Disclaimer: Ya lo conocen lo de siempre. A mi me pertenece un gato vago que lleno de pulgas a mi perrita no los derechos de los Juegos del Hambre. Esos son de Suzanne Collins


XX.- Feeling Good

La próxima vez que Katniss Everdeen volvió a abrir los ojos, se sintió confundida, se sentía entumecida y atontada. Todo a su alrededor era de un deslumbrante color blanco, paredes, sabanas, sillas, aparatos. Todo, era casi cegador

¿Dónde estaba? Se examino así misma, moviendo piernas y brazos provocando dolor en ciertas partes. Levanto el brazo izquierdo y lo llevo a su frente donde sentía algo sobre su piel, descubriendo una gruesa capa de vendaje en todo en flanco derecho de su frente y parte de su cabeza.

¿Qué había pasado? Trato de hacer memoria, pero algo fallaba, las imágenes eran confusas y desordenadas; miro fijamente su brazo derecho del cual salían tubos conectados a la pared, en ese momento vio como un liquido tranparente iba bajando por uno de ellos, siguió el movimiento procesando que aquello estaba dirigido a su cuerpo. No se movió, no quería moverse, ya había entendido que se encontraba en un hospital. Los por qué no los sabia, solo entendía que quería volver a la oscuridad de la inconsciencia.

Volvió a despertar. No supo cuanto tiempo había pasado desde la última vez que abrió los ojos. No habían tubos en su brazo y la habitación era ligeramente diferente; una delgada franja beige la hacia ver diferente de la anterior. Miro al cielo falso de inmaculado blanco y luego miro a su izquierda; sintió una opresión en el lugar donde se hallaba su corazón al ver un par de ojos grises ahí justo frente a ella, la veían preocupados y hasta podía deducir que culpables. Ella no entendía nada, solo podía sentir un calor subiendo por sus venas, como si se tratase de fuego, un fuego que a gritos pedía venganza, exigía y advertía violencia hacia el muchacho a su lado. ¿Por qué? ¿Qué había sucedido?

-Catnip… ¿Estas bien? ¿Cómo te sientes?

Algo en la voz del chico, o su actitud desencadeno una serie de imágenes, como si fuese un montaje fotográfico, se sintió como la chica de esa película de horror y acción ¿Cómo se llamaba? ¿Algo maldito? Solo recordaba que era de un videojuego que a sus amigos les encantaba jugar. Entonces lo entendió todo, entendió su repentino enfado, entendió por qué estaba en ese hospital. Aunque no entendía como era posible que este tuviera cara de ponerse ahí frente a ella

-¿Qué haces aquí? – Eso fue todo lo que pudo decir del largo y ominoso silencio que se extendió por unos minutos entre ellos. Mantenía la voz calma, la expresión neutra y media cada uno de los movimientos del muchacho – No. No quiero saber. Solo lárgate de aquí

-Catnip…

-¡No me llames así! – Le corto de inmediato, se giro a verlo de nuevo con el ceño severamente fruncido, sintiendo las mejillas calientes por el enojo, la sangre hirviendo, la cabeza le palpito de manera dolorosa pero lo ignoro – No quiero que vuelvas a hablarme siquiera, no eres mas que un perro traidor

-Déjame explicar

-¿Qué? ¿Estabas muy ebrio? ¿Me vas a decir que me confundiste, qué creíste que era yo? ¿O tienes una línea mejor? Lo que sea no me interesa. Después de todo tú y yo terminamos

-No seas tan drástica Catnip – El chico frunció el ceño y negó con la cabeza, Katniss lo miro incrédula por sus palabras, la cabeza le seguía palpitando con demasiada fuerza, se sintió ansiosa y con la mente un poco revuelta

Ella se incorporo, irguiendo la espalda y noto como la vista se le nublaba y oscurecía en los bordes, pero no perdió el hilo de pensamientos, se sintió más furiosa si eso era posible ¿Drástica? ¿Por terminar con él? Apretó los puños hasta clavarse las uñas en las palmas pero eso no aminoro en nada su ira, ni el velado palpito de su cabeza

