FAQS
Te recomiendo el fic de este autor
Me gusta que me dejen recomendaciones, pero no lo hagan por nombre de autor, sino por nombre de Fic. De hecho, sería más apropiado que las recomendaciones me las hicieran directamente por MP donde si pueden dejarme el enlace de la historia.
Buena referencia a
Pensé que nadie la entendería :,3
Cuando volví a ver esos videos hace más o menos cuatro meses, me dije a mi mismo que tenía que usar esa escena de alguna forma. Me encanta el dialogo, es simplemente épico. Gracias InspectorGeek por tan genial doblaje.
Tal vez debiste mantener el drama familiar un poco más…
Mi único interés real en el drama eran el padre y madre de Judy. Aunque las trillizas y Randall serán elementos recurrentes, quería mantener los sentimientos encontrados solo en estos dos sujetos. Si quieren un drama "familiar", pueden leer "Un asunto conejudo" o tantos fics más que existen en la página. No lo digo en mal plan, sólo quiero aclarar que no estoy interesado en profundizar AUN MAS (siento que ya lo hice mucho) en los 275 hermanos y hermanas de Judy. Por otro lado, tener el apoyo de su madre siento que era lo necesario para zanjar el asunto por lo menos durante un tiempo.
Acaso Nick… Infiel?
Me niego a confirmar cualquier teoría. Sigan leyendo y es posible que encuentren la respuesta.
Lo único que diré es que alguien dijo que Nick debería distinguir a Judy por su "olor"; como mencione, Judy llegó muy bebida cuando fue con Nick, el olor del alcohol es más fuerte y penetrante que cualquier otro; posteriormente dejas de prestar atención a detalles y te entregas a la pasión. Esto, no obstante, no significa nada, sólo que se me hizo un argumento que necesitaba derrumbar.
El Matador es el ex de Lora?
Me encanta que esta sea la teoría más sonada. Podrían teorizar sobre Fred y Bellwether, sobre Vicky, sobre Mike, sobre el francotirador misterioso, sobre Fox… Pero no, se aferran al trágico pasado de Lora xD… En parte, eso me hace sentir feliz. Un personaje que se volvió icónico dentro del fic a pesar de ser un OC… Y no, no daré una respuesta.
Nick Volverá a la ZPD tras atrapar a Fred Buddy?
Señor, es usted demasiado optimista… Interpreta la respuesta como quieras.
21- La Mesa Directiva
(Lunes 19 de Febrero)
La anterior fue su última noche juntos e hicieron el amor con pasión, amor y necesidad. Era la última oportunidad de Judy de admitir la verdad con Nick, pero temía su reacción y no tuvo el valor para hacerlo, así que simplemente descanso en sus brazos, sobre su cálido pelaje durante unos cuantos minutos antes de volver a hacerlo. Un proceso que se repitió bastantes veces, lo cual la sorprendió por parte del zorro y la dejó bastante satisfecha. Fue una noche rara de pasión, no durmieron del todo, sino que tenían pequeñas siestas hasta que uno de los dos despertaba y comenzaba a incitar el otro; el deseo fue explosivo, natural y constante entre ambos. Ninguno de ellos se quejó, recrimino o hizo el más mínimo intento de impedirlo, simplemente se disfrutaron mutuamente aprovechando cada ocasión, cada oportunidad para unirse con el otro. Fue una noche que recordaría vagamente, y aun así la haría estremecer de satisfacción y deseo al rememorarla. La oscuridad y la ausencia de palabras la hacían difusa, pero las sensaciones y emociones la grabaron en su mente. Incluso en su piel y en su cuerpo. Cuando despertó la mañana siguiente, aún tenía las piernas húmedas.
Acompaño a Nick hasta la puerta de entrada, donde los agentes Fox y Krystal la saludaron brevemente antes de retirarse. Podría llamarlo, y estaría informada de los avances, pues sabia con seguridad que no le escondería nada, pero era difícil saber cuándo volvería a verlo ¿Una semana? ¿Un mes? ¿Un año? Se estremecía de pensarlo, pero mientras Fred y su misterioso francotirador siguieran sueltos, no podían arriesgarse.
Tomo un baño de mala gana. Porque tenía el olor de Nick sobre ella, que mezclaba su sudor y ese característico olor a sexo; pero obviamente no iba a presentarse al trabajo oliendo así. No obstante, guardó la camisa de él debajo de su almohada; bajó a desayunar para encontrarse con Vicky. La hermana de Nick ya le había preparado el desayuno y la esperaba con una sonrisa mientras veía las noticias. Ambas intercambiaron un saludo y se sentaron a comer juntas.
-¿Te sientes mejor, Judy?- preguntó Vicky con delicadeza.
-Eran heridas menores- respondió Judy con tono burlón-. Todo estará perfecto.
-Cuídate- pidió Vicky sonriendo-. Nick… ya no estará tan cerca.
-Sabes que siempre salvé a ese torpe zorro - replicó Judy y ambas soltaron una carcajada.
-Lo sé, en ocasiones puede ser un poco cobarde.
-Pero es muy noble- dijo ella mirando su reflejo en el café-. Lo amo…
-Sé que sí, y él a ti; por eso volverá pronto- dijo Vicky con malicia-. No puede dejar de cenar coneja…
-¡Basta!- rio Judy avergonzada.
No obstante, si estaba triste. Se despidió de Vicky y fue a trabajar.
-Bien, señores, tengo tres anuncios importantes que hacer en esta mañana- declaró Lora con una sonrisa seductora en el rostro-. El primero de ellos: demos la bienvenida de vuelta a Judy Hopps, nuestra valiente agente.
La mitad de sus compañeros estallaron en aplausos y silbidos, aunque no pudo evitar notar que la otra mitad se quedó callada. Jake, sentado a su lado, le dio unas cálidas palmadas en la espalda; tal vez calculó mal, pensó ella, pues en realidad alcanzó a tocarle el trasero. Ella simplemente le sonrió nerviosa y agradeció a los demás también. Lora y ella intercambiaron miradas, y pudo notar una sincera felicidad en su rostro. Eso la alivió.
-Segundo anuncio- dijo Lora alzando la voz y todos guardaron silencio-. El León Santillán ha muerto…
Todos los presentes guardaron silencio, combinando la sorpresa más absoluta con la confusión más marcada. El único que pareció no entender las implicaciones de la declaración fue Bugs, quien alzó la mano e hizo la incómoda pregunta.
-¿Quién es el León Santillán?- inquirió Bugs nervioso.
Lora lo volteó a ver, pero su mirada era cálida.
-El León Santillán es el embajador de zootopia en Edén- dijo Lora con tranquilidad-. La gran ciudad de los primates…
Lora dejó volar sus palabras en la sala unos segundos antes de continuar.
-Con la muerte del León Santillán, los primates enviarán una procesión para escoger un nuevo embajador- dijo Lora agachando la mirada-. Y sobra decir que la ciudad está envuelta en un caos completo. Y no sólo eso; hasta que un nuevo embajador tome el lugar del León Santillán, los primates no intervendrán con nosotros, lo cual significa…
-Que es el momento ideal para hundir zootopia- declaró Judy Hopps.
-Pero nunca lo permitiremos- agregó Colmillar sonriendo con mirada confiada.
