Seduciendo al seductor:

Summary: Bellaaaa!- gritaron Alice y Rose, y por alguna razón no me gustaba la mirada que me estaban dando, así que pregunte.- ¿Qué?- Alice y Rose se volvieron a mirar y entonces, la comprensión llego a mi-. ¡NOOOO! – grite- no voy a seducir al Play-Boy, arrogante de Edward Cullen!- les dije molesta- ¡OH SI LO HARÀS!- chillaron Alice y Rose al unisonó


El Final Del Juego Se Acerca

«El amor es una condición en la que la felicidad de otra persona es condición imprescindible para su propia felicidad»

Bella Swan POV:

—Bella, Tenemos que hablar— chillaron Alice y Rose desde la sala en el momento en que escucharon que entraba a la casa.

Cerré la puerta con cuidado, maldije en silencio y me limpie las lagrimas que todavía cubrían mi rostro con las mangas de mi camisa; esperando que ellas no se dieran cuenta de lo hinchados que estaban mis ojos.

—Después chicas, no estoy de humor— dije ignorándolas y subiendo las escaleras. ¡Maldecía a mi voz por haber sonado tan pastosa!

No comentaron nada y me dediqué a subir las escaleras.

No pude ver sus expresiones ya que todo el tiempo estuve ocultando mi cara para que no se percataran de que algo andaba mal.

Llegue a arriba y cerré con seguro la puerta de mi habitación. No quería que nadie me molestara, solo quería derrumbarme en silencio. Me quite mis sandalias, lancé mi bolso a un lado y me acosté en la cama. No supe en qué momento me quedé dormida hasta que mi celular sonó, despertándome.

Gruñí en voz baja y agarre el celular que descansaba a mi lado. Era un mensaje.

Me fije en la hora de mi despertador.

7:30 pm.

Había dormido cerca de 3 horas. Abrí la tapa de mi celular comprobando mi mayor temor.

Edward.

Le di a la opción de leer.

¡Hola Hermosa! ¿Cómo estás?

Llame a tu casa hace algunas horas, cuando

Mi práctica acabo, Pero Alice y Rosalie dijeron que estabas dormida

¿No te sientes bien?

Edward.

Gemí interiormente. El había llamado… Quería llorar nuevamente. ¿Por qué cuando todo parecía perfecto tiene que ocurrir esto? Maldita Tanya. Maldito juego.

No estaba segura si contestarle o no. ¿Qué hacia? Finalmente me decidí por hacerlo, seguramente, conociendo a Edward, él vendría a mi casa y cruzaría la ventana de mi cuarto en busca de una explicación con tal de saber por qué no le había contestado, y no estaba de humor como para enfrentarlo.

Di un largo suspiro y contesté.

Hola, estoy bien, no te preocupes.

¿Cómo estas tu?

Solo necesito descansar, nos vemos mañana.

Bella.

No le decía mucho con mi respuesta tan seca…

Rápidamente recibí contestación.

Bueno, espero que estés bien.

¿No quieres que vaya para allá? Por mi no hay ningún problema.

Edward.

Le respondí nuevamente. No quería que viniera, por supuesto que no.

No, estoy bien.

Descansa, nos vemos mañana. Adiós.

Bella.

Coloqué mi celular en mi mesa de noche y me dirigí a mi baño para tomar una ducha. La necesitaba.

Deje que mis lágrimas se mesclaran con el agua de la ducha que caía libremente relajando mis músculos. 30 minutos después estuve frente a mi espejo vestida con mi pijama.

Estaba hecha una porquería. Mis ojos seguían hinchados y tenía algunas ojeras. Pero como estuve durmiendo, mis ojos pasarían fácilmente desapercibidos como muestra de cansancio. Mi cabello húmedo caía libremente por mi espalda.

No pude seguir examinándome ya que unos golpes a la puerta llamaron mi atención.

—Bella, ¿Estás bien?— se escucho detrás de la puerta.

—Sí, Rose, solo… estaba cansada— contesté con voz ligeramente ronca

—Bueno, baja a cenar, el tío Charlie trajo pizza.

—Ya voy— dije simplemente.

Se escucharon los pasos de los tacones de Rose alejándose de la puerta.

—Muy bien, Bella, tienes que enfrentar todo, es ahora o nunca, no te puedes quedar toda la vida aquí encerrada, se van a dar cuenta— me dije a mi misma frente al espejo.

Abrí la puerta y baje las escaleras para después dirigirme con una sonrisa más falsa que las tetas de Tanya hasta la cocina.

