Los personajes que conocéis son de Suzanne Collins, los que no me los inventé, la historia es de mi propiedad adaptada a "la parejita" - Esta publicada en Potterfics, en su texto original /Avd. Lemon
Besos de piedra
Han pasado más de tres semanas desde que comimos con mi tío, Peeta ha conseguido el trabajo en la editorial, pero extrañamente no se ve muy feliz que digamos, aunque no me extraña, parece que todo el trabajo se lo encasquetan a él, le están explotando y el sigue en sus trece no entiendo porque no puede aceptar que mi tío le eche una mano, está empezando a enfadarme de verdad, aunque sus estudios de momento no van mal, ahora lo que se resiente en realidad es nuestra vida de pareja, no puedo ayudarle todo lo que quisiera él es más listo que yo siempre lo ha sido, yo debo esforzarme más para sacar mis notas, así que cuando llega la noche los dos estamos tan agotados que caemos rendidos en la cama, y por la mañana vuelta a correr para llegar a clase, realmente no se cuanto tiempo podremos mantener este ritmo, sobre todo él.
Pero por fin mañana es el día, he quedado en la oficina de mi tío para recoger a Susan, ella solo estará dos días como mucho, pero espero poder enseñarle algo o charlar, ojala le caiga bien estoy un poco nerviosa, he salido de compras aunque no sé muy bien que llevar al final me decido por un pantalón negro pitillo ajustado, con unos botines de tacón con hebillas a los lados y camiseta rosa fucsia y mi cazadora de Mango, me da un aspecto un poco roquero pero bueno al fin y al cabo es lo que pidió mi tío ¿no? y para pasearme por Madrid tengo que sentirme cómoda, además por fin me he puesto lencería sexy espero que esto nos saque de la desidia en la que estamos cayendo además a no ser que haya aceptado trabajo extra mañana es sábado y podremos descansar, estoy harta de los polvos rápidos que últimamente presiden nuestra cama… .
Lo dejo todo preparado y comienzo con la cena, nada muy complicado pero sí el plato favorito de Peeta he decidido hacer tortilla de patatas, pelo las patatas, las pico en rodajas muy finas, las frío un poco a fuego lento y con mucho aceite, y mientras subo un poco la llama bato los huevos, pero no demasiado así quedan más jugosas, al final tengo la suficiente pericia y un plato especial ¡claro!, para darle la vuelta, un par de giros y me queda perfectamente redonda, estoy hecha una Arguiñana, ja ja ja.
Estoy colocando la mesa para cenar justo cuando Peeta aparece y de nuevo se le ve agotado, intento ignorar su aspecto triste y corro a saludarle acercando mis labios a los suyos para plantar un beso, pero no me responde como quisiera, su beso es leve y rápido, su cara es inexpresiva está en otra parte, esta como resignado, ¡joder!, no sé que está haciendo con él ese maldito trabajo, este no es mi chico en algún momento ha perdido la alegría que siempre le acompañaba.
Sin insistir ni esperar nada, giro en redondo y vuelvo a la cocina en silencio, Oigo como deja su cazadora en el perchero y tira el portátil en el sofá mientras arrastra lastimosamente sus pies por la casa. Comienzo a preparar la ensalada cuando noto los brazos de Peeta alrededor de mi cintura y apoya su cabeza en mi hombro como otras veces pero me sacudo ligeramente, aunque no me suelta.
-¿Qué pasa, Katniss? – pregunta contrariado
-¿Qué pasa? , ¿Qué pasa? – No quiero que esté así, no quiero que estemos así, suelto el cuchillo que aprieto en mi mano y me vuelvo para mirarle, ¡sólo!, que cuando quiera besar una piedra, me bajo al parque y me subo una – me giro de nuevo y sigo cortando los tomates.
- Katniss por favor, estoy cansado, sólo eso no quiero discutir - noto algo de enfado en su voz - además esto lo hago por nosotros.
