Saben que soy mala con los finales, así que están advertidos.

xD


El inesperado final.

-¡HEY! -Grito Aiakos- ¡SE ACERCA UN BARCO! -Las armas no tardaron en apuntar al muelle.

-Tranquilos... -María Ángeles apareció en cubierta.- Somos nosotros.

-Son esos locos... -Informo Hades, una vez todo estuvo calmado.- ¿Tienen por esas cosas materiales médicos descartables?

-No, pero si armas... Mi padre no se dedicaba a la salud. -Informo satírica, mientras bajaba de un salto al muelle.

-Tendremos que buscar la forma de contactar con los que se quedaron en tierra firme.

Aposentos principales, Santuario de Enio.

-Diosa Enio -La mujer levanto la vista del libro que leía, luego de que la joven ingresara sin permiso- ¿Le molesta si le pregunto algo?

-No, Violette, no me molesta. -Replico la mujer, recostada en la cama con un camisón ligero.

-¿Decía la verdad cuando pateo a Ares? -La diosa estallo en risas, se levando de su lugar y le mostró lo que leía- ¿ESE ES LUNE?

-Bien dicen que los calladitos son los peores... -Miro la revista y el espectro posando- tu amo se lo presto a Afrodita para una sesión de fotos...

-Y... a cualquiera le gustaría que use ese látigo con ella... -La diosa le miro y asintió. -Retiro la pregunta...

-¿Acaso te creías que yo iba al campo de batalla solo para matar?

-Usted...

-Niña... todos esos cuerpos de hombres torneados, bañados en sudor y sangre... -La diosa comenzó abanicarse con la revista- Creo que necesito una ducha de agua helada.

En algún lugar de Grecia. Unas horas después.

-¡SE ME ACABARON LAS FLECHAS!

-¡TE QUEDAN LAS DE ORO!

-¡NO LE VOY A DISPARAR DE ESAS A LOS ZOMBIS!

-¡EROS NO SEAS BOLUDO Y DISPARA DE ESAS! -Grita Anteros, mientras continúa corriendo con su hermano, esposa y cuñada.

-¡AMOR DISPARA, CAPAZ QUE SE ENAMORAN ENTRE ELLOS Y NOS DEJAN DE CORRER! -Grita la aterrada Psique. El dios arma el arco y apunta a los zombis, mientras sigue corriendo. Dispara la flecha, pero esta sale en otra dirección.

-¡PERO SI SERAS TARADO! -Le grita Anteros, mientras agarra a su esposa e invoca su alada armadura para salir de ahí por el aire.

-¡ME MATARA!

-¿Los zombis? Seguramente -Dice su esposa, cuando el dios del amor imita a su hermanastro.

-Los zombis no... -El dios rubio traga saliva, mientras vuela junto a su familia.

-¿Entonces quien?

-Era la flecha de ella...

-¿De quién? -Preguntan los tres al unisonó.

Santuario de Enio. Al mismo tiempo.

-¿En? -La diosa dejo de estar estática y observo a Dionisio- ¿Paso algo?

-Si, que te dejare sin sobrino.

-¿Eh?

-Yo me entiendo Dio... -Dice la diosa, dedicándole una sonrisa que deja idiota al dios del vino. -Me voy a montar guardia.

-Claro. -Dice el embobado dios.

-¿Enio le sonrió? -Behemot observa a los dioses.- Que rara esa sonrisa.

-Pues... hablando con ella -Lune levanta la vista del libro que lee- Me dijo que era mentira lo que le informo a Ares. -Así que este también tenía esa duda... Pensó Violette.

-Obvio que es mentira... -Dice el tranquilo Dionisio mientras debe de su petaca- ¿O acaso se creyeron que iba a la guerra solo para destripar hombres?

-¿Lo sabía? -Los dos espectros le miraron.

-Muchas diosas van a las mediaciones de los campos de batalla a mirar a los guerreros... -El dios hizo una mueca- Ni te digo de las veces que vi a Afrodita espiando a soldados, luego de una sangrienta batalla, cuando se bañaban en los ríos. -Y mi padre también lo hacia...

Isla Andrómeda.

-¿Phobos?

-Si. -Confirmo Athena la pregunta.

-Con la sexopata de la madre.

-¿Esta con Afrodita? -Perséfone le miro, Hades no estaba disponible así que ella se había ido en su nombre. Y si se preguntan qué pasaba con Hades, estaba con un K.O luego de una noche agitada con Perséfone.

