OFFICE BOY

By: Yu Okawa

XXI

MENTIRAS

Su respiración era agitada a causa de haber corrido tanto para huir de los fans de Emilia que parecían tener intenciones de lincharlo. Por suerte Tikky lo había salvado, o quizás no diría "por suerte" si tuviese alguna idea de lo que Tikky se proponía.

Ahora estaban dentro de la camioneta negra de Tikky, ambos respirando agitadamente por haber tenido que correr a través del centro comercial para llegar al estacionamiento.

–Será mejor irnos.- Allen asintió y Tikky arranco el auto.

Salieron del estacionamiento de la plaza comercial y ahora estaban en una de las avenidas principales de Shangai. Allen iba mirando hacia atrás cerciorándose de que nadie los hubiera notado y ahora los siguiera, suspiro tranquilo cuando se dio cuenta de que no era el caso.

–Es raro verte sin Kanda. ¿Discutieron?

–No- contesto secamente. Era cierto, no habían peleado pero sabía que Kanda estaba "ligeramente" molesto con él.

–Entonces… ¿saliste a dar un paseo?

–Si, así es.- se detuvo un segundo y miro a Tikky detenidamente- ¡Gracias por ayudarme!

Allen se sentía incomodo, aun no había pasado mucho tiempo desde aquel encuentro donde Tikky trato de besarlo, se sentía nervioso, incomodo, de que aquella situación pudiese malinterpretase y Tikky pensará cualquier cosa. Aunque si lo pensaba dos veces, Tikky parecía no estar interesado en hombres, de lo contrario no habría desistido tan fácilmente en sus intentos por conquistarle. Decía aquello por que en cuanto se entero que Alicia era en realidad Allen desistió completamente.

–No te preocupes. No tienes nada que agradecer a un amigo. – Allen volteo a mirarlo claramente confundido, como no entendiendo el idioma en que Tikky le había hablado.

–Lamento lo de la última vez, no era mi intención hacerte sentir así de incomodo, de haber sabido que Alicia eras tu, habría actuado de otra forma.-Allen lo miraba atentamente- No has dejado de agradarme, ha sido un gran shock saber que eras un hombre pero aun así me caes bien. Seamos amigos.

Tikky freno en cuanto un semáforo se puso en rojo y volteo a ver a Allen sonriendo ampliamente. Allen lo miro ya mas relajado de que Tikky entendiera por completo la situación y sonrió.

–¿Qué te parece si vamos por un café, amigo?-sugirió Tikky y Allen lo acepto, sin saber que estaba cavando su propia tumba.

Tikky no podía hacer otra cosa mas que sonreír ampliamente saboreando su victoria sobre Kanda.

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–Será mejor que borren de mi historial eso de "Malversar fondos" no es bueno para mi imagen.- rio divertido a causa de la gracia que le hacia decir aquello.

–Lo se Devit no tienes nada de que preocuparte. Hiciste un excelente trabajo desviando el dinero dentro de Black Order.

–Kanda planea lanzar un nuevo producto.- Contesto Jasdero saliendo detrás de la espalda de Devit.- Son los golems.

–Pero no están completos los archivos, así no podemos fabricarlos nosotros. No les pagaré nada, su trabajo era enviarnos el dinero de los fondos de Black Order y enviarnos los prototipos del nuevo producto. – Lullubel se levanto claramente irritada de su asiento.

–Tendrás que pagarnos y doble.- Contesto Devit

–Así es, por que nosotros traemos lo que hace falta.- Y Jasdero saco algo de su pantalón para mostrárselo a Lullubel, era un golem negro.- Con esto, esta completo nuestro trabajo, ¿no?

Lullubel sonrió ampliamente, con esto, podrían hundir a Kanda. No solo habían infiltrado a dos personas para robar información en Black Order, si no que también hacer que depositarán el dinero de Black Order en su cuenta les había ayudado a conseguir suficiente capital para financiar su empresa y hundir a Kanda.