—Hola, amo la pizza, ¿Ustedes no la aman? ¡Qué buena es la pizza! ¿Ya dije que amo la pizza?— comenté todavía sonriendo y sentándome en la silla de la mesa.

Charlie frunció el ceño ante mi ataque de hiperactividad y Alice y Rose me dirigieron una mirada sospechosa.

¡Rayos! ¿Por qué tengo que ser tan obvia?

Comimos tranquilamente. Luego de algunos minutos Charlie anunció que se iba a acostar.

Alice y Rose me hicieron una seña para que fuéramos a la habitación. Claramente eso significaba: "Tenemos que hablar".

Respiré profundamente asentí y las seguí hasta arriba.

Al llegar a la habitación de Alice no me paso desapercibida la mirada que se echaron para luego cerrar con seguro la puerta.

— ¿Qué te pasa?— preguntó Rose sin rodeos mientras se cruzaba de brazos.

— ¿Cómo que, qué me pasa?, nada— dije con nerviosismo.

—Oh, Isabella, no mientas, estas muy rara— dijo Alice sentándose a mi lado en la cama y mirándome fijamente.

Tenía que inventar algo rápido, ellas eran demasiado perceptivas para mi gusto.

—Solo… no me estoy sintiendo bien, eso es todo— mentí cortante. Aunque tan mentira no era. Si bien no me sentía mal físicamente si lo hacía emocionalmente; y eso era peor que la gripa o que algún dolor de estomago.

Ellas me dirigieron una mirada llena de sospecha para luego asentir las dos al mismo tiempo; pero Rose con algo de suspicacia.

Suspiré con la mirada baja.

— ¡¿Por qué no nos dijiste Isabella?— rugió Alice de repente, posándose a mi lado y Rose se cruzo de brazos viéndome fijamente.

¡¿Qué? ¿Se habrán enterado de todo?

— ¿Qué?

— ¿Por qué no nos dijiste, pensabas no decirnos nuca?— siguió Alice enfurruñaba.

¡Maldición! Era mujer muerta..

— ¿Dd-e…de qué hablas?—tartamudeé— Si es por lo de Edward lo siento tanto enserio… yo no quería… yo no planeé esto, no quiero perderlas por eso—dije con los ojos cristalinos. Prácticamente estaba temblando mientras miraba los ojos de Alice fijamente.

¿Acaso ellas podrían entender que me había enamorado de él cuando eso era prohibido? ¿Podrían entender que había violado la única regla de nuestro juego? ¿Lo harían?

— ¿Cómo que no lo planeaste?, ¡claro que lo estás haciendo!, le estás haciendo una fiesta sorpresa a "Tu novio" es que… ¿no planeabas invitarnos?, y… ¿qué es eso de que no quieres perdernos?— chilló Alice con su voz cantarina claramente confundida.

Rose se mantenía alejada de la conversación mirándome extrañamente.

— ¿Qué?, ustedes…

—Nos enteramos hoy, Ethan no los dijo. ¿No pensabas decirnos nunca?— me cortó Alice.

—Yo…eh…

—Tranquila Bella… sabemos que eres muy despistada, y simplemente se te ha olvidado decirnos pero… ¡Cálmate! Sabemos para que se la estas organizando… ¡Eres tan inteligente! Ese es el momento perfecto.

Estaba tan malditamente confundida…

—Bella… Dios… todo va a ser perfecto, no puedo creerlo…— seguía saltando Alice en su lugar.

Pero… ¿De qué hablaba?

—Alice…Alice... ¡para!... ¿de qué rayos hablas?— pregunté confundida. Alice me sonrió deslumbrantemente.

La rubia todavía se mantenía alejada de la conversación viéndome sin expresión alguna, para luego mirarse las uñas como si fueran la cosa más interesante del universo.

— ¡Dah! ¡El plan, el juego, Bella! "Seduciendo al Seductor" ¿recuerdas?— dijo Alice como si fuera lo más obvio del mundo.

—oh…

— ¿Por qué pones esa cara Bells?, ¿no te alegra que ya vayamos a terminar con esto?— preguntó Rose como con... ¿ironía?

¿Cómo?...No…seguramente estaba alucinando.

— ¿Uh? ¿Cómo que ya vamos a terminar con esto?— Rose rodó los ojos con cansancio y Alice frunció el ceño.

— ¡La fiesta! ¡La fiesta Bella! Es el momento perfecto…públicamente— terminó Alice con una sonrisa maliciosa.

