Hoy es… el cumpleaños de Koto, la hermana pequeña de Tokiya. Después de tanto discutir con Yuzu-chan por el regalo de Koto, nos decidimos por dos vestidos de la tienda. Uno floreado y otro amarillo, ambos regalos de parte de Yuzu y mío.
Llegue a casa luego de baloncesto, me duche y vestí el vestido blanco que Yuzu-chan me había regalado hace tiempo (cuando le regalo el vestido rojo para su cita con un amigo de Yuzu), perfecto para esta ocasión, ya que Koto quería que las mujeres vistieran de blanco y los chico de negro. Creo que algo tenía que ver con el tema de casarse, típico pensamiento de una chica, pero ¿Por qué es tan importante?
Casarse con alguien, tener hijos, volver a una casa donde te quieran, dormir todas las noches junto al "hombre que amas" ¿ser como mamá? A pesar de que no quiere a su primera hija, si yo no existiera su vida sería así. Cuando pequeña siempre quise dejarla en paz, volvía a la casa de la abuela. Escapar de casa como cuando era pequeña, sin nadie que te detenga o devuelva a casa de mamá, es lo que he querido los últimos ocho años.
Tome el metro hacia casa de Tokiya, ignore a unos chicos que intentaron hablarme. Que molesto. Al llegar me encontré en la puerta con Koto, que corrió a abrasarme.
-ten- le ofrecí la bolsa del regalo- de Yuzu y mío- le sonreí dulcemente-Koto-chan… ¡Feliz Cumpleaños!- la abrase tiernamente.
-gracias- respondió animada- vamos- tomo mi mano- mi hermano quiere verte- ¿a mí? Corrió por la casa, al estar con tacos fuimos algo torpes.
-dijo que te trajera aquí a penas llegaras- me explico enseñándome la puerta de la habitación de Tokiya- yo iré a afinar unos detalles y luego acompañare a mamá a ver el pastel- abrió la puerta de la habitación- nos vemos luego- me dio un empujón hacia la habitación.
Cerró la puerta a mi espalda. Otra vez aquí, en la habitación de Tokiya. ¿Está bien que este aquí? Observe el cuerpo de Tokiya sobre la cama, boca abajo. "está dormido" seguro que se quedó toda la noche ocupado en el regalo de Koto. Me senté en la silla del escritorio y me quede observándolo dormir. ¿Estará bien que este aquí? Observe a un lado, oh… una guitarra eléctrica. Me levante y me dirigí hacia ella. Siempre he querido poder tocar una, como los chicos de la escuela. Oh… también tiene un violín, observe el escritorio. Con tantos instrumentos, lo único que se me ocurre es que el regalo sea una canción.
-aunque no me lo puedo imaginar- sonreí. Tokiya ¿cantando?, aunque tampoco me lo podía imaginar besando a alguien y ya me ha besado muchas veces. Por eso es que siempre pierdo en las apuestas. Di la vuelta y me acerque a la cama, alce la mano, pero antes de tocar el rostro de Tokiya di la vuelta y volví a sentarme sobre la silla. Quería tocarlo, pero…
-¿hace cuánto que estas aquí?- pregunto Tokiya, asustándome.
-desde hace unos minutos- dije recuperando el aliento- me asustaste- le avise.
-eso pasa cuando miras a una persona tan fijamente- me regaño, nuestros ojos se encontraron en ese momento- ven aquí- se sentó sobre la cama y alzo la mano. Dude unos segundos antes de levantarme de la silla y acercarme a él. Tome su mano con lentitud y lo observe a los ojos en todo momento. Tiro de mi mano, estiro su cuerpo sobre la cama, caí sobre él.
-tu cara está más roja que antes- tomo mi rostro con las manos. Mi cuerpo está sobre el suyo.
-me caí en baloncesto- mentí, eso es imposible, sonreí. Mi cabello caía sobre el contorno de su rostro.
-te ves linda de blanco- me observo fijamente- demasiado ordenada para mi gusto- coloco su mano en mi hombro- ¿Qué te parece si te desordeno un poco?- pregunto deslizando el tirante de mi hombro. ¿Eh?
-Tokiya- susurre.
Toc- toc, golpearon a la puerta. Tokiya volvió el tirante a su lugar.
-Tokiya-kun, su padre le llama, está en la línea dos-dijo una mujer tras la puerta.
