Capítulo 21

Al día siguiente el tema de conversación de aquél grupo de amigos era el viaje a Okinawa. Paola ni se había molestado en preguntar a su abuela si le daba el permiso correspondiente, porque de todos modos el sueño la había vencido y tiempo le había faltado.

-Entonces Takeshi, ¿vienes verdad? –preguntó Koike que había ido hasta la puerta del salón de sus amigos para interceptarlos

-Aun no sé –respondió él rascándose la cabeza, pensando que no sería muy buena idea el que vaya si Becky también estaría ahí

-Bsss días –musitó Paola dentro de su boca, apareciendo con cara de dormida

-¿Pediste permiso, no Buu? –se burló Hideto viendo cómo su amiga abría desganadamente la puerta de su salón

-No voy a ir –respondió ella claramente mirándolo de reojo

-No seas aguafiestas, si todos vamos a ir

-¿Takeshi irá? –se extrañó la muchacha

-Le estaba diciendo que no sabía –gruñó Takeshi al sentirse ignorado

-¿Qué bicho les picó que parecen tan desanimados? –quiso saber Koike curioso

Pero tuvo que esperar por la respuesta, ya que la maestra de Literatura acababa de llegar.

Durante el tiempo de descanso Paola, que seguía con sueño, se dirigió hasta el Observatorio del colegio para poder dormir tranquilamente ya que el lugar habitualmente estaba vacío. Sin embargo se sorprendió al descubrir que había una persona mirando atentamente el firmamento.

-Tenía que ser la monja –escupió Paola con cierta crueldad, echándose en una de las cómodas sillas

-¿Qué haces aquí Wakabayashi? –se extrañó Becky, ignorando el insulto

-Vine a dormir –suspiró la otra chica, cerrando los ojos

-Debí suponerlo –gruñó Becky, volviendo la vista al telescopio

-¿No te aburre ser tan aplicada? –preguntó Paola, girando un poco la cabeza y entreabriendo los ojos

-¿Y tú no te aburres de no serlo? –devolvió la irlandesa mordazmente

-No me respondas con otra pregunta

-No, no me aburro –decidió responder Becky poco interesada en discutir con la germano japonesa

-Ah, por cierto –Paola rompió el silencio luego de unos minutos- ¿Tu novio ya te invitó al viaje a Okinawa?

-¿Cuál novio? –quiso saber Becky frunciendo el ceño, mirando a la otra joven

-Así que no te lo dijo

-¿El qué?

-El fin de semana habrá un viaje a Okinawa, así que tienes que ir –resolvió la Wakabayashi tranquilamente desperezándose

-¿Y por qué "tengo" que ir?

-Porque Ken irá, obviamente –contestó Paola poniéndose de pie

-Bah, esa no es razón

-Irán todos, incluso Takeshi –continuó la otra chica como si fuera un comentario casual, sabiendo que había conseguido su objetivo cuando Becky dio un pequeño respingo sobre su asiento- Ah, y no te preocupes, yo no voy –acotó antes de salir del lugar

Para la cena todos contaban contentos cómo habían logrado el permiso pertinente, incluso Takeshi, ya que Tadashi había llamado a su casa para pedirlo por él. La única que se resistía era Paola, que con nada aceptaba ir con ellos.

-Ya les dije que no –anunció casi por vigésima vez- No voy a ir

-Pero por qué –volvió a preguntar Kazuki ya cansado de insistir

-Porque irán algunas novias suyas y francamente yo paso

-Sólo irá Naoko –aclaró Imai

-Y Onkawa porque tú misma le dijiste –añadió Matsuki de no muy buena gana

-Además, dijiste que le preguntarías a tu abuela –insistió Tadashi optimista

-Es que... –intentó responder la chica sin encontrar una buena excusa

-¿Por qué le dijiste a Rebecca? –quiso saber Takeshi algo molesto, llegando recién

-Porque es la novia de Ken y él es tan cobarde que no se lo habría pedido –contestó Paola tranquilamente

-Ya te dije que no es mi novia –dijo Ken sentándose en una silla cercana- Y yo tampoco sé para qué la invitaste si no es amiga de ninguno de nosotros

-Cómo que de nadie, es amiga de Takeshi –recordó la germano japonesa, ruborizando a su amigo- Además es tu novia

-¡Y dale! –exclamó Ken fastidiado- ¿Tú eres sordita o te haces?