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Normalmente, después de una larga temporada de no ver a sus padres, podría esperarse que Kanda saltará efusivo hacia ellos y los abrazará, claro, quienes lo conocían y aunque no lo conociesen, sabían que aquello era improbable e imposible, eso solo pasaría cuando el infierno se congelará pero al menos se esperaba que el gozo de sus padres se viese reflejado en un par de acciones, quizás, un par de parpadeos podrían ser significativos y sustituto de la palabra "bienvenidos", naturalmente, era la reacción socialmente esperada.

Sin embargo Kanda no parecía parpadear en sinónimo de bienvenida a sus progenitores, es más, parecía ni si quiera hacerlo con aquella mirada penetrante que en ocasiones se tornaba en una letal capaz de amedrentar a cualquier fiera pero su padre no era una fiera y conocía bastante bien su hijo, y por lo mismo que lo conocía sabía que debía llevar esto hasta las últimas consecuencias si quería conseguir algo.

–Yû, no lo repetiré dos veces. Deja a ese mocoso o te desconoceré como mi hijo.

Kanda no dijo nada, solo lo miraba fijamente, ya había esperado que algo así sucediese solo que no esperaba que fuese tan pronto. Quería acabar con esto lo más rápido posible, que su padre acabase de amenazarlo y él se pudiese largar de ahí. No era como si los odiase (aunque eso parecía, pero Kanda parecía odiar a todos, nada de que preocuparse) solo que eran las personas con las que menos quería hablar en este momento, ya que solo habían llegado a sumar presión a su ya muy atareada y llena agenda.

–Yû, escucha a tu padre, por favor. Hacemos esto por tu bien.

–¿Y por eso me amenazan?, ¿por mi bien?

–¡¿Qué no entiendes?, tu no puedes ir y hacer lo que se te venga en gana. Eres un Kanda y tienes un futuro brillante. Tienes que casarte con la mujer que tu madre y yo hemos elegido para ti. Tienes que casarte con Emilia.

–¿Y si no quiero?

–Olvídate de seguir teniendo en tu poder Black Order. Ahora deja a ese niño y vayamos de regreso a Japón para iniciar con los preparativos de tu boda con Emilia.

Kanda miro desafiante a su padre y sabía que su padre no jugaba, hablaba en serio y era capaz de dejar a su hijo en la calle por algo así. Si quería seguir viviendo como hasta ahora no tenía otra alternativa mas que obedecer a su padre.

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–Adelante, siéntete como en tu casa. – Sonrió Tikki mientras le permitía entrar a Allen en su mansión.

Allen ingreso en la mansión claramente sorprendido por toda aquella elegancia que destilaba aquel estilo barroco. Las paredes mostrando colores marrones con finos grabados de flores, la madera pulcramente pulida, los muebles con sus elaborados tallados, todo en ese lugar destilaba elegancia.

–Es impresionante.

–Exacto, mi familia tiene un especial gusto por el arte barroco, por lo cual suelen procurar este estilo a nuestros hogares, personalmente he de admitir que a mi igual me agrada, así que sigo las "costumbres" familiares.

–Es estupendo, por un momento pensé en el palacio de Versalles en cuanto vi tu casa.

Tikky sonrió ante la ocurrencia de ese mocoso, después de todo no era desagradable el niño.

–Sígueme, vamos a la sala.

Allen seguía a Tikky y en el camino iba observando la mansión, los candelabros de elaborados diseños que pendían sobre ellos le fascinaban. Era de día por lo cual permanecían apagados pero podría imaginar como se verían cuando fuese de noche, como su luz alumbraría absolutamente toda la habitación otorgándole una apariencia majestuosa.

Si lo que había visto le había maravillado ahora se sentía fascinado. La sala era amplia con el mismo estilo barroco que toda la casa, con el sofá bellamente bordado y la madera exquisitamente tallada, la luz entraba a caudales por los ventanales pero no era eso lo que había encantado su mente. Aquel piano de cola negro, divinamente expuesto frente al ventanal con los sofás a un costado para quien lo interpretase pudiese ser escuchado por los invitados desde sus asientos.

