Aquí yo de nuevo!, vengo menos atrasada que la vez anterior ¿nee? Así que Felicítenme XD
Bueno peques este cap estará dedicado a mi dulce Rigia, quien me ayudo mucho pasándome el tema del cap anterior "Recuérdame" cantada por: La quinta Estación y Marc Antony, y como no la nombre pues este será su capitulo XD. TE QUIERO PEQUEÑA IMOUTO-CHAN Y GRACIAS POR ESTAR AHI!
Bueno ya avanzamos otro capitulo y esto esta que arde, agradezco muchísimo todos sus comentarios y buenos deseos. LAS QUIERO MIS PEQUES NO LO OLVIDEN.
El saludo final abajo… Bien ahora a disfrutar del capítulo…
Obviamente Gravitación no me pertenece (si no Yuki ya hubiera padecido mi ira Muajajaja XD)
Despedida
By Angie
oxoxoxoxoxoxoxoxoxoxoxoxoxo
Capitulo Nº 21 (Rumbo a NG - Decir la verdad)
Ambos se encontraban en un aquel vehículo que marchaba notoriamente rápido por pedido del escritor quién dio al dirección a la que se dirigían. El más bajo de los dos observaba insistente mente a su compañero que hacia veinte minutos le había pedido que lo acompañará.
Aun no entendía el porque de tanto apuro, pero ahora no tenía otra opción que acompañarlo, al menos hasta saber que estaba en manos responsables, ya que por lo que había notado el muy tonto no sabia cuidar de su persona. Si no por que extraño motivo estaban en ese taxi con rumbo desconocido, al menos era así era para Shuichi.
El más alto mantenía la mirada perdida en quién sabe donde, o mejor dicho estaba intentando no decir demasiado, porque si bien había convencido al niño de que lo acompañaran no estaba muy seguro de cómo reaccionaria su koi ante los demás. ¿Los ignoraría? ¿O solo era con él aquel problema? También estaba el hecho de que no quería perturbar más la vida de Shu, pero ¿Cómo dejarlo ir ahora que lo tenía a su lado nuevamente?...
Desvió la mirada hacia su pequeño, quien en ese momento observa a todo con ojos curiosos, sonrió apenas, se veía tan lindo, como cuando le pidió que lo acompañara…
Flash back…
Yuki ya estaba cambiando y listo para ir a patear uno par de traseros en la disquera de su cuñado cuando su anfitrión apareció nuevamente, al observarlo frunció el seño y cruzó los brazos en su pecho mientras que preguntaba.
-¿Se puede saber que haces? – quiso saber el castaño en un tono un tanto preocupado.
-Necesito que me acompañes – dijo sin más el blondo, usando un poco el tono del Yuki antiguo, ese que no pedía permiso ni daba algún argumento extra para ser obedecido.
-He?... – los ojos negro lo miraron con asombro y escepticismo.
Por un momento se hizo un silencio mientras ambos se observaban, el menor intentando comprender quien era ese sujeto de arrogante porte, preguntándose si el estar enfermo había afectado el comportamiento de su amigo.
El susodicho escritor estaba intentando idear una estrategia, mientras su conciencia le exigía que se retractara y no se comportara de la forma tan entupida, porque no podía volver a cometer los mismos errores.
-Ven conmigo… - volvió a insistir en un tono más calmado entendiendo que ese fue uno de sus primeros errores, como remarcara esa vocecilla en su cabeza, así que agregó – por favor.
-¿A dónde? – cuestionó el oji negro mas tranquilo al escuchar el pedido con mas calma.
La mente de Yuki se exigía marchando a mil, tenía que encontrar el argumento adecuado y creíble para convencer a su niño. Apelo a esa inocencia que lo caracterizaba, rezando porque funcionara la estrategia que acababa de ocurrírsele – Quiero presentarte a alguien – dijo.
-¿No puedes esperar? No creo que estés en condiciones para salir, aun sigues un poco pálido - argumentó el joven Leim.
-No… tiene que ser ahora – y sin mas ya había salido de la habitación y caminaba por el pasillo mientras se colocaba la chaqueta.
-Pero Eiri-san tu salud es mas importante que cualquier cosa…no quiero que te pase nada…- murmuró el mas bajo que lo seguía. De pronto el rubio se detuvo haciendo que Shu se chocara con su espalda.