-Es tu novia –repitió Paola con terquedad

-¡Buenas nuevas! –anunció Shimano de repente- Casi lo olvido

-Qué cosa –lo espetó Kojiro que estaba más que aburrido metido en aquella situación

-Matías irá con nosotros

-¿Cuál Matías? –preguntó Takashima confundido

-¿Dugatkin? –repitieron al mismo tiempo Paola y Takeshi

-¿Y eso? –dijo Kazuki

-Me oyó hablarlo con Furuta y decidió autoinvitarse –musitó resignado- Ah, y lleva a la novia

-Pero qué descaro –se indignó Kawabe

-Bueno, no importa si somos más, supongo –comentó Matsuki con inocencia, ignorando los ojos de indignación de Katsuharu- El caso es que todos nosotros vayamos, ¿no Paola?

-Y dale...

-Ya no le insistan –resolvió Ken de repente, tomándose tranquilamente su jugo- Si no quiere ir, que no vaya

-Qué, ¿se volvieron a pelear? –preguntó Kazuki con fastidio

-No –respondió Paola extrañada

-Lo que pasa es que ella no sabe volver a empezar –continuó el Karate keeper, dejando a los demás con una gran interrogante- Tiene miedo de enfrentar algo que no le salió como esperaba

-¡Eso no es cierto! –exclamó ella indignada, comprendiendo la indirecta- Si no voy es por mis responsabilidades –añadió jactanciosa

-¿Cuáles? –preguntó Kojiro intrigado

-Eh...como Presidenta de mi club, no puedo irme tan campante a vacacionar ni un solo día –inventó Paola

-¿Cuál club? –preguntaron varios

-Yo no sabía que eras parte de un club –se extrañó Imai

-Aunque es claro que ningún alumno puede no estar en alguno –analizó Takashima

-El "Club de Lengua Germánica", por supuesto –explicó la chica con orgullo

-¿El qué? –dijeron todos a la vez

-Paola es parte de un pequeño grupo de Lengua –contó Kazuki divertido- Dado que es alemana, se le ocurrió inventar el club

-Yo no lo inventé –se ofendió su amiga- Lo fundé. Y tuve que hacerlo debido a la indiferencia de este colegio para con los alemanes

-Esta es alemana cuando le conviene –bufó Koike divertido

-O sea...inventaste el club porque no te dio la gana de unirte a otro –dedujo Kojiro aburrido

-¡Que no lo inventé!

-Entonces, ¿cuántos son parte de tu club? –preguntó Tadashi con curiosidad

-Tres –respondió Takeshi- Ella, Kazuki y yo

-¿Y por qué los demás no sabíamos nada? –insistió Matsuki molesto

-Porque para empezar fue un club al estilo "peor es nada" y nos obligó a firmar la lista de solicitudes –siguió Kazuki

-Así es, y pese a ser tan pocos, fastidió tanto al maestro que tuvo que aceptar –añadió Takeshi

-¡Momentito! En principio yo no los obligué, ustedes firmaron porque quisieron –aclaró Paola ofendida

-Porque nos amenazaste con dejar de hablarnos –le "recordó" su mejor amigo

-Lo que es la flojera –murmuró Kawabe divertido

-Qué, ¿querían que me metiese al club de karate? –se burló la chica

-Qué tienes contra el club de karate –gruñó Ken- Además deja de irte por las ramas y admite que la única razón por la que no vas es la que ya dije

-¿Con que crees eso, no gatito? –dijo Paola en tono amenazante- ¡Pues te demostraré que no es así!

-¿Vas a ir? –preguntó bostezando el capitán del equipo de fútbol

-Si me saco a mi abuela de encima, ¡claro que sí!

-Deja el tonito de propaganda politiquera y habla con tu abuela –sugirió Matsuki

-¿Ahora?

-No, mejor en un mes –dijo Kazuki con sarcasmo

-Bah, a ver, ¡dónde hay un teléfono! –pidió Paola haciéndose la heroína de guerra, mientras le acercaban más de media docena de celulares- ¿Aló, abuela? Sí, soy yo. No, no tienes que venir al colegio. No, tampoco me expulsaron ni me tienes que venir a recoger porque me quieren extraditar. ¿Me darías permiso para el fin de semana en un viaje de placer a Okinawa? Ajá, claro que habrá chicos, ni modo que vaya sola. Ajá, o sea que no. Bueno, no importa. Adiós abuela...No quiere –contó apesadumbrada mientras los demás la veían desconfiados

-Deja de mentir –gruñó Kazuki quitándole el celular- ¡Ni siquiera marcaste!

-Estaba ensayando –inventó su amiga fingiendo inocencia

Obligada a llamar a su abuela, para percatarse de que así era, pusieron el altavoz. Paola tuvo que pedir permiso aun en contra de su voluntad.