Allen se había quedado inmóvil, le embelesaba el piano desde pequeño, solo que no había podido practicarlo demasiado desde la muerte de Mana dado que se había visto en la obligación de trabajar para pagar las deudas de su tutor. Y ahora que se encontraba frente a un piano nuevamente no podía sentirse menos que cautivado por aquel instrumento.

Tikky detuvo sus pasos en cuanto vio que Allen no se movía, lo miro con extrañeza tratando de descifrar que era lo que tenía al albino tan absorto. Siguió con su mirada el camino invisible que marcaban los ojos de Allen y este lo llevo al piano.

–¿Te gusta el piano?

Allen salió de su trance – ¿tocas piano?

–No, mi abuelo solía tocarlo pero desde que falleció nadie lo ha tocado. No hemos dejado de darle mantenimiento por lo que esta en buen estado. Debemos donarlo o algo, nadie lo toca pero… -Tikky guardo silencio y volteo a ver sorprendido a Allen claramente estupefacto de haberse comenzado a comportar tan familiar con el mocoso. No sabía que tenía ese niño que lo hacía hablar de más, simplemente con verlo podías confiar en él.

–Toma asiento.- Dijo Tikky mientras se retiraba molesto a sentarse y llamar a una de las trabajadoras domesticas. No debía olvidar su camino, no debía olvidar el papel que Allen jugaría para la caída de Kanda. No iba a retroceder. No debía olvidar la venganza, la familia Kanda había hecho de sus vidas un contaste ir y venir ahora el haría de la de su hijo un abismo sin fin.

La sirvienta coloco sobre la mesa dos tazas previamente servidas y preparadas de café y se despidió de ellos con una reverencia para después retirarse. Allen tomo la taza y aspiro el olor a café, sin duda era de grano, no uno instantáneo de esos que venden en cualquier supermercado, lo sabía por el fuerte aroma a café que desprendía la taza y lo comprobaría en el momento en que sorbiera.

Sin embargo se veía renuente a tomar el café, su vista no se despegaba del piano. Tikky que lo observaba con detenimiento comprendió que el niño quería tocar el piano y que difícilmente se concentraría en otra cosa que no fuese eso.

–¿Sabes tocar el piano?-pregunto Tikky.

–No se mucho, solo un poco.

–Si quieres puedes intentarlo.

–¿En serio?- Allen se inclino hacia Tikky, sus ojos brillando de emoción, saboreando el momento en que sus dedos se colocarán sobre las teclas del piano. -¿Realmente puedo?- parecía un niño pequeño, un niño al que le acababan de decir sus padres en una juguetería "coge el juguete que quieras" y Tikky no pudo hacer otra que sonreír ante aquel pensamiento.

–Claro. Te lo dije, siéntete como en casa.

Allen se levanto de un salto y corrió hacia el piano, levanto la tapa que cubría las teclas y tomo asiento, tanto tiempo había pasado desde que tocase el piano, tanto tiempo de ello, tantos recuerdos felices junto a su padre mientras este le mostraba como hacerlo.

Miro las teclas, mientras todo lo aprendido con su padre invadía su cabeza, recordando las armonías, los bemoles de las melodías y como en trance se quedo sentado un momento, mirando las teclas blancas y negras. De repente sus manos comenzaron a moverse sobre ellas.

"Trois Gymnopedie" ese era el nombre de la pieza, Satie su compositor y Allen el pianista en turno.

Tikky se quedo embelesado de golpe, pensó que le menor tocaría alguna cosa extraña y amateur pero ahora parecía todo un profesional, entregado a la música, haciéndose uno con ella. No pudo hacer otra cosa mas que ponerse cómodo, observar aquel semblante relajado del pequeño mientras sus finos y agiles dedos viajaban por las teclas, arrancándole a caricias suaves notas. Sorbió su café y paso lentamente, calentando su garganta y su estomago mientras sus ojos no se despegaban de tan sublime evento. Ese mocoso era mas que un genio en el piano, era también una agradable persona.