Esta es la gota que colma mi paciencia. Ahora sí suelto el cuchillo con rabia en el fregadero - ¿por nosotros? ¡Ja!, por ti querrás decir, no veo donde nos beneficia el que llegues cada tarde como un zombi, ya apenas hablamos de otra cosa que no sea el trabajo en esa maldita editorial, y gracias porque cuando no hablamos de eso estamos estudiando y vuelta a leer textos después de cenar, caes rendido en la cama – le sigo por la casa y me voy acercando a él, se ha sentado en el sofá, está serio, pero yo sigo muy cabreada, me coloco delante suyo con los brazos en jarras.
- ¿Eso te preocupa?, solo es una mala racha, hasta que me haga con los horarios, nada más, estas siendo egoísta – no puedo creer que me esté llamando egoísta.
- Eso me faltaba, ¡que estoy siendo egoísta!, ¡tú eres idiota! – ahora voy a decirle todo lo que pienso, lo que me he estado callando cada día - sabes perfectamente, que podrías haber aceptado lo que te ofreció mi tío, unos días a la semana, algo para que taparas la boca a tu maldito EGO que dentro de poco no cabrá entre los muros de esta casa – me mira dolido pero ya está dicho, y ahora no me apetece nada - ¿sabes? Ya no quiero seguir discutiendo, mañana he quedado con Susan y me voy a dormir, ya no tengo hambre… la cena está en la mesa y hay ensalada en la encimera. Buenas noches. - me giro para marcharme -
- Espera Katniss - su voz suena agotada, pero estoy muy dolida con él no puedo con lo que me ha dicho no soy una bombilla que se enciende y se apaga en este momento no puedo pensar con claridad - por favor, no quiero que te vayas enfadada, hablemos -
- Haberlo pensado antes de llamarme egoísta, ahora no quiero hablar, solo quiero dormir – quiero tener espacio para soltar las lágrimas que se agolpan en mis ojos porque además me siento culpable de esta situación, si no hubiera venido conmigo cuando me reuní con Haymitch, no habría abierto mi bocaza.
- Pero si sólo son las ocho – se me cae el alma a los pies, hoy ha llegado antes y yo… pero no me encuentro bien.
- Da igual, estoy cansada - Entro en la habitación, y me pongo mi camiseta, me meto en la cama, enfurruñada, ¡si sólo me escuchara!, de pronto las lágrimas que se agolpaban en mis ojos suelta su raudal sin nada ya que le haga de dique, no dejo de pensar que en realidad es culpa mía, si no le hubiera pedido que viviera conmigo seguiríamos como antes, no se habría empeñado en lo del trabajo habría seguido en su casa pero quedándose conmigo casi todos los días o podría haber dejado que le ayudase, yo puedo hacerme cargo de todo mientras terminamos… le presioné demasiado, pero tiene que aceptarlo pienso para mí, tiene que aceptarme con todo, nunca pensé que el tener dinero pudiera estropear tanto mi vida, he tenido que ir a dar con el único chico que no es feliz de poder hacer lo que quiera, es un maldito caballero andante, cualquier otro en su lugar no se complicaría la vida, ¡claro que yo no quiero a cualquier otro!... Las lágrimas escuecen en mis ojos y hacen que el sueño acuda, poco a poco me quedo dormida.
Pov Peeta
- Se ha ido, y me ha dejado solo con la cena, al final Portia va a tener algo de razón, estas niñas ricas son algo caprichosas… ¿pero que estoy pensando? Peeta eres imbécil ¿o qué?, además ella tiene razón últimamente, no pasamos mucho tiempo juntos, pero el trabajo es más intenso de lo que esperaba, ahora que Portia va de vez en cuando y tengo que ponerla al día, su padre está contento de que por fin se interese en el negocio, y yo me siento algo obligado a corresponderle por escogerme a mí al fin y al cabo le pedí el favor.