-¿Aló? –contestó la mujer

-Abuela, habla Paola –dijo ella de mala gana- Mis amigos insisten en pedirte permiso para ir el fin de semana a un viaje a Okinawa. Claro que yo les dije que prefería quedarme contigo –añadió rápidamente, mientras sus amigos la miraban con reproche

-¿Irás con tu novio? –preguntó la señora tranquilamente

-Eh...¿ mi n-novio? –tartamudeó Paola sonrojándose, más aun cuando Ken disimuló una sonrisita- Este...sí, irá –contestó en un gruñido, mientras Takeshi la miraba confundido

-No lo sé Paola, confío en ti, pero no sé de las intenciones de él –explicó la señora Wakabayashi cortando de una la sonrisa de Ken, que le tocó sonrojarse

-Uy, Takeshi se hizo de mala fama –susurró Tadashi divertido

-¿Yo qué? –protestó el aludido

-Con lo cobarde que es no haría nada –se jactó Paola burlona mirando de reojo al Karate keeper

-¿Irá Sorimachi? –quiso saber la señora

-Pss, si no fuera, menos te llamaba –aclaró la chica, consiguiendo que los demás mirasen a Kazuki con ciertos celos

-Está bien, puedes, pero deberás llamarme para saber que todo marcha bien –accedió su abuela

-O sea...¿no te vas a negar? –se sorprendió Paola

-No, ve, tal vez eso despeje tu mente de planificar barbaridades –admitió la mujer, y muchos de los muchachos tuvieron que disimular la risa, incluso Kojiro que fingió atorarse

-Qué linda abuela –balbuceó Paola entre dientes

-Criatura, cómo la conoce –dijo Kazuki burlón, desatando la risa de los demás

Luego de despedirse de la señora Wakabayashi, mayor fue la alegría de los amigos de Paola al saber que ella podría acompañarlos. Claro que esa alegría no la compartía ella, o al menos la disimulaba bastante bien.

-Ay no, un fin de semana con la monja –musitó desolada

-Deja de exagerar, al menos no estarás sola –intentó animarla Takeshi

-Y me lo dices tú –suspiró ella, porque recordaba bien la confesión de su amigo

Iban ya saliendo del comedor cuando se toparon con Matías que entraba acompañado de Ayumi y Becky, quien al ver a Ken prefirió fingir demencia, lo mismo que él, antes que comiencen a insistir sobre su supuesto noviazgo.

-Nos vemos el fin de semana –soltó Matías sin vergüenza alguna, mientras Ayumi movía negativamente la cabeza con pena- Becky nos contó que también la invitaron

-Matías –lo regañó la aludida entre dientes, sonrojándose

-Seguro será divertido –comentó Takeshi con una media sonrisa mientras el resto prefería pasar de largo- Entre más siempre es mejor

-Puesto así suena a orgía –se burló Paola

-¡Hiroshi me dijo que irás! –interrumpió Naoko contenta, saltando a abrazar a su amiga- ¡La pasaremos genial!

-Mientras me dejes respirar, supongo que sí –tosió la Wakabayashi luego de librarse del abrazo asfixiante de su amiga

-Nos vemos –se despidió simplemente Takeshi al notar que sólo quedaban él y Paola, ya que incluso Naoko había corrido repentinamente tras su novio

-Adiós –se despidió Becky con un gesto de la mano mirándolo embobada

-Cierra la boca o se te van a entrar las moscas –dijo la germano japonesa por lo bajo con ironía- No deberías mirarlo con esos ojitos teniendo novio

-Pues otros no tengo –se defendió Becky intentando no sonrojarse

-Adiosín –canturreó Paola siguiendo a su amigo

-No quiero ni imaginar la que se va a armar –suspiró Ayumi resignada

-¿Por qué? ¿crees que se pongan a tomar y a ver películas indecentes? –se entrometió Matías preocupado

-¿De qué estás hablando? –se extrañó su novia

-De nada –inventó el argentino al notar su metida de pata, adelantándose mientras Ayumi quería que le contase su secreto, dejando a Becky mirando distraídamente las baldosas del lugar

Así que durante los días restantes, ese grupo de amigos terminó de planear su fin de semana en la playa. Aunque Becky se imaginaba ese sábado y domingo tranquila en el Internado del Toho, ya que Paola no estaría y eso mejoraba mucho el ambiente allí para ella. No esperaba que, a tanta insistencia de sus amigos, Ken la invitase oficialmente a ir con ellos, alegando que también Ayumi iría.

Para la irlandesa no habría sido cosa difícil negarse y ya, pero en un momento de aquellos su mirada se topó con Takeshi que, luego de entrenar, perseguía a Shimano y su maletín de ropa; y de pronto se le vino a la mente que verlo en traje de baño lo haría verse muy lindo.

-Ohhh sí… -suspiró emocionada, más para ella

-¿Entonces vas? –se extrañó Ken, ya que creía que ella diría que no

-¿Eh?