-No te preocupes por mi estoy bien – aun sin darse vuelta agregó - es que me parece que deberías conocer a alguien, él es un productor importante tiene una disquera y quiero que te escuche cantar…- Eiri estaba mintiendo vilmente pero ¿qué mas podía hacer? Si Shuichi se enteraba que iba a anunciar su muerte quizás aprovecharía para desaparecer o quien sabe que mas… Así que se las arregló para no mirarlo a la cara para decir todas aquellas cosas.
-¿Tú… quieres llevarme a mi a una discográfica? – los expresivos ojos brillaron con un entusiasmo y alegría inexplicable.
-Hai… - contestó apenas intentando que el nudo en la garganta lo dejara hablar con coherencia.
-!!!GRACIAS EIRI-SAN ERES LE MEJOR!!!! – Sin contener el impulso abrazo al rubio por al espalda sorprendiendo al pobre corazón de el novelista que golpeo en las costillas con violencia – Eso quiere decir que te gustó mi canción ¿verdad?
-Realmente eres muy bueno… - confesó tocando con delicadeza las manos que lo abrazaban deseando hacer un montón de cosas mas, pero sabia que debía arreglar asuntos primero por eso indicó – Pero debemos apresurarnos dentro de una hora tiene una conferencia de prensa y no nos queda mucho tiempo – replicó el blondo.
-¡Esta bien! – Sin más preguntas el castaño se soltó dejando una sensación de abandono en el novelista quien se volteo para ver como recogía su chaqueta, una bufanda, unos lentes y una gorra de lana – ¿A donde vamos Eiri-san? – cuestionó el menor mientras se colocaba las zapatos.
Salieron con premura sin que el rubio contestara la pregunta, algo en el interior del rubio le decía que su pequeño baka tenía algún raro y comenzaba a dudar de la decisión que estaba tomando. En verdad no quería que le pasara nada, pero también estaba el hecho que si el se presentaba delante de todos argumentando que Shuichi estaba vivo lo creerían loco, era por eso que le había pedido que lo acompañara porque así no habría dudas de su afirmación, pero ahora se cuestionaba el daño que podría causarle a su Koibito.
-¿Eiri-san estas bien? – cuestionó un preocupado castaño que no le había sacado la mirada de aquel semblante que cada vez se volvía mas turbado.
Ya se encontraban en el ascensor cuando el rubio contestó - no te preocupes ni pasa nada – sin poder evitar la sensación de alegría por esa preocupación, el rubio sonrío de lado, el menor devolvió el gesto mientras asentía.
Había tantas preguntas en al cabeza de Yuki, pero no sabia a ciencia cierta como formularlas ya que temía que al verse descubierto su niño huyera nuevamente. Y sinceramente eso era algo que no podía permitir, no solo porque en verdad él no toleraría una nueva separación.
Intento no ser egoísta y también pensar que no solo su alma sanaría con la aparición de su ángel. Sino que también lo harían muchas personas que sin saber su pequeño iluminaba con su presencia inigualable, entre ellos estaban su pequeña hermana y ni nombrar ese amigo estúpido y obviamente el amante de su hermano.
Demasiadas almas dependientes de una luz inigualable, asique sería mejor no cometer algún error.
Estando por llegar a la planta baja el más bajo cuestionó – ¿No estarás pensando conducir verdad Eiri-san? - La rubia ceja del novelista se levantó en forma de protesta silenciosa por aquella pregunta tan evidente, antes que el rubio argumentara algo a su favor el más bajo agregó – No creo que sea conveniente en tu estado de salud – remarcó mientras presionaba el botón para bajar en el hall, la puerta se abrió – vamos en un taxi – anunció con decisión y sin más salió de el cubícalo sin esperar la respuesta.
Los dorados ojos se abrieron por la impresión ¿Quién demonios había cambiado el carácter de su pequeño? Este chico que tenía en frente no era tan manejable y dócil como el pequeño baka de hace un año atrás. Aunque la idea de que su Koibito mostrara madures y decisión hicieron que sus mejillas se colorearan. Ya que se cuestionaba cuan maduro se había vuelto y… ¿Seria así en todos los aspectos?