-Exactamente- puntualizó Lora sonriendo-. Con el Alcalde Bogo al frente de la ciudad, no podemos decepcionar a la opinión pública ¡Por Bogo!
-¡Por Bogo!- gritaron todos los oficiales, alzando una mano en un puño.
Lora sonrió satisfecha y asintió.
-El tercer anuncio es que la federación ha emitido una orden de búsqueda y captura hacia "El Matador".
Nuevamente todos los presentes guardaron silencio y voltearon a verse entre ellos, confundidos y sorprendidos en partes iguales. Fue Trompaes quien alzó una pata.
-¿El Matador es una persona real?- preguntó el elefante confundido.
Lora guardó silencio con la mirada perdida y una expresión triste en el rostro. Tras unos segundos alzó la mirada y sonrió a Trompaes.
-La federación cree que es así, aunque no tienen una descripción física- declaró Lora acomodando su pelo y cruzando los brazos-. Creen que está vinculado de alguna forma con Fred Buddy.
-Sin una descripción física ¿Cómo pretenden atraparlo?- preguntó Lobato.
-Oficialmente, cualquier actividad sospechosa debe ser reportada- explicó Lora-. Se pretende dar una caza de información exhaustiva. Los veremos muy seguido por el departamento, así que será mejor que se acostumbren a ello.
Los policías guardaron silencio aún demasiado confundidos.
-Pueden retirarse- ordenó Lora.
Lentamente los agentes fueron salieron de la sala, pero Lora se acercó a Judy y la detuvo.
-Tengo que ponerte al día con ciertos asuntos- dijo Lora con tranquilidad.
-Claro, jefa- asintió ella sonriendo- ¿Qué sucede?
-Para empezar, haz sido reasignada con Colmillar- Lora se cruzó de brazos-. Él será tu nuevo compañero.
Judy volteó a ver a Jake, que salía ya de la sala hablando animadamente con Lobato. Sintió un escalofrió, pero no dijo nada en absoluto; volteó nuevamente su atención hacia Lora.
-Y necesito que me acompañes a interrogar a un sospechoso.
-¿Un sospechoso?
-Jack Savage, el jefe de seguridad de las empresas de Frederick Bunnyard- respondió ella con un suspiro-. Parece que tiene algo de información para nosotros, pero sospecho que no quiere cooperar lo suficiente.
-Fred…- la mirada de Judy se volvió dura al escuchar el nombre.
-Te explicaré todo de camino- anunció ella sonriendo.
Lo encontraron en medio de la sala, en el suelo haciendo abdominales; su mirada reflejaba una gran concentración, pero sus orejas estaban levantadas lo cual indicaba que no se estaba enfocado realmente en el ejercicio, sino en tratar de escuchar alguna cosa lejos de su limitada celda. Estaba desnudo de la cintura para arriba, mostrando sus pectorales y brazos musculosos, recordándole mucho al propio Fred, aunque mucho más grande pues era una liebre. De todos modos, Judy estaba segura que Fred podría destrozarlo con relativa facilidad.
Se detuvieron a la entrada de la celda. Lora carraspeó y Jack se detuvo, volteando a ver a los recién llegados con tranquilidad. Sonriendo, se puso de pie y se acercó, limpiando el sudor de su frente y tomando su camisa de una silla cercana. Una silla. Era curioso que lo dejaran tener una silla dentro de su celda. Judy tomó una nota mental pero no dijo nada.
-Qué bueno verte consciente, Savage.
-Me atacaste con un tazer en las orejas. Creo que tenemos suficiente confianza para llamarnos por el primer nombre, Lora- comentó Jack poniéndose su camisa con tranquilidad.
-Jack, ella es la agente Judy Hopps.
-Un placer, oficial Hopps- Jack comenzó a abotonar su camisa sin mirar a Judy.
-Igualmente- respondió Judy en tono neutro.
Judy percibió el olor del sudor en Jack y se estremeció. Indignada, maldijo al virus mentalmente.
-Bien, Jack. Tenemos una plática pendiente- Lora se acomodó el pelo y se cruzó de brazos-. Y me encantaría tenerla.
-Tan pronto y lleguemos a un acuerdo- asintió Jack.
-Te salve el culo, Jack- Lora dio un paso al frente, mostrándose enojada-. Ahora vas a decirme todo lo que sepas de Fred Buddy.
-No te debo nada, Lora- replicó Jack con acidez.
Lora alzó su mano derecha y mostró un pequeño frasco de vidrio con un líquido morado; Judy se estremeció al verlo. Y Jack también. El frasco era apenas tan grueso como un bolígrafo y con un tercio del tamaño; aun así, Judy sabía que una gota de la fórmula de Jack bastaba para crear una reacción casi inmediata.
-Esto fue lo que consiguieron los médicos de tu pequeño implante. Una muestra del Savage, alterada- dijo Lora entrecerrando los ojos.
-Lo que ganaste salvándome de eso, fue tu oportunidad para negociar- replicó Jack metiendo sus manos en los bolsillos-. No puedes negociar con algo que ya me diste…
-Bastardo- exclamó Judy dando un paso al frente.
Jack volteó a verla y sonrió, pero no dijo nada en absoluto. Devolvió su mirada a Lora con un gesto calculado y hermético.
-Quiero inmunidad contra el caso de Fred Buddy- exigió el macho con tranquilidad-. Tampoco estaré presente durante el juicio; mi información solamente la usarán para llegar a él y conseguir las pruebas, pero de ninguna forma pretendo testificar.
Lora agachó la mirada pensativa, pero no dijo nada.
-Yo sólo trabajaba para él, y no tengo nada que ver con toda esta mierda- agregó Jack molesto.
-Si tienes información para inculparlo, significa que tuviste que estar suficiente metido en el asunto- replicó Judy-. Y seguramente si Fred no fuera un fugitivo, seguirías trabajando para él.
-Por supuesto- se burló Jack como si estuviera hablando con una niña-. En mi trabajo no se cuestiona, solo se obedece.
Lora sonrió.
-Exacto…
Con delicadeza, Lora abrió la celda y entró. Jack retrocedió dos pasos para darle lugar, mostrando una leve sorpresa; Judy miró en silencio a su jefa, también sorprendida por la acción irregular. Sabía que Lora podría someter sin problemas a Jack, pero también sabía que Jack no parecía tan estúpido para intentar escapar o lastimarla. El punto era ¿Qué pretendía Lora? La loba cerró la celda detrás de ella y volteó a ver a Jack.
-Necesito esa información, Jack- dijo Lora con un gesto indescifrable-. Mi ciudad se está cayendo a pedazos por culpa de ese pequeño bastardo blanco; y no me voy a detener hasta devolver la paz a las calles.
-Trae un abogado y hagamos un trato- dijo Jack encogiéndose de hombros.
-Vas a decirme lo que necesito, pequeño imbécil.
-No sin llegar a un trato, y uno con un abogado presente.
-Si no eres parte del remedio, eres parte de la enfermedad- exclamó Lora con severidad-. Y debemos cortar las heridas que pudren nuestra ciudad.
Lora destapó el pequeño frasco. Judy alzó una ceja sorprendida.
-¿Q-que haces?- preguntó Jack nervioso.
-Si no quieres cooperar…- dijo Lora acercando el frasco a su hocico- ¿Cuánto crees que aguantaras contra una loba?
-Estás de broma- replicó Jack con una falsa confianza.
