Declaración de derechos de autor: No soy dueño de Highschool DXD, God of War o Asura´s Wrath, estos pertenecen a sus respectivos autores Ichiei Ishibumi, SCE Santa Monica y Kasuhiro Tsuyachiya respectivamente.

El dios de la velocidad.

Hay cosas que sin remedio nos competen y otras que por elección se obtienen, tu forma de ser influencia enormemente el ambiente en el que te desenvuelves, el deseo de las personas de volver a verte vivo...o muerto. De qué lado de la moneda te encuentras, debes recordar que no acualquiera se le cuentan los secretos, puede ser el mayor soplón que jamás hayas conocido.

Capítulo 20: Sorpresas...

Surprise...

En los oscuros y tenebrosos caminos de la sección más vieja de la academia Kuoh, se escuchan numerosos pasos que causan temor en los que se consideran sospechosos, los dueños de las pisadas son nada más y nada menos que demonios, que transitan con seguridad sobre sus dominios.

- Es aquí -

Dice Rias Gremory, deteniendo a todo el séquito que va a sus espaldas, como si se tratase de un general que va al margen junto a toda su tropa, frente a ella hay una puestas dobles con cadenas y cintas amarillas con las palabras "Keep out" escritas en ellas, lo que hay al otro lado se consideró uno de los mayores terrores durante la edad media.

- Issei-kun, la persona tras esta puerta muy posiblemente supere tu velocidad, espero no te enojes por este hecho -

La pelirroja dice esto con una sonrisa inocente en su rostro, esta es dirigida a alguien en específico, su único peón, Hyoudo Issei, o sea yo. La razón por la que estamos aquí es simple y concisa, el día de ayer Rias recibió la aprobación de Sirzechs para liberar a su primer anfil.

- Más rápido que yo, eso debo comprobarlo -

Esas son mis palabras desafiantes en contra de la pelirroja, pero, extrañamente no recibo la aprobación de nadie, a excepción de Asia, quien tampoco conoce al dichoso senpai que conocerá.

- Tú eres rápido, pero te podría tocar en el trayecto -

Comenta Kiba, causándome una excesiva curiosidad, quién más puede ser más de 3 mil veces más rápido que la luz a parte de mí, se supone que ahora soy el "dios de la velocidad", quién me podría superar.

- Solo los hechos refutan las palabras -

Menciono justo cuando Rias empieza a ejercer su magia en el sello que aguarda a quien se oculta detrás de la puerta, la tensión en el aire se puede palpar fácilmente, y no es para menos, deseo probar a quien sea que esté al otro lado.

- Adelante -

Dice la Gremory luego de romper totalmente el sello, indudablemente soy el primero en pasar, quiero saber quién de los dos es el más veloz.

- Parece que Issei-kun está muy emocionado -

Escucho la voz de Akeno a mis espaldas seguida de una contestación por parte de Rias, l cual no presto atención.

- ¡Aléjense! -

Mis oídos no pueden creer lo que acaban de escuchar, fue una voz femenina la que se acaba de alzar, con pasos cuidadosos ingreso solo, y lo primero que veo es a una chica con aspecto de muñeca que viste el uniforme de la academia Kuoh...tiene cabello corto y ojos violeta, piel blanca cual porcelana pulida por zeus, una baja estatura...

- "Ahora que hago, no puedo humillar a una niña...¿qué debería hacer?" -

Sin darme cuenta ese pensamiento totalmente machista me recorre la cabeza, "¿qué hago?...soy incapaz de profanar tal belleza". Con ligeros pasos me acerco a ella y de repente...puff, desapareció.

- "¿Viste eso Draig?" -

- Por supuesto que sí, apagó nuestra percepción del tiempo...algo similar a lo que hace "El amuleto del tiempo" -

Quien me responde es el dragón que recside en mi brazo izquierdo, quien literalmente se mantiene dormido la mayoría del tiempo del día. Con la mirada busco rápidamente, se encuentra a mi derecha metida en una caja, unos 7 pasos de mí...¿cuánto tiempo puede detener la percepción de tiempo de las personas?

- Enserio eres increíble, pero veamos si puedes huir de mí -

Eso es lo que digo a la niña, mi percepción del tiempo empieza a dilatarse, expandiendo los segundos para mí...un paso tras otro empiezo a acercarme, tal y como pensé, no puede percibirme con su velocidad natural...técnicamente lo de ser más rápida que yo es mentira.

- "¿Pero ahora cómo demuestro que soy capaz de ganar?" -

Creo que sus bragas serían el mejor objeto para probar victoria, después de todo he usado ese magistral objeto como bandera de victoria en una gran parte de mis batallas. Por el costado de la chica me aproximo, levanto sutilmente su caja de protección, después levanto la falda y lo primero que veo es un...

- ¡QUÉ VERGA! -

Literalmente...

Matadragones...

Actualmente me encuentro observando detenidamente a Hyoudo Issei, quien aunque no lo crean está hecho bolita en una esquina, al parecer se dio de cuenta del género de Gasper de la peor forma posible.

- Kiba-kun, te gustaría escucharme un momento -

Quien me llama con tan dulce voz no es otra sino mi ama, Rias...es difícil de describir pero se está burlando internamente del estado en el que se encuentra su peón. Entonces la observo con mirada atenta y respondo sin tapujos.

- Por supuesto -

La pelirroja entonces me habla con una voz que al parecer busca confidencialidad.