-¡Eiri-san ya conseguí un taxi! – el anunció lo saco de su ensoñación lujuriosa, apresuro el paso y se coloco las gafas oscuras que ayudaban a mantener al margen a las fans, una vez en el vehiculo el castañito dijo – no se donde vamos.
-Vamos a una disquera muy conocida, NG Record. – anunció el mayor.
Fin del flash back…
Al dar la dirección exacta al conductor, el auto se puso en marcha mientras que el rubio observaba las reacciones de su acompañante. No hubo un solo gesto que le dijera o que anunciara que Shuichi estuviera nervios o alterado por volver, sino era todo lo contrario estaba curioso.
Eiri comenzó a preocuparse… Estaba más que claro que algo le pasaba a su koi, intentaba encontrar las respuestas a estas cuestiones cuando lo escuchó suspirar profundamente, llamando así su atención.
-Vaya… - murmuró el castaño mientras se llevaba la mano a su pecho.
-¿Que sucede? – cuestionó Eiri con sincera preocupación.
-No lo sé exactamente… Pero me siento algo alterado – confesó el jovencito mientras se rascaba la cabeza – No entiendo muy bien lo que siento… pero creo que esto que voy a hacer es importante - El sonido del rintong del celular interrumpió la conversación – Moshi Moshi…
-Shu!!! – se escucho del otro lado de la línea.
-Hola Kai-nii-chan.- respondió con calma a pesar de que sus oídos dolían por el estridente grito.
-¿Shu dónde estás? – cuestionó el preocupado castaño del otro lado de la línea.
-Estoy acompañando a Eiri-san a un lugar… - explicó el menor con tranquilidad.
-Pero ¿porque te fuiste sin avisarnos?… - recriminó el mayor de los Leim.- ¿Acaso ya no me quieres? ¿No sabes que me preocupa no saber nada de ti?
-Lo siento mucho no me di cuenta… - se excusó el pobre oji negro, muy apenado por su propia reacción, es que se había olvidado completamente de sus protectores.
El oji azul tomo el teléfono – Hola Shu dime ¿donde estas en este momento?
-Etto…- el tono que uso el esposo de su nii-san lo preocupo bastante el peli negro nunca le había hablado de esa forma - ¿Ryoma-kun pasa lago, hice lago malo? ¿Le paso algo a Kai-nii?
-No chibi no paso nada – el tono volvió a la normalidad tranquilizando de alguna manera al chibi - solo estamos preocupados por ti…
-No tienes porque preocuparte Eiri-san me lleva a NG Record una disquera y voy a…
-Se cual es nos vemos allá – anuncio cortando la explicación ysin decir nada más corto la comunicación.
-He?... – el oji negro miro el celular extrañado no solo por lo corto de la conversación sino por la actitud de sus amigos.
-¿Sucede algo malo? – quiso saber el novelista atento a la charla. Aunque no había oído nada de lo que decían los otros vio las caras de su koibito y no el gustó nada.
-No… bueno no se...
-Que sucedió con Leim-san y Arruma-san.- insistió en preguntar ya que la respuesta que el daba el menor no era clara.
-Ellos son muy protectores conmigo – suspirando miro el celular con preocupación – Aunque les diga que estoy bien nunca dejan de preocuparse, no me agrada ser una molestia…
-Es normal que se preocupen porque son tu familia… - puntualizó con sagacidad, el escritor a sabiendas que era mentira aquella afirmación, pero necesitaba encontrar respuestas y esta era una buena posibilidad.
-Ellos no son nada mío… - confesó por fin el oji negro con un dejo de tristeza.
-Pero tú dijiste…
-Es largo de contar… - interrumpió nuevamente el joven que se hacia llamar Hikaru.
-Tengo todo el tiempo del mundo… - afirmó el rubio tomando las pequeñas manos entre las suyas – por favor confía en mi.
-Bueno… Este… - El pobrecito castaño estaba presionado, la conciencia y la razón nuevamente pugnaban en el interior de su cabeza, una decía que se callara otra que contara todo. No sabia que hacer, la angustia se marcaba en los gestos que involuntariamente hacia.
-No quiero presionarte si no me quieres decir esta bien – la misma mano que lo atrapo hizo algo de presión entrelazando los dedos largos en las mas pequeñas, para luego soltarlas y volver a posarse en el regazo de su dueño.
-Es que yo… - balbuceo inseguro.