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–¿Me vas a desheredar si no me caso con Emilia?

–Así es-afirmo su padre.

Kanda sonrió en señal de burla, y miro a su padre desafiante, sabía que su padre no bromeaba y que si no hacia lo que pedida sin duda le quitaría su herencia pero tampoco era como si el no tuviese con que defenderse y se viese obligado a obedecerle. Su padre estaba muy equivocado si creía que él, simplemente asentiría y obedecería como si fuese un perro faldero.

–Haz lo que quieras- contesto Kanda salio del cuarto, furioso por el intento de su padre por quererlo obligar a hacer algo que no quería.

–¡Yû!-llamo su padre y Kanda no se detuvo.-tienes hasta mañana para decidirte.

Ahora iría en dirección al hotel donde se quedaba con Allen, quería estar un rato con ese mocoso sin pensar en absolutamente nada, solo quería relajarse de todo el stress al que se estaba viendo sometido. Por un momento quería estar tranquilo.

Se detuvo un segundo al darse cuenta del rumbo de sus pensamientos tomaban. El moyashiestaba tomando más importancia de la que le gustaría darle en su vida. ¿Desde cuando para relajarse necesitaba estar con el albino? Se estaba dando cuenta que sin importar el "que" o "como" deseaba estar con ese niño. Sin duda Kanda Yû estaba siendo ablandado por aquel mocoso.

Quizás Allen había dejado ya de ser algo pasajero para ser algo más, algo a lo que él aún no quería darle nombre, le bastaba con saber que ya no podía dejar a aquel niño.

Había llegado al cuarto de hotel que compartía con el enano, pero este no estaba por ningún lado. Imagino que había salido, que se había hartado de estar encerrado pero no pudo evitar preocuparse. Haya afuera había tantos reporteros en espera de la noticia que no dudarían en usar cualquier método para obtener información sobre el asunto.

Estaba preocupado, ese enano no estaba acostumbrado a nada de eso, sin duda estaría siendo acosado por los periodistas si estos se llegasen a enterar que estaba solo por la calle, aparte dudaba del sentido de la orientación del menor. No pudo hacer otra cosa que mandar al carajo su plan de "descanso" y salir en busca del menor.

Tenía que encontrarlo antes que los reporteros o peor aún, los fans de Emilia lo encontrasen. Sin duda Allen debería temer mas que Kanda lo encontrase, en especial ese día por que Kanda no estaba para nada de buen humor.

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Allen había terminar otras tres piezas, durante ese tiempo bebió el café que Tikky había mandado a preparar para él, se sentía agotado, increíblemente cansado con el correr del tiempo, quería tocar otra pieza, después de todo quería aprovechar su tiempo frente al piano y Tikky lo escuchaba atentamente sin si quiera atreverse a hacer algún comentario para no romper la concentración del menor.

La vista de Allen se tornaba borrosa y sus parpados le pesaban terriblemente.

–¿Qué pasa Allen?-pregunto Tikky cuando le vio tambalearse.

–No lo se, tengo mucho…sueño. –y su cuerpo se ladeo y Tikky reacciono rápidamente para detener con sus brazos la caída de Allen. Sabía que esto pasaría, el albino estaba profundamente dormido, su plan iba tal y como lo planeaba.

Los somníferos que había puesto en el café de Allen serían parte de su victoria contra Kanda, no quería hacerle daño al albino, después de todo no le desagradaba pero si para hundir a Kanda era necesario hacerlo, lo haría sin titubear.

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Era media noche y Kanda iba de un lado a otro por las calles, había intentado localizar a Allen pero este no había respondido, el mocoso ese no aparecía por ningún lado, ni tampoco contestaba su maldito golem.

