Beckett miró a través del espejo retrovisor del coche de Castle. Sonrió viendo como Alexis iba entretenida jugando con su PSP en el asiento trasero y miró a Rick que conducía tranquilamente en dirección al Ikea que estaba situado en Brooklyn.

Llevaban toda la semana yendo y viniendo, acomodando sus cosas y decorando poco a poco el nuevo apartamento pero por suerte, ese día había sido el indicado para mudarse definitivamente a su nuevo hogar en el Upper east side.

Les quedaba por comprar alguna ropa de hogar como toallas y sábanas, algún sillón para el salón, y terminar de decorar las tres habitaciones principales, puesto que Martha había regresado definitivamente a su apartamento y la habitación de invitados, dónde ahora se instalaba Kate, era la más sencilla. Lo único que les faltaba era la habitación de Rick, de Alexis, y del bebé.

-¿Sabes que pensaba antes de conocerte?

Castle la miró de reojo y volvió su vista a la carretera mientras le esperaba que hablara.

-Que no te encargabas de estas cosas… Que tenías gente para ir a comprar y decoradores de interiores… Ya sabes todas esas cosas exclusivas de la gente rica… y famosa.

-Tienes razón-la cabecita de Alexis asomó entre los dos asientos-Papi mandaba a gente para decorar tooooooodas sus casas-dijo riendo.

-Alexis, no habrá helado si sigues hablando…-comentó Castle mientras miraba a Kate que reía con más fuerza ante la cara del escritor.

-No me equivocaba.

-No… pero ahora…-acarició su rodilla con ternura y rápidamente la separó-disfruto de hacerlo.

Kate sonrió y se acomodó mejor en el asiento. Miró por la ventana y recordó la última noche en los Hamptons, en como le había besado por inercia y en cómo por suerte, ninguno de los dos, ni siquiera Martha lo había comentado al día siguiente.

Después de todo, ella no fue la única que se dejó llevar. Los abrazos y las caricias de él durante la mudanza habían sido más que evidentes.

Todo aquello empezaba a confundirla más aún.

-¿Y esta? ¿Qué te parece esta?

Castle se dejó caer en el colchón sin embargo no quitaba su vista de encima de Alexis. Notó que Kate no le hacía caso pues estaba ocupada vigilando a Alexis y tiró de su mano, haciendo que se sentara sobre sus piernas.

-¿Qué haces?

-Te estaba preguntando… Que te parece esta.

Ambos estaban demasiado cerca.

-No lo sé-se encogió de hombros-Es para ti.-Kate dejó de mirarle y miró a Alexis que estaba sentada en otra cama.

-Kate, relájate… Ella ya no es tu trabajo.

Beckett alzó una ceja.

-Sigues comportándote como si fueras su guardaespaldas, cariño. No lo eres ya, ahora eres…

Ambos se callaron. Ninguno de los dos sabía como definir lo que eran en ese momento.

-Yo también la estoy vigilando, no quiero que se pierda, o que le pase nada, es mi hija,-hizo una pausa-y sé que tu tampoco, pero piensa que ésta… es la oportunidad que tienes para entrenarte…-acarició su vientre- en unos seis meses tendrás que ponerlo en practica.

Castle sonrió y le contagió la sonrisa a Kate. Miró por encima del hombro de ella y su gesto se endureció.

-¿Qué pasa?

-Me ha parecido ver un fotógrafo-murmuró y volvió a mirarla, relajando su rostro de nuevo-¿Entonces, me quedo esta?

La agarró de la cintura con cuidado e hizo que se sentara en la cama. Castle botó varias veces y obligó a que Kate lo hiciera.

-El colchón es cómodo y la estructura es moderna… menos masculina que la otra-sonrió pensando que así su habitación le gustaría más a la policía- y es barato, sólo son 700 dólares.

Kate se levantó de su lado y echó a caminar. Castle se quedó solo mientras apuntaba en un papel el número de referencia de su nueva cama para facilitarle el trabajo a algún vendedor.