Lora arrojó las llaves a Judy. Luego volteó a ver a Jack con una amplia sonrisa.
-No le abras la puerta hasta que te haya contestado- ordenó Lora mirando el frasco.
Jack titubeó unos segundos.
-Bien, bien, podemos empezar por algo- dijo Jack nervioso-. Ustedes ya conocen el Savage, pero no debe ingerir esa muestra… Esa muestra es diferente…
-Te diré lo que sabemos de Fred, Jack- dijo Lora bajando el frasco-. Ese bastardo ha desarrollado una variante del Savage que actualmente no tiene cura y que afecta tanto a depredadores como a presas. Por eso tenías una muestra implantada en tu oreja.
-El bastardo me tenía amenazado- explicó Jack con serenidad-. Pasado cierto punto de trabajar con Fred, los contratos de confidencialidad se vuelven una mierda; palabras mayores: pruebas médicas ilegales, extorción, prostitución… Toda esa mierda se las puedo entregar en bandeja de plata a cambio de mi libertad.
-¿El paradero de Fred?
-Si me pides un domicilio, no lo vas a obtener; aunque puede que mi información te guíe hasta donde está escondido. No lo sé…
-¿Y qué pintas tú en todo esto, Jack?- preguntó Lora sonriendo- ¿Cuál es tu relación con Fred Buddy?
Jack titubeó unos segundos, al parecer evaluando la importancia de sus palabras.
-Les explicaré algo- dijo volteando a ver a Judy-. Somos su "mesa directiva". Somos cinco miembros: asesor legal, seguridad privada, asesor de imagen, asesor técnico y asesor de relaciones exteriores.
-¿Y que es esa "mesa directiva"?- inquirió Judy interesada.
-Ese era el nombre clave con el que nos contactaba- explicó con tranquilidad-. Es cierto que realmente trabajamos en su empresa, pero éramos el nexo entre su empresa y sus… actividades cuestionables.
-Quiero sus nombres y domicilios.
-Nombres solamente- replicó Jack con un suspiro-. El único con un domicilio regular era Frank Duddles.
Judy alzó las orejas al escuchar el nombre. Recuerdos de su último encuentro con Frank le llegaron a la mente; y de su misterioso francotirador. El dolor del disparo había quedado bien grabado en su mente, y como había estado a punto de morir. Su mirada se volvió ligeramente sombría.
-El asesor legal era Frank- declaró Judy atando cabos-. Y el francotirador es parte del grupo.
-Si- admitió Jack sonriendo-. El asesor de relaciones exteriores…
Jack alzó una mano en forma de pistola y disparó. Judy sintió un escalofrió, pero no se movió un centímetro; el macho soltó una carcajada.
-Y yo soy Seguridad Privada, obviamente- dijo con tranquilidad-. Así que aún quedan tres de nosotros sueltos allá afuera. Cuatro con Fred, aunque él no se moverá un centímetro, donde quiera que esté. Lamentablemente su mano derecha era Frank, así que no podría asegurar que sean capaces de atrapar a Fred aun juntando la información de los cuatro.
-¿Quiénes son los otros tres?- preguntó Lora con autoridad.
-No. Se acabó la información gratuita- replicó Jack con enojo-. Sabes que necesitas mi información, sabes que sin mí no podrás avanzar en este maldito caso y me niego a hablar sin obtener mi acuerdo.
-No hay trato- dijo Lora alzando el frasco.
-No te atreverás- replicó Jack cruzando los brazos.
Lora sonrió mirando brevemente a Judy y alzó el frasco como si se tratara de una bebida fina. Bebió de golpe la mitad del frasco. Jack palideció al instante; corrió hasta la entrada de la celda y empezó a forcejear, mientras atrás de él Lora caía al suelo de rodillas. Judy retrocedió un paso, ante la reacción de Jack.
-¡Ábreme! ¡Ábreme la puerta!- gritó Jack aterrorizado.
-¡¿Qué está planeando Fred?!- preguntó Judy manteniendo la calma- ¡¿Qué mierdas quiere con Zootopia?!
-¡Abre la puerta, coneja estúpida!
-¡Responde!- exigió ella alzando las orejas.
-¡Quiere ver arder Zootopia!- Jack volteó a ver a Lora- ¡Quiere el caos más absoluto! ¡No sé por qué, lo juro!
-¡¿Quiénes son la "mesa directiva"?!- preguntó Judy dando un paso al frente.
Lora empezó a gemir, agarrándose la cabeza con ambas manos, temblando y retorciéndose en el suelo.
-¡F. Lombardi! ¡Es el francotirador!- gritó Jack sudando- ¡Mike Wazowski! ¡Asesor de Imagen!
-¡¿Y el asesor técnico?!
-¡V. Sam W!- respondió él desesperado- ¡Nunca lo conocí en persona, y Lombardi siempre estaba encapuchado! ¡Pero Mike es un mono araña! ¡Un jodido mono araña!
Lora se puso de rodillas y empezó a gruñir.
-¡AHORA SÁCAME!- exigió Jack horrorizado.
-¡¿Dónde está el laboratorio de Fred?!
-¡No lo sé! ¡Juro que no lo sé!- gritó al borde de las lágrimas.
Judy escogió la llave de la celda y se acercó para abrir. Lora se colocó en cuatro patas y olfateo el aire, aun dándole la espalda a Jack; el macho se apachurró contra la puerta de la celda, palideciendo de una manera poco natural.
-Antes…- Judy se detuvo- ¿Qué relación tiene Fred con Bellwether?
-¡Le robo el virus!- Jack volteó a ver a Judy con lágrimas cayendo por sus mejillas- ¡Se conocieron antes y trabajaron juntos en el virus Savage, pero tuvieron desacuerdos! ¡Fred le robó el virus, pero Bellwether tenía el antídoto, así que sabía que era inútil! ¡Los dos lo sabían! ¡Así que por eso desarrollo el virus en una cepa distinta, pero eso sucedió antes de que trabajara con Fred! ¡No sé todos los detalles! ¡DÉJAME SALIR!
Una garra se puso en el hombro de Jack, que abrió la boca en una expresión de terror puro. Judy abrió la puerta y Lora salió de la celda caminando, ante la mirada de un atónito y confundido Jack, que se dejó caer al suelo, temblando de miedo.
-¿Me faltó alguna pregunta?- inquirió Judy cerrando la celda.
-Se me ocurren un par, pero más segundos hubiera sido sobreactuar- dijo Lora con una sonrisa.
Jack agachó sus orejas y observó en silencio a ambas hembras.
-El… el virus…- susurró Jack confundido.
-Pudiste haberme avisado- replicó Judy molesta.
-Sé que eres buena improvisando, además necesitaba reacciones auténticas, cuando menos al principio.
-Soy una excelente actriz- replicó Judy ofendida-. Te recuerdo que ya había jugado una escena parecida con Bellwether.
-Es más fácil causar confianza que causar miedo- replicó Lora.
Ambas empezaron a alejarse de la celda.
-¿Y si no lo hubiera entendido?
-Eras la única que sabía que soy inmune al virus, así que confiaba en tu capacidad de deducción- respondió Lora sonriendo-. Y… ese es un tema del que quiero hablar contigo.
-Si…
Jack se dejó caer al suelo, sintiendo su corazón volver a la normalidad. Miró el techo unos segundos y después cerró los ojos.