-Persi... ¿Vas por Hades?-La diosa asintió, vería si podía despertar a su esposo.

Santuario de Afrodita.

Phobos tenía un pequeño mapa de la Isla de Andrómeda y lo que sin duda seria el ataque táctico de los zombis.

-Bueno... estos por acá, estos por acá... -Miro el mapa- Si, esto será más que suficiente.

-Phobos...

-¿Que mama?

-Te llaman tus tíos... -Informo Afrodita al otro lado de la puerta.

-Diles que estoy en el baño. Que llamen luego. -La puerta se abrió y el dios siguió ensimismado en su mundo, no salió de este hasta que le tocaron el hombro -Dile a los... -Se dio vuelta y se encontró con su peor pesadilla -¿Tíos? -Hades, Perséfone y Athena estaban ahí parados.- ¿Que los trae por acá? -Pregunto, mientras intentaba guardar el mapa de la isla en su bolsillo.

-Phobos... mi idiota sobrino -Soltó Hades, rodeado por una tenebrosa aura. Una que ni en las guerras santas contra Athena se hacía presente. -Señoritas... Esperen afuera. -Las diosas le miraron y luego se retiraron, cerrando con llave las puertas.

Pasillo.

-¡TÍO! ¡TE LO SUPLICO! ¡CON LA ESPADA NO! -Athena observo a su hermana que estaba tejiendo unas botitas en crochet.

-¿Al fin el niño? -Pregunto para sacar tema, mientras Hades le daba LA PALIZA a Phobos.

-No... Yo misma doy a luz a mis hijas cuando quieren reencarnar -Informo la mujer- Para algo reencarno antes, aparte a Hades no le gusta que mortales comunes lleven a nuestras hijas en sus vientres.

-Ya veo...

-¡PIEDAD!

-¿Por qué tan cabreado? -Pregunto, al escuchar como todo el templo temblaba.

-¡HADES NO ME ROMPAS EL TEMPLO! -Les llego el grito de Afrodita.

-A Hades no le gusta que toquen a sus súbitos -Informo Perséfone como si nada- Por eso pidió ser el ejecutor del castigo.

Una semana después.

La puerta se abrió, Perséfone se había cansado de tejer ropa para bebes y Athena se había realizado una réplica de su santuario con cartas de póker.

-¿Cual de las dos se lleva bien con mi padre? -Las dos le miraron- Necesitamos que retroceda el tiempo... al día que comenzó todo.

-Dionisio se lleva bien con él. -Informo Athena, luego de pensarlo un poco- Hay que localizarlo.

Santuario de Enio. Unos minutos después.

-Si, abuelo, aja... -Los guerreros miraban al dios y luego observaron a Enio, esta como simple respuesta se encogió de hombros.-Si, abuelito, exactamente eso... Aja... Si. -Hizo una pausa mientras miraba hacia los jóvenes y diosa- Una cosita más... -Se alejo hablando por el celular, volvió al rato.

-¿Ya está?

-Si, dijo que le demos unos minutos por qué tiene que retroceder mucho tiempo.

Giudeca, Inframundo. Unos minutos después.

La alarma sonó y Hades destruyo el despertado de un sablazo. En eso cayó en lo que había hecho, otra vez volvía a estar en esa mañana. Observo hacia atrás y se encontró con Perséfone durmiendo profundamente...

¡ESTABA EN SU AMADO INFRAMUNDO!

Reviso su celular, era la fecha en que todo ese descontrol había iniciado.

-Esto... también quiere decir que el hermanito menor de Kagaho no existe... -Comenzó a festejar en silencio, pero se quedo quieto cuando Perséfone despertó. Esta tomo la espada y se la puso en el cuello.

-Dale ese niño al espectro. -Ordeno, completamente dormida- O nada de sexo por seis milenios.

-Si querida. -Dijo con tono derrotado, mientras elevaba su cosmos.

Habitación de Kagaho.

El espectro estaba sentado en su cama con una expresión triste, volvían a ese día... y no estaba con Sui. Sui aun no existía en esas horas.

-¿Quién soy? -Las manos taparon sus ojos y esa voz ocasiono una sonrisa en los labios del fiero espectro.

Mansión Solo.

-Escuchen bien... -El dios miro a todos los presentes, menos Isaac que no estaba- Si vuelve a suceder que se desata el apocalipsis zombi, me vienen ayudar apenas lo llamo ¿Entendido?

-Si, señor -Siempre y cuando no esté mi novela, agrega para sus adentros Tethys.