Cuando se giró observó como Kate miraba una cuna junto a Alexis.

Llegó al lado de sus chicas.

-Me gusta.

-¡Es para mi hermanita!-avisó la pelirroja- ¡Y esos peluches también!-señaló unos peluches de diferentes animales.

Kate miró a Castle y él asintió. Acarició la espalda de Beckett con cuidado pues de vez en cuando aun le tensaba la reciente cicatriz y apuntó en le papel de las compras el número de la cuna.

-¿Qué te parece aquel sillón para el salón? Imagínate descansando después de trabajar… o tomando una copa de vino después de tirarme horas escribiendo.

Beckett hizo una mueca. Castle estaba proyectando a un futuro lejano y aquello todavía le daba pavor.

-Parece cómodo.

Varias horas después, después de paseos y horas y horas de tortura y diferentes elecciones del escritor hacia a toda la decoración habían conseguido todo y lo único que faltaba era la habitación de Alexis.

Kate se sentó en una silla de una de las habitaciones infantiles ya montadas mientras la pelirroja miraba.

-¡Quiero litera!

-Lex, no. Dormirás tu sola…

-Pero mi hermana…

-Aún es pequeña, primero dormirá con nosotros.-Castle dijo aquello sin darse cuenta del uso del plural- luego tendrá su cuna, cariño.

-Pero yo…

Kate miraba todo sin intervenir. No le parecía mala idea que Alexis tuviera una litera en su habitación, sin embargo sabía que no debía posicionarse con ninguno para evitar un enfado del otro.

-No hay discusión. Elige otra.

Alexis se cruzó de brazos y buscó la mirada de Kate.

-No busques a Kate, esta vez no te salvará-dijo Rick, bastante duro-además esta cansada…-se acercó a ella mientras Alexis daba otra vuelta por las diferentes habitaciones.

La niña estaba algo molesta a pesar que su padre le estaba dando cierta libertad de elección, como siempre había hecho.

-¿Estas bien?

-Me duelen los pies.

Castle se inclinó desde atrás para quedar a la altura de su oído.

-Podemos comprar comida thai… y luego hacerte un masaje para celebrar el primer día en el nuevo apartamento.

Kate sintió unas cosquillas en su vientre que sabía que no eran provocadas por su embarazo y si por las palabras del escritor.

-¿Qué me dices?

Beckett alzó la mirada para buscar los ojos azules del hombre que la estaba volviendo cada vez más loca y asintió lentamente.

Castle acarició sus hombros y se inclinó besando su pelo.

-¡Quiero esa!-Alexis se acercó a ellos y señaló una cama de madera negra y muebles del mismo color y con detalles en rosa y morado.-Quedará perfecta con mis muñecas… Papi tendrás que ir a buscarlas.

Ambos adultos dieron su aprobación sobretodo por que por fin había terminado el aterrador día de compras.

-¿Ahora iremos a comprar algún juguete más, papi?

Castle la miró con cara de horror mientras Kate se levantó y se apoyó en el brazo de él.

-¿Es usted Rick Castle verdad?

Castle se giró mirando a una señora mayor de unos sesenta mirándola con admiración.

Él asintió.

-Soy su admiradora… dios, Jamás pensé en encontrarle en un sitio así… ¿Podría…hacerme una foto con usted?

Rick aceptó amablemente y posó con la mujer mientras Kate le miraba junto con Alexis.

-Muchísimas gracias.

-No hay de qué, gracias a usted por leer mis libros-sonrió, con esa sonrisa que sabía que derretía.

-Espero el siguiente lo antes posible, por cierto… tiene usted una familia encantadora.

La señora se marchó y el escritor se quedó mirando a Kate y a Alexis y sonrió por la suerte que tenía.

Finalmente echaron a caminar en dirección a la caja y lo hicieron tan cerca que cuando quisieron darse cuenta muy lentamente y tras rozarse, se tomaron de la mano sin decir nada.

