Capitulo 21

Capitulo 21

Las almas de Kagome salieron al instante del espejo, y este se rompió, hasta hacerse cenizas. Kagome se levanto, tenia la mirada asesina y aura potente la rodeaba, lo miro y gritando libero una energía que casi destruye ha Naraku y sus extensiones, pero estas desaparecieron. Kagome tenia lágrimas en los ojos se arrodillo frente a Sesshomaru y lo levanto recargándolo en sus brazos. El la miro, sonrió y cayó dormido, Kagome creyó que estaba muerto.

- Sesshomaru, no por favor no, te lo suplico no te mueras.

- Tranquila, Kagome, el esta bien, solo esta inconsciente – ella giro su cabeza hacia atrás Inuyasha estaba ahí mirándola, con tristeza, a su lado estaba Kikyo.

Esta desnuda de la parte superior, pero sus cabellos cubrían sus pechos.

- Será mejor que lo cures Kagome- dijo Kikyo, ambas se miraron existía una conexión entre ambas.

- Si, lo mismo digo, Inuyasha, no esta muy sano que digamos.

- Ja, yo no necesito los cuidados de nadie.

- Ya lo veremos, abajo – E inuyasha cayó al piso,

- Kagome… por que siempre haces eso- ella se rió igual que Kikyo, Kagome miro impresionada a su encarnación la verdad es que se veía muy linda sonriendo.

- Kikyo… creo que deberías sonreír más seguido- Kikyo la miro con reproche. Kagome tenía intenciones de marcharse pero Kikyo lo impidió.

- Toma- le entrego su ropa- creo que necesitaras otro kimono- Kagome le sonrió y desapareció en ese instante, dirigiéndose al templo de Hitomi con la intención de curar a Sesshomaru.

En cuanto Kagome se marcho, Inuyasha se dejo caer en una tristeza total, estaba herido, Kikyo fijo en el sus ojos, y se acerco se arrodillo ante el y le descubrió el tórax, tenia varias cortaduras fue por agua y le lavo las heridas. Inuyasha la seguía con su mirada.

¿Acaso no era ella lo que tanto había querido? Si era ella y le costo trabajo descubrir que la amaba que aun la amaba, o que quizás no le quedaba mas que amarla solamente a ella, bien se lo había dicho su madre, el amor de un hombre jamás debe ser compartido por dos mujeres, pues perderás a una o ambas, no quería perder a ambas, ella se acerco a terminar de vendar la ultima herida, entonces Inuyasha la tomo por la cintura y la beso, Kikyo estaba sorprendida, pero aun así le correspondió del beso. Su decisión aunque la había tomado antes involuntariamente era reiterada en es momento. La amaba, y ella lo amaba.

Lejos de ahí, llegaba Kagome al interior del templo con Sesshomaru flotando por su mandato.

- ¡Anciana Hitomi!- gritaba angustiada. La mencionada, salio corriendo al escuchar los gritos de Kagome.- Ayúdeme por favor.

En menos de lo que canta un gallo, Sesshomaru estaba instalado en una de las habitaciones del templo, Kagome y Hitomi, no perdieron tiempo para curarlo, mientras Jaken, Rin y Kohaku permanecían afuera preocupados por la salud de Sesshomaru. Al cabo de 20 minutos, el se encontraba fuera de peligro pero Kagome aun seguía desnuda de la parte superior.

- Mi niña, ponte esto- le entrego un kimono rojo finamente bordado- dime cuando te vas.

- Hasta que Sesshomaru se recupere y la transformación de colmillo sagrado termine, no puedo arriesgarme a que lo vuelvan a lastimar.

- Ya veo entonces preparare, una habitación para ti.

- No, yo de aquí no me muevo.- dijo Kagome mirando el cuerpo de Sesshomaru inerte.

Salieron a dar la buena nueva de que Sesshomaru estaría bien. Todos se fueron a dormir, Kagome en cambio permaneció allí toda la noche rezando por que mañana estuviera bien.

A la mañana siguiente, Sesshomaru abrió lentamente los ojos, se encontraba en una habitación lo primero que pensó fue en

- Kagome…- Se levanto bruscamente, ella estaba ahí, rezando.

- Humana, deja de rezar quieres, aun no estoy muerto

Kagome abrió sobre saltada los ojos, ahí estaba el con la mirada penetrante y fría como siempre y claro con su aparente arrogancia. Le sonrió.

- Gracias, a Dios estas bien.

- Ja pues que esperabas, soy un youkai, no soy como los humanos.- dijo fulminándola con la mirada, que se creía esa Humana.