-Vete a la mierda – Fue todo lo que dijo antes de lanzarse contra el, tirándolo al suelo y arañándole la cara y el cuello, golpeando y pateando. Dañando cada parte de él que le era accesible. Gale trataba de alejarla pero ella se movía demasiado impidiéndole una firme sujeción. Katniss grito y pataleo cuando un par de brazos la apartaron del moreno y la llevaron a la cama donde la ataron de manos y pies. Pero a ella no le importo siguió sacudiéndose en la cama. Sintió el dolor en la herida de la frente pero no por eso se detuvo. Tampoco lo hizo cuando capto la mirada abatida de Prim

Ella simplemente colapso ante el pinchazo de una jeringuilla, seguramente llena de calmantes…

Peeta la observaba en silencio, aquel gesto de suprema concentración, ese que ponía cuando estaba dibujando o pintando. No la miraba directamente, mas parecía haberse perdido en algún punto de la pared, finalmente la miro a los ojos y ella sintió que la estaba atravesando, que no era mas que una tela transparente frente a el; tuvo el impulso de cubrirse el pecho con los brazos para ocultarle cualquier cosa que viera en su alma, pero lo desecho y lo dejo consumirla en su profundo azul.

El silencio le parecía insoportable, prefería cualquier otra cosa, el silencio no era una de las reacciones que había estado esperando, no se había preparado para soportar el silencio. Claro que el no le hacia ningún gesto, en su mirada no había mas que concentración como si estuviera tratando de resolver un muy complicado juego de ajedrez, como si ella le hubiera revelado un secreto del universo que él no era capaz de entender o procesar y ella se estaba desesperando sin ninguna palabra de Peeta

-Idiota… - Fue la primer palabra que escucho de Peeta.

La primera reacción de Katniss es fruncir el ceño y abrir la boca para responder en mayor medida, pero no puede procesar las ordenes ¿Era con ella? Se obliga a hablar a decir algo y todo lo que logra es un pequeño susurro

-¿Cómo?

Peeta la miro directamente esta vez y repitió

-Idiota, el tal Gale es un completo y verdadero idiota – Peeta frunció el ceño y Katniss sonrió, se sintió tonta por pensar que era con ella

-Es más que eso

-Si, es como el hijo de puta más grande que conocerás, en serio… ¿Qué pensaba?... pero eso no importa – el se señalo la frente y luego la de Katniss – ¿por eso tomas medicamentos? ¿Qué sucedió exactamente?

Katniss lo miro y le sonrió, le pareció que frente a ella se encontraba un chico maravilloso, sin preguntas incomodas solo le interesaba saber si ella estaba bien, de todas las cosas solo parecía interesarle la cabeza de ella.

-Si, sufrí una concusión por el accidente, me golpee el lado izquierdo de la cabeza contra el auto, o eso me dijeron…las ideas, los recuerdos todo se mezclaba. Tenía cambios de humor demasiado drásticos, así que me mantenían con medicamentos demasiado fuertes para calmarme o controlarme. El problema es que con ellos tenia alucinaciones, veía cosas, como serpientes en mi cajón de ropa o cosas así.

-Pero ¿Ya estas bien?

-Si, si lo estoy. Aun sigo tomando unos medicamentos, mas que todo para mantener a raya el descontrol de los pensamientos, pero no causan problemas en mi cabeza. No alucino

-Bien, eso es genial… - Quería preguntarle por las pesadillas, pero no sabía como hacerlo, no sabia si ella estaría dispuesta a seguir hablando, le sonrió y le acaricio la mejilla con el dorso de la mano, la miro con cariño y ella acuno la mano de el con su mano, se acercaron y se dieron un casto beso en los labios – ¿las pastillas no te dejan dormir?