Nuevamente esa opresión en su pecho, esa soledad que hacia mucho no sentía volvió a acosarlo, inhalo profundamente. Muy en su interior sabia que si quería volver a recuperar su pasado tenía que dejarse de dar vueltas…
Tal vez esta persona se cruzó en su camino para ayudarlo al igual que lo habían hecho Kai y Ryo. Una vez que la decisión estuvo tomada no hubo vuelta atrás, tomando aire para darse valor decidió confesar.
-Veras Eiri-san yo… no sé quién soy realmente.
Antes de que le rubio asimilara la nueva información, el vehiculo freno. Eiri tuvo que pagar y seguir a su pequeño que ya estaba parado frente al edificio mirándolo con asombro y fascinación.
Observó si reloj aun estaba a tiempo, camino a paso decidido tenía la seguridad absoluta de si mismo rumbo a su koi, lo que estaba a punto de hacer era algo importante y necesitaba toda su tranquilidad. Pero las palabras de Shu golpeaban su cabeza con fuerza…
-"Que demonios le había pasado a Su baka?"
Nuevas preguntas y angustias dominaron el cerebro del novelista mientras se aproximaba a ese sonriente joven que el adoraba.
Oxoxoxoxoxoxoxox
Un elegante auto avanzaba a la velocidad máxima permitida, evadiendo los demás vehículos que interferían, en le interior del caro el piloto y el copiloto se encontraban sumidos en sus propios pensamientos, aunque en sus cabezas solo había una tema en común.
El bienestar de su pequeño amigo Shindou Shuichi…
Luego de colgar Ryoma salio como bólido seguido de cerca por su esposo, a pesar de las protestas iniciales del oji azul, la terquedad de Leim había vencido esta vez, y ahora ambos se dirigían hacia donde les había dicho estaría el pequeño Shu. Habían bajado de la vía rápida y se encontraban detenidos por un semáforo.
-Maldita sea…- magulló el pelinegro mientras tocaba bocina para que avanzaran las tortugas que se encontraban delante de el.
-Espero que no el pase nada malo… - susurró un angustiado Kaito.
-Tranquilo Kai-chan no permitiré que el hagan daño… - afirmó con rotunda seguridad el Diseñador grafico.
-Si pero sabes que la salud mental de Shu es delicada… - inconcientemente se llevo la mano a su plano vientre – El doctor nos lo aviso en Hong Kong.
-Veras que llegaremos a tiempo – llevo la mano hasta el vientre y acaricio la mano de su pareja – Tranquilo que no le hace nada bien al bebe ¿de acuerdo?…
-Hai…
-Lo que me preocupa es que ese maldito este con él… - confesó con los dientes apretados.
-No se porque no fui temprano a verlo yo sabia que ellos estaban allí juntos, Makoto-kun me había llamado para contarme lo que paso durante la noche.
-No tienes porque echarte la culpa de nada…
-Pero…
-Nada, nada – insistió el peli negro – además ese Shu es un confiado ya vera cuando estemos a solas le daré una buena lavada de cabeza….- gruño con enfado apretando el volante con rudeza.
-Sabes que es muy inocente… - intento excusar a su pequeño hermano – por eso es tan lindo.
-Lo se... es demasiado bueno….- suspiro para tranquilizarse - Solo espero que no lleguemos tarde…
-Ya verás que si llegamos…- afirmó Kaito sonriendo apenas por la repentino cambio de actitud de su koi.
-Hai…
La luz verde los dejo avanzar por fin… el destino… NG Record…
Oxoxoxoxoxoxox
Los periodistas estaban revolucionados esperando alguna exclusiva, ni bien vieron acercarse a la traffic de la compañía se aglomeraron a su alrededor bombardeando a los que se encontraban en su interior. Intentando así conseguir la mejor fotografía de los integrantes del grupo Bad Look.
-Debemos ir derecho al estacionamiento privado – sugirió el productor.
-Yes, - el rubio de coletas quien manejaba el vehiculo, acelero haciendo rugir el motor, anunciando así que avanzaría entre el tumulto de paparazzis.
Luego de una serie de maniobras, consiguieron el objetivo, todos suspiraron al ver como los periodistas eran retirados de la entrada. Los Flash cesaron, en ese momento fue cuando K cuestionó muy seriamente la seguridad de la compañía. Pero su prioridad era otra en ese momento.