-Obvio va, no se te podía negar –dijo Koike guiñándole un ojo, ya que era uno de los insistentes

-Bueno, entonces nos vemos –se despidió Ken resignado, dejando a Becky con cara de "¿qué acaba de pasar aquí?"

A regañadientes, aquél sábado, Becky había empacado algunas cosas y se fue con Ayumi hasta el pequeño aeropuerto donde esperaba una avioneta de los Kawabe. Paola y los demás ya estaban ahí cuando ellas llegaron, y sobra decir que cierta sorpresa causó en la Wakabayashi su llegada, aunque ella intentó disimularlo.

Esperaron unos minutos a Matías, que llegó cargado de un enorme maletín como si se fuera a quedar un mes en la playa, vestido con unos pantalones cortos, unas gafas negras y un sombrero de paja.

-¿Y a este qué bicho le picó? –murmuró Katsuharu con cierto fastidio

-Me parece que la playa lo emociona bastante –comentó Takashima intentando no reír, mientras Ayumi se sonrojaba por la vergüenza y Becky quería que la trague la tierra por tener una amiga con un novio tan…particular

Sin embargo los demás poco o nada comentaron al respecto del argentino, porque o estaban ya acostumbrados a su modo extravagante de ser, como Paola y Takeshi, o simplemente estaban comenzando a acostumbrarse ya.

Después de un vuelo tranquilo, llegando a la casa de Kawabe la mayoría de sus amigos estaba bastante hastiado por el calor del lugar, menos Kojiro que parecía estar en un ambiente familiar.

-Oye, capitán, ¿ya le avisaste a Maki que llegamos? –preguntó Koike con tono pícaro

-No, y no sé a qué viene ese tonito tuyo –gruñó el aludido

-Yo no más decía...

-¿Qué dijo? ¿le avisó a la novia? –le preguntó Shimano por lo bajo

-Nada, es un insensible –respondió su amigo fingiendo dramatismo

-Uy, menos mal, aire acondicionado –dijo Matsuki una vez dentro de la casa, dejando caer su maleta

-¿Te creías que mi casa era una cabaña de juncos? –se indignó el anfitrión dando luego algunas instrucciones a algunos empleados que habían aparecido a saludar

Después que todos estuvieran acomodados en cómodas y bien ventiladas habitaciones, decidieron reunirse en el porsche de la casa a planear lo que harían.

-Para empezar –dijo Kazuki solemnemente poniéndose de pié- Como verán, metros más allá está instalada una tienda de campaña

-¿Y eso? –se extrañó Takeshi acomodándose su gorra

-Verán –lo secundó Koike- Somos muchos y es evidente que unos nos portaremos mejor que otros

-Mira quién habla –bufó Kojiro con sarcasmo

-Así que en esa carpa dormirán los que peor se porten durante la tarde –continuó Kazuki- Será su castigo

-¿Y quiénes son ustedes para establecer castigos? –quiso saber Ken

-Los organizadores –respondieron ambos al unísono

-¿Organizadores de qué si el que nos invitó fue Katsuharu? –preguntó Kojiro

-No sean ingratos, valoren nuestro esfuerzo –pidió Koike fingiendo ofenderse- Ustedes son muchos y será difícil controlar sus impulsos animales

-Más animal serás tú –se quejó Shimano

-Esto me huele mal –pensó Becky cuando notó la sonrisita divertida de Kazuki

-Hola –saludó Paola de malas pulgas, vestida con unos pantalones cortos y una camiseta sin mangas

-¿Dónde estabas? –preguntó Takeshi

-Cambiándome de ropa, porque la otra se me pegaba al cuerpo como si fuera lapa –gruñó la chica- ¡Por eso no quería venir! Francamente no sé cómo aguantas entrenar en este clima, Kojiro

-Porque aquí tiene a la novia –murmuró Koike divertido, ganándose un golpe en la nuca por el aludido

-¿Y dónde están Imai y Naoko? –se extrañó Takashima

-Eso no se pregunta –dijo Matsuki divertido

-¿Entonces cuándo vamos a poder ir a nadar? Yo ya me vine preparado y aun no acaban–comentó Matías de repente, logrando todas las miradas sobre él- El agua nos llama y ya me aburrió su charla –añadió con franqueza

-Ay Matías –susurró Ayumi avergonzada

-Ya podemos ir –gruñó Katsuharu indignado- Ah, y no se distraigan mucho que el almuerzo estará listo para las dos de la tarde

Una vez terminada aquella reunión todos se desperdigaron: los unos a armar una red para jugar volley de playa, otros a nadar, y algunos a descansar bajo la sombra de una sombrilla.