-Odio a los policías…
Judy se dirigió a su casillero y metió su libreta mientras observaba en silencio su pistola tranquilizante. Al regresar lo primero que hicieron fue advertirle del cambio en la política de los policías, y de cómo los sedantes habían sido reemplazados por paralizadores. Al parecer su padre tenía cierta clase de visión progresista, según recordaba de la despedida de su hogar antes de abordar ese tren hace ya casi dos años. Observó su paralizador y se preguntó brevemente cuanto pasaría para que volviera a usar sus sedantes.
Ahora que Zootopia se caía a pedazos, era difícil negar la necesidad de un arma más "contundente", pues independientemente de efectos orgánicos, una descarga era algo que ni el propio Lenard podría soportar; de algo estaba segura, cuando viera al bastardo de Fred, le metería un triple dosis de la reglamentaria, sólo para "confirmar" que lo dejaba fuera de combate.
Acomodó la munición al fondo de su casillero, moviendo algunos libros. Al hacer esto, uno se abrió y dejó caer una tarjeta. La recogió y leyó el nombre "May B.". Un número y una dirección garabateados en la parte trasera; tardó unos segundos en recordar la procedencia de la tarjeta: Krystal se la había entregado hacía más de una semana. Su única pista relacionada con el Original Sin. Rápidamente marcó el número y se agazapó contra su casillero, con un nudo en la garganta ¿Cómo era posible que olvidara completamente esa pista? Tras unos breves pitidos, respondieron la llamada.
-¿Diga?- sonó la voz de una oveja.
-Buenas tardes ¿con May B?- inquirió Judy.
-Al habla- respondió ella- ¿Qué desea?
-Mi nombre es Judy Hopps, agente de policía…
-Sí, sí, Judy Hopps- afirmó la voz con diversión-. Creo que casi todos conocemos y reconocemos su nombre, señorita Hopps ¿A qué debo el placer de su llamada?
-Yo…- Judy agachó las orejas-. Me dijeron que podría darme información…
-Claro, tenemos un amplio catálogo de casas en ventas- dijo ella con tono afable-. Sólo dígame la zona y podríamos acordar una cita para mostrarle…
-No, no- replicó Judy nerviosa-. Información sobre… sobre Pecado Original.
Del otro lado de la línea se guardó un silencio sepulcral.
-¿May?
-Todo empezó con Nutriales ¿Sabe?- dijo May en el teléfono, aparentemente hablando sola-. Las cosas simplemente… se salieron de control.
-¿Nutriales? ¿Qué tiene que ver Nutriales?- preguntó Judy confundida.
-¿Sabe mi domicilio?- preguntó ella. Judy recitó el domicilio apuntado en la tarjeta-. Sí, es ese. La espero en media hora.
La oveja cortó la llamada sin añadir nada más. Ella se quedó unos segundos observando su celular. Se encontró con Jake y le explicó lo estrictamente necesario, omitiendo por completo cualquier detalle del Pecado Original. Rápidamente partieron al domicilio.
Judy y Jake llegaron al departamento indicado y tocaron la puerta. No esperaron demasiado. Frente a ellos, una oveja blanca y de sonrisa amable los recibió; ambos retrocedieron sorprendidos, pues el parecido con Bellwether era bastante notable, e incluso esta oveja también usaba gafas, pero su aspecto era mucho más joven.
-¿Agente Hopps?- inquirió la oveja con tranquilidad.
-Sí, soy yo- asintió ella recuperando la compostura-. Y él es mi compañero, Jake Colmillar.
-Pasen, por favor- pidió ella haciéndose a un lado-. La esperaba a usted sola.
-Los policías trabajamos en pareja- replicó Jake con delicadeza-. Más aun ahora que son tiempos peligrosos.
-Entiendo…- asintió la oveja con tono neutro, pero su rostro reflejaba incomodidad.
Cerró la puerta tras de ellos y los invitó a tomar asiento, aunque ambos prefirieron quedarse de pie; la oveja si tomó asiento antes de iniciar la conversación. Era un departamento sencillo, o más bien triste, carente de personalidad; incluso los muebles eran discordantes, como si hubieran sido adquiridos por compromiso y no por gusto. Tal vez obsequios. Judy enfoco su atención de vuelta a la oveja.
-Mi nombre es May Bellwether- dijo la oveja agachando la mirada.
-¿Usted es pariente de…?
-De la Vice alcaldesa- admitió la oveja con vergüenza.
-¿Y cuál es su relación con el señor Nutriales?- preguntó Jake sorprendido y de forma tal vez demasiado directa.
-Yo… me enamore de Nutriales- respondió ella con tristeza.
-Eso no suena para nada importante- replicó Jake mirando fijamente a Judy-. Es… curioso, pero nada relevante.
Judy guardó silencio un instante. Observó a May unos segundos; ella apretaba sus piernas, desviaba la mirada y retorcía sus manos en silencio.
-Jake, sal por favor…
-¿Qué? ¿Por qué quieres que…?
-Jake, sal por favor- repitió Judy con tono neutro. El Lobo obedeció.
May se relajó un poco y sonrió con timidez.
-Así que también estas infectada- dijo May con tristeza. No fue una pregunta, sino una afirmación.
-Los machos te ponen… cariñosa.
-Lamentablemente yo tampoco he conseguido la cura del virus.
-Si- admitió Judy molesta- ¿Qué sabes del virus? ¿Qué diablos sabe Nutriales que no quiso compartirlo con nosotros?
-La única clave de Nutriales era yo- dijo May con un suspiro-. Es… una historia complicada. Y aun así, no lo sé todo…
-Dame lo que sepas- ordenó Judy sacando su libreta.
-Yo lo conocí en el club naturalista, y me enamore de él- explicó la oveja con melancolía-. Pero yo era una oveja, y él una nutria… y casado; no tenía posibilidades de conquistarlo. En aquel tiempo lo platique con mi prima, Bell…
-¿Y ella ofreció ayudarte?
-No soy estúpida, querida- respondió la oveja con amargura-. Yo sé que no lo hizo por mí, aunque sé que si se preocupaba; no, no lo hizo por mí. Pero vio en mí el sujeto de pruebas ideal… Me infecto… nos infectó.
-¿A ambos?- preguntó Judy confundida-. Krystal me dijo que los machos eran inmunes para facilitar un control de…
-Un control de natalidad- admitió May con tranquilidad-. Durante el embarazo se entra en un lapso de reposo, por lo que sólo las hembras pueden descansar y los varones quedarían demasiado expuestos. Pero nosotros fuimos una cepa de prueba, oficial Hopps. Sin transmisión, sin periodo de incubación y sin… inmunidad. Sus "necesidades" me permitieron conquistarlo de manera más sencilla; estando los dos infectados, la atracción era irresistible. Un proceso biológico con el que Bell trasteo un poco, pero que no terminó de ser conveniente para sus planes.
-Tal vez menos conveniente, pero si llevas años infectada, tu cepa no es mortal.
-No, es perfectamente segura- aseguró ella sonriendo-. Bueno, todo depende de que definamos como segura. Pero a efectos prácticos, solamente soy un sujeto de prueba para ver los efectos del virus sobre los infectados.
-Viviste años así, con los efectos de Pecado Original encima- replicó Judy sorprendida- ¿Por qué no le pediste una cura a Bellwether?