-Eso no tiene nada que ver, yo… yo tengo problemas con las pesadillas desde que mi padre murió, nada nuevo, no es de importancia

-Ok – Peeta asintió, no gustándole que ella le diera poca importancia pero ya se habían tardado suficiente y seguramente los otros estarían buscándolos o algo similar – Te agradezco que me lo hayas contado Preciosa

Katniss negó con la cabeza y sonrió

-No tienes que agradecer Peeta, estamos juntos, te quiero mucho y eso es todo

Peeta volvió a sonreír de manera que tuvo la impresión que la cara se le partiría en dos, era su única reacción al escuchar que Katniss le decía 'te quiero'. La abrazo con fuerza y volvió a plantarle otro beso en los labios

-Peet… - otro beso la interrumpió – Debemos ir…

Peeta volvió a besarla presionando sus labios moviéndolos sobre los de ella que no tardo ni medio segundo en responder aferrándose al cuello del chico. Enredando sus finos dedos en el rubio cabello, disfrutando de la presión de los brazos de él sobre ella, de esas manos tan fuertes y delicadas recorriendo toda la extensión de su espalda, apretándole las caderas y la cintura repitiendo de nuevo el mismo proceso. Profundizaron el beso, haciéndolo mas rápido y pasional luchando con sus lenguas en la boca de ella y luego en la de él. Respirar se les hacia difícil pero Peeta no quería dejar de sentir los labios de Katniss, no quería dejar de besarla, así que deslizo sus labios por la mandíbula de ella, delineándola y bajando por la curva del cuello dejando besos húmedos en el lugar donde se sentía el acelerado pulso, el cuerpo de Katniss se estremeció y enterró sus dedos en el rizado cabello y en la ancha espalda, podría ronronear como un gato de lo bien que se sentía, tan bien que busco el cuello del chico entreteniéndose con la suave piel haciendo cosas que seguro dejarían marca, pero no importaba cuando el suspiraba y la acercaba mas a él sentándola en su regazo y atrapando de nuevo los labios de ella

-¿Aquí, en serio?

Ambos se giraron sorprendidos, no habían escuchado el pomo girando ni tampoco la puerta al ser abierta; Katniss escondió la cara en el hombro de Peeta, roja como las fresas del bosque y Peeta giño un poco del dobladillo del vestido de ella que se había levantado mostrando más piel de la necesaria, incomodo con el ceño fruncido respondió

-¿No sabes tocar?

-Es mi armario, no tocare en mi propia casa – Peeta puso los ojos en blanco ante la respuesta – no es mi culpa que ustedes hayan escogido este momento para magrearse, además me mandaron a buscarlos, los tienen a todos nerviosos. Salgan ya niños traviesos.

Ambos se levantaron y siguieron a Marvel por el pasillo hacia el cuarto de Madge, iban tomados de la mano y Katniss se inclino un poco y susurro bajito

-¿Sabes? Ahora que te he dicho esto, pienso que fue muy tonto haberlo ocultado…

-Preciosa, tú eres muy aprensiva. Eso es todo

-No te ha molestado nada… ni lo de… ya sabes…

-Estabas ebria – dijo el con un ligero encogimiento de hombros – no te digo que fue buena idea, ni lo justifico totalmente pero no puedes pensar en eso eternamente, no puedes pasar considerando el "hubiera"

Katniss suspiro con pesadez, sabia que el tenia la razón y sinceramente se sentía bien que el comprendiera, le había aterrado las mil posibilidades negativas que tenia que jamás se le ocurrió pensar que el podía comprender, jamás se tomo un momento para considerar que las cosas salieran bien. Experimento una especie de ligereza, se sentía tranquila, ya no le importaba lo que Clove dijera sobre Gale o lo que fuera. Solo le importaba la suave presión de la mano de Peeta sobre la suya.

Cuando entro en la habitación de Madge se dio cuenta que la tensión del aire la podía cortar con cuchillo y comerla si quería. Glimmer estaba apoyada en el escritorio, Annie en la orilla de la cama como si estuviera lista par a saltar, Finnick se había acomodado en una en una esquina de la habitación con el semblante demasiado serio para el y Cato estaba en el balcón con la mirada perdida movía la mano insistentemente.

