Para este capitulo recomiendo: Boyce Avenue "Broken Angel". El tio tiene una voz preciosa... que enamora enserio, como lo escucheis no podreis parar jaja. Y ahora a leer...

-Ya tiene quien la lleve a casa Newton-dijo la voz que más me apetecía escuchar a mis espaldas y me volví sorprendida. ¿Todo se iba a complicar ahora más de lo que estaba? Solo esperaba que no...

-¿Qué haces tú aquí?-preguntó Mike-No pintas nada. Está claro que no se va a ir contigo, por lo que lárgate Cullen-sonrió Mike triunfante y rodé los ojos por su estupidez. ¿No le habían enseñado a este chico a callarse alguna vez en su vida? Parecía que no y por la cara que estaba poniendo Edward, no iba a salir muy bien parado como siguiera así de chulito.

-Pinto mucho más que tu idiota-dijo Edward acercándose a Mike peligrosamente-El único que tiene que largase de aquí eres tú.

-Déjame decirte algo-dijo Mike acercándose de la misma forma- Puede que en el instituto o en Paramon seas lo más, pero este es el lugar donde trabajo y esta es la chica que me gusta y a la cual iba a llevar a casa. No creo que haga falta decir nada más, por lo que largo.

-Mike, Mike, Mike-dijo Edward intentando no reírse. Lo entendía de verdad que lo hacía. Conocía a Mike lo suficiente como para saber lo cansino y lo tonto que era algunas veces. Como ahora mismo-Estás metiendo la pata querido amigo...

-Yo no soy tu amigo- se apresuró a decir él mirándome. ¿A mí que más me daba si eran amigos o no? Bueno, pensando bien... ¿De qué se conocían estos dos? No me había parado a pensar en eso, pero se estaban tratando con total naturalidad, como si se conocieran de mucho tiempo. Mike había dicho algo del instituto y también de Paramon. Puede que se conocieran de eso, según Jacob los Cullens eran muy famosos en ese club.

-Eso no hace falta que lo jures, no eres mi amigo y claro que estás metiendo la pata. No vas a llevar a nadie a su casa esta noche a no ser que sea a tu coche-sonrió-Bella es mi novia idiota y no te voy a dejar que la lleves a ninguna parte-dijo muy serio y abrí los ojos ante su declaración. Aquí venía de nuevo el Edward machito-Bueno, mejor dicho, no dejare que la lleves a su casa a no ser que ella quiera que lo hagas-me miró sonriendo.

-La verdad es que estaba a punto de rechazar su oferta-le dije a Edward sin pensar. Me arrepentí al mismo pronunciar esas palabras... Ahora se iba a dar cuenta de lo desesperada que me encontraba por verlo, besarlo, tocarlo... Era algo que estaba tratando de disimular. Pero el disimular y yo no nos llevamos muy bien.

-¿Ibas a rechazar también que te llevase a casa?-preguntó a mi lado Mike-¿Pero por que? ¿Qué es lo que tengo que hacer para que salgas conmigo un día?

-¿Tu eres idiota?-preguntó Edward riendo-Acabo de decirte que Bella es mi novia tio y tu sigues con la tontería. ¿No te cansas?-le preguntó.

-No, la verdad es que no se cansa-respondí yo por él-Mira Mike, creo que ha llegado la hora de que te diga una serie de cosas. Has estado detrás de mí desde que comencé a trabajar en la cafetería. Siempre he sido educada y te he dicho las cosas con tacto y te lanzaba indirectas, que a mi parecer y al de todos son demasiado directas para que una persona... normal, por decirlo de alguna forma, las entendiese a la primera. Pero tú no, no has entendido ni una indirecta que te he lanzado y has seguido dándome la tabarra todo este tiempo. ¿Por qué crees tú que no he salido contigo todavía?-pregunté.

-Pues porque estás ocupada y por qué no tienes ganas de salir a dar una vuelta con nadie. Tienes días cansados y necesitas descansar cuando sales de trabajar-dijo convencido y Edward soltó una carcajada. Le pegué un codazo y tosió para disimular la risa. Esto no era gracioso, no solía ser así con nadie y me estaba costando tener que decirle estas cosas a Mike. Después de todo tendría que seguir viéndolo en el trabajo.