-¡Porque el virus era lo único que nos mantenía unidos a Nutriales y a mí!- respondió May con pesar- ¡Él me necesitaba para sus bajos instintos! ¡Yo lo satisfacía de formas que su esposa no se atrevía a hacer! Pero esas necesidades las tenía solamente por el virus… y yo necesitaba el virus para necesitarlo de la misma manera. Todo se fue a la mierda cuando él dio de casualidad con el negocio de Bell…
Judy alzó las orejas sorprendida.
-Claro, no son inmunes al virus Savage pero… porque?
-Savage fue desarrollado mucho después de que Bell comenzara a trabajar en OS.
-Pero, eso es ridículo- replicó Judy confundida, dando vueltas alrededor de May con la mirada fija en el suelo-. Si todo lo que dices es cierto, Bellwether tuvo que infectar a Nutriales y a ti años antes de desarrollar el Savage ¿Por qué desarrollaría un virus así si aún no tenía idea de cómo volver a los depredadores salvajes? Aunque pudiera aumentar exponencialmente la población de presas, ellos aún no tendrían motivos para ponerse contra los depredadores y menos si los superaban en número…
May soltó una carcajada y volteó a ver a Judy con diversión. La coneja sintió un escalofrió porque por un momento el parecido familiar se hizo bastante notable; May negó con la cabeza de forma condescendiente.
-Pecado Original, u OS, no fue diseñado con ese propósito.
-Espera, espera…- Judy reaccionó recordando las palabras de Míster Big-. Tú… ¡Tú fuiste quien le aviso a Míster Big que íbamos tras su pista!
Judy se abalanzó sobre May y la tomó del cuello. Mirándola furiosa, le mostró los dientes.
-¡Dime qué demonios sucedió en esa ocasión!- exigió con autoridad.
-Sí, yo los delate- admitió ella con tranquilidad-. Lo hice porque ella prometió regresarme a Nutriales cuando todo terminara. Así que estuve vigilando el club naturalista, porque sabía que tarde o temprano alguien se presentaría buscando la pista del último lugar donde vieron a Nutriales.
-¡¿Cuándo terminara que cosa?!- preguntó Judy sintiendo su corazón acelerarse- ¡¿Por qué mierdas infectó a Nutriales?!
-Él siempre confió en mí…- dijo May con tristeza-. Así que me aviso que había descubierto los planes de Bellwether para usar los aulladores; me pidió que escapara de la ciudad para evitar que se me vinculara con ella, y él… él me seguiría, dejando atrás a su familia.
-Pero lo traicionaste- Judy soltó a May con mirada perdida-. Recibiste su llamada y le tendiste una trampa.
-Bell… Me dijo que debía entretenerlo unas horas- las lágrimas invadieron el rostro de la oveja, que empezó a sollozar agachando la mirada-. Así que lo cite en el club y nosotros… lo hicimos. Me entregue a Nutriales con mucha pasión, lo hicimos por horas; porque no volvería a verlo en varios días. Hicimos el amor… como nunca… y como nunca más volveríamos a hacerlo.
May se cubrió el rostro y lloró con amargura. Judy sintió su corazón encogerse un poco; May había sido un cómplice de Bellwether, pero en realidad solamente había actuado por sus propios intereses. Y cuando esos intereses eran el amor, no podía dejar de sentir pena por ella. Sobre todo si tomaba en cuenta la inesperada traición que la alcaldesa había tenido contra su propia prima y como el destino se había encargado de devolverle a May el mal que había provocado.
-Nutriales iría con su jefe a advertirle- explicó May recuperando la compostura tras un par de minutos-; y la cosa no sería agradable. Míster Big tenía conexiones poderosas, y al descubrir que Bellwether lo utilizaba como instrumento de su propia destrucción… la mataría.
-Pero no fue por eso que traicionaste a Bellwether- aclaró Judy con convicción.
May guardó silencio nuevamente y alzó la mirada sonriendo a Judy.
-No. Me importaba una mierda porque era mi oportunidad de tener a Nutriales por fin enteramente para mí- admitió la oveja con una sonrisa un tanto malévola-. La razón por la que le avise es porque aun necesitaba algo de ella…
-¿Qué cosa?- preguntó Judy con un nudo en la garganta.
-El motivo por el que Bell diseño Original Sin- respondió ella-. Necesitaba…
La ventana a su espalda explotó en varios fragmentos. Y frente a ella, May cayó al suelo impulsada salvajemente por el impacto de una bala. Judy se dio la vuelta, dejando a May completamente abandonada a su suerte, cuando los fragmentos de vidrio aun caían al suelo. Calculó la trayectoria lo más rápido que pudo, un breve resplandor fue suficiente para darle la ubicación exacta del francotirador. La lente mientras ajustaba su arma lo delató, y el misterioso extraño lo supo al instante; cuando dejó caer su arma, Judy ya saltaba desde la ventana rota al edificio más cercano. Pudo ver un manchón azul que desaparecía en la ventana.
-¡Judy!- escuchó el gritó de Jake a lo lejos, pero no tenía tiempo de detenerse a explicar nada
-¡Agente Hopps en persecución!- anunció a su radio corriendo por el techo del edificio- ¡Sospechoso de pelaje azul, ubicado en el edificio departamental de la tercera y fundadores!
-¿Al lado de las "el rey de las donas"?- preguntó Garraza.
-Afirmativo- dijo Judy saltando desde el tejado del edificio a las escaleras de incendio del siguiente. Su aterrizaje fue suave, y como el edificio era más alto, empezó a escalar con rapidez; aún se encontraba a dos edificios de distancia, pero si cerraba el cerco...
-¡Todas las unidades disponibles van!
-Pongan las sirenas- ordenó ella llegando al techo-. Todas las unidades que vengan de dirección al bloque central, pongan sus…
Judy enmudeció al ver algo que no creyó posible. Desde lo alto del edificio departamental, el misterioso sujeto saltó; literalmente saltó al vacío. Judy se petrifico viendo al sospechoso caer a una velocidad controlada y aterrizar sobre el expreso de Zootopia, en movimiento. No tuvo tiempo para sorprenderse, o no se lo permitió; el tren daría vuelta más adelante y después lo perdería.
Corriendo con todas sus fuerzas, recorrió el edificio y saltó al siguiente, que nuevamente era más alto que el anterior; aterrizó con menos gracia en esta ocasión, pero rápidamente volvió a subir las escaleras de incendio. Cuando llegó al techo, vio al sujeto caminar tranquilamente sobre los vagones sin ponerle atención; se apresuró cruzando todo el edificio en menos de dos segundos. Era tarde, era tarde pero aun así… saltó.
El aterrizaje fue estrepitoso, rodó sobre su costado y rápidamente logró aferrarse al tren con una mano. Sintió un tirón tremendo en el brazo que la hizo soltar un quejido de dolor. Permaneció unos segundos así, hasta lograr sentarse sobre el tren en movimiento, con el viento arrastrándola por momentos; su brazo no se había dislocado, y eso era una suerte. Al alzar la mirada, una pluma azul golpeó su rostro. A lo lejos vio al sospechoso caminar con tranquilidad sobre el tren, alejándose de ella pero obviamente ignorante de su presencia.
-Oficial Hopps…- Judy alzó su radio y se puso de pie, empezando a avanzar con dificultad hacia su presa-. El sospechoso está viajando en el expreso de Zootopia…
-¿En el expreso? ¿Cómo diablos llegó a una estación?- esta vez la voz que le contestó fue la de Lora.