Portia también está cambiada, es como que ha madurado está más sencilla por decirlo de alguna forma, no se pinta tanto y esas cosas, no es que me importe mucho pero al menos no es incómodo trabajar allí, me tranquiliza saber que al final puedo mirarla sin rencor, incluso a Marvel, que ha ido a recogerla en alguna ocasión, les veo bastante felices. Incluso me ha felicitado, por estar con Katniss, aunque no sé muy bien porque tuvo que señalar, que es una suerte que con su dinero sea tan normal, que no busque alguien de su misma escala social, no le di mucha importancia, pero… enseguida aparto el insidioso pensamiento de mi cabeza.
Bueno, yo también soy feliz... al menos hasta ahora, me fastidia haber discutido con Kat, me fastidia haberla llamado egoísta, porque sé que no es verdad y encima la he hecho llorar, la he oído desde la puerta justo cuando iba a pedirle perdón, preferí no entrar y dejarla un rato a solas,… permitirle desahogarse. Soy un estúpido integral.
Me dirijo a la mesa, veo que ha preparado tortilla, - sonrío inconscientemente al imaginarla con el delantal blanco que le queda tan gracioso – Kat sabe que es uno de mis platos favoritos, y ella cocina genial, ¡y yo he jodido la noche! Pero de que manera, mañana mismo hablaré con el padre de Portia, me traeré algunos textos a casa y le entregaré el trabajo después, así podré llegar antes a casa y estar con mi adorable novia que además estará encantada de ayudarme; todo se arreglará solo unos meses más y terminaré mi contrato. Ceno rápido y me voy a la habitación, me encuentro más despejado, es hora de que haga caso a mi chica. Es cierto esto pasa por mi orgullo, pero que puedo decir, una estrofa llega a mi cabeza. "Sintiéndolo de verdad, yo no soy como los demás, No, no soy como los demás. ¡Ni quiero!, ella se enamoró de mi conociéndome y yo a veces siento que aun la estoy descubriendo ha cambiado desde que estamos juntos y es para bien a la hora de la verdad, que tú me quieras me basta, baby, con que me quiera basta es cierto.
SUERTE ES, TENERTE CERCA CORAZON,
PARA MI SUERTE FUE SOLO CONOCERTE,"
Nacha Pop Suerte
Sí he tenido mucha suerte.
Recojo todo y guardo las cosas en su sitio, friego mi triste plato y el tenedor, meto lo que sobra en la nevera y me dirijo al baño para darme una ducha, el agua caliente me relaja, me encuentro mucho mejor, dejo que el agua caiga sobre mis hombros, llevo toda la tarde plantado ante el ordenador, mañana es la cita de Katniss, aprovecharé este sábado para estudiar, no sea que tome la tercera opción y me mande de una patada a mi casa, ja ja ja.
No puedo dejar de sonreír por las cosas que me dice es como una apisonadora, mi niña aplasta todo a su paso, pero me encanta que sea tan directa, en fin, termino mi ducha y me seco, envuelvo mi cintura con la toalla, casi no puedo esperar para sentir su cuerpo a mi lado y ella me echa de menos, me lo reclama… cuanto ha cambiado… es osada y atrevida y es mía... me sorprendo ante el último descubrimiento ella siempre me lo dice con su entrega, es mía, y yo suyo no puedo permitir que lo que sea que haya pasado esta noche se vuelva a repetir.
Entro en la habitación decidido y la veo dormida, tiene una pierna sobre la sábana, ahora comienza a hacer calor dentro de poco será verano y ella tendrá que marcharse a ver a su tío, pero ha prometido estar solo dos semanas, se me van a hacer eternas y vaya si está enfadada, se puso camiseta y lleva aun su ropa interior, privándome del espectáculo que es su cuerpo desnudo, pero hoy lleva solo una especie de tanga que deja al descubierto su perfecto trasero, así que me esperaba. ¡Bien Peeta! Hasta aquí la habías jodido pero por esto mereces el premio al mayor de los estúpidos y yo sin hacerle caso, intentando llevar razón ¡Tonto!.