-En parte tienes razón. Cuando salgo del trabajo estoy agotada y bueno... no me apetece mucho salir-dije-Solo me apetece salir con mi novio-señalé a Edward- Y por eso no he salido contigo, además de que no me gustas.

-¿No te gusto?-preguntó sorprendido y no pude creerme como podía estar sorprendido de que no me gustase. Si se me notaba al vuelo.

-Pues no... por eso te decía todas esas excusas. Hasta le había pedido consejo a mi amiga para que me ayudase contigo. No te ofendas Mike, pero enserio no me gustas.

-Bueno, pues si es así... tenías que habérmelo dicho antes y no te hubiera molestado más. No quería ser un estorbo para nadie ¿Sabes? Simplemente creía que tenía algo que hacer contigo. Pero bueno, no es el fin del mundo. Hay muchas chicas y mucho más guapas que tu. Adiós Bella... Adiós Cullen-se despidió de nosotros con rabia.

Cuando mismo se perdió de vista Edward comenzó a reír y yo lo miré con la boca abierta todavía por las palabras de Mike. Encima de pesado era un autentico idiota. Pues claro que habían mas chicas y mucho más guapas que yo. Sabía eso de sobra, no me consideraba una chica guapa... pero vamos que tener que decírmelo él, la persona que me ha estado "acosando" desde que comencé a trabajar tiene delito.

-No puedo creer lo idiota que llega a ser Newton algunas veces-dijo entre risas Edward y yo me crucé de brazos.

Edward estaba aquí. Estaba aquí esperándome a la salida del trabajo, si, pero con esto no demostraba nada si no me pedía perdón o por lo menos me daba una explicación lógica de porque me había estado ignorando todos estos días. No habían sido unos días buenos para mí y no los iba a olvidar porque Mike fuera tonto. Eso había destensado un poco el ambiente que había entre nosotros. Todo iba a ser menos tenso o eso parecía.

-Si es idiota, como alguien que yo conozco muy bien-dije mirándolo con una ceja alzada y Edward paró de reír y se puso muy serio de repente.

-Lo siento-dijo y el vello se me puso de punta al escuchar la forma con la que lo había dicho. Con tanto sentimiento, tanto amor...-Siento haberme comportado como un autentico idiota el otro día y sobre todo siento no haberte llamado estos días. He sido muy tonto y espero que me perdones.

-Yo también siento mucho haberte dicho esa serie de cosas como que no me importaba nada lo que tu opinabas sobre mi relación con Jacob. Se que tiene que ser complicado para ti verme cerca de él. Lo entiendo. Estos días he estando pensando mucho, en lo que me dijiste sobre que pensaría yo si te viera con una chica que está enamorada de ti y no me gustaría nada. Creo que me pondría igual o más celosa que tu.

-Entonces... ¿Me perdonas?-me preguntó con cara de cachorrito degollado. Asentí-¿Me dejas entonces que te lleve a casa?-volví a asentir.

-Las damas primero-dijo haciendo una pequeña reverencia que me hizo sonrojar.

Durante el viaje no dijimos nada, tampoco hizo falta. El silencio era suficiente y muy cómodo entre nosotros. No hacía falta hablar para poder decir algo, con nuestras miradas lo decíamos todo. Después de estar tres días sin saber nada de él y de pensar que todo se había acabado entre nosotros tenía todo mucho más claro que antes.

Esto no quería decir que por que haya ido a recogerme al trabajo y ahora mismo esté con el montada en su volvo se me olvide todo y borrón y cuenta nueva. El borrón se haría cuando se hablasen las cosas, como dos personas adultas que éramos ya. Las cosas no se solucionaban con defenderme o largar a Mike Newton de mi vida. No señor.

-Pues ya hemos llegado-me dijo Edward sonriéndome de una forma que me estaba volviendo loca.