-¿Donde está Isaac? -Kaza observo a todos sus camaradas.

-En donde estaba cuando comenzó todo -Comento Io- Aburriéndose en el santuario Submarino.

Habitación de Isaac, Pilar del Océano Artico.

Ropas de ninfas y piezas de la armadura del general salían volando para distintas direcciones de la habitación.

Qué bueno era que todo hubiera terminado... y qué bueno que todo volviera al inicio.

Mansión Solo.

-Seguramente se viene para acá -Comento Poseidon, seguro que Isaac estaría haciendo muñecos de nieve en algún lado del territorio que le tocaba cuidar.

Casa de Cáncer.

-Qué pena que María no tenga que matar al padre... -Estaba Ángelo mientras se desordenaba el cabello y se ponía los jeans más cómodos que poseía, se paso la loción post afeitado y se coloco una camisa nueva- Se veía muy sexy cuando apretó el gatillo -Dijo para si- Lo malo que me tengo que soportar a esa harpía que tiene como madre. -Se miro al espejo- Bueno, a caerle simpático, otra vez, a mi suegro.

Hospital Psiquiátrico de Atenas.

-Doctora Mac Shiriff. - La chica levanto la vista, la enfermera seguía con la mala costumbre de pronunciar su apellido espantosamente mal.- Le busca un tal Kanon Aricalteris.

-Que pase. -La mujer se retiro- Si tenía alguna duda... se me va con tu parecencia.

-Solo quería saber si estabas bien... -La mujer se encogió de hombros.

-Por lo menos no tengo que salir corriendo de este lugar porque un interno intenta comerse mi cerebro. -comento como si nada- Es la hora de mi café ¿Gustas uno?

-Si, no me cae mal la idea -Informo Kanon con una amplia sonrisa.

Cine.

-Sabes... La última vez que me trajiste a ver una romántica, se desato el apocalipsis... -La pelirroja miro a Aioria- ¿Y si vamos a ver esa policial? Ya que a vos te gustan... digo... para evitar el apocalipsis..

-Bueno -Total me estaba durmiendo con la romántica, dice para sus adentros.

En algún lugar de Grecia.

-Pero Hermes...

-No, cada vez que salen los dos pasa algo -Informa el dios del comercio- No saldremos a caminar de vuelta, los cuatro, si quieres salir a caminar sale tu solo... No me arriesgare a invitar a Enio. Con que nos corrieran los zombis por todo Atenas me basto.

-No va a pasar de vuelta, en la noche nos veremos con todos en el santuario de Athena, para encerrar definitivamente a Phobos.

-Bueno, ahí la veras a Enio.

-Ella... no le gustan los hombres.

-Eso es mentira -Hermes le mira confundido- Todo el mundo sabe que a Enio le gustan los hombres ¿O acaso por qué crees que se hizo diosa de la guerra? -Ares le miro con un tic en el ojo- Obviamente que aparte de poder destripar a su divino placer, fue para poder mirar a los forzudos soldados.

En algún lugar del inframundo.

-Par...ti..ta...

-Ni te haces idea de cuánto te extrañe -Estaba la mujer, mientras prácticamente molía las costillas de su esposo en un abrazo. -No te haces idea... -dijo entre llantos.

-No...res...pi...ro...

Biblioteca, 1°Tribunal.

-Estos libros los tengo súper leídos... -Lune miro con expresión aburrida y algo fastidiada los libros- veré si la diosa Enio me presta alguno. -Dijo mientras salía de ahí.

Cositos.

-¿Creen que Pandora recuerde? -Pregunto Valentine.

-¿Y si está embarazada? -Radamanthys se mordía las uñas.- Hades me mata.

-¿A QUIEN LE IMPORTA SI ESTA EMBARAZADA? -Le bramo Minos- Lo que importa es que no nos delate ante el señor Hades...

En otro lado del Cositos.

-Ustedes dejan pelado y magullado a Minos -Ordeno Pandora- Radamanthys y los otros dos idiotas son míos ¿Entendido? -Dijo mientras aferraba con fuerza el tridente.

-Si, señora Pandora -Respondieron todos los que murieron por culpa de Minos. Pharaho estaba mimando la cabeza de Cerbero, el perro estaba incluido entre las torturas destinadas a Minos.


-Que alguno vaya a buscar a los otros, por que esto va a estar bueno -Soltó Manigoldo, desde la distancia, observando cómo los espectros sacaban los materiales de tortura destinados a Minos.

