-¡Buenos días corazón!-decía la animada voz tras la bocina, ella solo lanzó un leve gruñido ante la repentina interrupción de su sueño.
-Hola...-respondió sin ánimos.
-¿Lista para el gran momento?-dijo con entusiasmo.
-Si...-
-Tal parece que no quieres casarte...
-No... no es eso... acabo de despertar,es todo.
-Bien, es verdad... Y pensar que a partir de mañana todas y cada una de las veces que despiertes yo estaré a tu lado.
Se estremeció aterorizada al ver las cosas desde esa perspectiva, ¿en serio estaba lista para jugar a a enamorada esposa por el resto de sus días?
Pero nada valía la pena ya: Vegeta estaba seguramente con su gran amor: Zangya.
Se dio un baño que le relajó un poco, mientras esto pasaba, en su mente comenzó a idear las mil y un formas de evadir sus obligaciones como esposa.
Y preguntas por mí
que como me va,
haber como tomé
tantas cosas que hablé
de la soledad
que si estoy bien o mal
que si puedo reír
o si puedo llorar
''Procuraré mantenerme ocupada en mis proyectos...'' pensó al tiempo que se secaba el cabello.
Pero fuera de la Tierra...
-¡Me estoy muriendo de hambre!
-Kakarotto, ¿acaso no acabas de comer?-inquirió con sorpresa Table.
-¡Sí!, ¡pero ya me dió hambre de nuevo!
Vegeta permanecía abstraído en sus pensamientos. Necesitaba estar ahí, necesitaba con urgencia llegar a la Tierra y pronto, debía impedir esa boda a como diera lugar.
Y preguntas por mí
por curiosidad
y quisiera decir
que te extraño a rabiar
que ya no puedo más
o se me pasará
pero ya no lo sé
yo ya no siento más
-...y así fue la luna de miel, además compramos muchas cosas-decía Goku a Table.
-Me alegra que la hayan pasado bien.
-Y... ¿cómo fue que terminaste enamorado de Lunch?
-Ah... ya sabes, fue mi pareja en el baile y... y luego estábamos a punto de besarnos... primero hablábamos y luego yo la besaba pero...
-¿Estornudó?
-Sí, así es. Ella estornudó y comenzó a lanzarme golpes. Con decirte que para aplacarla tuve que imitar al gruñón de Vegeta, al hacerlo ella permaneció seria y luego se abalanzó sobre mi llenándome de besos y me dijo que era un ''chico malo'' sin dejar de llenarme de besos.
-Entonces lograste conquistar sus dos personalidades.
-Sí, es agradable. Digo, a cualquier otro le parecería raro y se alejaría, pero yo pienso que ella es una mujer demasiado especial, ella es una maravilla. Tengo la fortuna de haber coincidido con ella, en estos momentos no me imagino al lado de cualquier otra mujer... ella o ninguna, así es como me siento. Realmente la amo.-admitió con una gran sonrisa.
Mientras Table decía esto, cada una de sus palabras hacían eco en la mente de su hermano, sin duda Vegeta se identificaba con él, de la misma forma se sentía él en ese momento, necesitaba estar al lado de Bulma, o era ella o ninguna.
Porque ya no estoy aquí morí
morí el día en que te fuiste así de mí
no estoy, camino por las calles sin pensar
oigo sin escuchar
abrazo sin sentir
soy el único muerto que puede caminar
-Es lo mismo que yo siento por mi esposa. La extraño mucho... ya quiero que lleguemos a la Tierra para poder verla y comer lo que ella me cocine.
Continuó contemplando desde la ventanilla y lanzó varios suspiros mientras escuchaba al fondo aquella conversación entre su amigo y su hermano sobre lo maravillosas que son sus mujeres.
Y en la Tierra...
-Y bueno... ¿cómo me veo Puar?
-Te vez muy bien Yamcha n.n-respondió el felino de pelaje azul.
-Y me siento bien...-sonriendo ajustándose la corbata.
-Pero...
-Pero, ¿qué? No me agrada cuando comienzas con tus ''peros'' amigo.
-¿Estas seguro de esto? Yamcha, ayer saliste con una chica, eso no podrás seguir haciéndolo cuando estés casado con Bulma.
-Lo se amigo... lo de esa chica fue, solo para relajarme, ya sabes, necesitaba divertirme sin molestar a Bulma. Ya sabes que ella ha estado tan distante últimamente: apenas la toco y se molesta. Te aseguro que después de la boda no habrá mas chicas que Bulma- anunció solemnemente, el felino se limito a sonreír satisfecho.
Una vez listo, se dispuso a ir hacia su lujoso auto, un mercedes negro. El chofer esperaba pacientemente.
-¿Listo, señor?-inquirió el chofer.
-Así es, James. Primero pasaremos por el padrino y luego... y luego iremos directo a la iglesia...
-Listo-sonrió satisfecha la estilista.
-Oh... se ve muy lindo...
-El peinado no luciría igual si la novia no fuera usted, en verdad es bella, esto solo resalta mas lo que es usted por naturaleza.
-Gracias...-murmuro viéndose en el espejo- Pero creo que no es para tanto.
-Vamos, señorita Brief, las revistas en verdad no le hacen justicia.
''Si, claro... Soy la hermosa Bulma Brief y me voy a casar con un hombre al que no amo'' pensó con amargura una vez que la estilista se retiró.
