Nota de la Autora. Aunque no lo parezca, éste es el final. Es lo que yo quería decir desde el principio y espero que me haya dado a entender. Sólo me faltan las conclusiones y lo que será de la vida de mi adorada pareja a partir de este momento.
¡Espero que les guste!
Y sólo para animarme el día ¿podrías dejarme un comentario?
Capítulo 21.El día después de la primera noche.
La mañana los sorprende abrazados y desnudos debajo de las sábanas. Él despierta primero y la mira largamente, la emoción del fantástico cambio que ha dado su vida lo tiene al borde de las lágrimas.
Ella es lo más maravilloso que hay sobre la tierra, piensa para sí mientras la contempla, y no puede evitar un súbito impulso de rozar suavemente con la yema de los dedos su mejilla… su piel se siente tersa y tibia. Podría quedarse así por siglos, viéndola descansar a un lado suyo, la expresión serena, casi mágica, el largo cabello oscuro desparramado sobre la almohada. Todavía puede percibir el suave olor de su perfume, y ante tantas sensaciones que son una fiesta en su corazón, se llena de alegría.
Aunque de repente, le asalta el recuerdo de la última vez que despertó de esta manera junto a ella, y se le ensombrece un poco el alma. Le causa un poco de angustia que la decepción se repita, que todo haya sido un momento pasajero, que nada haya cambiado en realidad.
Él quiere conservar la ilusión un poco más de tiempo, procura no hacer ningún ruido, no mueve un solo músculo, e incluso, hasta contiene la respiración sin darse cuenta. Sin embargo, todo es en vano, porque ella se despierta casi enseguida.
Lo primero que ella ve son sus profundos ojos azules, expectantes. Y entonces le sonríe, maravillosamente, sincera y cálida.
Y para Woody todo tiene sentido otra vez.
Él toma el aire que había estado negándose, los ojos vidriosos la miran con una expresión de alivio y adoración, que a ella le resulta por demás confusa.
"¿Qué pasa?" murmura un poco preocupada.
"Nada," el responde, y la besa delicadamente en las mejillas, en la frente y en los labios.
Pasan unos momentos disfrutando más besos sutiles, con los que él va dejando un rastro desde su cara hasta su vientre, por debajo de las sábanas. Después, él asoma su cabeza y la mira, embelesado.
"Quiero despertar así todos los días, Jordan." Le dice al final, sonriendo.
"¿Así cómo?" ella responde divertida, devolviéndole la sonrisa.
Él la atrapa en un abrazo, su pecho jubiloso sintiendo la exquisitez del de ella al encontrarse juntos. "Contigo, desnuda y en mi cama ¡Te quiero conmigo siempre!"
Ella no soporta la tentación de besarlo en la boca, un poco más que dulce y suave. Cierra los ojos disfrutando el placer de sentir las manos grandes y seguras de Woody sobre su piel desnuda, acariciándola. Finalmente, terminado el beso, ella abre los ojos y lo mira fijamente, con la expresión muy seria. "¿Me estás pidiendo que me vaya a vivir contigo?"
Él sabe que quizás esto es demasiado pronto para ella, pero parece tan natural después de tanto tiempo… Sin embargo, la aprieta un poco más contra si, como tratando de evitar que ella se suelte y se le escape. De ninguna manera va a permitir que ella se escape. "O yo contigo, no importa dónde… con tal de que estemos juntos ¿Te sorprende?"
Ella sigue seria, "¿Y Lu?"
"¿Qué con ella?" él responde confundido, se incorpora y se sienta mirándola inquieto.
"Quiero decir… tu y ella…" Jordan no sabe cómo preguntarle. Sin levantarse todavía, desvía la mirada, sofocada. Procura que las sábanas cubran por completo su cuerpo desnudo, quizás tratando de no mostrarse vulnerable, aunque la sola implicación de la pregunta diga lo contrario.