-¿Estás bien pretty boy? – pregunto observando con detalle a su niño bastante sudado, a un así el le sonrió.
-Si Claude no te preocupes tanto… solo me altero un poco pero debo enfrentarle en algún momento- tranquilizó el pelirrojo sonriéndole más ampliamente.
-A mi me gustaría saber porque están todos eso periodistas aquí.- bufó el fastidiado tecladista.
-Well… - Winchester intento explicar el porque pero fue detenido por el de lentes.
-Mejor se los dices adentro ¿no lo crees? – sugirió con seriedad Sakano.
-Si tienes razón… andando…
Los menores se observaron, y luego a sus parejas, esos dos sabían algo y no les habían dicho nada. Y por lo que notaban no era nada bueno.
Oxoxoxoxoxoxoxoxox
El rubio tomaba el último sorbo de su aromático café, observó el reloj empotrado en aquel mueble antiguo, como siempre estaba a tiempo, se puso de pie llamando la atención de la castaña que en ese momento degustaba una extraña tarta de color púrpura.
-Bueno cariño ya me voy- anunció.
-Espera voy contigo dame un minuto- pidió la castaña incorporándose con dificultad.
-¿A donde quieres ir en ese estado? – cuestionó el empresario acercándose a su esposa para ayudarla.
-Contigo – contestó ella con simpleza mientras salía del comedor.
-No señora – protesto Tohma - el doctor dijo que debías hacer reposo – argumentó con seriedad, sabiendo que su esposa no era una persona que acatara muy bien las ordenes mucho mas ahora que estaba embarazada, parecía que la revolución hormonal le había dado nuevas alas y protestaba por todo.
-Estoy perfecta no te preocupes… - señalo ella dándole poca importancia al echo que su estado de gestación era muy avanzado - Además hoy haces el anuncio y quiero ir a apoyar a Eiri.
-Mika no creo que sea buena idea que tú estés allí – volvió a insistir el rubio intentando no parecer demasiado autoritario, había aprendido en el trascurso de los meses como tratar a su esposa embarazada.
-Pero si Eiri va para allá… - la castaña puso una cara de preocupación. Obviamente no mentía, era claro para Seguchi que su hermano eran una de las cosas que más la alteraban, una razón más para no dejarla ir.
-Sabes perfectamente que él no ira… - Concluyó el hombre.
-No estoy tan segura… - Mika Seguchi no se rendía nunca y ahí estaba insistiendo nuevamente – Estoy segura que podré ayudarlo si estoy allí.
Los ojos verdes detallaron el semblante decidido de su mujer, parecía muy convencida de lo que afirmaba, y eso conllevaba a que ella algo sabía o había averiguado algo importante en el trascurso de esa mañana y que el no sabia.
-¿Sabes algo que yo no se? – cuestionó sin mas.
-No… te he dicho todo lo que he averiguado – confirmó ella, la elegante y rubia ceja demostraba el escepticismo de su esposo así que se decidió a argumentar – digamos que es un presentimiento que tengo… Intuición femenina si quieres decirle así – concluyó ella.
El tecladista sonrío dulcemente acariciando la sonrojada mejilla de su mujer - quédate – insistió nuevamente mientras posaba su mano en la acalorada mejilla - hazlo por el bebe no queremos que le pase nada ¿verdad?- pidió con dulzura.
-De acuerdo… - ella suspiro vencida ante aquella mirada jade – Pero no dejes de informarme que voy a estar muy preocupada todo el día si no sé nada.
-Bueno no te inquietes te tendré informada ¿vale? – afirmó Tohma satisfecho por fin con la respuesta.
-Esta bien… - asedió en un suspiro de resignación.
-Buena chica – dio un dulce beso en la frente - ya me voy no esta bien que el presidente de la compañía llegue tarde.
-Querido siempre eres el primero en llegar y el ultimo en irte, por un día no pasa nada – con lentitud acompaño a su esposo a la entrada principal.
-Bueno ya me voy nos vemos – beso los labios de su esposa poso su mano en el abultado abdomen – cuídense.
-Tu también hasta la noche… - la castaña saludo con la mano hasta que la elegante limosina se alejara.
El chofer espero que su dueño se despidiera de la señora de la casa, para luego ubicarse en su lugar estoico y serio sumido en sus propios pensamientos. Como siempre en silencio se inicio la marcha hacia las oficinas de la discográfica.