-Oigan no voy a enloquecer ¿si? Relájense

El comentario de Katniss se gano un montón de miradas confundidas y que se dividieron entre Peeta y Katniss, nadie decía nada como si temiesen decir algo incorrecto o algo que perjudicara a la de ojos grises

-Ya me conto todo – dijo Peeta con otro encogimiento de hombros y así de simple el mundo pareció distenderse. Parecía que respiraban mejor y Madge incluso dio unos aplausos y sonrió mostrando toda su dentadura

-Ya era hora, así todos estamos en la misma sintonía

-¿Todos? – susurro Katniss y se giro a ver a Annie y luego a Finnick que se encogió de hombros sonriéndole y disculpándose con la mirada, Annie sonrió del mismo modo y Katniss solo negó con la cabeza y le resto importancia, no era momento de ponerse a analizar lo que sentía respecto a eso

-Debemos volver abajo, así que seamos breves – Madge tomo la palabra – Katniss ¿hablaste con Clove antes de subir?

-Si, fue como si me hubiese estado esperando. Los reconoció chicos.

Finnick y Glimmer hicieron un gesto de disgusto y Cato, que había vuelto a entrar dijo:

-Pues se puede ir al diablo, lo siento Kat pero a mi me da lo mismo que este ahí como que no

-¿En serio? Por que cuando entre no me parecía ver a alguien en plan 'No me importa que mi ex novia zorra este ahí abajo'

-Por favor Katniss, no es la única cosa que tengo en mente. A mi no me importa ella desde esa noche

Katniss puso los ojos en blanco y luego sonrió sarcástica

-Sí, claro porque no te importa actuaste así esa noche ¿verdad?

En ese momento Peeta bloqueo la conversación, frunció el ceño ligeramente y las palabras de Katniss parecieron traer de nuevo su conversación en el armario, ese momento donde ella le cuenta del chico sin rostro con el cual se acostó, ese momento en el que ella no esta capacitada para fijarse en nada ni en nadie, donde huye sin ver a ningún conocido ¿En que momento se topo con Cato? Una voz en su cabeza pareció traerle cordura 'No pienses idioteces, lo que Cato haya hecho ella lo pudo saber después, nada tiene que ver'. En ese momento la voz de Cato se coló en su cabeza, como si cerebro hubiera decidido que quería escuchar precisamente esa línea

-…no era el único en es cuarto, así que no me salgas con cosas…

No fue mas que un mascullo algo que quizá de no estar tan cerca no habría escuchado; Peeta sintió que su cerebro iba mas rápido, no le podía seguir, vio de reojo a Katniss fruncir el ceño y tensar sus labios en una línea a Madge diciendo algo, pero solo le veía mover la boca y a Finnick diciendo algo que le parecía era: 'déjenlo para después' ¿En que momento Katniss dijo lo de Cato? Pero ella no lo menciono y en estos momentos no parecía darle importancia, una voz interior, la misma que le había hablado antes secundo la idea de Finnick de dejarlo para después. Pero ¡el no quería dejarlo para después!

-¡Peeta!

-¿Qué? – Peeta se giro hacia Katniss que lo miraba preocupada o desconcertada el no sabría decirlo, a su cabeza vino una imagen de Cato besando a Katniss, y eso por decir lo menos, era definitivamente mejor cuando no sabia quien era el susodicho ahora no podía dejar de tener imágenes raras en la cabeza, pero tenia que estar con Katniss en este momento no incomodarla por algo que quizá ella solo olvido o que tal vez el estuviera solo imaginando

-¿Estas bien, sucede algo? – Katniss se le puso enfrente y el la miro a los ojos, como si quisiera confirmar un no se que, se repitió que debía dejarlo para después

-Si, estoy bien, no es nada

-Bien – Madge camino por su cuarto con lentitud – el problema no es que ella este en la fiesta, el problema es que ayer fui a la oficina de papá y me comento que se quedarían en el distrito algunos de los nuevos compradores

-¡¿Qué?! – Katniss casi se atraganta con su propia saliva, eso no saldría nada bien - ¡No puede quedarse!