Y a él le turba su desasosiego, pues después de haber pasado una velada y una noche tan maravillosas juntos, todo debería quedarle claro. "Ella oyó cuando te dije que te amo, anteayer, cuando estabas en la tienda de mascotas. Después, en la noche, cuando fuiste a ver a Richmond al hospital quise explicarle, pero… En realidad no había nada que decir ¿Qué podía decirle que no le hiciera más daño? ¿Qué cuando estaba con ella pensaba sólo en ti? Yo sé que no me porté bien, y bueno," Él mueve la cabeza negando, avergonzado. "No quiso escucharme. Creo que fue lo mejor…"
Por unos instantes, un silencio incómodo los envuelve, pero él no está dispuesto a perder lo mejor que le ha pasado, así que junta todo su coraje, y prosigue, "Jordan, yo te amo, y quiero que tú estés conmigo todos los días. No podría pretender más --que esto que siento por ti es sólo amistad. Estar contigo es todo lo que siempre he deseado, y por fin es la oportunidad de estar juntos… creo que tú lo quieres tanto como yo. No lo sé… ¿Te parece descabellado?" Él suspira, desesperado, "Dime que no estoy loco."
"No, no lo estás." Ella lo mira amorosamente, perdida aún entre la multitud de emociones e ideas que le bullen adentro. "Aunque todavía no entiendo muchas cosas, sería una hipócrita si te dijera que no quiero estar contigo. Déjame pensarlo un poco," le pide, seria y vacilante.
"¡O no, Jordan! No te vayas a echar para atrás… Yo no soportaría regresar al mismo punto donde las cosas no avanzan y todo es tan ambiguo…" Él replica casi con pánico. Luego añade, sin poder disimular el tono de sospecha que la idea le representa, "Es que ¿hay alguien más? Es decir… el Profesor y tú… o tal vez -- todavía Pollack…" Él la escudriña con una mirada aterrada, las últimas palabras le salen casi ahogadas.
Ella se sienta a su lado, deja caer las sábanas sin preocuparle más su desnudez, y lo envuelve con una mirada de zozobra, los ojos le brillan con tristeza. Le acaricia cariñosamente la mejilla con la parte trasera de su mano derecha, y de forma súbita, se inclina hacia él y lo besa con ímpetu, moviendo su mano hacia su nuca para mesar sus cabellos. Hay en ese beso una miríada de emociones, que recorren desde la ansiedad y un ardor tranquilizador hasta el amor y la tristeza. Ella lucha por llegar hasta lo más profundo de sus inseguridades y enfrentarse a ellas. Él, aunque sorprendido, responde de inmediato, con el fervor de un náufrago que se aferra a un salvavidas. Este beso significa para él todo de lo que se trata la vida… Jordan.
Cuando ella rompe el beso, después de unos momentos de angustioso desconcierto, le dice efusivamente, con la expresión descompuesta por la certeza de sus palabras, "Nos hemos hecho mucho daño." Suspira acongojada, y lo mira fijamente, tratando de penetrar en lo profundo de su alma. "Te amo. A ti." Presiona su dedo índice contra su pecho para enfatizar. "Eso es todo lo que importa ¿no crees?"
Él cierra los ojos, le da un beso en el hombro desnudo y descansa su cabeza sobre de ella. Jordan le acaricia la espalda e inclina su cabeza contra la de él. El abrazo los reconforta por unos segundos inapreciables. Sus inseguridades van perdiendo terreno poco a poco.
Él se levanta finalmente, y la cara de su bella compañera le saluda con la más alegre expresión de niña traviesa. Ella dice, juguetona, "Mi departamento es más grande que el tuyo, y realmente preferiría…"
Él hace una mueca de alivio y no deja que ella termine. La toma firmemente por la cintura con el brazo derecha y la jala hacia sí, acallándola con otro beso, primero dulce, pero que se escala en un segundo y se convierte en algo más que apasionado.
Todavía sumidos en éste trance, el teléfono de Jordan empieza a sonar, lo que a Woody le resulta terriblemente frustrante. Le recuerda otra ocasión en que el teléfono interrumpió lo que pudo haber sido, hace mucho tiempo, en la azotea de la morgue de Los Ángeles.
Él apenas la suelta para decirle con firmeza, "No vas a contestar."
Ella le confirma riendo quedito contra su boca y negando con la cabeza, divertida.
Sin embargo, el maldito teléfono no deja de sonar, y la emoción del beso se diluye, hasta que por fin ella se encoge de hombros, como rindiéndose ante los hechos, y rompe el beso. "Puede ser importante."