-¡No Matías, no! –gritó Ayumi casi en súplica, mientras su novio la cargaba en brazos y corría a lanzarla al agua

-Bien, elijan equipos –anunció Matsuki una vez armada la red

-Yo no con Takeshi porque es muy bajo y le van a colar mil puntos –dijo Shimano con cruel sinceridad

-Vaya, gracias –bufó Takeshi ofendido haciendo un puchero

-¡Entonces Takeshi para mi equipo! –exclamó Koike contento- Y también Furuta y el capitán

-Bueno, entonces yo elijo a Takashima, a Katsuharu y a Tadashi –dijo Matsuki

-Así reuniditos van a parecer Legolas moreno y los hobbits, jaja –se burló Shimano ganándose cuatro miradas de odio

-Ken, ¿tú no juegas? –le preguntó Takeshi mientras los demás se acomodaban

-No, prefiero quedarme aquí –respondió su amigo ya sentado en una silla bajo una sombrilla

-¡Yo haré de árbitro! –anunció Kazuki quitándose la camiseta al vuelo, poniéndose unas gafas negras y corriendo hacia la improvisada cancha

-¡Cuidado con ese árbitro! ¡se vende barato! –se burló Paola sentada en otra silla

-Muy graciosa Buu, muy graciosa –bufó Kazuki esbozando una media sonrisa

Cuando el partido se inició, Ken notó recién que se encontraba en un silencio incómodo, sentado entre Paola y Becky que veían lo que hacían los demás.

-¿No querías jugar, Onkawa? –preguntó el muchacho

-Prefiero ver. Además jugar entre tantos chicos no sería apropiado –contestó ella con educación

-Obvio, tiene buena ubicación en el palco para verlos sin camiseta –comentó Paola dizque para ella

-Eso no es cierto –se sonrojó Becky, aunque ya sus mejillas se habían tornado rosas por la alta temperatura

-Por cierto Ken, ¿tú por qué sigues con camiseta? ¿no te hace calor? –preguntó la germano japonesa mirándolo por encima de sus lentes negros

-No, así estoy bien

-¿Y tú Onkawa? ¿no trajiste aunque sea tu traje de baño de monja? –siguió Paola con ironía- Ya sabes, esos que van del cuello a los tobillos

-Lo traje, pero me lo pondré luego –gruñó Becky hastiada

-Vamos, póntelo, seguro tu novio te quiere ver –bromeó la Wakabayashi

-No creo que sea a mí a quien él quiere ver –se le escapó a la irlandesa, mientras los otros dos la miraban extrañados- Digo...¡Ken no es mi novio!

-Eso es cierto, no somos novios –corroboró Ken

-Ay sí, entonces por qué viniste

-Porque se me antojó –resolvió Becky tranquilamente acomodándose en su silla

-Vaya respuesta –bufó Paola nada convencida

-¿Y tú por qué viniste si dijiste que no vendrías? –preguntó esta vez la chica de ojos grises

-Porque mis amigos me insistieron y mi abuela no me apoyó cuando debía –devolvió Paola, entre tanto el Karate keeper parecía estar en medio de un partido de ping pong

-¿No será que viniste por tu novio?

-Cuál novio, no tengo

-¿Y Sawada qué es?

-Un viejo amor –dramatizó Paola, y Ken casi se echa a reír

-Pues sea viejo o no, a él me refiero. ¿No le vas a ir a modelar un provocativo trajecito de baño? –preguntó Becky con sarcasmo

-Para qué, ¿para que me vean todos estos y luego quieran dejar tío a Takeshi? ¡claro que no! Además ya te dije, ya no es mi novio

-No te creo

-Pues no me creas –dijo Paola aburrida sacándole la lengua infantilmente- De todos modos si tuviera que modelarle algo, lo haría pasadita la medianoche –agregó con tono pícaro

-Indecente –gruñó Becky devolviéndole el gesto, mientras Ken tenía ganas de irse de allí

Rato después una empleada apareció anunciándole a Kawabe que el almuerzo estaba listo, así que el muchacho se fue a comunicarlo a sus amigos, que en ese momento atendían a Furuta que había recibido un balonazo en plena cara y le sangraba la nariz.

-Lo siento, la emoción del partido me pudo –dijo Shimano haciendo un puchero

-Qué emoción ni qué emoción, te dije que el balón le correspondía al otro equipo y aun así se te ocurrió lanzarlo con fuerza –reclamó Kazuki, colocándole a Furuta un tapón de algodón en la nariz- ¡Y de paso con el pie!