Ahora iba de regreso a la habitación del hotel, esperando que el mocoso ese ya hubiese regresado y si para mañana no regresaba el albino, usaría toda su influencia para poner a la policía a buscarle hasta encontrarle.

El auto en el que iba se detuvo a causa de la luz roja del semáforo y el aprovecho nuevamente para tratar de comunicarse una vez más con Allen. Después de un tiempo de estar dando tono y que nadie contestará decidió colgar pero repentinamente su golem proyecto una imagen. La imagen de Tikky.

–¡Vaya, vaya! Con que eras tu Kanda. Sentimos no haber contestado antes pero estábamos ocupados.

Kanda sintió un pinchazo repentino, en algún lugar de su cuerpo, aquello no le daba buena espina.

–¿Dónde esta el moyashi?- su voz sonaba gélida y autoritaria, su semblante era serio y su mirada aguda y filosa como un cuchillo.

–El está durmiendo, se canso después de tanto ajetreo, tu debes de saberlo, después de todo, también has compartido cama con Allen.

Kanda no cambio su semblante pero no podía negar lo obvio, estaba claramente sorprendido e incrédulo ante lo que escuchaba, eso eran estupideces, de eso estaba seguro pero no pudo decir lo contrario cuando vio a Allen en la cama cubierto únicamente por una sabana hasta la cintura y ver a Tikky desnudo de cintura hacia arriba era demasiada evidencia para negarse.

–Allen fue tan lindo que me ha dado como regalo esta curiosa esfera, si menos mal recuerdo se llama golem, ¿es muy útil cierto?

Y por un momento, Kanda no supo que decir o que contestar. Su semblante no reflejaba lo que por su mente pasaba.

Moyashi estaba con Tikky, el moyashi le había engañado.

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COMENTARIOS:

A veces pienso que cada ves tardo mas para actualizar pero realmente he estado ocupada con muchas cosas o en ocasiones (en el peor de los casos) sin inspiración. Agradezco a todos sus comentarios, el apoyo que me han brindado y su paciencia. Es realmente magnifico contar con lectores como ustedes.

Por otro lado agradezco a la gente que me ha estado siguiendo en twitter y me ha estado apoyando con sus tw ha sido realmente genial poder conocerlos mejor a través de estos medios.

Está historia se torna cada vez mas "dramática" y como decidí romper el esquema que marca "la rosa de Guadalupe" de "soy malo por que… pus no mas" mas adelante veremos por que Tikky odia a la familia Kanda.

Hoy no tengo ninguna estupidez que decir así que pasaremos a la dinámica que ya conocen para dar respuesta a sus comentarios.

AGRADECIMIENTOS ESPECIALES A: Issis Vanilla quien me apoya a no cometer mis animaladas aquí y quien me ha orientado sobre algunas ideas, gracias a ella no rape a Kanda ni tampoco Allen ha decidido ser papa entre otras cosas raras.

RESPUESTA A SUS COMENTARIOS:

Anon: ¡Gracias por tu apoyo y por tu comentario! Lo he tomado mucho en cuenta y si, escribiré lo que me de mi reverenda gana ya que principalmente escribo por mi cuenta. Tienes razón, al final acabamos escribiendo lo que nos obligan los personajes, ya que toman control de la historia y terminamos convirtiéndonos en su medio para expresarse. ¡Gracias por tu comentario! Haré justamente eso ^^escribiré lo que me de la gana.

Sami: ¡Gracias por tu comentario y lamento la espera! ^^ trataré de no tardar ya mucho.

sasu-chan: ¡Muchas gracias por tu comentario y por esperar! Lo agradezco mucho, está vez tarde de no tardar demasiado, así que espero no haber hecho tu espera muy larga.

Rukia: ¡Gracias por tu comentario y por esperar! Claro, escribiré lo que yo quiera, gracias por apoyarme en esto ^^

Natamsha: ¡Gracias por tu comentario! Me da gusto que haya sido de tu agrado ^^