- Si, si lo que tu digas pero ahora que despertaste, déjame ver como esta tu herida.

Se puso de pie y se acerco Sesshomaru no puso resistencias, Kagome quito las vendas suavemente, aun no había sanado del todo, deslizo suavemente la mano alrededor de la herida, provocando un estremecimiento en el.

- Creo que hasta mañana estará bien- Cambio las vendas y al intentar incorporarse se resbalo, cayendo encima de Sesshomaru sus rostros, estaban muy cerca, ambos se sonrojaron y Kagome se paro rápidamente y salio de la habitación.- Traeré algo de comer.- cerro la puerta tras de ella. El corazón de ambos latía muy rápido. Sesshomaru, estaba nervioso esa mujer lo ponía muy nervioso vulnerable dominado y al mismo tiempo dominante y poderoso, sentía como si por ella el podría vencer al mismo Dios. Kagome se había dado cuenta de que lo amaba, y eso la hacia feliz e infeliz al mismo tiempo, no sabia de echo dudaba que el pudiera amarla. Fue a la cocina y pidió algo de comer, llevo los alimentos, en una bandeja a la habitación de Sesshomaru, y al paso se encontró con Rin.

- Hola señorita Kagome, ¿eso es para el señor Sesshomaru?

- así es Rin, dime ¿quieres acompañarlo mientras yo me doy un bañó?- la niña dio un grito de emoción y asistió alegremente. Kagome y ella entraron en la habitación, Sesshomaru, las observo detenidamente.

- Rin se quedara contigo, me daré un baño. Enseguida regreso.- salio

Rin observo que Sesshomaru, no le había quitado la mirada de encima desde que ella había entrado ella sonrió y dijo un comentario para descubrir a su amo.

- La señorita Kagome, es muy hermosa verdad- soltó maliciosamente Rin, Sesshomaru se sonrojó, y miro para otro lado evitando la mirada de la pequeña,

- ¿Se habrá percatado de algo?- se preguntaba Sesshomaru, mientras comía silenciosamente. Rin estaba tarareando una canción. – Esa humana, por que no se apura.

Kagome estaba en una habitación y se puso, un kimono azul con bordados de flores y dragones en tonos dorados rojos y rosas. Este era de tela muy delgada era como si estuviera desnuda, pero no había otro. Se cambio lentamente y se cepillo el cabello aun mojado. Se dirigió a la habitación de Sesshomaru, Kohaku de encontraba afuera esperando a Rin, Sesshomaru aparentemente estaba dormido.

- Rin gracias ya puedes irte a jugar- ella salio corrió alegremente, Kagome se acerco a Sesshomaru, le acaricio suavemente el cabello de aquel individuo, pensando que este estaba dormido, dio un largo suspiro, como podía ser que ella se hubiera enamorado de el, nunca se lo hubiera imaginado. La tarde cayó y llego la noche, Kagome estaba acostada en el sofá con los ojos cerrados, aparentemente dormida. Sesshomaru abrió los ojos:

- Por fin, esa sacerdotisa, se había quedado dormida.

Había esperado toda la tarde para que eso pasara, tenía irse, salir de ahí, sentía un miedo y un deseo de caer en las redes de esa humana, sin darse que cuenta ya había caído. Se dirigió lenta y silenciosamente hacia la puerta, entonces una voz sobresalto sus sentidos.

- Dime adonde crees que vas he- Kagome se había incorporado y estaba justo detrás de el – aun no has sanado. Regresa a la cama.

- Quien te crees que eres humana para darme ordenes.

- Por que no puedes decirme por mi nombre, detesto esa manera tan despectiva en como te refieres hacia mi.

- No me importa, yo me largo de aquí

- No tu de aquí no te vas- le espeto, tomándolo por el brazo firmemente – No se por que demonios te quieres ir, pero mientras este herido y débil, no te dejare ir de ninguna forma y eso incluye si tengo que purificarte, después cuando te repongas podrás marcharte si quieres.

- Tu a mi no me dices que hacer – le replico Sesshomaru, intentando soltarse del agarre de Kagome pero esta lo sostenía con mas fuerza. Kagome comenzó a jalarlo hacia la cama, mientras este trataba de ir hacia la puerta, ella lo jalo con mucha fuerza acostándolo en la cama, pero en este jaloneo ambos tropezaron y Kagome callo sobre el en la cama. Kagome intento incorporarse rápidamente pero Sesshomaru se lo impidió, en un movimiento rápido, Kagome estaba debajo de su cuerpo. Ella lo miro sorprendida he intento zafarse, Sesshomaru por fin se había rendido ante el deseo.