Oxoxoxoxoxox
Ryuichi estaba sentado junto a la ventana abrazaba a su conejo, tenía la mirada perdida, otra vez se había aislado en su mundo. Esa actitud tan estoica tenía preocupado a su pareja y no solo a él sino a su mejor amiga que estaba observándolo desde lejos.
-No se si fue buena idea que viniera justo en este momento - comentó Noriko.
-El insistió y sabes como se pone cuando quiere algo – comentó el moreno con preocupación marcada – esto será difícil…- balbuceo en un suspiro ahogado.
-Si seguramente será difícil para él aceptar la verdad… - secundo la bella joven - pero te tiene a ti que lo vas a cuidar y yo te apoyare en lo que necesites – afirmó la linda mujer posando su mano en el hombro de aquel joven que había ganado su confianza y cariño.
Recordó que al principio ella una de las que no estuvo de acuerdo con Tohma, cuando sugirió que el jovencito Uesugi se hiciera cargo de Ryuichi mientras asimilaba la noticia de la perdida de Shindou-san, pero conforme pasaron los meses la actitud y el amor que demostraba tenerle a su amigo habían borrado cualquier duda que pudiera tener sobre él.
-Gracias Noriko-chan no se que hubiéramos hecho sin tu ayuda – afirmó el menor mientras sonreía con sinceridad.
-Lo estabas haciendo bien sin mi – aseveró ella - así que no veo la diferencia, yo solo soy su amiga pero tu eres todo Tatsuha-kun es todo para Ryu-chan.
Las mejillas del moreno se colorearon ante la afirmación de la mujer, ella sonrío y lo empujo para que se acercara a su koi. Con paso firme se acerco y tomo asiento junto a su koibito, espero pacientemente que volviera al mundo real.
-¡Ya llego! ¡Ya llego!- exclamó de repente el oji azul mientras hacía bailar a su conejito.
-¿Que sucede Ryu-chan?
-Que no lo ves es la camioneta donde viene Shu-chan – señaló con énfasis el vehiculo acosado por los paparazzis- Por fin lo voy a verlo de nuevo y vamos a volver a jugar juntos ¿verdad Kumu-chan? – los ojos azules observaron al conejito quien permanecía estoico como siempre.
Tatsuha observó por la ventana, en verdad era la taffic que usaba el grupo Bad Look pero sabía perfectamente que el cantante no estaba allí, antes de que pudiera argumentar algo su escurridizo koi salio disparado fuera de la habitación que le habían asignado, así que tuvo que seguirlo ya tenía una idea donde podría a ver ido.
Oxoxoxoxoxoxooxoxoxox
Los integrantes del grupo Bad Look se encontraban en el estudio de siempre, acompañados por su productor y manager, ambos mayores guardaban silencio y eso había comenzado a exasperar no solo al pelirrojo, que ya de por si se encontraba bastante alterado con el episodio de los periodistas, sino también al tranquilo Suguru.
-¿Se puede saber porque dan tantas vueltas? – cuestionó el castaño mientras golpeaba la mesa para llamar la atención de los adultos.
-Es cierto hacer quince minutos que estamos aquí esperando una explicación – secundó el guitarrista observando detalladamente los gestos que hacían las personas que estaban frente a ellos.
-Tranquilo Hiroshi-kun no creo que le haga bien alterarte demasiado – Sakano intentó en vano tranquilizar a los jóvenes artistas, ya que sus palabras tuvieron una reacción contraproducente.
-Si no hablan ya mismo le iré a preguntar directamente a Seguchi-san – advirtió Suguru arto de tanto misterio.
-Ok, tranquilos yo hablare. – anuncio el manager poniéndose de pie y observando la vista que le regalaba esa amplio ventanal – Los periodistas están aquí porque Seguchi-san me lo pidió – el silencio que inundo la habitación le hizo saber al americano que tenía que continuar con la explicación – El anuncio de la desaparición del Pink boy se hará en cuarenta y cinco minutos- dijo por fin.
La atmósfera ya tensa se volvió completamente pesada, provocando que el cuerpo del pelirrojo se sintiera cada vez mas pesado, en al mente de Nakago esto era mas que un anuncio, muy a su pesar sabia que este día llegaría tarde o temprano. Involuntariamente se llevó la mano derecha al pecho y apretó con fuerza la zona izquierda, la respiración se volvió errática provocando que el vital oxigeno comenzó a escasear en todo su organismo.