-Regulus... -Kardia le miro- Corre rápido y trae a todos. -El chico salió disparado, en dirección hacia donde aguardaban todos los demás muertos.

Orfanato, Fundación Kido, Japón.

-¿Eh? -Miho saco el celular y observo el mensaje.

Io.

¿Quieres ir a comer helado?

:D Prometo ser buen chico.

La chica dejo salir una risa ante la promesa del muchacho, realmente la había pillado desprevenida.

Santuario de Athena, esa misma noche.

-¿Así que aquí cabe el idiota de mi hijo? -Ares observo la pequeña cajita que contenía el alma del causante de todo.

-Mira todos los problemas que causo el idiota de tu hijo -Gruño Hades- Podrias educarlo mejor...

-¿Mi culpa? -Pregunto el dios sorprendido- ¿Acaso no fueron tus hombres el que los que le dejaron pasar? -Replicó sardónico, acto por lo cual Hermes y Perséfone tuvieron que sujetar a Hades.

-¿Ya queda todo solucionado? -pregunta Enio- No se ustedes, pero yo tengo cosas que hacer.

-¿No te vasto la destrucción que causaron los zombis? -Pregunta Perséfone- Por suerte Cronos revirtió también eso... y las memorias de los mortales comunes... y mi esposo pudo traer de vuelta a todos los muertos que no tenían que morir...

-Mi vida no gira alrededor de ustedes y el problema con los zombis.

-¿Y Zeus? -Athena miro para todos lados, no paso mucho hasta que truenos comenzaron a escucharse en la lejanía.

-Hera lo está corriendo por todo el Olimpo por no ser que razón -Informo Ares- AHORA que recuerdo -Miro a la diosa de armadura sangrienta- Me debes lo de casi castrarme.

-Yo no te debo nada Ares -La diosa de la violencia le miro despectivamente- Ahora si me disculpan, me esperan -Comenzó a alejarse, la armadura abandono su cuerpo dejando a la vista a la diosa vestida con un sexy vestido gris (corto y con un hombro a descubierto) que remarcaba muy bien su cuerpo.

-¡ENIO!

-Tengo una cita Ares, no me molestes. -Replico la mujer, mientras hacía aparecer un elegante sobre en una de sus manos para acompañar el vestido.

Casa de Aries, unos minutos después.

-Qué extraño es volver varios días atrás... -Comento Mu, tirado en las escalinatas con varios de sus compañeros esparcidos por aquí y por allá- Aunque lo bueno es que no hay zombis.

-Ni que lo digas...

-¡vamos Enio! ¡Ni que fuera secreto de estado! -Todos se dieron vuelta y observaron a su diosa acosando a preguntas a la pelinegra.

-Enio... yo te cuento todo de lo que le hago a Hades -Agrego la diosa de la primavera, intentando obtener algo de información- ¿Lo conocemos al menos? -La diosa siguió caminando, haciendo que todos los guerreros le miraran ese par de piernas morenas que no habían notado antes.

-Si, lo conocen... Todos lo conocen. Estuvo aquí durante el apocalipsis zombi

-¿Qué pasa? -Inquirió Ikki, sentado junto a Shun y Shaka, todos querían estar seguros que no hubiera zombis... Así que montaban guardia en Aries.

-Enio tiene una cita y no quiere decirnos con quien... -Lloriquea Athena- Espera... -Athena lo pensó- No creo que sea Nachi... dado que es muy chico y Lune... -Miro a la diosa de la destrucción- ¿Vas a salir con el espectro?

-No.

-¿Entonces? -Preguntaron las diosas, no paso mucho hasta que el Fiat 600 rojo del dios Dionisio apareció frente a la casa de Aries. Haciendo que a todos los presentes se les fuera la quijada al piso.

-Pronto My Fair Lady? (¿Lista mi bella dama? -Pregunto en un seductor Italiano el dios del Vino, mientras bajaba del auto para abrirle la puerta del copiloto a la diosa vestida elegantemente.

La mujer se subió y el dios cerró la puerta, antes de dedicarles una sonrisa burlona a todos.

-¿Dio...nisio...?-Hades miraba a su sobrino no creyendo lo que veía.

-No le dije por ustedes, al abuelo, que no borrara la memoria de dioses y soldados... -Dijo con una sonrisa de niño bueno, antes de correr para ponerse detrás del volante.

-¡PREFIRIÓ AL BORRACHO! -Ares se largo a llorar desconsoladamente, Hades como buen tío comenzó a reconfortarlo.

¿Fin?