-ok- contesto Tokiya. Comencé a levantarme con lentitud. Tokiya sonrío divertido y se levantó rápidamente besándome en la mejilla. Me levante por completo, Tokiya alzo la mano al pasar junto a mí, dándome un pequeño golpecito en la mejilla. Camino hasta la puerta y desapareció tras ella.
Suspire estirándome sobre la cama de Tokiya, un poco más y le digo a Tokiya que estaba lista o algo así. Cubrí mis ojos con mí ante brazo, soy tan impulsiva. "Tokiya, me confundes más que nunca" cerré los ojos y perdí la noción del tiempo.
Oh… me quede dormida, ¿Cuánto tiempo ha pasado? Di la vuelta en la cama. Abrí los ojos con lentitud.
-Tokiya- le llame al verlo.
-¿mmm?- contesto. Me levante rascando mis ojos con la palma de la mano. Lo observe adormilada. Estaba vestido de negro, de la cabeza a los pies.
-¿de negro?- lo único blanco es la camisa.
-Koto quiere que sea así- comento molesto- solo porque es su cumpleaños, no significa que nos debe obligar a hacer esto- acomodo la camisa.
-se ve bien- sonreí.
-vamos, la fiesta ya comenzó- tomo mi mano levantándome de la cama, acaricio mi mejilla y arreglo el cabello sobre mi hombro.
Caminamos por la casa, hasta llegar al jardín. Wow… que hermosa decoración, como pensé todos de negro y blanco.
-vamos- tomo mi mano y me ayudo a bajar las escaleras- Eisuke, está por allá- señalo una mesa lejos del escenario- debo hacer algunas cosas antes, ¿puedes ir sola?- susurro en mi oído.
-por supuesto- conteste inmediatamente- no soy una niña- entrecerré los ojos.
-me reuniré contigo en unos minutos- no observo mi rostro, su mirada se dirigía a unas chicas a lo lejos.
-entiendo- comente molesta al ver a esas chicas- haz lo que quieras- solté su mano precipitadamente y camine hasta Eisuke. Vaya, la molestia de que otras lo miren o él mire a otras no ha cambiado.
-Haru-chan- sonrieron todos al verme.
-hola- les salude a todos. Todos los amigos de Tokiya están aquí y también sus novias.
-Haru-chan, lo mejor de todo viene al final- comento emocionado Hiro (chico con lentes).
-ustedes siempre pensando en eso- comento irritado Hyata (chico de casi mi estatura).
-¿no bebes?- le pregunte al instante.
-no, soy el único del grupo que no lo hace- hablo entre dientes- hasta las chicas beben- entrecerró sus ojos.
-yo tampoco bebo- le sonreí.
-entonces nos reiremos de las estupideces que dicen- sonrío- el más gracioso es Daisuke- me señalo al muchacho con su novia. El muchacho no le dio mucha importancia.
-si- respondí animada.
-hermana- alguien hablo a mi espalda ¿a quién llaman? Di la vuelta- te traje pastel- Koto me ofreció un plato- chocolate, tu favorito- sonrío al momento en que lo recibí.
-gracias- le sonreí.
-¡eres muy cercana a Koto-chan!- Misa hizo su observación- ¿Dónde está ese pastel?-Misa se dirigió a Koto.
-cerca del escenario- respondió Koto inocentemente.
-que linda es la hermana de Tokiya- callo Misa abatida por la mirada inocente de Koto-bien- se armó de energía- es hora de ir por ese paste- tomo mi mano y me llevo con ella por obligación.
-espera- dije a mitad de camino-¿Por qué tengo que ser yo la que te acompañe?- pregunte haciendo puchero.
-porque Eisuke estaba divirtiéndose con Hiro-kun- comento sin soltar mi mano- y no quise molestarlo- protegí mi plato con pastel al pasar junto a un grupo de chicas de la edad de Koto. Wow… tiene muchas amigas. Pero aquí no solo hay gente joven, sino que muchos hombres que parecen ser directores de grandes empresas. Esto no me gusta, siento como si sobrara.
En el trayecto pude observar a Tokiya conversando con unas chicas de la edad de Koto y unas más o menos de mi edad.
-son hijas de los empresarios- me aseguro Misa parando bruscamente- Tokiya-kun está obligado a hablarles- me intento explicar- no te inquietes- me observo curiosa.