Me acerco lentamente y tiro la toalla poniéndome de rodillas a su lado, la camiseta se ha levantado, beso suavemente la piel de su trasero, y continúo por su pierna hasta el tobillo, la oigo gruñir levemente, sigo besándola ahora haciendo el camino de vuelta, gime despacio cuando aplico pequeños mordiscos en sus nalgas, haciendo círculos con la lengua, comienzo a ascender por la curva de su espalda sin dejar de acariciarla con los dedos en la curva detrás de su rodilla, subiendo lentamente hasta rozar la parte interna de sus muslos, provocándole un gemido más intenso.
- ¿Qué quieres Peeta? - Susurra volviéndose hacia mí y apartándose de mi roce.
- Quiero hacer las paces.
- ¿Porqué? solo soy una estúpida egoísta.
- Eso no es cierto, eres la persona más generosa que conozco, yo soy el estúpido, no me di cuenta, perdóname, ni siquiera me fijé en que me echabas de menos, me conformé con verte cada día esperándome, yo si he sido egoísta.
Se sienta en la cama y se queda mirándome - ese trabajo te está cambiando, Peet y no me gusta demasiado, ¡por favor déjalo!, ya veremos otra cosa - Me tiende la mano para que me siente a su lado.
- Lo siento cariño, ahora no puedo - sus ojos se entristecen - pero lo haré pronto, en septiembre termina mi contrato de prueba, solo quedan unos meses ya casi estamos a finales de mayo, solo te pido un poco de tiempo, ya que he pedido el favor no puedo dejarles colgados, ¿lo entiendes no? .
Me mira pensativa, sonríe levemente y sé que su enfado se diluye, es tan transparente, - vale lo entiendo, pero no me obligues a mandarte con tu madre vale?.
- ja ja ja, no te preocupes, además voy a pedirles que me dejen hacer parte del trabajo en casa, si quieres podrías ayudarme - la veo sonreír.
- claro, cielo, al menos pasaremos más tiempo juntos.
- ¿y ahora? ¿Permitirás a tu estúpido novio atenderte como te mereces? - se sonroja levemente, y sonríe con dulzura.
- Mi estúpido novio tiene permiso para hacer lo que quiera conmigo…. Y sin más me toma por los hombros hasta tumbarme sobre ella abriendo las piernas para que pueda colocar mi peso en su cuerpo, y me besa como solo ella sabe, abriendo sus labios y ocupando mi boca con la lengua que atrae la mía succionándola, hasta que nos quedamos sin aire.
Katniss se arquea hacia mí y sus caderas buscan el contacto con mi pelvis, mis manos suben acariciadoras por sus perfectas piernas, disfrutando de su piel suave como la seda, sigo avanzando hasta pasarlas debajo de su camiseta que aparto hacia arriba siguiendo el camino de mi caricia, - ¿peso mucho?- Pregunto preocupado
- Ni lo había notado, me gusta sentir tu peso, tranquilo no voy a romperme - con un último tirón saco la camiseta por su cabeza, no lleva sujetador, por lo que mis labios pueden entrar directamente en contacto con su pecho que se yergue para mí, me quedo mirando esa pequeña parte de su anatomía como si fuera la primera vez que la viera, no tiene el pecho demasiado grande, pero es perfecto, se ajustan a mis manos, los acaricio y masajeo, mis dedos los envuelven y no puedo apartar mis ojos de su reacción, sus pezones duros, reciben la caricia de mi lengua y una leve risita me saca de mi trance - humm me gusta que me acaricies, pero hay más partes en mi cuerpo que te añoran ¿sabes? .
- Ya ha vuelto mi niña, exigente - Rio en un susurro, me gusta que sea tan descarada conmigo, sin dejar de acariciarla, mi boca atrapa de nuevo sus labios, - calla bruja - gruño con voz ronca notando la vibración que se produce al hablar - y muevo mis caderas sobre ella para hacerle sentir mi erección, el gemido que se le escapa es signo inequívoco de que lo ha notado - me tienes ardiendo - mi boca atrapa de nuevo su pecho, para mordisquearlo, Katniss se dobla de nuevo y tomo su cuerpo levantando sus caderas apoyándola en mis muslos, su cabeza en vilo cayendo sobre la cama, todo su torso queda al alcance de mi boca, la beso sin parar, succiono con la boca, mañana, tendrá mis marcas en su estómago en su cuello pero no me importa, me siento territorial, quiero señalarla como mía, es algo que me supera, mi mano desciende hasta esa ínfima prenda que apenas la cubre, poseído por el más brutal deseo tiro de ella con fuerza y consigo quitárselo sin necesidad de separarnos.