-Pero se vale salvar los balones con los pies –contradijo el aludido

-Sí, pero no pasarlos por debajo de la red, por eso le diste a Kiyoshi en la cara –intervino Kojiro ceñudo

-Ya vamos a comer –pidió Koike hambriento

Cuando llegaron a la casa, luego de asearse y cambiarse de ropa, los visitantes fueron acomodándose en el comedor. Paola se había colocado otra muda de ropa, bastante fastidiada por el calor del lugar, y al pasar por delante de una de las puertas entreabiertas notó que aún había alguien ahí.

-¿Takeshi? ¿ya estás listo? –preguntó entrando sin más al notar que esa era la habitación de su amigo, pero grande fue su sorpresa al toparse con Ken que se cambiaba de camiseta

El muchacho, sorprendido, sólo atinó a voltear y mirarla mientras ella se ponía de todos los colores.

-Lo...lo s-siento –murmuró ella avergonzada

-Takeshi ya se fue –dijo él simplemente, volteando nuevamente y acercándose a sacar otra camiseta de un cajón

Mientras él buscaba, Paola que no se podía ni mover de lo nerviosa que estaba, levantó un poco la mirada y vio algo que la dejó boquiabierta: en buena parte del brazo y hombro izquierdos de Ken se evidenciaba una cicatriz antigua.

-Fea, ¿verdad? –dijo el Karate keeper sacando la camiseta y cerrando el cajón

-Yo...eh... –intentó decir ella sintiendo sin saber por qué muchas ganas de llorar

-Me quedaron luego de la cirugía por el accidente que tuve –contó Ken tranquilamente, colocándose la camiseta que tenía

-Yo...yo... –seguía intentando decir Paola

-¿Vamos a comer? –le preguntó él mirándola con cariño, y la chica sólo pudo contestar con un gesto de la cabeza

Durante la comida todos charlaban contentos de sus próximos planes para esa tarde, menos Paola que comía callada y sin levantar la mirada de su plato.

-Y a ti qué te pasa –quiso saber Kazuki extrañado

-Nada –respondió ella escuetamente dando un largo trago de agua

-Oigan, ¿no quieren ir luego a montar motos de agua? –propuso Kawabe- Tengo unas cuantas

-Lo que es la vida de un rico –se sorprendió Takeshi

-Yo también tenía una –contó Matías sin que nadie siquiera le haya preguntado- Pero la perdí

-¿La perdiste? ¿cómo? –preguntó Tadashi curioso

-Quería ver a qué distancia llegaba sin conductor. Así que la encendí, la dejé ir, y la perdí de vista –explicó el argentino tranquilamente mientras los demás lo veían con cara de duda acerca de si tenía algún severo grado de retraso mental

-Tu novio es un genio –se burló Becky por lo bajo, mientras Ayumi se sonrojaba

-¿Y a qué distancia llegó? –insistió Shimano mientras sus amigos no se podían creer que le pareciera interesante un relato tan tonto

-Asumo que 15 kilómetros más o menos, luego ya la perdí de vista completamente

-Vaya... Una pena –comentó Shimano, dándole unas palmaditas de consuelo a Matías- Pero al menos aportaste a la humanidad con ese experimento

-¿Que aportó a la humanidad? –preguntó Kawabe incrédulo- ¿Se puede saber, según tú, qué le aportó a la humanidad?

-Su moto –contestó su amigo como si fuera la cosa más obvia del mundo, desatando la risa de los demás- ¿O tú te crees que son baratas?

-Y sin saberlo yo, resulta que te conseguiste un novio candidato al Nóbel –murmuró divertida Becky por lo bajo a su amiga, que reía por las ocurrencias de Matías

Más tarde todos se fueron a disfrutar del mar, ya que el clima estaba bastante bueno, aunque a lo lejos se divisaban algunas nubes negras.

Becky estaba parada cerca de la orilla, donde el agua apenas le llegaba a los tobillos, viendo la competencia de natación entre Matías, Shimano y Matsuki; cuando de repente le cayó una gran cantidad de agua encima.

-Ups, perdón, te confundí con Kazuki –se dizque disculpó Paola, riendo con malicia, mientras Takeshi y Kazuki disimulaban la risa

-No estábamos jugando con ella –le dijo por lo bajo Kazuki, mientras la irlandesa exprimía su ropa y se iba enojada hacia la arena- Ni llevaba traje de baño

-Debería agradecerme, fue un gesto de integración al grupo –se jactó su amiga, mientras le echaba agua a Takeshi, que le respondía

-Ven para acá, realmente eres el colmo –escuchó decir a Kojiro, y de pronto fue levantada- Abusando de los indefensos

-¡Espera, espera Kojiro, bájame! –gritaba dando patadas en el aire- ¡Por favor bájame, no lo volveré a hacer!