-Hiroshi- escucho que lo llamaban desde lejos
-Todo esta bien no pasa nada – secundo otra voz.
-vamos Hiro respira - le decían una y otra vez la conocida vos de su pareja, mientras que él intentaba hacer caso, a los angustiosos pedidos, sus ojos casi idos intenta enfocar los rostros que aun en su estado podía notar las preocupación marcada en ellos.
-ES... Estoy bien – susurró apenas.
-Eso no es cierto será mejor que lo saques de aquí antes del anuncio - sugirió el de lentes mientras intentaba controlar su propia ansiedad.
-No… - gruño desconforme con aquella sugerencia, es que él tenia que estar allí. Eso era lo que sentía y sencillamente no le fallaría a su amigo nunca más. Huir como le sugerían no era una opción, tenía que afrontar este momento y seguir adelante, lo sabia muy bien – no me iré – respondió mas seguro de si mismo.
-Creo que es la mejor obsesión Hiro - en un gesto tan atípico el joven Fujisaki abrazo a su compañero – No quiero que te pase nada – expreso con intranquilidad.
-Sugu-chan voy a estar bien – afirmó el pelirrojo mientras correspondía el abrazo.
-Eso no lo sabes a ciencia cierta – Suguru elevó sus expresivos ojos café hacia el americano - por favor ve con K-san a tu casa, yo me quedare aquí y le haré frente a esos periodistas – pidió el tecladista con calma.
-Claro que no somos una banda y tenemos que estar juntos en especial en un momento tan importante - refutó el guitarrista.
-¿Estás seguro prety boy?- intervino el hasta ahora callado americano.
-Hai… - afirmó Hiroshi mientras sonreía para dar confianza a sus palabras.
-Well… si tu quieres enfrentarlo esta bien - sonriendo ampliamente saco su magnum agregando - pero a la primera oportunidad que no te sientas cómodo me avisas y te sacare de allí de inmediato – aseveró el manager, brindando de esa forma el apoyo que su pareja necesitaba, mientras acariciaba su preciada arma.
-Gracias Claude – sonriendo se separo de su amigo – gracias a los dos también.
-No hay problema - Sakano asintió mientras sonreía y ajustaba sus lentes.
-Si ya decidiste hacerlo – suspiro con resignación el Fujisaki - pues andando.
-Let go…
El grupo estaba por dirigirse a la sala de conferencia, cuando un bólido irrumpió en el estudio, provocando que ambos menores fueran protegidos por sus respectivas parejas. Cuando se disipo la pequeña nube que se formo ante ellos, se pudo ver aun conejo rosa surgir, todos sonrieron.
-Hola Shu-chan Vamos a jugar No na da! – vociferó el recién llegado en tanto iba y venia por todo el lugar buscando lo que cada uno de ellos sabia no encontraría.
-Sakuma-san – llamo Hiroshi con pesar, alguien debía hacer reaccionar al cantante, a Shuichi no le hubiera gustado que algo malo le pasara a su ídolo por eso ya a pesar del dolor que le causaría tenía que decirle – Sakuma-san – insistió mientras se acuclillaba junto a el mencionado cantante.
Era obvio, para el joven Nakano, que si no corregían el error en el que se encontraba el oji azul, jamás conseguiría ser la persona que tanto admiraba el peli rosa. Por eso y otras cosas fue que el pelirrojo se acerco a él rogando con fuerza para que esta vez Ryuichi-san entendiera que no podría jugar más con su Tomodachi.
-¿Hiroshi-kun porque Shu-chan se esconde? – Cuestionó preso de la decepción al no encontrar a la bolita rosa – ¿acaso Shuichi ya no quiere jugar con Kumu-chan y conmigo?
-Ryuichi-san escúcheme por favor – pidió con una voz calmada.
-No me gusta tu cara Hiroshi-kun – confesó el oji azul mientras mordía la oreja de su amada mascota.
-Sakuma-san usted ya no podrá jugar nunca mas con Shu-chan – aseveró con la voz completamente apretada en la garganta.