- ¡oh!, se incorpora agarrándose a mi cuello, - allí van mis Victoria Secret, pero un nuevo ramalazo de placer la hace estremecer de nuevo cuando nuestros sexos entran en contacto, y consigo arrancarle un pequeño grito.
Oírla acaba con la poca contención que me queda, entro en ella sin poder frenarme la poseo de forma salvaje llenándola completamente en un solo movimiento, el grito se hace más fuerte y pienso que le he hecho daño, pero se pega a mí con más fuerza, noto su calidez, su interior completamente mojado, sus dientes se clavan en mi cuello, - hum eso duele - pero incrementa más el placer, guío sus caderas que se mueven a ritmo frenético sobre, mí subiendo bajando, volviéndome loco, sus labios entreabiertos emiten pequeños sonidos, el aire sale entrecortado de mi boca, tengo la lengua seca y apenas puedo respirar.
La tumbo en la cama y continúo moviéndome sobre ella, mientras elevo sus piernas hasta colocarlas sobre mis hombros para hacerlo más profundo, veo como se retuerce de placer, su ojos negros por la excitación. Sigo pulsando en su interior, sin remordimientos, la noto ponerse rígida en un espasmo que anticipa el placer, su interior late por el orgasmo atrapándome, con las contracciones de su carne, llevándome al completo éxtasis, dejo caer sus piernas y entro empujando por última vez antes de alcanzar mi liberación y derramarme en su interior.
Beso su cuello, sin aliento, su pecho sube y baja intentado controlar la respiración, no puedo sostener mi cabeza que cae pesada sobre el hueco de su cuello, me estremezco cuando me separo de ella, - nunca más, - susurra como puede - vuelvas a llamarme egoísta.
Aun se acuerda pienso - mi agitada respiración me impide contestar enseguida - me resultará difícil… si puedo pedirte perdón… así.
Una risita agita su pecho debajo de mi, suena como un ligero ronroneo - al menos te libras de que te mande con tu madre de una patada jajaja. Pero no me provoques. ¿ Soy yo, o eso sonó como una amenaza?. Levanto la cabeza para mirarla, y tiene los ojos cerrados, una media sonrisa en la cara, espero no averiguar la respuesta. Me echo a un lado acercándola a mi cadera, está casi dormida, pega su estómago al lateral de mi cuerpo, y pasa una de sus piernas sobre la mía, noto la humedad de su sexo en ella, y sonrío ante lo que pensaba mientras lo hacíamos marcarla, mía.
- Peeta, prométeme algo – me pide con la cabeza en mi pecho –
- Lo que quieras –
- No dejaremos que el trabajo nos separe ¿de acuerdo? –
- Katniss ya te prometí dejarlo en cuanto pueda… - me corta con un dedo en los labios.
- No me refiero a ahora… sólo pienso en el futuro… no quiero que seamos como mi padre o mi tío… no quiero que ninguno de los dos anteponga el trabajo a esto… - dice mirándome directa a los ojos.
- ¿Esto? –
- A nosotros, a lo que tenemos… ¿lo prometes? – la suplica en sus ojos me hace sentir culpable de nuevo… y pensar que no la merezco.
- Te quiero…, no lo permitiremos – pero en ese momento estoy mintiendo, no sólo me he portado como un idiota y la he llamado egoísta sino que le estoy ocultando cosas y no me gusto a mi mismo… pero … si puedo hacer que el futuro sea como ella quiere… y me prometo a mi mismo hacerlo.