- Sesshomaru suéltame.- dijo con cara de puchero y sonrojo

- Adonde crees que vas humana.- dijo Seductoramente haciendo que a Kagome le temblaran las piernas.

- Pues... quiero dormir, además a ti que te importa, anda quítate de encima- dijo ella moviéndose un poco intentando soltarse, pero Inútilmente estaba nerviosa, lo tenia demasiado cerca.

- Tranquilízate…

- Que quieres de mi Sesshomaru- le dijo, esa pregunta tomo desprevenido a Sesshomaru, no sabia como contestar. La quería a ella y nada más que ella.

- Todo, quiero todo de ti- respondió, Kagome lo miro entre confusa y divertida.

- Que podría querer Sesshomaru, el más poderoso de los mounstros, de una humana como yo.

- No se por que, ni cuando ni donde, pero se que llego un momento, en que no podía pensar mas que en ti, te extrañaba cuando no estabas, me preocupaba el como estarías, nunca en mi vida me había sucedido algo así- Kagome lo miro directamente a los ojos, buscando el significado de sus palabras, sus ojos ya no eran fríos, eran dulces y tiernos, y de repente sonrió, tenia la sonrisa mas hermosa que Kagome hubiera visto, entonces se acordó era el de su sueño, acaso el la amaba tenia que averiguarlo.

- Y eso que quiere decir, también sientes lo mismo por Rin.

- No eso es diferente, mi cariño con ella es de un padre a una hija. Contigo es diferente- y mirándola fijamente se acerco a ella, hasta rozar sus labios. – Yo te amo Kagome- y la beso. Kagome tenía los ojos abiertos, la confesión la había tomado por sorpresa, su corazón latía feliz. Lentamente Kagome cerro sus ojos y se entrego al beso por completo, pues era algo que también deseaba, muy en sus adentros ella deseaba a Sesshomaru, tanto como el la deseaba a ella. Con suavidad el envolvía los labios de ella con los suyos, Kagome subió sus delicadas y blancas manos a la espalda desnuda Sesshomaru haciendo que el se estremeciera al contacto. Y después coloco sus manos en su cuello para así profundizar aquel beso que deseaba tanto. Por su parte el con una de las manos que se apoyaba en la cama recorrió el contorno del cuerpo de Kagome, y lo acaricio. Bajando por su estrecha cintura, delineando sus curvas hasta llegar a su pierna. Subió un poco el atuendo de Kagome dejando a la vista su pierna y la sobo.

- Es tan dulce-pensó Sesshomaru y dirigió su mano hasta la espalda de Kagome levantándola un poco para que su pecho chocara con el de el y poder sentirla mas cerca de lo que ya estaba. Kagome tenía sus manos entrelazadas en los cabellos plateados de Sesshomaru y los acariciaba. El dejo de besar la boca de la joven y paso al cuello de ella, Sesshomaru disfrutaba el dulce sabor de Kagome…ella era lo que tanto había querido.

-Quiero ser tuya- dijo Kagome en un susurro, Sesshomaru sonrió

- Yo seré tuyo, y tus serás mía desde hoy y para siempre- contesto el, haciendo que Kagome le tomara el rostro y lo besara de nuevo.

Ella comenzó acariciar el musculoso pecho, brazos y espalda desnudos. El la tomo de la espalda nuevamente haciendo que ella se sentara en las piernas de el y lo rodeara por la cintura. Kagome arqueo un poco su garganta, dándole a entender a Sesshomaru que lo continuara haciendo, que no se detuviera, y el obedeció no solo por esto, sino por los muchos suspiros que escapan de la boca de Kagome y que eran ahogados en los labios de el. Eso era lo que ella había soñado tantas veces, junto a Sesshomaru el que producía esas sensaciones en todo su cuerpo. Sesshomaru lentamente comenzó a quitarle el kimono de Kagome, pero no completamente lo suficiente para apreciar esos grandes y redondos pechos, sin pensarlo condujo su boca a los pezones de Kagome y mientras que a uno lo llenaba de besos, los succionaban dejando un rastro húmedo sobre el y al otro le propinaba masajes con su mano. Kagome comenzó a respirar agitadamente, Sesshomaru la excitaba con facilidad, no sabia que hacer, sus sentidos eran cegados y bloqueados por las acciones del joven demonio. Sus cabellos caían de forma desordenaba sobre su desnuda espalda, hombros y alguno en su cara. Con cada gemido y suspiro de Kagome, el miembro de Sesshomaru se endurecía mas y mas y se hacia notable entre su pantalón. Kagome sentada en esa posición lo pudo sentir y se exalto un poco.