-Puras promesas –murmuró Ken resignado

Entonces un fuerte ¡SPLASHHHHH!, se escuchó. Kojiro regresó hacia donde estaba su amigo en la arena, mientras Paola, completamente mojada y con los cabellos en la cara, refunfuñaba en todos los idiomas que se sabía.

Jenjang! –gritó molesta, saliendo del agua

-Uy, ese es nuevo –dijo Kazuki sorprendido

-¿Cuándo aprendiste coreano? –le preguntó Ken divertido, cuando Paola se sentó junto a él a secarse un rato

-Tengo muchos coreanos por la vida –se jactó Paola, hecha la interesante

-Mentirosa –dijo su amigo, despeinándola

-¡Oye! ¡no arruines mi look! –le reclamó Paola, intentando despeinarlo, pero abrazándola por un costado Ken impidió que Paola se moviera- ¡Abusivo! ¡suéltame!

-Bueno, por lo menos dejaron de pelear hostilmente –comentó Takeshi viéndolos desde la distancia

-Es lo bueno de tener amigos así –confirmó Kazuki con una media sonrisa- Te peleas y te amigas cada dos por tres, lo que no ocurre con una pareja

-Es verdad –murmuró Takeshi pensativo, cuando de repente se puso serio

Mientras miraba a Paola echarle arena en la cara a Ken, una vez que pudo zafarse, Takeshi comenzó a recordar palabras que habían permanecido guardadas en alguna parte de su mente. De pronto recordó la borrachera que él y Paola habían tenido en casa de la abuela de ella, y que echados en la alfombra, luego de que él confesara que le gustaba Becky, ella le había dicho que no quería a Ken como su amigo.

-Oh no… -dijo estupefacto- Cómo no me acordaba… -de tan sólo pensar que le había contado a alguien que le gustaba la irlandesa, su cara comenzó a arderle

-¿Takeshi?

-¿Eh?

-¿Estás bien? Te ves raro. Te estaba hablando pero no me hacías caso –le dijo Kazuki- ¿Por qué te quedaste colgado?

-¿Eh? Nada, no es nada –le dijo Takeshi, sacudiendo la cabeza, como si así pudiera deshacerse de aquellos pensamientos- Yo…voy a tomar algo –agregó, saliendo del agua, mientras Kazuki lo veía confundido- Es cierto –siguió analizando pensativo, mientras se dirigía a la sombra de una sombrilla cercana- Yo dije eso y luego… "Yo no lo quiero como amigo. Y se lo dije, pero él no me quiere" -las palabras de Paola nuevamente volvieron a él

Reaccionó y volteó a ver hacia donde estaban sus amigos. Paola cavaba frenéticamente en la arena, diciendo furiosa "¡te voy a enterrar, te voy a enterrar!", mientras Ken al lado reía divertido.

-Paola… -murmuró Takeshi conmovido

-¡En cuanto acabe este agujero será tu tumba! –seguía vociferando Paola, cuando de repente sintió un baldazo de agua fría encima, literalmente- Ay Dios… -dijo en un hilo de voz ante el frío contacto

-Ya estamos iguales –dijo Becky triunfal, aún sosteniendo en alto el balde

-¡Monja, te voy a mataaaaaaaaaaar! –gritó la germano japonesa poniéndose de pie de un salto, mirando fieramente a la otra chica, que de pronto pensó que no había sido buena idea molestarla

-Era broma, Paola, tú le hiciste algo similar –abogó Ken, agarrando a su amiga antes que se abalance sobre Becky

-Será mejor que me sueltes si no quieres compartir tumba con ella –amenazó Paola de pocas pulgas

-Suéltala –dijo Takeshi muy seriamente

En tan sólo un instante, casi inconscientemente, corrió hacia donde estaban ellos, logrando una mirada extrañada de los 3 protagonistas y de algunos amigos más que estaban alrededor.

-Sólo estaban jugando –comentó Matsuki que estaba cerca, bronceándose- Además ya no son novios, ¿no? O te agarró un ataque de celos repentino y en posición adelantada –agregó burlón

-Ven –dijo Takeshi agarrando a Paola de la mano y llevándosela con él, ignorando las burlas de algunos de sus amigos, seguido de las miradas curiosas de los demás

-¿Qué pasa con Takeshi? –preguntó extrañado Shimano, que al ver el alboroto se había acercado a curiosear

Cuando estuvieron a una distancia prudente de sus amigos, Takeshi dejó ir a Paola, que durante todo el camino le pedía que la suelte porque estaba lastimando su mano.

-¡Mira que eres bruto! Me lastimaste –se quejó su amiga, con el ceño fruncido, frotándose la mano

-Perdona –se disculpó él

-¿Pero qué te pasa? ¿para qué me trajiste hasta aquí?