-Tenemos que hablar-le dije mirándolo seriamente.

-Oh, Oh-dijo mirando para otro lado con una mueca-No me gusta nada cuando alguien dice: "Tenemos que hablar". Nunca viene seguido de algo muy bueno. Viniendo de ti no me quiero imaginar lo que significará, pero deseo de todo corazón que no sea algo malo para nosotros y para nuestra relación.

-Simplemente e dicho que tenemos que hablar-sonreí-No te estoy diciendo que hemos roto o que he matado a alguien.

-Pues por la forma en la que lo has dicho y sobre todo por los acontecimientos que han sucedido estos días atrás, no me extrañaría nada que me pidas que rompamos. Bueno, más bien que me lo exijas. Yo no iba a estar conforme-dijo mirándome a los ojos-Se que el otro día me comporté fatal contigo. No tengo derecho a decirte con quien debes de salir y con quién no. He comprendido que Jake es tu mejor amigo y aunque el chucho-dijo con una mueca-Esté enamorado de ti, yo tengo que aceptarlo. Porque te quiero y quiero seguir contigo. Es un requisito que tengo que cumplir y estoy dispuesto a hacerlo-tomó aire.

-Edward...-dije acongojada.

-Déjame acabar que si no me pierdo y no te voy a poder pedir perdón por todo. Algo se me olvidará...-sonrió. ¿Perdón por más cosas? ¿Cómo qué?-Quiero pedirte perdón también por haberte tratado tan mal. Te dejé aquí en tu casa sin explicación ninguna, con una cara de perro y prácticamente te eche fuera del coche. No tengo perdón y entendería que después de todo lo que te he hecho no quieras volver conmigo y sigas enfadada el resto de tu vida.

-No estoy enfadada. Si lo estuviera no estaría ahora mismo aquí contigo en el coche. Tampoco habría estado dispuesta a que me trajeras a casa. Tenía muchas ganas de verte, estar contigo... tres días son una eternidad y ya necesitaba verte-el sonrió y me sonrojé. Nunca había sido tan sincera respecto a mis sentimientos con alguien. En realidad, no le había dicho estas cosas a ningún chico, por eso me sonrojaba-No estés tan feliz, esto no quita el que tengamos que hablar...

-Vale, ¿De qué tenemos que hablar?-preguntó.

-Pues de lo que pasó el otro día. La pelea que tuvimos y porque hemos estado sin hablar durante todos estos días.

-Yo ya te e dicho todo lo que tenía que decir-dijo él-He estado reflexionando en mi casa estos días y claro que fue culpa mía. Te lo e dicho antes, que lo siento y que entiendo que quieras seguir siendo amiga de Jacob. Aunque me muera de celos y me hierva la sangre de verte cerca de él. No quiero hacer nada para impedírtelo, puesto que es tu vida y eres tu la que tienes que elegir con las personas que quieres estar.

-Yo también he estado pensando y aunque no quiera separarme de Jake, mucho menos quiero hacerlo de ti. Tú eres mucho más importante para mí de lo que es él. Los dos lo sois, pero de diferente manera. Tenias razón al enfadarte conmigo y decirme todas esas cosas. Yo también estaría celosa y creo que te habría dicho cosas peores-sonreí- No voy a separarme de mi mejor amigo, aunque ahora estemos bastante mal. Pero por favor... Dime que tú tampoco te separarás de mí. No podría soportar perderte a ti, eres lo más importante para mí.

-Claro que no cariño-dijo quitándose el cinturón y abrazándome-Por supuesto que no te dejaré, no me apartaré de tu lado nunca. A no ser que tú quieras que me vaya...

-No-dije rápidamente-Por supuesto que no quiero. Perdóname por ser tan idiota y decirte todas esas cosas. Claro que me importa lo que tú me digas, me importa mucho. Me comporté como una niña pequeña que había perdido un caramelo y lo siento. Te quiero mucho Edward.

-Yo también te quiero-dijo acercándose a mí y posando sus carnosos labios en los míos.