-Lo hará – Glimmer extendió los brazos – claro que se quedara, lo hará para congraciarse con sus padres, seguro que quiere algo y con esto lo consigue

-Sera una semana, nada mas… - Madge se dirigió a la puerta – hay un itinerario, no son simples turistas, harán visitas a las fabricas y a las plantaciones, lo mas seguro es que lleven a Clove con ellos y esas cosas están casi al otro lado de la ciudad.

-Madge tiene razón Katniss – Peeta le apretó suavemente la mano y Katniss se sintió un poco mas tranquila. Todo estaría bien, para ella solo bastaba que el estuviera a su lado – Si tenemos suerte permanecerá un buen rato entre plantas medicinales

-Esta bien, esta bien… Supongo… - Katniss sonaba cansada, en realidad quería irse a su casa habían sido demasiadas cosas para una sola noche, solo quería cerrar los ojos y esperar a que mañana no pasara nada extraño o malo, pero de momento tendría que conformarse con regresar a la fiesta, ya habían pasado demasiado tiempo fuera y seguramente el padre de Madge o su tía estarían preguntando por ellos

Salieron del cuarto de Madge y Marvel los guio a través de unas escaleras de servicio que conectaban la segunda planta con la cocina, para salir del modo mas discreto había dicho el hermano mayor de Madge.

La fiesta continúo sin más percances para Katniss ni ninguno de los otros, Clove mantuvo sus distancias aunque muy de vez en cuando Katniss sentía la pesada mirada de aquella chica sobre su cuello, había momentos en los que se giraba y ambas se miraban, se sostenían la mirada hasta que una de las dos se veía obligada a apartarla

-¿Estas segura Katniss? – Madge miraba a su amiga preocupada

-Si, es que no me siento muy bien – Katniss sonrió como disculpándose y agacho la mirada, de hecho no se sentía muy bien se sentía un poco enferma y como si presintiera una crisis prefería irse a su casa y rechazar la fiesta de pijamas que Madge ya había organizado para ellos – En serio lo siento Madgie, además me llevara Peeta, no deben preocuparse

Madge asintió y le sonrió a su amiga antes de darle un abrazo le dio las llaves del auto de Marvel a Peeta y les sonrió maliciosa

-Tengan una buena noche y usen protección, no lo olviden…

-¡Madge! – exclamo Katniss de nuevo roja como un tomate, Peeta en cambio solo sonrió divertido y le dio un abrazo a Madge para despedirse, Katniss también se despidió y ambos caminaron hacia el deportivo negro de Marvel con el eco del 'pórtense bien' de su amiga.

Peeta acaricio las mejillas de Katniss y le dio un ligero beso en la frente antes de abrir la puerta del vehículo y dejar entrar a la chica, lo rodeo y luego se metió en el lado del piloto; condujeron en relativo silencio solo con la radio como sonido de fondo. Katniss iba cómoda pero Peeta se sentía incomodo pensando en Cato y Katniss, sabia que solo había sido una vez ¿lo había sido no? Y que estaban ebrios pero simplemente no le gustaba la idea, tal vez solo era el hecho de que Katniss lo hubiese omitido. Tamborileo con los dedos el volante, podía enloquecer imaginando las respuestas que quería pero sabia que solo Katniss las resolvería de verdad, suspiro una ultima vez antes de hablar

-Así que Cato… - Peeta miro de reojo a Katniss que al principio frunció el ceño en confusión pero solo unos segundos después las alzo por la sorpresa

-Mierda – mascullo cubriéndose la cara con las manos, gruño algo mas y Peeta no pudo evitar reír un poco ante las coloreadas mejillas de la chica que bajo las manos lo suficiente para poder verlo claramente sorprendida - ¿Te hace gracia?