-Paola… -intentaba hablar Takeshi

-Qué

-A ti te gusta Ken –soltó de repente, logrando que su amiga lo mire con los ojos como platos

-¡¿Ehh?!

-Lo recordé –explicó Takeshi avergonzado- Esa noche, yo te dije que…quién me gustaba; y tú me dijiste…

-¿Y eso qué tiene que ver? –preguntó Paola fastidiada- Ya da igual, ¿no? Somos los únicos que sabemos la verdad del otro –añadió, pateando la arena

-Paola, Ken tiene novia –le recordó su amigo- Y está justamente ahí –agregó, dirigiendo la mirada hacia donde estaban los demás

-Y qué –murmuró Paola haciendo un puchero

-Tú misma escuchaste lo que él le dijo, ¿verdad? –preguntó Takeshi con cierta pena

-Pero…

-Paola, por favor –dijo su amigo seriamente- Déjalo así

-Pero yo no estoy haciendo nada malo –se defendió Paola

-Becky es novia de Ken

-¡Y eso qué!

-No puedes estar en medio de ellos –explicó Takeshi mirándola con cariño- ¿Entiendes de qué hablo?

-Pero Takeshi…

-Tu relación de amistad con Ken no tiene por qué cambiar, pero estando su novia ahí, tampoco puedes estar tan pegada a él, sabiendo que…no lo quieres como amigo –aclaró incómodo

Se quedaron unos segundos en silencio. Paola mirando ceñuda la arena, Takeshi mirándola a ella.

-Quiero ir de compras –soltó de repente Paola, caminando de regreso hacia donde estaban los demás

-Paola…

-Ya, ya entendí –dijo con seguridad, deteniéndose- Con lo difícil que fue para tu monjo-amor encontrar novio, no le echaré a perder su relación –añadió

-Gracias

-Ella solita lo echará a perder sola con su ñoñez –vaticinó con crueldad- ¡Pero eso sí! Más te vale ir buscando a otra que te guste, ¡no toleraré que andes sufriendo por los rincones por esa maldita monja sin chiste! ¿Entendiste? –advirtió amenazándolo con el dedo

-Je, sí –contestó Takeshi con una media sonrisa

-Suficiente tengo con que el baboso de Ken se haya fijado en semejante ente –murmuró fastidiada, reanudando la marcha- Aunque sea podía haberse fijado en Yukari…Muy ñoña y muy ordinaria, pero al menos menos monja que esta otra

-¿Qué estaban haciendo? –les preguntó curioso Shimano cuando se aproximaron

-Tratando la custodia de los hijos tras la separación –se burló Paola- ¿No vieron a Naoko? –cambió de tema rápidamente

-Está en la casa con Imai, parece que él se insoló –le dijo Matsuki divertido ante semejante respuesta

-Voy a ver si quiere ir de compras –dijo la chica, dirigiéndose hacia la casa de Kawabe

-Si quieres voy contigo –ofreció Ken

-Eh, no, está bien. Es cosa de mujeres –inventó Paola, sin mirar a su amigo- Tú quédate aquí disfrutando del mar…y de tu novia –añadió con enojo disimulado, marchándose

-Y dale con eso –suspiró Ken resignado

-Mientras más lo aclaras, menos lo entienden –refunfuñó Becky, que veía a lo lejos a Ayumi y Matías en una moto acuática

-¡Matías, vuelve de una vez! –gritó Takeshi- ¡Es turno de Ken y Becky!

-¿Lo ves? –dijo fastidiada Becky, rodando los ojos

Cuando encontró a Naoko, efectivamente ella cuidaba de su novio que dormitaba en uno de los sillones del salón de estar, porque el calor excesivo le había sentado mal.

-Vamos Naoko, no se va a morir si no estás con él dos horitas –rogaba Paola, sacudiéndola del hombro- Es tu deber patriótico acompañarme

-¿No puedes ir con Kazuki? –pidió Naoko, abanicando el rostro de Imai

-¿Kazuki? ¿estás bromeando? –bufó Paola- Se aburrirá a los diez minutos y encima tendré que aguantar a las buitres que lo miran, ¡shirooooo! –añadió haciendo berrinche

-Deja de chatear con coreanos –le pidió Naoko suspirando resignada- Está bien, vamos. Pero volveremos en dos horas

-¡Hai! –dijo su amiga contenta, jalando a Naoko, que miraba con desconsuelo a Imai que todavía dormía


"Jenjang" es una palabrota en coreano, así que dejemos eso así XD "Shiro" es un término coreano para decir "no quiero".

Un agradecimiento especial a princesalirio por seguir este fic :)