-¿Porque? ¿Acaso Shu esta enojado con Kumu-chan? ¿Ryuichi le hizo algo malo a Shu? – cuestionó.
-No como cree eso… él lo admiraba mucho – comentó sonriendo con tristeza.
-¿Entonces porque se oculta? – un infantil puchero se dibujo en los labios- llevo mucho tiempo buscándolo este juego es demasiado aburrido Ryuichi ya no quiere jugar.
-Él ya no podrá jugar porque…. Porque Shu esta… - la palabra que tanto quería decir jamás salio de la boca, provocando la confusión del afamado cantante.
-¿Qué? ¿Por qué no podemos? ¿Dónde esta? – las preguntas seguían saliendo con insistencia, hasta que alguien mas intervino en la conversación.
-¿El ya no esta con nosotros? – Se escucho decir de repente haciendo que todos prestaran atención al recién llegado - Ryuichi ya te lo dije, no angusties mas al pobre Hiroshi-kun.
-No se de que hablas Tat-chan - contestó el mayor.
-Sabes perfectamente de lo que te estoy hablando solo no quieres aceptar la verdad – insistió en decir el menor.
-Tat-chan es malo no me gusta como me esta hablando – lloriqueo el oji azul.
-Ryuichi debes aceptarlo – el moreno se acuclillo junto a su koibito y lo sujeto de los hombros - ¿porque crees que están esos periodistas afuera? – Sin esperar respuesta agrego – Tohma hará un anuncio de algo que nos duele pero es cierto.
-No, no quiero escucharte – con desesperación tapo los oídos de su conejito – Kumu-chan tampoco quiere escucharte – afirmó con los ojos llorosos.
-Vamos Ryu debes aceptarlo, Shuichi ya no esta y no volverá.- insistió en decir el moreno.
-¡No es verdad!- exclamó Sakuma.
-Acéptalo Shuichi esta muerto… - espeto con crudeza, como la verdad misma.
Las palabras lastimaban a quienes escuchaban más si la verdad es dolorosa como esta perdida tan grande. Tatsuha lo sabía pero que ya había llegado el momento que su Honey reaccionará y volviera no podía seguir en su mundo.
El sonido de la realidad viajo hasta los oídos de cada persona inmovilizándolos, atándolos a momentáneos recuerdos de aquella persona que hoy debían despedir. El silencio que rodeo a cada individuo que de aquella habitación era escalofriante, la afirmación golpeo a todos y cada uno de ellos de diferente modo, ese hecho tan horrible era algo que todos debían enfrentar y superar si era posible.
-Como de costumbre hablas idioteces – se escucho decir.
Todos volvieron a girar el rostro a aquel sujeto que irrumpió con esa afirmación, la figura del rubio escritor se irguió con el mismo porte de siempre, sus ojos brillaban de una forma amenazadora, como en antaño, provocando escalofríos en más de una de las almas que ahora se estremecían ante la presencia de Yuki Eiri.
-¿Que demonios haces aquí?- espeto Hiroshi, casi mordiendo las palabras – Nadie te pidió que vinieras.
-¿De que demonios esta hablando usted?- gruño el castaño quien fue el segundo en reaccionar.
-Nii-san – murmuró el monje.
-Silencio – ordenó como si fuese el dueño del mundo.
-Pero que te crees tú… Tu…
Antes de que Hiroshi protestara algo, la mano de su amante lo detuvo llamado así la atención, con un movimiento de cabeza señalo el hecho que no estaban solos.
Ahora el dueño de toda la atención era un chico, de mediana estatura que llevaba puesto un abrigado gorro de lana y una bufanda haciendo juego unos anteojos negros enmarcaban su rostro y aun así podía notarse claramente lo sonrojado que se encontraba.
Oxoxopxoxoxoxoxoxox
Nota del autor:
POR LOS CLAVOS DE CRISTO ME MATARAN SEGURO XD!, lo sé, lo sé Angie es mala. Pero ya saben que me gusta el suspenso y que me digan PORQUE LOD EJAS AHÍ JAJAJAJA xD
No me maten, y tengan paciencia, hoy solo saludare a cada una de ustedes las que me escribieron mensaje, porque estoy corta de tiempo. Pero recuerden que espero con ansias sus mensajes.
Bueno me despido niñas hasta la semana que viene, si las musa ayudan.
Besos
Lady Sesshoumaru