-Me hace gracia tu reacción – Katniss frunció el ceño ante la respuesta – lo siento Preciosa, pero es la verdad. Por otro lado te confieso que fue un poco chocante enterarme así de que fue Cato el tío misterioso

-¡Dios! – Katniss volvió a cubrirse la cara avergonzada – Lo siento

-Katniss…

-lo siento en serio.

-Katniss…

-No sé como rayos olvide eso. Lo siento…

-Katniss, Preciosa, tranquilízate – Peeta aprovecho un semáforo en rojo para mirarla directamente, ella tenia los labios ligeramente fruncidos y miraba hacia abajo, él le acaricio el rostro y con el índice y el pulgar le tomo de la barbilla y la obligo a verlo – No seas tan aprensiva amo…

-Pero es…

-Katniss, no sé que estés pensando, se que para ti ha sido difícil decirme todo eso, sé que es reciente y que me guste o no aun de algún modo te afecta, quisiera también tener a ese Gale enfrente para partirle la cara…

-Peeta no es… - ¿Como le explicaba en que modo le afectaba, como le explicaba que eso no tenia que ver con lo que sentía por el?

-Katniss, no digo que eso afecte lo que tu sientes por mi – Katniss no pudo evitar sonreír y hacerla sentir una pequeña ola de calor crecerle en el pecho y que la hacia sentir cálida y sobrecogida, porque el la entendía de algún modo entendía y respetaba lo que sentía – solo trato de decirte que no debes pensar que me molesta lo de Cato, es tu amigo y lo que paso, pues eso, paso, pasado ¿si?

-Si

-No quiero que te preocupes más por eso ¿de acuerdo?

-De acuerdo, no dejare que eso me afecte. Y ya que tu vas a partirle la cara a Gale si lo ves, yo puedo decir que no me hare responsable de mis actos si Clove vuelve a intentar algo contigo

-Muy bien, eso es aceptable solo ten cuidado. – respondió él mientras sonreía divertido por la seria aclaración de Katniss

Ambos se quedaron en un cómodo silencio lo que resto de camino, aprovechando que el auto era automático Katniss enlazo su mano con la de él hasta a casa de, Peeta le abrió la puerta como el caballero que era y la acompaño a la puerta, se miraron unos segundos antes de besarse, solo un beso sencillo y casto

-¿Debo entrar? – pregunto Katniss rodeando con sus brazos el cuello de Peeta que la abrazo por la cintura, acercándola lo suficiente para sentir el movimiento que hacia el pecho de ella al respirar

-Es la idea – El volvió a besarla esta vez mas profundo y largo que el anterior – pero nadie dijo que sola

Katniss sonrió y se sintió como gelatina ante esa sonrisa traviesa que raras veces veía, y una mirada que podía matar a la mitad de las mujeres en el distrito; Katniss no se lo pensó ni media vez se lanzo sobre los labios de Peeta en un beso que rozaba sus límites de inmoralidad y pasión, su espalda se estrello contra la puerta y jadeo momento que Peeta aprovecho para tomar aire

-Deberíamos entrar Preciosa – Peeta volvió a coger aire, decidiendo que era mejor que entraran antes de que el volviera a perder la cabeza, definitivamente Katniss nunca lo había besado así, era algo completamente nuevo y que lo estaba volviendo loco. Era una especie de nueva faceta de ella que no conocía una que aparentemente gustaba de jugar con sus límites.