Kate se sintió como en una montaña rusa. Sintió vértigo y al mismo tiempo jamás había sentido nada como la confianza que a pesar de todo, Castle le transmitía en ese momento y al parecer, Rick no se sentía muy diferente, sintiendo su corazón palpitar con fuerza.

-Deberíamos tener una cita, intentarlo como las personas normales-susurró Castle acariciando con su pulgar la mano de Kate y mirando al frente como si no pasara nada mientras Alexis saltaba delante de ellos y charlaba animadamente con un vendedor que les estaba ayudando con la compra.


Kate estaba sentada con una limonada en la mano, mirando como Castle intentaba armar la cama de Alexis.

-Papi ¿estás seguro de que eso va ahí?-Preguntó la niña que estaba "ayudando" a su padre.

-Sí, papi, ¿estás seguro?-Rió Kate mirándolo divertida.

-Sí, estoy seguro-Dijo él irónico mirando a la madre de su futuro hijo-¿Podrías pasarme el destornillador, cariño?-Le preguntó a Alexis.

La niña lo obedeció y Kate carcajeó cuando vio la cara de Castle al mirar el plano de construcción de la cama.

-Pensé que contratarías a alguien para esto-Dijo ella bebiendo la limonada por la pajita.

-Si bueno, discúlpame por querer armar la cama de mi propia hija.

Kate lo miró divertida.

-No te molestes. Solo me parece divertido verte haciéndolo.

-Me alegro que disfrutes riéndote a mi costa.

Ella puso una mueca y se puso de pie acercándose.

-Kate, papi dijo que tenias que quedarte allí y no mover un dedo.

Castle miró a Kate asintiendo.

-No voy a mover nada. Dame eso-Le dijo estirando la mano para que le diera el plano.

-Kate…

-Solo dámelo-Él le estiró la hoja y Kate la inspeccionó-Vale-Dijo mirando con detenimiento las piezas esparcidas-Ya lo tengo. Esa pieza no va allí-Dijo señalando una de las piezas más largas.

-¿Qué quieres decir?, claro que va allí-Castle se puso de pie mirando la hoja y las cabezas de ambos quedaron muy cerca.

Se miraron y Kate le sonrió.

-No, no va allí. Mira…-Le señaló la pieza-No es la misma-Notó como él en lugar de mirar la pieza miraba sus labios y sonrió divertida sintiendo de nuevo esas tontas cosquillas en su estomago-Castle…

Él levantó la vista.

-Claro, la pieza. Si, tienes razón. Alexis, comencemos otra vez.

-¿Otra vez?, hemos comenzado unas tres veces.

-Pero esta vez Kate nos guiará. Lo haremos en equipo, ¿vale?

La niña asintió contenta.

Y así hicieron todo los tres juntos, entre risas y caras malhumoradas de Castle ante la diversión de las dos chicas, hasta que terminaron de armar la cama. Los tres se recostaron en ella, mirando el techo, con Alexis en el medio de ambos, mientras se comían unos sándwiches preparados por Kate.

-Creo que quedó genial-Comentó Castle-¿Qué te parece, Lexi?

-Genial-Dijo la niña con voz agotada-Pero no vuelvas a hacerme trabajar tanto, papi-Kate y Rick rieron ya que básicamente todo el trabajo lo hizo él-¿Puedo ir a buscar las galletas oreo que me compraste?

-Vale, ve-Alexis que puso de pie de un salto-Y tráele una a Kate y a tu hermanito.

-Hermanita-Aclaró Alexis perdiéndose tras la puerta.

Castle rió y giró la cabeza mirando a Kate. Ella también giró la cabeza y las respiraciones de ambos se mezclaron en el silencio de la habitación.

-Si-Dijo ella de repente, rompiendo la quietud.

-¿Qué?

-Lo que dijiste sobre tener una cita.

-¿Si?

Ella asintió.

-Sí, quiero intentarlo, de todas formas… Somos casi una pareja ¿no?