Tragué saliva…

—Chicas no creo que…

— ¡Claro que sí! Estoy tan feliz…por fin le vamos a dar su lección, esta súper enamorado de ti, qué mejor momento que ese para terminar con nuestro plan— me cortó Alice.

Rose sonreía con ironía; mientras me veía con los ojos entrecerrados.

Yo negué con la cabeza tratando de tragarme mis lágrimas.

—Él no… ¿Cómo saben que está enamorado de mi? — Alice me miró incrédula y Rose sonreía con ironía; mientras me veía con los ojos entrecerrados.

—Eso es obvio Bells, ¡A veces eres tan bobita!, lo sabemos, esta enamoradísimo de ti, de eso no hay duda. Hemos ganado— dijo Alice maliciosa.

Una lágrima que no supe contener se escapo por mi mejilla. La rubia se quedó callada estudiándome con la mirada. Suspiró para luego dirigirme una mirada extraña que no supe interpretar. Esquivé su mirada hábilmente. No quería que se diera cuenta de los sentimientos que me gobernaban.

— ¿No vas a decir nada Bella?— me urgió Rose con la mirada, por fin interviniendo en la conversación. Había algo en ella…algo en su forma de mirarme que me decía que ella sabía que algo andaba mal conmigo, como si supiera que quería terminar con esto.

Yo negué.

Rose me miró y sus orbes azules brillaron ¿decepcionados?

Alice nos miro extrañada a las dos.

Bien—dijo la rubia con un tono extraño— como estás de acuerdo — siguió diciendo con tono ¿irónico?, prosigamos con nuestro plan. Alice— dijo Rose sin despegar su mirada de la mía.

—Claro— saltó emocionada— como veras Bells ya hemos atravesado por las etapas más importantes. "Deseo". Listo— señalo contando con sus dedos. Yo estaba rezando para no desmayarme en ese momento—"Rechazo", ¡listo!— volvió a saltar—"Celos"… ¡Obviamente listo! "Confianza", listo; Aunque esa no la definimos como fase, al final cuenta como una, es obvio que lo hemos logrado. Y ahora… ultima pero no menos importante… ¡la cumbre de nuestro plan!...Tan, ta, ra, ran— hiso sonidos de tambores.

Respiré hondo preparada a cualquier cosa que viniera.

—Dale la bienvenida a nuestra última fase, Bella,…"Adiós Edward"— terminó Rose por Alice con una sonrisa maliciosa; mientras hacia una seña de despedida con su mano izquierda.

— ¿Qué dices Bella?— dijo Alice emocionada mientras aplaudía.

Sonreí falsamente.

— ¿Bella?— preguntó Rose ladeando la cabeza; mirándome extrañamente.

— ¿Uh?

— ¿Qué dices?

Respire hondo y subí mi mirada.

—Nada. Todo está bien, perfecto— dije fingiendo emoción, emoción que no llegó a mis ojos y hubiera sido mejor si mi voz no se hubiera quebrado. Rose se dio cuenta, por la mirada que me dirigió; sin embargo, no comentó nada. En cambio, Alice, estaba muy emocionada como para percatarse.

Era un hecho.

Mi vida era un completo asco.

...

Rosalie POV:

...

Yo lo sabía. Ella había caído, caído en las garras de Edward Cullen, era completamente obvio. No sé cómo, pero siempre supe que esto iba a terminar de esta manera.

¿Cómo descubrí que estaba enamorada de él?

Por su mirada… esa mirada tan expresiva que no engañaba a nadie. En los momentos que pasaba con Edward en nuestra presencia era fácil descubrirlo. Ella siempre lo miraba como con… adoración, como él la miraba a ella. Siempre trate de pensar que ella solo estaba actuando…y que lo hacía muy bien; pero…cuando llegaba a casa, después de estar con él, siempre traía ese brillo en su mirada, eso me permitió dudar; incluso no protestaba cuando Alice y yo la arreglábamos para él.

Cuando sonreía.

Yo no era tonta, siempre supe distinguir entre una sonrisa falsa y una real. Cuando ella estaba con él, siempre le sonreía verdaderamente, sin esfuerzo. Cuando esquivaba mi mirada y la de Alice, podía claramente ver el sentimiento de culpa en sus ojos, pero siempre preferí ignorar esto, diciéndome que no era nada, que todo estaba bien.