Traza con sus dedos la línea de mis labios y aprovecho para morder su dedo Katniss sonríe y se incorpora hasta subirse sobre mí introduce el dedo en mi boca y lo chupo con deleite mientras llena de besos mi mandíbula muerde mi oreja mi cuello, sus labios van bajando hasta la clavícula donde clava sus dientes repetidas veces mi cuerpo reacciona, de nuevo la necesito…
Katniss me nota erecto entre sus piernas y suelta su dedo para seguir su camino de besos y torturantes mordidas, siento su lengua en mis pezones que rodea una y otra vez excitándome sin compasión, baja despacio hasta mi abdomen y con las manos me aprieta fuerte las nalgas – Kat… - suspiro.
- Shhh- sisea sobre el ombligo frotando sus pechos con mi miembro, mis dedos se enredan en su pelo mientras cierro los ojos por las sensaciones que me llegan desde la entrepierna ligeros mordiscos en el interior de mis muslos me electrizan y hacen que me desespere – con la mano me acaricia suavemente mientras suelta su aliento sobre mí al murmurar - ¿quieres que siga?
- … si… por favor… - sus labios en torno a la punta de mi virilidad disparan mi deseo, me suelta un instante para pasar su lengua por toda su longitud llevándome al cielo…- …. Dios Kat… - succiona con la boca la piel mientras su mano continua con su caricia, más abajo. Ahora si no puedo evitarlo acompaño sus movimientos con las manos en su cabeza, intento ser suave pero no puedo contener el placer que siento, la lleno completamente y ella no deja de lamer y rozarme levemente con los dientes.
- Kat… te necesito… -
Se aparta un momento – Peeta… - con su mano aun sujetándome me introduce en su cuerpo húmedo y caliente, un gemido, un suspiro repetido de cuerpo a cuerpo.
Se levanta y vuelve a tomarme clavo mis dedos en sus caderas y la obligo a contenerme durante unos segundos hasta que recupera su sensual vaivén, sus pechos se mueven llamando a mis manos que acuden raudas a la llamada… acariciando pellizcando y excitando el cuerpo de mi chica… mi mujer…
- Bésame…
Me incorporo hasta quedar sentado, ella sobre mí acelera sus movimientos los sonidos del sexo… llenan mi cabeza mientras Katniss ataca mi boca gimo invadiéndola con mi lengua y ella me devuelve el gemido… nos comemos, nos probamos sin dejar nuestra danza de deseo. Sus dedos en mis hombros y arañando mi espalda, mis manos en sus caderas, en su cintura… en sus pechos… su cuerpo se contrae, todo se hace borroso un momento… siento el latido de su sexo cubriendo el mío, llamándome urgiéndome a reunirme con ella y mi cuerpo responde como no podía ser de otra manera, - si… ahora… - la oigo, y la siento, la succión de sus músculos internos sobre mi sexo contrayéndose y liberando al mismo tiempo, un soltar aire de golpe y un gemido indican que llegó a su orgasmo, el gruñido que encaja mi mandíbula mientras me vacío en ella señalan la llegada del mío.
Caemos derrumbados juntos, entrelazados, sigo dentro de ella porque no quiero salir, no quiero separarme por voluntad, la necesito… tanto… como al aire que respiro. Su cabeza descansa en el hueco de mi brazo, le beso la frente y poco a poco el agotamiento nos lleva directamente a los brazos del dios del sueño.
Lo prometido es deuda. Este fue siempre uno de mis capítulos favoritos sobre todo la discusion de la cocina aunque no lo creais...
Pues… no sé qué decir… oh si, esto lo escribí hace tiempo y este fue mi primer Lemon desde la perspectiva del chico… el del final… lo he añadido hoy… lo digo por si parecen distintos… a mí con mis textos me cuesta mucho tomar perspectiva… ¿Qué os pareció?
Gracias a todos los que leéis y gracias por vuestros comentarios… los responderé PM poco a poco ok… voy pilladísima de tiempo y me apetece no tardar mucho en subir la historia… porque hay otra que tengo que subir… uf uf... XD
Gracias por vuestro tiempo.
Besitos Peetkat…