-Casi. Solo falta… esto…

Sonrió acercando su rostro al de Kate quien no se movió, esperando el contacto suave y ardiente de los labios de Castle que tanto había ansiado. Los labios de él a penas rozaron los suyos cuando Alexis llegó haciendo que se separaran.

-Te he traído dos-Anunció la niña demasiado concentrada en las galletas como para notar que sus cabezas habían estado muy juntas antes-Una para ti y otra para mi hermanita, porque si te doy una sola ella se quedará sin galleta-Explicó la niña estirándole las galletas.

-Gracias Lexi-Le besó la frente y mordió una de las galletas mirando a Castle que la miraba de una forma que, si hubiese estado de pie, seguro le habrían fallado las piernas.

Esa noche sería la noche en la que cada quien durmiera en sus respectivas habitaciones. Kate le cepilló el pelo a Alexis y ella y Castle la acostaron en su nueva cama. Su habitación aun necesitaba un par de cosas, pero lo más importantes estaba, incluyendo su colección de peluches.

Castle se quedó leyéndole un cuento mientras Kate se preparaba para dormir. Se sentía un poco mareada de sensaciones. Esta sería su nueva casa, sería madre y además quería intentar una relación Castle. Todo la emocionaba y la asustaba a la vez.

Escuchó un par de golpes en la puerta que tenia entreabierta y giró la vista viendo a Castle allí de pie en pijama.

-Ya se ha dormido-Le dijo con media sonrisa. Kate asintió una vez-Bueno, buenas noches, espero que te sientas cómoda en tu nueva habitación-Le dijo dándose la vuelta.

-Castle-Ella se puso de pie acercándose a él.

Él la miró expectante hasta que los labios de Kate se juntaron con los suyos, en un beso suave, que se convirtió en varios besos, ella se abrazó a su cuello y el la tomo por la cintura besándola luego con fuerza.

Kate escondió el rostro en el cuello de él y sonrio.

-Creo que… es mejor que aun no…-Dijo separándose de él.

Los ojos de él brillaban.

-Vale, si…vale. Buenas noches-Dijo y Kate cerró la puerta recostándose en ella con una sonrisa.

No le fue difícil conciliar el sueño. La cama era cómoda y ella se sentía de pronto muy feliz. Sintió de repente que algo o alguien se metía en su cama y abrió los ojos encontrándose con unos ojos azules llenos de lágrimas.

-¿Alexis?

-¿Puedo dormir contigo?

-Claro, ven aquí-La abrazó con fuerza-¿Qué pasa, cariño?

-He soñado feo otra vez, soñé que tu…Kate…

-Shhh. Ya está, aquí estoy, cariño, no pasa nada-Colocó la cabecita de ella en su pecho-¿Quieres que avisemos a papá?

-No, no quiero que él sepa-Negó-Lo escuché diciéndole a la abuela que estaba contento porque yo ya no tenía pesadillas. No quiero que se sienta triste si lo sabe…

-Alexis, tu padre no…

-¿Por favor?

-Muy bien. No le diremos por ahora-Suspiró-Venga, duerme. Aquí estaré.

Kate sintió como Alexis se aferraba a su camiseta con fuerza hasta que poco a poco fue quedándose dormida.


Casualmente la mañana siguiente tenían la visita al psicólogo. Los tres fueron a la hora acordada. Alexis parecía algo nerviosa, ni siquiera se acercó al pequeño parque o a la mesa de colorear, y ni siquiera habló con los otros niños que estaban allí esperando.

Finalmente los tres entraron. La Dra Freeman era una mujer con un rostro bastante amigable, cabello negro corto y unas gafas de montura muy fina.

-Hola, bienvenidos-Sonrió con una hilera de dientes perfectos-Tu debes ser Alexis-La niña asintió-Yo soy la Dra. Freeman, pero me puedes llamar Anna.

La Dra. Freeman le pidió a Alexis que esperara fuera en el parque o en la mesa de dibujo mientras ella hablaba "con sus padres."

La niña miró ansiosa a Kate y Castle que asintieron, así que ella se fue dejándolos solos.