-Sesshomaru- dijo ella, su voz temblaba, ella era virgen, y tenía un poco de miedo...

-shh- dijo el – deja que todo pase con naturalidad.

Kagome se irguió un poco, y con un leve empuje acostó a Sesshomaru en la cama quedando ella sobre el, con un tiro soltó el nudo del pantalón de Sesshomaru pero este no resbalo. Kagome beso lentamente el cuello de el, su pecho, provocando así que su respiración se agitara y que su miembro se hiciera mas visible entre su ropa. Ella deslizo el pantalón de Sesshomaru dejando visible su miembro, era grande muy grande, Kagome lo lamió y se lo introdujo en la boca, dando lengüetazos, Sesshomaru comenzó a gemir, podía ser que Kagome no era una experta en eso, pero a el lo excitaba esa manera tan dulce que tenia para hacerlo. De repente el la giro, quedando encima de ella quitándole por completo su kimono, Kagome se asusto un poco, que haría a continuación, pero sus pensamientos fueron ahogados por su propio grito de placer, que era ocasionado por el intruso que acariciaba la intimidad de Kagome, los dedos de Sesshomaru, estos le daban leves masajes, entraban y salían provocando que ella contrajera su vientre en placer, y guiara sus manos nuevamente a la espalda de Sesshomaru y enterrara sus patéticas uñas en el. Sesshomaru la miro, le preocupaba lastimarla, ella era muy especial para el y quería que esa noche fuera especial, después de unos minutos de excitación Sesshomaru abandono la intimidad de Kagome, pero ella lo miro intensamente dándole a entender que quería mas.

- sesshomaru, quiero mas…- Sesshomaru sonrió su amada era insaciable, condujo su boca a la intimidad de Kagome y lamió, para probar del sabor de sus líquidos, le fascinó y continuo saboreando a Kagome, quien no para de gemir, estaba a punto de llegar al éxtasis

- Sesshomaru…- gimió. El entendió que era momento que entrar en ella, de hacerla suya y unirse en cuerpo y alma.

Kagome dejo de sentir esa sensación en su intimidad, e intento pausar su respiración pero Sesshomaru no la dejo, ya que se apodero de sus labios nuevamente dándole un beso agresivo y salvaje, en el cual devoraba los labios de la joven, el lo sentía correr en su sangre. Sus instintos de demonio poco a poco lo dominaban.,

Sesshomaru todavía no la penetraba, pues pensó en calmar su instinto con un beso, pero las caderas de Kagome buscaban las de el, con el roce la excitación, las piernas de Kagome se abrieron un poco.

Sesshomaru entro en ella lentamente pero Kagome cerró sus ojos con fuerza.

El se detuvo al entrar en Kagome había algo que le impida el paso, una delgada tela, era cierto Kagome era virgen, esto lo hacia inmensamente feliz, nadie mas que el era el primero en probarla

-Kagome mírame- le dijo Sesshomaru el oído- no te lastimare- le prometió. Ella abrió sus ojos de nuevo, y los clavo en su rostro Sesshomaru rompió esa barrera en el interior de Kagome y sintió como un líquido corrió en su intimidad, era sangre, ahora era el, el primer ser en Kagome, su Kagome.

Kagome grito en dolor- shh- dijo Sesshomaru nuevamente- seré lento

Kagome mordió su labio inferior y asintió con la cabeza.

Los primeros movimientos de Sesshomaru eran lentos, y delicados, mientras Kagome se acostumbraba a tener a su miembro en ella. Después Kagome se aferro nuevamente a la espalda de Sesshomaru con sus manos abiertas, ocasionando que la penetrara mas profundo.

Y así lo hizo, entre gemidos de placer y movimientos rápidos, Sesshomaru entraba y salía del cuerpo de Kagome, ella se aferraba a el y el a ella, palabras de amor que se creaban en el ambiente, y estas quedaban grabadas en las pieles de ellos.

Finalmente, Sesshomaru exploto en Kagome, y ella dio su último gemido de placer. Un liquido caliente se regaba en su interior y la cubría por dentro, en ese instante. Una luna igual ala que tenia Sesshomaru en la frente apareció en la parte posterior del cuello de ella, quedando así marcada, ningún demonio ni humano, podría tocarla, pues ella era ahora de el y solo de el, la transformación de Kagome se completo, volviendo a ese ser igual de poderosa que ella, y colmillo sagrado, intensifico su luz, dando por cumplida igualmente su transformación

Se admiten reclamos jijijiji no soy muy buena para el lemon pero creo que es por falta de experiencia... jajajjajajajajajajajja