Katniss abrió la puerta, sin saber como había sido capaz de sacar las llaves en medio de su nublado cúmulo de ideas, vagamente se preguntaba quien era esa chica que besaba a Peeta con tal intensidad y de donde había salido. Como fuera a ella le gustaba sentirse así y obviamente notaba que a Peeta le gustaba esta faceta suya porque en cuanto la puerta se cerro y las luces fueron encendidas el volvió a devorarle los labios; dio un respingo cuando las manos de Peeta que exploraban la parte superior de su cuerpo se deslizaron hasta su trasero apretándolo, Katniss jadeo al descubrir que eso le gustaba cuando antes no; Peeta la alzo y ella automáticamente le rodeo la cintura con sus piernas, el rubio camino hacia atrás y despacio se dejo caer en el sofá con Katniss en su regazo; mientras se sumergían en una especie de batalla por monopolizar el cuerpo del otro Katniss comprendió vagamente que actuaba así porque ahora que ya no le ocultaba nada simplemente se sentía mas libre y mas segura de su relación con Peeta, sin nada que la hiciera peligrar.

Hace unas horas Peeta se había dejado monopolizar por la morena que había descubierto cada palmo del torso de Peeta en besos y caricias que lograban estremecer al rubio .y Katniss se había dejado tocar y acariciar de un modo que le parecía nuevo y embriagador, no habían hecho más que, como a un niño caprichoso, darle un dulce a sus ansias y deseos por seguir. En algún punto habían refrenado su hambre por el otro, lo suficiente como para no rebasar mas limites de los necesarios.

Katniss era consciente que pese a que se sentía mejor con respecto a su relación con Peeta y que le había contado su momento mas difícil no quería decir que ese mismo día tendría relaciones con él. Peeta que conocía la postura de Katniss decidió que se quedaría pero en el cuarto de invitados

-Buenas noches – dijo Peeta asomándose por la puerta de la habitación de Katniss que se hallaba metida en una camiseta ancha y unos pantalones cortos de chándal, sentada a la orilla de la cama examinando un bote de medicamentos, alzo la vista y le sonrió al muchacho

-Buenas noches – Observo a su novio apoyado en el marco de la puerta con su camiseta desgastada y unos pantalones de pijama rayados, sonrió por que le pareció que se veía lindo e inocente; a su cabeza llegaron imágenes de cómo la había tocado por encima y debajo de la ropa en completo contraste con la imagen de niño bueno que tenia frente a ella, sus mejillas se colorearon con furia llamando la atención del rubio

-¿Estas bien Katniss?

-Si – bajo la mirada a sus manos algo inquietas en el regazo, se mordió el labio y expulso el aire con fuerza de sus pulmones – Quédate aquí, conmigo

Peeta se acerco a ella y le dio un beso en la frente mientras le susurraba un 'siempre', ambos se metieron bajo las sabanas y apagaron las luces para después compartir el calor de sus cuerpos en un abrazo. Katniss le dio un beso en el mentón y él le beso la coronilla y poco a poco se hundieron en los brazos de Morfeo

-Katniss… - Peeta murmuro ante de perderse en la inconsciencia

-Hummm?

-Te amo

Katniss que se hundía en el mundo de sus sueños, ese lugar donde su mente no trabajaba tanto susurro:

-Yo también.


N/A: Otra vez lo siento muchísimo, muchísimo en serio. Esta vez mis motivos son en mayoría mas personales pero una de las cosas que me detuvo fue que no me sentía satisfecha con lo que había escrito, sobre todo en la parte del coche y lo de Cato, lo reescribí varias veces porque no me gustaba como quedaba, eran fallos tras fallos que no lograban llevar a Katniss y a Peeta a este final que quería, hasta que escribí las cosas así como se las presento, aun no estoy muy convencida pero la verdad, puedo quedarme mucho rato reescribiendo esa parte y no podía seguir retrasando la actualización, no era correcto. Así que solo espero que me disculpen y que les haya gustado como quedaron todos.

¿Clove perturbara la tranquilidad de nuestra pareja de nuevo? ¿Madge encontrara a alguien para ella? Digo que si lo hará Peeta…

Feliz día de San Valentín lindas personitas que me leen, se les quiere mucho así que reciban muchos chocolates imaginarios, cibernéticos o psicológicos… como prefiráis

Por cierto los reviews los contestare luego por PM