-No os preocupéis, Samantha le echará un ojo.

-Solo para aclarar, yo no soy la madre de Alexis-Le dijo Kate.

-Vale, ¿pero estáis casados?

-No.

-¿Vivís juntos?

Ambos se miraron meneando la cabeza.

-Ahora si-Dijo Castle.

-Vale. Primero que nada necesito que me digáis el motivo por el que estáis aquí.

Castle le explicó acerca del evento ocurrido con aquel hombre y acerca de las pesadillas y el hecho de que hubiese mojado la cama varias veces, mientras la psicólogo tomaba notas rápidamente. Les hizo preguntas acerca de la verdadera madre de Alexis, de la historia de la niña con ella, luego sobre Kate, sobre su relación con Castle y su relación con Alexis.

Preguntó también acerca del nacimiento y la infancia de Alexis y sobre las figuras con quienes había crecido.

Kate le contó además sobre el hecho de que mientras dormía con ella en los Hamptons no había tenido más pesadillas, pero que la noche anterior en la nueva casa se había metido en su cama. Castle la miró sorprendido, ella aun no se lo había contado.

Les dijo que salieran y que dejaran a Alexis esta vez a solas con ella. Alexis insistió en que Kate se quedara, pero finalmente lograron convencerla de que no pasaba nada.

-Si te sientes incomoda o algo, llamaremos a tu papá o a Kate ¿vale?

Ella asintió.

La Dra. le hizo algunas preguntas sobre la escuela. Alexis le anunció que desde el incidente no había asistido. También le contó que tenía amigos en el colegio pero que no los extrañaba demasiado porque en casa se divertía. Anna le preguntó además sobre Meredith. Alexis le comentó que no la veía demasiado, quizás una o dos veces al año.

Luego hizo unos dibujos y vio unas tarjetas con figuras en donde debía describir la escena que veía. La favorita de Alexis fue la de los canguros.

En realidad Anna no era tan mala pensó Alexis. Era muy divertida y amable. Estuvo un rato mas respondiendo sus preguntas y luego la mujer le dijo que esperara de nuevo fuera mientras Castle y Kate entraban.

-Muy bien-Dijo mirando a ambos-Aun no puedo decir demasiado, por lo general la primera consulta es para la evaluación y para preguntar alguna que otra cosa-Se arregló las gafas-Lo que sí puedo asegurar por lo que observé, por lo que me conto y por lo que vi en sus dibujos…-Sacó una hoja en donde Alexis había dibujado una familia-Es que no tiene ningún tipo de apego hacia su madre.

Castle miró el dibujo en donde en lugar de Meredith, estaba Kate

-Por supuesto, esto no me extraña dadas las circunstancias. Alexis necesita una figura materna, y parece que la ha conseguido en ti-Le dijo mirando a Kate-Y el hecho de pasar por una situación tan traumatizante como la que vivió, la que vivisteis, ha hecho que tenga la sensación de que va a perderte en cualquier momento. Porque, esa es la sensación que tiene de su madre. Que la perdió hace mucho

Tanto Castle como Kate escuchaban atentos.

-Vale-Dijo Castle apremiándola a continuar.

-Me temo que Alexis pueda estar sufriendo de Ansiedad por separación. Hacia ti precisamente-Le dijo a Kate.

Castle se inclinó en la silla.

-¿Es…es grave?

-En el caso de Alexis, no lo es. Sus síntomas no parecen graves, por lo que es completamente tratable. Hay que evitar que empeore. Así que es necesario que la rutina de la niña regrese a la normalidad por ahora. Tiene que regresar al colegio cuanto antes-Castle asintió.

Anna cruzó las piernas

-Lo que además quiero que entendáis, es la fragilidad emocional de alguien de su edad-Los miró seria-Alexis necesita una familia estable-Dijo y Kate y Castle asintieron.

Acordaron regresar la semana siguiente para que la Dra. les explicara mejor como abordarían todo y se fueron los tres juntos de la misma forma en la que llegaron.