Incluso me percaté y me acorde de la renuencia en su mirada cada vez que Alice y yo le hablábamos sobre este ridículo juego que nos habíamos inventado; pero como siempre, ella nunca decía nada, y eso me permitía pensar que estaba de acuerdo con esto, que solo eran alucinaciones mías. Pero esta tarde mis dudas se habían disipado, ya no eran simples sospechas. Cuando llego llorando a casa tratando de ocultar su mirada de nosotras, había servido, pero solo con Alice nada más. A mí no me engañaba.

Subí a su cuarto y abrí su puerta con la llave de repuesto que Charlie tenía escondida en su habitación, estaba dispuesta a descubrir que pasaba…

Ella estaba dormida; pero murmuraba cosas sin sentidos, hasta que pronuncio las palabras mágicas que le dieron sentido a todo.

Sonreí recordando como ese simple: "Te amo Edward", había deshecho mis dudas.

Después de eso me pude dar cuenta de tantas cosas…

Al ver el dolor de su mirada esta tarde, cuando le hablamos de la última fase me dolió, e incluso traté de con mi mirada avisarle que sabía lo que pasaba, le di oportunidad de echarse para atrás, pero sin embargo… ¡Ella no decía nada! ¿Por qué?... ¿Por miedo a traicionarnos?

¿No confiaba en nosotras?

Eso me decepcionaba.

Pero si ella quería seguir con este estúpido juego… ¡Adelante!

Yo iba a dejar que ella cometiera sus propios errores.

—Rose, ¿Te pasa algo?, estas como ida— murmuro Emmett a mi lado.

Yo le sonreí.

—No, estoy bien, solo pensaba.

El me sonrió para luego capturar sus labios con los míos.

—Te amo.

—Yo también— le respondí abrazándolo.

...

Bella Swan:

...

Estaba muy nerviosa… demasiado.

Respira Bella, tranquila. Me dije a mi misma; tratando de calmarme.

Toqué el timbre de la casa Cullen por segunda vez.

Me concentre nuevamente en mis respiraciones… esto no podría ser tan malo; solo le diría la verdad y afrontaría las consecuencias de mis actos, si… después de esto me seguía queriendo, seria la mujer más feliz del mundo, y si no, estaba segura de poder vivir con su rechazo, o al menos eso creía.

El era demasiado bueno para mí.

—Bella, cariño, ¿Cómo estás?, Me entere que suspendieron las clases hoy, ¿Vienes a ver a Edward?, pasa, está arriba en su habitación, tercer piso, la segunda puerta a la izquierda— dijo una muy apurada Esme, yendo hacia la sala.

Yo me adentré a la mansión.

—Hola, Esme, ¿Vas a salir?— le pregunté al ver su agitación; mientras guardaba algunas cosas en su cartera.

Me dirigió una sonrisa muy maternal.

—Si… necesito hacer algunas cosas— dijo mientras caminaba nuevamente hacia la puerta.

—Ok, que te vaya bien.

— ¿Bella?— llamó Esme antes de salir por la puerta.

— ¿Mm?

—Gracias…— sonrió.

— ¿Por qué?— pregunté realmente confundida.

—Por devolverme a mi Edward— dijo sonriente y me guiño un ojo antes de cerrar la puerta.

Yo me quedé estática por sus palabras; eso solo había hecho que me sintiera más culpable por lo que estaba haciendo.

Suspiré acomodando un mechón castaño de mi cabello detrás de mi oreja y me dirigí al tercer piso de la imponente mansión.

Cuando llegue al tercer piso me quede estática esperando frente a la puerta que Esme me había dicho.

Respire profundamente.

Muy Bien…Solo espero que me perdones…

Toqué la puerta unas tres veces y al ver que nadie respondía decidí adentrarme por mi misma. Abrí la puerta de madera, procurando no hacer ruido tal vez estaba dormido…

Al verlo mis sospechas se habían hecho realidad.

Estaba dormido. Era la imagen más hermosa que había visto en mis 17 años de vida, era tan hermoso que puedo asegurar que mi mandíbula toco el piso.

Estaba acostado en su cama matrimonial; la cual estaba cubierta por una sabana de seda negra.

Solo traía un pantalón de pijama azul; mostrando así su perfecto y bien trabajado torso.

La poca luz que se filtraba por su ventana daba de lleno en su rostro y cuerpo dándole un aspecto casi irreal.

Su cara era una máscara de paz… me acerqué a su cama deseando poder pasar mis manos por ese cabello cobrizo que tanto amaba; y lo hice, logrando que no se despertara. Volví a vagar con mis dedos, pero esta vez paseándolos por su cara, tocando sus parpados cerrados, su nariz, sus mejillas sonrosadas, sus labios…

Frunció el ceño para luego sonreír pacíficamente.