El sospechoso vestía totalmente de gris, con un pantalón deportivo, una sudadera que lo cubría perfectamente y una capucha puesta; cargaba una mochila roja en su espalda. Al girar un poco el tren, lo pudo ver rascarse el pico.
-Es un ave, repito, es una ave- anunció ella avanzando con cautela sobre el tren-. Viajamos sobre el tren, no dentro de él. Intentaré no perderle la vista y…
El sospechoso giró su cabeza con desgano, y observó a Judy. La mirada de ambos se cruzó. Judy pudo ver la sorpresa reflejada en su rostro, de plumaje azul, antes de que se girara y comenzara a correr. Su aterrizaje había resultado suave debido a su ligero peso y largo cuerpo, pero esto mismo representó un problema a la hora de avanzar contra el viento; a Judy no le costó más trabajo que agacharse para intentar avanzar lo más rápido que pudiera, ofreciendo la mínima resistencia al aire. Pero casi tan pronto como había iniciado la persecución nuevamente, el tren empezó a bajar su velocidad; estaban llegando a la siguiente estación.
Mirándola de reojo, el ave esperó unos segundos y saltó. Nuevamente su descenso fue lento y suave, pero tuvo la ventaja de no tener que esperar; Judy sabía que por la altura y velocidad, no era una buena idea saltar, así que espero hasta que el tren casi se detuvo. Para entonces, el sospechoso ya había tocado el suelo y emprendía su fuga nuevamente; algunos animales se quedaron viéndolo fijamente durante todo su descenso, sorprendidos por la acción en sí, y es que las aves no eran para nada comunes en Zootopia. Incluso se podría decir que un animal podía llegar al final de su vida sin haber observado jamás un ave.
Judy saltó y fue corriendo en la misma dirección, mientras los civiles volteaban a verla de forma interrogativa; un elefante profirió una trompetada y se hizo a un lado, mientras ella pasaba fugazmente entre sus piernas. Corrieron por los enormes pasillos de la estación, con Judy acortando la distancia con facilidad; el sospechoso subió las escaleras y salió a la calle, frente a un parque. La hembra irrumpió en la calle, sintiendo el sol a sus espaldas y viendo al sujeto correr por la casi vacía locación; dos puercos lo observaron mientras corría.
-¡Señor Lombardi!- gritó ella alzando su arma- ¡Está bajo arresto!
El sospechoso paró en seco; algunos civiles voltearon a verlos, guardando su distancia y alejándose lentamente. La sombra de Lombardi se proyectaba en el suelo hasta los arboles mas cercanos, pero aun estaba en un espacio demasiado abierto para pretender cubrirse las espaldas. Lentamente se quitó la capucha y se giró. Con el pico torcido y una mirada de enfado, mantuvo las alas en alto.
-Saben mi nombre- declaró Lombardi con enojo- ¿Quién fue el chivato? ¿Fue Sam?
-El asesor de relaciones exteriores, presumo- dijo Judy acercándose lentamente.
-Sí- el sujeto rió-. Así me dicen, pero puedes llamarme Falco.
-Bien, Falco Lombardi, está usted bajo arresto- anunció Judy con tranquilidad-. Sospechoso en el intento de asesinato de May Bellwether.
-No, no, no fue un intento- dijo Falco ampliando su sonrisa y negando categóricamente mientras alzaba un dedo-. Yo nunca fallo.
Judy endureció su mirada. Los dos puercos que observaban parecieron presentir la hostilidad y se alejaron corriendo; los demás civiles no fueron tan prudentes.
-Quiero que se ponga en el suelo, con manos y piernas separadas- ordenó Judy.
-No- respondió Falco.
-¡Es una orden!
-No- repitió Falco con serenidad-. Aun no entiendes que me detuve por mi propia voluntad.
Judy apretó el gatillo de su arma y los dardos eléctricos salieron disparados. Falcó se giró y los dardos se encajaron en su ropa, pero el ave no se detuvo; en un rápido movimiento desgarró su ropa y se abalanzó contra Judy con un cuchillo en la mano. Sin la ropa encima, Judy comprobó su terrible error, pues Falco era mucho más delgado de lo que su ropa sugería; debido a su plumaje, este le daba una apariencia corpulenta que en realidad no poseía. Sabía que había perdido la ventaja, pero debía aprovechar la ventaja del propio Falco para retomar la suya: Falco intentaría desarmarla. Giró su pistola hacia Falco, y tal como esperaba, este golpeó su antebrazo, haciéndola alzar el arma; con su otra mano ya dirigía el cuchillo a su cuerpo, pero ella levantó la rodilla y golpeó el ala de Falco.
Su enemigo soltó el cuchillo, pero continuó avanzando, embistiéndola de lleno en el abdomen. Soltando su pistola, ella dio un firme codazo en la espalda de Falco; no pudo ver la reacción de este cuando ella misma estampó contra el suelo. Ambos rodaron y se separaron de su enemigo, poniéndose en pie lo más rápido que pudieron y distanciados apenas por un par de metros.
-Buenos reflejos- dijo Falco acariciando su ala-. Ahora sé porque Fred no ha podido acabar contigo.
-Y por eso mismo no has podido acabar conmigo.
-No te equivoques- Falcó empezó a caminar hacia un costado y Judy le siguió el paso-. A mí me ordenaron no acabar con tu vida.
-¡¿Por qué?!- preguntó ella furiosa- ¡¿Dónde diablos esta Fred?!
-De Fred no sé una mierda- respondió Falco con tranquilidad-. Pero tenía que tenerte vigilada, asegurarme que no fueras peligrosa… Cuando localizaste a May Bellwether, fue mi oportunidad de acabar con ella.
-¿Por qué?
-Los planes de Dawn Bellwether serían los únicos capaces de destruir los planes de Fred- respondió Falco encogiéndose de hombros-. Y no queremos que eso suceda.
Falco continuó caminando. Judy entonces se abalanzo contra él; Falco la esquivó, retrocediendo dos pasos, y corrieron al final del parque. Falcó saltó un auto y Judy se resbaló bajo él. Su caída lenta le jugo en contra entonces, cuando Judy se puso en pie primero y lo golpeó firmemente en el abdomen. El ave se dobló con el golpe, y Judy aprovechó para intentar someterlo; lo tomó de un ala, pero esta también resultó más delgada de lo que aparentaba; sintió las plumas escapar de su agarre con una facilidad que provocó un vuelco en su corazón. Falco se soltó con facilidad, y girando sobre sí mismo se deshizo de Judy. Ambos se pusieron de pie y se miraron fijamente.
-No conoces la verdad detrás de Zootopia, agente Hopps- declaró Falco con calma-. Ustedes no son la cúspide de la evolución, y tampoco esos asquerosos primates.
-¿Es racismo?- preguntó Judy calculando sus movimientos; la flexibilidad y falta de corpulencia en su enemigo estaban jugando en su contra- ¿De eso se trata esto?
Falco soltó una carcajada y negó con la cabeza.
-Una liebre, un mapache y un Halcón entran a Zootopia- declaró Falco sonriendo con malicia-. Cualquiera diría que es el inició de un chiste ¿cierto? Si esto fuera sobre racismo, no estaríamos en este grupo ni Mike ni yo…
-Mike, el mono- asintió Judy.
La sonrisa en el rostro de Falco desapareció. Se enderezó un poco y observó a Judy.
-Parece que han averiguado más de lo que debían- dijo Falco con serenidad.
-No lo suficiente…- dijo Judy con firmeza-. Pero no nos detendremos hasta detener a Fred y verlo pudrirse en la cárcel, seguramente a un lado de tu celda.
-Eso no va a suceder, cariño.
-O vienen vivos con nosotros, o muertos con la federación- aclaró ella-. Pero no lograran sembrar el caos en Zootopia.
-Eso lo veremos…
Falco salió corriendo nuevamente, y Judy lo intercepto; con un ala, Falco se giró y atacó a Judy. Ella se agachó y en lugar de atacar su abdomen, lugar en el que podría fallar por su cálculo erróneo, optó por golpear sus piernas. Falco cayó al suelo rodando y ella se arrojó sobre él. El Halcón se giró en el suelo y ambos se vieron forcejeando para someter al otro; Judy supo al instante que el macho carecía por completo de fuerza y solamente hacía uso de su velocidad para defenderse. Por su parte ella seguía fallando en lastimar a su oponente, como si fuera una simple novata; y es que estaba más acostumbrada a enfrentar a enemigos poderosos antes que enemigos que fueran más rápidos que ella misma. Antes que pudiera reaccionar, Falco le dio un picotazo en la cabeza; adolorida, ella soltó a su presa. Falco la golpeó con su ala y se deshizo de ella. El ave arrojó a una oveja cercana contra la propia Judy y salió corriendo; ella simplemente hizo a un lado al civil.
La persecución se reanudo rápidamente, con Falco tomando la delantera; cruzaron la calle entre autos que frenaron en seco, maldición de sus conductores y gritos de sorpresa, y Judy tacleó a Falco en la espalda, pero este logró mantenerse en pie y girar a la derecha. Rápidamente trepó sobre un auto y saltó una reja; Judy vio la reja abierta y optó por entrar por la puerta. Antes de que pudiera llegar ahí, dos aves se le interpusieron, dos pequeños tucanes que la miraron con enojo.
-Oficial Hopps, estoy en persecución- declaró ella rodeándolos.
-Aquí no tiene autoridad, agente Hopps- dijo uno de los tucanes tomándola del brazo.
Ella se detuvo y volteó a verlo, sorprendida.
-¿Qué?
-Es la embajada de Corneria, agente Hopps- declaró el Tucán con hostilidad-. Retírese…
-No… No…- susurró Judy girando a ver al interior.
Con una amplia sonrisa en el rostro, Falco se cruzó de brazos y se estiró con satisfacción.
-No todas las batallas se ganan con fuerza, agente Hopps- se burló Falco.
-¡Desgraciado!- gritó Judy furiosa dejándose caer de rodillas.
Corneria era la ciudad de las aves. Las aves no eran comunes en Zootopia, y sus distintos distritos no estaban especialmente adaptados para ellas; al igual que Edén, Corneria era una ciudad independiente que tenía tratos comerciales con Zootopia. Contaba con su propia embajada en la ciudad, y sabía con toda seguridad que Corneria no entregaría a uno de los suyos al gobierno de Zootopia. Falco había ganado.
Corenote:
Solo hay una cosa para la cual quiero usar la Corenote.
¿Qué pasó con mis primeros lectores? ¿Qué sucedió con ustedes? ¿Me siguen leyendo?
A medida que ha avanzado el fic, lo he visto crecer, abrirse paso entre los favoritos de la gente; incluso he recibido obsequios y dibujos de gran parte de mis lectores, los cuales se los agradezco enormemente. Pero últimamente me queda la incomodidad de que ya no he visto a muchos de mis primeros lectores que en un principio me animaron a continuar con este fic.
Chocoletie, Rizel Iwaki, AkumuHoshi, Shadow Moon Black Dragon, Arovi, Meimei-Tan, Senaee, BloodyMari23, Ruzuchan Poly, Paradoja, entre un largo etcétera. Todos fueron de mis primeros lectores (de aquel lejano tiempo cuando actualizaba una vez por semana), algunos simplemente me apoyaron con sus reviews y me divirtieron con sus reacciones o teorías, algunos me regalaron fanarts basados en mi fic, algunos incluso contactaron conmigo. Hace ya casi un año que inició esta historia, la cual está cerca de terminar, y solo quisiera saber que la terminaran, conmigo. Solo quisiera saber si aún siguen leyendo esta historia, pero también quisiera agradecerles a ellos, y a los que no mencione, por su grande apoyo. Gracias por seguir esta aventura.
Pero un especial agradecimiento a Nazho, Mandra, Nime, Kimmy, Lucia, Venisa, miembros de mis lectores originales, o almenos más antiguos, de los cuales se han puesto en contacto conmigo y se han mantenido mostrando su apoyo a este y otros proyectos relacionados; incluso cuando estaba a punto de abandonar el proyecto de forma permanente. Muchas gracias, los aprecio bastante a todos ustedes.
Por último, agradecer a mis lectores más recientes, que no es que los deje afuera, por darle una oportunidad al fic. Y espero hayan disfrutado del fic porque está cerca de su final.
No olviden dejar sus comentarios, teorías, sugerencias, trastornos de lenguaje o cualquier cosa que quieran compartir conmigo (dibujos, fics, foros…). Un gran saludo y un fuerte abrazo…
Extra 01
(Lunes 19 de Febrero)
Lora cerró la puerta de su oficina, cruzo los brazos y sin tomar asiento volteó a ver a Judy.
-¿Cómo carajos sabias que soy inmune?- preguntó Lora con severidad- ¿Y porque carajos no me lo dijiste hasta que Leodoro intento infectarme?
Judy agachó las orejas y desvió la mirada, sintiendo el peso de la mirada de la loba sobre sus hombros; no era algo tan sencillo de explicar, pero sabía que ese momento llegaría tarde o temprano.
-¿Qué demonios nos estas escondiendo, Judy?- preguntó Lora.
La loba soltó un suspiró y se puso de rodillas, tomando las manos de Judy; la coneja alzó la mirada y volteó a verla avergonzada. Ella le sonrió.
-Tenemos que salir de esto, Judy. Juntas- Lora le sonrió con dulzura-. Como un equipo.
Judy asintió y soltó a Lora. Adoptó una posición más solemne y su mirada se endureció un poco.
-Lora, no estamos lidiando solamente con el Savage.
-¿A qué te refieres?- preguntó Lora ladeando la cabeza.
-Bellwether…- Judy pensó sus palabras unos segundos-. Los planes de Bellwether no solo incluían al Savage, sino que tenía que asegurar la preservación y superioridad de las presas. Así que desarrollo otro virus: el Original Sin, o Pecado Original.
-¿Otro virus?- la preocupación en el rostro de Lora quedo manifiesta- ¿Fred también lo tiene en su poder?
-No sé exactamente que tanto sabe Fred de su existencia, pero es mucho más complicado.
-¿Complicado en qué sentido? ¿Qué mierdas sucede con ese virus adicional?
Judy se rascó una oreja tratando de pensar cómo explicarlo.
-El virus está pensado para las presas, para preservar su superioridad numérica y aumentarla. Es un virus que permanece pasivo hasta que entra en contacto con el virus Savage; es entonces que comienza a actuar sobre el cuerpo. El virus te hace inmune a Savage como medida preventiva.