- ¿Crees que se recupere de ese trauma? -

Justo al decir eso suelta una risa que en un inicio trata de ocultar, pero que luego se hace un poco más audible.

- La verdad ni siquiera yo sé qué es lo que pasa por su cabeza -

...Mientras tanto con Issei.

Había escuchado las leyendas, pero nunca creí que fueran ciertas...maldición, mi virilidad, aunque, si parece chica y te excita no eres gay...¿verdad?. ¡Claro!, lo único que me atrae es su complexión delicada, si, eso es...no puedo dejar que me inunde ese pensamiento, no, no, no, no, no...Draig, maldición quita esa cara depravada, no se te ocurra decirlo...

- Con pito es más rico - (...7w7...)

- Nooooo...¡puto dragón traidor! -

...Mientras tanto con alguien desconocido hasta ahora.

Con pasos suaves casi llevados por el viento empiezo a acercarme al club de investigación de lo oculto, me enteré de que liberarían al primer anfil de Rias-senpai...

- Que tal...¿están ocu...? -

La frase no la logro terminar porque frente a mis ojos aparece una imagen que simplemente vale oro sin dudar, se trata de Koneko-chan persiguiendo a una linda chica rubia que viste el uniforme Kuoh.

- " Esto...esto es...¿amor a primera vista?" -

Eso es lo que pienso instantáneamente sin embargo de repente aparece a mi lado Issei con una cara de mala muerte que la verdad da mucho miedo.

- No te ilusiones, es hombre -

CRACK...

De alguna manera sentí que algo en mí se rompió, me siento devastado y anonadado, ¿cómo puede ser posible?...

- Pero no te preocupes ahora mismo lo arreglo...¡Gasper-kuuun! -

Esa parte final la dice con tono adorable...

- Qué te parece si jugamos a "delito"... -

¿Delito?...nunca había escuchado eso, miro a Issei con cara desconcertada, pero finalmente veo que saca de su bolsillo un bisturí que solo el rey demonio sabe donde consiguió.

- ...Si te agarro te corto el pito -

Un escalofrío sepulcral me recorre la columna vertebral y termina por llegar a mi amigo, que finalmente terminó por hacer que se me arruguen las partesitas.

- ¡Kyaaaa! -

El chico/chica da un grito que denota su miedo, y es normal...aunque extrañamente me empiezo a preguntar sobre las ventajas de tener un travesti como pareja.

...Al día siguiente, perspectiva de Issei.

Después de molestar todo el día de ayer con chistes de trapitos hoy me encuentro en un templo junto a Akeno esperando la llegada de alguien...supuestamente es una sorpresa y no me ha querido revelar de quien se trata.

- Y...¿de qué quieres que hablemos? -

Empiezo a formularle preguntas a la reina de Rias, quien no deja de mirarme en ningún momento, en su mirada veo algo que conozco bastante bien...lujuria.

- Que tal si hablamos sobre nuestro futuro -

Dice ella con su bella sonrisa disimulada en su adorable rostro...

- A claro podemos hablar sobre...espera qué -

Recién me acabo de dar de cuenta del rumbo que está tomando la conversación, de repente me siento un poco nervioso...Akeno produce un ambiente algo extraño.

- No creas que no me he dado cuenta de las travesuras que has hecho, Xenovia y Raynare no pueden ser la únicas que acaparen tu atención -

Su rostro de repente empieza a parecer travieso y malicioso, sin embargo, se está equivocando en algo, en el combo que menciona no parece Koneko...menos mal nadie sabe que ya me comí a una nekololi.

- Bueno pues...¡oh mira, una paloma! -

Se me ocurre de repente una distracción sin saber que hacia donde apunté se encontraba un ángel de diez alas doradas.

- "Al parecer de verdad apareció..." -

Lentamente el resplandor de aquel ángel me empieza cegar, me parece conocido, pero, quién es...extrañamente me recuerda a padre Alexander...espera. ¡Él es el padre Alexander!

- Cuánto tiempo, Issei-dono -

Su voz me llena la mente de nostalgia, los ojos me empiezan arder de repente...

- Así que todo el tiempo fuiste un enviado del cielo, ¿qué es lo que quieren de mí? -

De alguna manera siento algo de ir, pero también quiero saber...porque perder la oportunidad de saberlo todo.

- Con el tiempo podrás saberlo, Issei -

De repente detrás de ese ángel aparece otra ángel...pero la conozco, cabello azul con un mechón verde, ojos claros de color marrón.

- ¿Xenovia? -

De repente todo el cuerpo se me heló al ver a mi prometida convertida en ángel, a su lado de repente aparece también Irina con la misma transformación...ahora si que necesito respuestas.

- Sé que tienes muchas preguntas...pero con el tiempo encontrarás las respuestas -

Nuevamente quien habla es el "Alexander" con alas, quien empieza a abrir un círculo mágico con aspecto de portal, de este sale una espada que emite un resplandor que me daña.

- Recibe esta espada Issei-dono, la necesitarás en tu viaje -

Qué es esa afirmación, ¿acaso conoce mi futuro?...

- Espera... -

Estuve a punto de acercarme pero de repente ellos se van por un portal, dejándome con la duda de qué es lo que sabe el cielo sobre mí.

- Haz caso...tomemos esa espada, ya lo sabremos todo a su debido tiempo -

Con algo de duda tomo la espada con mi boosted gear haciendo caso al dragón que se encuentra en mi mano izquierda.

- Está bien... -

Continuará...