Deje vagar mi vista por la habitación. Los colores azules en las paredes eran… simplemente perfectos para Edward.

Sonreí al ver los millones de discos que tenía en la habitación; al lado de un moderno aparato de música. También tenía un escritorio con una computadora. No le di mucha importancia a lo demás para dejar que mi vista se posara única y exclusivamente en Edward.

Me sorprendí al ver que en la mesita de noche que no había notado, yacía un portarretrato con una imagen…Éramos Edward Y yo, era la foto que nos había tomado una ancianita en el parque de Forks.

Lo agarre entre mis manos, mientras me sentaba en la cama.

En la imagen, él me abrasaba por la cintura; mientras reposaba sus labios sonrientes en mi mejilla izquierda. Yo estaba sonriendo deslumbrantemente, y mi mirada expresaba justo lo que había perdido ayer en la tarde. Felicidad.

Deje la imagen en su sitio.

Me a Edward nuevamente y esta vez no me pude contener de posar suavemente mis labios contra los suyos.

—Mmm— balbuceó una voz pastosa contra mis labios.

—Hola, buenos días— saludé sonriendo a un perezoso Edward.

—Buenos…—me respondió con una sonrisa; pasándose las manos por los ojos, para tratar de aclarar su visión.

— ¿Como estas?— le pregunté mientras deslizaba mis manos por su torso desnudo.

El se estremeció.

¡Vamos Bella, concéntrate…a lo que viniste!

—Ahora mejor, ¿Ya te sientes bien?— preguntó preocupado atrayéndome hacia sí y ocultando su rostro en mi cuello; mientras con sus manos acariciaba mi espalda.

—Mmju…

—Que bien— murmuró sonriendo, contra la piel de mi cuello, dejando un beso húmedo ahí.

Suspiré feliz, olvidándome por un momento de todo lo que me estaba pasando en ese momento.

— ¿Sabes? Te extrañe ayer— dijo despreocupadamente jugando con un mechón de mi cabello.

Sonreí.

—Yo también…

El me sonrió de vuelta para después atrapar sus labios con los míos. De un segundo a otro me encontraba debajo de su cuerpo; mientras el dejaba un reguero de besos en mi cuello y acariciaba con dulzura mi abdomen por debajo de nuestra camisa.

—Es- espera— jadeé.

Tenía que decirle.

—Mmm...— balbuceó sin prestarme atención, mordiendo el lóbulo de mi oreja...

Eso se sentía… tan bien.

¡Maldita sea! ¡Bella compórtate!

—Edward…. — traté de separarlo.

El se separo enfurruñado.

—Bella, amor,… por favor… te necesito— murmuró con impaciencia.

¿Me podría perdonar algún día?— me pregunte mentalmente viendo sus ojos esmeralda.

Claro que no idiota, acéptalo,… él no te perdonaría… él es demasiado bueno para ti…

Edward, al ver que no decía nada, busco de nuevo mis labios y yo se lo permití.

—Edward no…— lo separé de mí.

— ¿Qué pasa?

—Necesito decirte algo…


...

¡Hola!

Siento la tardanza, No tengo perdón, lo sé. Solo… es que me están pasando muchas cosas en estos momentos y estoy de vacaciones… (Es mentira que dicen que las vacaciones son solo para descansar).

Bueno, ¡aquí está el cap! Espero que les haya gustado… aunque yo no quede muy convencida…No se… ¿Qué me dicen?

Sé que hay muchas cosas que faltan por explicar. Como porque la actitud de Bella frente a la situación; simplemente tiene miedo. Agregué ese Rosalie POV porque me pareció que era necesario, ella ya se entero de que Bella está enamorada de Edward, pero cree que Bella no confía en ellas, entonces decide seguir con todo, con tal de que Bella cometa sus propios errores; pero si se dan cuenta Rosalie no quiere jugar más con Edward. También me pareció lindo ver por una tercera persona el cambio de Bella al conocer a Edward.

Si alguna tiene alguna pregunta hágamela que yo le respondo sin dudar, sé que no contesto los RR, pero es por falta de tiempo; sin embargo leo todos y cada uno de ellos y siempre los agradezco, pero esta vez a quien tenga una duda se la contestare.

También quiero… ¡Sugerencias!

¿Qué les gustaría que pasara?

Ahora si me despido…

No se olviden de pasar por "Never Trust in Bad Guys" y dejar RR, ya está el 4to capitulo.

Yarhe(: