LAS CONSECUENCIAS DE LA VERDAD.

Asami tuvo que hacer un gran esfuerzo para llenar de aire en sus pulmones. Su visión se volvía borrosa, y por un instante creyó que iba a desmayarse. La mujer enmascarada que estaba de pie frente a ella, la Ladrona de Novias, era nada menos que Korra. No había ni rastro de duda. En el instante en que la tomó entre sus brazos, su cuerpo y su mente la reconocieron.

Cerró los ojos con fuerza en un intento de aplicar la lógica, pero su cerebro parecía haberse congelado. ¿Cómo era posible? ¿Por qué? Necesitaba preguntárselo, pero apenas podía formular un pensamiento coherente, y mucho menos hablar.

Abrió los ojos y la miró: de pie, inmóvil, ataviada de negro enteramente, con sólo los ojos y la boca a la vista. Incluso así, ahora que sabía la verdad, la reconoció al instante: su estatura, su cabello, su aire imponente e incluso su olor. ¿Cómo podía no haberse dado cuenta antes? "Porque no tenías motivo para suponer que ella era otra cosa que lo que parecía ser. Ni siquiera pensar que te estaba mintiendo".

Y en efecto, aquella única idea se abrió camino entre el torbellino que era su mente. Le había mentido. Y repetidas veces.

La cólera la abofeteó con violencia y a punto estuvo de tambalearse. Apretó los puños a los costados y se aproximó a ella con paso tembloroso.

- Quítate esa máscara –exigió, orgullosa de lograr mantener la voz firme.

Al ver que ella dudaba, su cólera se transformó en furia desatada, y por primera vez en su vida sintió el impulso de golpear a alguien. Incapaz de contenerse del todo, le clavó el dedo índice en el pecho.

- Sé que eres tú la que está debajo de esa máscara, Korra. Reconocería en cualquier parte tus besos, tu sabor. Quí-ta-te-la. –Puntuó la orden con cuatro golpecitos más del dedo.

Se miraron fijamente durante lo que a la blanquecina le pareció una eternidad. Por fin, la condesa alzó una mano y se quitó despacio la máscara de seda que le cubría la cabeza.

Aun cuando sabía que iba a ver la morena cara de Korra, la ojijade recibió una fuerte impresión. Con el cabello castaño aplastado en la coronilla a causa de la máscara, la miró con expresión indescifrable. El silencio fue alargándose hasta que la joven Sato sintió que le iba a estallar la cabeza.

Luchando por controlar el tumulto de emociones que la invadía, le preguntó:

- ¿Puedes explicarme esto, por favor?

- ¿Qué más quieres saber?

- ¿Qué más, dices? ¡No sé nada! Excepto que me has engañado.

La castaña dio un paso y la joven de labios rojos retrocedió. Tenía el entrecejo fruncido, pero no se aventuró a seguir avanzando.

- Sin duda comprenderás la necesidad de proteger mi identidad, Asami.

- ¿Lo sabe alguien más?

- Sólo Bumi. Y tú hermano.

A la pelinegro le pareció que el suelo cedía bajo sus pies.

- ¿Shiro?

- La noche en que rescaté a la señorita Moon te siguió y esparció un polvo especial, fabricado por él, sobre la silla y los estribos de la Ladrona de Novias. Cuando al día siguiente yo, lady Wolf, fui a tu casa, mis botas y mi silla de montar aún mostraban restos de ese polvo. Cuando tu hermano me encaró armado de pruebas tan irrefutables, no pude negarlas.

La ojiverde se esforzó para que las rodillas no le flaqueasen.

- No puedo creer que no me haya dicho nada.

- Yo le pedí su palabra de que iba a mantener el secreto. Si me descubren...

Dejó la frase sin terminar, y a la de tez blanca se imaginó fugazmente a la condesa con un lazo al cuello.

- Te ahorcarán –terminó por ella, con el estómago encogido de sólo pensar en ello-. Ya sabes que yo creo firmemente en tu causa, pero ¿qué te hizo...? –Nada más comenzar la pregunta, le vino la respuesta-: Tu hermana –susurró con asombro-. Me contaste que una persona a la que querías había sido obligada a casarse...

- Así es. No pude salvarla. Pero había muchas otras a las que sí podía salvar. –Se pasó las manos por el corto pelo castaño-. Sin embargo, ahora que la investigación del juez va estrechando el cerco, parece que tendré que retirarme.

- Y a pesar del peligro, has venido aquí esta noche.

Un músculo se contrajo en la mejilla de la Wolf.

- Sí

La importancia de aquel hecho fue calando en la mente de la pelinegra, lentamente al principio pero cada vez a mayor velocidad, hasta que penetró a todo galope en su cabeza. Sintió ganas de reír y llorar, pero se obligó a conservar la compostura. Sabía que la ojiceleste no deseaba casarse con ella, pero ni remotamente había imaginado hasta qué extremo sería capaz de llegar para no hacerlo. Pese a la amenaza que suponían el magistrado y la Brigada contra el Ladrón de Novias, había arriesgado la vida para ofrecerle a ella la libertad.

Y al darle la libertad a ella, también se la daba a sí misma.

La condesa miraba a la hermosa chica de pelo azabache, intentando comprender sus sentimientos contradictorios. Asami la amaba. Cerró los ojos por un instante para disfrutar de aquella increíble sensación. Visualizó varias imágenes de lo que podría haber sido una vida en común con ella... compartir su amor mutuo, hacer realidad los sueños de cada una.

Sintió la necesidad de decirle que la amaba, que la amaba más que a nada en el mundo, pero se abstuvo a duras penas. El peligro al que se enfrentaba seguía siendo demasiado real, y ahora que ella conocía su identidad, la amenaza era peor aún. Si le decía que la amaba, la blanquecina, leal como era, no la abandonaría nunca; no le sería posible apartarla para conducirla a la seguridad. De hecho, sabía que sería capaz de caminar sobre el fuego por ella, algo que le complacía, anonadaba y aterrorizaba al mismo tiempo. No tenía derecho a amarla ni a casarse con ella, pero si no la convertía en su esposa la dejaría deshonrada. Se pasó las manos lentamente por el rostro moreno ¿Qué diablos iba a hacer?

La ojiverde observó su semblante torturado y se le encogió el corazón. Se le veía indecisa y confusa, sin saber qué decir ni qué hacer. No quería casarse con ella, pero tampoco quería, ni podía, dejarla marchar. No la deseaba, y sin embargo no quería hacerle daño. Y ahora que había revelado impulsivamente sus sentimientos...

La embargó una terrible humillación, como una losa tremenda a punto de aplastarla con su peso. Igual que un río desbordado y furioso, evocó la conversación que acababan de tener, cómo ella le había desnudado su alma y su corazón, cómo le había confesado el amor que sentía, y su respuesta cuando le preguntó si deseaba casarse con la condesa: "Con desesperación".

El cuerpo se le quedó helado a causa de la mortificación. La de piel tostada adelantó una mano, pero ella retrocedió bruscamente. Se rodeó a sí misma con los brazos y dijo con un hilo de voz:

- No me toques

Korra bajó la mano despacio, sin duda sufriendo, pero la pelinegro no pudo hacer ni decir nada para consolarla. Necesitaba hasta la última gota de concentración y fuerza para no desmoronarse.

En ese momento se oyó un suave relincho y ella volvió la mirada hacia un arbusto.

- No te preocupes –dijo la Wolf-. Es mi caballo, Aquiles.

La cabeza le dio vueltas otra vez, y de pronto se hizo la luz en su mente

- Aquiles... tu caballo... Te ofreciste a ayudar al señor Wang a buscar tu propio caballo. Todas las cosas que dijiste, las sugerencias para ayudar a capturar a la Ladrona de Novias, eran simplemente mentiras. Todo lo que sale de tu boca no es más que una mentira.

- Hago lo que debo para seguir en libertad, Asami

- Sí –admitió ella con tono inexpresivo-. Eso es obvio

- Esta noche he venido aquí para darte la libertad

La ojijade se encogió por dentro. "Sí, lo cual te la dará a ti también".

La condesa dejó la mirada perdida en la oscuridad, con las cejas juntas en actitud pensativa, y luego comenzó a pasearse delante de la de tez blanca. Justo cuando ésta creía no poder soportar más el silencio, dijo:

- Se me está ocurriendo una idea... Tal vez exista otro modo. –Dio unos pasos más con el entrecejo fruncido, seguramente cavilando algo. Luego asintió con gesto resuelto y se detuvo frente a la muchacha de labios carmín-. Creo que he encontrado una solución. Podemos casarnos y partir al extranjero inmediatamente después de la ceremonia. Podemos vivir en el continente o en América, en cualquier parte donde no pueda encontrarnos el magistrado, un lugar donde nadie haya oído hablar de la Ladrona de Novias.

Asami sintió la tenaza de la desesperación. Santo Raava, ahora que sabía que la amaba, se estaba ofreciendo noblemente a abandonarlo todo, su hogar, sus derechos de cuna, su lugar en la sociedad, su estilo de vida, en el nombre del honor. Y por una mujer a la que no amaba.

- Ya sé que es mucho pedirte –añadió la morena en voz baja-. Tendrías que dejar tu familia, tu hogar...

– Tanto como tú

- Sí. Pero sólo si nos casamos y salimos del país se solucionará el problema.

"El problema". Sí, aquello significaba ella. Sintió una aguda sensación de pérdida, junto con un deseo casi absurdo de echarse a reír. Nunca había imaginado que iba a encontrar a una mujer a la que amar, y ¿qué ocurría ahora que la había encontrado? Que se trataba de dos mujeres, y aunque admiraba su valor y creía fervientemente en su causa, estaba claro que en realidad no la conocía. ¿O sí? Su vida estaba apuntalada en mentiras y la había engañado desde el principio. ¿Cómo era posible que amara a aquella mujer de tez morena? Sin embargo, así era. Se frotó las sienes en un vano intento de despejar parte de la confusión.

- Saldrá bien, Asami–dijo Korra, y su voz la devolvió bruscamente a la realidad

La pelinegra sacudió la cabeza al tiempo que ponía distancias.

- Necesito tiempo para pensar. No tengo idea de quién eres. Y es evidente que tú no tenías intención de decírmelo nunca. ¿O sí? ¿Me habrías dicho la verdad alguna vez?

Korra la perforó con la mirada y se produjo un silencio que se prolongó casi medio minuto antes de que meneara la cabeza para decir:

- No lo sé, pero por tu propia protección... probablemente no.

- Ya... Entiendo –A la blanquecina se le quebró la voz y tuvo que aclararse la garganta. A continuación, levantó la barbilla y dijo en un susurro-: Te he dicho algunas cosas, como Ladrona de Novias, que no te habría dicho si hubiera sabido con quién estaba hablando en realidad. Y ciertamente no sé quién eres, pero sí sé que no eres la mujer que yo creía. Ninguna de las dos lo son. –Le salió una risa amarga que casi la ahogó- Espíritus, ni siquiera sé con quién estoy hablando. –Y haciendo acopio del frágil autodominio que conservaba, lanzó un suspiro tembloroso y dijo-: Tengo que irme –Y se dispuso a salir de debajo del árbol.

Pero la ojiceleste la agarró del brazo

-Asami, espera. No puedes irte así. Hablemos, por favor.- suplico la Wolf

La pelinegra intentó zafarse, pero no pudo

- No tengo nada que decirte en este momento. Quiero, necesito estar sola, lejos de ti. Para poder pensar y decidir qué hacer. –La fuerte rienda con que sujetaba sus emociones resbaló un poco más-. Te lo he dado todo: mi respetabilidad, mi inocencia. –"Mi corazón, mi alma"-. Deja que me marche sin apropiarte también de mi dignidad. Te lo ruego

La castaña la soltó lentamente

- Pasado mañana estaré en la iglesia

La de pelo azabache reprimió un sollozo y se apartó

- Me temo que no puedo prometerte lo mismo

Y sin más, se recogió las faldas y se fue, acelerando el paso hasta que terminó por correr como si la persiguiera el diablo.

La morena se quedó contemplando cómo la oscuridad se tragaba la esbelta figura de Asami. La mente le gritaba que fuera tras la Sato, pero respetó su ruego al tiempo que en su cabeza resonaban aquellas palabras: "Te lo he dado todo".

"No, Asami, te lo he arrebatado yo". Sintió un autodesprecio tan intenso que le hizo caer de rodillas en el suelo húmedo. Cerró los ojos con fuerza y apoyó la frente en sus manos convertidas en dos puños. ¿Cómo demonios era posible sentirse tan aturdida y al mismo tiempo tan dolorosamente herida?

De alguna manera, sin haberlo buscado ni haberse dado cuenta de que lo deseaba, milagrosamente le había sido entregado un tesoro: una mujer que la conmovía profundamente, en lo más hondo, en partes de su corazón que no tenía conciencia de que existieran.

Pero, al igual que un puñado de arena, había permitido que la joven Sato se le escurriera entre los dedos; aunque, en verdad, no habría podido hacer nada para evitarlo... salvo no haberse acercado nunca a ella. ¡Maldita sea, no era más que una egoísta! No tenía ningún derecho a desearla, a tocarla, a amarla, sabiendo que no podía ofrecerle el futuro que ella se merecía. Si la hubiera dejado en paz, quizás alguien más, que no tuviera un precio por su cabeza, la habría cortejado, se habría enamorado de ella y la habría convertido en su esposa.

Le acometió una violenta punzada de celos por el mero hecho de pensar en que la tocara otro. Asami era suya. Pero ella decidiría: ¿acudiría a la iglesia para casarse? Le subió a la garganta una risa amarga. "¿Estas loca? ¿Por qué iba a casarse con una mujer a la que considera una mentirosa y que sin duda terminaría ahorcada y la involucraría en el escándalo? Yo que ella, sencillamente querría empezar una nueva vida, lo más lejos posible de mí". En fin, si aquello era lo que quería la ojijade, haría todo lo que estuviera en su mano para que así sucediera.

La decisión no dependía de ella. Lo único que podía hacer era esperar. La de tez nívea estaba mejor sin ella, pero su egoísta corazón rogaba que compareciera en la boda.

La joven Sato no dejó de correr hasta que llegó a su dormitorio. Cerró la puerta tras de sí, se dejó caer sobre la cama y se arrebujó bajo las mantas, dolida como un animal herido. Se hizo un ovillo y por fin permitió que fluyeran las lágrimas. No sabía que fuera posible sufrir tanto, como si le hubieran arrancado el corazón y lo hubiesen arrojado al suelo.

Hundió la cara en la almohada para amortiguar los sollozos y lloró hasta que los ojos se le hincharon tanto que apenas podía abrirlos. Su mente no cesaba de recordar una y otra vez cada minuto pasado en compañía de la condesa, puntuado con silenciosos gritos de "¡embustera!".

Cuando llegó el alba y empezaron a filtrarse por la ventana unos tímidos rayos de sol, por fin dejó escapar un largo suspiro de cansancio. Tras varias horas de rebuscar en su alma, no podía censurar a Korra por sus mentiras; había hecho lo necesario para protegerse. Sus sentimientos hacia la Ladrona de Novias, su profunda admiración por su valor y el compromiso con su causa, no se habían alterado. Y en un momento de cruda sinceridad consigo misma, reconoció que resultaba emocionante saber que la mujer a la que amaba era en realidad aquella heroína enmascarada.

La mujer a la que amaba. Volvió a herirle la humillación. La mujer a la que amaba había arriesgado su vida para darle la libertad. ¿O había sido para quedar libre ella misma? ¿Tenía importancia aquel detalle? Nada podía cambiar el hecho de que abrigaba una arraigada repugnancia hacia el matrimonio: nunca había querido casarse y aunque la blanquecina intentó consolarse con el hecho de que no habría querido casarse con nadie, no con ella en particular, resultaba un flaco consuelo.

Si la Wolf la quisiera de verdad, lo habría sacrificado todo para casarse con ella. Y en cambio le había ofrecido ser libre, al tiempo que se liberaba a sí misma. La libertad era lo único que la morena deseaba, y ella era la única persona que podía dársela.

Y aquello era precisamente lo que pensaba hacer.

Después de desayunar empezaría a disponerlo todo. Compraría el pasaje para viajar al extranjero y se prepararía para dejar su hogar para siempre.

No había necesidad de que la condesa la esperase en la iglesia al día siguiente. Ya que esta vez ella sería la heroína, en esta ocasión Asami liberaría a Korra.

….

Rayos no se compliquen solo cásense jajaja esas dos en serio como les gusta hacer drama si bien que se aman jaja!

Muchas gracias chicos a los que me han acompañado hasta aquí, la adaptación ya casi llega a su fin el próximo capítulo es el penúltimo, una gran felicidad a los que me dieron un pequeño comentario a los que me siguen , a los que me agregaron y a los que me leen, en verdad muchas gracias fue un gran honor traerles esta adaptación de este increíble libro.

LocaRasta.- Me causas una gran felicidad el que te gustara esta adaptación en verdad muchas gracias por comentar, y jeje de nada ojala y este capítulo sea de tu agrado te mando muchos saludos!

Zhyo Jarjayez.- Si ya mero acaba jeje todo lo que sube tiene que bajar y todo lo que empieza debe terminar, gracias por tu apoyo en verdad muy agradecida por tus ánimos y lindas palabras saludos y abrazos! n.n

Heineken Moet.- Eyyy! Hola jeje muchas gracias en verdad por tu apoyo desde un principio que no se me olvida que tú fuiste mi primer comentario y no sabes la alegría que me causaste al recibir tu review en verdad muchas gracias, espero te guste el capítulo y te mando muchos saludos y abrazos de perro oso polar jejeje!

HanelBlumaTanu.- Muy bien soldado mucha miel y galletas para ti, pídemelas y Karol y yo nos encargamos jaja, gracias por siempre comentar significa mucho para mí, saludos!

Ruha.- jaja perdón por las marcas jeje pero me emociona mucho saber que la adaptación te está gustando, muchas gracias en verdad por los ánimos y mándame la cuenta del hospital ya que las marcas seguirán frescas ya que esta vez te mando el doble de abrazos de perro oso-polar jeje, gracias por tu paciencia y esperanzada a que este capítulo sea de tu agrado jeje saludos!

Rarie-Roo 07.- jeje si esa Korra no pudo resistirse a besar a semejante mujeron jaja! En verdad muy agradecida de que siempre comentes me causa mucha felicidad saber que te este gustando el fic, te mando muchos saludos!

Jiore.- jeje bueno mmm jeje pues solo por algunas variaciones estoy siéndole fiel al libro jeje, muchas gracias por tus hermosas palabras me sonrojas jeje saludos!

Phanther withe.- jeje muchas gracias que pena, me alegra que te haya agradado la adaptación y muchas gracias por tomarte un poco de tu tiempo en comentar en verdad muy agradecida saludos y abrazos n.n

Yohennysiso.- eyy de nada gracias a ti por leerla y darle una oportunidad, aquí el siguiente capítulo espero te guste jeej saludos y abrazos n.n

Phary.- oh! Rayos por favor sigue con nosotros jeje no era mi intención dañar un órgano tan importante, espero que este capítulo te agrade y no sea tan infartante jeje, gracias por comentar en verdad me alegran mucho tus palabras de ánimo saludos!

MissLluvia.- EYY Hola muchas gracias por tu paciencia aquí está el capítulo ojala te agrade y bueno espero no ser muy impertinente pero jeje me dejaste muy picada con tu fic de "Lo Prohibido" y quisiera saber si lo continuaras ya que es de mis favoritos, esperando que estés bien cuídate y te mando muchos saludos!

Obini.- jeje en verdad me sonrojas jeje muchas gracias a ti por leer y siempre comentar y uuuu! un zombie lee mi adaptación jeje que bueno que sigues aquí apoyándome y seee! El final se acerca y awww si la parte de Opal y Asami se me hizo tan tierna aaaaa! Esas cuñadas jaja! Ojala y este capítulo sea de tu agrado y gracias de nuevo por tus lindas palabras saludos!

Nekoreader1221.- jeje muchas gracias no era mi intención causarles tanto sufrimiento jeje, espero que este capítulo no esté tan de infarto, te mando muchos saludos y abrazos y gracias por tus hermosos comentarios n.n

AlexandraArcher.- Muchas gracias en verdad alex por siempre comentar me alegra mucho que te gustara la adaptación y me hayas acompañado hasta aquí en verdad un gran honor, cuídate y espero que te guste el capítulo saludos y abrazos de perro-oso polar n.n

Karive.- jeje amor me sonrojas / jeje gracias por siempre apoyarme te amo, espero que te guste el capítulo para que me des mi premio jeje besos para ti mi sol.

Kykyo-chan.- jeje eyy gracias por tus lindos comentarios en verdad me alegran mucho, aquí el otro capítulo espero sea de tu agrado jeje cuídate saludos!

MissKorraSato.- Wow! Pues Feliz Cumpleaños atrasadísimo jeje! Me alegra que le dieras una oportunidad a esta humilde adaptación me alegra mucho que te gustara, espero que te guste este capítulo y un abrazote de perro-oso polar para ti jeje cuídate y gracias por tu hermoso comentarios saludos! n.n

NioFujuyima32.- jeje gracias en verdad por tu apoyo y por tus hermosas palabras jeje me apenas, muy agradecida por comentar y espero sea de tu agrado este capítulo jeje te mando muchos saludos y abrazos jeje

Slam.- gracias por leer en verdad me alegran mucho tus lindas palabras, esperanzada a que te guste el capítulo jeje saludos y abrazos n.n

Nobodyknows05.- jejej espero que tu corazón siga bombeando sangre para este capítulo jeje espero te guste y me alegran mucho tus comentarios jeje saludos y mega abrazos jeje.

Love is a wild animal Danirock.- jeje gracias por los saludos y apapachos yo te los regreso al doble jeje, muy agradecida de tus hermosas palabras estoy muy feliz de que esta adaptación te guste, aquí el otro capítulo espero lo disfrutes cuídate nos estamos leyendo jeje

AdriSato.- perdona lamentablemente no tengo de esas sales pero ojala y este capítulo te reanime un poco jeje gracias por tus hermosas palabras en verdad muy agradecida de que me leas saludos y abrazos n.n

Taiga Sou.- jeje estoy sonrojada por tus hermosas palabras, más bien gracias a ti por darle una oportunidad a esta adaptación en verdad muy agradecida de que decidieras leerme, y te debió tomar mucho tiempo pero te entiendo yo también cuando me traumo con un fic no paro hasta terminarlo aunque me lleve toda la noche, créeme me a pasado que me amanezco leyendo fics jejeje!