-Estas más tranquilo?.- pregunto acercándose Blaine.

-Si...- respondió mirándolo. -está bien.-

-Vamos a almorzar si?.-

Kurt asintió y tomo la mano de Blaine antes de que se dirigiera a la cocina nuevamente, y deposito un beso en sus labios.

-Te amo.- dijo Kurt.

Blaine sonrió, y lo abrazo por la cintura.

-También te amo conejito.- le dio otro beso en los labios. -ven, vamos a preparar algo para almorzar.-

Ni bien terminaron de preparar la comida, Alex despertó, y Kurt lo llevo a la mesa con ellos, tomo la mamadera y se quedo más tranquilo, estaba tan atento como siempre, no tenía fiebre aunque seguía molesto.

No pudieron dormir siesta, Alex no tenía sueño, así que la tarde se hizo larga a la hora de trabajar, Kurt estaba atento a él en el invernadero a pesar que Carol no se despegaba de Alex.

Esa semana estuvieron más que ocupados, no descansaron mucho, Alex mejoró pero ellos estaban pendientes de él, volver a la rutina le llevo tiempo, especialmente a la hora de dormir, ninguno descansaba lo suficiente y estaban de mal humor seguido.

Alex lloraba, Kurt lo tenía en sus brazos mientras Blaine buscaba el chupete en la cama.

-Estas seguro que no está entre su ropa?.- preguntó Blaine.

-Si, deja busco otro.- respondió Kurt.

-No, debe estar aquí.- dijo Blaine.

-Pero está llorando.-

Kurt ya estaba de mal humor caminando de un lado a otro con Alex entra sus brazos.

-Aquí esta.- dijo Blaine sacando el chupete de entre las sabanas.

Se lo entrego a Kurt quien se lo puso a Alex en la boca, éste se calmo.

-Mira lo que encontré.-

Kurt lo observo y Blaine tenía el conejo de peluche que le había regalado cuando eran novios.

-Creí que ya no lo tenías.-

-Siempre lo tengo ahí, tú me lo regalaste.- respondió Kurt tomándolo y poniéndolo sobre Alex.

Éste lo tomo con ambas manos, parecía que no iba a soltarlo nunca.

-Mmm...creo que ya te lo robaron.- dijo Blaine acercándose a él y mirando con una sonrisa a Alex.

-Puede ser de él también.- Kurt acaricio el rostro de su bebé.

-Si se lo prestas, es tuyo...se prendió a él...debe ser porque tiene tu olor.- comento Blaine.

Kurt sonrió.

-Eres el papá conejo.- Blaine le sonrió ampliamente.

Kurt sonrió y negó con la cabeza saliendo de la habitación.

-Es la verdad, él sabe que el conejo es tuyo.- dijo Blaine sonriendo y saliendo tras él.

Kurt sonrió mientras buscaba una bolsa de pañales, su esposo era muy ocurrente a veces.

-Mi conejito y papá conejo.- dijo Blaine, acercándose a él y besándolo en los labios.

Kurt sonrió, miro a Alex que solo miraba aferrado al muñeco.

-Yo le cambio los pañales, ve a terminar tu desayuno.-

-Está bien, pon otra manta, la de los autos.- respondió Kurt caminando hacia la mesa donde había quedado abandonado su desayuno.

-Y la otra?.- pregunto Blaine.

-Hay que lavarla, esta toda babeada.- respondió Kurt sentándose y comiendo una masa dulce.

-Ok.-

Blaine fue a la habitación y abrió un cajón de su armario, busco entre las cosas de Alex la manta que quería Kurt y la llevo a la sala guardándola en el bolso, luego fue a la cocina y abrió el lavarropas donde estaba la ropa para lavar, y separo la ropa de Alex de la de ellos, puso en marcha el lavarropas y se sentó junto a Kurt para terminar se desayunar.

Miro a Alex tranquilo mirándolo con el muñeco entre sus manos.

-No lo va a soltar.- dijo sonriendo.

Kurt sonrió también, Alex los miraba atento mientras sostenía el conejo con ambas manos.

-El papá conejo y el bebé conejo.- comento Blaine mientras bebía su café.

Kurt negó con la cabeza sonriendo y con la taza a medio camino a su boca.

-Que?, tu eres mi conejito y ahora eres el papá conejo de Alex.- a Blaine le causaba gracia ver a su hijo aferrándose con tanto ahincó al muñeco.

Kurt lo miro y le sonrió.

Blaine beso sus labios varias veces.

-Te amo.-

-Yo también te amo, mucho.- le dijo Kurt mirándolo con amor.

Se dieron un último beso antes de terminar su desayuno, ese día también trabajan pero comenzarían su rutina con una sonrisa.