Edward sonrió en mis labios cuando un suspiró de placer salió de ellos al notar como posaba una mano en mi nuca. Acerco mi cara a la suya empujando su mano que estaba mi nuca hacia él, lo único que podía pensar en ese momento era en que me besase ya, en las ganas que tenia de que sus suaves labios se posasen en los míos, poder saborear su aliento y entrelazar nuestras lenguas en una batalla infinita.

Cuando Edward me besó, entrelace mis manos en su cuello y lo acerque a mí todavía más, si eso era posible, ya que creo que no podíamos estar más cerca de lo que ya estábamos. Pero lo necesitaba, necesitaba sus labios. Eran todo lo que quería ahora mismo en mi vida, a Edward y a sus besos. Este beso demostraba todos nuestros sentimientos, todo aquello de lo que nos habíamos arrepentido estos días y sobre todo era un beso cargado de camor. Era el beso del perdón. Con este beso me hacia quererlo y desearlo todavía más de lo que ya lo hacía, que no era poco.

La lengua de Edward se abrió paso entre mis labios y yo con mucho gusto la recibí. Mi lengua salió a su encuentro y comenzaron a batallar la una con la otra de una forma exquisita. Un ronco suspiro salió de los labios de Edward cuando tire un poco de su pelo.

Se sentía tan bien besar a Edward que podría tirarme toda una vida con mis labios pegados a los suyos, respirando su aliento y a la vez tocando su sedoso pelo enredado en mis manos, pero todo tenía un final y la maldita cosa de respirar había estropeado nuestro momento.

Edward despegó sus labios de los míos cuando nos faltó la respiración y me dio un casto beso en el cuello, esta vez fue mi turno de suspirar en su boca.

-Te quiero, te quiero, te quiero…-dije con mis labios todavía pegados a los suyos.

-Yo también y no sabes cuánto. Nunca había sentido esto por nadie. Eres… increíble y me haces serlo a mi también Bella. Me tienes… loco-dijo y enterré mi cabeza en su cuello-Por cierto, Alice me ha dicho que te diga que el viernes que viene vamos a Paramon.

-¿A Paramon?-pregunté mirándolo-¿Tu también irás?-pregunte y asintió con una sonrisa-Bueno, no importa podemos quedar el Sábado…

-No me has entendió-dijo riendo-Cuando Alice dice que iremos, se refiere a que iremos todos. Tú la primera.

-¿Cómo que yo la primera? ¿Se puede saber cuándo te ha dicho eso exactamente? Porque he estado yo hablando con ella en el trabajo y la muy traidora no me ha dicho nada-contesté cruzándome de brazos indignada. Como le gustaba a Alice mandar… madre mía.

-¿Has estado hablando con ella en el trabajo? Pues tampoco me ha dicho nada a mi-dijo el mirándome con una mueca graciosa-Bueno, me ha pedido que yo te lo diga porque dice que si ella te lo dice tu no aceptarías, pero que por mi sí que irías.

-¿Qué le hace pensar que voy a hacer lo que tú me digas?-bromeé.

-No se-dijo encogiéndose de hombros evitando sonreír-Yo se lo advertí, que tengo una novia un poco cabezota que no se deja embaucar por nadie y mucho menos por mí. ¿No estaba muy equivocado verdad?

-No mucho-dije siguiéndole la broma.

-Pero…-dijo el pensativo- Creo que si me esfuerzo podré tener recompensa y que mi novia me acompañe a Paramon este viernes… no sé, no se… ¿Tu qué opinas?-me preguntó-¿Crees que si despliego mis armas de seducción mi novia aceptara?

-Creo que si le das un beso, estará encantara de acompañarte. Al fin del mundo…-dije antes de que sus labios se volvieran a posar sobre los míos.

¡Hola ¡ De nuevo estoy aquí. Espero que os guste el capitulo y que sigáis mandando tantos reviews como lo hacéis ahora mismo. Me siento súper bien por todos los comentarios positivos que me mandáis y quería agradecéroslo de todo corazón.

Mil besitos y hasta pronto J