-no lo hago- le asegure- solo observaba, hay muchas cosas que llaman mi atención, no pensaba en Tokiya- comente seriamente.
-ahh… eres tan difícil de molestar y celar- se quejó Misa.
-no puedo estar celosa sin razón- le asegure- además, ¿no hablas siempre de confianza en la pareja y amigos? Que sin eso no se podían mantener en el tiempo- pregunte repitiendo lo que Misa me había dicho hace unos años y que por alguna razón era lo único que le había escuchado.
-Haruhi-se abalanzo sobre mi Misa con los ojos llorosos- no puedo creer que después de que ignorabas mis palabras de amor, en realidad me escucharas todo el tiempo- me abrazo opresiva.
-cuidado… tengo aun el pastel- alce la mano con cuidado para no botarlo.
-es que no lo puedo creer- corrió una lagrima por la mejilla de Misa. EXAGERA.
-siempre pensé que no te importaba en lo más mínimo, por eso nunca me ponías atención- la observe sorprendida.
-¿en serio?- pregunte boquiabierta- siempre te pongo atención en lo que hablas, excepto cuando hablabas mucho de "amor"- le avise.
-no lo sabía- me abrazo- nunca se me paso por la cabeza que me escuchabas- oculto su rostro en mi hombro. ¿Qué hago?
-Misa, estamos al medio de un salón, ¿podríamos ir por ese pastel?- intente convencerla, en una situación así, no sé qué hacer.
-si- asintió Misa- solo que… esto me hace realmente feliz- me sonrío separándose y limpiando sus lágrimas- encontremos ese pastel- animo.
Misa, no creí que luego de tantos años juntas, me vieras de esa forma tan fría. Pero a pesar de que te sentías rechazada por mí, nunca dijiste nada o te quejaste. Misa, eres una de las personas que no soportaría perder.
Ya de vuelta en la mesa de los amigos de Tokiya, nos sentamos alrededor a comer el pastel.
-esta delicioso- afirmo Misa tomando otro trozo de pastel.
-lamento interrumpir la fiesta, pero…- interrumpió la tranquilidad del ambiente Tokiya, sobre el escenario- hace mucho le prometí a mi hermana que su regalo sería algo que pudiera sentir solo en el corazón- Tokiya tomo la guitarra eléctrica que horas antes había observado en su habitación- así que… como lo prometí, esta canción es para Koto-chan- Tokiya se hizo a un lado y dejo que otro chico tomara el micrófono principal.
-valla dejara que el otro chico cante- suspiro Hiro- es un gran hermano- concluyo.
-¿Por qué?- pregunte curiosa. La música comenzó a sonar, Tokiya tocaba la guitarra de una forma asombrosa.
-el chico que hace la voz principal- Hiro lo apunto con el dedo- a Koto-chan le ha gustado desde pequeña, tiene la misma edad de Tokiya, por lo que a él nunca le gustó la idea, pero…- suspiro nuevamente.
-Tokiya le pidió que viniera y cantara la canción que él escribió- interrumpió Eisuke. Así que esto es lo que Tokiya ha estado haciendo estas últimas semanas. Por eso es que necesitaba inspirarse.
No puedo recordar las palabras que usa, pero el mensaje de la canción es más o menos "te protegeré, hasta que el día se vuelva noche, por siempre. No importa lo que otros puedan decir, siempre seremos tu y yo. Un pacto de sangre eterno."
Es una canción hermosa, Koto está muy emocionada, al punto de llorar. Aunque Tokiya solo haga de segunda voz, cada palabra es solo Tokiya.
-Wow… es increíble- sonreí dulcemente. Tokiya siempre me está sorprendiendo.
La canción de Tokiya termino en aplausos y un tierno abrazo con Koto, esta sollozaba en los brazos de su hermano.
-Haru-chan- me llamo Misa- ¿quieres ir por mas pastel?- pregunto encantada a penas termino el trozo que tenía en el plato.
-bien- le sonreí rendida.
Otra vez caminando hacia el escenario, evitando a la gente al pasar.
-¡Hey tú!- me detuvo un muchacho a mitad de camino, obstruyendo mi paso- ¿quieres bailar?- pregunto directamente. Observe a su lado el cuerpo de Misa desaparecer entre la gente. Por favor, no otra vez,
-no, gracias- le respondí directamente, intente ser lo más pacifica que pude.
-solo es una canción- dijo casi ordenándomelo.