-Pero yo soy un depredador- replicó Lora confundida.
-No, el virus no funciona así- explicó Judy con tranquilidad-. Su función es para mantener la superioridad de las presas, pero solamente las hembras pueden contagiarse, sin importar la especie.
-¿Y eso para qué?
-Reproducción- dijo Judy sonriendo nerviosa.
Lora soltó una carcajada, pero vio que la expresión de Judy no se alteraba. Entonces se acomodó el pelo y se puso de pie.
-¿Reproducción?
-Si, en pocas palabras- asintió Judy con un suspiro-. En nuestro camino a la evolución, hemos dejado muchas cosas detrás, muchos instintos básicos y perjudiciales para nuestra civilización. El "celo" es uno de ellos. Bellwether planeaba volver a zootopia su utopía perfecta, causando con un mismo suero la activación de los instintos asesinos en los depredadores, para justificar matarlos, y los instintos sexuales en las presas, para tener la capacidad real de matar a los depredadores gracias a una superación numérica.
-¿Estás hablando de una ganas desmedidas de copular?- inquirió Lora sorprendida- ¡Si yo ya era una ninfómana! ¡No puedes hablar en serio! Aunque… eso lo explica…
Lora se cubrió el rostro y se sentó en su mesa. Judy esperó unos segundos en silencio.
-Bien, deja ver si lo entiendo- dijo Lora con un suspiro-. Bellwether creo un virus pasivo para aumentar la reproducción de todas las especies; pero este solamente se activa cuando entra en contacto con el Savage, con lo cual se aseguraba de mantener a las presas inmunes y a los depredadores vistos como una amenaza, que fácilmente seria superada en número…
-Básicamente- dijo ella asintiendo.
-Y tu descubriste el Savage, pero nunca supiste del Original Sin… hasta ahora.
-Si.
-¿Por qué ahora?- preguntó Lora.
-Fred.
-Ese bastardo…
-Fred me atacó en mi ciudad natal, e intento infectarme- explicó Judy con tranquilidad-. Resulte ser inmune, o no del todo… Fue cuando el virus se activó y yo quede infectada.
-Espera…- Lora abrió los ojos y miró fijamente a Judy- ¡¿Cuál es la tasa de infección de esta cosa?! ¡Debemos ponernos en cuarentena y…!
-Es inútil- replicó Judy con seriedad-. La federación ya lo sabe…
-¿Esos imbéciles lo saben?- exclamó Lora sorprendida- ¡¿Por qué no han hecho nada?!
-¡Por el mismo motivo por el que nosotros no haremos nada!- respondió Judy alzando una mano-. Entiéndelo, este virus ha estado aquí en zootopia, desde hace meses. Yo estoy infectada, Krystal está infectada, y no sabemos cuántas más personas han resultado infectadas; contener la infección no es una opción. Conseguir una cura es nuestra única solución.
-¿Y si no lo hacemos?- preguntó Lora abatida- ¿Tendré que comprar preservativos el resto de mi vida?
-No…- declaró Judy agachando la mirada-. Eventualmente moriremos.
-¡¿Qué?!
-Es un virus progresivo que aumenta el libido sexual en las hembras, pero los planes de Bellwether no estaban del todo terminados- explicó Judy-. El virus es inestable y… llegara el momento en que no podremos sobrevivir a sus efectos físicos.
-¡¿Efectos físicos?!- preguntó Lora sorprendida- ¡¿Cómo mierdas puedo morir por estar excitada?!
-El corazón, Lora- explicó Judy con delicadeza.
Lora miró a Judy pensativa, soltando un bufido.
-Espera…- dijo Lora con expresión dura-. Tal vez mi virus se activó con Leodoro, pero si el tuyo se activó con Fred… Tú me infectaste a mí!
-Es… es probable…- admitió Judy retorciendo sus manos.
-Largo de aquí, Hopps- dijo cubriéndose el rostro.
-Lora…
-¡Largo de aquí, Hopps!- ordenó ella señalándola furiosa-. No quiero ver tus malditos dientes asomarse en esta ofician hasta que vengas con una cura para mí.
-Lora, aún hay cosas que…
-¡Lárgate de mi oficina, pequeña bola de pelo!- gritó Lora señalando la puerta- ¡Ya!
Judy agachó la mirada y salió sin agregar más.
Extra 02
(Lunes 19 de Febrero)
Randall aún estaba acostumbrándose a la nueva casa que resultó mucho más espaciosos de lo que tenía costumbre. Claro, viniendo de un hogar con más de doscientos hermanos, no se podía esperar que su habitación fuera precisamente amplia, pero por el contrario llegar a la ciudad de zootopia había resultado simplemente increíble. June había llegado a la gran ciudad con un empleo asegurado, así que se despidió de sus hermanos y se retiró sin decir nada más. July, por su parte, se encargaría de buscar un colegio para Randall y posteriormente conseguir un empleo. Prioridades.
El pequeño conejo miraba por la ventana del alto edificio, desde donde alcanzaba a ver un parque enorme y bastante bonito. Los animales paseaban por ahí con tranquilidad: ovejas y tigres, principalmente. Impensable para su familia convivir con tigres, pero él se encontraba emocionada acerca de su nueva vida en la gran ciudad ¿Quién sabe? Tal vez se encontraría con su hermana por las calles, incluso acompañarla en alguna persecución o…
-¿Randall?- July tocó la puerta de su cuarto.
-Sí, aquí estoy- dijo él con una amplia sonrisa.-. Adelante.
July entró al cuarto y le dedicó una amplia sonrisa a su hermanito. En sus manos cargaba una caja, bastante pequeña pero con gesto delicado.
-Necesito que lleves esto a casa de Judy… de Nick, quiero decir- dijo July entregando la caja a Randall.
El chico palideció al instante.
-Pero no sé dónde viven…
-Aquí está la dirección- dijo entregando una hoja aparte.
-¿Es en serio?- preguntó Randall confundido.
-Están a menos de media hora de aquí, estarás bien- declaró July sonriendo.
-Pero… pero…- Randall vio la caja- ¿Y si no doy con la casa?
July le entregó un par de billetes a Randall y le acarició la mejilla con ternura.
-Llevas un día entero mirando por la ventana, es hora de que salgas.
-¡Es una ciudad que no conozco, y es enorme!- replicó Randall.
-Te diré algo, aquí hay suficiente dinero para un taxi de ida y vuelta a casa de Nick- explicó la coneja con serenidad-. Puedes ir así… o puedes llegar en colectivo. El dinero que te sobre te lo puedes quedar, así que tú decides.
Randall alzó una ceja y contó los billetes. La oferta era bastante tentadora. Se preguntó brevemente que haría Judy, pero supo al instante que Judy habría aceptado desde el principio.
-Bien- asintió Randall sonriendo-. Iré a la casa de Nick.
-Ese es mi muchachito- dijo July sonriendo y dándole un golpecito en el brazo-. Ve con cuidado y te espero aquí para la hora de la comida.
-¡Si!
Randall se puso su mochila, se despidió con un beso de su hermana y salió del departamento. Bajó a toda prisa las escaleras y salió a la calle. Viendo los enormes edificios y soltando un suspiró, dio su primer paso en una nueva vida. Una nueva aventura.