Para disgusto de Woody, alcanza el aparato que está por caer de la mesita de noche, y lo contesta.
En ese preciso instante, alguien toca insistentemente la puerta del cuarto. Woody reconoce la voz de Lily que desde afuera llama, "Jordan… Jordaaan. Jordan!"
Mientras tanto, Jordan todavía en el teléfono -- en lo que parece una llamada muy grave- le hace señas con la mano para que abra la puerta. Él la mira sorprendido, y con señas también le responde primero que no, saliendo de la cama y mostrándole su desnudez. Jordan hace un gesto de impaciencia, y le vuelve a señalar la puerta, ante la insistente llamada de su amiga. Así que Woody se resigna, sabiendo que el encanto se ha roto, no va a haber más tiempo con Jordan… por lo menos en esa mañana.
Rápidamente se pone los pantalones, mientras Jordan alcanza una bata de seda de su maleta y se viste con ella. Todavía se está amarrando el lazo de la bata, cuando él abre la puerta.
"Jordan," saluda Lily cuando la puerta se abre, pero al encontrarse con Woody, desnudo del torso y descalzo enfrente de ella, se queda momentáneamente muda.
"Hola Lily, Jordan está al teléfono ¿quieres pasar?" Él se hace a un lado y le sonríe con una expresión cómo de chiquillo al que han pillado haciendo travesuras.
Recuperada del asombro, ella pasa y lo mira sonriendo maliciosamente, por encima de su hombro, "¡Ya era hora! ¡Esto es maravilloso! Niños traviesos ¡me tienen que contar todo!"
Jordan cuelga el teléfono, su expresión completamente otra de la que hace apenas un minuto tenía en la cara. Seria y dura, incluso alarmada y alerta, los mira a los dos. "Me tengo que ir. Lily, discúlpame, no puedo quedarme a la boda."
Sus palabras son como una cubetada de agua helada.
Woody la toma firmemente del brazo y se inclina hacia ella casi enojado, exigiéndole, "¿Es por la llamada? ¿Quién era? ¡¿Qué puede ser tan importante?"
Ella lo mira abatida y trastornada. "Mataron a JD." Se rasca nerviosamente la mejilla con su mano libre, se muerde los labios. "Tengo que ir a Washington. Perdóname, yo no lo planeé de esta manera…"
Él tarda un momento en procesar la noticia, su mente corriendo a extra velocidad. Sin embargo, su corazón tiene ya una respuesta, y sin titubear le dice, "No te preocupes." La abraza seguro y amorosamente. "No te voy a dejar sola, voy contigo."
Lily los mira con una cara de horror, cruza los brazos como para protegerse de un peligro invisible.
Jordan está llorando, silenciosamente, con la cabeza apoyada contra el pecho de Woody.
"¿Estás seguro?" Ella finalmente susurra, con voz entrecortada.
"¡Claro que sí! Tú eres todo lo que tengo. Esto es delicado y difícil para ti, por eso estoy comprometido, aunque tu no quieras." Él piensa que debe ser fuerte para ella, aunque lo consuman emociones bajas y mezquinas, debe intentar mostrarse entero. Siente celos y coraje, cada vez que se menciona al australiano su estomago se enciende. No sabe muy bien qué significa la tristeza de Jordan, pero de una cosa está seguro. Él la ama, y daría cualquier cosa por aliviarle la pena, por hacerle menos difícil el dolor.
"Gracias." Ella le sonríe tristemente,
"¿Y yo qué hago?" Lily irrumpe angustiada en su intimidad.
Jordan sólo atina a balbucear una disculpa, "Perdóname…"
Pero Woody la interrumpe de inmediato. "Todavía estás a tiempo para pensar bien las cosas, Lily. Tu me abriste los ojos," le dice mirando de forma significativa hacia Jordan. "Tal vez --tú estés igual… Bug sólo quiere que seas feliz."
Lily no le contesta más que con una expresión de asombro y desazón. Ante la premura de los acontecimientos, no puede más que resignarse, los deja solos en el cuarto, para enfrentar ella su propio dilema.
